Ramón de Los Santos Mercedes
LR-1410789
El recurso jerárquico
Los recursos ante los dicasterios administrativos de la Curia Romana se
rigen además por los arts. 14 y 19 de la consto ap. Pastor bonus, que
estudiaremos más adelante.
Un recurso jerárquico es un medio para impugnar actos administrativos
ante una autoridad superior. Se utiliza para revisar y mejorar la gestión
administrativa.
Los artículos 53 y 54 reconocen en sede administrativa el recurso de
reconsideración y el recurso jerárquico, respectivamente; el primero se
interpone ante el mismo órgano o autoridad que emitió la decisión que se
impugna, el segundo ante el órgano o autoridad superior jerárquico de la
autoridad que tomó dicha decisión.
En cuanto a los plazos para interponer los recursos administrativos, los
interesados deben hacerlo en los treinta (30) días que siguen a la
notificación del acto que se impugna, debiendo ser resuelto por el órgano
competente en un plazo también de treinta (30) días.
Si se trata de un recurso de reconsideración, y este no fuere resuelto dentro
de este plazo, el interesado podrá asumirlo como denegado tácitamente,
bajo el criterio jurídico del silencio administrativo negativo, por lo que
puede interponer, si lo desea, el recurso jerárquico, si procede, o acudir a la
jurisdicción contencioso-administrativa.
Cabe advertir que contra los actos dictados por órganos que están sujetos al
control jerárquico de otros superiores podrá interponerse recurso
jerárquico, sin necesidad de que se haya interpuesto previamente el recurso
de reconsideración.
De conformidad con la Ley, en la Administración Central del Estado el
recurso jerárquico deberá ser interpuesto por ante el Ministro competente;
en el caso de los entes descentralizados funcional y territorialmente, el
recurso jerárquico deberá ser interpuesto contra las decisiones de los
órganos subalternos por ante los órganos superiores de ellos;
excepcionalmente, en los casos expresamente establecido en las leyes, un
órgano que no sea superior jerárquico podrá conocer los recursos contra los
actos administrativos de un órgano que no le está subordinado, pertenezcan
o no a un mismo ente público.
Cuándo se interpone
Se interpone ante la autoridad que dictó el acto impugnado
Se debe interponer dentro de un plazo determinado
En primer lugar, consiste en un verdadero recurso. Por consiguiente, no es
una mera súplica o petición -preces, petitio, supplicatio- a la autoridad
administrativa, sino una reclamación -expostulatio, la denomina la consto
ap. Sapienti consilio de algo que el sujeto considera que de algún modo le
es debido.
Además, se trata de atacar un acto administrativo, bien sea porque éste
haya sido emitido expresamente, o porque su existencia se presume más
bien se finge, en nuestra opinión-, a tenor del c. 57 del CIC, referente al
silencio administrativo.
En consecuencia, no son recursos aquellos supuestos en los que los textos,
más que recurrir», mandan acudirá una autoridad superior en demanda de
ciertas dispensas o absoluciones reservadas, o de actos de control
preceptivo. Puesto que el recurso se formula contra un acto administrativo
en vía administrativa, tampoco son tales aquellos que se plantean pasando a
la vía jurisdiccional.
Este fue el caso, antiguamente, de la appellatio extraiudicialis, y en la
actualidad, del recurso contencioso-administrativo. Recurso jerárquico es
aquel que se interpone ante el Superior jerárquico de la autoridad que dictó
el acto.
De él tratan y regulan su disciplina los cc. 1732 a 1739, utilizando esta
misma denominación (vid. especialmente el c. 1737), por 10 cual debemos
decir que no existe en Derecho canónico el recurso jerárquico impropio,
como en Italia, que es aquel que se da ante una autoridad que no es
Superior jerárquico del autor del acto impugnado.
Los recursos ante los dicasterios administrativos de la Curia Romana se
rigen además por los arts. 14 y 19 de la consto ap. Pastor bonus, que
estudiaremos más adelante. Aun entre los defensores del carácter
plenamente administrativo del recurso no hay acuerdo en otros puntos. Así
alguno se acoge a la idea de que el recurso es una fase de formación la
última del acto administrativo; lo cual es exagerado, ya que la formación
del acto y el recurso a que da lugar son dos procedimientos autónomos: no
cabe recurso mientras el acto no sea perfecto, acabado.
El recurso jerárquico es un procedimiento de segundo grado en la vía
administrativa. Pertenece a la Administración contenciosa, no a la activa:
esta distinción se hace entre funciones, no entre los órganos, que son los
mismos.
El recurso jerárquico es una actividad administrativa de control,
contenciosa a instancia de interesado. De control, porque se revisa un acto
anterior; contenciosa a instancia de interesado, en lo que tiene gran
similitud con la actividad judicial, cuyo objeto es «la reclamación o
reivindicación de derechos de personas físicas o jurídicas, o la declaración
de hechos jurídicos