Tipos de soledad
La soledad es una situación que puede darse, básicamente, de dos maneras: de forma voluntaria,
por deseo de la persona, o involuntaria, cuando ha sido impuesta o entra en conflicto con las
expectativas de la persona.
Soledad voluntaria
La soledad voluntaria supone una elección individual para quien decide apartarse, temporal o
definitivamente, de las demás personas por múltiples causas. Así, una persona puede buscar la
soledad por motivos artísticos, creativos, intelectuales, espirituales o, simplemente, para estar
consigo misma y conocerse más a fondo. La soledad, cuando es voluntaria, se considera
beneficiosa, ya que las personas la aprovechan para el cultivo de sus búsquedas personales y
resulta una experiencia gratificante y enriquecedora.
Soledad involuntaria
La soledad involuntaria, por otra parte, no supone una elección del individuo, sino que obedece a
imposiciones o circunstancias que, por lo general, son indeseadas. Se impone soledad a personas
acusadas de delitos, especialmente a aquellas que corren riesgo entre otros prisioneros y las que
tienen propensiones suicidas. Asimismo, se confinan en soledad pacientes psiquiátricos violentos
o pacientes de enfermedades sumamente contagiosas.
Del mismo modo, la soledad puede ser consecuencia de la dificultad que un individuo tiene para
trabar relaciones con otras personas, o cuyas relaciones sociales no llenan sus expectativas, sino
que le resultan insatisfactorias o superficiales. Este es un tipo de soledad muy nociva, pues nos
produce sentimientos desagradables, como la ansiedad y la angustia, y nos puede conducir a la
depresión y la tristeza.
Soledad en Psicología
En Psicología, como soledad se denomina un sentimiento que nace de la percepción subjetiva de
una persona de que las relaciones que establece en su entorno no son tan satisfactorias como
desearía. En este sentido, la soledad puede ser un sentimiento negativo que afecta el autoestima.
Se presenta, sobre todo, en personas introvertidas o tímidas que carecen de habilidades sociales
para relacionarse efectivamente. Como tal, la soledad puede ser social o emocional.
Soledad social
La soledad social es aquella donde el individuo siente que no pertenece a ningún grupo con el cual
pueda compartir sus ideas, intereses e preocupaciones, y le cuesta relacionarse con otras personas
de una forma saludable y funcional.
Soledad emocional
La soledad emocional, por su parte, es aquella que supone la ausencia de una relación con otra
persona que nos produzca sentimientos de bienestar, satisfacción y seguridad. Como tal, la
soledad emocional es aquella que se transita cuando se ha perdido a una persona muy querida o
cercana.
Soledad en música
En música, por su parte, como soledad se conoce cierta tonada andaluza, en compás de tres por
ocho, que se caracteriza por tener un marcado acento melancólico. Por extensión, también se
denomina así la copla que se canta con esta música, así como la danza que se baila con ella.