HIMNO DE RISARALDA
CORO
Salve, recia fusión poderosa
de civismo, de brazo y montaña
que forjó con arcilla de ancestro
inmortales perfiles de estatua.
Risaralda con casta de hidalgos,
cumplirá -juro a Dios- su palabra
en jornada tenaz sin fatiga, y en función permanente de Patria.
I
Fiel retoñó de cepa labriega
en viveros de pueblos de Caldas,
conquistando futuro y espacio
para el vuelo cautivo en sus alas,
una aurora inicial de febrero
arrogante surgió Risaralda,
con honesta esperanza de surco y rumor de oraciones y fragua.
II
No fue el odio que todo destruye
agresiva razón de su causa;
fue el anhelo de ver la semilla
convertida en dorada abundancia
y triunfante la airosa bandera
que en abrazo fraterno formaran
sus catorce lucientes estrellas
sobre mapa y labranza.
III
Más justicia, más paz, más trabajo,
más cultura, más luz y enseñanza
y más leña avivando la lumbre
hacendosa de la humilde cabaña,
es la ley natural que persigue
como meta final de su marcha,
esculpiendo su joven historia con orgullo, tesón y confianza
CORO
Viva el alma pujante de un pueblo
Que a sus hijos ha visto crecer
¡Oh¡ Quinchía del Gobia y Batero
Nuestro orgullo por siempre has de ser.
Tienes Gloria de recio pasado
Noble tierra de ancestro sin par,
Que nos dio como eterno regalo
Xixaraca la diosa inmortal.
I
Tu bandera condensa en colores
Heroísmo, carbón y café
Y el oro que está en tus rincones
Permitiendo en tu suelo crecer.
II
Dulce albergue de propios y extraños
Das tu abrigo, tu sombra y calor
Y por siempre con fe y alegría
Por tenerte alabamos a Dios.
III
En tus calles parques de ensueño
Amores germinan y mueren también
Los donceles abrazan sus sueños
Los ancianos calientan su piel.
IV
Itálica, Cauca y el Opiramá
Te derraman frescura y verdor
Y en trono del gran Carambá
Está Michua irradiando valor
V
Dulce albergue de propios y extraños
Das tu abrigo, tu sombra y calor
Los domingos después del mercado
Por tenerte alabamos a Dios.