0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas5 páginas

Tipos y Efectos de la Radiación

Existen dos tipos de radiación: ionizante y no ionizante, donde la primera puede dañar tejidos y ADN, mientras que la segunda no altera el ADN pero puede tener efectos térmicos. La radiación ionizante incluye partículas alfa, beta, rayos X y gamma, y su exposición puede causar efectos agudos y aumentar el riesgo de cáncer. La radiación no ionizante proviene de fuentes como antenas de radio y microondas, y aunque no causa daños inmediatos, puede tener efectos a largo plazo en la salud.

Cargado por

dababybop69420
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas5 páginas

Tipos y Efectos de la Radiación

Existen dos tipos de radiación: ionizante y no ionizante, donde la primera puede dañar tejidos y ADN, mientras que la segunda no altera el ADN pero puede tener efectos térmicos. La radiación ionizante incluye partículas alfa, beta, rayos X y gamma, y su exposición puede causar efectos agudos y aumentar el riesgo de cáncer. La radiación no ionizante proviene de fuentes como antenas de radio y microondas, y aunque no causa daños inmediatos, puede tener efectos a largo plazo en la salud.

Cargado por

dababybop69420
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Ind 42 Diferencia los tipos de radiación

Hay dos tipos de radiación: radiación ionizante y radiación no ionizante.


La radiación ionizante tiene tanta energía que destruye los electrones de los átomos, proceso que
se conoce como ionización. La radiación ionizante puede afectar a los átomos en los seres vivos,
de manera que presenta un riesgo para la salud al dañar el tejido y el ADN de los genes. La
radiación ionizante proviene de máquinas de rayos X, partículas cósmicas del espacio exterior y
elementos radiactivos. Los elementos radiactivos emiten radiación ionizante al desintegrarse los
átomos radiactivamente.
La radiación no ionizante tiene suficiente energía para desplazar los átomos de una molécula o
hacerlos vibrar, pero no es suficiente para eliminar los electrones de los átomos. Ejemplos de
este tipo de radiación son las ondas de radio, la luz visible y las microondas.

Ind 43 Distingue los tipos de radiación ionizante


La radiación ionizante incluye a las partículas alfa, partículas beta, rayos X y rayos gama. Las
partículas alfa y beta son esencialmente pequeños fragmentos de átomos que se mueven
rápidamente. Los rayos X y rayos gama son tipos radiación electromagnética.
Radiación alfa: La radiación alfa es una partícula que consiste de dos protones y dos neutrones y
que se moviliza muy rápido y por lo tanto posee una gran cantidad de energía cinética o energía
motora.
Radiación beta: Las partículas beta son electrones de alta energía que algunos materiales
radiactivos emiten cuando se transforman. Las partículas beta se forman de una de dos maneras,
dependiendo del material radiactivo que las genera. Como resultado, tendrán ya sea una carga
positiva o una carga negativa. La mayoría de las partículas beta están cargadas negativamente.
Son mucho más livianas y penetrantes que las partículas alfa. Su poder de penetración depende
de su energía.
Radiación gama: A diferencia de la radiación alfa y beta, la radiación gama no es una partícula,
sino que es un rayo. Es el tipo de luz que usted no puede ver, como las ondas de radio, luz
infrarroja, luz ultravioleta y los rayos X. Cuando un átomo radiactivo se transforma emitiendo
partículas alfa o beta, puede que también emita uno o más rayos gama para liberar cualquier
exceso de energía. Los rayos gama son paquetes de energía que no poseen carga o masa. Esto
les permite viajar distancias muy largas a través del aire, tejidos corporales y otros materiales.
Ind 44 Distingue las ondas de radiación no ionizante y las
fuentes que la genera
Las emisoras de radio, los hornos de microondas, las comunicaciones por telefonía móvil o el
wi-fi son desarrollos tecnológicos basados en estas radiaciones no ionizantes. Otras fuentes,
como los tendidos eléctricos, los electrodomésticos, los antiguos monitores y televisores,
generan radiación no ionizante sin que sea el fin de su funcionamiento.
Aunque esta radiación no puede alterar el ADN celular, sí puede generar efectos en los tejidos.
Algunos de estos efectos son muy evidentes, como el efecto térmico que genera un horno de
microondas; otros en cambio, están actualmente bajo estudio y discusión.
Las emisiones de los celulares y la exposición al Wi-Fi son otras de las radiaciones a las que
estamos sometidos. En el caso de los teléfonos, la distancia se vuelve relevante cuando
hablamos por celular, la fuente de radiación está muy cerca de nuestros tejidos. Parte de la
potencia emitida es absorbida por nuestra piel, aumentando su temperatura. Si bien este efecto
es real y medible, ese aumento es imperceptible. De hecho, nuestro organismo está preparado
para resolver cambios de temperatura mucho mayores, como cuando acercamos la mano al
fuego o nos exponemos al sol. Sin embargo, para evitar este calentamiento, se suele recomendar
limitar la exposición a distancias muy cortas usando la modalidad manos libres, el envío de
audios y mensajes escritos en vez de las llamadas.

Ind 45 Explica por que las antenas de radio o antenas de


celulares deben ser altas
Las antenas de radio o antenas de celulares no necesariamente deben ser altas debido a la
radiación que emiten, sino por otros motivos como la cobertura, la interferencia y la eficacia de
la comunicación, como mencioné anteriormente. Sin embargo, hay algunas consideraciones
relacionadas con la radiación que podrían influir en la ubicación y altura de estas antenas:
 Seguridad: Es importante minimizar la exposición humana a la radiación
electromagnética emitida por las antenas. Al elevar las antenas, se puede reducir el
riesgo de exposición directa a la radiación, ya que las fuentes de radiación estarían más
alejadas del nivel del suelo.
 Directividad: Al colocar las antenas a mayor altura, es posible dirigir la radiación hacia
áreas específicas, lo que puede ayudar a optimizar la cobertura y minimizar la
exposición no deseada a la radiación en áreas no deseadas.
 Normativas y regulaciones: En muchos países, existen regulaciones y estándares que
especifican los niveles máximos de exposición permitidos a la radiación
electromagnética. Estas normativas pueden influir en la ubicación y altura de las
antenas de radio y celulares para garantizar que se cumplan los requisitos de seguridad
establecidos.
En resumen, aunque la altura de las antenas de radio y celulares no está directamente
relacionada con la radiación que emiten, aspectos como la seguridad, la directividad y el
cumplimiento de regulaciones pueden influir en su ubicación y altura para minimizar la
exposición a la radiación electromagnética.
Ind 46 Identifica los efectos causados por la radiación
El riesgo de que la radiación afecte a la salud depende de la dosis recibida: cuanto mayor sea
esta, mayor es el riesgo. Si la dosis de radiación es baja o se reparte en un periodo prolongado,
el riesgo será mucho menor porque el organismo podrá reparar el daño infligido a las células y
moléculas.
A dosis muy elevadas, la radiación puede alterar el funcionamiento de los tejidos y los órganos
y producir efectos agudos como náuseas y vómitos, eritemas, caída del cabello, un síndrome
agudo por radiación, lesiones locales (quemaduras por radiación) e incluso la muerte.
En las emergencias radiológicas y nucleares, las primeras personas en intervenir y el personal de
la instalación afectada (por ejemplo, los trabajadores de las centrales nucleares) tienen más
probabilidades de exponerse a dosis de radiación lo suficientemente altas como para causarles
efectos agudos. En cambio, es poco probable que la población general se exponga a dosis tan
elevadas que sufran los efectos mencionados anteriormente.
Ante una emergencia radiológica, la población debe prestar atención a la información divulgada
por las autoridades locales y respetar las medidas urgentes de protección para reducir el riesgo
de exposición.
La exposición a dosis excesivas de radiación puede aumentar el riesgo de presentar ciertos tipos
de cáncer en el futuro. Durante una emergencia nuclear se puede emitir yodo radiactivo que, si
se inhala o se ingiere, se concentra en la glándula tiroidea y aumenta el riesgo que tienen los
jóvenes de 0 a 18 años de presentar cáncer de tiroides. Para reducir el riesgo de sufrir este
cáncer se pueden tomar cápsulas o comprimidos de yoduro de potasio, pero solo cuando lo
recomienden las autoridades locales.

Ind 47 Determina el nivel de radiación que se considera


seguro
La exposición a bajos niveles de radiación no causa efectos inmediatos en la salud, pero puede
aumentar el riesgo de cáncer a lo largo de la vida. Ha habido estudios que llevaron un registro
de grandes cantidades de personas expuestas a la radiación, incluidos sobrevivientes a la bomba
atómica y trabajadores de la industria de la radiación. Los mismos demuestran que la exposición
a la radiación aumenta la posibilidad de contraer cáncer, y el riesgo aumenta directamente con la
dosis: a mayor dosis, mayor riesgo. Por el contrario, el riesgo de cáncer se reduce al disminuir la
dosis: a menor dosis, menor riesgo. Según los expertos en seguridad contra la radiación, la
exposición a radiaciones de 5 – 10 rems (5,000 – 10,000 milirrems o 50 – 100 milisieverts)
normalmente no produce efectos perjudiciales para la salud, porque la radiación inferior a estos
niveles es un factor secundario para el riesgo general de cáncer.

Ind 48 Identifica la dosis anual de radiación ionizante que una


persona puede recibir
La radiación máxima para una persona que vive en el entorno de una instalación nuclear es de 1
miliSievert en un año, pero existe una restricción operativa de que no debe sobrepasar 0,1
miliSievert por año. Las centrales están operando sin sobrepasar los 0,01 miliSievert año.
Un trabajador profesionalmente expuesto tiene un límite de 50 miliSievert en un año y un
máximo de 100 miliSievert en 5 años. Por ello las instalaciones procuran que la dosis de los
trabajadores profesionalmente expuestos no sobrepase la cantidad de 20 miliSievert por año.
Con una dosis de 1.000 miliSievert por año se puede producir una enfermedad grave y con
5.000 miliSievert la muerte en un mes.

La radiación media por vivir en nuestro planeta es de 2,4 miliSievert por año y el 90% de las
radiaciones ionizantes que recibimos son de origen natural, es decir, provienen de la corteza
terrestre, de las radiaciones cósmicas y de algunos de los alimentos que ingerimos. El 10%
restante tienen su origen en las aplicaciones de las radiaciones ionizantes creadas por el ser
humano, como son los equipos para uso médico o industrial, las centrales nucleares, algunos
aparatos domésticos (televisión, monitores de ordenador, etc.).
Las radiaciones debidas a la industria nuclear que los humanos podemos recibir es muy baja y
del orden del 0,1% de las que recibimos.

Ind 49 Menciona algunas aplicaciones de los radioisótopos


Radioisótopo
Son isótopos radiactivos ya que tienen un núcleo atómico inestable (por el balance entre
neutrones y protones) y emiten energía y partículas cuando cambia de esta forma a una más
estable. La energía liberada al cambiar de forma puede detectarse con un contador Geiger o con
una película fotográfica.
Cada radioisótopo tiene un periodo de desintegración o semivida características. La energía
puede ser liberada, principalmente, en forma de rayos alfa (núcleos de helio), beta (electrones o
positrones) o gamma (energía electromagnética).
Varios isótopos radiactivos inestables y artificiales tienen usos en medicina. Por ejemplo, un
isótopo del tecnecio (99mTc) puede usarse para identificar vasos sanguíneos bloqueados. Varios
isótopos radiactivos naturales se usan para determinar cronologías, por ejemplo, arqueológicas
(14C).
Aplicaciones de los radioisótopos
 Medicina: Diagnóstico y tratamiento de enfermedades, esterilización de productos de
uso frecuente en clínica y en cirugía, etc.
 Industria y tecnología: Comprobación de materiales y soldaduras en la construcción,
control de procesos productivos, investigación, etc.
 Agricultura: Control de plagas, conservación de los alimentos, etc.
 Arte: Restauración de objetos artísticos, verificación de objetos artísticos o históricos,
etc.
 Arqueología: Fechar eventos geológicos, etc.
 Investigación: Universo, industria, medicina, etc.
 Farmacología: Estudiar el metabolismo de los fármacos antes de autorizar su uso
público.

Ind 50 Describe la fisión y fusión nuclear


La fisión nuclear es la reacción en la que el núcleo de un átomo pesado, al capturar un neutrón
incidente, se divide en dos o más núcleos de átomos más ligeros, llamados productos de fisión,
emitiendo en el proceso neutrones, rayos gamma y grandes cantidades de energía.
El núcleo que captura el neutrón incidente se vuelve inestable y, como consecuencia, se produce
su escisión en fragmentos más ligeros dando lugar a una situación de mayor estabilidad.
Además de estos productos, en la reacción de fisión se producen varios neutrones que al incidir
sobre otros núcleos fisionables desencadenan más reacciones de fisión que a su vez generan más
neutrones. Este efecto multiplicador se conoce como reacción en cadena.

La fusión nuclear es una reacción nuclear en la que dos núcleos de átomos ligeros, en general el
hidrógeno y sus isótopos (deuterio y tritio), se unen para formar otro núcleo más pesado,
generalmente liberando partículas en el proceso. Estas reacciones pueden absorber o liberar
energía, según si la masa de los núcleos es mayor o menor que la del hierro, respectivamente.
Un ejemplo de reacciones de fusión son las que tienen lugar en el sol, en las que se produce la
fusión de núcleos de hidrógeno para formar helio, liberando en el proceso una gran cantidad de
energía en forma de radiación electromagnética, que alcanza la superficie terrestre y que
percibimos como luz y calor.
Para que tenga lugar una reacción de fusión, es necesario alcanzar altas cotas de energía que
permitan que los núcleos se aproximen a distancias muy cortas en las que la fuerza de atracción
nuclear supere las fuerzas de repulsión electrostática.
Ind 51 Describe el funcionamiento de un reactor nuclear
El principio de funcionamiento de una central nuclear es análogo al de una central térmica
convencional (de carbón, fuel o gas) y consiste en transformar la energía térmica liberada por un
combustible en energía mecánica, y ésta en energía eléctrica. El calor producido en el reactor de
la central calienta agua hasta generar vapor a alta presión y temperatura. Posteriormente, este
vapor acciona una turbina acoplada a un generador eléctrico, que transforma la energía
mecánica del giro de la turbina en energía eléctrica.
Aunque este principio básico de funcionamiento es relativamente sencillo, la tecnología
aplicada es de una gran complejidad debido a los fenómenos físicos que se ponen en juego, las
grandes potencias alcanzadas, los requisitos técnicos y las estrictas medidas de seguridad
necesarias para garantizar, en todo momento, tanto la seguridad de los trabajadores y de la
población como la protección del medio ambiente.
Ind 52 Describe un instrumento para medir radiación
ionizante
Un contador Geiger es un instrumento que permite medir la radiactividad de un objeto o lugar.
Es un detector de partículas, así como de radiaciones ionizantes.
Está formado, normalmente, por un tubo con un fino hilo metálico a lo largo de su centro. El
espacio entre ellos está aislado y relleno de un gas, y con el hilo a unos 1000 voltios con
respecto al tubo.
Cuando un ion o un electrón penetran en el tubo (o bien se libera un electrón de su pared por
efecto de los rayos X o gamma), se desprenden electrones de los átomos del gas que rellena el
tubo. Debido al voltaje positivo del hilo central, son atraídos hacia él, y al hacer esto ganan
energía, colisionan con los átomos del gas y liberan más electrones, hasta que el proceso se
convierte en una avalancha que produce un pulso de corriente detectable. Relleno de un gas
adecuado, el flujo de electricidad se para por sí mismo o incluso el circuito eléctrico puede
ayudar a pararlo.
Al instrumento se le llama un "contador" debido a que cada partícula que pasa por él produce un
pulso idéntico, permitiendo contar las partículas (normalmente de forma electrónica) pero sin
proporcionar datos acerca del tipo de radiación o sobre su energía (excepto que tienen energía
suficiente como para penetrar las paredes del contador).

También podría gustarte