“Año de la recuperación y consolidación de la economía peruana”
Instituto Jhalebet
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ EN EL
ÁMBITO DE LA SALUD
Integrantes: Huaman Gonzales Soledad
Vargas Tipiana Yomira
Rojas Valdes Katerine
Avalos Quintana Pierina
Rocha Ferreyra Elizabeth
Dra: Solange Bellido Paz
Curso: Aspectos Legales en la Industria Farmacéutica
Carrera: Farmacia Técnica
Grado III A – N1
Índice
Índice...................................................................................................................2
Introducción.........................................................................................................3
Conclusión.........................................................................................................13
Bibliografía...........................................................¡Error! Marcador no definido.
Introducción
La constitución política del Perú establece el marco legal fundamental para la
protección del derecho a la salud en el país, en el ámbito de la salud, la
constitución reconoce este derecho como un componente esencial del
bienestar y desarrollo de la población, garantizando el acceso a servicios
médicos adecuados, la protección contra enfermedades y la promoción de la
salud pública.
el artículo 7 de la constitución señala que todas las personas tienen derecho a
la protección de su salud, la del medio familiar y la de la comunidad, y que el
estado es responsable de facilitar el acceso equitativo a los servicios de salud,
promoviendo la prevención y garantizando la atención médica para todos,
especialmente para los sectores más vulnerables.
además, el estado, conforme al artículo 9, asume el rol de rector en materia de
salud, asegurando que las políticas públicas en este sector sean inclusivas y
eficientes. también se establecen disposiciones sobre la seguridad social en
salud, la participación del sector privado y la regulación de servicios sanitarios.
en general, la constitución del Perú sienta las bases para un sistema de salud
que combine esfuerzos públicos y privados, con el objetivo de garantizar un
acceso justo y oportuno a la atención médica para todos los ciudadanos.
La Constitución Política del Perú establece disposiciones fundamentales para
garantizar el derecho a la salud de la población. Este derecho es reconocido
como un componente esencial del bienestar individual y colectivo, y su
protección está a cargo del Estado, que debe velar por su promoción, acceso
equitativo y financiamiento adecuado.
A continuación, se analizan los artículos 7, 9, 10, 11 y 40, los cuales abordan
distintos aspectos de la responsabilidad estatal en materia de salud:
Artículo 7: Establece que todas las personas tienen derecho a la
protección de su salud, la de su familia y la de la comunidad. Asimismo,
reconoce el derecho de las personas con discapacidad a una atención
especializada y a una legislación que favorezca su integración y
bienestar.
ANALISIS: El derecho a la protección de la salud es un principio
fundamental consagrado en la Constitución del Perú. Este derecho no
solo abarca el bienestar individual, sino también el de la familia y la
comunidad en su conjunto. La protección de la salud implica que el
Estado debe garantizar condiciones adecuadas para la prevención,
tratamiento y rehabilitación de enfermedades, asegurando el acceso a
servicios médicos de calidad para todos los ciudadanos, sin distinción
alguna., además, este derecho se extiende a la promoción de un entorno
saludable, donde factores como la sanidad, el acceso al agua potable y
la seguridad alimentaria jueguen un papel clave en la mejora de la
calidad de vida de la población.
En particular, la Constitución reconoce la especial vulnerabilidad de
ciertos grupos dentro de la sociedad, como las personas con
discapacidad. Para ellas, se establece el derecho a una atención
especializada que responda a sus necesidades específicas, asegurando
que puedan acceder a tratamientos médicos, rehabilitación y asistencia
técnica adecuada, esto incluye no solo el acceso a infraestructura y
personal capacitado, sino también la provisión de recursos que permitan
su inclusión en los diversos ámbitos de la sociedad, por tanto y de este
modo, se busca eliminar barreras físicas, sociales y económicas que
impidan el ejercicio pleno de sus derechos y su autonomía.
Asimismo, la legislación debe ser un instrumento clave para garantizar la
integración y el bienestar de las personas con discapacidad. El marco
normativo debe promover políticas públicas que faciliten su acceso a la
educación, el empleo y la seguridad social, fomentando su participación
activa en la sociedad, por su parte esto implica la implementación de
medidas como incentivos para la contratación laboral, programas de
capacitación y accesibilidad en espacios públicos, ahora en este sentido,
la protección de la salud no solo se limita a la atención médica, sino que
también abarca un enfoque integral que garantice el desarrollo y la
inclusión plena de todos los ciudadanos, especialmente de aquellos en
situación de vulnerabilidad.
Artículo 9: Declara que el Estado determina la política nacional de salud
y es responsable de garantizar el acceso libre y universal a los servicios
de salud. Se enfatiza el rol del Estado como rector en este ámbito,
asegurando que los recursos se administren de manera eficiente y que
se promuevan medidas preventivas y curativas.
ANALISIS: Además de garantizar el acceso universal, el Estado cumple
un rol rector en la administración de los recursos destinados a la salud,
asegurando que sean utilizados de manera eficiente y equitativa. Esto
implica la gestión adecuada de hospitales, centros de salud y programas
de atención primaria, así como la distribución justa del financiamiento
público. La eficiencia en la administración de estos recursos es clave
para evitar deficiencias en la atención médica y garantizar que los
servicios lleguen a toda la población, especialmente a los sectores más
vulnerables. Asimismo, se promueve la cooperación con el sector
privado y organizaciones internacionales para fortalecer el sistema de
salud y ampliar su cobertura.
Un aspecto fundamental de la política nacional de salud es la promoción
de medidas preventivas y curativas, lo que significa que el Estado no
solo debe enfocarse en el tratamiento de enfermedades, sino también en
su prevención. Para ello, es necesario implementar campañas de
vacunación, educación sanitaria y programas de control epidemiológico
que permitan reducir el impacto de enfermedades transmisibles y no
transmisibles. La prevención es una estrategia clave para reducir la
carga del sistema de salud y mejorar la calidad de vida de la población.
En este sentido, el enfoque estatal debe ser integral, combinando el
acceso a la atención médica con políticas de prevención y educación en
salud que permitan un desarrollo sostenible del sistema sanitario.
Artículo 10: Establece que el Estado supervisa el sistema de seguridad
social en salud, asegurando que cumpla con su finalidad de brindar
protección sanitaria a la población. La seguridad social es un mecanismo
clave para garantizar la sostenibilidad de la atención médica.
ANALISIS: La seguridad social en salud es un pilar fundamental para
garantizar la sostenibilidad del sistema de atención médica, ya que
permite que los ciudadanos accedan a servicios de salud mediante
aportes contributivos y programas estatales, a través de instituciones
como EsSalud, el Estado busca garantizar que los trabajadores formales
y sus familias cuenten con cobertura médica, asegurando prestaciones
de salud adecuadas. Además, existen programas como el Seguro
Integral de Salud (SIS) que benefician a poblaciones de bajos recursos,
brindando atención gratuita o subsidiada. De esta manera, el sistema de
seguridad social en salud permite reducir desigualdades y mejorar la
calidad de vida de la población.
Asimismo, la seguridad social no solo debe enfocarse en la atención de
enfermedades, sino también en la prevención y promoción de la salud.
Para ello, el Estado debe fomentar programas de medicina preventiva,
campañas de vacunación, educación sanitaria y estrategias para la
detección temprana de enfermedades. Esto no solo reduce la carga en
los hospitales y centros de salud, sino que también contribuye a una
sociedad más saludable y productiva. En este sentido, la seguridad
social en salud debe ser entendida como un sistema dinámico que se
adapta a las necesidades de la población y que requiere una
administración eficiente y transparente por parte del Estado.
Artículo 11: Reafirma el derecho de toda persona a la seguridad social
en salud y establece que el Estado debe garantizar su cobertura
progresiva. Se reconoce la existencia de entidades públicas y privadas
que brindan servicios de salud, asegurando que su regulación y
funcionamiento respondan a los principios de equidad y acceso
universal.
ANALISIS:
La Constitución reafirma el derecho de toda persona a la seguridad
social en salud, garantizando que el acceso a los servicios médicos no
sea un privilegio, sino un derecho fundamental. Para ello, establece que
el Estado tiene la obligación de asegurar una cobertura progresiva, lo
que implica una expansión gradual de los servicios de salud a más
sectores de la población, especialmente a aquellos en situación de
vulnerabilidad.
Esto significa que tanto el sector público como el privado deben operar
bajo normas que prioricen el bienestar de los ciudadanos, evitando
prácticas excluyentes o discriminatorias. En este sentido, el rol del
Estado no solo es garantizar la cobertura, sino también fiscalizar que los
servicios de salud sean accesibles, eficientes y de calidad para todos.
Artículo 40: Hace referencia a la administración pública y a los
servidores estatales que trabajan en el sector salud.
En este sentido, la Constitución establece que los funcionarios y
trabajadores del Estado tienen el deber de garantizar un servicio
eficiente, transparente y accesible para la ciudadanía, lo que implica una
responsabilidad directa en la gestión y administración de los recursos
destinados al sector salud. La eficiencia en el servicio público de salud
se traduce en la correcta planificación y ejecución de políticas sanitarias,
asegurando que los hospitales, centros de salud y programas
asistenciales funcionen de manera óptima y brinden una atención
oportuna a la población. Para ello, es fundamental que el personal de
salud esté debidamente capacitado y que los procesos administrativos
sean ágiles, evitando trabas burocráticas que afecten la atención
médica.
Asimismo, la transparencia es un pilar esencial en la administración de
los servicios de salud, ya que garantiza que los recursos públicos se
utilicen de manera adecuada y sin corrupción. La rendición de cuentas y
la fiscalización de los procesos sanitarios permiten detectar y corregir
posibles irregularidades, asegurando que los fondos destinados a
medicamentos, infraestructura hospitalaria y equipamiento lleguen a
quienes más lo necesitan.
En conjunto, estos artículos reflejan el compromiso del Estado peruano con el
fortalecimiento del sistema de salud, promoviendo políticas inclusivas y
mecanismos de financiamiento que permitan garantizar una cobertura
adecuada para toda la población.
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA NORMA
La evolución histórica de la Constitución Peruana ha estado marcada por
cambios políticos, sociales y económicos que han definido el desarrollo del
país. Desde la independencia, el Perú ha tenido doce constituciones,
reflejando la inestabilidad política y la lucha entre distintas corrientes
ideológicas, como el liberalismo y el conservadurismo.
1. Constitución de 1823
Fue la primera constitución del Perú independiente, de carácter liberal, pero
tuvo una vigencia corta debido a la crisis política y la guerra con España.
2. Constitución de 1826
Conocida como la "Constitución Vitalicia", fue impuesta por Simón Bolívar y
establecía un gobierno centralizado con un presidente vitalicio, lo que generó
rechazo y su rápida abolición.
3. Constitución de 1828
Retomó principios liberales, estableciendo un sistema democrático y
descentralizado, aunque el país siguió enfrentando conflictos internos.
4. Constitución de 1834
Aprobada en un periodo de relativa estabilidad, reafirmó el sistema republicano
y la división de poderes, pero fue derogada tras la guerra civil entre liberales y
conservadores.
5. Constitución de 1839
Promulgada bajo el gobierno de Agustín Gamarra, favoreció un sistema más
autoritario y centralista, fortaleciendo el poder ejecutivo.
6. Constitución de 1856
Fue una de las más liberales de la historia peruana, estableciendo mayores
libertades individuales y limitando el poder presidencial, aunque su aplicación
generó conflictos internos.
7. Constitución de 1860
Se promulgó tras la inestabilidad política y fue una de las constituciones más
duraderas, vigente hasta 1920. Equilibraba el poder entre el Ejecutivo y el
Legislativo.
8. Constitución de 1920
Bajo el gobierno de Augusto B. Leguía, introdujo reformas sociales y
económicas, reconociendo derechos laborales y la necesidad de modernizar el
país.
9. Constitución de 1933
Promovió un Estado más intervencionista en la economía y estableció un
mayor reconocimiento de los derechos ciudadanos.
10. Constitución de 1979
Promulgada tras la dictadura militar de 1968-1980, estableció un régimen
democrático con mayor énfasis en los derechos humanos y la participación
política.
11. Constitución de 1993
Aprobada tras el autogolpe de Alberto Fujimori, introdujo un modelo económico
basado en el libre mercado, fortaleció el presidencialismo y estableció un
Congreso unicameral.
Actualmente, la Constitución de 1993 sigue vigente, aunque ha sido objeto
de múltiples modificaciones y debates sobre su reforma o reemplazo.
CONCEPTO BÁSICO DE LA NORMA
La Constitución Peruana establece que la salud es un derecho fundamental de
la persona y una obligación del Estado, lo que implica que el gobierno debe
garantizar que todos los ciudadanos puedan acceder a servicios médicos
adecuados. Este derecho no solo se refiere a la atención médica en sí, sino
también a las condiciones necesarias para mantener un buen estado de salud,
como el acceso al agua potable, la alimentación adecuada, la vivienda digna y
un ambiente saludable. La protección de la salud es un elemento esencial para
el desarrollo social y económico del país, ya que una población sana es más
productiva y tiene mejores oportunidades de desarrollo.
Además, la Constitución reconoce el acceso a los servicios de salud y
seguridad social como un principio universal y progresivo, lo que significa que
el Estado debe garantizar que estos servicios sean accesibles para toda la
población sin discriminación. La universalidad implica que ninguna persona
debe ser excluida de la atención médica por razones económicas, geográficas
o sociales. Por otro lado, la progresividad establece que el sistema de salud
debe mejorar continuamente en términos de cobertura, calidad y equidad,
asegurando que más personas puedan beneficiarse de mejores servicios con el
tiempo.
Asimismo, se pone especial énfasis en la atención de los sectores más
vulnerables, como las personas en situación de pobreza, las comunidades
rurales, los niños, los adultos mayores y las personas con discapacidad.
Para garantizar su protección, el Estado debe implementar programas de salud
específicos, como el Seguro Integral de Salud (SIS) para quienes no pueden
costear un seguro privado, campañas de vacunación gratuitas y estrategias de
prevención de enfermedades. En este sentido, la política de salud debe
enfocarse no solo en la curación de enfermedades, sino también en la
prevención y promoción del bienestar general de la población.
IMPORTANCIA DE LA NORMA
Garantiza el acceso universal a la salud: Establece que todas las personas
tienen derecho a recibir atención médica sin discriminación, asegurando que
los servicios de salud estén disponibles para toda la población,
independientemente de su condición económica, social o geográfica.
Protege a grupos vulnerables: El Estado debe priorizar la atención de
sectores en situación de riesgo, como niños, adultos mayores, personas con
discapacidad y poblaciones en pobreza extrema, garantizando su acceso a
servicios médicos especializados y programas de salud pública.
Establece la responsabilidad del Estado en la regulación del sistema de
salud: El Estado es el principal encargado de supervisar y normar el
funcionamiento del sistema de salud, asegurando que tanto las entidades
públicas como privadas cumplan con estándares de calidad, equidad y
eficiencia en la prestación de servicios.
Asegura la planificación de políticas sanitarias efectivas: El gobierno debe
diseñar e implementar estrategias de salud basadas en la prevención,
promoción y tratamiento de enfermedades, con el objetivo de mejorar el
bienestar de la población y fortalecer el sistema sanitario a largo plazo.
Regula las condiciones laborales en el sector salud: Garantiza los derechos
de los trabajadores del sector salud, estableciendo normativas sobre salarios,
estabilidad laboral, condiciones de trabajo seguras y capacitación continua,
asegurando así una atención médica de calidad para la población.
OBJETIVO DE LA NORMA
Asegurar que todas las personas, sin distinción, tengan acceso a
servicios de salud de calidad: El Estado debe garantizar que toda la
población, sin importar su situación económica, social o geográfica, pueda
recibir atención médica oportuna y eficiente, promoviendo la equidad en el
acceso a la salud.
Regular el sistema de seguridad social en salud: Se establecen normas y
mecanismos de supervisión para que el sistema de seguridad social funcione
de manera justa y eficiente, asegurando la cobertura de los trabajadores, sus
familias y los sectores más necesitados a través de entidades como EsSalud y
el SIS.
Proteger a la población más vulnerable: Se prioriza la atención de grupos en
situación de riesgo, como niños, adultos mayores, personas con discapacidad y
poblaciones en extrema pobreza, implementando programas de asistencia
médica gratuita o subsidiada para garantizar su bienestar.
Establecer un marco normativo para la gestión pública de la salud: Se
definen leyes y regulaciones que rigen la administración y funcionamiento del
sistema de salud, asegurando que los recursos sean gestionados de manera
eficiente, transparente y equitativa para mejorar la calidad del servicio y la
infraestructura sanitaria.
CARACTERÍSTICAS DE LA NORMA
Universalidad: Garantiza que todas las personas, sin importar su condición
económica, social o geográfica, tengan acceso a los servicios de salud,
asegurando que nadie quede excluido del sistema de atención médica.
Progresividad: Implica que el acceso a la salud debe mejorar continuamente,
ampliando la cobertura, optimizando la calidad de los servicios y reduciendo las
desigualdades en la atención médica a lo largo del tiempo.
Obligatoriedad: Establece que el Estado tiene el deber de garantizar el
derecho a la salud y debe implementar políticas y mecanismos que aseguren
su cumplimiento efectivo en todo el territorio nacional.
Protección social: Prioriza la atención de los sectores más vulnerables, como
personas en situación de pobreza, adultos mayores, niños, mujeres
embarazadas y personas con discapacidad, mediante programas de asistencia
y subsidios en salud.
Regulación estatal: Define la responsabilidad del Estado en la supervisión,
administración y control del sistema de salud, asegurando que los servicios
sean eficientes, equitativos y cumplan con los estándares de calidad para el
bienestar de la población.
Anexos
Conclusión
La Constitución
Peruana establece un
marco fundamental
para garantizar el
derecho a la salud de
todos los ciudadanos,
reconociéndolo como un derecho fundamental y una obligación del Estado. A
través de principios como la universalidad, progresividad y protección social, se
busca asegurar que los servicios de salud sean accesibles para toda la
población, con especial atención a los sectores más vulnerables. Además, el
Estado tiene la responsabilidad de regular, planificar y supervisar el sistema de
salud, garantizando su correcto funcionamiento y promoviendo la eficiencia en
la gestión de los recursos.
Si bien la normativa constitucional establece un compromiso con la equidad y la
calidad en la atención médica, en la práctica existen desafíos como la
desigualdad en el acceso a los servicios de salud, la insuficiencia de
infraestructura y personal médico, así como la necesidad de mejorar la
financiación del sistema. Es crucial que el Estado continúe implementando
políticas de salud que fortalezcan el acceso universal y reduzcan las brechas
existentes, garantizando una atención médica digna y eficiente para todos los
peruanos.
En conclusión, la Constitución del Perú sienta las bases para un sistema de
salud inclusivo y equitativo, pero su efectividad depende de la correcta
aplicación de sus principios y del compromiso del Estado en mejorar
constantemente la calidad y accesibilidad de los servicios sanitarios. La
consolidación de un sistema de salud eficiente requiere una combinación de
políticas públicas sostenibles, inversión en infraestructura y una regulación
adecuada, con el objetivo de garantizar el bienestar de toda la población.