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Una Vida Consagrada A Dios.

El documento aborda el concepto de consagración a Dios, enfatizando la importancia de dedicar nuestras vidas a Él a través de la oración, la fe, la meditación en Su Palabra, la obediencia, el perdón, la adoración y la dependencia del Espíritu Santo. Se destaca que vivir una vida consagrada es un deber para los creyentes, y que la oración y la meditación son fundamentales para mantener una relación cercana con Dios. La conclusión subraya que la consagración no es opcional, sino una obligación para aquellos que desean estar con Dios.
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Una Vida Consagrada A Dios.

El documento aborda el concepto de consagración a Dios, enfatizando la importancia de dedicar nuestras vidas a Él a través de la oración, la fe, la meditación en Su Palabra, la obediencia, el perdón, la adoración y la dependencia del Espíritu Santo. Se destaca que vivir una vida consagrada es un deber para los creyentes, y que la oración y la meditación son fundamentales para mantener una relación cercana con Dios. La conclusión subraya que la consagración no es opcional, sino una obligación para aquellos que desean estar con Dios.
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TÍTULO: Una Vida Consagrada A Dios

TEXTO: Romanos 12:1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis
vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

INTRODUCCION: el resumen de las enseñanzas de este mes está contenido en una sola palabra:
CONSAGRACIÓN.

Nuevo Diccionario de la Biblia CONSAGRACIÓN

CONSAGRACIÓN Varias palabras en el Antiguo Testamento se traducen como “consagrar”. La


mayoría de ellas encierran ideas relacionadas con “dedicar”, o “santificar” o “apartar”, haciendo
énfasis en “separar para algo o para alguien”.

En la biblia se consgarban o apartaban:

 los primogénitos de Israel. Así, decía el Señor: “Conságrame todo primogénito. Cualquiera
que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales, mío es”
(Éx. 13:2) Ese primer hijo, como en el caso de •Samuel, era dedicado a Jehová. Pero el
Señor permitía que el primogénito fuera “redimido”, es decir, comprado a Dios de vuelta
mediante un sacrificio o el pago de una suma en efectivo hecha en el santuario. Lo que se
enfatizaba era que lo primero, lo mejor, siempre tenía que ser para el Señor
 El día de reposo, que se dedicaba especialmente a buscar la comunión con Dios, pues era
“consagrado a Jehová” ().
 Los diezmos. “Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los
árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová” ().
 Los nazareos o “nazareato”, que era un voto que alguien decidía hacer para el Señor
diciéndole que se dedicaría por completo a él durante un período específico de tiempo ().
 Voluntariamente un objeto, como una casa (). Muchos israelitas consagraban utensilios o
dinero para el servicio de Dios. Una parte de todo botín de guerra era de igual modo
consagrado. La c. ritual era la que se hacía con los sacerdotes, especialmente el sumo
sacerdote, que llevaba una placa sobre la frente que decía “Santidad a Jehová”
(“Consagrado a Jehová”). El profeta Zacarías anuncia el día cuando “estará grabado sobre
las campanillas de los caballos: Santidad a Jehová” ()

Usted y yo somos apartados por Dios y es nuestro deber llevar una vida apartada, limpia y so
contaminación de todo lo que ofende a Dios.

Para poder lograrlo Existen hábitos que nos ayudarán en nuestro deseo de vivir en santidad y
consagración para DIOS. A esto se le llama vivir en santidad.
I. TENER UNA VIDA DE ORACION.

Esto es algo que aprendemos de la vida de Jesucristo. Aunque los discípulos y la

multitud no comprendían por qué tenía que retirarse, cuando todavía había tanto que hacer,

el Señor sabía que la oración era una prioridad en su vida.

cuando todavía había tanto que hacer, el Señor sabía que

la oración era una prioridad en su vida.

Marcos 1.35: “Levantándose muy de mañana, siendo

aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”.

oraba”.

Lucas 4.42: “Cuando ya era de día, salió y se fue a un

lugar desierto; y la gente le buscaba, y llegando a donde estaba, le detenían para que no se fuera
de ellos”.

Las oraciones que promueven una vida consagrada a Dios

no son las que solo se ofrecen durante los tiempos de dificultad o necesidad,

sino las que elevamos a nuestro Padre celestial cada día, motivados por el amor y la gratitud

celestial cada día, motivados por el amor y la gratitud por

por quién es Él y por lo que ha hecho. No es una obligación, sino un deleite.

quién es Él y por lo que ha hecho. No es una obligación,

sino un deleite.

Los discípulos se dieron cuenta de que las oraciones de Jesús

no eran como las que estaban acostumbrados a escuchar en su época.

Jesús no eran como las que estaban acostumbrados a escuchar en su época.

Fue al escuchar la forma tan personal en la que hablaba con su Padre celestial,

en la que hablaba con su Padre celestial, que se sintieron

que se sintieron motivados a pedirle que les enseñara a orar (). Aconteció que estaba Jesús orando
en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como
también Juan enseñó a sus discípulos.
motivados a pedirle que les enseñara a orar (Lc 11.1).

Como vivimos en un mundo lleno de tentaciones, pruebas, dificultades, cargas y pecado,

conectados a Dios y sensibles a su voluntad. Todo lo que

nuestra vida de oración personal debe ser una prioridad, pues nos mantiene conectados a Dios

hagamos lo podremos lograr de rodillas y rendidos ante

y sensibles a su voluntad. Todo lo que hagamos lo podremos lograr de rodillas

el Señor, mientras le damos nuestro tiempo y escuchamos

y rendidos ante el Señor, mientras le damos nuestro tiempo y escuchamos sus instrucciones.

sus instrucciones.

II. TENER FE EN DIOS

El dice: “Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos”.

en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos”.

Dios está en control de todo lo que existe; no solo de lo que sucede, sino también de las causas y
de los métodos necesarios. Su soberanía es nuestro cimiento firme para creer y confiar en Él.

En , proverbios 3:5-6 nos da el siguiente consejo: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y

no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus


veredas”.

Una vida consagrada a Dios pone a un lado las preocupaciones y confía en las promesas del Señor.

Cada vez que una situación nos inquiete, debemos recordar quién está en control.

Si reconocemos que la soberanía de Dios reina por encima de todo, no tenemos razones para
preocuparnos.

La mejor evidencia de nuestra fe es la ausencia de afán. La confianza en el Señor también fortalece


nuestra comunión íntima con Él.

Mientras hablamos y le escuchamos,para luego responder en obediencia, nos guía y venimos

para luego responder en obediencia, nos guía y venimos

a ser uno con Cristo en nuestra manera de pensar y en nuestro corazón.

nuestro corazón.
III. MEDITAR EN LA PALABRA DE DIOS .

El salmista dijo: “Cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las

vigilias de la noche” (Salmos 63:6-8).

Meditar incluye leer la Biblia, reflexionar en sus enseñanzas y poner en práctica lo que nos ha
dicho.

Debemos hacerle preguntas y someter ante su autoridad todo lo que nos indique.

Es como si nos detuviéramos a observar en el espejo de la Palabra de Dios, para ver lo que nos
dice y luego mirar un poco más allá para verle a Él.

A medida que ponemos nuestra mirada en Cristo las preocupaciones se alejan y nuestra mente
queda libre de aquello que nos estorba.

El tiempo de meditación nos mantiene alertas y sensibles

para hacer lo que Dios nos ordene.

Por eso es tan importante que apartemos tiempo cada día para estar a solas

con el Señor por medio de su Palabra.

Al leer y pensar en lo que dice, el Señor le habla a nuestro corazón.

lo que dice, el Señor le habla a nuestro corazón.

Si deseamos que Dios llene nuestra mente con su Palabra,

no debemos permitir que el mundo domine nuestros

pensamientos. Es fácil vivir ocupados todo el día con los

asuntos de este mundo y no dedicar tiempo para pensar

en el Señor. Sin embargo, es esencial que dediquemos

tiempo para meditar en la Biblia, si queremos tener una

vida consagrada. Cada día debemos elegir entre caminar

con el Señor o con el mundo.

IV. OBEDECER A DIOS.

Moisés le dijo a la nación de Israel:

“Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para

guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo


te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre

todas las naciones de la tierra” (Deuteronomio 28:1). De igual manera,

si vivimos en obediencia al Señor, andamos en un nivel más elevado que el del mundo.

No se trata de menospreciar a otros, sino de escoger vivir bajo los mandamientos

de Dios y desechar el estilo de vida del mundo.

V. PERDONAR A OTROS .

No es fácil perdonar, pero es lo que

Dios nos pide que hagamos Efesios 4.31-32 Quítense de vosotros toda amargura, y enojo, e ira, y
gritos, y amaledicencia y toda malicia. 32 Más bien, sed abenignos los unos con los otros,
misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó a vosotros en
Cristo.

Aunque alguien nos traicione, debemos perdonar y confiar en que el Señor se hará cargo de la
situación.

VI. TENER UNA VIDA DE ADORACIÓN A DIOS.

Romanos 12:11 Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla,
Y toda lengua confesará a Dios. 12 De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.

Apocalipsis cap 4 completo

VII. DEPENDER DEL ESPIRITU SANTO.

El Espíritu Santo mora en la vida de cada cristiano, pero el apóstol Pablo también

la vida de cada cristiano, pero el apóstol Pablo también

nos dice que debemos “[ser] llenos del Espíritu” (Ef 5.18).

El verbo en griego indica que esa es una acción continua,

la cual significa vivir en obediencia a la Palabra de Dios,

mientras dependemos y esperamos en Él para que nos

fortalezca y nos guíe. Solo al depender del Espíritu Santo

podemos llegar a ser y a hacer lo que Dios desea.


CONCLUCION:

Si un día queremos estar con Dios, la consagración no es una opción, es una obligación.

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