BLEFARITIS ANTERIOR-POSTERIOR
MATERIA:
FARMACOLOGIA GENERAL
PRESENTADO POR:
SOFIA SARMIENTO
LUNA URIBE
MATEO MORA
ROBERTO MARTINEZ
PRIMERA ENTREGA DE AVANCE PROYECTO
DOCENTE:
DAVID CAMILO BORDA.
FACULTAD DE OPTOMETRIA
CIENCIAS DE LA SALUD – UNIVERSIDAD DE LA SALLE
BOGOTA, MARZO DEL 202
INTRODUCCIÓN
La blefaritis, una afección inflamatoria crónica que afecta los márgenes de los párpados, se
presenta como una de las patologías oculares más comunes en la práctica clínica
oftalmológica y optométrica a nivel mundial. Este trastorno, que abarca un espectro de
condiciones caracterizadas por dolor, prurito y eritema en los bordes palpebrales, repercute
significativamente en la calidad de vida de los pacientes, debido a su naturaleza recurrente
y a los síntomas persistentes que requieren un manejo a largo plazo. Aunque generalmente
no representa una amenaza directa para la visión, la blefaritis crónica puede predisponer a
complicaciones oculares secundarias, incluyendo conjuntivitis, enfermedad de ojo seco y,
en casos graves, pérdida de visión por queratopatía superficial o neovascularización
corneal.
La clasificación de la blefaritis en anterior y posterior se basa en la ubicación primaria de la
inflamación. La blefaritis anterior, localizada en la piel alrededor y detrás de las pestañas,
se asocia comúnmente con dermatitis seborreica o infecciones bacterianas, especialmente
por especies de Staphylococcus. La blefaritis posterior, también conocida como disfunción
de las glándulas de Meibomio (DGM), involucra las glándulas de Meibomio en el borde
posterior del párpado, resultando en obstrucción glandular o secreción lipídica aberrante, lo
que desestabiliza la película lagrimal y causa evaporación excesiva de la lágrima.
La patogénesis de la blefaritis es multifactorial y compleja. En la blefaritis anterior, la
colonización bacteriana, especialmente por Staphylococcus aureus y Staphylococcus
epidermidis, desempeña un papel crucial. Estas bacterias producen exotoxinas y enzimas,
como lipasas, que alteran la composición de la película lagrimal y exacerban la
inflamación. La dermatitis seborreica, una condición dermatológica común, también
contribuye a la blefaritis anterior al alterar la producción de sebo y crear un ambiente
favorable para el crecimiento bacteriano. En la blefaritis posterior, la DGM es el principal
mecanismo patogénico. La obstrucción de las glándulas de Meibomio y la alteración de la
calidad de la secreción lipídica conducen a una película lagrimal inestable, lo que resulta en
ojo seco evaporativo y síntomas de irritación ocular. Además, la infestación por ácaros
de Demodex folliculorum y Demodex brevis puede contribuir a la inflamación palpebral,
especialmente en casos crónicos o refractarios.
Las manifestaciones clínicas de la blefaritis varían dependiendo de la ubicación y la
gravedad de la inflamación. Los síntomas comunes incluyen ardor, picazón, sensación de
cuerpo extraño, enrojecimiento y descamación de los bordes palpebrales. En la blefaritis
anterior, se pueden observar costras y escamas en la base de las pestañas, así como pérdida
de pestañas (madarosis) y triquiasis. En la blefaritis posterior, los pacientes pueden
presentar telangiectasias en el borde palpebral, obstrucción de los orificios de las glándulas
de Meibomio y secreción lipídica anormal. La blefaritis crónica puede llevar a
complicaciones como chalaziones, orzuelos, queratopatía punctata y neovascularización
corneal.
La blefaritis a menudo coexiste con otras condiciones oculares y sistémicas. La rosácea
ocular, una condición inflamatoria crónica que afecta la piel y los ojos, se asocia
frecuentemente con la blefaritis posterior. La dermatitis seborreica, que afecta el cuero
cabelludo y otras áreas ricas en glándulas sebáceas, también se observa comúnmente en
pacientes con blefaritis anterior. Además, la blefaritis puede exacerbar los síntomas del ojo
seco y viceversa, creando un ciclo vicioso de inflamación y disfunción de la película
lagrimal.
Desde el punto de vista epidemiológico, la blefaritis es una afección prevalente a nivel
mundial, afectando a personas de todas las edades y etnias. Se estima que entre el 37% y el
47% de los pacientes atendidos por especialistas en atención oftalmológica en Estados
Unidos presentan blefaritis. La prevalencia tiende a aumentar con la edad, afectando con
mayor frecuencia a personas mayores de 50 años. Estudios en España y Corea del Sur han
destacado la prevalencia de la DGM y la blefaritis, con una incidencia creciente y una
mayor afectación en mujeres. La blefaritis también se asocia con trastornos dermatológicos
como la rosácea, lo que subraya la importancia de considerar factores sistémicos en su
manejo.
Además del impacto físico, la blefaritis puede tener un impacto psicosocial significativo.
Los síntomas crónicos y recurrentes pueden afectar la calidad de vida, causando molestias
persistentes, fatiga visual y dificultades en actividades diarias como la lectura y el uso de
dispositivos electrónicos. La apariencia de los párpados enrojecidos e inflamados también
puede generar preocupación y ansiedad en los pacientes, afectando su autoestima y
bienestar emocional.
La importancia de investigar y comprender la blefaritis radica en su impacto significativo
en la calidad de vida de los pacientes y en el potencial de complicaciones oculares graves.
La blefaritis crónica puede causar molestias persistentes, afectar la visión y requerir
tratamientos prolongados y costosos. Además, su asociación con el ojo seco y otras
condiciones sistémicas subraya la necesidad de un enfoque integral en su manejo.
El objetivo principal de este artículo es proporcionar una revisión exhaustiva y actualizada
de la blefaritis anterior y posterior, abordando su diagnóstico, clasificación, etiología,
manifestaciones clínicas y manejo clínico. Se busca consolidar la evidencia científica
disponible y ofrecer una guía práctica para los profesionales de la salud visual en el
diagnóstico y tratamiento de esta afección. Además, se pretende resaltar la importancia de
la higiene palpebral y las terapias combinadas para el control efectivo de la blefaritis y la
prevención de complicaciones.
Referencias
1. Boyd K. ¿Qué es la blefaritis? [Internet]. American Academy of Ophthalmology.
2025 [citado el 6 de marzo de 2025]. Disponible en: [Link]
ocular/enfermedades/que-es-la-blefaritis
2. Blepharitis [Internet]. Mayo Clinic. 2022 [citado el 6 de marzo de 2025]. Disponible
en: [Link]
causes/syc-20370141
3. [Link]. [citado el 6 de marzo de 2025]. Disponible en:
[Link]
4. Blepharitis [Internet]. [Link]. National Eye Institute; [citado el 6 de marzo de
2025]. Disponible en: [Link]
conditions-and-diseases/blepharitis