CYMAT - UNIDAD III
CARLOS RODRIGUEZ: “La salud de los trabajadores”
Salud, trabajo y medioambiente
La OMS define a la salud como: “La salud no es una mera ausencia de enfermedad, sino también un estado óptimo de bienestar físico,
mental y social. La salud no es algo que se posea como un bien, sino una forma de funcionar en armonía con su medio (trabajo, ocio,
forma de vida en general). No sólo significa verse libre de dolores y enfermedades, sino también la libertad para desarrollar y mantener
sus capacidades funcionales. La salud se mantiene por una acción recíproca entre el genotipo y el medio total. Como el medio ambiente
de trabajo constituye una parte importante del medio total en que vive el hombre, la salud depende de las condiciones de trabajo”.
Conceptos básicos en riesgo medioambiental
La interacción entre el incremento de la población mundial, la pobreza y la tecnología inadecuada se halla en la base de la problemática
medioambiental. La pobreza es causa y efecto principal de los problemas mundiales del medio ambiente.
En estos momentos existe una preocupación especial por el riesgo tóxico generado por las sustancias químicas. Hay falta de vigilancia en
nformación sobre la dispersión de las sustancias químicas en aire, agua, suelos, cadena alimentaria, ecosistema; falta de datos sobre
toxicidad y ecotoxicidad; evidencias crecientes de peligros para las personas y perturbaciones en la fauna debidas a exposiciones a bajo
nivel.
Dentro de las sustancias químicas que más alerta despiertan están los metales pesados (descargas durante la producción, uso y gestión
de desechos, en la atmósfera, el agua, el suelo y los alimentos); los contaminantes orgánicos persistentes (hidrocarburos policíclicos
aromáticos, organoclorados incluyendo PCBs y PVC) y los disruptores endocrinos (conjunto de sustancias que pueden interactuar con el
sistema endocrino de hombres y mujeres).
Los accidentes de transito
Conforme la Organización Mundial de la Salud, los accidentes de tránsito producen cada año en el mundo 750.000 defunciones y
20.000.000 de heridos. Si se midieran los accidentes de tránsito en años de vida perdidos, los datos emergentes serían gravísimos.
Impacto de las condiciones de trabajo en la salud
No es el trabajo el que enferma sino las condiciones en que puede llegar a ejecutarse.
Accidentes y enfermedades del trabajo: Según datos de la Organización Internacional del Trabajo en el mundo se producen
1.129.000 muertes debidas al trabajo cada año. Bajo el concepto de enfermedades del trabajo encuadramos dos tipos de
afecciones: las enfermedades profesionales y las enfermedades vinculadas al trabajo. Las primeras son aquellas que reconocen
como agente propio del medio ambiente laboral, sin el cual la afección no puede producirse. En su concepción se incluye una
visión indemnizatoria, es decir, que el concepto de enfermedad profesional nace de la mano del de seguridad social, y designa
un proceso morboso que, en caso de determinar incapacidad definitiva, prevé una reparación económica al trabajador
afectado. Con el concepto de enfermedad vinculada al trabajo se está haciendo referencia a los hallazgos de la epidemiología,
cuando detecta que algunas enfermedades se distribuyen más específicamente en ciertos grupos de trabajadores, por ejemplo,
de padecimientos osteoarticulares, cáncer, alteraciones de la reproducción, problemas cardiovasculares, etc.
Envejecimiento precoz y desgaste obrero: El contexto socioeconómico en que se desarrolla la vida, las condiciones de nutrición
en lainfancia, los trastornos en la salud sufridos y las condiciones de trabajo, son tal vez los factores que más condicionan la
aparición del envejecimiento en los seres humanos. Es conocido que el envejecimiento quita oportunidades en el mercado de
trabajo, sobre todo en este momento en que se introducen nuevas tecnologías y en que nuevas formas de gestión de la mano
de obra condicionan trabajos con cargas psicofísicas mayores. Distintos estudios han demostrado que la salud se deteriora con
el avance de la edad mucho más entre los trabajadores por turnos que en los que trabajan en horario diurno. Resultados
similares se han obtenido respecto de los trabajadores de cadenas de montaje.
Estrés laboral: La falta de satisfacción en el trabajo es un factor de estrés. Son elementos determinantes del nivel de
satisfacción, la seguridad y la estabilidad en el empleo, las perspectivas de progreso, la remuneración, los aspectos intrínsecos
del trabajo realizado, el interés que el trabajo despierte, los aspectos sociales del trabajo, la calidad de las comunicaciones en el
interior de la empresa, el estilo de gestión, las relaciones laborales, las posibilidades de participación en la organización del
trabajo y en las decisiones, las condiciones físicas de trabajo, la extensión de la jornada, el prestigio social, etc. Los niveles de
estrés más elevados no se han encontrado entre los dirigentes y las personas que toman grandes decisiones, sino entre
trabajadores adscritos a líneas de montaje, a quienes la máquina impone el ritmo de trabajo.
Salud laboral y atención primaria de salud
Las noxas que conspiran contra la salud de los trabajadores y la falta de una cobertura adecuada hacen imperiosa la incorporación de los
conocimientos de la salud ocupacional a la Atención Primaria. Por otra parte las intervenciones diagnósticas y terapéuticas en ese nivel
pueden tener severas limitaciones si no se tiene en cuenta al menos el rol que pueden jugar las condiciones de trabajo en el proceso
salud-enfermedad.
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Un centro de salud debería tener la oportunidad de visitar los distintos establecimientos de trabajo de su área de cobertura y poseer los
conocimientos elementales para la detección de riesgos. En la perspectiva de considerar las exposiciones laborales para interpretar un
determinado proceso clínico, la historia laboral constituye un paso fundamental. Dos son los elementos que pueden orientar hacia la
etiología laboral de los síntomas y que deben tenerse en cuenta en las exposiciones a noxas en el trabajo: su cronología y epidemiología.
Una historia laboral tiene básicamente dos partes: una es la historia de los trabajos que realizó el individuo y otra la de sus exposiciones
laborales. No es suficiente conocer el nombre de la empresa, la actividad desarrollada y el oficio desempeñado; es indispensable
conocer los factores de riesgo a los que ha estado expuesto el paciente. A partir de los datos revelados, se trata de conocer las distintas
exposiciones a factores de riesgo, su magnitud y duración y las medidas de prevención instrumentadas. Otro procedimiento es la
utilización de formularios estandarizados, en los cuales el trabajador contesta si o no a distintas posibilidades de exposición a riesgos
que se ofrecen como opción.
Aproximación a las enfermedades laborales
Patología cardiovascular: Conocemos asociaciones de determinadas condiciones de trabajo con los cuadros isquémicos
cardíacos, las alteraciones del ritmo, la hipertensión, las miocardiopatías y la enfermedad vascular periférica. La asociación más
evidente se da -y con elevado riesgo- entre los conductores profesionales, particularmente entre aquellos ocupados del
transporte urbano de pasajeros. Además se han encontrado sometidos a riesgo, entre otros, controladores aéreos, bomberos,
trabajadores de fundición, conductores de taxi, etc.
Monóxido de carbono: Las relaciones entre el hábito de fumar y la cardiopatía coronaria están bien documentadas, pero aún
no ha logrado identificarse con la misma claridad cuál es el agente del humo del tabaco responsable de esta acción. El
monóxido de carbono (CO), la nicotina, el cadmio, los óxidos nitrosos y otros contaminantes han sido involucrados como
agentes causales.
Solventes orgánicos: Los estudios sobre muertes súbitas y exposición aguda a solventes concluyen que aquélla se debe a
fibrilación ventricular, por sensibilización del miocardio a la adrenalina. Los disolventes que parecerían más activos son el
benceno, el heptano, el cloroformo y el tricloroetileno. Las muertes de trabajadores con exposición a solventes ocurrieron en
personas que gozaban de buena salud previa.
Disulfuro de carbono: Si bien se trata de un disolvente, por sus características merece una consideración distintiva. Los estudios
sobre sus efectos se realizaron, en su gran mayoría, entre obreros dedicados a la fabricación de rayón viscoso. Se sabe que
favorece la arteriosclerosis al aumentar la adhesividad plaquetaria, alterar el metabolismo de los lípidos y disminuir el “factor
aclarador del plasma” mediante acciones antifibrinolíticas.
Nitroglicerina y nitroglicol: Estos nitratos aun aumentan el riesgo de cardiovasculopatía varios años después de cesar la
exposición. Hay evidencias experimentales que señalan que la exposición crónica a nitratos provocaría una disminución de la
oxigenación de los tejidos (hipoxia tisular), acelerando el desarrollo de la arteriosclerosis.
Metales: Se han documentado relaciones entre la exposición al plomo o al cadmio y la hipertensión. El cobalto se consideró un
agente de riesgo cardiovascular a partir de una epidemia de miocardiopatías.
Ruido y vibraciones
La experimentación animal con ruido demostró la génesis de la hipertensión y el aumento en la adhesividad plaquetaria.
Las vibraciones de alta frecuencia determinan constricción de las arteriolas de los dedos
Riesgos psicosociales
El riesgo más alto de infarto de miocardio lo sufrían los trabajadores que desempeñaban tareas más pesadas. El
exceso de demanda laboral, en combinación con estímulos inadecuados y poco margen para la decisión, eran importantes para el
desarrollo de enfermedad cardíaca. Se ha sugerido que el trabajo por turnos podría estar asociado causalmente a los padecimientos
cardiovasculares. La ambigüedad en la función laboral, la monotonía, los altos ritmos de producción, la frustración, la alta
competitividad, el exceso en la carga mental de trabajo y las tareas sin contenido, son factores de estrés y, consiguientemente, de
incremento del riesgo cardiovascular. El estrés laboral como propiciador del hábito tabáquico y/o alcohólico es otra vía para aumentar el
riesgo.
Inactividad física (actividades que implican sedentarismo)
Trastornos músculo-esqueléticos
En el ambiente de trabajo se pueden ocasionar trastornos músculo-esqueléticos, entre ellos movimientos forzados (superando la
amplitud articular o relevando gran esfuerzo), movimientos repetitivos o desmañados, posturas estáticas, traumatismos mecánicos,
vibraciones, cambios en la presión barométrica, sustancias radioactivas y sustancias químicas.
Distintas estructuras pueden afectarse: músculos, ligamentos, tendones, articulaciones, huesos, nervios, arterias. Gran parte de los
trabajos industriales se caracterizan porque sólo permiten un limitado espectro de posturas. Esto que inicialmente no parece ser fuente
de problema al repetirse cientos de veces por día, no permite distribuir la carga en otros grupos musculares. Como consecuencia, el
sobreuso de algunos, determina padecimientos variados, que suelen manifestarse con dolor, inflamación, impotencia funcional e incluso
lesión anatómica evidente.
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Alteraciones de la columna y los miembros
Los más frecuentes son las lumbalgias y sus causas ultimas pueden ser: fibrositis, miositis, degeneración y rotura de ligamentos,
enfermedad degenerativa articular, hipertrofia del ligamento amarillo, disociarías, etc. Entre las afecciones de etiología laboral de los
miembros superiores, ocupa un lugar importante el síndrome del túnel carpiano. El cuadro está determinado por la compresión del
nervio mediano a través del túnel carpiano y se inicia con trastornos sensitivos en la mano, que siguen la distribución del nervio
mediano. Bajo el nombre de síndrome del hombro doloroso se incluye una serie de procesos, entre ellos la periartritis de hombro, la
tendinitis y/o calcificación y/o rotura del supraspinoso, etc. Su génesis en el ámbito laboral puede encontrarse en traumatismos únicos o
por traumatismos repetidos. Las artrosis han sido también motivo de estudio en su relación con el trabajo. La exposición a vibraciones es
causa de alteraciones osteomusculares. Finalmente, ciertas sustancias químicas pueden provocar osteoporosis y seudofracturas
(cadmio), exotosis o áreas de hipomineralización (flúor), acrosteólisis (cloruro de vinilo), e incluso se ha descrito el saturnismo gotoso.
FACTORES A TENER EN CUENTA CUANDO HABLAMOS DE SALUD Y TRABAJO
1) Organización y Contenido del Trabajo
Organización del trabajo: Por un lado la DIVISION SOCIAL DEL TRABAJO, que es la separación o integración de las
tareas de concepción+preparación+organización+decisiones y de ejecución. (tareas intelectuales vs tareas de
ejecución). Por otro lado, la DIVISION TÉCNICA DEL TRABAJO que es la especialización.
Contenido del trabajo: Descripción de puesto: proceso productivo. Riesgos profesionales inherentes al puesto. Carga
global del Trabajo. Calificaciones profesionales requeridas para el puesto. Las menores y o mayores posibilidades que
tienen los trabajadores para desarrollar y utilizar sus calificaciones. El grado de responsabilidad. El carácter individual o
colectivo del trabajo. El grado de autonomía o interdependencia o de subordinación del trabajador.
2) Duración y configuración del tiempo de trabajo: Duración máxima de la jornada laboral. Pausas. Descansos. Licencias.
Vacaciones por otras razones. Horas extras. Trabajo nocturno, por turnos y por equipo. Edad de ingreso y egreso.
3) Sistema de remuneraciones: Premios. Primas individuales y colectivas. Presentismo. Productividad.
4) Ergonomía: Estudia la actividad del hombre en situación de trabajo. (Fisiología, seguridad e higiene, medicina del trabajo,
ingeniería, psicología, etc.)
5) Tecnología: Calificaciones para acceder a un puesto de trabajo. Funcionamiento de la tecnología. Capacidad de adaptación a lo
nuevo.
6) Gestión de la fuerza de trabajo: Estabilidad. Precariedad. Sistema y nivel de autoridad jerárquica. Estilo de gestión.
Incorporación y desarrollo personal. Servicios sociales.
DANIEL CARDINALI: “Alteraciones del sueño en el trabajador por turnos”
El trabajo rotatorio o en turnos es una modalidad de organización laboral imprescindible para cualquier sociedad moderna. Comprenden
tanto al sector industrial como al de servicios.
Los turnos de trabajo generalmente son de 8 o 12 horas, 3 (noche, día o tarde) o 2 (día y noche) turnos de trabajo por día. Estos pueden
ser rotatorios, fijos o mezcla de ambos.
Desde el punto de vista crono biológico se produce siempre una reducción de horas de sueño y la modificación del tiempo normal del
sueño altera los ritmos circadianos. Esto lleva a una situación de estrés crónico en el trabajador que reconoce 3 categorías:
1. Alteración de ritmos circadianos:
2. Fatiga y alteración del sueño
3. Alteraciones de la vida de relación doméstica y social.
Con relación a los ritmos circadianos, el turno de trabajo requiere que el individuo este alerta en un momento inadecuado de su ciclo
sueño-vigilia o puede resultar un estado en el cual los ritmos circadianos pierdan su sincronía, por lo que el trabajador esta
desincronizado en el trabajo nocturno. Los esquemas irregulares de trabajo son un factor agravante que origina verdaderas
desincronizaciones crónicas.
Una consecuencia extrema de la privación del sueño es la parálisis nocturna: episodios de 1-2 minutos de duración, en los cuales los
individuos están conscientes de lo que ocurre a su alrededor pero son incapaces de actuar. Esto se explica en incidentes menores y
accidentes de trabajo graves, de predominancia nocturna.
El sueño puede estar alterado por factores endógenos: que provienen del sistema circadiano preparados para despertar cuando el
trabajador desea descansar, lo cual genera conflictos sociales y familiares. Más de un tercio de trabajadores presentan problemas de
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adaptación a los cambios de turno laboral, aunque existe variabilidad en la capacidad individual para superar estos problemas, en
ciertos casos llevan a abandonar el trabajo rotatorio y en otras las molestias son mínimas.
Secuelas en la salud. Son el aumento del número de consultas al médico y bajas por enfermedad en este grupo de trabajadores. Las
alteraciones inespecíficas son el cansancio, fatiga, irritabilidad, aumento del consumo de medicamentos, alteraciones menstruales, etc.
Por últomo, las alteraciones específicas son gastrointestinales, úlceras gastroduodenal y cardiovasculares.
Medidas para mejorar los problemas: la organización de una rutina de sueño y su facilitación influye positivamente en la eficacia laboral
durante el trabajo en turnos. Las siestas breves, durante un turno prolongado mejoran el rendimiento laboral. Las siestas previas al
turno de noche también mejoran la adaptación y el uso de melatonina para facilitar el proceso de reposo.
EL TRABAJO A TURNOS Y NOCTURNO
El trabajo a turnos exige mantener al organismo activo en momentos en que necesita descanso, y a la inversa. Además, los turnos
colocan al trabajador y la trabajadora fuera de las pautas de la vida familiar y social. Todo ello provoca un triple desajuste entre el
tiempo de trabajo, el tiempo biológico y el tiempo social.
Consecuencias del trabajo a turnos
Sobre la salud y el bienestar: Trastornos gastrointestinales; Pérdida del apetito; Alteraciones en el sueño; Trastornos nerviosos; Mayor
gravedad de los accidentes; Insatisfacción personal en el trabajo; Empobrecimiento de las relaciones sociales y familiares; Pérdida de
amistades; Dificultad para disfrutar del ocio y Aumenta el número de accidentes de trabajo.
Sobre la actividad laboral: Aumento del número de errores; Reducción del rendimiento; Disminución de la capacidad de control y
Absentismo.
Prevención
Ante el trabajo a turnos es necesario considerar dos cuestiones básicas: si es realmente necesario y en caso afirmativo, cómo
estructurarlo para mitigar sus efectos.
1) Reducir el trabajo a turnos y principalmente el nocturno a la mínima expresión posible y a aquellos sectores de carácter público que lo
hagan imprescindible (bomberos, policía, sanidad, etc.)
2) Establecer cauces de participación para la ordenación de la jornada de trabajo entre todas las partes afectadas
3) En caso de ineludible necesidad del trabajo a turnos las reivindicaciones deberían de apuntar, no a la obtención de primas sino al
establecimiento de medidas preventivas, mejora de las condiciones de trabajo y vigilancia de la salud.
Ejemplos de medidas preventivas y mejoras en las condiciones de trabajo:
Aumento de las pausas y tiempos de descanso
Vacaciones suplementarias para el personal a turnos.
Establecimiento de un límite de tiempo para trabajar a turnos
Establecer limitaciones de edad para acceder al trabajo a turnos.
Establecer un coeficiente reductor de jubilación para los que hubieran trabajado a turnos
Mejorar las condiciones generales del trabajador/a a turnos.
No trabajar nunca de noche en solitario.
Establecer pausas para ingestión de comidas calientes. No menos de 45 minutos
Exigir menores tasas de rendimiento al trabajador/a nocturno.
Evitar los turnos dobles, asegurando el relevo
Calendario de turnos pactado y conocido con suficiente antelación para organizar la vida social.
Posibilidad de flexibilizar la asignación a turnos para que los propios trabajadores acuerden entre sí intercambios de turno.
Vigilancia de la salud
El Servicio de Prevención debe estar capacitado para reconocer síntomas que sugieran una desadaptación del organismo al trabajo a
turnos y estar habilitado para indicar en estos casos el cambio de puesto a uno de jornada normal.
Establecimiento de criterios médicos para excluir trabajadores del trabajo a turnos.
UGT: “Riesgos psicosociales laborales en el punto de mira”
Riesgos psicosociales
El trabajador puede correr riesgos de tipo psicosocial en el ámbito laboral de muy diversas formas teniendo de común denominador el
estrés. También se habla de riesgos emergentes porque están saliendo a la luz, se les está dando nombre y van siendo identificados por
los trabajadores, y por tanto se hablan, se denuncian y son susceptibles de ser tratados. Los riesgos psicosociales laborales se definen
como aquellas condiciones que se encuentran presentes en una situación laboral y que están directamente relacionadas con la
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organización, el contenido del trabajo y la realización de la tarea, y que se presentan con capacidad de afectar tanto al desarrollo del
trabajo como a la salud del trabajador (física, psíquica o social).
Estrés laboral
El estrés se define como “el proceso en el que las demandas ambiéntales comprometen o superan la capacidad adaptativa de un
organismo, dando lugar a cambios biológicos y psicológicos que pueden situar a la persona en riesgo de enfermedad”. El trabajador
experimenta estrés cuando las exigencias del entorno de trabajo exceden la capacidad propia para hacerles frente o controlarlas.
Se pasan por varias fases:
Fase de reacción de alarma: La resistencia baja por debajo de lo normal, pero se produce una reacción automática encaminada
a preparar al organismo para la acción.
Fase de resistencia: desaparecen los cambios iniciales y aparecen otros de carácter más específico para enfrentarse a la
situación. Se alcanza un alto nivel de resistencia, de capacidad de esfuerzo frente a la situación. Cuando el estímulo es
prolongado o alcanza gran intensidad, el individuo es incapaz de rechazarlo, eliminarlo o superarlo, apareciendo la siguiente
fase.
Fase de agotamiento: Se produce la derrota de todas las estrategias adaptativas para afrontar el estimulo estresante.
Las situaciones pueden llevarnos a tener estrés en el trabajo pueden estar relacionadas con:
1) Características de la tarea:
• Sobrecarga de trabajo: Cuando la cantidad, o complejidad de la tarea no se puede realizar en el tiempo disponible y sobrepasa la
capacidad del trabajador.
• Infracarga de trabajo: Cuando queriendo trabajar no se le proporciona tarea o no la hay.
• Repetitividad: El trabajo a realizar es monótono, rutinario y no hay posibilidad de estimular la creatividad.
• Ritmo de trabajo: Cuando el ritmo lo marca la máquina y no hay posibilidades de variación.
• Responsabilidad: Cuando la tarea del trabajador implica una gran responsabilidad (tareas peligrosas, consecuencias en el trabajo
de los compañeros, toma de decisiones importantes, etc.)
• Libertad de decisión: Si el trabajo tiene una estricta supervisión por parte de los superiores, restringiendo el poder de decisión y la
iniciativa de los trabajadores. Poca participación en la toma de decisiones.
• Formación requerida: Falta de entrenamiento o aclimatación previa al desempeño de una tarea determinada.
2) Estructura de la organización:
• Ambigüedad de rol: No se le dice al trabajador cuales son sus funciones ni lo que se espera de él respecto a la tarea
• Conflicto de rol: Cuando entran en contradicción varias demandas o el trabajador cree que no debe cumplir alguna tarea.
• Falta de participación: La empresa restringe o no facilita la iniciativa, la toma de decisiones, la consulta a los trabajadores en
temas relativos a su propia tarea como en aspectos generales de participación.
3) Falta de comunicación:
• Estilo de mando: Genera estrés tanto en estilos de autoritarismo como en los que no hay una autoridad que pueda identificar
claramente el trabajador o, sencillamente, el que la tiene oficialmente, no la asume.
• Relaciones interpersonales: Por aislamiento social o físico, conflictos con los compañeros o jefes, falta de apoyo en el trabajo, etc.
4) Características del empleo:
• Precariedad del trabajo: Inseguridad en el empleo, no poder cubrir las necesidades económicas con el sueldo, estar en el
ambiente la amenaza encubierta de despido, las reestructuraciones de las empresas, etc.
• Las condiciones físicas del trabajo: Trabajar con situaciones térmicas extremas (mucho frío, mucho calor), ruido ambiental
continuo, vibraciones, etc.
• Riesgos de la integridad física según sectores de producción: Determinados sectores como la construcción, industrias químicas,
etc., tienen un mayor índice de siniestralidad laboral.
• Organización del tiempo de trabajo: Duración de la jornada (horas extras, etc.), el trabajo a turnos, el trabajo nocturno, días
festivos, etc. por la repercusión en el sistema nervioso central, en las relaciones sociales, familiares, conciliación de la vida familiar y
laboral, etc.
Los factores de personalidad, van a condicionar que haya personas más vulnerables al estrés y alcancen mayores niveles de sufrimiento,
y otras sean más resistentes o tolerantes ante determinados hechos.
• Personalidades con rasgos dependientes: necesitan que siempre haya otro que tome las decisiones, se responsabilice o ejerza clara
autoridad.
• Personalidades con rasgos ansiosos: son más sensibles a los conflictos personales, se anticipan a las situaciones.
• Personalidades introvertidas: suelen reaccionar más intensamente que los extrovertidos, ya que son menos receptivos al apoyo
social.
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• Las personas cuyo estilo de relación interpersonal es predominantemente pasivo: es decir las que no dicen sus opiniones, dejan que
otros decidan por ellas, no se defienden ante los ataques de otros, etc.
La alta exigencia sobre el propio desempeño laboral, son muy responsables, poco tolerantes con sus fallos, a veces rígidas, que necesita
que “todo, siempre” salga bien. Al cabo del tiempo cuando la situación se cronifica y sus estrategias parece que no le sirven, además de
somatizar la situación, sus pensamientos se dirigen a pensar que es lo que habrá hecho mal, o dicho mal que haya molestado tanto,
emocionalmente se siente más irritado, tenso, con sensación de presión, etc. y termina por “explotar”.
Síndrome de burnout
El síndrome de desgaste profesional o burnout es aquel que presenta síntomas de agotamiento emocional, cansancio físico y
psicológico, junto con la sensación de ineficacia, es decir, de no ser un profesional capaz de atender las tareas laborales de forma
adecuada. Estas profesiones llevan implícito poner en el trabajo una alta implicación emocional. La satisfacción vendría dada por la
resolución del problema. Otras veces, porque la ayuda no siempre se logra, los destinatarios no están en condiciones de recibirla, creen
que no la necesitan, etc.
Características:
• Desgaste emocional: Se siente agotado para tratar directamente con el usuario, le agobia y le irrita, perdiendo energía y recursos que
antes tenía.
• Despersonalización: Se vuelve poco a poco frío y distante con las personas que atiende, se muestra insensible, pudiendo mostrar
cinismo.
• Falta de realización personal: El trabajador valora negativamente lo que hace, va perdiendo la autoestima profesional, está
desmotivado e insatisfecho laboralmente.
• Síntomas de estrés físico: Cansancio, malestar general, problemas somáticos, etc. y psíquico: depresión, ansiedad, irritabilidad, etc.
Se da en fases:
a) Fase de latencia:
Al principio el trabajador pone entusiasmo y dedicación a su trabajo, implicándose emocionalmente con las personas que atiende.
Ocurren naturalmente las primeras experiencias de frustración al no conseguir lo esperado. La persona empieza a notar que su forma
de relacionarse con el que atiende cambia, su estado de ánimo empeora, pero no le da mucha importancia
b) Fase manifiesta:
Los primeros síntomas del burnout están relacionados con experiencias de inadecuación y de inseguridad, de falta de
energía y de disminución de las capacidades profesionales. El profesional aumenta sus esfuerzos, los síntomas de irritabilidad y de
agotamiento cada vez son más graves y la eficacia profesional continúa disminuyendo. Los síntomas se van acrecentando (dudas de la
propia capacidad, insomnio, falta de concentración, dolores musculares, desesperanza,
etc.) Se deteriora la relación con los usuarios y con los compañeros. Como mecanismo de defensa intenta protegerse adoptando
posturas cínicas, evita las relaciones interpersonales dentro del trabajo, y se plantea el cambiar de actividad. En esta fase es más
probable que sufra accidentes laborales.
c) Fase cronificada o síndrome de burnout: Se considera a sí mismo como incompetente. Es probable que empiece a pensar en
conductas autodestructivas. Los trastornos fisiológicos más frecuentes son: los cardiovasculares, respiratorios, gastrointestinales,
inmunológicos, etc.
Se reduce el riesgo de sufrir burnout cuando…
a) Desde el punto de vista individual: se conocen las propias emociones, nuestros logros y limitaciones, buscamos un equilibrio entre el
trabajo, con la familiar, social, amigos, ocio, cultura, etc., buscando satisfacción en todas,
b) Desde el punto de vista profesional: si tratamos de adecuar nuestra capacidad a la demanda, si somos capaces de aprender de la
experiencia, tratando de ser realistas con el trabajo, gestionamos bien los tiempos de trabajo y de descanso, procuramos la labor de
equipo, delegamos cuando proceda, etc.
c) Desde el punto de vista de la organización: se fomenta el buen clima laboral, se evitan burocracias innecesarias,
se dota a la empresa de personal suficiente, se crean espacios para los equipos, se facilita la formación en habilidades sociales y hay una
política de redistribución de tareas, se valora y motiva al personal, etc.
Mobbing
Etimológicamente viene del verbo inglés TO MOB que significa acosar, saltar, atropellar. Se da acoso moral o mobbing cuando una
persona o grupo de personas ejercen una violencia psicológica extrema, de forma sistemática (al menos 1 vez por semana) y durante un
tiempo prolongado (más de 6 meses), sobre otra persona en el lugar de trabajo,
produciendo en las víctimas un daño psicológico y físico que a menudo conlleva bajas laborales continuadas y en ocasiones el fin
anticipado de su vida laboral.
¿Cómo actúa el acosador?
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No hay un perfil único de acosador, pero si que, a menudo, observamos que se trata de personalidades inseguras, que sienten temor de
ver frustrada su carrera profesional, de no ser bien considerados por sus superiores, clientes, etc., necesitando denigrar a otro, que
creen le puede suponer un rival profesional, sobre todo si “el otro” es un trabajador responsable, con buena formación y cualificación
profesional, etc. Puede actuar sólo, pero también consigue implicar a otros miembros de la empresa en contra de la víctima.
Existen cinco tipos básicos de actividades de acoso:
1) Las relacionadas con imposibilitar la comunicación adecuada de la víctima con los demás, incluido el propio acosador, como son:
• El jefe o acosador no permite a la victima la posibilidad de comunicarse.
• Se interrumpe continuadamente a la victima cuando habla.
• Los compañeros le impiden expresarse.
• Los compañeros le gritan, le chillan e injurian en voz alta.
• Se producen ataques verbales criticando trabajos realizados.
• Se producen críticas hacia su vida privada.
• Se aterroriza a la víctima con llamadas telefónicas.
• Se le amenaza verbalmente.
• Se le amenaza por escrito.
• Se rechaza el contacto con la víctima (evitando el contacto visual, mediante gestos de rechazo explícito, desdén o menosprecio, etc.)
• Se ignora su presencia; por ejemplo, dirigiéndose exclusivamente a terceros (como si no le vieran o no existiera).
2) Las actividades de acoso para evitar que tenga contacto social:
• No se habla nunca con la víctima.
• No se le deja que se dirija a uno.
• Se le asigna un puesto de trabajo que le aísla de sus compañeros.
• Se prohíbe a sus compañeros hablar con ella.
• Se niega la presencia física de la víctima
3) Actividades dirigidas a desacreditar a la víctima o impedirle mantener su reputación personal o laboral:
• Se maldice a la víctima, se le calumnia.
• Se hacen circular cotilleos y rumores sobre la víctima orquestados por el acosador.
• Se hace mofa o burla, se le ridiculiza.
• Se atribuye a la víctima una enfermedad mental o problemas psicológicos.
• Se intenta forzarla a someterse a un examen o diagnóstico psiquiátrico.
• Se fabula o inventa una supuesta enfermedad de la víctima.
• Se imitan sus gestos, sus posturas, su voz, su comportamiento o su talante, con vistas a poder ridiculizarlos. Se le ponen apodos,
llamándola por ellos.
• Se atacan sus creencias políticas o religiosas.
• Se hace burla de su vida privada.
• Se hace burla de sus orígenes o su nacionalidad.
• Se le obliga a realizar un trabajo o tareas humillantes.
• Se monitoriza, anota, registra y consigna no equitativamente el trabajo de la víctima en términos malintencionados.
• Se cuestionan o contestan las decisiones tomadas por la víctima.
• Se le injuria en términos obscenos o degradantes.
• Se acosa sexualmente a la víctima con gestos o proposiciones.
4) Actividades dirigidas a reducir la ocupación de la víctima y su empleabilidad mediante la desacreditación profesional:
• No se asigna a la víctima trabajo alguno.
• Se le priva de cualquier ocupación, y se procura que no tenga tarea alguna por sí misma.
• Se le asignan tareas totalmente inútiles y/o absurdas.
• Se le asignan tareas muy inferiores a su capacidad o sus competencias profesionales.
• Se le asignan sin cesar tareas nuevas.
• Se le obliga a ejecutar trabajos humillantes.
• Se le asignan tareas que exigen una experiencia superior a las competencias que posee, con la intención de desacreditarla.
5) Actividades que afectan a la salud física o psíquica de la víctima:
• Se le obliga a hacer trabajos de riesgo o peligrosos para la salud.
• Se le amenaza físicamente.
• Se agrede físicamente a la víctima, pero sin lesiones graves, a título de advertencia.
• Se le agrede físicamente, pero sin contenerse.
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• Se le ocasionan voluntariamente gastos con intención de perjudicarla.
• Se ocasionan desperfectos en su puesto de trabajo o en su domicilio.
• Se agrede sexualmente a la víctima.
Causas de acoso:
Teniendo en cuenta que el acoso siempre es intencionado, se pueden distinguir varios motivos, entre otros:
a) Se busca el desequilibrio psíquico de la víctima.
b) Que se vaya voluntariamente de la organización para:
• evitar indemnización por despido
• evitar un competidor profesional.
c) La personalidad psicopática del agresor, que necesita canalizar su agresividad con alguna persona que él considere que es más débil o
vulnerable.
Consecuencias:
a) Para el acosado: toda una serie de alteraciones psicopatológicas:
• Trastornos del sueño: dificultades para conciliarlo, de mantenimiento y/o despertar temprano.
• Alteraciones del sistema nervioso autónomo: palpitaciones, sudoración, sensación de falta de aire, sequedad de boca, etc.
• Alteraciones cognitivas: dificultades de concentración, fallos de atención, pérdida de memoria, distorsión de pensamientos,
infravaloración del concepto de sí mismo.
• Síntomas psicosomáticos: vómitos, pesadillas, mareos, falta de apetito, llanto fácil, diarreas, etc.
• Síntomas de estrés cronificado: dolor de nuca, dolores dorsales y lumbares, musculares.
Todo ello, además, hace más probable la accidentabilidad laboral.
b) Para la organización del trabajo:
• Se reduce la cantidad de trabajo resultante y se deteriora la calidad.
• Se enrarece el clima laboral, la comunicación, el compañerismo, etc.
• Aumenta el riesgo de accidentabilidad.
• Aumenta el nº de bajas laborales y el absentismo en general.
• Pérdidas económicas.
c) Para la familia:
• La familia y el entorno social más próximo sufren el problema y sus consecuencias, lo que acaba dañando las relaciones entre ellos.
• Necesitarán ayuda profesionalizada para poder apoyar adecuadamente al familiar en cuestión, y a su vez, ellos no empiecen a generar
síntomas.
d) Para la sociedad:
• Costes asistenciales sanitarios públicos (bajas, pensiones por invalidez, jubilaciones anticipadas, prestaciones económicas por
despidos, etc).
• Pérdida de fuerzas de trabajo.
MARTA PANAIA Y FABIANA BOCCHICCHIO “Trabajo nocturno y trabajo por turnos en empresas recuperadas”
El estudio se hace planteao la necesidad de hacer el análisis institucional manteniendo las características especiales de estas
empresas, nos aleja de los grandes procesos que afectaron el mercado de trabajo en general, pero al mismo tiempo nos
muestra, las transformaciones específicas que estas pequeñas empresas deben realizar para adaptarse a esa nueva
situación económica y legal que las encuadra en la actualidad. Existe una correlación positiva entre la inexistencia de un
marco legal adecuado de los trabajadores/socios y las condiciones y medio ambiente de trabajo restringidas por la
demanda, las tecnologías deficitarias con las que trabajan y la reducción de la plantilla de trabajadores estables para
operarla.
Este tipo de organización laboral tiene un grado suplementario de complejidad. Ya no se trata de una lógica de
coordinación, ó sea de organizar las condiciones lógicas y cognitivas para lograr una articulación exitosa de las actividades
dentro de un marco de trabajo. Sino, de un lógica de cooperación, de la voluntad de las personas para trabajar juntas y de
superar colectivamente las condiciones exógenas dadas por un mercado de trabajo surcado por desocupación, sub-
ocupación, marginalidad y exclusión.
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La cooperación, entonces, tiene que ver con la libertad de los sujetos y la formación de una voluntad común. Y en este
sentido es como debe verse la construcción de acuerdos, normas y reglas que encuadran la manera de ejecutar el trabajo,
así el trabajo se asocia directamente con la praxis como edificador de identidad social.
No obstante eso, en el caso de esta organización del trabajo totalmente diferente, continua la misma intensidad laboral o
incluso mayor, solo que ahora con un acotado trabajo ideológico que hace a los trabajadores producir más, y mejor ya que
no solamente participan sino que son partes integrantes y vitales del proceso de recuperación
La salud no tiene valor alguno, es vivida por estos trabajadores “mientras dura” y como favor de una providencial bendición.
La salud en virtud de la ocupación es: horas extras, modo de trabajar, ritmos de trabajo, desarrollo productivo- económico,
igualdad social, discriminación y segregación legal.
Los autoras expresan que es muy importante destacar la diferencia entre el riesgo y el peligro que hace Niklas Luhman “El
riesgo representa el peligro libremente aceptado e individualmente evitable. El peligro, por el contrario es atribuido a la
circunstancia y sustraído a todo control o al control del individuo “Es decir, que la cuestión reside en definir si se trata de un
mal imputable o no a una decisión.
El concepto de riesgo habitualmente utilizado para las poblaciones de trabajadores formales distingue el riesgo laboral, del
daño y las condiciones de trabajo. En ese sentido, se entiende como riesgo laboral la posibilidad de que el trabajador sufra
un determinado daño y se entenderá como daño derivado del trabajo las enfermedades, patologías y lesiones sufridas con
motivo o en ocasión del trabajo.
El nexo entre los riesgos y las exigencias, como componentes derivados directos del proceso de trabajo y como
determinantes del proceso de salud - enfermedad.
La organización del trabajo en la empresa.
Trabajo por turnos, rotativo y nocturno
La organización temporal del trabajo distribuye a los trabajadores en el marco de un presupuesto de tiempo previamente
definido y fija el modo de inserción de cada trabajador en ese marco, determina las obligaciones y los modos de gestión
individual del tiempo. El tiempo de trabajo es uno de los aspectos de las condiciones de trabajo que tiene una repercusión
más directa sobre la vida diaria. Dadas las características humanas, la actividad laboral debería desarrollarse durante el día,
a fin de lograr una coincidencia entre la actividad laboral y la actividad fisiológica. Sin embargo, en algunas actividades es
necesario establecer turnos de trabajo con horarios de trabajo que están fuera de los que sería aconsejable.
El trabajo a turnos supone otra ordenación del tiempo: cuando el trabajo es desarrollado por distintos grupos sucesivos,
cumpliendo cada uno de ellos una jornada laboral, de manera que se abarca un total de entre 16 y 24 horas de trabajo
diarias. Técnicamente, se puede diferenciar:
Sistema discontinuo: el trabajo se interrumpe normalmente por la noche y el fin de semana. Supone, pues, dos
turnos, uno de mañana y uno de tarde.
Sistema semi-continuo: la interrupción es semanal. Supone tres turnos, mañana, tarde y noche, con descanso los
domingos.
Sistema continuo: el trabajo se realiza de forma ininterrumpida. El trabajo queda cubierto durante todo el día y
durante todos los días de la semana. Supone más de tres turnos y el trabajo nocturno.
Los efectos del trabajo por turno, no son todos inmediatos algunos pueden no revelarse mas que a mediano o largo plazo,
por ejemplo, por la existencia de un estado de salud en peores condiciones o incluso de una mortalidad precoz después de
la jubilación. La OIT recomienda que a partir de los 40 años el trabajo nocturno continuado sea voluntario.
Fue, la reducción de la jornada de trabajo una de las luchas más importantes de la clase obrera desde los primeros pasos de
la conquista por situaciones de condiciones más dignas en el ámbito laboral.
En nuestro país, Alfredo Palacios fue el primer interprete de las luchas de los trabajadores por la reducción de la jornada e
trabajo y constituyo una de sus más grandes preocupaciones, en 1904 escribía:
“....la fatiga del trabajador tiene una relación directa con el medio en que trabaja como los ruidos, el aire viciado, las
emanaciones de vapores, etc. (...) Todas esas circunstancias, agregadas a la larga jornada, que resta horas al sueño y a la
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alimentación deficiente, producen un empobrecimiento orgánico, una destrucción progresiva de los tejidos, una verdadera
saturación y cansancio, que coloca al organismo en condiciones de mínima resistencia”
Para Organismos como la OIT la reducción de la jornada de trabajo es un factor de “progreso social”, siendo que la
reducción paulatina de las mismas debería ser considerada como un objetivo relevante de las políticas nacionales.
Las nuevas calificaciones para la tarea
En el nivel de las calificaciones se pueden distinguir dos poblaciones según su formación inicial:
Los que tienen una formación técnico- profesional con conocimientos sistematizados en términos de certificación
de estudios, como puede ser técnico en chocolate, técnico electricista, foguista matriculado, etc.
Y la gran mayoría de ellos que poseen conocimientos tácitos que están asociados directamente a la experiencia
laboral. Estos conocimientos tienen elementos cognitivos y técnicos ligados directamente al proceso de trabajo.
La multiplicidad de funciones y la necesidad de intervenciones simultaneas crea un conflicto de prioridades con respecto a
la evaluación de los riesgos y a la toma de una decisión pertinente.
Producción estacional, proceso productivo y salud.
Estas variaciones de la demanda estacional tienen importantes consecuencias para los trabajadores, donde los picos de
trabajo traen consigo trabajo suplementario de las actividades que se realizan habitualmente y normalmente conflictos de
prioridad sobre las tareas a realizar en el mismo momento.
Tanto los procesos estaciónales como el gasto en consumo de energía surcan transversalmente la totalidad de los ritmos de
trabajo de la cooperativa y por ende los ciclos vitales de los trabajadores / socios que tienen como respuesta a ello: el
alargamiento de la jornada, los turnos, las variaciones anárquicas en las tareas realizadas, etc, en detrimento de su propia
salud.
Vida social, tiempo libre y tiempo de trabajo
Los trabajadores afectados a turnos llegan a la conclusión general de una perturbación del equilibrio entre los diferentes
ámbitos de la vida. La evaluación del costo que deben pagar quienes sufren los horarios alternados se hace siempre con
respecto a las normas provenientes de lo social. La desestabilización crónica del sistema de las actividades familiares,
sociales y relacionales lleva a la marginación del trabajador inmerso en procesos de trabajo con algún tipo de alteración
horaria.
La irregularidad de los horarios, y la prolongación de la jornada de trabajo, se traduce en una tendencia a limitar al ámbito
social exclusivamente con aquellos que están sometidos a las mismas condiciones porque, “comprenden” la situación. La
mayoría de los trabajadores evoca que esta forma de trabajo acrecienta las dificultades de encuentro.
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