Electrocución en
Pediatría.
Curso de Actualización en Pediatría. Hospital El Cruce. Año 2017.
Rodríguez, Andrea.
Giménez, Ricardo.
Oleiro Hidalgo, Lucía.
Faccinetti, Lucas.
Herrera, Vivian.
Hospital Evita Pueblo de Berazategui. Servicio de Pediatría.
Definiciones útiles:
Electricidad/ corriente eléctrica: flujo de electrones de una localización a
otra, a través de un conductor.
Resistencia: dificultad del flujo de electrones que opone un conductor.
Medida en Ohms.
Conductor: material que permite el flujo de electrones fácilmente.
Aislante: material que no conduce corriente eléctrica.
Tierra: conexión entre circuito eléctrico o conductor con la tierra.
Corriente continua: flujo de electrones en una sola dirección. Alterna: flujo
bidireccional de electrones. Se mide en Hertz.
Intensidad: es la cantidad de flujo eléctrico a través de un conductor.
Medida en Amperios.
Voltaje: es la fuerza o presión que causa la electricidad al fluir a través de
un conductor. Se mide en Voltios.
Generalidades:
Tensión Sentido Frecuencia Periodo
Baja 110- Bifásica
220 V Continua Baja
Media 500- Trifásica
800 V
Alta 800- Alterna Alta
Polifásica
5000V
Electrocución:
Es la muerte real o aparente producida por la
descarga eléctrica (industrial). Cuando se trata
de electricidad atmosférica se denomina
Fulguración.
Etiología:
La causa de la electrocución suele ser:
accidental, homicida, suicida.
Epidemiología:
Comportamiento trimodal.
Niños. (enchufes,
electrodomésticos)
Adolescentes. Trabajadores
(conductas de eléctricos u
riesgo) obreros.
Casuística HEPB 2016.
Quemados por agua o
infusiones
1% Quemados por
0%
electrocucion
96% 4% Vivos
3%
Obito
n:76
Patogenia:
Efectos locales: producto del calor que genera la
corriente se producen lesiones de entrada y salida.
Efectos generales: dependen de la duración del paso
de corriente. Existe mayor daño cuanto mayor es la
duración y menor es la resistencia. ( Es mayor en hueso,
grasa, tendones y menor en vasos, músculo). Además
influyen: la trayectoria, el aislamiento, el potencial, la
intensidad, el área de contacto, el tipo de corriente y las
circunstancias ambientales.
Manifestaciones Clínicas:
Dermatológicas.
Lesiones inespecíficas por llamas (ropa o fogonazos).
Lesiones específicas: puerta de entrada: generalmente en
miembros superiores o mucosa bucal. Presentan bordes definidos,
son deprimidas con áreas de coagulación y necrosis.
Lesiones específicas: puerta de salida: tipo úlcera, con centro
deprimido y bordes elevados. Ante exposición prolongada puede
existir lesión tipo explosión e incluso pérdida de sustancia.
Lesiones específicas: por arco voltaico: afectan superficies flexoras.
Manifestaciones clínicas:
Músculo: se produce necrosis por daño directo por calor y secundario a
desvascularización ( trombosis, isquemia, síndrome compartimental),
infección.
Corazón: paro cardiorrespiratorio (alto voltaje), fibrilación ventricular,
fibrilación auricular, bloqueo de rama derecha, TSV, alteración de onda T y
segmento ST.
Pulmón: alteración de la pared torácica por quemaduras, trauma
asociado, contracción tetánica de los músculos respiratorios, inhibición de
centros bulbares, neumonía aspirativa. Puede también haber edema de
vía aérea superior o incluso pulmón por químicos.
Riñón: el daño directo es poco frecuente. Se produce IRA por necrosis
tubular aguda secundaria a Mioglobinuria o insuficiencia prerrenal por
hipovolemia.
Sangre: anemia hemolítica aguda, coagulopatía por consumo.
Abdomen: evisceración por daño en pared. Úlceras, perforaciones, íleos
paralíticos.
Manifestaciones clínicas:
Sistema nervioso: es el compromiso sistémico más frecuente.
Inmediatamente: inhibición de centros bulbares, convulsiones, coma,
parestesias, tetraparesias. En forma diferida: cefalea, hemiparesias,
cuadriplejías, afectación medular o neuropatía periférica (secundaria a
alteración de la perfusión o incluso producto de daño en la columna) se
manifiesta con mielitis, esclerosis, parálisis. Además se ha observado
repercusión en sistema nervioso autónomo e incluso hematomas epi o
subdurales, hemorragia interventricular por el paso de la corriente.
Vascular: hipertensión arterial por descarga de catecolaminas.
Tardíamente: trombosis que puede provocar síndrome compartimental.
Ortopedia: espasmos con fracturas y luxaciones. Destrucción ósea por
altas temperaturas.
Sensorial: rotura de tímpano, vértigo, hipoacusia. Cataratas, alteraciones
corneales, desprendimiento de retina, daño del nervio óptico.
Tratamiento: Rescate.
Primeros auxilios: interrupción de la corriente, retirar al accidentado
utilizando material no conductor, apagar las llamas.
Tratamiento: Reanimación.
En caso de paro respiratorio: asegurar vía aérea con intubación
orotraqueal y ventilación asistida. Inmovilización cervical en caso de
trauma.
En caso de paro cardiorrespiratorio: resucitación cardiopulmonar según
normas de manejo básico o avanzado. Reanimación prolongada.
Una vez en el centro de atención: completar reanimación.
Fluidoterapia de urgencia: Ringer Lactato 3000 ml/m2 de SCT+ 5000 ml/m2
SCQ.
Sondaje vesical y control de diuresis. Objetivo: 3-5 ml/kg/hora. De lo
contrario utilizar Manitol 10% 0.5- 1gr/kg.
Alcalinización de la orina: Bicarbonato de Sodio 40-50 mEq/l.
Tratamiento: Medidas generales.
Antibioticoterapia: escasa evidencia.
Analgesia.
Inmunización con toxoide tetánico + gammaglobulina.
Sonda nasogástrica.
Tratamiento: quemaduras.
Local: cura estéril con solución salina isotónica y
Sulfadiazina de Plata.
Quirúrgico: escarafasciotomía.
Traslado a centro especializado.
Exámenes complementarios:
Hemograma, CPK, LDH, Calcio, BUN, Mioglobina, Urea, Creatinina, Enzimas
Hepáticas, Amilasa, Mioglobinuria.
ECG.
Radiografías en casos de caídas, alteraciones de la conciencia, dolor. En
los dos primeros casos incluir TAC de cerebro simple.
Algoritmo.
Primeros
auxilios.
Si PCR No
RCP
Laboratorio,
ECG, RX.
Continúa
reanimación. Analgesia. Inmunización. Quemaduras.
• Toxoide
tetánico.
• Gamma
Alcalinizar de globulina.
Hidratación.
orina.
Control diuresis. Derivación.
Prevención:
El ingreso de la energía eléctrica a nuestra vivienda debe ser el adecuado: la
conexión no debe ser clandestina. Como primer elemento de protección es
preciso colocar un disyuntor y llaves termomagnéticas.
Comprobar una vez al mes el correcto funcionamiento del disyuntor con la
llave que tiene para tal fin.
Es aconsejable que la línea de energía que ingresa al domicilio se dividida en
sublíneas internas y que cada línea tenga una llave termomagnética para
separar así la alimentación de energía de los electrodomésticos de los
artefactos de iluminación.
Los artefactos que así lo necesiten deben tener siempre conexión a tierra y no
utilizar adaptadores de enchufes (de tres a dos patas).
No utilizar ni tocar artefactos eléctricos con los pies descalzos o mojados.
Para el cambio de una lámpara de luz debe cortarse la electricidad o
desenchufar el artefacto.
Para hacer algún arreglo de la línea eléctrica se debe llamar a un especialista.
Nunca utilizar para conectar un artefacto a tierra la tubería de agua, la
conexión debe realizarse con una lanza de diseño aprobado enclavada a
tierra.
Prevención:
Si es inevitable utilizar “triples” o “zapatillas”, colocarlos en un lugar totalmente
inaccesible para los niños pequeños.
Nunca desconectar artefactos enchufados tirando de los cables.
Controlar el estado de los cables y enchufes de los artefactos eléctricos, las
mínimas imperfecciones pueden causar graves accidentes. Deben revisarse en
especial aquellos que son conectados y desconectados habitualmente.
Si existe un cable con imperfecciones debe cambiarse en su totalidad, ya que
los parches con cintas aisladoras no son seguros.
Las tapas de cajas de tomas o llaves de electricidad no deben tener roturas o
rajaduras.
Cuando en el domicilio haya niños, no se deben utilizar prolongadores de
cables. Si no existe otra posibilidad, colgarlos a una altura a la que ellos no
puedan llegar.
Todos los tomacorrientes deben estar a una altura mayor de un 1.20 m del piso
para evitar que el niño tenga acceso a ellos.
Las “tapas” de tomacorrientes deben ser seguras. El método de colocar una
cinta adhesiva en reemplazo de las tapas no es seguro, aun con los niños más
pequeños.
Bibliografía.
E.I García Criado, M. Torres Trillo, J. Torres Murillo, J. De Burgos Marín, M.J
Clemente Millán, J.M González Barranco. Actitud ante la electrocución en
atención primaria. Semergen 25 (3): 229-233.
García Gariglio, L., Gándaro, P., Cardozo, N., Bianchi, M., Santoro, A., Pais,
T., & Rubio, I. (2008). Conceptos, actitudes y prácticas en salud sobre
prevención de lesiones en niños menores de 10 años. Archivos de Pediatría
del Uruguay, 79(4), 284-2980.
Protocolos de Urgencias Pediátricas. Asociación Española de Pediatría.
Manual de prevención de lesiones. Sociedad Argentina de Pediatría. Año
2012.
Tratado de Pediatría de Nelson. Vigésima edición.
Muchas Gracias.