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Reforma Protestante en Escocia: Juan Knox

La Reforma en Escocia, liderada por Juan Knox, se desarrolló en un contexto de debilidad monárquica y poder de los nobles, con la iglesia católica dominando la vida pública. A pesar de la represión y la ejecución de líderes protestantes como Patricio Hamilton y Jorge Wishart, el descontento religioso creció, culminando en la adopción del protestantismo por el Parlamento escocés en 1560. Knox, tras años de exilio y predicación, regresó a Escocia para consolidar el presbiterianismo, lo que llevó a la caída del catolicismo y al establecimiento de un nuevo orden religioso en el país.

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Reforma Protestante en Escocia: Juan Knox

La Reforma en Escocia, liderada por Juan Knox, se desarrolló en un contexto de debilidad monárquica y poder de los nobles, con la iglesia católica dominando la vida pública. A pesar de la represión y la ejecución de líderes protestantes como Patricio Hamilton y Jorge Wishart, el descontento religioso creció, culminando en la adopción del protestantismo por el Parlamento escocés en 1560. Knox, tras años de exilio y predicación, regresó a Escocia para consolidar el presbiterianismo, lo que llevó a la caída del catolicismo y al establecimiento de un nuevo orden religioso en el país.

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CAPÍTULO 10

LA REFORMA EN ESCOCIA: JUAN KNOX

La Reforma en Escocia fue muy diferente de la reforma en Inglaterra. Escocia tenía una
organización social algo primitiva, en la cual los reyes no tenían mucho poder. Los nobles, más
bien, gobernaban al país. El Parlamento escocés era una asamblea de barones que ejercían una
excesiva influencia en la vida pública. Debido a ello, y la ausencia de grandes riquezas sobre las
cuales los reyes pudieran cobrar impuestos, la autoridad de la corona era muy elemental. Aparte
de tres o cuatro pueblos principales, el comercio y la industria, que tanto habían contri buido en
otros países de Europa a la desaparición del feudalismo, habían ejercido muy poca influencia en
Escocia.
En tales circunstancias, la iglesia, que poseía gran parte de la tierra, se convirtió en una
élite de familias poderosas. Los nobles controlaban todas las posiciones eclesiásticas, como así
también las políticas. Además, como en otros países de Europa, los clérigos en Escocia eran ig-
norantes e incompetentes. Sin embargo, las condiciones sociales estaban cambiando
rápidamente. La industria iba en aumento, los pueblos eran más activos, y la nueva vida
comercial estaba creando nuevas ideas.

MARÍA ESTUARDO

Las relaciones internacionales ejercieron una tremenda influencia en la vida religiosa de Escocia.
Por siglos los reyes ingleses habían tratado de apoderarse de la corona escocesa. Escocia,
temiendo que tarde o temprano sería anexada por Inglaterra, había hecho una alianza militar con
Francia. De manera que la vida política de Escocia estaba dominada por la vieja rivalidad entre
Inglaterra y Francia. Tanto Inglaterra como Francia trataban de usar las familias influyentes de la
nobleza para ganar ventaja en la política de Escocia.
Las tres familias principales eran la de Douglas que favorecía a Inglaterra, la de Hamilton
que favorecía a Francia, y la de Guisa.
Durante el reinado de Enrique VIII en Inglaterra, Santiago V de Escocia se casó con
María de Guisa, o, como se le llamaba en Escocia, María de Lorena. María era la hija de una
prominente familia católica de Francia. De modo que la casa real escocesa estaba ahora
comprometida con el catolicismo. Mediante este matrimonio estaban relacionados la corona, el
catolicismo, el resentimiento hacia Inglaterra, y la alianza con Francia.
Santiago V, quien murió prematuramente después de una invasión de Inglaterra a Escocia
en la cual las tropas de Santiago fueron derrotadas, dejó una hija infante, María Estuardo, quien
era la heredera del trono. Su madre, María de Lorena, fungió como reina regente hasta el día de
su muerte en 1560. En un esfuerzo por consolidar la alianza con Francia, el Parlamento aprobó el
casamiento de la infante reina, María Estuardo, con Francisco, hijo de Enrique II, rey de Francia,
y para proteger a la reina niña de las amenazas de las invasiones inglesas, la mandaron a Francia.
Ambas mujeres -María Estuardo y María de Lorena- jugarían un papel muy importante en la
lucha contra la naciente fe protestante en Escocia.

PRIMEROS MÁRTIRES PROTESTANTES

En medio de todas estas intrigas políticas, el descontento religioso había ido en aumento. No
obstante, el movimiento protestante en Escocia avanzó lentamente debido a que muchos de sus
primeros líderes fueron víctimas de la hoguera. Aunque algunos lolardos habían hecho sentir su
influencia en Escocia, parece que para el tiempo de la Reforma habían desaparecido. Libros y
panfletos luteranos circulaban por todo el país, y en 1525, el Parlamento prohibió que se
siguieran importando. Poco después comenzó la represión.

Patricio Hamilton

Hamilton, un predicador luterano, fue el primer mártir protestante escocés. Hamilton nació en
Glasgow en 1504 de una familia que pertenecía a la nobleza. En 1520 graduó de la Universidad
de París. Habiendo demostrado interés en las nuevas doctrinas protestantes, fue a Louvain,
Alemania, donde se vio bajo la influencia de Melanchthon.
A su retorno a Escocia en 1522, se matriculó en la Universidad de San Andrés, donde
más tarde fue profesor. Expresó públicamente su creencia en la justificación sólo por la fe, y
afirmó que el papa era el anticristo. Acusado de herejía, Hamiltonviajó a Wittenberg, donde
conoció a Lutero. Allí pasó un tiempo en compañía del gran reformador alemán y también de
Melanchthon. Luego fue a estudiar a Marburgo, donde conoció a Guillermo Tyndale.
A1 volver a Escocia comenzó a predicar vehementemente en San Andrés las doctrinas de
la Reforma, y como consecuencia de ello, el cardenal Beaton lo hizo arrestar y lo trajo a juicio.
Fue hallado culpable de herejía y condenado a morir quemado vivo en 1528, a la edad de
veinticuatro años. Tan cruel fue su muerte que duró seis horas quemándose lentamente antes de
morir.

Jorge Wishart

Wishart fue otro mártir escocés de importancia. Nació en Montrose en 1513. Wishart era de
tendencias humanistas y desde muy joven comenzó a enseñar las doctrinas de la Reforma en
Montrose, donde era rector de una escuela primaria. En 1538 fue acusado de herejía por enseñar
el Nuevo Testamento griego. Huyó primero a Inglaterra y luego a Alemania y a Suiza. En 1543
fue a Cambridge y más tarde a Escocia. Durante todos sus viajes continuaba predicando las
doctrinas de la Reforma.
A su regreso de Suiza en 1543 fue arrestado por orden del cardenal Beaton, enjuiciado,
hallado culpable de herejía, y quemado vivo en 1546. Durante los últimos años de su vida le
acompañó en algunos de sus viajes de predicación Juan Knox, el verdadero héroe de la Reforma
en Escocia, el cual fue profundamente influido por la predicación de Wishart.
A pesar de la muerte en la hoguera de Hamilton, Wishart, y otros, las doctrinas herejes
avanzaban rápidamente en Escocia. Se componían baladas que circulaban por todas partes,
usando la sátira para burlarse de los sacerdotes y los monjes. Las Biblias en el idioma inglés
circulaban en grandes cantidades. Durante el reinado de María Tudor en Inglaterra, muchos,
tratando de escapar de la persecución, huyeron a Escocia. El cardenal Beaton de San Andrés,
siendo el objeto del odio de los protestantes por haber hecho quemar vivo a Wishart, fue
sorprendido en su castillo junto al mar, y fue ahorcado.

JUAN KNOX

Knox nació en Haddington, cerca de Edinburgo, en 1513. Lo mismo que Lutero, Knox era hijo
de padres campesinos y por lo tanto exhibía muchas de las características de la clase baja.
Cursó sus estudios en la Universidad de Glasgow. Fue ordenado sacerdote en 1540, pero
cinco años más tarde estuvo bajo la influencia de Wishart, y desde entonces fue un celoso
predicador de las doctrinas reformadas.
Los que habían ahorcado al cardenal Beaton se habían refugiado en el castillo episcopal,
a los cuales más tarde se unió Juan Knox. Los tumultuosos ocuparon el castillo por tres meses,
pero finalmente el gobierno, con la ayuda de Francia, tomó posesión del castillo y los rebeldes
-entre ellos Juan Knox- fueron enviados a Francia para ser castigados. Knox pasó diecinueve
meses como esclavo.

Predicador profético

Tan pronto como fue puesto en libertad en 1549, Knox fue a Inglaterra durante el reinado de
Eduardo VI y por cinco años predicó con gran elocuencia las doctrinas de la Reforma. Cuando
María Estuardo ascendió al trono en 1553 y la persecución de los protestantes empezó, Knox
huyó a Frankfurt, Alemania, donde pastoreó un grupo de refugiados ingleses. De allí fue a
Ginebra donde pasó varios años con Calvino, y donde aprendió a fondo las doctrinas calvinistas
y presbiterianas.
La predicación de Knox asumió un tono profético, y por espacio de diez años anduvo
predicando en el exilio en Alemania, Suiza, Francia, y en viajes ocasionales a Inglaterra y
Escocia.
En 1555 volvió a Escocia con el propósito de dirigir una revuelta protestante, pues la
situación en Escocia estaba fermentando. Estuvo allí seis meses. Más y más el pueblo expresaba
su descontento por la situación religiosa. Muchas baladas piadosas circulaban entre el pueblo.
Algunas expresaban completa fe en la crucifixión de Cristo; otras criticaban la práctica de la
veneración a los santos; algunas más estaban dirigidas contra el clero católico, y hasta
expresaban crítica contra el papa.
Sin embargo, Knox, reconociendo que el tiempo no era apropiado, luego de plantar la
simiente de la revuelta con su predicación, se casó con Margarita Bowes y regresó a Ginebra, no
sin antes dejar un grupo de seguidores que predicaran sus doctrinas. Permaneció en Ginebra
hasta 1559.

María de Lorena

La oposición a María de Lorena había ido en aumento. María había asumido el título de reina
regente en 1554 y pronto intensificó sus esfuerzos por imponer el catolicismo y fortificar la
alianza con Francia. Al año siguiente de regresar a Ginebra, Knox escribió un folleto sobre la
Predestinación, y otro titulado Primer sonido de la trompeta en contra del monstruoso
regimiento de mujeres.
Mientras tanto, durante la ausencia de Knox de Escocia la causa de la Reforma había
ganado mucho terreno. Un grupo de nobles se reunió en Edinburgo en diciembre de 1557. Estos
nobles, que apoyaban la Reforma protestante, juraron que estaban dispuestos a usar sus vidas y
propiedades en el fin de establecer la Palabra de Dios en Escocia. Atacaron la idolatría de la
Iglesia Católica y denunciaron a la iglesia como la «Congregación de Satanás, un lenguaje típico
de Juan Knox. El temor de los nobles era que María Estuardo, bajo la influencia de su madre
María de Lorena, subordinaría los intereses nacionales escoceses a la política de Francia. De
manera que el protestantismo y el nacionalismo escocés se aliaron para hacer frente al
catolicismo y a la alianza con Francia.

Retorno de Knox a Escocia

Knox volvió de Ginebra a Escocia en 1559 convertido en un poderoso profeta que proclamaba la
«Palabra de Dios sin temer ni a los nobles ni a la corona. Se reunió con un grupo de protestantes
en Dundee y predicó un poderoso sermón en el que denunció la «idolatría de la misa y declaró
abiertamente que las iglesias católicas y los monasterios debían cerrarse. Después del sermón la
gente comenzó a romper imágenes en esa iglesia y en otras iglesias de la ciudad.
El sentimiento del pueblo en contra de las posesiones del clero era muy violento, puesto
que las propiedades de la iglesia eran inmensas. Algunos cálculos fijan esas propiedades como
en la mitad de las tierras del país.
No había lugar a dudas de que la Reforma había comenzado en Escocia. Los barones
protestantes estaban abiertamente en contra de María de Lorena, quien tenía una decidida
superioridad sobre ellos pues había hecho traer un contingente bien adiestrado de soldados
franceses. Mientras tanto, María Estuardo había ascendido al trono de Francia cuando Enrique II
murió inesperadamente en 1559. Sus tíos, que eran católicos ortodoxos, insistieron en que la
reina debía tomar medidas más serias para erradicar toda herejía. Cuando un nuevo contingente
de soldados franceses fue enviado a Escocia, los reformadores, reconociendo la superioridad de
las tropas franceses, solicitaron ayuda de la reina protestante Isabel I, la cual acababa de suceder
a María Tudor en el trono de Inglaterra.
En realidad, la Reforma en Escocia era una insurrección nacional contra la antigua
alianza católico-francesa, poniendo en su lugar una política de amistad hacia la protestante
Inglaterra. Isabel, por supuesto, no estaba dispuesta a ayudar a los escoceses, primero porque
estaba en contra de las rebeliones, y segundo, por el panfleto que Knox había escrito condenando
el gobierno de las mujeres. Aunque el mismo había sido escrito en contra de María de Lorena y
María Tudor, Isabel resentía el tono violento del reformador escocés. No obstante, la reina de
Inglaterra sabía muy bien que por razones de seguridad nacional las tropas franceses debían ser
expulsadas de Escocia.

Triunfo del protestantismo

Isabel ya había enviado ayuda militar a los protestantes cuando María de Lorena murió en 1560.
La situación cambió drásticamente, pues María Estuardo no podía controlar las cosas desde
Francia debido a los problemas que estaba confrontando allí. Por lo tanto, accedió a firmar un
tratado en Edinburgo, el cual trataba solamente de asuntos militares sin mencionar siquiera el
tema de la religión.
El tratado incluía una reunión del Parlamento, la cual tuvo lugar al poco tiempo. Pero
contrario a la práctica anterior, se permitió asistir al mismo no sólo a los nobles sino también a
gente del pueblo y ministros del evangelio. Entre ellos había muchos que estaban profundamente
interesados en los asuntos de religión. Este Parlamento tan curiosamente compuesto sería uno de
los más importantes en la historia de Escocia, pues rompió con la antigua fe tradicional católica y
adoptó la protestante.
El Parlamento pidió a los ministros presentes que redactaran una Confesión. Juan Knox
encabezó este proyecto, y la declaración extremadamente calvinista que el grupo presentó fue
aprobada por la mayoría de los miembros del Parlamento. Aparte de aprobar la Confesión, el
Parlamento repudió la jurisdicción papal y abolió la misa.
El Parlamento dio otro paso importante cuando pidió al grupo de ministros que
prepararan un sistema de organización para la nueva iglesia. En 1561 fue presentado ante el
Parlamento El primer libro de disciplina, basado mayormente en las ideas de Calvino. Según el
nuevo arreglo, las iglesias fueron organizadas en presbiterios, los cuales se agrupaban en una
asamblea general.

Consolidación del presbiterianismo

María, «la reina de los escoceses», volvió a Escocia en 1561 después de la muerte de su esposo,
el rey de Francia. Como católica que era intentó imponer el catolicismo otra vez pero descubrió
que ese era un empeño prácticamente imposible.
Al principio los protestantes estaban temerosos de que se desatara una persecución, pero
ese temor no duró mucho. María, tras una serie de aventuras amorosas, homicidios, y
casamientos, perdió el respeto tanto de los protestantes como de los católicos, y fue forzada a
ceder el trono a su hijo de un año de edad, el cual reinó con la ayuda de un regente. Esta fue una
gran victoria para los protestantes, cuya causa quedó firmemente establecida por el Parlamento
en 1568.
La vida de Juan Knox como el reformador de Escocia terminó con su muerte en 1572. Al
tiempo de su muerte el sistema de gobierno eclesiástico presbiteriano estaba en camino de ser
uno de los principales sistemas nacidos de la Reforma. En Escocia, como fue el caso en otros
países, el catolicismo y el nacionalismo estaban opuestos el uno al otro, y el catolicismo fue
derrotado por la voluntad nacional. El caso de Escocia es otro ejemplo que demuestra cómo los
intereses seculares resultan ser una fuerza más poderosa que las doctrinas religiosas.

***

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