La Pasionaria
DE DOLORES A PASIONARA
La creación de un mito
Dolores Ibárruri Gómez, “La Pasionaria”, nació en Gallarta (Vizcaya,
España) el 9 de diciembre de 1895, fecha de culto para los comunistas
de todo el mundo, el cumpleaños de Stalin).
Comenzó a trabajar de sirvienta y costurera.
En 1916 se casό con un minero, Julián Ruiz Gabiña, militante socialista,
y fue cuando bajo la influencia de éste, se interesó por la lucha obrera,
cuestionó su educación tradicionalista y católica.
En 1931 se traslada a Madrid para trabajar en la redacción del periódico
“Mundo Obrero” y en 1933 fue presidenta de la unión de mujeres
antifascistas.
En 1936 es elegida diputada por Asturias, y en 1937 vicepresidenta de
las cortes republicanas, desplegando durante la guerra civil una fuerte
actividad de propaganda, basada en sus fervientes discursos y sus viajes
al frente.
Dolores Ibárruri, en los años treinta se convertirá en un miembro del
comité ejecutivo que se compone de hombres. Desde entonces, se va a
convertir en una figura mayor del comunismo y del partido en España.
Ella tendrá un nombre y una imagen, pero especialmente se convertirá
en una verdadera líder después de la victoria electoral del Frente Popular.
En 1936, cuando comenzó la guerra civil, llegará a ser un símbolo
nacional de la España republicana, siendo llamada
La Pasionaria.
Su evolución en algunos datos:
- En 1921, ingresa en el recién Partido Comunista. Es una de las
primeras.
- En 1931, diez años después de su llegada en el Partido
Comunista, participa en la campaña comunista para las eleciones
de abril.
- Se presenta en solitario y se estrena como oradora. Se convierte
en un « animal político » ( siempre esta vestida de negro y
aparece con un moño ).
- En 1932, acede a la dirección de la Internacional Comunista a la
relevación del PCE.
- En 1934, tiene lugar la revolución de Asturias. Dolores organiza la
evacuación de los huérfanos y apoya a los mineros en la huelga.
- En 1936, a principios de la guerra Civíl, toma partido con su grito
de batalla muy conocido : «¡ No pasarán !».
- Su presencia menuda en el frente y las fuerzas de sus arengas la
convirtieron en un icono comunista internacional, casi al nivel de
Lenin o Staline.
- También, muchos de sus eslóganes llegaron a ser conocidos como
« El pueblo español prefiere morir de pie a vivir de rodillas ».
- Se exilió a la URSS y luego ocupó el cargo de presidenta del PCE.
- Tras la muerte de Franco, volvió a España el 13 de mayo de 1977
y fue elegida con 82 años, diputada por las Cortes Constituyentes.
- Murió en 1989, el año de la caída del muro de Berlín.
Su emancipación o cómo conciliar vida de madre y mujer, y política
Como buena mujer del pueblo, Ibárruri exaltaba la capacidad de
sufrimiento de las mujeres fuertes, de las madres sacrificadas ; la
intensidad de su experiencia como madre, nos permite comprender hasta
qué punto Ibárruri volcó la rebeldía provocada por la pérdida de sus
hijos/as y por la decepción de su experiencia matrimonial en el ímpetu
revolucionario y en la esperanza de un futuro mejor asociada a él. Hizo,
por ende, todo su posible para alejarse del convencionalismo que
sometían las mujeres a la resignación.
Asimismo, Ibárruri siempre se remitía a su propia experiencia para
explicar a las mujeres cómo podían llegar a participar activamente en la
política :
« Madrugando y trasnochando. Acostumbraba a mis hijos a no dormir
por la tarde para que por la noche me dejaran tranquila y poder asistir a
las reuniones. Después cuando fueron un poco mayores los acostumbré
a quedarse solos y a no tener miedo y a ayudarme en las faenas de la
casa. ¿Que esto es duro? Es verdad, y a mí me dolía en el alma, como
me dolía nuestra vida. Pero era preciso hacerlo y lo hacía. »
La importacia y necesidad de promocionar la incorporación de las
mujeres a la lucha política fue un aprendizaje que Pasionaria trasladó al
Partido Comunista. Por añadidura, Dolores Ibárruri denunciaba y
apuntaba a la desigualdad de las relaciones de género en el hogar obrero
y a la organización doméstica familiar. Siempre se rebelaba contra una
vida de esposa y madre, pero también se emancipaba personalmente. Se
trataba de una decisión tanto personal como política, a favor de la libertd
femenina. Esas decisiones fueron influenzadas por el carácter viril ( ed
feminizar atribuitos masculinos )de la Pasionara y el peso que la lucha
política había adquirido en su vida.
Dolores Ibárruri estimuló y apoyó la liberación de las mujeres del
pueblo con las que compartía una historia común de sometimiento. Desde
siempre, insistaba en la movilización de las mujeres y en una
concientización de la importancia de una presencia femenina en el mundo
político.
La capacidad de sus discursos para emocionar a la audiencia de
todos tipos de publicos y su talento en el dominio de la retórica, del
espacio escénico y de la utilización de su propia figura han sido
sobradamente reconocidos. Así, tras que sus decisiones vitales la habían
convertido en una mujer emancipada, Ibárruri renunció a construirse una
imagen a la moda, de mujer moderna y independiente.Era, además,
consciente de que «gran parte de su fuerza estaba en su presencia, en
la confianza que inspiraba su aspecto de mujer de pueblo, confianza que
podía perder con una pequeña extravagancia» y lo usaba ara salirse con
la suya.
La literatura comunista también transmitía que el prototipo de
mujeres que luchaba por una participación más igualitaria en la lucha de
clases no se correspondía con el de la mujer moderna, sino más bien con
el de una imagen femenina tradicional, cercana, incluso, a la Virgen
María. El maniqueísmo entre ese estereotipo de mujer moderna
sexualizada y la imagen de mujer del pueblo, digna en su austeridad,
formó parte de la subjetividad de Ibárruri hasta el final de sus días.
La apariencia de mujer del pueblo, el negro de sus vestidos y su
severidad transmitían la idea del luto, del sufrimiento y de la madre
sacrificada. Pero, el negro era también el color masculino por excelencia,
lo que le daba la posibilidad de transmitir tanto una imagen de madre
dolorosa como de mujer viril. La sobriedad de su porte y la severidad del
negro contribuían a transmitir un conjunto de sentimientos polivalente: la
valentía, atributo viril por excelencia; la generosidad y la entrega,
convencionalmente atribuidos a la naturaleza maternal.
Francisco Antón
Francisco Antón, de su verdadero nombre Francisco Antón
Sanz, nació en 1909 en Madrid y murió en París el 14 de enero de
1976. Fue un dirigente comunista español y también el compañero de
Dolores Ibarruri.
Ingresó en el Partido Comunista de España en 1930. Antón era
secretario del comité provincial de Madrid del Partido Comunista de
España. En 1937, fue nombrado comisario del Ejército del Centro. Al
finalizar la guerra, se exilió en Francia. Tras la liberación de Francia fue
enviado allí, dirigiendo el partido en Francia junto con Santiago Carrillo.
Sin embargo, cayó en desgracia en los cincuenta y fue enviado a Polonia,
con su esposa y sus dos hijas, donde pasó estrecheces y tuvo que
trabajar en una fábrica entre diez y doce horas diarias para poder
subsistir.
Fue rehabilitado en 1957 y readmitido en el comité central del
partido en 1964.Tras su rehabilitación, se instaló en Checoslovaquia.
Cuando fue un guapo militante, encontró a Dolores, su mayor de
17 años. Era el amante de Pasionaria, y fue muy importante para ella.
Porque Dolores Ibarruri venía de separarse de Julián Ruiz , quien fue
su marido durante mucho años y le hizo muchas desgracias. Como
inculcando las doctrinas de la lucha obrera es decir desamor y pedagogía.
Francisco Antón y Dolores tenían un vía crucis pasional pero
sus
camaradas del partido no lo ven con buenos ojos esa relación. Pues, los
comunistas la censuran por lo bajo.
La relación entre los dos no se acabó muy bien. Porque Antón va
a abandonar la Pasionaria y su venganza va a ser terrible porque ella
acusó a su ex amante de traidor y de colaboración con la policía.