HISTORIA DE LA DANZA
La danza ha formado parte de la Historia de la Humanidad desde el principio de los tiempos. Las pinturas
rupestres encontradas en España y Francia, con una antigüedad de mas de 10.000 años, muestran
dibujos de figuras danzantes asociadas con ilustraciones rituales y escenas de caza. Esto nos da una idea
de la importancia de la danza en la primitiva sociedad humana.
Muchos pueblos alrededor del mundo ven la vida como una danza, desde el movimiento de las nubes a
los cambios de estación. La historia de la danza refleja los cambios en la forma en que el pueblo conoce
el mundo, relaciona sus cuerpos y experiencias con los ciclos de la vida.
En la India, entre los hindúes, el Creador es un bailarín, Siva Nataraj hace bailar el mundo a través de los
ciclos del nacimiento, la muerte y la reencarnación. En los primeros tiempos de la Iglesia en Europa, el
culto incluía la danza mientras que en otras épocas la danza fue proscrita en el mundo occidental. Esta
breve historia de la danza se centra en el mundo occidental.
La Danza en la Antigüedad
Desde el Egipto de los Faraones hasta Dionisio, los legados escritos, los bajorelieves, mosaicos.. nos
permiten conocer el mundo de la danza en las antiguas civilizaciones egipcia, griega y romana. En el
antiguo Egipto, las danzas ceremoniales fueron instituidas por los faraones. Estas danzas, que
culminaban en ceremonias representando la muerte y la reencarnación del dios Osiris se fueron
haciendo cada vez más complejas hasta el punto de que solo podian ser ejecutadas por profesionales
altamente calificados. En la Grecia antigua, la influencia de la danza egipcia fue propiciada por los
filósofos que habían viajado a Egipto para ampliar sus conocimientos. El filósofo Platón, catalizador de
estas influencias, fue un importante teórico y valedor de la danza griega. Los rituales de la danza de los
Dioses y Diosas del Panteón Griego han sido reconocidos como los orígenes del teatro contemporáneo
occidental. Alrededor de Dionisio, el dios griego del vino y la embriaguez (conocido también como Baco),
grupos de mujeres llamadas ménades iban de noche a las montañas donde, bajo los efectos del vino,
celebraban sus orgias con danzas extásicas. Estas danzas incluian, eventualmente, música y mitos que
eran representados por actores y bailarines entrenados. A finales de siglo V antes de Cristo estas danzas
comenzaron a formar parte de la escena social y política de la antigua Grecia.
Entre los romanos, la aceptación de la danza por parte de los poderes públicos fue decayendo. Hasta el
200 a.c. la danza formó parte de las procesiones romanas, festivales y celebraciones. Sin embargo, a
partir del 150 a.c. todas las escuelas romanas de baile cerraron sus puertas porque la nobleza romana
consideró que la danza era una actividad sospechosa e incluso peligrosa. De
todos modos, la fuerza del movimiento no se detuvo y bajo el mandato del emperador Augusto (63 a.c.
14 d.c.) surgió una forma de danza conocida actualmente como pantomima o mimica en la que la
comunicación se establece sin palabras, a través de estilizados gestos y movimientos y se convirtió en un
lenguaje no verbal en la multicultural Roma. La cristianización del Imperio Romano introdujo una nueva
era en la que el cuerpo, la sexualidad y la danza resultaron unidas y fueron objeto de controversia y
conflictos.
La danza en la Edad Media
La actitud de la Iglesia Cristiana hacia la danza, a partir del Siglo IV y durante toda la Edad Media fue
ambivalente. Por un lado encontramos el rechazo de la danza como catalizadora de la permisividad
sexual, lascivia y éxtasis por líderes de la Iglesia como S. Agustin (354-430) cuya influencia continuó
durante toda la Edad Media. Por otro lado, antiguos Padres de la Iglesia intentaron incorporar las danzas
propias de las tribus del norte, Celtas, Anglosajones, Galos. En los cultos cristianos. Las danzas de
celebración estacional fueron a menudo incorporadas a las fiestas cristianas que coincidian con antiguos
ritos de fin del invierno y celebración de la fertilidad con la llegada de la primavera. A principios del siglo
IX Carlomagno prohibió la danza, pero el mando no fue respetado. La danza continuó como parte de los
ritos religiosos de los pueblos europeos aunque camuflados con nuevos nombres y nuevos propósitos.
Durante esta época surgió una danza secreta llamada la danza de la muerte, propiciada por la
prohibición de la iglesia y la aparición de la Peste Negra. Nacida como danza secreta y extásica durante
los siglos XI y XII la danza de la muerte comenzó como respuesta a la Peste Negra que mató a más de 50
millones de personas en 200 años. Esta danza se extendió desde Alemania a Italia en los siglos XIV y XV y
ha sido descrita como una danza a base de saltos en la que se grita y convulsiona con furia para arrojar
la enfermedad del cuerpo.
El Renacimiento y el nacimiento del Ballet
El advenimiento del Renacimiento trajo una nueva actitud hacia el cuerpo, las artes y la danza. Las
cortes de Italia y Francia se convirtieron en el centro de nuevos desarrollos en la danza gracias a los
mecenazgos a los maestros de la danza y a los músicos que crearon grandes danzas a escala social que
permitieron la proliferación de las celebraciones y festividades. Al mismo tiempo la danza se convirtió en
objeto de estudios serios y un grupo de intelectuales autodenominados la Pléyade trabajaron para
recuperar el teatro de los antiguos griegos, combinando la música, el sonido y la danza. En la corte de
Catalina de Medici (1519-1589), la esposa italiana de Enrique II, nacieron las primeras formas de Ballet
de la mano del genial maestro Baltasar de Beauyeulx. En 1581, Baltasar dirigió el primer ballet de corte,
una danza idealizada que cuenta la historia de una leyenda mitica combinando textos hablados, montaje
y vestuario elaborado y una estilizada danza de grupo. En 1661, Luís XIV de Francia autorizó el
establecimiento de la primera Real Academia de Danza. En los siglos siguientes el ballet se convirtió en
una disciplina artistica reglada y fue adaptándose a los cambios políticos y estéticos de cada época. Las
danzas sociales de pareja como el Minuet y el Vals comenzaron a emerger como espectáculos dinámicos
de mayor libertad y expresión.
En el siglo XIX, la era del ballet romántico refleja el culto de la bailarina y la lucha entre el mundo
terrenal y el mundo espiritual que trasciende la tierra, ejemplarizado en obras tales como Giselle (1841),
Swan Lake (1895), y Cascanueces (1892). Al mismo tiempo, los poderes políticos de Europa colonizaron
África, Asia y Polinesia donde prohibieron y persiguieron las danzas y los tambores por considerarlos
bastos y sexuales. Esta incomprensión de la danza en otras culturas parece cambiar al final de la Primera
Guerra Mundial y las danzas de origen africano y caribeño crean nuevas formas de danza en Europa y en
América.
La Danza en el siglo XX
Después de la I Guerra Mundial, las artes en general hacen un serio cuestionamiento de valores y buscan
nuevas formas de reflejar la expresión individual y un camino de la vida más dinámico. En Rusia surge un
renacimiento del ballet propiciado por los más brillantes coreógrafos, compositores, artistas visuales y
diseñadores. En esta empresa colaboraron gentes como: Ana Pavlov, Claude Debussy, Stravinsky, Pablo
Picasso... Paralelamente a la revolución del Ballet surgieron las primeras manifestaciones de las danzas
modernas. Como reacción a los estilizados movimientos del ballet y al progresivo emancipamiento de la
mujer surgió una nueva forma de bailar que potenciaba la libre expresión. Una de las pioneras de este
movimiento fué Isadora Duncan. A medida que la danza fue ganando terreno, fue rompiendo todas las
reglas.
Desde los años 20 hasta nuestros días nuevas libertades en el movimiento del erpo fueron los
detonantes del cambio de las actitudes hacia el cuerpo. La cuerpo música con influencias latinas,
africanas y caribeñas inspiraron la proliferación de las salas de baile y de las danzas como la rumba, la
zamba, el tango ó el cha cha cha. El renacer del Harlem propició la aparición de otras danzas como el
lindy-hop ó el jitterbug. A partir de la década de los 50 tomaron el relevo otras danzas mas
individualistas como el rock and roll, el twist y el llamado free-style; luego apareció el disco dancing, el
breakdancing... La Danza, con mayúsculas, sigue formando parte de nuestras vidas al igual que lo hizo en
la de nuestros antepasados. Es algo vivo que evoluciona con los tiempos pero es consustancial con la
naturaleza humana.
Danza Clásica
La danza clásica tiene su origen en los bailes cortesanos de salón en Europa. Estos bailes trataban de
divertir o entretener a la nobleza con prácticas sencillas y accesibles. En el Renacimiento se dio impulso
a la danza, que se volvió cada vez más compleja hasta exigir la presencia de maestros para poder
realizarla.
Esto también propició el cambio de espacios para su ejecución. En los bailes de salón se realizaban las
danzas y bailes entre los espectadores, sin un espacio especifico, pero terminaron por llevarse a cabo
frente al público. Al establecerse la diferencia se redujo el espacio y el danzante se enfocó al desarrollo
de los pasos y la composición coreográfica, es decir, al reparto en el espacio organizado, en donde se
procuró fantasia y libertad.
Esta situación dio lugar a un nuevo espectáculo escénico, y con ello al establecimiento de escuelas y
academias, a las que debia acudir cualquiera que aspirara a ser bailarin, para aprender sus reglas,
asimilar sus actitudes, familiarizarse con su repertorio. A ellas acudian jóvenes nobles y algunos
monarcas inquietos.
El primer método que se conoce de enseñanza de la danza fue escrito por Robert Copland, De la manera
de bailar base dance según la costumbre de Francia, y fue escrito en el año 1521. Posteriormente, en el
año de 1581, el maestro Fabricio Caroso Dasermaneta escribe el libro llamado El bailarin, que también
contribuyó en la enseñanza de esta manifestación artística.
1. El hombre y la danza, "Patricia Bárcena Alcaraz, Julio Zavala González, Graciela Vellido Peralta",
Editorial Patria, México. 1994
Danza Moderna
Con el transcurrir del tiempo todo evoluciona y cambia. Se buscan otras formas de relación y
comunicación. La danza como lenguaje entre los hombres, en su crecimiento hace lo mismo, ya que
debe responder a las formas de vida de cada época y lugar.
A fines del siglo XIX, se obliga este cambio en la danza por el desarrollo tecnológico e industrial de la
sociedad. Se hacen cuestionamientos sobre la danza clásica, el ballet, por los temas y formas dancísticas
que ya, para ese entonces, habian caído en un rigor técnico.
En la búsqueda de esos cambios surge Isadora Duncan, norteamericana quien propone movimientos y
ritmos naturales sin el rigor de la técnica, sin el uso de las zapatillas de punta, ya quede ellas menciona:
"Son verdaderos instrumentos de tortura." Con los pies descalzos y de regreso al naturalismo esta gran
artista utilizó el cuerpo de manera plástica, inspirándose en posiciones actitudes y gestos del arte griego,
que admiraba en su arquitectura y cerámica dándole a la danza siempre un principio dinámico de
extensión-relajamiento y libertad total para la creación del movimiento. Isadora Duncan fundó escuelas
en Berlin, en París y en Moscú.
En Alemania a pesar de la guerra y el nazismo surgieron figuras como Rdolf von Laban y Mary Wingman,
que se desarrollaron en Estados Unidos.
Mary Wingman trabajó con la danza sin música, o acompañada únicamente con instrumentos de
percusión, la tensión-relajamiento y la expresión a través del cuerpo. Para ella fue muy importante el
espacio para crear coreografias.
Otra aportación es la que hace Ruth St. Denis. Se inició como actriz, y en la danza le dio mucha
importancia a los recursos teatrales. En sus representaciones interviene el misticismo, la contemplación,
la religiosidad y la rareza. En ellas muestra interés por la cultura, la filosofia y las danzas orientales.
Un poco después Doris Humphrey y Martha Graham en Estados Unidos hicieron sus aportaciones a la
danza moderna. Se basaron en un grupo de movimientos naturales.
Doris Humphrey dirigió especialmente su atención a la composición para conjuntos de bailarines. Utilizó
zumbidos, tarareos y gritos expresivos acompañando a la danza moderna.
Con esta base musical buscaba que se tuviera mayor creatividad con un máximo de libertad.
Martha Graham incorporó movimientos de Occidente a la danza moderna, arrodillarse, ponerse en
cuclillas, desplomarse, levantarse, etcétera, que ahora ya es común para nosotros. Empleó escenarios
móviles, decoración fragmentaria y parlamentos unidos a la danza y el baile. En ella todo entra en juego,
los ojos, el pelo y el vestuario. Su escuela de Nueva York es famosa mundialmente pues de ella han
egresado famosos artistas y maestros de danza de diferentes universidades.
En 1915 Ruth St. Denis y Ted Shawin organizaron la escuela Denishawn en Los Angeles y en ella integran
además recursos de la danza española e indoamericana.
En la danza moderna cada parte del cuerpo, tiene una función específica sin que por ello se diga que no
es tan rigurosa como en la danza clásica. En la técnica hay dos movimientos básicos que se ocupan en la
danza moderna y que son llamados contraer y soltar, basados en el ritmo respiratorio, que es una de las
varias expresiones de los princípios dinámicos sobre los cuales trabaja la danza.
Cuando hay un dominio del movimiento del cuerpo y es menos limitada la expresión corporal, el espacio
es el compañero potencial de la danza moderna y la interpretación es más libre cuando no se sujeta a un
argumento y el bailarín hace el sentido al infinito y a la transformación que se pone de manifiesto; la
concepción busca contacto con la naturaleza apropiándose fisicamente de las formas primitivas.
La coreografía es más libre en el movimiento, ya que el cuerpo tiene mayor
libertad de expresar todo lo que quiere, también aquí se ocupan lineas, cruces,
saltos, cambios, giros, etcétera. Los movimientos son amplificados, los papeles
principales o de conjunto son interpretados de diferentes maneras, con
distintos tipos de movimiento; se mueven al unísono pero sin formar diseños
específicos como en el ballet, esto les permite utilizar en su totalidad el cuerpo
para expresar sus interpretaciones.
El hombre y la danza, "Patricia Bárcena Alcaraz, Julio Zavala González, Graciela Vellido Peralta", Editorial
Patria, México. 1994
Danza Folclórica
La danza folclórica se refiere a la expresión dancística que se origina en la tradición de los pueblos del
mundo.
A diferencia de la danza académica, tiene una función social diferente (ritual, imitativa, festiva, de
galanteo) y está ligada a la cultura de las sociedades. La producción de la danza y el baile está
relacionada con el medio ambiente de los bailarines.
Los hombres que viven en las montañas rocosas, desarrollan agilidad, cautela en el caminar, el salto,
etcétera. El hombre de las costas tiene mayor amplitud y desarrolla acciones corporales más amplias. Es
así como el medio ambiente afecta su forma de vida, sus movimientos cotidianos y de manera
inconsciente, las formas de expresar sus alegrías, sus actividades rituales y danzas al medio en que vive.
Los motivos de la danza pueden ser alegría, placer, magia, galanteria, demostración de destreza. Los
pasos se crearon con los movimientos más comunes que se incorporan al ritmo y las emociones.
Los bailes y danzas han evolucionado de generación en generación. Se han conservado a través de
diferentes medios, como: la práctica misma de laescritos que las describen, restos arquitectónicos que
ilustran movimientos y posiciones, principalmente.
La práctica de la danza folclórica es motivo de convivencia y en donde los habitantes expresaban su
alegría de vivir y en muchas de ellas encontramos rasgos de su cultura.
Europa
Es muy variada y se caracteriza principalmente por la habilidad en los pasos y fuerza en el movimiento
rítmico. Podemos identificar danzas guerreras como la danza de las espadas de Escocia, de destreza
como Schuhpatter en Austria y la danza de los cosacos en Rusia, la de habilidades y cadencia como las
czardas en Hungría, el flamenco español. En el norte existen danzas acrobáticas como el halling y las
cortesanas desarrolladas por toda Europa desde la Edad Media. Las poleas son originarias en el centro
de Europa, el shotis alemán y difundido en Escocia. La danza morisca es de origen español y se
desarrolla en Inglaterra.
Asia
En los paises asiáticos se desarrolló la danza de corte expresivo como movimientos en los que
predomina el simbolismo de manos, brazos y cabeza, que se acentúa por representaciones
"escultóricas" de varios brazos. Los movimientos característicos son: anga (extremidades), upanga
(miembros menores, ojos, pestañas, cejas, labios, lengua, madíbula), pratyanga (partes de conexión,
cuello, hombros, espalda, tobillos, rodillas, muñecas) y el Natya Sastra describe posiciones de las partes
del cuerpo. Los chinos desarrollaron danzas acrobáticas de destreza narrativas-imitativas combinando
mitos como el dragón
Gestos representativos con las manos imitando diferentes elementos en la danza hindú.
Oceanía
Se identifican en Australia y Nueva Zelanda danzas de origen primitivo con su sistema de organización
social por tribus. Sus danzas son ceremoniales vinculados a mitos a donde piden alimento, el cual es
escaso debido a las condiciones áridas adversas. Existen bailes festivos caracterizados por vivaces
movimientos, saltos, pataleo y "chancleteo", que se bailan en eventos sociales como matrimonios,
sepelios y eventos conmemorativos.
África
La danza africana se caracteriza por su fuerte relación ritual primitiva. Los ritos son principalmente
agrarios, funerarios y de iniciación.
El cuerpo humano y las actividades de sustento son valores expresivos tan importantes como el tema
dancistico. En el extremo noreste se desarrolló el pueblo egipcio, quien como danza antigua se cree que
tenia una función social de culto o ritual.
América
La riqueza de la danza es similar a las demás regiones del mundo. Se desarrollaron danzas rituales en las
culturas prehispánicas y de corte ritual totémico en las tribus indias de América del Norte. En los bailes
característicos se encuentran los sones y jarabes mexicanos, cuacas con pañuelos en Chile, baile de
figuras de aldeas en Estados Unidos, el sensual y dinámico baile hula-hula en las islas Hawai, la machicha
de Brasil.
El hombre y la danza, "Patricia Bárcena Alcaraz, Julio Zavala González, Graciela Vellido Peralta", Editorial
Patria, México. 1994
México
Antes de la llegada de los españoles, los pueblos establecidos en nuestro territorio desarrollaron una
cultura avanzada en todos los ámbitos del conocimiento humano; en ella, las artes y la danza tenían una
importancia fundamental en la vida social.
En la época prehispánica se celebraban numerosas festividades de tipo religioso, militar y social durante
todo el año y eran dedicadas a los dioses que tenian; las ceremonias consistían en infinidad de
actividades como la poesía, cantos, música y danza. La poesia era lirica y se decía de manera individual o
en coros; el canto narraba las victorias y sucesos militares, religiosos, mitológicos, fantásticos y
cotidianos, que eran parte de sus creencias.
En la actualidad, la reconstrucción de las danzas prehispánicas representa un problema debido a la poca
información confiable con que se cuenta. Con la llegada de los españoles a América, la cultura de los
pueblos establecidos fue desapareciendo. Muchas de las costumbres que los naturales tenian
experimentaron diversos cambios: se impuso la lengua castellana, se modificó la manera de vestir y la
organización política, pero sobre todo se modificaron las creencias y la religión, las costumbres, la
comida, etcétera; de esta manera, se reconoce cómo la cultura española dominó la vida social de los
pueblos establecidos.
La imposición de nuevas ideas religiosas por los frailes llegados de España modificó la danza, en sus
formas coreográficas, pasos y sobre todo el sentido y significado para ejecutarla. Los antiguos dioses
realizados en barro y piedra
fueron sustituidos por santos y virgenes, a quienes de igual manera habría que adorar.
La danza autóctona es una forma expresiva de la danza de nuestro país, conservó mayormente los
rasgos auténticos de la cultura prehispánica, sufriendo ligeras modificaciones en su música,
instrumentación y en ocasiones formas coreográficas practicadas (desde entonces hasta la actualidad)
por los grupos indigenas de nuestro país.
La danza se convirtió, pues, en un recurso para la evangelización, los temas fueron referidos a los de la
religión cristiana. La ejecución que se realizaba en las grandes plazas destruidas durante la guerra de
conquista, ahora se realizaban en atrios de las iglesias recién construidas.
Asi pues, la llegada de los europeos y esclavos negros africanos transformó la vida social y cultural de
América. La mezcla racial definió los rasgos característicos de la población de la Nueva España, la cual
estaba constituida por los peninsulares, indios y negros; después por los criollos, mestizos y mulatos.
Al principio se establecieron diferencias en costumbres y culturas, pero poco a poco se fueron acortando
distancias, mezclándose y abandonando, hacia finales de la época colonial, y como consecuencia de la
búsqueda de la identidad mexicana, una cultura variada en cuanto a su origen complejo.
El baile tradicional es un estilo de expresión de la danza, producto de las tradiciones y formas de
divertirse de un pueblo en una determinada época у región. Se interpreta de manera espontánea, y a
diferencia de la danza autóctona, que es religiosa, el baile tradicional es de carácter festivo; es decir, se
ejercita como una forma de diversión de la población.
El baile tradicional adoptó dos modalidades. Puede ser llamado también popular, puesto que en sus
múltiples estilos, en nuestro país, lo practicaron deferentes sectores sociales, derivándose bailes propios
de la aristocracia, o de la clase alta, y otros muy diferentes de los de condición humilde.
El baile tradicional también puede ser llamado regional, en cuanto a que se produjo con caracteristicas
culturales propias que lo diferenciaron en las diversas regiones de nuestro territorio.
Esto quiere decir que aunque el baile tradicional mexicano tiene un mismo origen, influencia y rasgos
parecidos, no es uno, ni se interpreta de la misma forma en todas partes. Varia en su música, pasos,
actitudes de los ejecutantes, vestuario, formas coreográficas y el espacio en que realiza,El deseo de
libertad del pueblo mexicano se comienza a manifestar en muchas actividades culturales y políticas en
las cuales el arte no podia ser la excepción.
México, al término de la lucha de la independencia, y durante las intervenciones extranjeras que sufrió
la nación, además de las luchas internas entre liberales y conservadores, adquirió un nuevo clima
patriótico. Se buscó en las artes los valores que nos identificaran, encontrando en los bailes una
verdadera tradición nacionalista.
De esta forma, los bailes acentuaron el carácter costumbrista y localista, al desarrollar nuevas formas de
bailar, que definían estilos de acuerdo con una tradición construida en tres siglos de mestizaje racial y
cultural, con fundamento netamente mexicano.
En la región norte se bailaron las poleas, redovas y shotises, conforme a la ejecución y coreografia de la
cuadrillas; los bailes de todas las clases sociales adquirieron una fuerza inusitada.
En los pueblos de la costa del Golfo de México se interpretaron fandangos y huapangos, y sones en las
comunidades del occidente y pacifico sur.
En ese tiempo, surgen los mariachis, quienes reproducen sones y jarabes a los que se les llamó
"sonecitos de la tierra", y en los cuales el zapateado se convierte, con sus variantes regionales, en el
común denominador de los pasos, por su fuerza y virilidad.
Los bailes entonces, tienen un alto contenido político y revolucionario que, junto con las ideas de
libertad y las maneras de divertirse, adquiridas por los luchadores insurgentes, se difundieron por todo
el país. Tanto el baile como la música, comentan, describen y ridiculizaban las condiciones politicas y
sociales que vivia la nación.
La población ya no se ocupó de los bailes de salón que resultaban ya muy limitados para expresar la
euforia del sentimiento nacionalista y el rescate de la soberanía del país.
Las victorias logradas en las batallas requerian una alegría más desbordante. Los bailes se hacen más
espontáneos, breves, naturales, de acuerdo con la necesidad de comunicar la alegria y el vigor
demostrados durante la batalla.
Los pasos y la coreografia se identificaron con los cambios que requeria la nueva condición del país y
surgieron bailes que caracterizaron e hicieron referencia a las actividades laborales y artesanales, como
son los bailes campesinos, mineros, ganaderos, etcétera.
Los sones y jarabes se bailaron muchas veces con ejecuciones de "suertes", que eran acciones en las que
los bailarines demostraban sus destrezas con objetos al bailar o bailaban con machetes, botellas, jarros
con agua sobre la cabeza.
Los bailarines gustaban de las "suertes" para demostrar sus habilidades y obtener el reconocimiento del
pueblo y la admiración de la mujer que les interesaba.
No se puede afirmar categóricamente el origen definido de una forma o estilo de un baile tradicional por
la falta de datos y el carácter anónimo. Sin embargo, se pueden señalar algunas zonas o regiones del
territorio nacional. Los bailes regionales surgen como producto de pasos y estilos que se pusieron de
moda. Al penetrar al pais se arraigaron con tal fuerza que caracterizaron la expresión dancística del
pueblo que los acogió.
Aunque se reconozca que los bailes pertenecen a una constante invasión cultural de Europa a América,
no se puede negar que el estilo, significado y manera de ejecutarlos que aportaron los mexicanos de
diferentes regiones renovaron sus características.
El fenómeno de recreación de los bailes se complejiza; los bailes que llegaron de Europa regresaban
transformados y los que surgian en América se transformaban en Europa de igual manera. El baile se
hace espontáneo, ágil y con la alegría auténtica que brinda el sentirse en una patria libre. Lo lugares
para bailar se hacen menos exigentes y se improvisan escenarios en plazas, mercados, patios, tertulias,
ferias, etcétera, que sirvieron de descarga emocional de las tensiones y como manifestación de los
nuevos acontecimientos sociales.
A partir de alli, el "son" surge como una forma musical y dancistica de mayor gusto por las nuevas
sociedades; su origen en las seguidillas, fandangos y zapateados españoles de antaño, se modifica para
producir diversos pasos y formas coreográficas y en cada región del país.
1. El hombre y la danza, "Patricia Bárcena Alcaraz, Julio Zavala González, Graciela Vellido Peralta",
Editorial Patria, México. 1994