PRESENTA ALEGATOS
Señor Juez en lo Civil:
Julián Esteban CARABAJAL TORRES, abogado del
foro local, M.P. 1-31915, por derecho propio, apoderado de la parte
actora con domicilio legal constituido, por la participación que tengo
acordada en estos autos caratulados: “CÓRDOBA JOSÉ LUIS SEBASTIÁN
Y OTRO C/BURGOS FLAVIO ALEJANDRO – ORDINARIO – DAÑOS Y
PERJUICIOS – ACCIDENTES DE TRÁNSITO”, (Expte. N° 5311076)”,
ante V.S., como mejor proceda, comparezco y digo:
I.- OBJETO.
Que habiendo ordenado S.S. correr traslado en los
términos del Art. 505 del CPCC mediante decreto de fecha 04 de junio del
corriente año, del que me notifiqué mediante retiro de expediente el
09/08/2019, me presento en tiempo y forma a fin de evacuar el mismo,
alegando sobre el mérito de la prueba ofrecida, diligenciada y producida
en estos obrados, solicitando en consecuencia se haga lugar a la demanda
en todas sus partes y costas, de conformidad a los hechos y derecho que
seguidamente paso a exponer:
II.- RESEÑA DEL PROCESO
II a. LA DEMANDA
Que con fecha 23/03/2012 la actora inició formal
ordinaria en contra de los Sres. Ángel Gabriel Córdoba y Silvia del Valle
Córdoba, solicitando se los condene al pago de los daños y perjuicios
irrogados, más accesorios de ley y costas, como consecuencia del
accidente de tránsito de fecha 30/09/2011 a las 23 horas
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aproximadamente, del que se les atribuye la responsabilidad a los
demandados. El hecho ilícito ocurrió mientras la actora se trasladaba por
Avenida de Mayo, en dirección Oeste-Este, a bordo de su moto-vehículo
marca HONDA CG 150 Titán, dominio: DCJ799, cuando pocos metros
antes de llegar a la intersección con calle La Falda, el automóvil marca
Renault Doce, dominio: UOI479 que se encontraba estacionado en Av. de
Mayo sobre mano izquierda en igual sentido de circulación, inicia
raudamente la marcha girando con el fin de ingresar a calle La Falda,
invadiendo su carril de circulación e interponiéndose intempestivamente
en su camino, sin anticipar su maniobra con la luz de giro
correspondiente, por lo que le fue imposible evitar la colisión,
impactando en el lateral derecho trasero del automóvil y golpeando
violentamente su cuerpo contra la carpeta asfáltica. Momentos después
de ocurrido el siniestro, debió ser trasladada al Hospital de Urgencias por
el servicio de emergencias 107, donde se le practicaron las curaciones de
rigor y se efectuó el diagnostico pertinente. Como consecuencia del ilícito
civil, la actora perdió su empleo, y quedó quedado con graves secuelas
incapacitantes y daños en su salud psicofísica, que al día de la fecha
subsisten y que no ha logrado revertir con el transcurso del tiempo.
II.- B.- CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA.
Que la parte demandada, comparece a estar a derecho a
fs. 81, donde a su vez los comparecientes solicitan la citación en garantía
de Liderar Compañía General de Seguros S.A., la que comparece a fs. 92
de autos.
A fs. 102/105 la demandada contesta el traslado de la
demanda, donde niega y rechaza todos y cada uno de los dichos y hechos
invocados en la demanda, para luego manifestar que el accidente ocurrió,
que es cierto en cuanto a los vehículos intervinientes, personas que los
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conducían, lugar y hora aproximada, negando la mecánica del siniestro,
aduciendo culpa de la víctima, al manifestar que la actora fue la única
responsable de la colisión sin observar las señales de tránsito y sin
mantener dominio alguno de su rodado.
A fs. 121/123 la citada en garantía contesta la
demanda, invocando la declinación de la cobertura por falta de pago y
alegando falta de legitimación pasiva. Subsidiariamente, contesta la
demanda plegándose a lo manifestado por la parte demandada, es decir,
reconociendo la existencia del siniestro, la participación de los vehículos
intervinientes y las partes, hora y lugar aproximada pero negando la
mecánica del siniestro y alegando igualmente culpa de la víctima.
Por último, a fs. 145/146 la parte demandada contesta
el traslado por la declinación de cobertura de seguro formulada por
Liderar Compañía General de Seguros S.A. y adjunta comprobante de
pago a fs. 144.
III.- LA PRUEBA.
En la oportunidad procesal correspondiente, la parte
actora ofreció y diligenció la prueba ofrecida, quedando acreditados de
manera fehaciente los hechos relatados en la demanda, que se
desprenden al apreciar las probanzas agregadas en autos.
De la prueba ofrecida por la parte actora a fs. 117/119
se diligenciaron las siguientes medidas: DOCUMENTAL-
INSTRUMENTAL: adjuntadas en la demanda en fs 53/75, 128/219, 355,
377/751 y fs 760/831; TESTIMONIALES: glosadas a fs 262/271;
INFORMATIVA: fs 288/289, 308/312 y 322, 365, 371; PERICIAL:
fs.323/325, 330/332, 337/353, 836/838, 847, testimonial demandada:
896/898, 901/902, 928/931.
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Superada la etapa preliminar corresponde analizar el
mérito de la prueba ofrecida, diligenciada y producida, a tenor de la cual
esta parte estima que la demanda interpuesta debe ser acogida in
“totum” y así lo dejo peticionado, con costas. Doy razones:
III 1. PRUEBA INSTRUMENTAL-DOCUMENTAL –
PERICIAL MECÁNICA.
Se adjunto en el expediente la prueba instrumental-
documental dando cuenta de la identidad de la actora, tarjeta verde que
acredita la titularidad dominial del moto-vehículo y licencia de conducir
vigente, certificado médico determinando incapacidad psicofísica,
historia clínica y fotografías de las lesiones producidas a causa del
siniestro, fotografías de la moto de frente y parte trasera y lateral
derecho. A fs. 128 se adjunta presupuesto de repuestos del motovehículo
que acreditan los daños materiales al motovehículo, a fs. 129/130 se
adjuntan más fotografías que acreditan las secuelas producidas por el
siniestro. A fs. 355 obra constancia de denuncia policial por robo de la
moto, de fecha 04/12/2012. En el resto de las fojas supra manifestadas
han sido glosadas diferentes partes de las historias clínicas formadas a la
actora en el Hospital de Urgencias y Hospital Privado donde hasta el día
de la fecha se continúa tratando clínicamente. La totalidad de la
instrumental-documental incorporada en autos da cuenta del daño
experimentado.
A su vez, la parte demandada ha adjuntado prueba
documental-instrumental a fs. 98/100, de la que nunca se corrió traslado
a esta parte. Igualmente respecto de la instrumental acompañada por la
citada en garantía de fs. 107/120. En consecuencia, se deja formalmente
impugnada dicha instrumental, especialmente las fotografías de
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fojas 99/100 por tratarse de una puesta en escena para desviar la
atención sobre la realidad de los hechos ocurridos. Se pretende hacer
pasar un choque por otro totalmente distinto, lo que eventualmente
merituaría una denuncia penal por estafa procesal. De la farsa montada
se puede determinar usando las reglas de la lógica y la experiencia
común, que si la moto verdaderamente hubiese colisionado en la parte
trasera izquierda del automóvil Renault 12 y no como realmente fuera
manifestado en el escrito de demanda, la moto debería tener por lo
menos algún indicio de rotura por impacto en su frente. Además la
horquilla debería haberse deformado y corrido de su eje, lo que da cuenta
que no es así con la simple observación de las fotografías adjuntadas a fs.
75. Muy por el contrario, se puede apreciar con claridad meridiana que ni
siquiera la rueda delantera está pinchada o deformada al igual que la
horqueta, que es lo que habitual y necesariamente ocurre cada vez que
hay un impacto de una moto en la parte frontal. Más aun con la supuesta
secuela de la chapa del Renault que dicen los demandados que la moto
produjo. Si la actora hubiese impactado de tal forma contra la dureza y el
grosor que presenta la chapa del vehículo Renault 12, seguramente no
estaríamos reclamando por lesiones sino por la muerte probable de la
actora. No es razonable ni se condice con las reglas de la sana crítica ni de
la experiencia común, pretender endilgar dicho impacto a la actora y su
moto-vehículo. Si los peritos accidentológicos hubiesen efectuado su
tarea en forma objetiva y no movidos por el afán rayano con lo extorsivo
de cobrar exorbitantes adelantos de gastos a quien litiga con beneficio de
litigar sin gastos, de la simple aplicación del “método Severy” podrían
haber determinado con meridiana claridad y del simple cotejo de las
fotografías de ambos vehículos, obrantes en la causa. A modo ilustrativo y
citando una ponencia sobre el tema, el ingeniero Daniel François, perito
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especialista en accidentología vial de la Corte Suprema de la república
Oriental del Uruguay, determinó que el parque de motocicletas en
Uruguay, se agranda año a año, los siniestros en los cuales participan
motociclistas y fallecen llegaron a un 52% del total en 2013, llegando a un
65,3% en ciudades. Esta incidencia hace que en la reconstrucción de
siniestros con motocicletas cobre especial importancia la determinación de
sus velocidades. Si bien hay un extenso trabajo realizado desde los primeros
estudios de Campbell para el cálculo de la energía disipada en choques
frontales a partir de la deformación permanente, se observa que no
existe un trabajo sistemático de interpretación similar para el caso de
impactos frontales de motocicletas. Los primeros trabajos de Severy
indicaron que las velocidades en choques frontales de motocicletas eran
proporcionales al acortamiento de la distancia entre ejes. Estos
primeros ensayos constituyeron la base para que otros investigadores
confirmaran esta postulación. Los recientes trabajos de Wood examinan
este tipo de colisiones y exponen una técnica de cálculo de la energía
específica y de la velocidad de colisión. Este trabajo brinda una reseña de
las investigaciones realizadas de los primeros trabajos de Severy sobre el
tema, expone un método de cálculo de la determinación de la velocidad de
impacto para su uso en la reconstrucción de siniestros de
motocicletas/scooters con autos, especificando sus límites de aplicación. Se
utiliza este método en dos casos de impacto de motocicletas.
Los primeros ensayos de choque con motocicletas fueron
realizados por Severy en 1970. Este indicó: “se encontró que el
acortamiento permanente de la distancia entre ejes de la motocicleta
en la colisión varió linealmente con la velocidad y no parece estar
afectado significativamente por las variaciones de tamaño de la
motocicleta ni por la localización del impacto (en el automóvil)”. Esta
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fue la conclusión que ha guiado al resto de los investigadores en todos los
estudios posteriores, Adamson en 2002, Priester y Weyde, Kasanicky
realizados entre el 2000 y 2005. En 2009 Wood realizó un trabajo
exhaustivo en base al análisis de ensayos publicados por otros autores;
examinó el comportamiento del choque frontal de motocicletas y scooters y
las causas fundamentales por las cuales la población de estos vehículos
puede estudiarse a partir de una energía específica común a todos. En base
a la recopilación realizada por Wood y realizando ciertas simplificaciones
se ha desarrollado el presente trabajo con el objetivo de estimar la
velocidad de impacto de una forma sencilla. Configuración del conjunto
delantero. La mayoría de los modelos de motocicletas comercializados
hoy día son de origen chino, con un chasis de tipo simple tubular de
acero que tiene en su parte delantera el anclaje del conjunto
delantero, conformado por una pieza tubular denominada “pipa”. El
uso de la horquilla telescópica montada sobre una pipa de dirección
es prácticamente universal en todas las motocicletas exceptuando
ciertos scooters y pequeñas motos de tipo utilitario. La horquilla en sí
comprende la rueda delantera con su eje y dos botellas telescópicas
en las que se ajustan un par de barras de acero cromado, estas se
anclan a las “tijas” que se sitúan en la parte superior e inferior de la
columna de dirección. Imagen no.1: geometría de una motocicleta Este
sistema es el más empleado en la manufactura de motocicletas y scooters y
en términos de producción domina el mercado desde la década de 1950.
Esta es la configuración común de las motocicletas que encontramos en
circulación actualmente.1 Que junto con el presente escrito adjunto a los
meros fines ilustrativos de VS. copia de la ponencia con gráficos que
determinan con precisión el fundamento desarrollado precedentemente.
1
http://aiia.org.ar/documentos/2014_12_02_ponencia_ing_francois_caif_2014.pdf
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Tal como podrá VS. apreciar en base a las reglas de la sana
crítica y la experiencia común, los dictámenes periciales mecánicos no
aportaron más que apreciaciones subjetivas y falaces por parte del perito
Gilabert y contradicciones por parte del perito Alarcón, en razón de la
pobreza técnico-científica y el grotesco nivel de parcialidad. El perito
mecánico Gilabert pretendió fundamentar sus conclusiones dentro del
plano conjetural y la deducción personal para reconstruir hechos y no en
los elementos objetivos incorporados en autos, lo que se encuentra en las
antípodas de un informe científico y técnico, y no cumple su finalidad, por
lo que me reservo para la etapa procesal oportuna el desarrollo de los
fundamentos de hecho y de derecho que motivan la impugnación. El
perito dice a fs. 343 que “el impacto puede ser producto de un impacto
producido por una motocicleta”, sin embargo no sustenta su afirmación
en ningún dato objetivo. El único dato objetivo existente en la causa son
las fotografías. La misma foto incorporada por el perito a fs. 343 da
cuenta de un daño en el guardabarros trasero, un faltante de un pedazo
de paragolpes trasero izquierdo , una rajadura del paragolpes a la altura
del tanque de nafta y una abolladura en la parte superior izquierda en la
chapa del baúl del Renault 12. El perito no puede explicar ni argumentar
cómo una moto provocó semejante daño a un automóvil fabricado con
chapa de un grosor y una fortaleza que no se condice con los vehículos
que se fabrican en la actualidad que por razones de seguridad presentan
un material mucho más endeble y maleable para amortiguar impactos. La
del Renault 12 es todo lo contrario una chapa durísima, de los autos que
se fabricaron hasta cierta época. A su vez de la foto adjuntada a fs. 99 se
puede apreciar claramente como está arqueado el baúl, ya que, no sigue
la línea del marco y se ve en el sector derecho levantado hacia arriba. El
perito no puede explicar porque es materialmente imposible que una
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moto como la que conducía la actora provoque semejante daño y que a la
vez, la moto no presente ni siquiera la ruda delantera descentrada, es
decir, fuera de su centro. De las fotos se ve con claridad lo aquí
manifestado. Del simple cotejo y de la experiencia común se puede
determinar que de acuerdo a la altura de la moto y a su tara, jamás podría
haber provocado daño semejante sin presentar una seria destrucción de
su parte delantera y la horquilla ostensiblemente deformada, algo que, a
pesar que el perito lo menciona con la liviandad propia de un inexperto
esmerándose en justificar lo que no puede sustentar con datos objetivos.
Que la falta de puesta a disposición del motovehículo tal como fuera
acreditado a fs.355 se debió a circunstancias ajenas a la voluntad de la
actora ocurridas con anterioridad al acto pericial, como fue el robo de la
misma.
Lo mismo ocurre con el perito mecánico Alarcón, quien
éste último sí con cierto grado de seriedad refiere que por falta de
elemento objetivos (da la casualidad que no hay fotos adjuntadas por la
demandada de la parte lateral derecha) los requerimientos de la parte
demandada no pueden ser cumplimentados. Igualmente refiere ante la
pregunta para que se indique si el impacto en la parte trasera izquierda
del Renault 12 se compadece con el producido por una moto, el perito
Alarcón responde que lo requerido no puede ser definido toda vez que
por la geometría de las deformaciones que se observan, pudo ser una
motocicleta la que produjo el daño como el frente de una vehículo de
gran porte tipo camión. Pero éste no responde si la moto conducida por
la actora pudo haberlo producido, porque es obvio que la respuesta es
negativa si tomamos en cuenta los datos objetivos adjuntados en autos
(fotos). Por lo que las pericias mecánicas poco y nada aportaron a las
conclusiones de autos, lo único claro fue la mala intención del perito
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Gilbert molesto con esta parte por no acceder a su petición escandalosa
de adelanto de gastos, lo que redundó en dictamen precario, anodino,
parcial, infundado y carente de toda lógica, razón y criterio técnico;
totalmente inoficioso y carente de seriedad, por lo que pido que se lo
sancione con la pérdida de su derecho a la regulación de honorarios.
III.- 2. PRUEBA TESTIMONIAL:
Oportunamente se ofreció el testimonio del Sra. Rosa
Johanna Castro, quien con fecha 28 de mayo de dos mil quince,
incorporada a fs. 263/265 de autos, compareció y entre otras cosas dijo:
[...] la dicente venía de la farmacia de comprar una novalgina, y ve cuando
el auto se cruza, y lo único que atinó a hacer fue darle auxilio a la Sra.
Cuello. [...] A LA CUARTA: Dijo que, cuando va yendo por Av. de Mayo
para La Falda, el Renault 12 estaba estacionado sobre Av. de Mayo de no
izquierda y se cruzó de carril de la derecho como para agarrar La Falda
sin poner el guiño ni nada. [...] Preguntado por el Dr. Bas a qué altura
estaba estacionado el auto, la testigo dijo: que estaba cerca de la esquina
de Av. de Mayo y La Falda tiene semáforo y en color verde para el que
cruza por Av. de Mayo. Al cruzarse el auto, la moto impacta el auto,
porque el auto no pone el guiño ni nada. A otra pregunta de la Dra.
Alcaraz para que diga el testigo en qué lugar del vehículo automotor
impacta la moto de la Sra. Cuello, a lo que dijo, en la puerta del pasajero,
en la parte de adelante. Asimismo, el croquis que la testigo confeccionó
da cuenta de modo contundente cómo fue la mecánica del accidente y de
quién fue la responsabilidad. Luego a fs. 266 compareció el testigo
Martín Morata Bazán [...] Quien con relación al relato de los hechos
expresó: A LA CUARTA: Que el testigo venía bajando del colectivo de la
línea 36 amarillo que iba por Av. de Mayo y va a cruzar la calle por
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delante del colectivo del que había bajado y cuando mira para cruzar ve
que viene la moto y cuando pasa la moto, sale el Renault 12 como
esperando la moto, sale de la mano izquierda de Av. de Mayo que es
mano única hacia la derecha como para doblar por La Falda, y ahí el auto
embiste a la moto, la moto iba frenando porque iba a llegar a la esquina
donde tenía que doblar porque la moto tenía el guiño puesto. A una
pregunta de la Dra. Alcaraz para que diga el testigo dando razón de sus
dichos en qué lugar de la moto se produce el impacto. A lo que dijo: Que
más o menos a la mitad de la moto [...]. A otra pregunta del Dr. Bas para
que diga cúal fue el lugar del impacto del rodado mayor, a lo que dijo: la
parte del medio, entre las dos puertas, del lado derecho. A su vez,
también confeccionó un croquis que se adjuntó a fs. 266 de autos. Por
último a fs. 270 comparece otro testigo, el Sr. Jeremías Saúl Barreto,
quien entre otras cosas dijo: A LA CUARTA: que el testigo venía por Av. de
Mayo que es de una sola mano venía caminando desde la plaza, por la
vereda izquierda, y ce que el semáforo de Av. de Mayo estaba en verde, y
se cruza de carril el Renault 12 clarito que estaba en un principio sobre
el carril izquierdo de Av. de Mayo, y ahí escucha el freno de la moto y ahí
impacta la moto con el Renault 12 y cae a la calle. Que el impacto se
produjo en la parte trasera derecha del Renault 12, quien igualmente
confeccionó un croquis del lugar del hecho y la forma del impacto.
De los tres testigos presenciales aportados por la parte actora
surge de manera contundente cómo fueron realmente los hechos. De la
lectura de sus declaraciones queda claro la solvencia y espontaneidad
con la que declararon deponiendo sobre lo que verdaderamente
presenciaron, todos coinciden en la misma mecánica del hecho y la
palmaria responsabilidad del demandado, por lo que pido a VS. que los
mismos sean tenidos como verdad de la causa.
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Asimismo, de la simple lectura de las testimoniales aportadas
por la parte demandada se puede determinar con precisión su
declaración notoriamente guionada, grotesca y con exabruptos inclusive.
Se sustentan en la versión del choque imposible de producir por una
moto o por lo menos por la moto de la actora, sin dejar rastros en la
moto, que ya fueron oportunamente expresados supra. Por lo que
impugno la deposición testimonial de la Sra. Graciela Edith Atencio
897/899. Asimismo, el testigo Alan Gastón Rojas primero refiere haber
escuchado un impacto y luego dice haber visto el accidente lo que con la
repregunta de la Dra. Redondo quedó acreditado que estaba mintiendo.
La Dra.Redondo pregunta al testigo si puede afirmar qué vehículo fue
embistente dado que anteriormente dijo haber escuchado el ruido pero
no fue testigo presencial del impacto. A lo que el testigo respondió que
fue la moto porque el choque está atrás del auto. Pero si volvemos a
mirar la parte trasera del vehículo, de la foto de fs. 343, se puede apreciar
que también pudo haber otro impacto a la altura de la tapa del tanque de
nafta, y sin embargo el testigo en un esfuerzo por ser verosímil repite el
guión trazado por la demandada.
Por lo que apelo a la sabiduría y experiencia de V.S. para
descartar los falsos testimonios aportados por la parte demandada y dar
crédito a la espontaneidad de la declaración de los únicos testigos
presenciales que pudieron obtenerse por la parte actora.
III.- 3. EXHIBICIÓN DE DOCUMENTAL.
Que a fs. 271 ante la falta injustificada de exhibición en
tiempo y forma de la documental solicitada respecto a la denuncia del
siniestro, la parte actora solicitó que se apliquen los apercibimientos del
art. 253 CPCC, lo que reiteramos en este acto.
III.- 4. PRUEBA INFORMATIVA:
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En tanto que la prueba informativa fuera oportunamente
diligenciada, a la que brevitatis causa me remito.
III.- 5.- PERICIAS MÉDICAS.
La pericia médico legal obrnte a fs. 330/332 y 847, su
aclaración de fs. determinó que la actora porta a raíz del siniestro sufrido,
un treinta y cinco por ciente de la T.O. de incapacidad física.
Asimismo el perito médico psiquiatra Dr. Aldo Mosotti determinó que la
actora porta un diez por ciento de la T.O. de incapacidad psíquica. Con lo
que ha quedado acreditado el daño sufrido por esta.
IV DERECHO:
Que fundo la petición en los arts. arts. 512, 519, 1063, 1066,
1067, 1074, 1078, 1083, 1109, 1113, correlativos y concordantes del
Código Civil, modificatorias del Nuevo Código Civil y Comercial, ley
17.418 leyes y ordenanzas que rigen la materia y Código de rito.
VI. RESERVA DEL CASO FEDERAL
Para el supuesto que se dictara un pronunciamiento
contrario a los derechos e intereses de esta parte, hago expresa reserva
de plantear el Caso Federal, por medio del Recurso Extraordinario,
previsto por el Art. 14 de la ley Nacional 48, al conculcar mis derechos.
VII. PETITUM
Por lo antes expuesto, a V.S. solicito:
a) Te nga presentado en tiempo y forma el alegato.
b) Por mantenido el Caso Federal.
c) Provea de conformidad haciendo lugar a la demanda en todos sus
términos, con imposición de costas a la contraria.
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ES DE LEY.-
Julián E. CARABAJAL TORRES
ABOGADO U.N.C.
M. P. 1-31915
MAT. FED. T°66 - F°949 - C.S.J.N.
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