Milagro mexicano
Te explicamos qué fue el “milagro mexicano”, el modelo económico de desarrollo estabilizador
que lo hizo posible y sus objetivos.
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El “milagro mexicano” coincidió con un tránsito de la sociedad rural a la urbana.
¿Qué fue el “milagro mexicano”?
El “milagro mexicano” fue el resultado de un modelo económico conocido como “desarrollo
estabilizador”, aplicado en México entre 1954 y 1970. El modelo aspiraba a lograr una
estabilidad económica que permitiera un desarrollo sostenible y continuado. Se llevó a cabo
durante las presidencias de Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958), Adolfo López Mateos (1958-
1964) y Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970).
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Este modelo adoptó medidas bajo la premisa de que generar mayores riquezas resultaría más
beneficioso para la población en general que el asistencialismo estatal.Coincidió con el tránsito
de una sociedad mayoritariamente rural hacia una sociedad más moderna, urbana e
industrializada.
La filosofía económica del “milagro mexicano” consistió en la paridad cambiaria, la reducción
de la inflación y el equilibrio en la balanza de pagos. La promoción industrial a través del
proteccionismo, sumada al control del gasto público, lograron una
estabilidad macroeconómica y un crecimiento económico continuado, a expensas de la
inversión en bienestar social.
Así, los años del desarrollo estabilizador se caracterizaron por un crecimiento económico
sostenido de 6,6 % anual, con una inflación de 2,2 %. Esto, en parte, debido a la promoción de
la producción industrial moderna y de la inversión extranjera, la inversión en el campo para
favorecer la comercialización de la producción agrícola y el crecimiento urbano con su
consiguiente expansión del mercado interno.
Para ello también fue fundamental la inversión en la infraestructura de comunicaciones y en
el sector energético: se nacionalizó la industria de la electricidad y se creó una compañía
estatal que adjudicó a sus trabajadores una parte de las ganancias. También se realizó un
nuevo reparto de tierras agrícolas para hacer frente al descontento de muchos campesinos.
El milagro mexicano involucró a amplios sectores de la sociedad en un proyecto de desarrollo
nacional: el gobierno garantizó a banqueros y empresarios altas tasas de rentabilidad si se
comprometían a invertir abundantemente en el país, y ofreció condiciones de prosperidad a las
clases medias y a muchos obreros y campesinos, aunque persistieron las desigualdades
sociales.
Fueron medidas clave la reducción de impuestos (especialmente para promover la producción
industrial), la concesión de créditos y la promesa de salvataje por parte del Estado de las
empresas que pudieran quebrar.
Puntos clave
El “milagro mexicano” fue un período de crecimiento económico sostenido que tuvo
lugar en México entre 1954 y 1970.
Se debió a la aplicación del modelo de “desarrollo estabilizador” que promovió la
industria, invirtió en infraestructura y garantizó la estabilidad económica.
Fue una época de prosperidad que transformó a México en una economía industrial,
urbanizada y diversificada.
Su final tuvo lugar en 1970, cuando comenzaron a crecer la inflación, el
endeudamiento externo y las demandas sociales.
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Objetivos del milagro mexicano
El “milagro mexicano” implicó una profunda industrialización de la economía.
El desarrollo estabilizador se propuso desde el principio cumplir con los siguientes objetivos:
Elevar el nivel de vida de la población, especialmente de los menos favorecidos:
obreros, campesinos y clase media.
Aumentar sostenidamente el ingreso nacional y el PIB (Producto Interior Bruto).
Diversificar la economía lo más rápidamente posible.
Industrializar el país, con particular énfasis en las industrias básicas (como la petrolera,
la eléctrica y la siderúrgica).
Alcanzar un desarrollo económico regional equilibrado.
Fin del milagro mexicano
El “milagro mexicano” terminó en 1970, a pesar del crecimiento económico sostenido y los
avances en materia de industrialización que se experimentaron durante este período histórico.
La sociedad mexicana empezó a sufrir altos niveles de inflación y la producción industrial
alcanzó un límite debido a la política de sustitución de importaciones que le hizo perder
competitividad.
A esta situación se sumó un incremento significativo de la población, especialmente en las
ciudades. Las demandas sociales llevaron a un aumento del gasto público y al
endeudamiento del Estado frente a bancos nacionales y extranjeros. Así se sentaron las bases
de la crisis de 1976: una enorme deuda externa, una contracción de la inversión privada y una
moneda devaluada.
Ver además:
Movimiento estudiantil del 68
Expropiación petrolera en México