Capitulo 13
Inicio
Se narra la trágica narrativa de Grisóstomo, un pastor que se siente inmensamente
enamorado de la hermosa Marcela. Desde el inicio se proyecta un clima de intensa pasión y
desolación, evidenciando la batalla interna del joven al percibir que su amor no es
completamente retribuido. Así se define la diferencia entre un ideal romántico y la cruda
realidad.
Desarrollo
Durante el capítulo, se explora en profundidad el sufrimiento y la angustia de Grisóstomo.
Su amor obsesivo y su constante penumbra se manifiestan en oposición a la indiferencia de
Marcela. Además, se ponen de manifiesto las críticas y observaciones de los que rodean a
Grisóstomo, criticando la idealización del amor y subrayando las tensiones entre las
emociones intensas y las reglas sociales de aquel tiempo.
Conclusion
El capítulo finaliza proyectando el destino trágico de Grisóstomo, anticipando las fatalidades
de su pasión excesiva. El relato prepara el terreno para lo que viene, adelantando el
ineludible final que no solo impactará al joven amante, sino que también dará inicio a la
discusión acerca de la responsabilidad y la libertad de Marcela en un entorno de pasión y
prejuicios sociales.
Capitulo 14
Inicio
Tras el fallecimiento de Grisóstomo, un muchacho que se enamoró profundamente de la
pastora Marcela, sus amigos y otros asistentes a su funeral leen algunas de sus obras. En
estas obras, Grisóstomo manifiesta su padecimiento por el amor desleal de Marcela, lo que
lleva a muchos a atribuirle la causa de su fallecimiento.
Desarrollo
A medida que se realiza el funeral, surge Marcela y, frente a todos, sostiene su posición. En
una expresión elocuente, argumenta que nunca le brindó esperanzas a Grisóstomo ni a
ningún otro individuo y que su belleza no la forza a amar a quien no anhela. Sostiene que
posee el derecho a su libertad y que no tiene responsabilidad por las emociones de los
demás. Su discurso reta las convenciones sociales acerca del amor y la función de la mujer.
Conclusion
Tras hablar, Marcela se retira a la sierra, y aunque Don Quijote intenta seguirla, finalmente
se queda en el entierro de Grisóstomo. La escena deja una profunda reflexión sobre el amor
no correspondido, la idealización de las mujeres y el derecho a la libertad individual.