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Admin, LA PEDAGOGIA

El documento aborda la importancia de la pedagogía en los museos, destacando la necesidad de un diálogo multidisciplinario y de centrar la atención en el visitante para lograr una educación efectiva. Se enfatiza el papel del pedagogo como mediador y facilitador en la creación de experiencias significativas que fomenten el aprendizaje y la reflexión. Además, se menciona que el museo debe adaptarse a las necesidades del público y ofrecer un espacio para la interacción y el desarrollo cultural.
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El documento aborda la importancia de la pedagogía en los museos, destacando la necesidad de un diálogo multidisciplinario y de centrar la atención en el visitante para lograr una educación efectiva. Se enfatiza el papel del pedagogo como mediador y facilitador en la creación de experiencias significativas que fomenten el aprendizaje y la reflexión. Además, se menciona que el museo debe adaptarse a las necesidades del público y ofrecer un espacio para la interacción y el desarrollo cultural.
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COMUNICAR Y EDUCAR

Fotografía Gliserio Castañeda Fotografía Carlos Blanco

La pedagogía
y el museo María del Carmen Saldaña Rocha*

16 GACETA DE MUSEOS
El museo causa asombro desde el inmueble que lo alberga y por los de vida, archivo cultural y emocional, en la memoria del espectador,
elementos que en él se conjugan. Una de sus funciones es la educa- dictan la sentencia de la información recibida”.4 Es necesario que
tiva; para lograrla es necesario que el lenguaje disciplinario intente aquellos que se relacionan con el visitante cuenten con lo que Rogers
transitar hacia la comprensión de los otros con los cuales se interre- denomina condición de autenticidad:
laciona, como escribe Pablo González Casanova: “La separación
disciplinaria, en medio de sus virtudes, además de provocar problemas Cuando el facilitador es una persona real, si se presenta tal como es,
de incomunicación, llegó a afectar el conocimiento profundo de la entra en relación con el aprendiz, sin ostentar cierta apariencia o fachada,
propia realidad que pretendía comprender y cambiar”.1 Desde la pe- tiene mucha mayor probabilidad de ser eficiente. Esto significa que los
dagogía ha sido difícil entender los significados que ofrecen las otras sentimientos que experimenta están a su alcance, están disponibles
especialidades que participan en él, por lo que el pedagogo que trabaja para su conocimiento, que él es capaz de vivirlos, de hacer con ellos algo
en el museo debe participar en la construcción de nuevos paradigmas propio, y, eventualmente, de comunicarlos. Significa que se encamina
junto con los otros profesionales que forman el equipo de trabajo y en- hacia un encuentro personal […] en la base de persona a persona.5
frentar los siguientes retos:
1. Entablar un diálogo multidisciplinario. Es importante conocer el Los encuentros no se dan con todos los asistentes al museo; algunos
museo: su espacio, vocación, proyecto, presencia en la comunidad, no participan de todas las acciones que para él se planean, pero
el impacto social y el trabajo de quienes forman el equipo en sus dis- quienes deciden ser partícipes, al concluir su visita tienen nuevas
tintas funciones. Este saber abre procesos de reflexión para evitar la experiencias que los ayudan a comprender el mundo.
rigidez institucional, ya que ésta “no permite realizar cambios y adap-
taciones con el ritmo y la profundidad conveniente. A pesar de que,
conceptualmente, se vea la necesidad de modificar las cosas, la rigi-
dez impide hacerlo”.2 El diálogo multidisciplinario da flexibilidad de
pensamiento, oye a las otras disciplinas, logra el trabajo individual y
el colectivo; por ello permite repensar los proyectos, las alternativas
para su concreción y, evidentemente, obtener mejores resultados.
2. Considerar al visitante como centro. El equipo de servicios educati-
vos debe estar atento al visitante, ya que él es el punto hacia el cual
se dirigen los procesos de trabajo del museo y por él se determinan
las acciones educativas. Por lo tanto se debe poner especial interés
en lo que él percibe,3 pensando siempre en que cada ser humano es
único. Siguiendo a Patricia Cardona, no se debe olvidar que “la natu-
raleza de la percepción tiene sus raíces, además, en la experiencia
pasada del individuo, así como en sus expectativas futuras. Historia Fotografía Carlos Blanco

GACETA DE MUSEOS 17
COMUNICAR Y EDUCAR

3. Establecer la mediación entre el museo y los visitantes y lograr y en su caso, la interacción con los contenidos formales de la edu-
procesos de desarrollo social o cultural, lo que implica un cambio cación y, desde luego, los mensajes que quiere comunicar el museo.
cualitativo en la vida de las personas, porque el desarrollo cultural 4. Considerar que el museo ofrece aprendizajes significativos. El víncu-
cambia los procesos elementales en superiores. En ese sentido el
6
lo entre educación y museo tiene un papel muy importante para la
área de servicios educativos participa de manera central en la media- sociedad porque es el reflejo de las manifestaciones culturales del
ción entre museo y visitante; los instrumentos y los signos tomarán pasado y del presente de la gente. En ese espacio el visitante se gene-
aquí la forma de talleres, conferencias, visitas guiadas, así como las ra preguntas y encuentra respuestas, reconoce aspectos que le son
otras actividades que forman parte del quehacer de esa área. Su pro- familiares. La función educativa del museo se da en diversos ámbitos
ceso de preparación considera aspectos relevantes de las etapas de y momentos de la visita y no intenta cubrir los objetivos de la escuela;
vida, el aspecto lúdico de toda persona, la composición de los grupos, cumple una función formativa de acuerdo con un plan de estudios,

Fotografía Carlos Blanco

18 GACETA DE MUSEOS
de video, cine) con las que se reafirman los aspectos culturales de los
pueblos; c) la generación de procesos de recuperación de las expe-
riencias de los visitantes.
Por lo tanto, el papel del pedagogo es de mediador, facilitador y
divulgador.7
Éstos son los retos de quienes trabajan en el área de servicios
educativos, como el pedagogo, que busca que una visita al museo
invite a regresar. La comunicación directa con el visitante y la recu-
peración de las experiencias en la materia también permitirán contar
con información que retroalimente el museo en conjunto y propicie la
investigación educativa desde y para el museo. ✣

COLEGIO DE PEDAGOGÍA, FFYL-UNAM

UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL

Notas
1
Las nuevas ciencias y las humanidades, UNAM/Anthropos, México, 2004, pág. 23.
2
Miguel Ángel Santos Guerra, La escuela que aprende, Morata, Madrid, pág. 68.
3
Coincidimos con Patricia Cardona, especialista en antropología teatral, en que es-
pectador y bailarín-actor (nosotros diremos que espectador y museo, incluidas todas
las especialidades que participan en éste) se comprometen en un proceso creativo
que tiene como resultado la materialización y visualización del pensamiento, para lo
Fotografía Gliserio Castañeda cual cada uno utiliza ambos hemisferios cerebrales e integra pensamientos y emociones.
4
La percepción del espectador, INBA, México, 1998, pág. 73.
5
Apud Moacir Gadotti, Historia de las ideas pedagógicas, SIGLO XXI, México, 2001, pág. 192.
cuyo contenido se relaciona con lo que se expone, por lo que hay que 6
Los cuatro criterios principales que utilizó Vigotski para distinguir entre funciones
considerar que el tratamiento de esos contenidos en el museo per-
psicológicas elementales y superiores pueden revisarse en James Wertsch, Vigotski
mite otro tipo de experiencias y reflexiones. y la formación social de la mente, Paidós, México, 1995, págs. 41-44.
El pedagogo sabe que el aprendizaje significativo da como re- 7
Vale la pena recuperar a Ricardo Sánchez Puentes (Enseñar a Investigar. Una didác-
sultado la construcción de un pensamiento integrador, globalizador e tica nueva de la investigación científica en ciencias sociales y humanas, UNAM/ANUIES,

innovador. Cuando el individuo nota que existe relación entre sus pro- México, 1995, pág. 73) respecto a la creatividad. Los rasgos más comunes que acom-
pañan a la creatividad son la originalidad de su pensamiento o de su posición; la fluidez
pios objetivos y lo que encuentra en el museo, ha logrado este tipo de
de ideas, aunada a una gran facilidad de palabra; la libertad de asociación, que permite
aprendizaje. Eso requiere de una serie de condiciones: a) la observa-
la capacidad de asombro, relacionar problemas y situaciones y/o datos de manera
ción de lo que se exhibe, pues la contemplación del objeto produce innovadora e inesperada; el pensamiento divergente que las hace asumir posturas
sensaciones en el espectador; b) ofrecer la posibilidad de interacción novedosas o atractivas; los hallazgos súbitos, que conjugan la experiencia con el in-
entre la percepción y otras actividades (talleres, presentación de libros, genio o los conocimientos con una organización alternativa nunca planteada: originalidad.

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