MELINA GODOY
PENAL I COMISION 17
En el presente juicio del día jueves 20 de marzo de 2025 se presenta el caso de Ochoa
Jorge Damián. El señor Ochoa es acusado por parte de la fiscalía de ser coautor de un
hecho de robo de la parte externa de un aire acondicionado del día 18 de abril del 2024 a
las 04:15 a.m.
El señor fiscal nos comenta que el imputado fue el que recibió la parte exterior del aire.
Lo acusa de ser coautor del hecho, ya que la extracción del objeto junto con el corte de
cables y caños fue realizada por un masculino no identificado. Además, agrega que el
objeto sustraído no pudo ser recuperado.
El señor fiscal se apoya en el artículo 167 inciso 2 del código penal culpando al señor
Ochoa de un robo de escalamiento con una pena de 4 años y 7 meses de prisión.
La defensa pública comenta con arrogancia "¿Vinimos a un juicio por un aire
acondicionado?". Declarando que el imputado es inocente y mantuvo esta inocencia
durante todas las audiencias, alegando que anteriormente el señor Jorge tuvo
antecedentes penales y se hizo cargo de los hechos.
Así mismo nos comenta la parte de la defensa de que si el imputado hubiese sido
realmente el coautor del hecho, la acusación del fiscal de robo por escalamiento es
errónea, ya que no coincide con el grado de autoría y la calificación del mismo. Agrega
diciendo que nadie vio personalmente a Ochoa en ese domicilio, que las características
físicas de las vestimentas descriptas no son coincidentes y que tiene que ser absuelto por
el beneficio de la duda.
Acto seguido, la fiscalía procede a llamar a cinco pruebas testimoniales y la defensa a
una prueba testimonial.
Dentro de las pruebas más importantes por parte de la fiscalía tenemos la de Lisandro
Roberto Ferrera, que es la persona que sufrió el robo en su domicilio. Este mismo nos
relata que durante la madrugada escucha ruidos en el techo de su casa y este procede a
hacer sonar la alarma de la misma. En ese mismo momento es cuando logra visualizar
como del techo salta una persona y se va corriendo, pero sin darle suma importancia a
este hecho se va a dormir.
Luego nos comenta que dentro del grupo de WhatsApp del barrio le llegan videos
captados por cámaras de seguridad particulares donde se logra visualizar a dos personas
escapando con un motor de un aire acondicionado, pero que no logra reconocer a las
personas ni tampoco recordar su vestimenta.
Como segundo testigo importante por parte de la fiscalía tenemos el de Fabián Carlos
Bartolozzi, que es la persona que administra los grupos de WhatsApp, ya que pertenece
a una asociación civil que está dedicada a la inseguridad en zona sur de Rosario. Fabián
alega que en el momento que le llegaron los videos, busca a las presuntas personas por
las calles de Rosario, encontrando así a uno de los supuestos ladrones en situación de
calle, llamando así al 911. Este niega haber realizado una declaración en sede policial,
pero esto termina siendo incorrecto, ya que el señor fiscal le muestra la declaración que
este mismo realizó. Acto seguido se justifica el señor Fabián diciendo que tiene
demasiados casos y 22.000 familias a cargo para poder recordar eso. Minutos después
dice recordar la fecha en la que prestó la declaración siendo esto bastante confuso.
Como tercera prueba importante por parte de la fiscalía, tenemos la de Vega Caballero,
que es el oficial de policía de la provincia de Santa Fe que, en el momento en el que se
realizó el robo formaba parte del comando. Nos comenta que recibe una llamada del
911 del presidente comunal (Fabián), donde también este procede a mostrarle un video
de cómo dos masculinos salen corriendo con un aire acondicionado en sus manos. Acto
seguido, encuentran a pocas cuadras al supuesto autor con las mismas características
físicas que se presentaban en el video.
La defensa marca una contradicción en el acta de procedimiento respecto a la
vestimenta, ya que el oficial de policía describió en la misma que el supuesto actor del
hecho llevaba un buzo azul cuando en realidad en el video se puede visualizar como
llevaba un buzo rojo. El oficial se justifica diciendo que fue un error de tipeo, pero que
nunca lo advirtió ni lo ratificó.
La defensa alega diciendo que solamente aprendieron a una persona con las
descripciones físicas que le dio el señor Bartolozzi adjudicadas por una videocámara
particular y recalca el error en el acta.
Ahora bien, dentro de la prueba de la defensa, tenemos la de la madre del señor
Ochoa, donde está adjudica la dura infancia que tuvo Jorge con un padre alcohólico y
golpeador, argumentando también que él es padre de familia y tiene a su cargo dos hijos
y que el hijo menor de edad presenta síndrome de espectro autista. La madre niega el
crimen del hijo sin demostrar pruebas.
Respecto a la declaración del señor Ochoa, este mismo declara que es inocente,
comentando que cerca de esa zona vive la mamá de sus hijos y él, después de salir del
trabajo, fue a visitarlos cuando un patrullero se le acerca y lo detiene. Expresa que
actualmente ya no consume drogas, va a la iglesia y que presenta expectativas de
futuros contratos de trabajo. Acto seguido, el señor Ochoa se niega a hablar con el
fiscal, ya que lo acusa de algo que él no es.
Desde mi perspectiva personal, creo que no se puede declarar culpable al señor Ochoa,
ya que no se presentan pruebas razonables en su contra.
En las supuestas pruebas fílmicas que se presentan, se muestra a dos sujetos escapando
con un aire acondicionado, pero sin poder reconocer los rostros y sin testigos que
comenten haberlos visto presencialmente. La única característica que resalta en el video
es la de un sujeto con un buzo rojo escapando, siendo esta característica
contraproducente con las particularidades descriptas en el acta de procedencia por parte
de la policía.
Por lo tanto, se lo está acusando sin tener pruebas realmente sustentables, Además,
siendo este padre de familia y teniendo a su cargo un niño con una discapacidad, creo
que es incoherente mantenerle una imputación por casi 5 años en la cárcel sin pruebas
realmente verídicas del hecho.