Revista Semestral de Ambiente y Tecnología
Revista Semestral de Ambiente y Tecnología
& TECHNOLOGY
ENVIRONMENT &
TECHNOLOGY
FOUNDATION
REVISTA SEMESTRAL
enero - julio
VOL 4, N.º 1
ISSN: 2711-4422
Environment & Technology
ISSN: 2711-4422
Environment & Technology Foundation PhD. Cristian Morerira Segura, Costa Rica
PhD. Joaquín Durán Mora, Costa Rica
DIRECCIÓN EDITORIAL PhD. María Fernanda Garrido Rubiano, Colombia
PhD. Merwan Chaverra Suárez, España
PhD. Liliana Piedra Castro, Costa Rica PhD. Napoleón Blanco Orozco, Nicaragua
PhD. Jaime Ernesto Rivera Hernández, México PhD. Salvatore Barba, España
PhD. Elena Rustrian Portilla, México
COMITÉ EDITORIAL PhD. Lina García Corrales, Colombia
PhD. Juan A. Pérez Sato, México
PhD. Libia Julio Galvis, Colombia PhD. Eric Pascal Houbron, México
PhD. Fernando Ramírez Muñoz, Costa Rica MsC. Omar Díaz Hernández, Colombia
PhD. Rubén Darío Sepúlveda Vargas, Colombia PhD. Jorge Osorio Martínez, Colombia
PhD. Jorge Rafael Villadiego Lorduy, Colombia MsC. Stalyn Guerrero Gómez, Colombia
PhD. Graciela Alcántara Salinas, México MsC. Nydia Valencia Jiménez, Colombia
PhD. Gustavo Barrantes Castillo, Costa Rica MsC. Concepción Amador Ahumada, Colombia
PhD. Giovanni Sáenz Arce, Costa Rica MsC. Luis López Duarte, Nicaragua
PhD. Carlos Sabater Piqueres, España MsC. Orlando Tordecilla Correa, Colombia
PhD. Tomás Guzmán Hernández, Costa Rica ESP. Jairo Vélez Vargas, Colombia
Msc. Yuri Morales López, Costa Rica MsC. Yhonattan Méndez Nobles, Colombia
PhD. Massimo Leserri, Italia MsC. Daniel Espinosa Corrales, Colombia
MSc. Alfredo Esquivel Acosta, Colombia MsC. Adolfo Cortecero Bossio, Colombia
MSc. Javier Ricardo Sánchez Castillo, Colombia ESP. Oscar Tuiran Polo, Colombia
PhD. José Manuel Luna Nemecio, México PhD, Pedro Simón Lamprea, Colombia
PhD. Elkin Quiñonez Agámez, Colombia MsC. Jhoan Pérez Benitez, Colombia
PhD. Wladimir Mejía Ayala, Colombia MsC. Edgar Manotas Olascoaga, Colombia
MsC. Abel Felipe Vargas Rueda, México
PhD. Diana Zambrano Moreno, Colombia
MsC. Natalia Real Luna, México
PhD. Rafael Arturo Muñoz-Márquez Trujillo, México
PhD. Rooel Campos Rodríguez, Costa Rica
MBA. Daniel Francisco Pérez Murillo, Costa Rica
PhD. Ana Rodrigez Negrette, Colombia
ESP. Pedro Payares Ramos, Colombia
1
COLABORADORES
ASISTENTE EDITORIAL
FOTOGRAFÍA PORTADA
DISEÑO
2
Editorial
Estimados lectores,
Es un placer dar la bienvenida a este nuevo volumen digital semestral de la Revista Environment &
Technology, y a su vez, agradecer sobre manera a los miembros del comité editorial, que con su gran
compromiso se logran alcanzar estándares de calidad y mesura investigativa para la difusión de las
investigaciones a la comunidad científica. Esta publicación, nos acerca al análisis del ecosistema como un
todo, y hacia algunos de sus componentes, los cuales han de estar relacionados entre sí, siempre hacia un
balance armonioso en la producción agrícola. Uno de los principales componentes, radica en los efectos
bioclimáticos en la distribución de plantas arvenses y su mejor adaptación a la supervivencia en ciertas
regiones geográficas de distintos pisos latitudinales.
Con las mismas coberturas vegetales, se analiza las opciones de mantener una balanceada fertilización al
suelo, en un cultivo de hoja utilizado como “especia” considerado por muchos como rústico, mediante el
uso de diversas fuentes sintéticas, que, desde el punto ambiental, pueden tener repercusiones hacia los
diferentes ecosistemas y como complemento, los alcances de las tecnologías están en auge los sistemas
que procesan imágenes satelitales, orientadas en este caso, a determinar sitios de calor extremo que se
ubican dentro de las ciudades con infraestructuras de diversos materiales que generan incrementos en las
temperaturas superficiales.
Docente investigador
3
Environment & Technology I ISSN: 2711-4422
Editorial……………………………………………………………………………………………...3
Juan Pablo Mercado Pineda, Jorge Villadiego Lorduy, Brayan David Otero Yen, Arnulfo Manuel
Gómez Ramos, Pedro Luis Payares Ramos, Oscar Efraín Tuiran Polo.
Geospatial analysis of buffer zones for aerial pesticide spraying on banana plantations, Costa Rica.
Luis Palomo-Cordero, Reichel Rodríguez-Miranda, Jane A. Hoppin, Berna van Wendel de Joode.
Efecto de cuatro coberturas muertas (mulch) sobre el crecimiento de arvenses y la fertilidad del
suelo en cultivo de café (Coffea
arabica)…………………………………………………………………………………………......47
Effect of four dead covers (mulch) on weed growth and soil fertility in coffee (Coffea arabica)
cultivation.
Efecto de fuentes fertilizantes nitrogenadas, diferencias en emisiones de CO2, fertilidad del suelo,
crecimiento y productividad en el cultivo de “culantro coyote” (Eryngium foetidum L.), en Turrialba,
Costa Rica…………………………………………………………………………………………...67
Effect of nitrogenous fertilizer sources, differences in CO2 emissions, soil fertility, growth and
productivity in the cultivation of “spiritweed” (Eryngium foetidum L.), in Turrialba, Costa Rica.
Islas de calor urbana en el municipio de Santa Cruz de Lorica entre los años 2001, 2007 y 2021, caso
de aplicación con imágenes satelitales ASTER……………………………………………………...87
Urban heat islands in the municipality of Santa Cruz de Lorica between the years 2001, 2007 and
2021, application case with ASTER satellite images
4
Distribución geográfica de la familia Verbenaceae en el departamento del Tolima,
Colombia
Geographical distribution of the Verbenaceae family in the department of
Tolima, Colombia
1
Oscar Efraín Tuiran Polo
Ingeniero de Sistemas
Docente de la Corporación Universitaria Remington – Seccional Montería
[email protected]
https://orcid.org/my-orcid?orcid=0009-0005-9493-0771
Córdoba – Colombia
Resumen
Abstract
This study estimates the potential geographic distribution of the Verbenaceae family
in the department of Tolima, Colombia, from the botanical records of the GBIF database.
The methodology used focused on the identification of species in the Verbenaceae family,
based on the debugging of GBIF of year 2022 database and the use of the Maxent method,
what allowed to make a map of potential geographic distribution through coordinates,
temperature and precipitation, which generated a potential distribution of the family. It was
2
established the ecological characteristics for the species, such as: a) origin, b)
biogeographical regions, c) altitudinal range, d) life forms, and e) conservation status. As
results, it was obtained: modeling, patterns and quantitative and qualitative phenomena that
were spatially represented denoting the relevance of biogeographical works; the Verbenaceae
family is strongly influenced by bioclimatic conditions, showing a greater presence in the
northern areas of the sector due to the most favorable conditions for their survival.
Introducción
El bosque seco tropical desempeña un rol fundamental en el equilibrio ecosistémico,
ya que cumple con la función de ofrecer nichos ecológicos variados para la biodiversidad.
Según la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de las Naciones Unidas
y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) (FAO y PNUMA,
2020), los bosques son fundamentales al ser el hábitat del 80% de anfibios, del 75% de aves
y del 68% de los mamíferos. En el caso particular de los bosques secos tropicales (bs-T),
estos se desarrollan en regiones cálidas entre 0 y 1000 msnm, con una temperatura promedio
mayor a 24 °C y una precipitación anual entre 700 y 2000 mm (Espinal, 1985; Murphy &
Lugo, 1986; Álvarez et al., 1997). El presente escrito resalta la importancia de este
ecosistema para los territorios y las distintas especies florísticas que en él habitan.
Para Colombia, se tiene que este tipo de biomas se desarrollan en mayor medida en
territorios que cumplan con las características apropiadas para el mismo, por ejemplo, a una
temperatura de 25°C y que puede ascender a los 38°C; puede presentar una precipitación que
oscila entre 789 y 1800 mm. El bosque seco tropical colombiano está ubicado en los
departamentos de Antioquía, Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, Cundinamarca, la Guajira,
Huila, Magdalena, Sucre, Valle del Cauca y Tolima (IAVH 1995, 1997; Corporación
Autónoma Regional del Valle del Cauca -CVC, 1994) (Figura 1).
El propósito del presente trabajo fue analizar, caracterizar y modelar, según distintas
fuentes de información y mediante técnicas, métodos y procedimientos de carácter
cuantitativos y cualitativos, la distribución espacial de la familia Verbenaceae para el
departamento del Tolima, Colombia.
3
Figura 1. Distribución espacial del bosque seco tropical en los departamentos de Antioquia,
Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, Cundinamarca, la Guajira, Huila, Magdalena, Sucre,
Valle del Cauca y Tolima en Colombia. Fuente: elaboración propia
4
Metodología
Área de estudio
5
Caracterización de la vegetación
6
una especie (Scheldeman & van Zonneveld, 2011). El programa de modelación que se utilizó
para identificar las áreas probables de presencia de las especies fue MAXENT 3.4.1. Para la
ejecución del programa se identificaron los formatos de archivo de entrada. Las coordenadas
estaban en formato .cvs con tres campos fijos que corresponden con la especie, longitud y
latitud. En el caso de la información ráster (variables bioclimáticas) se trabajó con el formato
BIL.
Resultados y discusiones
Figura 3. Número de especies por género reportadas para el enclave húmedo-seco andino
del departamento de Tolima. Fuente: elaboración propia con base en datos del GBIF (2018)
7
Origen, formas de vida y distribución en regiones biogeográficas de Colombia
De acuerdo con Bernal, Gradstein y Celis (2019), las especies de plantas pertenecientes
a la familia Verbenaceae presentan cinco diferentes formas de vida: árbol, arbusto,
subarbusto, hierba y trepadora. En el caso de las especies de Verbenaceae aquí estudiadas,
cuatro de ellas presentan tres formas de vida, cuatro presentan dos y cuatro una forma de
vida. Los arbustos representan el 75% de las especies, los subarbustos 50%, las hierbas el
50%, los árboles el 16.6% y, por último, las trepadoras el 8.3% (Tabla 1).
Tabla 1.
8
Especie Origen Forma de vida Región biogeográfica
Petrea pubescens Turcz. Nativa Ar, A 2, 6, 8, 9 y 10
Petrea rugosa Kunth Nativa Ar, A 2, 9 y 10
Priva lappulacea (L.) Pers. Nativa H 2, 4, 5, 9 y 10
Stachytarpheta cayennensis
Nativa H, S, Ar 2, 5, 6, 7, 9 y 10
(Rich.) Vahl
Verbena litoralis Kunth Nativa H, S, Ar 2, 5, 6, 7, 9 y 10
Fuente: elaboración propia con base en datos de GBIF (2018) y Bernal, Gradstein y Celis
(2019)
Rango altitudinal
Las especies de la familia Verbenaceae presentes en el departamento de Tolima se
establecen entre 5 y 2880 m s.n.m. (metros sobre el nivel del mar), debido a la topografía y
diferentes pisos bioclimáticos existentes en este territorio ubicado en la Cordillera de los
Andes. En la Tabla 2 se evidencian los rangos altitudinales en que se encuentra cada especie
de la familia Verbenaceae. Verbena litoralis presenta un amplio rango altitudinal, que va
desde 341 hasta 2880 m n.s.m., mientras que Bouchea prismatica se localiza en zonas más
onduladas y planas, con un rango un poco más restringido (entre 5 y 1600 m n.s.m.).
Tabla 2.
Rango altitudinal de las especies de la familia Verbenaceae registradas para el
departamento de Tolima
Rango
Especie
altitudinal (m)
Bouchea prismatica 5 1600
Duranta erecta 100 3140
Lantana camara 0 2800
Lantana fucata 400 2824
Lantana rugulosa 650 2800
Lantana salicifolia 300 400
Lantana trifolia 20 2080
Petrea pubescens 400 1500
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Rango
Especie
altitudinal (m)
Petrea rugosa 80 1400
Priva lappulacea 20 1200
Stachytarpheta
0 1800
cayennensis
Verbena litoralis 341 2880
Estatus de protección
Por su parte, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN,
2023) proporciona una lista con categorías y criterios para clasificar a las especies en riesgo
a nivel mundial, clasificando a las especies en nueve categorías: no evaluadas, datos
deficientes, menos amenazadas, casi amenazadas, vulnerables, en peligro, en peligro crítico,
extintas en estado salvaje y extintas. En el caso de la familia en estudio, se encontró que dos
especies no se han clasificado en relación con los criterios, ubicándose en la categoría No
Evaluada y las 10 especies restantes se encuentra en la categoría de Preocupación Menor, al
no cumplir con los criterios que definen las otras categorías. Se incluyen en esta categoría
taxones abundantes y de amplia distribución.
Los resultados de estudios como los de Sharma et al. (2005) y Ramaswami y Sukumar
(2014) destacan que los arbustos de la familia Verbenaceae tienen una amplia plasticidad
ecológica y son capaces de adaptarse a diversos hábitats y tipos de suelo. Estas especies
10
tienden a preferir climas cálidos y ocupan áreas abiertas y perturbadas como pastizales,
bordes de bosques y áreas de regeneración después de eventos como incendios o talas.
11
12
Figura 4. Distribución potencial de la familia Verbenaceae en el departamento de Tolima,
Colombia. Fuente: elaboración propia
Conclusiones
El área estudiada presenta un total de 12 especies de la familia Verbenaceae,
distribuidas en siete géneros, siendo la región biogeográfica de Los Andes donde esta familia
presenta mayor diversidad. El 16.2% de la riqueza mundial de especies de la familia
Verbenaceae en Colombia, se ha registrado en el departamento del Tolima.
Así, la familia Verbenaceae tiene un rango altitudinal que oscila entre 5 y 2880 m
s.n.m., lo cual es bastante amplio, considerando también que el departamento de Tolima
cuenta con diferentes pisos bioclimáticos, provocado por lo accidentado de su territorio.
Respecto a las formas de vida, especialmente en los bosques presentes en el Tolima, existen
cinco tipos: árbol, arbusto, subarbusto, hierba y trepadora. Según las categorías y criterios de
la UICN, se encontraron dos especies de la familia que se ubican en la categoría “No
evaluada” y las 10 especies restantes se encuentran en la categoría de “Preocupación menor”,
donde se incluyen taxones abundantes y de amplia distribución.
13
Referencias
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ecológica de cuatro remanentes de bosque seco de la región Caribe colombiana.
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Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt. http://repository.humboldt.org.co/
handle/20.500.11761/9318
Bernal, R., Gradstein, S., y Celis, M. (2019). Catálogo de plantas y líquenes de Colombia.
Instituto de Ciencias Naturales, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.
http://catalogoplantasdecolombia.unal.edu.co
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complejo de humedales del alto río Cauca asociado a la laguna de Sonso - designado
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García, H., Corzo, G., Isaacs, P., y Etter, A. (2014). Distribución y estado actual de los
remanentes del bioma de bosque seco tropical en Colombia: insumos para su gestión.
Capítulo 8. P.p. 229-251. En: Pizano, C., y García, H. (eds.). El bosque seco tropical
14
en Colombia. Bogotá: Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander
von Humboldt. http://repository.humboldt.org.co/handle/20.500.11761/9333
Global Biodiversity Information Facility. (14 enero 2018). Ocurrencias para descarga del
Registros de GBIF. gbif.org. https://doi.org/10.15468/dl.example-donotcite
15
Scheldeman, X., y Zonneveld, M. (2011). Manual de capacitación en análisis espacial de la
diversidad y distribución vegetal. Bioversity International, Roma, Italia. 186 pp.
https://cgspace.cgiar.org/handle/10568/104630
Sharma, G., Raghubanshi, A., y Singh, J. (2005). Invasión de Lantana: una visión general.
Biología y manejo de malezas, Weed Biology and Management, 5 (4), 157-165. DOI:
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Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. (2023). The IUCN Red List of
Threatened Species. Versión 2022-2. https://www.iucnredlist.org
16
Análisis geoespacial de zonas de amortiguamiento por fumigación aérea de
plaguicidas en el cultivo de banano, Costa Rica
Luis Palomo-Cordero
Licdo. Ingeniería en Gestión Ambiental
Programa Infantes y Salud Ambiental (ISA), Instituto Regional de Estudios en Sustancias
Environment & Technology | ISSN: 2711-4422 Tóxicas (IRET), Universidad Nacional (UNA)
Vol. 4 No. 1. Enero-Julio, 2023: 21-46 [email protected]
URL: https://revistaet.environmenttechnologyfoundation.org/
DOI: https://doi.org/10.56205/ret.4-1.2 https://orcid.org/0000-0002-9561-6742
Recibido:11/01/2023
Heredia, Costa Rica.
Revisado: 08/04/2023
Aprobado: 30/08/2023
Reichel Rodríguez-Miranda
Máster en Educación Rural Centroamericano
Programa Infantes y Salud Ambiental (ISA), Instituto Regional de Estudios en Sustancias
Tóxicas (IRET), Universidad Nacional (UNA)
[email protected]
https://orcid.org/0000-0003-1745-5477
Jane A Hoppin
ScD in Environmental Health and Epidemiology
Center for Human Health and the Environment and Department of Biological
Sciences, North Carolina State University
[email protected]
https://orcid.org/0000-0001-8456-0969
Raleigh, NC, USA
17
Programa Infantes y Salud Ambiental (ISA), Instituto Regional de Estudios en Sustancias
Tóxicas (IRET), Universidad Nacional (UNA)
[email protected]
https://orcid.org/0000-0001-9699-5046
Heredia, Costa Rica
Resumen
La aplicación aérea de plaguicidas está permitida en América Latina y Estados Unidos,
pero prohibida en la Unión Europea. En Costa Rica, se establece una franja de ≥100 metros
sin aplicación aérea, reducible a 30 metros si existe una barrera natural. El objetivo del
estudio fue analizar zonas de amortiguamiento y algunas prácticas de aviación agrícola en
fincas bananeras del cantón de Matina, Costa Rica, según la reglamentación existente.
Durante el I semestre 2021, se utilizó imágenes satelitales de Google Earth para la
fotointerpretación e identificación de barreras naturales del área del estudio. Posteriormente,
se visitaron 63 sitios sin barrera natural y se entrevistó a 58 personas vecinas sobre prácticas
de fumigación. Se analizó la información recolectada en ArcGIS 10.7.
Mediante el análisis SIG se identificó 44 kilómetros de línea de cultivo sin barrera
natural adyacentes a viviendas y carreteras. Durante el último mes, el 88% de las personas
entrevistadas reportó aplicaciones aéreas a <100 metros de espacios públicos en sitios sin, o
a <30 metros de espacios públicos en sitios con, una barrera natural. Además, 43% indicó
haber observado trabajadores dentro del campo de cultivo durante aplicaciones por vía aérea,
y 59% en condiciones ventosas. Se estimó un 3,3 km2 de cultivos de banano sembrados en
áreas de protección.
Los resultados sugieren que las empresas bananeras del cantón de Matina
frecuentemente incumplen la regulación costarricense de aviación agrícola. Los sistemas de
información geográfica forman una valiosa herramienta para fortalecer la implementación de
legislaciones ambientales en América Latina.
18
Abstract
Aerial pesticides spraying is allowed in Latin America and the United States but
prohibited in the European Union. In Costa Rican by legislation a ≥100 meters’ distance
without aerial application has been established, that can be reduced to 30 meters if a natural
barrier exists.
We aimed to analyze buffer zones and aerial spraying practices on banana plantations
situated in Matina County, Costa Rica, within the context of national regulations.
During the I semester of 2021, we used Google Earth satellite images (years: 2019 -
2021) for landscape recognition and the identification of buffer zones. Then, we visited 63
sites without natural barriers and interviewed 58 neighbors about spraying practices using a
structured questionnaire. We analyzed the collected data in ArcGIS 10.7.
Using geographical information system (GIS) analysis, we identified 44 km of field
borders without natural barriers, of which 52% adjacent to houses and 48% to roads. Eighty-
eight percent the interviewees reported to have observed aerial spraying at <100 meters from
public spaces in sites without, or <30 meters in sites with, natural barriers, during the last
month. Also, 48% percent had observed workers inside the crop field during aerial spraying
during last month, and 59% indicated having observed aerial spraying in windy conditions.
With SIG, we estimated an area of 3.3 km2 of banana crops grown in protected areas that
should be destined to riparian forests.
Our data suggest that banana companies from Matina County only partly fulfill Costa
Rica aerial pesticide spraying regulations.
Introducción
19
los cultivos fumigados (Corrales et al. 2022; Giffin et al. 2022; Mora et al. 2018; van Wendel
de Joode et al. 2014, 2016). El control y manejo del efecto deriva es complejo debido a la
influencia de las condiciones meteorológicas, la aerodinámica de los aerosoles, así como la
volatilización de sustancias a la fase gaseosa (Rojo et al. 2019). Por ejemplo, estudios
realizados en Brasil sobre el efecto de la deriva, han detectado residuos de plaguicidas en
muestreadores colocados a 2 km de distancia con respecto a las áreas de aplicación por vía
aérea, mientras que en aplicaciones terrestres se ha determinado > 50 m como la distancia
segura de amortiguamiento para reducir los impactos de la deriva en organismos acuáticos
(Barraza et al. 2011; Bueno y Da Cunha 2020; Rojo et al. 2019).
Las fumigaciones aéreas han sido prohibidas en países de la Unión Europea por los
riesgos que representan a nivel de exposición ambiental y de salud pública (European
Parliament and of the Council 2009; Tudi et al. 2022). Adicionalmente, existen diferencias
entre países de América Latina con respecto a las distancias de amortiguamiento sin
aplicación aérea (Tabla 1). En Ecuador, el principal exportador de banano en Latinoamérica
(OEC 2021), se establece una franja sin fumigación aérea de 200 m (Acuerdo No 365 -
Reglamento Interministerial para el saneamiento ambiental agrícola, 2015), igual que Chile
(Ministerio de Salud 2015). En Brasil, para aviación agrícola en cultivos de banano se
determina una distancia de no aplicación de 250 metros (m) como mínimo de centros
poblacionales (Diário oficial da união 2020). Por otro lado, en Colombia, son 100 m sin
aplicación aérea, que se pueden incrementar dependiendo del plaguicida, clase de cultivo,
lugar de aplicación y condiciones ambientales según determinen los Consejos Asesores
Seccionales, Regionales o la Autoridad Sanitaria (Ministerio de Salud 1991). Finalmente, en
Guatemala y Costa Rica, también son 100 metros sin aplicación aérea (La Gaceta 2003; MAG
et al. 2007; Sistema Regional de Cooperación para la Vigilancia de la Seguridad Operacional
2014).
20
Brasil 250 metros de poblaciones No realizar >4m - Instrução
(ciudades, pueblos y aplicaciones normativa Nº 13,
barrios). con fuertes de 8 de abril de
vientos. 2020
30 metros de viviendas
aisladas y grupos de - Instrução
animales. normativa
conjunta Nº 1, de
28 de dezembro
de 2012
Costa 100 metros sin barreras 15 km/h 5 m desde el dosel Reglamento No.
Rica naturales y 30 metros con de las 31520 para las
barreras naturales plantaciones actividades de
Aviación
Agrícola
Ecuador 200 metros en perímetros 9,3 km/h Igual o inferior a 5 Acuerdo No. 365
aledaños a zonas pobladas m sobre el dosel - Reglamento
centros educativos, centros de las plantas Interministerial
de salud, centros para el
recreativos al aire libre y saneamiento
cuerpos de agua destinados ambiental
para consumo humano. agrícola
21
Guatemala 100 metros sin barreras No indica 20 m Reglamento
naturales y 30 metros con sobre trabajos
barreras naturales aéreos y de
aspersión.
En Costa Rica, indican 100 metros sin aplicación aérea, medidos horizontalmente,
con respecto a cualquier carretera, centro poblacional, casas de habitación, edificios donde
permanezca personal laborando, fuentes de agua y cultivos aledaños, o fincas vecinas (La
Gaceta 2003; MAG et al. 2007). Se señala que la distancia puede reducirse a 30 m, en caso
de existir una barrera natural sembrada de árboles, de altura mayor al dosel de la plantación,
de ≥30 m de ancho. Además, se prohíbe la presencia de trabajadores dentro del campo a tratar
durante la fumigación aérea, la aplicación aérea solamente puede llevarse a cabo en días con
una velocidad del viento ≤ 15 km/h y se prohíbe la aplicación de plaguicidas sobre cuerpos
de agua como ríos, quebradas, lagos, entre otros, que sean de dominio público. Finalmente,
se indica una franja de protección de 15 m, medidos horizontalmente, a ambos lados de las
riberas de los ríos, quebradas o arroyos, si el terreno es plano (Asamblea Legislativa 1996).
En Costa Rica, el banano para exportación es el cultivo con mayor frecuencia y
cantidad de plaguicidas aplicados por vía aérea (Pomareda 2021), en el cual se ha reportado
la aplicación de al menos 12 ingredientes activos (i.a.) de fungicidas por vía aérea
representando cerca de 34 kg i.a. por hectárea/año (Bravo et al. 2013). El fungicida más
aplicado por vía aérea es el mancozeb, con aproximadamente 48 aplicaciones anuales (28-52
ciclos de fungicidas por ciclo de cultivo (+/- 37 semanas), resultando en 0,8 – 1,4 aplicaciones
semanales (Vargas et al. 2017). El alto uso de plaguicidas responde a las necesidades de
producción intensiva de la fruta en una zona tropical; Costa Rica es el segundo mayor
exportador de banano de la región latinoamericana después de Ecuador (FAO 2022). En
Costa Rica, el cantón de Matina cuenta con la mayor producción de banano, donde ~142 km2
de su territorio es utilizado para su siembra (Rodríguez-Miranda et al. 2022).
En zonas agrícolas, las poblaciones viven frecuentemente cercanas a los cultivos,
reflejado por la ubicación del 40% de los centros educativos a menos de 100 metros de
distancia de fincas bananeras en el cantón de Matina (Rodríguez-Miranda et al. 2022). La
aplicación de plaguicidas por vía aérea ha sido percibida como un riesgo para la salud de la
22
población que vive cercana a los campos agrícolas, y se ha documentado que la legislación
para regular actividades de aviación agrícola a veces se incumple (Barraza et al. 2011).
Además, el personal de centros educativos del cantón de Matina, una zona con frecuente
fumigación aérea ha reportado una mayor percepción de riesgos por el uso de plaguicidas en
comparación con el personal de Siquirres y Talamanca, zonas de menor frecuencia de
aplicación por vía aérea (Barraza et al. 2011). Resultados de investigaciones realizados en el
cantón de Matina han demostrado mayores concentraciones de plaguicidas y/o sus
metabolitos en muestras de aire y polvo de centros educativos ubicados a menor distancia de,
y muestras urinarias de niños y mujeres viviendo proximales a, fincas bananeras (Córdoba
et al. 2020; Giffin et al. 2022; van Wendel de Joode et al. 2014).
Los análisis geoespaciales por medio de Sistemas de Información Geográfica (SIG)
han sido utilizados para la evaluación de exposición ambiental a plaguicidas y sus impactos
en la salud pública (Córdoba et al. 2020; van Wendel de Joode et al. 2014). Sin embargo,
hasta donde llega nuestro conocimiento, no han sido utilizados para analizar las zonas de
amortiguamiento por fumigación aérea. Por tanto, el objetivo del estudio fue analizar las
zonas de amortiguamiento y algunas prácticas de fumigación aérea de plaguicidas en el
cultivo de banano del cantón de Matina, Costa Rica, mediante la aplicación de SIG y
entrevistas estructuradas a vecinos.
Metodología
Área de estudio
El estudio se realizó entre febrero y junio del 2021. El área de estudio correspondió al
cantón de Matina, provincia de Limón, Costa Rica (Figura 1), donde se han desarrollado
investigaciones del programa Infantes y Salud Ambiental (ISA) para la exposición a
plaguicida y la salud de niños, niñas y mujeres (Corrales et al. 2022; Mora et al. 2018; van
Wendel de Joode et al. 2014). El cantón se ubica en la subregión Caribe Norte donde se
presentan precipitaciones entre los 3 500 – 4 500 mm anuales y vientos provenientes del este
durante casi todo el año, excepto por las noches donde prevalecen brisas tierra-mar, cuya
dirección tienen componente del oeste a bajas velocidades (Manso, Stolz, y Fallas 2005).
23
Figura 1. Estado de las barreras naturales en el cantón de Matina, Costa Rica, según la
fotointerpretación de imágenes satelitales y comprobación en campo entre febrero y junio del
2021.
Análisis del estado de las barreras naturales y áreas de protección forestal mediante
SIG
24
Se analizó la superposición poligonal de áreas de cultivo de banano y retiros de los
cuerpos de agua de dominio público, específicamente de ríos y quebradas contiguos a las
fincas bananeras. Para este análisis se tomó como criterio lo especificado en el artículo 68
del decreto No. 31520, vinculante con el artículo 33 de la Ley Forestal 7575 (Tabla 2). Se
calculó el área de fincas bananeras situadas en zonas de protección de bosque de ribera.
Tabla 2.
Artículos del decreto 31520, su reforma 34202, y la Ley Forestal 7575 analizados mediante
SIG, observaciones en campo y entrevistas a vecinos.
Verificación
Decreto/Ley Pregunta del
Contenido SIG/observación
(Artículo) cuestionario*
entrevista
25
(68) Prohibición de aspersión y polvoreo SIG No aplica
de plaguicidas en zonas acuíferas:
26
“El dueño de la plantación o Entrevista Durante el último
cultivo también será mes ¿Ha observado
responsable de velar que la presencia de
durante la aplicación de trabajadores en el
agroquímicos no existan campo mientras
personas (incluyendo sus aplicaban
trabajadores), cultivos o plaguicidas vía
animales dentro del perímetro aérea?
de la siembra que puedan ser
afectados”
27
Resultados
La Figura 1 demuestra del área del cultivo banano y 33 poblaciones del cantón de
Matina donde existe un centro educativo. Además, refleja el estado de las barreras naturales
entre febrero y junio del 2021, según la fotointerpretación de imágenes satelitales y
comprobación en campo. De manera general, se observa que la mayor población se concentra
hacia las zonas de llanura donde hay una mayor presencia de las fincas bananeras, mientras
que las zonas montañosas no son tan habitadas (Figura 1).
Las polilíneas de color rojo y naranja de la Figura 1, corresponden a fincas bananeras sin
barrera natural, o con una barrera fragmentada, situadas a menos de 100 m de viviendas y
carreteras, respectivamente, que fueron observados y grabados con GPS. El total de km
lineales de estas polilíneas de color rojo y naranja fue de 44 km, el 52 % (23 km) fueron
fincas bananeras adyacentes a viviendas y 48% (21 km) adyacentes a carreteras. En todas las
comunidades con más de 551 viviendas/km2 se presentaron sitios sin barrera natural o
fragmentada adyacente a viviendas, indicados según densidad de viviendas. Las polilíneas
de color amarillo y gris fueron identificadas por fotointerpretación satelital. Según el análisis,
existen 133 km de borde de cultivos donde la barrera natural tiene un ancho < 30 m (polilíneas
amarillas) y 127 km con barreras naturales con ancho ≥ 30 m (polilíneas color gris). Se
desconoce si esta últimas corresponden a barreras naturales sembradas dentro de las fincas
bananeras, o si este espacio perteneció a fincas aledañas o de dominio público.
Durante las observaciones en campo se documentó, en algunos de los sitios indicados
por las polilíneas rojas y anaranjadas, la deriva de plaguicidas (residuos de deposición) sobre
las superficies de objetos ubicados en espacios residenciales, por ejemplo, en el parabrisas
de los vehículos estacionados dentro de los garajes y las plantas del jardín (Figura 2).
28
Figura 2. Ejemplos de deriva de plaguicidas, Cantón de Matina, Costa Rica, (2021).
Sobre las distancias de aplicación de plaguicidas por vía aérea, un 88% (n=51) reportó
haber observado la aplicación de plaguicidas a menos 100 metros a partir de la línea de
cultivo durante el último mes en sitios sin barrera natural, o a menos de 30 metros en sitios
con barrera natural (Figura 3).
Algunas personas comentaron que el líquido aplicado por vía aérea les había caído
directamente sobre la piel cuando transitaban hacia sus destinos. Varias personas indicaron
haber documentado la deposición de plaguicidas sobre carros parqueados bajo techo en sus
casas de habitación. Un vecino de una comunidad de Matina indicó:
29
“Eso nunca se ha respetado [las distancias de aplicación], siempre pasan por encima
y hasta nos bañan con el líquido ese que tira la avioneta sin importar la distancia”
(comunicación personal por vecino entrevistado en una de las comunidades del área de
estudio, junio 2021).
30
plaguicidas por vía aérea (polígonos de color rosado). Para explicar esta información, un
vecino, quien indicó ser trabajador bananero, detalló:
“…dividen la finca en dos áreas: rojo y verde, de modo que, si se fumigan vía aérea la
zona roja, todos los trabajadores deben realizar labores de mantenimiento de la
plantación en la zona verde y viceversa…Cuando fumigan después de llover se
intercambian las áreas y se pierde control…tampoco se respetan los tiempos de
reingreso a las fincas, normalmente solo les piden 30 min” (Comunicación personal
con vecino).
Once (19%) de las personas entrevistadas indicó haber puesto una queja con respecto
a fumigaciones aéreas. La mayoría tuvo comunicación directa con la administración de la
finca (n = 9) y dos personas realizaron denuncias formales, una persona en el Ministerio de
Salud y la dirección del Agua del Ministerio de Ambiente y Energía, y la otra persona en la
Fiscalía del Poder Juridicial. Algunas personas indicaron que, después de haber puesto la
31
queja, hubo mejoras de forma temporal, pero con el tiempo las malas prácticas de fumigación
reincidieron. Por ejemplo, una persona comentó que después de interponer una denuncia
formal ante el Ministerio de Salud y Defensoría de los Habitantes, la bananera desplazó del
cultivo hacia adentro. Indicó que hubo un seguimiento durante un año, periodo en que firmó
un registro cada cinco días haciendo constar que la fumigación aérea no le afectó. Sin
embargo, una vez que se finalizó el seguimiento, percibió nuevamente los efectos de la deriva
sobre su huerta sembrada adyacente al campo tratado por vía aérea.
Con respecto a las personas entrevistadas que no habían puesto quejas o denuncias,
algunos indicaron no haberlo hecho por temor a perder sus trabajos actuales, o no ser
contratados a futuro. Otras personas indicaron desconocer cómo denunciar. Durante las
visitas a campo, algunos vecinos solicitaron asesoramiento y acompañamiento para
interponer una denuncia ante la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las
Actividades de Aviación Agrícola, en adelante Comisión Asesora de Aviación Agrícola. A
estas personas se les solicitó documentar los hechos, como: hora, fecha, lugar, matrícula de
la avioneta y descripción de las afectaciones. Se interpuso en total cuatro denuncias que
fueron atendidas por parte de la Comisión Asesora de Aviación Agrícola semanas después
de presentar los actos probatorios. En uno de los casos, se dio un seguimiento más cercano,
y se documentó que el denunciante percibió una reducción de la deriva después de que la
empresa respectiva cambió la fumigación aérea por fumigaciones con el Martignani y drones
(Rodríguez y Palomo 2022).
32
sembrada fue de 0,8 km2, y para quebradas intermitentes se estimaron 1,6 km2, para un total
de 3,3 km2.
Discusión
Los resultados del estudio indican una estimación de 44 km de frontera agrícola del
cultivo de banano sin barreras naturales adyacentes a carreteras y centros poblacionales en el
cantón de Matina durante el I semestre del 2021. Adicionalmente, se estimaron 133 km de
borde de cultivos donde la barrera natural tenía un ancho < 30 m adyacentes a carreteras,
centros poblacionales, edificios donde permanece personal laborando, fuentes de agua y
cultivos aledaños o fincas vecinas. Según la legislación actual costarricense, en los sitios sin
barrera, o barrera menor a 30 m de ancho, se debe respetar una franja de no aplicación aérea
de ≥ 100 m. Sin embargo, aproximadamente tres cuartas partes de las personas entrevistadas
reportaron haber observado aplicaciones aéreas de plaguicidas a menos de 100 m en sitios
sin barrera natural. Además, el análisis SIG demostró una siembra del cultivo de banano en
zonas de influencia de ríos, quebradas y arroyos (3,3 km2) que deberían ser áreas de
protección. Finalmente, los vecinos reportaron aplicaciones en condiciones ventosas y la
presencia de personas trabajadoras en las fincas durante las fumigaciones aéreas durante el
último mes; una parte de las personas entrevistadas reportó haber puesto una queja o denuncia
con respecto a prácticas de fumigación aérea.
El reporte sobre personas trabajadoras presentes dentro del campo durante
fumigaciones aéreas (43%) se podría explicar por la necesidad de aplicar el fungicida
mancozeb semanalmente, en una zona de frecuentes precipitaciones difíciles de predecir. En
la zona del estudio, las lluvias se mantienen entre 100 y 200 mm en los meses más secos y la
lluvia no presenta variación diurna bien definida, mientras que las aplicaciones se necesitan
realizar en días no lluviosos (Manso et al. 2005). Lo anterior es ilustrado por el comentario
de una de las personas entrevistas “Cuando fumigan después de llover se intercambian las
áreas y se pierde el control…”, esto implicaría que algunas de las fincas no se logren fumigar
según lo programado; adicionalmente, esta persona comentó que el tiempo de reingreso no
se respeta,
33
“… normalmente solo les piden 30 min”. Los tiempos del reingreso varían por tipo de
fungicida según el sistema de Insumos y Fiscalización del Servicio Fitosanitario del Estado
Costarricense. Por ejemplo, para Calixin 86 OL [ingrediente activo (i.a.) tridemorf), Volley
88 OL (i.a. fenpropimorf), Sico 25 EC (i.a. difenoconazol), Banazeb 43.5 SC (i.a. mancozeb),
Impulse 80 EC (i.a. spiroxamina) se indica que el reingreso es cuando la aspersión esté seca
sobre el follaje, mientras para Regnum 25 (i.a. pyraclostrobina) deben haber pasado 12 horas
(h), Odeon 72 SC (i.a. clorotalonil) y Opus 12.5 SC (i.a. epiconazol) 24 h; si se requiere
ingresar antes, debe ser con equipo de protección personal.
Figura 5. Siembra del cultivo de banano en áreas de protecciión de aguas superficiales según
análisis SIG, cantón de Matina, (2021).
Acerca de las quejas y denuncias por prácticas inadecuadas de aviación agrícola que parte
de las personas reportaron haber realizado, es de interés que reportaron una mejora posterior
a su queja, lo cual demuestra la importancia de notificar al personal de las fincas sobre
prácticas inadecuadas para que apliquen medidas correctivas. Sin embargo, las personas
también indicaron que las mejoras fueron temporales, ilustrando la importancia de dar un
34
seguimiento permanente a las medidas correctivas por parte de la gerencia de estas fincas, y
entes reguladores como el Ministerio de Salud y la Comisión Asesora de Aviación Agrícola.
Adicionalmente, parte de las personas indicó desconocer cómo realizar una denuncia, por lo
cual es recomendable que los entes reguladores informen a la población general sobre cómo
realizar una denuncia, y además simplifiquen el proceso de realizar una denuncia; se
recomienda el desarrollo de una aplicación móvil o habilitar un módulo para aplicaciones
aéreas en el sitio web existente del Sistema Integrado de Trámite y Atención de Denuncias
Ambientales (SITADA) (https://www.sitada.go.cr/denunciaspublico/). Por otra parte, para
fortalecer la implementación de la regulación con respecto a la fumigación área, se
recomienda que Dirección de Aviación Civil como ente regulador, en coordinación con el
Ministerio de Salud y la Comisión Asesora de Aviación Agrícola, implemente un monitoreo
constante del registro de trayectos de avionetas de las zonas marcadas de color rojo y naranja
en la Figura 1, para así vigilar si las distancias de amortiguamiento para aplicación de
plaguicidas por vía aérea se están cumpliendo, y realizar acciones correctivas si fuera
necesario.
Por haber entrevistado a personas seleccionadas por conveniencia, los resultados de
las entrevistas no permiten su extrapolación hacía la población de Matina (Stratton 2021).
No obstante, la frecuencia del reporte de las inadecuadas prácticas de fumigación aérea
sugiere que estas son comunes. Lo anterior, porque se entrevistaron a las personas de distintos
lugares del cantón y, sistemáticamente, se entrevistó a la primera persona que se encontraba
en el lugar preseleccionado en el mapa. Además, relativamente pocas personas indicaron no
desear colaborar (10%, n = 6), las cuales fueron reemplazadas por la segunda persona
presente en el sitio visitado. Un limitante del estudio fue que no se pudo verificar si las
respuestas de las personas entrevistadas fueron adecuadas. Sin embargo, lo anterior podría
resultar tanto en una sobre como subestimación de las prevalencias reportadas y estudios
anteriores han demostrado que las personas son capaces de identificar condiciones de mucho
viento (Weaver, Williams, y Arthur 2021). Otro limitante del estudio fue la identificación de
la frontera agrícola por medio del reconocimiento del paisaje y verificación en el campo, sin
contar con los respectivos planos de catastro de las fincas bananeras. No obstante, se espera
que esto generó solamente un margen de error de 0,3 – 6,2 metros de exactitud vertical, según
indicado por (Farah y Algarni 2014; Nwilo et al. 2022). Finalmente, se documentó el nombre
35
de las fincas bananeras según la rotulación en el campo, los nombres indicados en el registro
oficial pueden ser distintos.
Con respecto a las distancias de amortiguamiento en Costa Rica, se considera
importante mencionar que tienden a ser inferiores que otros países de América Latina (Diário
oficial da união 2020; Ministerio de Agricultura Ganadería Acuacultura y Pesca et al. 2015;
Ministerio de Salud 1991, 2015). En Costa Rica, en el 2003, se redujo la distancia de no
aplicación aérea de 200 a 100 m, con posibilidades de fumigar a ≥ 30 m en sitios con barrera
natural superior al dosel del cultivo con un ancho de 30 m. En el 2006, se reestableció por un
recurso de amparo la distancia única de no aplicación los 100 m. Sin embargo, en el 2008, el
decreto fue nuevamente modificado, reduciendo la distancia de amortiguamiento
nuevamente a 30 m en caso de existir una barrera natural superior al dosel del cultivo con un
ancho de 30 m, y un mínimo de 100 m en lugares sin la presencia de una barrera natural.
En conclusión, los resultados del estudio sugieren que las empresas bananeras
ubicadas en el cantón de Matina cumplen parcialmente con la regulación sobre aviación
agrícola en Costa Rica. Lo anterior, por la ausencia o fragmentación de las barreras naturales
adyacentes a centros poblacionales y por el reporte de vecinos que indicaron: 1) fumigaciones
aéreas más cercanas a casas y carreteras que lo permitido según la legislación nacional,
irrespetando las zonas de amortiguamiento; 2) la presencia de trabajadores en el campo, y 3)
aplicaciones en condiciones ventosas. Además, se identificó la siembra del cultivo en áreas
de protección de cuerpos de agua. La frecuente ausencia de las zonas de amortiguamiento y
las indebidas prácticas de fumigación aérea reportadas en el estudio actual son de
preocupación, ya que podrían contribuir a un incremento en la exposición ocupacional y
ambiental a plaguicidas por deriva en poblaciones y ecosistemas adyacentes al cultivo de
banano. Lo anterior es consistente con resultados de estudios realizados en la misma zona,
que indicaron una detección más frecuente de fungicidas aplicadas por vía aérea en muestras
de aire obtenidas en escuelas a < 100 m de distancia en comparación con escuelas situadas a
> 1 km de distancia de fincas bananeras (Córdoba et al. 2020), y concentraciones de
metabolitos de fungicidas más altas en mujeres embarazadas quienes vivían a menor
distancia del cultivo en comparación con mujeres que vivían a mayor distancia (Giffin et al.
2022; van Wendel de Joode et al. 2014). La exposición a estos fungicidas ha sido asociada
con cambios en niveles de hormonas tiroideas medidas en muestras del suero de mujeres
36
embarazadas (Corrales et al. 2022), cambios en el neurodesarrollo infantil (van Wendel de
Joode et al. 2016), y/o infecciones respiratorias del tracto inferior (Islam et al. 2022). En
cuanto a la vida acuática, según el análisis SIG, se debe convertir un área de 3,3 km2
(actualmente plantaciones de banano) en áreas de bosque ripario, lo cual ayudaría a contener
la carga de contaminantes antes de que estos tengan contacto con el cuerpo de agua
(Echeverría-Sáenz 2015). La presión sobre las áreas de protección del sector agroindustrial
coincide con los resultados de un estudio realizado en el estado de Santa Catarina, Brasil
(Coletti 2022).
Los análisis geoespaciales por medio de SIG demostraron ser un valioso insumo para la
identificación de oportunidades de mejora de las zonas de amortiguamiento del área de
estudio. Se espera que los resultados del estudio sirvan al sector bananero y entes reguladores
para la implementación de medidas que mejoren las zonas de amortiguamiento y las prácticas
de aplicación en los sitios identificados en este estudio, y que además sean una herramienta
para el ejercicio de derechos de la sociedad civil. Se recomienda repetir el análisis presentado
en este informe de manera periódica para poder registrar posibles cambios en el tiempo.
Adicionalmente, se concluye que la metodología descrita es una herramienta de bajo costo
que puede facilitar el proceso de monitoreo de zonas de amortiguamiento de cultivos
agrícolas en otros países de América Latina, para fortalecer la implementación de
legislaciones ambientales.
Agradecimientos
37
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42
Efecto de cuatro coberturas muertas (mulch) sobre el crecimiento de arvenses y la
fertilidad del suelo en el cultivo de café (Coffea arabica L.) en Costa Rica
Effect of four dead covers (mulch) on weed growth and soil fertility in coffee (Coffea
arabica L.) cultivation in Costa Rica
Resumen
El uso de mulch originado a partir de material vegetal, es un método empleado en la
conservación del suelo y podría ser una alternativa para reducir el uso de herbicidas y aportar
nutrientes para diferentes cultivares. En el presente estudio se evaluó el efecto de cuatro
coberturas de materiales reciclados y restos de biomasa sobre el crecimiento de plantas
arvenses y aporte de nutrientes al suelo en el cultivo de café bajo la sombra de “cas” (Psidium
friedrichsthalianum (O. Berg) Nied.). Las arvenses se determinaron taxonómicamente en
estado fértil a nivel de especie en el momento en que se requirió el primer control mecánico
o químico. Se analizó el nivel de la fertilidad del suelo para cada repetición de los
tratamientos, pasados ocho meses de establecido el experimento. En los tratamientos T1
(broza) y T2 (material de poda) se observó una reducción significativa en la presencia de la
mayoría de las especies de arvenses con respecto al testigo (p<0.05). En el T4 aumentó
43
significativamente la materia orgánica (p<0.05); en el T1 (broza) y T4 (cartón) aumentó la
concentración de potasio en el suelo con respecto a los demás tratamientos (p<0.05); además,
todos los tratamientos donde se usó mulch redujeron el nivel de acidez, ion Mn+2 y zinc
(p<0.05). El uso de mulch puede llegar a controlar arvenses hasta 80 días durante la época de
lluvia, logrando así un enfoque sintrópico en el cultivo de café que permite
autosostenibilidad.
Abstract
The use of mulch originating from plant material is a method employed in soil
conservation and could be an alternative to reduce the use of herbicides while providing
nutrients for different crops. In the present investigation, the effect of four coverings made
from recycled materials and biomass residues on weed growth and soil nutrient contribution
was evaluated in coffee cultivation under the shade of “cas” (Psidium friedrichsthalianum
(O. Berg) Nied.). Weeds were taxonomically determined at the species level when the first
mechanical or chemical control was required. Soil fertility was analysed for each treatment
replication after eight months of the experiment's establishment. Significant reduction in the
presence of most weed species was observed in treatments T1 (mulch) and T2 (pruning
material) compared to the control (p<0.05). Organic matter significantly increased in T4
(mulch) (p<0.05), and both T1 (mulch) and T4 (cardboard) showed higher potassium
concentration in soil compared to other treatments (p<0.05). Furthermore, all mulch-utilizing
treatments led to reduced levels of acidity, ion Mn+2, and zinc (p<0.05). Mulch application
can control weeds for up to 80 days during the rainy season, thereby achieving a synergistic
approach in coffee cultivation that promotes self-sustainability.
44
Introducción
El cultivo de café tuvo sus inicios en los bosques tropicales de Etiopía, en altitudes
entre 1600 a 2000 m s.n.m., a temperaturas cercanas a 20° C, una precipitación anual bien
distribuida entre 1500 a 1800 mm anuales y una estación seca de cerca de 3 a 4 meses. Se
puede inferir que el café puede crecer bajo sombra permanente y pasar por un periodo de
sequía durante el año. Este cultivo se puede sembrar bajo sombra de árboles que aporten
materia orgánica al suelo y generen las condiciones ideales para la microbiología del suelo
(Jaramillo-Robleto, 2005).
Para eliminar plantas no deseadas como pastos anuales (gramíneas o poáceas), especies
perennes o leñosas y las hierbas de hoja ancha, se utilizan los herbicidas no selectivos,
sistémicos y de amplio espectro. El control mecánico de malezas se está convirtiendo en una
práctica poco rentable por el precio de los combustibles fósiles; además, la frecuencia en que
esto se debe de hacer en el trópico es alta y más, si no se toma en cuenta el momento
adecuado. En la actualidad se conocen muchos efectos negativos por el uso de herbicidas
sintéticos: los insumos que se utilizan para el control de arvenses son cada vez más caros
(Ramírez-Muñoz et al., 2017); las intoxicaciones por herbicidas en humanos se dan
principalmente vía cutánea o conjuntiva y la mortalidad se eleva casi a un 90% o generan
efectos crónicos como infertilidad, disminución de la testosterona; por ejemplo, la dosis letal
mínima del Paraquat en humanos va desde 40 mg/kg en adelante (Aguilar et al., 2021).
En los cultivos perennes el uso de glifosato representa un 51.6% del uso total de
glifosato en Costa Rica, siendo un 5.4% correspondiente al cultivo de café. Este producto
químico posee características toxicológicas que se aumentan, ya que contiene un surfactante
para ayudar a penetrar en los tejidos de la planta, pero también en la piel.
45
El cultivo de café, con sus diferentes prácticas de manejo genera gran cantidad de
materiales vegetales que generalmente se sacan del sistema o simplemente se recurre a la
quema o venta para mantener las parcelas “limpias”; sin embargo, estos materiales
representan un recurso del que se puede disponer para la protección y nutrición del suelo,
regulación de plantas arvenses y otros bienes y servicios que se generan a partir del aumento
de la biodiversidad (Jaramillo-Robleto, 2005). La cobertura del suelo contribuye a la
preservación del ambiente, a través de la conservación de la microbiología del suelo, la
disminución de la emisión de gases de efecto invernadero que provoca la quema y la
disminución de agroquímicos para el control de arvenses (Peña-Calzada et al., 2013).
El uso de este tipo de coberturas o mulch, suele ser una práctica que reduce el
crecimiento de arvenses en los campos de cultivo, principalmente cuando se siembran en
hileras y suelen ser ejemplo de agricultura sostenible (Pérez-Prado y Cerón-Paredes, 2019).
Tener presente este material en los cultivos podría, como objetivo secundario, evitar la
erosión y además ayudar a la proliferación del microbiota benéfico del suelo (Mendoza et al.,
2011).
El manejo cultural con el uso de coberturas puede favorecer al aporte de las cantidades
de nutrientes requeridos por la cosecha. El uso de mulch combinado con la fertilización
convencional (sintética), resulta ser una alternativa para suplir las necesidades tanto de
elementos móviles (N y S) como para elementos poco y medianamente móviles (K y P). Las
principales estructuras que conforman el grano como pulpa, mucílago, pergamino y almendra
son los que aportan mayoritariamente elementos para el llenado del grano cuando se usan
como coberturas o fertilización orgánica (Yoplac et al., 2017).
El presente estudio tuvo como objetivo evaluar cuatro diferentes coberturas originadas
de materiales reciclados y restos de biomasa, determinando su tiempo de degradación, así
46
como la capacidad de control de arvenses y el aporte de nutrientes al suelo, como forma de
reducir el uso de herbicidas en el cultivo de café.
Metodología
Descripción del área de estudio
El ensayo se llevó a cabo en los cafetales de la Finca Experimental Santa Lucía (FESL),
perteneciente a la Universidad Nacional, ubicada en la provincia de Heredia, cantón Barva,
distrito Santa Lucía, Costa Rica, a 10° 01’ 20” latitud norte y 84° 06’ 45” longitud oeste y
una altura aproximada de 1200 m s.n.m. La zona posee una temperatura de 21.5 °C, humedad
relativa del 78% y una precipitación de 2371 mm como promedios anuales (ECA-UNA,
2021).
Tabla 1.
Cantidad de materiales reciclados utilizados en el ensayo en kg/ha para cada tratamiento
Experimentos
El experimento se estableció en marzo de 2022 en una parcela de 560 m2, cultivada con
plantas de café de la variedad Caturra, de 10 años e hijos de dos años, producto de una poda
total, sembradas a una distancia de 2 x 1 metros a dos plantas por colpe, bajo sombra de
árboles de “cas” sembrados a 10 x 10 m entre sí (Figura 1).
47
Figura 1. Materiales utilizados como cobertura para cada tratamiento. Fuente: elaboración
propia.
Se utilizó un diseño de bloques completos al azar con cuatro tratamientos: T1 (broza
de café), T2 (restos de poda de café triturada), T3 (hojarasca del mismo sistema), T4 (cartones
reciclados de huevos) y T5 (testigo). Cada tratamiento contó con cuatro repeticiones, con un
área de aplicación de 5.64 m2 (3.30 m de largo por 1.70 m de ancho c/u), formada por un
entre calles con un total de 10 plantas. El grosor de cada cobertura fue de 15 cm (Figura 2).
48
Figura 2. Diagrama con la ubicación de los tratamientos en campo. Fuente: elaboración
propia.
Variables agronómicas
Para cada tratamiento se evaluaron las siguientes variables:
49
● Determinación de la fertilidad del suelo: se analizó una muestra de suelo por repetición
a los ocho meses después de establecido el ensayo, que correspondió a octubre de 2022.
Previo al inicio del ensayo se realizó un análisis de suelo en la parcela como línea base.
Adicional al análisis de nutrientes se evaluó la concentración de materia orgánica en las
muestras de suelo.
Análisis estadístico
Para el análisis de datos se usó el paquete estadístico Rstudio y mediante una prueba
Kruskal-Wallis se verificó la existencia de diferencias significativas entre los tratamientos
con respecto a la concentración de nutrientes presentes en el suelo y en el porcentaje de
composición de especies de arvenses.
Resultados y discusión
En total se registraron 37 especies de arvenses, pertenecientes a 19 familias y 33
géneros botánicos. El 24% de las especies pertenecen a la familia Asteraceae, 11% Poaceae
y 11% Euphorbiaceae (Tabla 2).
Tabla 2.
Lista de especies de arvenses registradas en todos los cuadrantes muestreados. Cuadrante:
T = Testigo, B = Broza, MP = Material de poda y C = Cartón
50
Cyclospermum leptophyllum (Pers.)
Apiaceae T1-4
Sprague ex Britton & P. Wilson
T1-4, B1, B2, B4, MP4, C1,
Asteraceae Bidens pilosa L.
C3, C4
Asteraceae Conyza canadensis (L.) Cronquist T1-4, B1
Asteraceae Conyza laevigata (Rich.) Pruski T1-4, C4
Asteraceae Emilia fosbergii Nicolson T1-4, C1
Asteraceeae Hypochaeris radicata L. T1-4
Melampodium perfoliatum (Cav.) T1-4, B1, B2, B4, MP3, C3,
Asteraceae
Kunth H3, H4
Asteraceae Mikania micrantha Kunth T1-4, C1
Asteraceae Montanoa hibiscifolia Benth. T1-4
Asteraceae Youngia japonica (L.) DC. T1-4, MP4
Brassicaceae Lepidium virginicum L. T1-4, H2
Drymaria cordata (L.) Willd. ex
Caryophyllaceae T1-4, MP4, C2
Schult.
Convolvulaceae Ipomoea purpurea (L.) Roth T1-4, C1
Euphorbiaceae Acalypha alopecuroidea Jacq. T1-4
Euphorbiaceae Acalypha arvensis Poepp. T1-4, MP4, C1, H1
Euphorbiaceae Chamaesyce hirta (L.) Millsp. T1-4
Euphorbiaceae Euphorbia heterophylla L. T1-4, C1-C3
Arachis pintoi Krapov. & W.C.
Fabaceae T1-4, B1, B2, H1
Greg.
Fabaceae Galactia striata (Jacq.) Urb. T1-4
Marsypianthes chamaedrys (Vahl)
Lamiaceae T1-4, B3, C3
Kuntze
Malvaceae Sida acuta Burm. f. T1-4
Oxalidaceae Oxalis corniculata L. T1-4
Oxalidaceae Oxalis debilis Kunth T1-4
Phytolaccaceae Phytolacca americana L. T1-4
Polygonaceae Rumex obtusifolius L. T1-4, C4
Rubiaceae Richardia scabra L. T1-4, C1-C4
Solanaceae Solanum americanum Mill. T1-4, C3
Cissus verticillata (L.) Nicolson &
Vitaceae T1-4, MP3
C.E. Jarvis
Fuente: elaboración propia.
51
El T1(broza), T2 (restos de poda) y T3 (hojarasca) fueron igualmente eficaces en
controlar especies de malezas, ya que hubo diferencias significativas de todos ellos con
respecto al testigo (p<0.05), mientras que en el T4 (cartón) y en el testigo, la presencia de
arvenses fue alta y el tratamiento no fue diferente al testigo (p>0.05). En el testigo se mostró
poca variabilidad estadística, ya que en cada una de las repeticiones se registró la misma
cantidad de especies de arvenses (Figura 3a), lo que favoreció a la determinación
taxonómica.
Todos los materiales aplicados como cobertura aportan casi el doble de materia
orgánica al suelo con respecto a la línea base, lo cual es importante a nivel del uso de la
cobertura al largo plazo; aunque únicamente el T4 tuvo un aumento significativo en los
niveles de materia orgánica con respecto al testigo (p<0.05) (Figura 3b). Según Fazenda y
Tavares-Russo (2016), el cartón puede aportar entre 8 a un 10% de materia orgánica al suelo,
además es uno de los principales residuos sólidos que son producidos en las sociedades
urbanas; este tipo de material no está identificado como peligroso y, por su naturaleza y
composición, puede ser desintegrado rápidamente, por lo que es una alternativa usarlo como
mulch para controlar arvenses.
Según la prueba Kruskal Wallis, todos los tratamientos tuvieron valores similares en
cuanto a los niveles de pH (Figura 3c), sin diferencias significativas (p>0.05); todos los
tratamientos se encuentran en el rango óptimo para la absorción de nutrientes por el cultivo.
El pH óptimo del suelo para cultivar café es cercano al rango de 5.0 a 5.5; cuando este es
mayor a 5.5 se neutraliza el Al3+ y deja de ser un problema para el crecimiento de los
cafetales, pero cuando el pH es menor a 5.0 la planta crece menos (Khalajabadi, 2016).
Todos los materiales utilizados como mulch lograron ejercer control sobre las arvenses,
aunque se observó que, en el T4 los cartones fueron desplazados de su posición inicial,
probablemente por los fuertes vientos y también debido a que el material tiende a disminuir
52
su tamaño y a doblarse por el sol y lluvia, obteniendo las arvenses una mayor incidencia de
luz que favoreció su presencia al igual que en el testigo.
A B
53
(restos de poda) y T3 (hojarasca) se realizó a los 80 días después de establecido el ensayo
(Tabla 3), debido a su alta presencia (similar a la del testigo a los 56 días). En este momento
se finalizó la evaluación sobre el control de arvenses.
Tabla 3.
Tiempo en días para controlar arvenses después de establecido el ensayo
El T2 (restos de poda) fue el que obtuvo el mejor efecto de control sobre las arvenses,
logrando diferencias significativas frente al testigo y T4 (p<0.05), ya que permaneció por
más tiempo sin degradarse; se evidenciaron menos de tres especies de plantas arvenses
(Digitaria abyssinica, Commelina diffusa y Bidens pilosa). Las Asteraceae y Poaceae fueron
las que tuvieron mayor porcentaje de presencia en este tratamiento con un 30 y 20 %
respectivamente de la totalidad de arvenses. La arvense Digitaria abyssinica se mostró con
un mayor número de plantas en los márgenes de las repeticiones.
El T3 (hojarasca) logró ser el segundo de los tratamientos con mejor control de arvenses
(p<0.05), logrando solo un 10% de especies de arvenses con respecto a la totalidad de
especies encontradas en el testigo. La arvense que predominó en la mayoría de las
repeticiones fue C. diffusa, seguido por M. perfoliatum. Ambas son especies suculentas o
muy poco lignificadas, lo que podría favorecer el control alternativo con equipos mecánicos.
54
El T4 (cartón) fue en el cual se obtuvo una mayor cantidad de especies y familias de
plantas competitivas con respecto a las demás coberturas muertas. Se encontró un máximo
de 19 especies de arvenses que representó un 55% de la totalidad de especies presentes en el
testigo. En la mayoría de las repeticiones evaluadas predominaron plantas de la familia
Asteraceae, las cuales son consideradas cosmopolitas, ya que, son reconocidas por tener una
distribución mundial en casi todos los hábitats ecológicos porque poseen adaptaciones
morfológicas y fisiológicas al clima extremo, destacan por ser económicamente importantes
como malezas en todas las actividades agrícolas principalmente por su alta tasa de
crecimiento y producción de semillas (Rolnik y Olas, 2021).
La acidez (Figura 4b) mostró una disminución en todos los tratamientos, excepto en
el testigo, donde no hubo una disminución significativa (p>0.05). Según Meléndez y Molina
(2002), los valores óptimos de acidez están en el rango debajo de 1 cmol (+) /L. Según
Khalajabadi (2016), la posible causa de la reducción de acidez puede deberse a la
descomposición de la materia orgánica; también se demostró que en los suelos derivados de
cenizas volcánicas se da una mejor relación con la acidez por el aporte de materia orgánica.
Todos los tratamientos fueron igualmente eficaces en mantener los niveles de calcio en
el suelo, para este elemento no hubo diferencias significativas entre tratamientos (p>0,05).
Lo mismo reportan Khalajabadi et al. (2005), ya que en su investigación el aporte de calcio
y magnesio fueron 10 veces menor que el aporte de nitrógeno y potasio en residuos orgánicos
en el suelo.
55
A B
C D
Figura 4. Concentraciones para tres elementos y acidez en cmol (+) /L, encontrados ocho
meses después de establecido el ensayo (31/10/22). Fuente: elaboración propia.
56
disponibles) y alcanzan su eficacia máxima cuando el pH del suelo se acerca a 7.0 (Havlin et
al., 2017).
Los niveles de fósforo y cobre (Figura 5b y 5d) se mantuvieron en una escala similar,
sin diferencias significativas (p>0.05) en ninguno de los tratamientos para estos dos
elementos. En cuanto a los niveles de zinc y hierro (Figura 5c y 5e), únicamente en el testigo
(donde no se aplicó mulch) se evidenció un aumento significativo (p<0.05) en sus
concentraciones.
A B C
D E
Figura 5. Concentraciones de: Mn (A), P (B), Zn (C), Cu (D) y Fe (E) en el suelo en mg/L,
a los 256 días después de establecido el ensayo. Fuente: elaboración propia.
En las áreas donde se estableció el tratamiento testigo, durante el tiempo en que estuvo
establecido el ensayo fue necesario realizar tres controles de plantas no deseadas, mediante
técnicas mecánicas con guadaña y control químico con herbicidas. Esto demuestra que el uso
de coberturas permite disminuir hasta tres controles de malezas al año (durante época
lluviosa). En época seca este ciclo posiblemente se alargaría por la poca presencia de arvenses
y la durabilidad de los materiales usados como coberturas.
Dependiendo de la especie de arvense que se trate, esta se verá favorecida por el tipo
de cobertura; las plantas poco lignificadas y escandentes se mostraron más invasivas en la
cobertura de broza, a causa de la humedad y el valor nutritivo de esta biomasa. La mayoría
de los arvenses crecieron desde los márgenes de los tratamientos hacia el centro de este
57
(excepto en la cobertura de cartón); mientras que plantas como Pennisetum purpureum
superaron las coberturas desde diversos lugares, debido a la alta tasa de crecimiento de esta
especie.
El T2 (material de poda), fue el tratamiento que mostró mejor resultado sobre el control
de arvenses, pero en sus repeticiones predominaron gramíneas como P. purpureum,
probablemente por mantener partes reproductivas antes de la aplicación de la cobertura en
los sitios y el poco grosor de la cobertura, lo que pudo favorecer su proliferación. Poaceae
fue la segunda familia más importante asociadas al cultivo de café, después de Asteraceae,
debido a sus diversos tipos de propagación, crecimiento rápido y vigoroso, además de
plasticidad fenotípica (Cepero et al., 2019).
En lugares del ensayo donde había incidencia de sombra de “Cas”, se mostró una capa
de mayor grosor de biomasa o mulch y una reducción en la presencia de arvenses. En general,
una alternativa efectiva y con menor costo de mano de obra, sería la implementación de
sombra en aquellos lugares que se requiera para el cultivo de cafeto, contando con el aporte
de biomasa y el efecto que causa la disminución de la incidencia de luz al suelo, lo cual
reduce la proliferación de plantas no deseadas. Las alternativas de sombra podrían ser frutales
como el “cas”, árboles de sombra que produzcan biomasa, tales como Erythrina spp. o
maderables que, además de reducir la presencia de arvenses, podría ser una fuente de ingresos
para el productor.
58
Conclusiones
Las coberturas muertas son una alternativa para controlar arvenses sin el uso de equipos
que requieran combustibles fósiles que contaminan el aire y sin productos sintéticos o
herbicidas que pueden causar problemas de resistencia, contaminación de recursos naturales
y problemas en la salud de los operadores y consumidores finales.
Todos los tratamientos donde se usó cobertura son fuentes de elementos usados para
fertilización, además, mejoran las condiciones de suelo como la acidez, el contenido de
materia orgánica y características físicas como la porosidad del suelo. La principal cobertura
que aporta el elemento necesario para el llenado del grano (potasio) es el T1 y es una opción
viable, ya que es un subproducto originado del mismo cultivo.
Se recomienda que en lugares donde se cuenta con arvenses difíciles de controlar como
diferentes especies de la familia Poaceae, se realice una segunda aplicación del mismo
material o aumentar el grosor de la capa de cobertura para disminuir el banco de semilla que
pueda estar en la superficie del suelo.
59
Referencias
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60
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62
Efecto de fuentes fertilizantes nitrogenadas, diferencias en emisiones de CO2,
fertilidad del suelo, crecimiento y productividad en el cultivo de “culantro coyote”
(Eryngium foetidum L.), en Turrialba, Costa Rica
Resumen
Los fertilizantes sintéticos nitrogenados son importantes en la producción agrícola, no
obstante, producen ciertos impactos ambientales. En el cultivo de “culantro coyote”
(Eryngium foetidum L.), la cantidad de nitrógeno (N) disponible es relevante para la
formación de la parte comercializable, sus hojas. Por este motivo, se investigó el uso de
diferentes fuentes de N. Se buscó identificar y proponer programas de fertilización,
determinar la productividad al reemplazar las fuentes de N tradicionales para reducir el
impacto ambiental por emisión de CO2, empleando los tratamientos: T1- Fertilización
convencional, T2- Urea adicionada con el inhibidor de la enzima Ureasa (Agrotain 15% N),
T3- Urea Formaldehído 10% N, y T4- Sin fertilización. Se evaluó semanalmente por 46 días
el número total de hojas, largo y ancho de la hoja 3 y área foliar, junto a análisis químico de
suelo y foliar. A la cosecha, se determinó producción, evaluación nutricional (foliar) de rollos
completos y biomasa de cada tratamiento. Se confirmó que el “culantro coyote” requiere
63
fertilización constante y oportuna, ya que el T4 (sin fertilización) fue el de menor cantidad
de rollos y de tamaño de hojas; el T1 (manejo convencional) fue superior en productividad,
seguido de T2 (Agrotain) y T3 (urea formaldehido). A nivel foliar, este último mantuvo
valores constantes superiores de N, P, K, Mg, S, Zn y Mn, con respecto a los otros
tratamientos.
Abstract
Synthetic nitrogen fertilizers are important in agricultural production; however, they
produce certain environmental impacts. In the cultivation of “coyote cilantro” (Eryngium
foetidum L.), the amount of nitrogen (N) available is relevant for the formation of the
marketable part, its leaves. For this reason, the use of different N sources was investigated.
We sought to identify and propose fertilization programs, determine the productivity when
replacing traditional N sources to reduce the environmental impact due to CO2 emissions,
using the treatments: T1- Fertilization conventional, T2- Urea added with the Urease enzyme
inhibitor (Agrotain 15% N), T3- Urea Formaldehyde 10% N, and T4- Without fertilization.
The total number of leaves, length and width of leaf 3 and leaf area were evaluated weekly
for 46 days, along with soil and foliar chemical analysis. At harvest, production, nutritional
evaluation (foliar) of complete rolls and biomass of each treatment were determined. It was
confirmed that “coyote cilantro” requires constant and timely fertilization, since T4 (without
fertilization) was the one with the smallest number of rolls and leaf size; T1 (conventional
management) was superior in productivity, followed by T2 (Agrotain) and T3 (urea
formaldehyde). At the foliar level, the latter maintained constant higher values of N, P, K,
Mg, S, Zn and Mn, with respect to the other treatments.
64
Introducción
El “culantro coyote” (Eryngium foetidum L.) es una planta que se emplea como
ornamental, en la cocina y en medicina natural como antiinflamatorio y analgésico (Fonseca,
2010), e incluso con propiedades en investigación para la salud humana (Rojas, 2014). De
acuerdo a lo reportado por Rodríguez (2018), esta hortaliza es cultivada en Puerto Rico,
República Dominicana, Cuba, Islas de las Antillas, América Central, México, Brasil,
Tailandia, Vietnam, Bangladesh y en India. La actividad como cultivo agrícola en Costa Rica
ha sido desarrollada en varias partes del territorio nacional. Según lo reportado por el
Ministerio de Agricultura y Ganadería (Servicio Fitosanitario del Estado, 2014), la
producción se ha centrado en los distritos del Cantón de Turrialba y Siquirres, en
comunidades como Tres Equis, Pilón de Azúcar, La Flor, El Sol y Chitaría, todos de
Turrialba, y Guayacán, Santa Marta, Los Ángeles, Morazán, Linda Vista y 52 Millas, del
cantón de Siquirres.
65
El presente estudio tuvo como objetivo, determinar el efecto en el suelo de fertilizantes
nitrogenados y la productividad del “culantro coyote”, al reemplazar las fuentes de nitrógeno
tradicionales.
Metodología
A continuación, se detalla cómo se procedió a evaluar las variables de suelo, follaje y
las mediciones biométricas de las plantas de “culantro coyote”. Por otro lado, se especifican
los procedimientos, equipos empleados y tamaño de muestra en la toma de datos.
Variables
Para cuantificar la respuesta de las fertilizaciones se establecieron las siguientes
variables que consideraron el contenido nutricional del suelo, monitoreo nutricional del
follaje y de crecimiento de las plantas:
Área experimental
El área de estudio presentaba una topografía semi ondulada, menos de 15% de
pendiente, en dos bloques de tratamientos, mientras que los otros tres bloques presentaron
topografía plana, menor a 5% de pendiente. El terreno se encontraba rodeado de arbustos y
pastos, ninguna afectación de sombra a las parcelas de culantro, cuya clasificación a nivel de
orden suelos se categoriza dentro de los Ultisoles y del Suborden Humults y se ubicó en Santa
Marta, Siquirres, Limón, Costa Rica, con las coordenadas geográficas 10.003825990000001,
- 83.57600309; finca administrada por don Franklin “Gatico” Abarca. La población estudio
fue una plantación de “culantro coyote” posterior a la primera cosecha, con una densidad de
56 000 plantas/ha. Cada parcela o tratamiento, tuvo un área de 2 m2.
66
Procedimientos y muestreos
Para la ejecución del proyecto se realizaron los siguientes procedimientos:
Tabla 1.
Detalle de los tratamientos (fertilizantes) aplicados en culantro coyote
Kg Kg N por
Tratamiento DDC* Ciclo Producto
fertilizante/ha ciclo/ha
67
8 1 10-30-10 225.0 22.5
T3-Urea Formaldehído
32 2 Urea Formaldehído 310.5 93.2
8 1 - 0.0 0.0
T4- Sin Fertilización
32 2 - 0.0 0.0
*DDC: Días después de cosecha, en este caso, la primera cosecha posterior a la siembra del
almácigo
Fuente: elaboración propia.
Se midieron las emisiones de CO2 (ton CO2/año) empleando el Sistema Español, con
la fórmula:
Así mismo, se obtuvieron las emisiones directas de gases de efecto invernadero N2O,
por medio de la categoría de fertilizantes sintéticos, empleando el consumo de N total (kg de
nutrientes) que propone la FAO, se aplicó la fórmula (Figura 1):
Figura 1. Fertilizantes evaluados en T1, T2 y T3, aplicados a los 32 días del inicio del
estudio. Fuente: elaboración propia.
Se midieron las siguientes variables biométricas: conteo total de hojas por planta,
medición (cm) semanal del tamaño de la tercera hoja de 25 plantas, largo (del peciolo a la
punta del ápice) y ancho (centro de la hoja transversal a la vena foliar) (Figura 2). Se aplicó
la fórmula del área largo x ancho para obtener una aproximación del área foliar en cm2. Se
realizaron cinco mediciones, una cada semana.
68
Largo hoja Ancho hoja
Resultados y discusión
69
Figura 3. Total de hojas/semana en culantro coyote (Eryngium foetidum) de exportación al
emplear diferentes fuentes fertilizantes de nitrógeno. Fuente: elaboración propia.
Figura 4. Largo de hoja 3 (cm) / semana en culantro coyote (Eryngium foetidum) al emplear
diferentes fuentes fertilizantes de nitrógeno. Fuente: elaboración propia.
70
sin fertilización y los fertilizantes alternativos mostraron mayor similitud en largo y ancho
de la hoja 3, sin embargo, existieron diferencias significativas entre el tratamiento
convencional (T1) y testigo sin fertilización (T4) (p > 0.05).
En cuanto a la medición de área foliar, los resultados fueron muy similares a los de
largo y ancho de hoja por razones obvias. El tratamiento convencional (T1) fue el de mayor
área, muy similar a los otros dos fertilizados, pero estadísticamente diferentes (p > 0.05); y
el tratamiento de menor área fue el T4 (sin fuente de N) (Tabla 2).
Tabla 2.
Resultados de la prueba de Duncan para las variables de crecimiento a 46 días de la primera
cosecha, correspondiendo a 14 días posterior a la fertilización evaluada
71
Tabla 3.
Resultados del contenido foliar de nutrientes en el muestreo de la tercera hoja de “culantro
coyote” (Eryngium foetidum), a 25, 46 y 53 días de la primera cosecha
% cmo(+)/L mg/L
Tratamiento DDI
N P K Ca Mg S Fe Cu Zn Mn B
T2- Urea Agrotain - 15% N 46 3.53 0.33 4.08 0.76 0.19 0.22 178 11 48 54 23
T4- Sin fertilización 46 2.86 0.35 3.82 0.76 0.19 0.21 171 11 44 37 22
72
Figura 5. Contenido foliar de N (%) de hoja 3 en “culantro coyote” (Eryngium foetidum) al
emplear diferentes fuentes fertilizantes de nitrógeno. Fuente: elaboración propia.
Se debe destacar que el resultado foliar de N a los 46 días se puede explicar debido a
la precipitación de 30 mm ocurrida a los 5 dda de los fertilizantes, lluvia que acumuló más
de 100 mm, entre los 32 a los 40 días de iniciado el proyecto (Figura 6), lo que pudo haber
interrumpido las pérdidas e incorporado al suelo el nutriente, tal como lo reportó Gambaudo
y López (2005), en su estudio sobre el manejo del N en maíz, con el aditivo Agrotain.
Figura 6. Precipitación acumulada semanal (mm) y radiación solar (kW / m2) en estación
climática Siquirres, semana 20 a 28 del año 2020. Fuente: Finca Bananera Siquirres.
73
conforme se dio el crecimiento de las plantas, lo cual puede ser explicado por el mismo
fenómeno del aumento de pH que promueve su disponibilidad (Figura 7), aun cuando en
ningún tratamiento se dieron aplicaciones adicionales de Mg. La falta de fertilización
promovió en menor medida la falta de azufre (S) para el T4, ya que el contenido foliar no
aumentó como en los tratamientos aplicados con fertilizante, más bien, estos se mantuvieron
constantes, puesto que a valores cercanos de pH 6, la disponibilidad aumenta.
Tabla 4.
Resultados del contenido de nutrientes en el muestreo de suelos al inicio del proyecto y a la
cosecha
- cmo(+)/L mg/L %
Tratamiento
DDI pH Acid Ca Mg K P Fe Cu Zn Mn B M.O.
4 5.05 1.19 10.7 1.7 0.51 22 147 1.5 2.1 15 0.22 7.44
T1- Fertilización
convencional
53 5.33 0.65 11.3 1.7 0.38 30 182 1.8 2.4 22 0.17 7.24
4 5.08 1.11 13.3 1.9 0.61 22 181 1.9 3.8 22 0.25 7.74
T2- Urea Agrotain -
15% N 53 5.71 0.25 14.6 1.6 0.33 41 215 2.6 4.2 30 0.17 4.58
4 5.28 0.67 12.1 1.8 0.50 25 186 1.9 2.9 17 0.22 6.8
T3- Urea
Formaldehído - 10% N 53 5.47 0.51 14.8 1.9 0.50 31 178 2.2 4.5 27 0.25 6.92
4 5.26 0.83 11.7 1.7 0.49 22 172 1.9 2.7 20 0.2 5.12
T4- Sin fertilización
53 5.88 0.22 16.7 1.8 0.53 31 197 2.7 5.5 31 0.23 6.44
Niveles críticos 5.50 0.50 4.0 1.0 0.20 10 10 1.00 3.00 5 0.20 5.00
74
excepto en T3, no obstante, valores fueron superiores al nivel crítico. Sobre el contenido de
P, este mostró un incremento, favorecido por la aplicación de este elemento en el fertilizante
del ciclo l de fertilización, a los 18 días.
Figura 7. Disponibilidad de nutrientes para las plantas en el suelo de acuerdo al pH. Fuente:
AEFA, s.f.).
Biomasa
Sobre la respuesta en tejido seco de la hoja 3 (Tabla 5), la fertilización convencional
(T1) produjo el mayor peso seco por cada hoja, tanto a los 46 días después de la primera
cosecha (14 días de la fertilización) como a los 53 días de esa cosecha (21 días de la
fertilización evaluada).
75
Tabla 5.
Peso seco (g) de hoja 3 posterior a 14 y 21 días de la fertilización evaluada, 46 y 53 días de
la cosecha anterior
La venta comercial para exportación de culantro coyote, se hace por medio de rollos
de 210 g, agrupando hojas. El experimento mostró mayores valores en el T1 (tratamiento de
fertilización convencional) (Tabla 6), seguido de la reducción del 15% de dosis de N con
Urea Agrotain. Si bien no hubo diferencias significativas entre los tratamientos con reducción
de fertilizante, a nivel productivo se observa una disminución de peso fresco y rollos/ha o m2
en estos tratamientos con respecto a la fertilización convencional y sobre todo contra el
testigo sin fertilización (T4).
Tabla 6.
Resultados de la prueba de Duncan para los valores productivos
76
Nota: * p > 0.05. Fuente: elaboración propia.
Análisis costo/beneficio
Por medio del análisis de costo/beneficio de los resultados productivos, se determinó,
con respecto a los fertilizantes alternativos (de mayor costo) y las áreas sin fertilizar, que las
diferencias fueron entre 19 000 y 33 000 rollos menos/ha, mientras que al fertilizar, el
incremento en producción fue entre 10 000 y 33 000 rollos/ha de 210 g (Tabla 7).
Tabla 7.
Resultados productivos a cosecha (número de rollos)
77
Emisiones de CO2
Dado que los tres fertilizantes poseen N y una parte a base de Urea, son fuentes de
impacto para los gases de efecto invernadero (GEI), por lo que una reducción en las dosis
significó una disminución en las emisiones de GEI. N2O y CO2 (Tabla 8).
Tabla 8.
Emisiones de CO2 y N2O-N en cada tratamiento
Emisión %
Aporte Emisión Emisión
Tratamiento / Fertilizante Cant. fert. % Urea C-CO2/kg Reducción
N N2O- CO2
empleado (kg/ha) Urea (Kg/ha) fert. emisiones
(Kg/ha) N/kg/ha (ton/ha)
Urea/ha CO2/ha
78
Tabla 9.
Aporte de N (kg/ha) y costo ($/ha) de fertilizantes en el ciclo II del cultivo de culantro coyote
Aporte Kg N en II
Tratamiento Costo II ciclo ($/ha)
ciclo/ha
Por otro lado, los fertilizantes pueden ser comparados por su costo de unidad de
elemento que aportan en función del costo por ton y, en este caso, precio de unidad de N
($/ton N) (Tabla 10), De esta forma, igualmente se obtuvo un menor costo con el fertilizante
convencional usado.
Tabla 10.
Análisis de precio unidad de N en el ciclo II según las fuentes aplicadas en cada tratamiento
De la Tabla 10, se desprende que por su costo ($/kg), la Urea Formaldehído presenta
la limitación de precio, lo cual debe ser considerado en otros ciclos de fertilización de manera
individual, siendo posible su evaluación según su compatibilidad física y química con otros
79
fertilizantes, pues los valores de N y S se mantuvieron en niveles satisfactorios con esta
materia prima.
Por el costo de los fertilizantes para el ciclo ll, se obtuvo que, este se cubre con la
producción de más de 352 rollos/ha, de lo que produce sin este ciclo de fertilizante; a su vez,
en el T3 por su precio y volumen de fertilizante, el equilibrio costo-beneficio triplicó a los
otros tratamientos con fertilizante.
Conclusiones
En el cultivo de culantro coyote debe de haber biodisponible una fuente nitrogenada en
el suelo, debe ser fertilizado de manera oportuna, o en caso contrario, la productividad se
verá disminuida drásticamente.
Los resultados de esta investigación demuestran que, aun cuando los programas
alternativos solo tuvieron la reducción del 10 y 15% en el aporte de N del ciclo II, la
productividad del cultivo se vio afectada.
La fuente fertilizante Urea con Agrotain, presentó ser una opción aceptable para reducir
las dosis de fertilizante, las emisiones de CO2, los costos y obtener una productividad
relativamente aceptable, respecto al manejo convencional y con el ciclo de Urea a dosis
completa y sin el aditivo evaluado.
Por la capacidad de reducir las emisiones de CO2 de la Urea Formaldehído, pero por
su alto costo, este debe ser introducido en cultivos de bajo aporte de N y S y/o combinarlo
con otros fertilizantes para aprovechar estos beneficios y bajar el costo.
80
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82
Islas de calor urbano en el municipio de Santa Cruz de Lorica, Colombia, entre los
años 2001, 2007 y 2021, caso de aplicación con imágenes satelitales ASTER
Urban heat islands in the municipality of Santa Cruz de Lorica, Colombia, between
the years 2001, 2007 and 2021, application case with ASTER satellite images
83
Environment and Technology Foundation
[email protected]
https://orcid.org/0000-0001-5157-9233
Colombia
Resumen
Las islas de calor urbana son un fenómeno global que impacta principalmente a los
espacios urbanos, concentrando altas temperaturas en zonas muy específicas de las ciudades
donde hay mayor presencia de edificaciones y calles construidas con materiales altamente
absorbentes de la radiación y que convierten esa energía en calor superficial. Este fenómeno
es medible y cuantificable por medio del uso de imágenes satelitales como las ASTER, de
Terra nivel 1 de precisión del terreno corregido y radiancia registrada en el sensor, equipadas
con una serie de bandas termales de 90 m de resolución espacial. Preprocesando y procesando
estas imágenes satelitales por medio de softwares como QGIS y ArcMAP se puede
determinar la temperatura superficial terrestre a través del algoritmo SCP de QGIS. Lo
anterior permitió concluir que las islas de calor urbana en el casco urbano del municipio de
Santa Cruz de Lorica han aumentado en temperatura y en porcentaje de ocupación en la
superficie, para los años 2001, 2007 y 2021.
Abstract
Urban heat islands are a global phenomenon that mainly affects urban spaces,
concentrating high temperatures in very specific areas of cities where there is a greater
presence of buildings and streets built with materials that highly adsorb radiation and convert
that energy into superficial heat. This phenomenon is measurable and quantifiable through
the use of satellite images such as Terra's ASTER Level 1 accuracy of the corrected terrain
and radiance recorded in the sensor, equipped with a series of thermal bands of 90 m spatial
resolution. By preprocessing and processing these satellite images using software such as
QGIS and ArcMAP, the Earth's surface temperature can be determined through the QGIS
SCP algorithm as implemented in this work. Finally, the above led to the conclusion that the
urban heat islands in the urban area of the municipality of Santa Cruz de Lorica have been
84
increasing over the years both in degrees Celsius and in surface area, specifically between
the time period of the years 2001, 2007 and 2021.
Introducción
El cambio climático es considerado un fenómeno antropogénico producto de las
actividades industriales humanas que originan emisiones de gases de efecto invernadero
como dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) ozono (O3), óxido nitroso (N2O) y
clorofluorocarbonos (Huang & Lu, 2015a). Dichas emisiones desencadenan diversos
cambios fisicoquímicos en el aire, la tierra y el mar (He & Silliman, 2019; Pörtner et al.,
2022). Su impacto es un riesgo para la vida y subsistencia de las personas, lo que genera una
amenaza para el desarrollo sostenible y los esfuerzos mundiales para mantener el estado
natural del planeta (Rising et al., 2022).
85
En tal sentido este artículo tiene como propósito identificar las islas de calor urbano en
el municipio de Santa Cruz de Lorica, Córdoba, Colombia, mediante el uso de imágenes
satelitales ASTER y mediante el análisis estadístico de la dinámica multitemporal de las islas
de calor urbanas respecto al área que ocupan entre los años de 2001, 2007 y 2021.
Metodología
Área de estudio
El casco urbano de Santa Cruz De Lorica se encuentra ubicado hacia la zona nororiental
del municipio de Lorica, al norte del departamento de Córdoba, Colombia. Específicamente
en las coordenadas geográficas 9º 14’ 23.01” N y 75º 49’ 03.23” O, en el margen derecho del
río Sinú, sobre el noroccidente del complejo cenagoso del Bajo Sinú (Figura 1), limitando
con los municipios de San Antero y San Bernardo del Viento al norte, al sur con los
municipios de Cotorra y San Pelayo, al occidente con el municipio de Moñitos y al oriente
con los municipios de Purísima, Momil y Chimá. El clima en general del municipio es
semiseco, con una humedad relativa de más del 80%, las precipitaciones medias multianual
comprenden cantidades de más o menos 1350 mm y la temperatura promedio ambiente en la
zona es aproximadamente 27.6° C (Salazar-Mejía, 2011). El municipio de Santa Cruz de
Lorica cuenta con una población total de 98,491 personas censadas en el Censo Nacional de
Población y Vivienda llevado a cabo por el Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (DANE) en el año 2018. Del anterior total, la población se distribuye entre
cabecera municipal (49,577) y zonas rurales (48,914) (DANE, 2019).
86
Figura 1. Mapa de localización del casco urbano de Santa Cruz de Lorica. Fuente:
Elaboración propia con datos del DANE 2017 e IGAC, 2019. Nota: la figura muestra la
localización del Casco urbano en el municipio de Santa Cruz de Lorica y en el departamento
de Córdoba.
87
en el comportamiento de la variable, la extensión que el fenómeno de las islas de calor urbano
abarca en la zona de estudio y la evolución ha tenido a lo largo del tiempo.
Los resultados fueron obtenidos a partir de imágenes satelitales ASTER de Terra Nivel
1 de precisión del terreno corregido y radiancia registrada en el sensor, corregidas geométrica
y topográficamente, del portal de United States Geological Survey (USGS - Earth Explorer)
correspondientes a los años 2001, 2007 y 2021 del casco urbano de Santa Cruz de Lorica
(Tabla 1). Dichas imágenes corresponden a los meses entre diciembre y marzo, debido a que
están registrados como los meses en los que se desarrolla la temporada seca en Colombia
(IDEAM, 2012).
Tabla 1.
Identificación y fecha de adquisición de las imágenes ASTER
AST_L1T_00302042001155314_20150414171527_17577 4/02/2001
AST_L1T_00301132007153503_20150517202307_20875 13/01/2007
AST_L1T_00303242021153346_20220320134807_15560 24/03/2021
Fuente: Elaboración propia con datos USGS. Nota: la tabla muestra el nombre de las
imágenes satelitales ASTER utilizadas y su fecha de adquisición sobre el área de estudio.
𝐾2
𝑇𝐵 = 𝐾1
𝐿𝑛 [(𝐿 ) + 1]
𝜆
Donde:
88
K1= Constante de conversión térmica específica de la banda (en vatios/metro cuadrado
* ster *μm).
Tabla 2.
Constantes de conversión térmica para ASTER
𝑇𝐵
𝑇= 𝑇
[1 + (𝜆 ∗ 𝐵) ∗ 𝑙𝑛(𝑒)]
𝑐2
Donde:
89
Finalmente, a través del software ArcMAP (ArcGIS 10.8) se hizo la reclasificación
Raster, para convertir la información a formato shapefile en geometría polígono y poder así
calcular las áreas en hectáreas (ha) de los distintos rangos de temperatura estudiadas, que
fueron clasificadas a través del método de valores únicos con muchos campos. El esquema
metodológico seguido en esta investigación se muestra en la Figura 2.
Resultados
Variación de la temperatura superficial terrestre
En esta investigación se obtuvieron resultados de la variabilidad térmica en la
temperatura superficial terrestre en el casco urbano del municipio de Santa Cruz de Lorica
entre los años de 2001, 2007 y 2021 para los meses de febrero, enero y marzo,
respectivamente.
Tal como se puede apreciar en la Figura 3, en el año 2021, la mayoría de las áreas
dentro de la zona de estudio presentaron temperaturas que oscilan entre 27.5° C y 35.5° C.
Estas áreas son principalmente ocupadas por edificios y calles urbanas, que están construidas
con materiales que tienen una alta capacidad de absorción de la radiación solar. Sin embargo,
90
existen algunas zonas en el nororiente y sur (extremos oriental y occidental) que registran
temperaturas en el rango de 16.41° C a 27.49° C. Estas zonas están ligeramente cercanas a
cuerpos de agua como el río Sinú y algunos estanques, pozos o lagunas de la Ciénaga Grande
del Bajo Sinú.
91
menor a la del año 2007, aunque con rangos de temperatura más altos en ese mismo año, pero
más bajos en relación el año 2021, donde se obtuvieron temperaturas que oscilaron entre
29.57° C y 34.35° C sobre los extremos oriental, occidental y norte de la ciudad.
Por otro lado, se destaca que los rangos de temperaturas representados en los colores
amarillo y naranja fueron los que más ocuparon superficie en hectáreas a lo largo del periodo
de tiempo estudiado, abarcando proporciones porcentuales del área total del municipio de
35.31% y 27.62% en el años 2001, para el año 2007 fueron del 31.26% y 32.09%, mientras
que para los años 2021 las proporciones fueron del 19.63% y del 47.04%, lo anterior
respectivamente a los rangos de temperaturas entre los colores amarillo y naranja. Para el
caso de las temperaturas más altas y que conforman las islas de calor urbana en la ciudad, su
porcentaje de ocupación en la superficie corresponde al 12.25% para el año 2001 y del
21.70% para el 2021, esto corresponde a un total de 199.29 hectáreas (Figura 3).
92
Figura 4. Análisis multitemporal de las islas de calor urbana en el casco urbano de Santa
Cruz de Lorica entre los años 2001, 2007 y 2021, junto con la gráfica de ocupación del área
93
del municipio para cada rango de temperatura. Fuente: elaboración propia con datos
derivados de los preprocesamientos y procesamientos de las imágenes satelitales ASTER.
Conclusiones
Partiendo del anterior análisis de resultados, se considera que el fenómeno de las islas
de calor urbana en el casco urbano del municipio de Santa Cruz de Lorica ha tendido a
incrementar tanto en superficie como en grado de calor, debido principalmente a que los
materiales de construcción de las edificaciones y calles son grandes acaparadores de la
energía solar. Las islas de calor urbana en la ciudad, para el año 2021, presentan un porcentaje
de ocupación en la superficie de 199.29 hectáreas.
Teniendo en cuenta el patrón climático actual a nivel mundial, se espera que las
temperaturas y las islas de calor urbanas sigan en constante aumento, lo cual afectará de
forma negativa la calidad de vida de los habitantes en todo el mundo.
94
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