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Italia fue fundamental en el desarrollo de la música barroca, destacando la ópera y la música religiosa, con avances significativos en la construcción de instrumentos. La música religiosa se diversificó en géneros como el oratorio y la cantata, influenciada por la música profana, y se caracterizó por el uso de coros y solistas. Compositores como Bach, Scarlatti y otros contribuyeron a la evolución de estas formas musicales, que continúan siendo relevantes en la actualidad.

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Italia fue fundamental en el desarrollo de la música barroca, destacando la ópera y la música religiosa, con avances significativos en la construcción de instrumentos. La música religiosa se diversificó en géneros como el oratorio y la cantata, influenciada por la música profana, y se caracterizó por el uso de coros y solistas. Compositores como Bach, Scarlatti y otros contribuyeron a la evolución de estas formas musicales, que continúan siendo relevantes en la actualidad.

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Italia, como ocurrió en el Renacimiento, desempeñó un papel de primer orden en el

origen y la evolución de la música barroca. Aparte de la ópera, que nació y se


desarrolló en cuatro grandes ciudades italianas, la música religiosa adquiere un
notable desarrollo y la música estupenda florece extraordinariamente, esta última
debido, entre otros aspectos, a la prosperidad que lograron los constructores de
instrumentos musicales, los grandes avances en la construcción de instrumentos
musicales como el violín, la viola, el violonchelo y el contrabajo. La música religiosa,
por su parte, estuvo totalmente identificada con el panorama general de la lírica, es
decir, la música dramática, la ópera del siglo 17, con la única diferencia de que en los
templos no se permitía la escenografía. Tengan en cuenta que cada vez que escuchen
música del período barroco deben considerar si están escuchando música profana o
música religiosa. Y cuando escuchen la música religiosa también deben tomar en
cuenta si se trata del barroco temprano, que son las primeras obras del año 1600
hasta 1680 aproximadamente, barroco medio, que es 1680 hasta 1700 y tanto, 1710
o barroco tardío, de 1710 hasta 1750. Ustedes saben, son unas divisiones un poco
arbitrarias, pero más o menos nos dan una idea. La música profana tuvo un enorme
impacto en la música religiosa. Todos los avances que se lograron en el comienzo con
lo que llamamos el barroco, que fue aplicado la ópera, después fue aplicado a la
música religiosa. También hay que tomar en cuenta el idioma, si estamos escuchando
algo en latín, muy probablemente entonces estemos hablando de barroco italiano o
barroco francés. Ya vamos viendo las otras posibles claves. La forma musical es
religiosa. Adoptaron nombres distintos de las formas profanas, pero las diferencias
en su espíritu y su estructura no fueron notables. Se siguieron practicando formas
religiosas del pasado, como la misa y el motete, pero la influencia de la época
provocó otras nuevas formas como el oratorio, la cantata y la pasión. Sobre la severa
polifonía religiosa anterior, cada una de las voces empezó a ser sustituida por grupos
de cuatro o más coros, llegándose a los monumentales construcciones vocales de
Agostino, que compuso una misa a 48 voces y Horacio Benévoli, quien escribió una
misa a 52 voces. Hay algunos autores quienes consideran que durante el siglo 17 se
puede hablar de tres formas diferentes de música la polifonía vocal, es decir,
solamente voces, el solo acompañado de algunos instrumentos y el estilo
concertante de voces e instrumentos conjutados, es decir, voces acompañados por
pequeños grupos instrumentales. En la música religiosa van a destacar distintos
géneros, entre otros el oratorio, que como ya hemos visto es una forma musical con
partes líricas y dramáticas donde los personajes no actúan sino que solamente
cantan una historia. Además de los solistas intervienen el coro. 1. Narrador o cronista
de escena. Los primeros textos de los oratorios fueron bíblicos y escritos en latín.
Posteriormente fueron textos religiosos de carácter educativo y moral escritos en

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italiano. El oratorio se inició prácticamente con la representación del alma y el cuerpo
de Emilio de Cavalieri, ya citada como inicio de la ópera en Roma, que se escuchó por
primera vez en el año 1600. El gran maestro de este género fue Giacomo Calissimi,
que lo construyó sobre bellas melodías muy expresivas, en las que usaba grandes
coros a los que llegaba a convertir en protagonistas. Se conservan 13 oratorios del
maestro, entre los que cabe citar Yesté, Jonás, el diluvio universal y el juicio de
Salomón. A los cantantes en particular les recomiendo ubicar estas obras,
escucharlas, para que se den cuenta que hay vida más allá de la ópera, hay un
extenso repertorio vocal hermosísimo que vale la pena explorar, que vale la pena
estudiar y por supuesto, sobre todo, vale la pena interpretar y llevar al público. Otro
músico que participó en el desarrollo del oratorio fue Alessandro Estradella con su
oratorio San Juan Bautista, de gran fuerza dramática y con melodías ricas y coloristas.
La plenitud del oratorio en Italia está representada por Alessandro Scarlatti, al que ya
hemos citado como compositor de óperas en Nápoles, quien compuso 14 oratorios
utilizando todos los recursos formales y expresivos que había empleado en sus
óperas y en los que sacrificó el coro al esplendor vocal y a la explotación dramática de
los efectos orquestales. Destacan sus obras Oratorio de la Asunción 1. Pasión según
San Juan una mención aparte y destacada lo merecen las pasiones. Las pasiones son
una especie de oratorio que describe la pasión y muerte de Jesucristo, tomando
como referencia los textos evangélicos, es decir, los pasajes de la Biblia de San Juan,
de San Marcos, de Mateo o de Lucas, en donde se habla de la muerte de Jesucristo.
Ya en la Edad Media se representaban pasiones con música en canto llano. En el siglo
15 se musicalizó polifónicamente los textos en los que en los pasajes evangélicos
intervenían la muchedumbre. En el barroco se van a introducir los avances que ya se
habían logrado durante el desarrollo de las óperas, es decir, durante el barroco se
van a introducir el área, los recitativos y los instrumentos musicales para acompañar
el canto de forma dramática. Alessandro Scarlatti va a componer una Pasión según
San Juan, pero las pasiones más famosas son las de Johan Sebastian Bach, la Pasión
según San Juan, que es una obra fantástica, maravillosa dramática, absolutamente
conmovedora. Está compuesta por un haré un coro extraordinario. Por cierto, tiene
dos versiones. La primera versión es un coro en sol menor donde la manifestación
del dolor es expresado de forma muy elocuente a través de las sonoridades logradas
por las tensiones logradas a través de los ooes, quienes producen una disonancia de
segundas en algunos momentos. Y luego la entrada del coro llamando al señor,
pidiendo, clamando, es de una fuerza fantástica. No puedo decir otra cosa sino que
se trata de una obra extraordinaria. Los recitativos están a cargo de un evangelista,
que es un tenor, quien va narrando el texto del coro y las áreas. Vamos a tener áreas
para soprano, contralto, para tenor y bajo, cada una de ellas con características
propias, todas también orquestadas de forma preciosa para poder explicar y sobre
todo para poder ejemplificar lo que emocionalmente quiere mostrarnos el texto.
Bach logra manifestar expresivamente a través de su música elocuente, pinta las
palabras de una forma absolutamente convincente. Por otra parte, la pasión según

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San Mateo se encuentra tal vez dentro de las grandes obras de la música de
occidente. Es una composición que el primer coro abre, el primer coro, quiero decir,
el primer movimiento de esta obra abre con un doble coro que se responde a su
ismo. Cada uno de estos coros está acompañado por su propia orquesta, su propio
ripieno, su propio continuo, su propio órgano y se va enfrentando a otro coro.
Normalmente se ubica un coro del lado derecho, un coro del lado izquierdo, para las
sesiones de preguntas y respuestas pueda sentirse como un efecto estéreo, un
efecto tridimensional. Y este coro además va acompañado por un coro de niño
central que va llevando un coral. En este caso el coral es una melodía luterana
conocida por todos en aquel momento, que va sobre el texto del cordero de Dios que
es interpretado por un coro de niños. Es una obra conmovedora. Es una obra además
enorme, de una duración de 3 h. La Pasión según san Mateo dura aproximadamente
3 h, frente a las 2 h que dura normalmente la Pasión según San Juan. También en la
Pasión según San Mateo tenemos un evangelista que es un tenor, tenemos solistas.
En la Pasión según San Mateo además tenemos una distinción en particular. El
personaje de Jesús va a estar siempre acompañado por una sección de cuerdas que
es como una especie de simbología de la oriola de santidad que acompaña a
Jesucristo. Recomiendo que escuchen ambas obras en el momento que tengan
tiempo y puedan hacerlo completo. Sería extraordinario, fantástico. Son dos obras
maravillosas que vale la pena conocer. Les voy a dejar en el enlace de la clase dos
enlaces en distintas versiones con subtítulos en español para que puedan seguir el
texto. Es una obra que se comprende mucho mejor si uno ve y escucha la obra con el
texto para comprender mucho mejor el mensaje. Son dos de las grandes obras de
occidente y fundamentalmente son dos de las grandes obras de Juan Sebastián Bach.
Ya en tiempos actuales, el compositor de vanguardia musical polaco Christoph
Pendereschi estrenó en el año 1966 una pasión según San Lucas. En el caso incluso
de nuestro país, en Venezuela, la maestra Mayeguinán fue seleccionada hace algunos
años para la interpretación de una pasión según San Juan, que fue comisionada por
concurso por una serie de agrupaciones corales europeas y la maestra estuvo a su
cargo la dirección de esta obra. Con esto lo que quiero decir es que aunque se trata
de un género del período barroco, las pasiones gozan de muy buena salud en el
presente y hay compositores en la actualidad que siguen tomando como modelo,
como tema de composición, estos textos de los evangelios. Tenemos por otra parte la
cantata. Ustedes recordarán, la cantata tuvo un origen profano. Su forma primitiva
constaba de áreas y recitativos que se alternaban y a los que acompañaba un
instrumento. Hay dos tipos de cantatas, hay una cantata de iglesia, es decir, una
cantata de corte religioso y hay una cantata de cámara, es decir, una cantata con
tema profano. Parece ser que fue Alessandro Grandi con su obra Cantate e aria
Aboche sola quien dio nombre a la cantata en el año 1620. A comienzos del siglo 17
se desarrollaron las cantatas en Italia y adquirieron mayor variedad al introducir Luigi
Rossi, al que ya hemos citado antes como autor de óperas, la alternancia de áreas y
recitativos. La cantata, heredera del madrigal, remonta su origen a las nuevas

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músicas de Caccini y fue practicada con acierto por Monteverdi, Cesti Carissimi y su
principal discípulo Alessandro Scarlatti, todos ellos ya mencionados antes. Aquí vale
la pena mencionar una vez más las cantatas de Juan Sebastián Baj. De este autor se
conservan alrededor de 201, poco más de 200 cantatas, la mayor parte de ellas de
corte litúrgico, es decir, se trataría de cantata de iglesia. Esto fue un género en el que
Bach se destacó principalmente al final de su vida, es decir, en el período de Leipzig.
También hay cantatas en un periodo de juventud, pero es un número menor. Cuando
él se muda a la ciudad de Leipzig es que tiene la responsabilidad de escribir una
cantata cada domingo y todas ellas son de una belleza extraordinaria, cada una de
ellas con su propia estructura, su propia fórmula, llenas de un simbolismo profundo.
Están escritas en idioma vernáculo, es decir en alemán, toman pasajes de la biblia en
algunos casos, otros cuentan con libretistas. Todas ellas van acompañadas por una
sección introductoria de la orquesta, un coro que abre la cantata, no siempre, pero
digamos en un 90 % de los casos, y luego vamos a tener recitativos alternados por
áreas. Muchas veces se trata entonces de una fórmula más o menos como esta una
pequeña ascensión, sección introductoria, un coro que abre la cantata, luego un
recitativo acompañado por un área y vamos a tener alternancia entre recitativos
área. Dependiendo de las dimensiones de la cantata puede terminar con un coral o
incluso puede terminar con una primera parte, dependiendo de la longitud, la
dimensión de la fiesta a la que está dedicada la obra. También podemos encontrar
cantatas que llevan dos partes, culminarían con una sección coral para luego abrir
una segunda parte que abre nuevamente con un coro, alternancia nuevamente
recitativos hayas para finalizar con un coral. Es importante volver a señalar acá que la
alternancia entre recreativos y áreas podemos verlo como un agregado de la música
profana a la música sacra. En algunos casos, eso incluye Alemania, se tardó bastante
en aceptar esta incorporación porque en algunos sitios hubo más resistencia que en
otros para poder incorporar estos adelantos que venían de la ópera, precisamente
porque lo veían como una invasión de la música popular a la música profana. En este
caso Juan Sebastian Bach vino a sintetizar todo esto en su obra. Pero no es el único,
hay ejemplos de cantatas. En Teleman, Bustehude tiene una serie de cantatas, hay un
grupo de ellas que se llama las heridas de nuestro Señor Jesucristo. La orla de
Bustejude se llama Yesu membra nostric. Se trata de seis cantatas, cada una de ellas
dedicada a cada una de las heridas de Cristo en la cruz. Tenemos heridas a los pies, a
las rodillas, a las manos, al costado, al corazón, etc. Cada una de estas cantatas tiene
una orquestación individual, una formación vocal específica para poder simbolizar
adecuadamente el mensaje del texto. Son unas obras cortitas, voy a dejarles también
un pequeño enlace donde pueden ver una hermosa versión. En la escuela de música
tuvimos la oportunidad de hacerla hace algunos años y se trata de una obra
absolutamente maravillosa. Con esto quiero señalar que, bueno, aunque Bach es
considerado sin duda uno de los representantes más aventajados de este género, ya
hay una tradición importante en Alemania de cantatas de tipo sacro en autores como
Schutz. En el caso del barroco temprano, Bustehude, como ya les había comentado

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con este y otras cantatas Teleman, que además antecedió a Bach en la catedral de
Santo Tomás de Leipzig y, por supuesto, el mismísimo Juan Sebastián Bach. Pero
continuamos con la música en Italia. Pasamos ahora a la música instrumental. La
total independencia de los instrumentos con respecto a las voces, la aparición del
virtuoso y la búsqueda de nuevos timbres fueron los puntos de arranque en los que
más tarde se convirtió en una floreciente música instrumental. Un iniciador de este
género fue Giovanni Gabrielli con sus canciones y sonatas. Un paralelismo entre la
música vocal y la instrumental estableció el área solista en el mismo plano que la
sonata a solo, y las ornamentaciones y coloratura, pasajes rápidos y llenos de adorno,
compitieron con las brillantes técnicas del virtuoso instrumental. Por cierto, Giovanni
Gabrielli fue un compositor veneciano quien fue responsable de la, entre otras cosas,
de música policoral de la que hablábamos en el podcast anterior. De la sonata para
un instrumento solo se pasó a la sonata para dos y después para tres, dos violines y
Vilo da gamba, por ejemplo. Surgieron así las primeras agrupaciones de cámara, para
las que escribieron los siguientes mú Giuseppe Torelli, por ejemplo, compositor y
violinista, quien residió en Viena, Brandenburgo y en Polonia, dio mayor riqueza
instrumental al concierto grosso. Fue autor de 12 conciertos de cámara, 18 sinfonías
y, con Certigrozi, con una pastoral para la Navidad. Tenemos también a Tommaso
Albinoni, violinista, cantante y compositor nacido en Venecia, que en su época tuvo
gran repercusión por sus óperas, hoy lamentablemente perdidas. En su obra
instrumental destacan seis sinfonías. Por cierto, las sinfonías en esta época no eran
como las sinfonías del periodo clásico de las que vamos a hablar más adelante.
Dalbinoni se recuerda e interpreta con ansiedad el famoso Adagio en sol menor.
Tenemos también a Filippo Vitali, ya mencionado en uno de los podcast anteriores
por su aportación a la ópera. En Roma tenemos Arcangelo Corelli, uno de los grandes
compositores, conocidísimos por todos los violinistas, uno de los creadores de la
moderna técnica violinista y del concierto grosso, de quien merece citarse el
Concierto de Navidad y la Folía, entre muchísimas otras obras. Similar a la sonata y en
la suite, en su estructura, el concierto es una obra escrita para un solista o un grupo
de solistas en caso de concierto grosso, que contrasta con el resto de la orquesta.
Según el marco donde se interprete, vamos a poder denominarlo concierto de iglesia
o concierto de cámara. Como ven, la extinción entre música profana, por una parte, y
la música sacra por otra, también estará presente en el ámbito de la música
instrumental. El refinamiento virtuosístico de la música del barroco hizo que los
instrumentos tuvieran que estar a la altura de los intérpretes. Este fue el caso de
violín, que gracias al impulso dado por los luthieres, amplió sus capacidades técnicas
permitiendo mayores posibilidades para la ejecución. Desde mediados del siglo 16
hasta el siglo 18, varias familias de artesanos perfeccionaron no solo el violín, sino
todos los demás instrumentos de cuerda frotada. En el taller de Antonio Stradivarius
llegaron a construir más de 1100 violines, valorados actualmente en varios cientos de
miles de dólares, cuya calidad de sonido aún no ha sido superada. Incluso de esto
hay también muchísima mitología, instrumentos que son simplemente invaluables,

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son unas joyas, unas obras maestras. Los tres instrumentos de puerta más valiosos
del mundo en la actualidad son Stradivarius. El más caro es el violín conocido como
Mendelsohn, construido alrededor del año 1720, cuyo valor en dólares oscila entre el
millón $380000, mientras que los otros dos instrumentos se trata de dos
violonchelos, el chalmodelei, construido en el año 1698 y vendido por $950000 y el
bonjour construido en el año 1690, cuyo valor ha alcanzado los $927000,01. Gran
parte de los instrumentos de cuerda construidos durante el siglo 17 18.º perdieron su
sonoridad original en el siglo 19 como consecuencia de las reconstrucciones a las que
fueron sometidas para aumentar su sonoridad en las salas de concierto. Pasemos a
hablar ahora brevemente de algunos compositores representativos del barroco
italiano. Dentro de ellos destaca por supuesto, Antonio Vivaldi. Este fue el principal
representante de la música instrumental del siglo 17. Nació en Venecia y heredó de
su padre la destreza en el manejo del violín. Se ordenó sacerdote, aunque pronto su
vida quedó absorbida por sus actividades como profesor de violín, compositor,
maestro de capilla y empresario de ópera. Murió solo y pobre en Viena. Vivaldi
practicó el concierto, tanto el Concierto Grosso como el concierto para solista.
Imprimió al concierto una gran expresividad. Generalizó el esquema rápido lento
rápido, que va a tener una enorme influencia en el desarrollo de la música
instrumental europea. De aquí va a salir, por una parte la forma del concierto como lo
conocemos y más adelante de la sinfonía. Y aplicó a la música instrumental todos los
recursos estilísticos de la música vocal. Influyó mucho en la música instrumental,
hasta tal punto que Bach transcribió algunas de sus obras. En realidad muchas de
sus obras le debe mucho a la música de Vivaldi. Él transcribió varios de los conciertos
para violín, los transcribió para el clavecín. En algunos casos hizo adaptaciones
textuales para poderlo tocar en el clavecí y lo tomó como un modelo. Vivaldi es
además un precursor del poema sinfónico. El caso más emblemático, por supuesto,
los conciertos dedicados para violín que conocemos como las cuatro estaciones. Hizo
notables aportaciones a la composición y a la técnica violinística, pero también
compuso obras para otros instrumentos, incluso conciertos para la guitarra, para el
fagote, para la mandolina, entre otros. De su vastísima producción hay que destacar
el estro armónico, la extravaganza y el cimiento de la armonía y de las invenciones,
obra que contiene las cuatro estaciones ya mencionadas. Estos títulos genéricos
engloban amplias convenciones de conciertos. Por cierto, Vivaldi también fue un gran
compositor de música vocal. Tiene obras con Magnificat, tiene óperas, tiene música
vocal apreciadísima por todos nosotros, música coral, tanto sacra como profana. Por
otro lado tenemos a el compositor Gerardo Fresco Baldi, a quien se le atribuye el
auge del órgano en Italia. Fresco Baldi fue organista en la corte de Florencia y
después en San Pedro de Roma. Conocido por el sobrenombre del Bach italiano,
contribuyó a la evolución de la técnica de la fuga y creó múltiples fugas
instrumentales. Aquí tengo que decir que es como un poco injusto este término del
Bach italiano, porque él es bastante anterior a José Sebastián Bach. Por el contrario,
pudiésemos considerar que fresco Baldi tuvo una influencia en compositores

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alemanes, que dentro de la tradición del órgano en Alemania va a ir influyendo en
autores como Bustehude y de allí influirán autores como Juan Sebastián Bajo. Por lo
que respecta a la orquesta barroca italiana, la plantilla utilizada por Monteverdi para
el estreno de su ópera Orfeo en 1607, da una idea bastante exacta de los
instrumentos que la integraba 15 violas de tres tamaños, dos violines, dos flautas
grandes, dos flautas comunes, dos oboes, dos cornetas de madera, cuatro
trompetas, cinco trombones, un arpa, dos claves, 3 órganos. Esto nos da una idea de
la distribución tímbrica que tenía la orquesta o que podía tener potencialmente una
orquesta italiana. No siempre fue el caso, pero todos estos instrumentos estaban ya
presentes en la Italia del siglo 17. Vivaldi compuso cerca de 450 conciertos grossi
semejante número y conciertos para instrumentos diversos, 60 obras para música de
cámara, 23 sinfonías, unas 30 óperas, así como música religiosa. De todas sus obras,
las más célebres son las cuatro estaciones, que fueron escritas en el año 1725. Se
trata de cuatro conciertos para violín orquesta pertenecientes a la colección titulada
el cimento de la armonía y de las invenciones, que es uno de los primeros ejemplos
de música programática. En las cuatro estaciones se narra cuatro historias del paso
del tiempo sobre la tierra y entre los hombres. Los conciertos están concebidos para
violín principal, cuerdas y órganos o clavichémbalo. Corresponde al solista evocar los
detalles pintorescos. Los instrumentos de arco tienen la misión de crear la escena.
Vivaldi confía a la orquesta algunos detalles las violas evocan el ladrido de los perros,
por ejemplo, los violines imitan las moscas, los violonchelos simulan el hipo de los
borrachos, entre otras cosas. Las cuatro estaciones representan el modelo
conchartístico referido a la naturaleza que sirvió para la creación de obras
posteriores como la Sinfonía pastoral, es decir, la sexta sinfonía de Beethoven.

Transcribed by Transkriptor 7/7

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