2.
2 - EVIDENCIA DE
APRENDIZAJE 2
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE ARQUITECTURA
AMBIENTE Y SUSTENTABILIDAD
LIC. YAZMIN AURORA MOLINA GÁNDARA
GRUPO 010
EQUIPO 4
2024002 ORTEGA CHARLES ANDRES SANTOS
2061474 PEREZ GONZALEZ VALERIA
2043850 RAMIREZ REYES CAROLINA BETSABE
2051782 RAMOS RANGEL MONICA NALLELY
2131597 ROJO GARCIA MIGUEL ANGEL
2062380 RUIZ ESPITIA JESUS SALVADOR
2055287 SALCIDO ANGULO ALDO
2054074 SEGOVIA ARROYO SAUL ISRAEL
2131543 TALAMANTES CORDOVA JANNA VALERIA
2041511 TORRES ESPINOSA NADIA ALEJANDRA
SEPTIEMBRE 22 DE 2024
INTRODUCCIÓN
La diferencia entre sustentabilidad y desarrollo sustentable es una distinción crucial en el
ámbito del medio ambiente y la economía. La sustentabilidad se refiere a la capacidad de
mantener ciertos procesos o estados a lo largo del tiempo, garantizando que los recursos
naturales y las condiciones ecológicas que sustentan la vida en la Tierra no se agoten ni
deterioren. Por otro lado, el desarrollo sustentable va un paso más allá al integrar la
sustentabilidad en el contexto del crecimiento económico y la mejora del bienestar humano,
buscando satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de futuras
generaciones para satisfacer sus propias necesidades.
En términos históricos, el concepto de sustentabilidad tiene raíces que se remontan a las
prácticas tradicionales de muchas culturas indígenas que vivían en armonía con la
naturaleza. Sin embargo, el término "desarrollo sustentable" se popularizó en 1987 con la
publicación del Informe Brundtland por la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo de las Naciones Unidas. Este informe, titulado "Nuestro Futuro Común", definió
por primera vez el desarrollo sustentable y subrayó la necesidad de considerar
conjuntamente los aspectos económicos, sociales y ambientales en la planificación y la
política global. Desde entonces, estos conceptos han evolucionado y se han convertido en
pilares fundamentales de las estrategias de desarrollo y conservación a nivel mundial.
DESARROLLO
La sustentabilidad y el desarrollo sustentable son conceptos esenciales para garantizar un
futuro equilibrado y respetuoso con el medio ambiente. En el contexto de los medios de
transporte, tanto privados como públicos, la sustentabilidad se aplica promoviendo
vehículos eléctricos o híbridos que reduzcan las emisiones de gases contaminantes, y
fomentando el uso del transporte público, bicicletas y caminatas para disminuir la huella de
carbono. Además, la planificación urbana debe incluir infraestructuras que faciliten estos
medios de transporte sostenibles, como carriles bici y redes de transporte público
eficientes.
Esto puede incluir la adopción de procesos de producción más limpios, la reducción de
residuos, la utilización de energías renovables, y la implementación de programas de
responsabilidad social corporativa que beneficien al medio ambiente y a las comunidades.
Además, es vital fomentar la investigación y el desarrollo en tecnologías verdes que
permitan una transición más rápida y eficiente hacia un modelo económico sustentable. La
innovación en áreas como la energía solar, eólica, y otras fuentes de energía limpia, así
como en la gestión de residuos y la agricultura sostenible, puede abrir nuevas
oportunidades para reducir nuestra huella ecológica.
En cuanto a la arquitectura, el desarrollo sustentable se refleja en el diseño y construcción
de edificios con materiales ecológicos, sistemas de eficiencia energética, y tecnologías que
reducen el consumo de agua y energía. Los edificios verdes incorporan techos verdes,
paneles solares, y sistemas de recolección de agua de lluvia, entre otros. De esta manera,
tanto los medios de transporte como la arquitectura se alinean con los principios de
sustentabilidad al minimizar el impacto ambiental y promover un uso responsable de los
recursos naturales.
Por último, la participación ciudadana es esencial para avanzar hacia un futuro más
sostenible. Los individuos pueden hacer una diferencia significativa adoptando hábitos de
consumo responsables, participando en iniciativas comunitarias de conservación y
apoyando políticas y legislaciones que promuevan la protección del medio ambiente. En
resumen, la sustentabilidad es una responsabilidad compartida que requiere la
colaboración de todos los sectores de la sociedad. A través de esfuerzos colectivos y un
compromiso constante, podemos construir un mundo más justo, saludable y sostenible para
las generaciones presentes y futuras.
DESARROLLO
1. Lucha contra la pobreza
Importancia: Reducir la pobreza es fundamental para lograr el
desarrollo sostenible. La pobreza extrema suele vincularse
con la degradación ambiental, ya que las personas dependen
de recursos naturales de forma no sostenible para sobrevivir.
Combatirla es clave para mejorar la calidad de vida y permitir
la participación en la protección ambiental.
2. Cambio de patrones de consumo
Importancia: Los patrones de consumo actuales,
especialmente en los países industrializados, son
insostenibles. La Agenda 21 insta a cambiar hacia formas
más sostenibles de producción y consumo, promoviendo la
eficiencia de recursos y la reducción de desechos.
3. Protección de la biodiversidad
Importancia: La biodiversidad es vital para el equilibrio de los
ecosistemas y para garantizar los servicios ecológicos que
sostienen la vida humana, como el aire limpio, el agua y los
alimentos. Protegerla contribuye a la resiliencia de los
ecosistemas ante el cambio climático.
4. Gestión del agua
Importancia: El agua es un recurso esencial para la vida y el
desarrollo. La Agenda 21 subraya la necesidad de gestionar
los recursos hídricos de manera eficiente y equitativa, ya que
el acceso al agua potable es clave para la salud pública, la
agricultura y la industria.
5. Fomento de la agricultura sostenible
Importancia: La agricultura sostenible asegura la producción
de alimentos sin comprometer la salud de los ecosistemas.
Promueve prácticas que protejan la biodiversidad, minimicen
el uso de pesticidas y abonen suelos a largo plazo,
asegurando la seguridad alimentaria global.
DESARROLLO
6. Reducción y gestión de residuos
Importancia: La generación de residuos no gestionados
adecuadamente contribuye a la contaminación ambiental y
afecta la salud pública. La Agenda 21 promueve la reducción
en la fuente, el reciclaje y la disposición segura para mitigar
estos efectos.
7. Mitigación del cambio climático
Importancia: El cambio climático es una amenaza global que
afecta a todos los aspectos de la vida humana. La Agenda 21
destaca la necesidad de reducir las emisiones de gases de
efecto invernadero, a través del uso de energías limpias y
eficientes, y la adaptación a los impactos climáticos.
8. Participación comunitaria y de grupos sociales
Importancia: Involucrar a la población en la toma de
decisiones es esencial para que las políticas de desarrollo
sostenible sean efectivas. La participación de mujeres,
jóvenes, indígenas y trabajadores en los procesos locales y
globales es crucial para asegurar la justicia social y
ambiental.
9. Cooperación internacional para el desarrollo
Importancia: La sostenibilidad requiere cooperación global.
Los países en desarrollo necesitan apoyo financiero,
tecnológico y técnico para implementar las acciones
necesarias. El enfoque es reducir la brecha entre naciones
ricas y pobres, fomentando el desarrollo equitativo.
10. Fortalecimiento de capacidades y acceso a la
tecnología
Importancia: Para alcanzar el desarrollo sostenible, es vital
que los países, especialmente los más pobres, tengan acceso
a tecnologías limpias y eficientes. También se debe fortalecer
la capacidad institucional y de gestión de las naciones para
implementar las políticas de la Agenda 21.
DESARROLLO
Aplicación de los indicadores y criterios ambientales en la profesión de la
arquitectura
Aplicar indicadores y criterios ambientales en la arquitectura es fundamental para promover
un desarrollo sustentable, minimizando el impacto ambiental de los proyectos y la huella de
carbono del ser humano.
Uno como profesionista en la carrera de arquitectura, puede desempañe diferentes formas
de aplicar estos indicadores y criterios mediante los proyectos arquitectónicos que realiza.
El arquitecto puede diseñar de forma sostenible, aprovechando el sistema del ambiente
como el asoleamiento o la ventilación natural, ayudando a reducir el consumo de la energía
eléctrica, además de que en la era actual se busca aprovechar a grandes rasgos estas
formas que la tierra nos da, se pueden aprovechar los recursos naturales de una forma
buena para el diseño de las edificaciones, eligiendo materiales sostenibles o reciclables
que tengan un bajo impacto ambiental, como el uso de materiales locales.
Los sistemas hídricos también entran en los indicadores y criterios del desarrollo
sustentable, ya que se necesita de una gestión de los recursos hídricos, se tiene un
estimado de cuántos litros de agua puede consumir cierta cantidad de personas en un
edificio, por lo que se pueden implementar sistemas que ayuden al aprovechando y
reutilizar este recurso como los de recolección de agua pluvial, los de filtración para el uso
de esta misma agua y promover también el consumo menor del recurso.
Otra estrategia de gran importancia es la solución a los sistemas de
medios de transporte, particular y público de las ciudades. En
particular en Nuevo León el sistema de transporte es un problema ya
que el funcionamiento de este no está diseñado para ser compatible
con el medio ambiente, por lo que se tienen estimados diferentes
números de acuerdo a cuánto puede hacer una persona de recorrido
de su casa a trabajos/escuela, siendo estos tiempos muy largos y por
lo tanto aumentando el uso de automóviles, incremento en el
ambiente el dióxido de carbono cada vez más.
DESARROLLO
El aumento del uso de automóviles y las emisiones de CO2 son un desafío importante para
los arquitectos, especialmente en lo que respecta al diseño urbano y la planificación
sostenible, ya que se ha estimado que la mayor cantidad d contaminantes se da mediante
las horas de tráfico.
Por lo que como arquitectos podemos influir en la construcción, en qué tal vez no se deba
construir nueva infraestructura de autopistas o carriles más grande ya que esto podría
provocar un deterioro en el tráfico, lo que se busca es minimizar tanto el impacto en loa
ciudadanos pero sobre todo en no afectar al ecosistema o medio ambiente, por lo que se
pueden crear planes urbanos que implementen diseños más eficientes de las carreteras ya
existentes o implementación como se ha estado realizando de vías para el uso de bicicletas
o invitar priorizando el menor uso de transportes no motorizados.
Teniendo criterios de diseño se llegará a que los sistemas de construcción como carreteras,
edificios, etc. tengan estética pero mucho más funcionalidad, pudiendo crear espacios que
no solo sean atractivos, si no que también se puedan tener diferentes usos a lo largo del
tiempo minimizando la necesidad de hacer nuevas construcciones.
Por lo que como ya mencionamos, la participación de los arquitectos ayuda a enfocarse en
las necesidades y preocuparse porque sean atendidas, información también a los usuarios
sobre las prácticas y el uso eficientes de los recursos en una construcción. Incorporando
estos criterios, indicadores y enfoques en la profesión se puede ayudar y contribuir de
manera eficiente a tener un futuro más sostenible y seguro para las futuras generaciones.
Importancia de la participación social e institucional de los tres niveles de gobierno
en el tema de sustentabilidad y desarrollo sustentable
La participación social a una inclusión con actividad de los individuos para la toma de
decisiones en sus vidas y a su comunidad. Es un derecho fundamental que nos permite
como ciudadanos expresar nuestras opiniones y que necesidades tenemos, por lo que
podemos contribuir al desarrollo de las políticas y programas de nuestra sociedad.
La participación social y el desarrollo sustentable
se complementan ya que como individuos es de
gran importancia involucrarnos a un impacto
positivo en el desarrollo de reglas, políticas,
acciones, leyes, entre otros, creando un equilibro
entre el crecimiento económico, la protección
ambiental y nuestro bienestar social.
DESARROLLO
La participación social puede tener un impacto positivo en el desarrollo sostenible de varias
maneras:
Permite la identificación de necesidades y problemas reales de la comunidad.
Facilita la toma de decisiones más informadas y equitativas.
Fomenta la responsabilidad y el compromiso de las personas en el proceso de
desarrollo.
Genera una mayor comprensión y aceptación de las políticas y programas de
desarrollo.
Promueve la innovación y la creatividad en la búsqueda de soluciones sostenibles.
Además, que es de gran importancia que se tenga un conocimiento de los recursos,
tradiciones y desafíos para poder conocer las problemáticas que se tengan, teniendo una
participación en la toma de desiciones o soluciones efectividad y adaptadas a la realidad,
incrementando la conciencia ambiental de la sociedad y cultivado una cultura de
sustentabilidad en los individuos.
Ayudando a ser ayudados por diferentes grupos sociales, contribuyendo en el entorno,
generando una mayor compresión y aceptación de ellas políticas o grupos, programas de
desarrollo, promoviendo la innovación y la creatividad para la búsqueda de soluciones
sostenibles.
DESARROLLO
En cambio, la participación institucional de los tres niveles de gobierno (federal, estatal
y municipal) es crucial en el ámbito de la sustentabilidad y el desarrollo sustentable, con la
ayuda de las instancias de gobierno los ciudadanos tenemos más oportunidad de tener
recurso y ayuda para la mejora de nuestro entorno o sociedad.
Con un enfoque de política integral y sustentable que garantice el bienestar humano, y al
mismo tiempo un equilibrio entre nuestro entorno ambiental y el desarrollo socioeconómico,
este nuevo paradigma abre la puerta a nuevos esquemas de gobernanza democrática
poniendo de manifiesto que, el ciclo de las políticas para el desarrollo sustentable, requiere
fundamentalmente del involucramiento y la participación activa de los ciudadanos, como un
principio de democracia y en respuesta a las exigencias de una población cada vez más
compleja, diversa y demandante de mejores bienes y servicios públicos.
Las cuales son principalmente la diversidad de perspectivas, ya que cada nivel de gobierno
representa diferentes intereses y perspectivas de la sociedad. La participación de todos los
niveles garantiza que se tengan en cuenta las opiniones y preocupaciones de una variedad
de grupos y comunidades, lo que puede llevar a políticas y programas más equitativos y
efectivos. Se debe demostrar un compromiso conjunto para abordar los desafíos
ambientales, sociales y económicos, los gobiernos pueden establecer regulaciones y
normativas que promuevan prácticas sostenibles, desde la construcción hasta la gestión de
residuos, asegurando un marco legal sólido. Además, a través de programas de educación
y capacitación, los gobiernos pueden fomentar la conciencia ambiental y la participación
ciudadana, empoderando a las comunidades para actuar en pro de la sostenibilidad.
La participación social e institucional del gobierno van a desempeñar un papel de gran
importancia para el desarrollo de la promoción del conocimiento del desarrollo sustentable y
lograr los objetivos para abordar diferentes desafíos que la sociedad enfrenta, buscando y
haciendo de un futuro sostenible para los ciudadanos.
CONCLUSIÓN
USO DE
DISEÑOS MATERIALES
SOSTENIBLES ECOLÓGICOS
-Uso de la luz natural -Aprovechamiento
o asoleamiento moderado de recursos
-Aprovechar naturales
ventilación natural -Materiales reciclados
-Arquitectura
PARTICIPACIÓN vernácula TECNOLOGÍAS
SOCIAL RENOVABLES
-Educación del medio -Reducción de la
ambiente energía eléctrica
-Talleres de -Uso de sistemas de luz
conocimiento del solar como paneles
diseño sustentable -Gestión de su uso
DESARROLLO
SUSTENTABLE
EN LA
ARQUITECTURA
RESILIENCIA SISTEMAS HIDRÍCOS
-Adaptación al cambio -Control del recurso
climático hídrico en la
-Diseño para construcción
desastres naturales -Implementación de
-Uso de espacios sistemas de
verdes captación y
INNOVACIÓN reutilización
IMPACTO
-Nuevas formas de
AMBIENTAL
construcción sostenibles
-Construcciones
-Materiales
renovables
convencionales y
Infraestructura
compatibles con el
verde
ambiente
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Reyna, A. (2024, 13 septiembre). ¿Cuál es la diferencia entre sustentabilidad y
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Sostenible. Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
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Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. (1987). Nuestro Futuro
Común (Informe Brundtland). Oxford University Press.
Naciones Unidas. (2012). El Futuro que Queremos. Conferencia de las Naciones
Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), ONU.
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Participación ciudadana y gobernanza ambiental. (s. f.). UNDP.
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Mundial, B. (2020, 9 septiembre). Cinco cosas que debe saber acerca de la
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Objetivos de desarrollo sostenible. (s. f.). UNDP. [Link]
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Participación ciudadana y gobernanza ambiental. (s. f.-b). UNDP.
[Link]
ambiental
ANEXO
Capítulo 4. Agenda 21
La Agenda 21 es un plan de acción internacional adoptado en la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), celebrada en Río de
Janeiro en 1992, conocida como la Cumbre de la Tierra. Este documento surge como una
respuesta global a los desafíos ambientales y sociales que enfrenta el planeta,
reconociendo que los problemas ambientales no se limitan a un lugar específico, sino que
tienen un impacto global. Entre estos problemas se incluyen la lluvia ácida, el calentamiento
global, la deforestación, la pérdida de biodiversidad, la destrucción de la capa de ozono, la
desertificación, la degradación de los océanos, la sobrepoblación y la desigualdad
económica y social.
Barbara Ward, una destacada figura en el ámbito del desarrollo sostenible, subrayó la
necesidad de una conciencia global al señalar que "vivimos en una sola Tierra", enfatizando
que las acciones de individuos, grupos y naciones tienen repercusiones en todos los
habitantes del planeta y en las generaciones futuras. La Agenda 21 propone un marco para
integrar la sostenibilidad en las políticas y decisiones, buscando equilibrar el desarrollo
económico, la equidad social y la protección del medio ambiente.
El camino hacia la Agenda 21 comenzó en 1968, cuando un grupo de 35 científicos de
diversos países se reunió en Roma, preocupados por los impactos negativos del desarrollo
en el planeta. Este grupo, conocido como el Club de Roma, fundado en 1970, publicó una
serie de informes que alertaban sobre las consecuencias de un crecimiento económico
descontrolado y su impacto en los recursos naturales y el medio ambiente. Estos
documentos fueron fundamentales para el desarrollo de corrientes político-filosóficas que
influyeron en el pensamiento global sobre el medio ambiente.
En 1983, la Organización de Naciones Unidas (ONU) creó la Comisión Mundial sobre
Ambiente y Desarrollo con el objetivo de examinar los problemas ambientales y proponer
soluciones viables. En 1987, esta comisión, presidida por Gro Harlem Brundtland, publicó el
informe "Nuestro Futuro Común" (conocido como el Informe Brundtland), que introdujo el
concepto de desarrollo sostenible. Este informe destacaba la interconexión entre la crisis
ambiental, la pobreza, la desigualdad y el consumismo, especialmente señalando las
diferencias entre los países desarrollados del norte y los países en desarrollo del sur.
El Informe Brundtland fue objeto de intensas
discusiones y controversias en la ONU, debido
a los conflictos de intereses políticos y
económicos entre los países. Sin embargo,
estas deliberaciones culminaron en la Cumbre
de la Tierra de 1992, donde 179 países
firmaron la Agenda 21, aunque Estados Unidos
se abstuvo de firmar el acuerdo.
ANEXO
Capítulo 5. Declaración del Milenio
La Declaración del Milenio, aprobada en la Cumbre del Milenio en septiembre de 2000 con
la participación de 191 países, reafirma el compromiso global con los principios de la
Agenda 21. En esta cumbre, los líderes mundiales identificaron y establecieron ocho
objetivos clave para abordar los desafíos globales, que ahora se conocen como los
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM):
Objetivos de Desarrollo del
Milenio (ODM):
Erradicar la pobreza extrema y
el hambre.
Lograr la enseñanza primaria
universal.
Promover la igualdad de género
y la autonomía de la mujer.
Reducir la mortalidad infantil.
Mejorar la salud materna.
Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
Estos objetivos fueron diseñados para guiar los esfuerzos internacionales hacia un
desarrollo más equitativo y sostenible.
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) actúan como un marco común para guiar los
esfuerzos del sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el objetivo de
que el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo asegure que estos objetivos sigan
siendo el centro de sus acciones. Estos objetivos reflejan una preocupación genuina por la
gravedad de los problemas ambientales y sociales que enfrenta el mundo.
Se pone especial énfasis en África, un continente severamente afectado por la
sobrepoblación, la pobreza, la explotación excesiva de recursos naturales, y los conflictos
políticos y sociales. Además, África enfrenta desastres naturales como sequías e
inundaciones, así como crisis migratorias hacia Europa y otros países desarrollados. Este
fenómeno migratorio trae consigo desafíos significativos, como la pérdida de identidad
cultural, la desintegración familiar, la discriminación racial, y la explotación laboral en
condiciones insalubres. En el continente americano, la desigualdad entre los países del
norte y del sur es evidente, y América Latina refleja una situación similar. México, en
particular, enfrenta un reto único debido a su proximidad con Estados Unidos, lo que invita
a reflexionar sobre las oportunidades y desafíos que esto presenta en el contexto de los
ODM y su implementación.
ANEXO
Capítulo 6. Desarollo sustentable
Las cuestiones ambientales involucran tanto a las ciencias exactas como a las ciencias
sociales. Pero al mismo tiempo también son cuestiones que implican decisiones políticas a
veces controvertidas y, por tanto, difíciles de resolver. Entonces, no importa cuánto
intentemos abordar estos temas desde una perspectiva científica, desde una variedad de
perspectivas científicas diferentes, siempre será necesario un prisma y un enfoque políticos.
Hoy en día, el objetivo central de la política medioambiental es lograr el desarrollo
sustentable, especialmente el desarrollo ecológica y económicamente sostenible. Proteger
los ecosistemas y la biodiversidad, y mantener la capacidad económica para producir
bienes y servicios para la humanidad. El concepto desarrollo sustentable es el resultado de
una acción concertada de las naciones para impulsar un modelo de desarrollo económico
mundial compatible con la conservación del medio ambiente y con la equidad social. Este
concepto es el mismo que sostenible, de acuerdo con el programa de las Naciones Unidas
para el desarrollo, este se refiere a él cubre las necesidades actuales sin perjudicar la
capacidad de las próximas generaciones para satisfacer las suyas; mejorando la calidad de
vida de las personas tomando medidas apropiadas de preservación del equilibrio ecológico,
protección del ambiente y aprovechamiento de los recursos de manera moderada.
Tal como señala la ONU, implica mantener el equilibrio entre el crecimiento económico, la
inclusión social y la protección del medio ambiente. En la clasificación del desarrollo
sustentable destacan dimensiones:
Ambiental
Este tipo se centra en preservar los
ecosistemas, proteger la biodiversidad y
mitigar los impactos del cambio climático.
Implica la reforestación, la conservación de la
vida silvestre y la compensación de carbono.
Social
Objetivo crear comunidades inclusivas donde
todos los individuos tengan igual acceso a
recursos, oportunidades y derechos humanos
básicos. Integrado con la educación, la
atención sanitaria, el alivio de la pobreza y el
bienestar social.
Económica
La sostenibilidad económica enfatiza la
necesidad de un crecimiento económico
equilibrado que promueva la prosperidad y al
mismo tiempo minimice los impactos
negativos sobre el medio ambiente y la
sociedad.
ANEXO
Capítulo 6. Desarollo sustentable
La participación social e institucional en el desarrollo sustentable
La participación social
La participación de la sociedad civil es fundamental para la implementación efectiva de
estrategias de desarrollo sostenible. Sin la intervención activa y organizada de los
ciudadanos, sería imposible gestionar de manera racional los recursos naturales renovables
y asegurar un desarrollo económico sostenible. Para lograr esto, es necesario crear nuevos
esquemas de corresponsabilidad ciudadana en el diseño y vigilancia de las políticas
públicas relacionadas con el medio ambiente.
En la actualidad, es común ver a grupos sociales, organizados o no, manifestándose en
contra de proyectos que, aunque promovidos como desarrollo económico, pueden tener
impactos sociales y ambientales negativos. La presión social ha sido tan significativa que
ha detenido grandes inversiones y proyectos en varias ocasiones, limitando la creación de
empleos y el desarrollo económico en las comunidades afectadas. Aunque muchos de
estos grupos, incluyendo ONG, actúan con buena fe y conocimiento técnico, no es raro que
algunos sean manipulados por intereses políticos o económicos.
La participación institucional
En México, incluso antes de la publicación de la
Ley General del Equilibrio Ecológico y
Protección al Ambiente en 1988, ya existían
organizaciones e individuos preocupados por el
medio ambiente. Estos grupos, a nivel individual
o colectivo, exigían a las autoridades que
prestaran más atención a los problemas
ambientales, como la contaminación de los ríos,
la mala calidad del aire en las ciudades, y el uso
descontrolado de pesticidas y residuos
industriales. Con los compromisos
internacionales adquiridos por México, se
comenzó a abrir espacio en las esferas oficiales
para la participación de la sociedad civil
organizada. Este proceso fue formalizado con la
inclusión en la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos de la obligación del
Estado de organizar un sistema de planeación
democrática del desarrollo nacional (Artículo 26).
Esto implica que las aspiraciones y demandas
de la sociedad deben ser incorporadas en los
planes y programas de desarrollo a través de la
participación de diversos sectores sociales.
ANEXO
Capítulo 7. Participación social e institucional en el desarrollo sustentable
La participación social
La participación de la sociedad civil es fundamental para la implementación efectiva de
estrategias de desarrollo sostenible. Sin la intervención activa y organizada de los
ciudadanos, sería imposible gestionar de manera racional los recursos naturales renovables
y asegurar un desarrollo económico sostenible. Para lograr esto, es necesario crear nuevos
esquemas de corresponsabilidad ciudadana en el diseño y vigilancia de las políticas
públicas relacionadas con el medio ambiente. En la actualidad, es común ver a grupos
sociales, organizados o no, manifestándose en contra de proyectos que, aunque
promovidos como desarrollo económico, pueden tener impactos sociales y ambientales
negativos. La presión social ha sido tan significativa que ha detenido grandes inversiones y
proyectos en varias ocasiones, limitando la creación de empleos y el desarrollo económico
en las comunidades afectadas. Aunque muchos de estos grupos, incluyendo ONG, actúan
con buena fe y conocimiento técnico, no es raro que algunos sean manipulados por
intereses políticos o económicos. En México, la democratización que comenzó a principios
del siglo XXI ha dado lugar al surgimiento de numerosos grupos sociales dedicados a la
gestión, difusión, capacitación e investigación en temas de desarrollo. A nivel internacional,
también se ha fortalecido la inclusión de estos grupos en la formulación y seguimiento de
políticas públicas, promoviendo una mayor eficiencia en la gestión gubernamental. Sin
embargo, la participación social en México ha sido un proceso heterogéneo debido a la
diversidad de organizaciones y a las diferencias geográficas y sectoriales en el país. Esta
participación ha sido promovida en diversas conferencias internacionales, desde la
Declaración de Estocolmo hasta la Cumbre de Johannesburgo, donde México ha firmado
compromisos para cumplir con los acuerdos alcanzados.
ANEXO
La participación institucional
En México, incluso antes de la publicación de la Ley General del Equilibrio Ecológico y
Protección al Ambiente en 1988, ya existían organizaciones e individuos preocupados por
el medio ambiente. Estos grupos, a nivel individual o colectivo, exigían a las autoridades
que prestaran más atención a los problemas ambientales, como la contaminación de los
ríos, la mala calidad del aire en las ciudades, y el uso descontrolado de pesticidas y
residuos industriales. Con los compromisos internacionales adquiridos por México, se
comenzó a abrir espacio en las esferas oficiales para la participación de la sociedad civil
organizada. Este proceso fue formalizado con la inclusión en la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos de la obligación del Estado de organizar un sistema de
planeación democrática del desarrollo nacional (Artículo 26). Esto implica que las
aspiraciones y demandas de la sociedad deben ser incorporadas en los planes y
programas de desarrollo a través de la participación de diversos sectores sociales. Las
leyes sectoriales, como la Ley de Planeación, la Ley Orgánica de la Administración Pública
Federal, y los Planes de Desarrollo y Programas Sectoriales, establecen las normas y
principios básicos para la planeación del desarrollo nacional. La participación social fue
crucial en la elaboración de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al
Ambiente, que incluye ampliamente la participación ciudadana en las políticas públicas
ambientales. Este ordenamiento fue el resultado de un extenso proceso de consulta y
discusión pública, en el que participaron instituciones académicas, organismos
empresariales, dependencias y entidades de la administración pública, así como
representantes de los gobiernos estatales y municipales involucrados en la gestión
ambiental.
ANEXO
Capítulo 8. La economía y el ambiente
En cuanto a la economía, es importante destacar que la fabricación y distribución de
tecnologías ambientales y equipos para reducir la contaminación es uno de los sectores
más desarrollados en los países desarrollados, además de ser uno de los más avanzados
en términos de ciencia y tecnología avanzada. Esto demuestra la magnitud del cambio
tecnológico que se ha producido en todo el mundo como resultado de los problemas
ambientales. El crecimiento sostenible debe empatizar el crecimiento económico, con la
equidad social, con la sostenibilidad ambiental y con el uso de los recursos naturales; sin
embargo, hay que considerar que vivimos en un mundo caracterizado por ambiciones
económicas, desigualdades, falta de conocimiento, de educación y de ética en todos los
niveles (Osorio, 2002). Los recursos ambientales comunes son sistemas donde los
usuarios tienen acceso de forma libre, como el aire, los peces marinos u otros comunes; se
le entiende a que estos recursos son para todos los individuos.
Generalmente las riquezas de una nación se van a clasificar en cuatro dimensiones:
La física: toda la infraestructura
La humana: individualidades de los ciudadanos
Social: creada por formas institucionales que permiten ver las capacidades productivas
de una nación.
Ecológicas: recursos ambientales que proveen de forma en bienes y servicios,
renovables y no renovables.
Pensar en la economía ambiental implica considerar estos aspectos y comenzar a medir no
solo los costos ambientales, sino también las formas en que estos pueden ser recuperados
o compensados. Por lo tanto, esta idea se basa en la idea de que el valor de las cosas no
solo se debe medir en términos de transacciones y dinero. Y si lo hacemos, es esencial
considerar lo que se considera una externalidad.
Los recursos económicos de una nación son aquellos necesarios para que se pueda
producir bienes y servicios que ayuden a satisfacer necesidades. Estos se pueden clasificar
en recursos naturales, bienes de capital y la mano de obra o laboral. Estos recursos ayudar
a que una nación pueda fluir de tal manera que se generen empleos, bienes duraderos, así
como también son de gran importancia en el medio ambiental, ya que una gestión de
manera responsable, principalmente del cuidado de los recursos naturales ayuda a la
conservación de los medios naturales protegidos.
En cuanto a los indicadores económicos se sabe que se utilizan para medir el
crecimiento económico (que se mide por el producto interno bruto) de un país.
Estos indicadores se usan para medir la rapidez con la que la economía produce
bienes de cualquier tipo.
ANEXO
Los instrumentos económicos presentan ventajas como:
- Permitir cumplir objetivos ambientales a un costo mínimo social
- Promueven la innovación tecnológica y la minimización de impactos ambientales
- Generar ingresos fiscales que apoyen programas de protección ambiental, etc.
Por último, en el análisis de costo- beneficio los costos y beneficios de una política o
programa se miden y se expresan en términos comparables, este compara los
costos de los proyectos con los beneficios a obtener. Sirve como medio para decidir sí
seguir con lo planeado o suspender el proyecto
Este análisis pretende hacer que las políticas sean eficientes, de modo que la sociedad no
tenga que pagar más de lo necesario