0% encontró este documento útil (0 votos)
45 vistas7 páginas

Cómo analizar y resumir textos eficazmente

El documento aborda la identificación del tema central de un texto, diferenciándolo de la tesis y el argumento, y propone un método para resumir textos que incluye la lectura atenta y la reescritura personal. También se analiza la estructura y características lingüísticas de los textos, incluyendo modalidades textuales, estructura interna y externa, y rasgos morfosintácticos y léxicos. Finalmente, se sugiere un enfoque para realizar un comentario crítico del contenido del texto, evaluando la madurez del pensamiento y la capacidad crítica del lector.

Cargado por

rsrp9wnbt2
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
45 vistas7 páginas

Cómo analizar y resumir textos eficazmente

El documento aborda la identificación del tema central de un texto, diferenciándolo de la tesis y el argumento, y propone un método para resumir textos que incluye la lectura atenta y la reescritura personal. También se analiza la estructura y características lingüísticas de los textos, incluyendo modalidades textuales, estructura interna y externa, y rasgos morfosintácticos y léxicos. Finalmente, se sugiere un enfoque para realizar un comentario crítico del contenido del texto, evaluando la madurez del pensamiento y la capacidad crítica del lector.

Cargado por

rsrp9wnbt2
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1.

Tema

El tema es la idea central del texto. A menudo resulta difícil de enunciar si no

se tiene mucha práctica. Para hacerlo más fácil, sería conveniente

preguntarse de qué trata el texto, de qué habla.

Es importante no confundir el tema con la tesis o el argumento. Muchas veces,

sobre todo en textos literarios, se desarrolla un determinado argumento para

tratar un tema. Esto se ve muy bien en los cuentos populares o en las fábulas,

ya que son relatos cortos y aparentemente sencillos. ¿”Los tres cerditos” trata

realmente de tres cerdos que huyen de un lobo? ¿”La liebre y la tortuga” trata

de una carrera? Como bien sabemos, en realidad no. Hablan de la pereza, el

valor del trabajo o la paciencia; esos son los verdaderos temas. El argumento

es una excusa, por decirlo así, para hablar de un tema determinado.

A la hora de nombrar el tema hay que intentar hacerlo con un sintagma

nominal, es decir, un nombre con algún complemento, a modo que los que

hemos mencionado antes: los peligros de la pereza, el valor del trabajo, la

recompensa de la paciencia… Un tema que resulte muy largo de nombrar

probablemente no sea correcto.

2. Resumen

Resumir un texto supone reescribirlo de manera mucho más breve. Para hacer

un buen resumen deberían seguirse los siguientes pasos:

 Leer atentamente el texto (que puede incluir el subrayado de sus ideas

principales)

 Extraer y ordenar las ideas principales


 Redactar el resumen

El primer paso no deja de ser la lectura atenta que se ha mencionado al

principio. Encontrar y ordenar las ideas principales no solo nos servirá para el

resumen, sino también para entender la estructura del texto (que luego habrá

que comentar) y para preparar comentarios de texto de otras asignaturas como

historia o filosofía.

La redacción del resumen tiene que ser personal, es decir, hay que intentar no

copiar explícitamente las palabras del texto, sino reescribir con nuestra manera

de expresarnos las ideas que hemos seleccionado, a poder ser en el orden del

mismo texto. Debe ocupar un solo párrafo cuyo tamaño oscile entre un cuarto y

un tercio del texto original.

3. Análisis de la estructura y características lingüísticas

En esta fase hay que comentar todos los elementos relacionados con la forma

del texto, para ello se analizan los siguientes aspectos:

3.1. La modalidad y tipología textual

Si nos es posible en un primer momento, debemos indicar a qué modalidad de

texto pertenece el fragmento (narrativo, descriptivo, expositivo o argumentativo)

y en qué tipo se encuadra (literario, científico, periodístico, publicitario…) Es

importante no confundir modalidad textual con tipo de texto.

Hay que intentar encontrar durante el análisis del texto rasgos lingüísticos

correspondientes a la modalidad textual y al tipo de texto que hemos señalado

para así justificar nuestra decisión. Esto no quita que podamos encontrar

elementos que no sean característicos del tipo de texto con el que trabajamos.
En ese caso, debe ser comentado con mayor razón, indicando si es o no

conveniente su uso.

3.2. Estructura

Uno de los rasgos más importantes para la caracterización de un texto es su

estructura. Por estructura textual entendemos las partes en las que se divide un

texto y su relación entre ellas.

Hay dos tipos de estructura: estructura externa y estructura interna.

La estructura externa es la estructura impresa del texto, es decir, cómo se

divide en párrafos.

La estructura interna se refiere al orden de las ideas del texto, es más

complicada. Las diferentes modalidades textuales poseen una estructura

interna recurrente:

 Los narrativos: introducción, nudo y desenlace

 Los expositivos: introducción, exposición y conclusión

 Los argumentativos: introducción, argumentación y conclusión

La estructura en detalle no es tan sencilla. Los narrativos presentan un conflicto

que provoca las acciones del nudo; los expositivos presentan muchas maneras

de estructurar la exposición; los argumentativos incluyen tesis, argumentos y

contraargumentos en su desarrollo. Hay que estudiar las modalidades en

detalle para realizar buenos comentarios.

Dependiendo de cómo ordenen las ideas los textos expositivos y

argumentativos tendremos uno de los siguientes tipos de orden:


 Deductivo: tesis al principio (de lo general a lo particular)

 Inductivo: tesis al final (de lo particular a lo general)

 Encuadrado: tesis al principio y al final

 Paralelo: varias tesis defendidas a la vez

Es importante dejar claro que estos esquemas son tendencias frecuentes,

puesto que nos podemos encontrar con muchos tipos de estructura. Las

estructuras externas e internas tienden a coincidir o a complementarse, pero no

siempre es así. Hay que comentar tanto si coinciden como si no.

3.3. Características lingüísticas

Una vez hecho lo anterior, debemos pasar a comentar los rasgos meramente

lingüísticos del texto, en especial aquellos que caracterizan su modalidad y

tipología textual, aunque podemos comentar todos los que consideremos

relevantes. Podemos analizar los siguientes aspectos:

 Morfosintaxis:

o Tiempos y modos verbales más usados (p. ej.: predominio de los

tiempos de presente o pasado, uso del subjuntivo o imperativo…)

o Persona gramatical predominante (p. ej.: primera persona, tercera

persona, plural de modestia…)

o Nivel de complejidad en las oraciones (uso de oraciones simples,

coordinadas o subordinadas)

o Modos de oraciones (enunciativas, interrogativas, exclamativas,

imperativas…)
o Uso de oraciones impersonales o pasivas reflejas

o Utilización de determinadas estructuras o empleo de ciertos

complementos

 Léxico:

o Uso de sustantivos concretos o abstractos

o Abundancia o no de adjetivación

o Expresiones recurrentes

o Campo semántico más utilizado, tecnicismos…

o Vulgarismos, arcaísmos…

3.4. Otros aspectos

Aún se pueden analizar y comentar otros rasgos que pueden ser relevantes

para nuestro trabajo, algunos muy importantes, como:

 Las funciones del lenguaje predominantes

 Coherencia, cohesión y adecuación del texto

 Rasgos estilísticos

 El propósito o finalidad del escrito, así como sus probables destinatarios

Cada modalidad textual realiza unas funciones del lenguaje determinadas:

 Narrativos: referencial y poética

 Descriptivos: referencial, expresiva y poética

 Expositivos: referencial
 Argumentativos: expresiva y apelativa

Cada característica lingüística, por su parte, ayuda a cumplir una función

determinada, por lo que, sería interesante agrupar las características que

encontremos por las funciones del lenguaje que cumplen.

Coherencia, cohesión y adecuación son las tres propiedades básicas que

todo texto debe tener. Muchas veces se pasa por alto comentarlas porque

resultan evidentes o parecen un detalle menor. Lo que tenemos que hacer es

comentar aquellos rasgos presentes en el texto que demuestren que estas tres

propiedades se cumplen. Sería complicado hacer aquí una exposición

completa de ellos y, al igual que las modalidades textuales, coherencia,

cohesión y adecuación deben ser estudiadas antes de empezar a comentar

textos.

Aparte de todos los rasgos comentados, puede ser comentado todo lo que se

considere interesante o necesario para nuestro trabajo.

4. Comentario crítico del contenido del texto

En esta última fase del comentario debemos hacer una valoración crítica de

las ideas expresadas en el texto, es decir, del contenido, a partir de nuestro

punto de vista sobre su tema con la única ayuda de nuestros conocimientos

generales. Una vez valoradas, debemos apoyarlas o refutarlas escribiendo un

pequeño texto argumentativo.

Yo suelo recomendar la siguiente estructura (cada uno de los puntos en un

párrafo distinto):

 Introducción
 Argumentación

o Tesis

o Argumento 1 (con ejemplo)

o Argumento 2 (con ejemplo)

 Contraargumentación (uno o dos contraargumentos, si se pide)

 Conclusión (reafirmando la tesis)

Esta actividad busca valorar la madurez de pensamiento y argumentación del

alumno, así como su nivel global de conocimientos, lo que vendríamos a llamar

“cultura general”, y su capacidad crítica y asociativa. Todo el comentario,

además, pretende evaluar la comprensión lectora y la expresión escrita. Es

más, la realización de un comentario de texto supone realizar un ejercicio de

lectura, síntesis (tema y resumen) y de redacción de un texto expositivo (el

comentario de los rasgos del texto) y argumentativo (el comentario crítico).

También podría gustarte