La performance (también denominada arte de acción) es una disciplina
artística creada a través de acciones realizadas por el artista u otros participantes,
pudiendo ser en vivo, documentadas, espontáneas o escritas, presentada a un
público dentro de un contexto expositivo, tradicionalmente interdisciplinario. La
performance se ha desarrollado a lo largo de los años como un género propio,
cuya obra necesita la presencia y ejecución de propio artista. Esta disciplina
juega un papel importante y fundamental en el arte de vanguardia a lo largo del
siglo XX.
Tradicionalmente involucra cuatro elementos básicos: el tiempo, el espacio, el
cuerpo o la presencia del artista en un medio, y la relación entre el creador y el
público. Las acciones, generalmente desarrolladas en galerías de arte y museos,
pueden tener lugar en la calle, cualquier tipo de escenario o espacio y durante
cualquier período de tiempo. Su objetivo es generar una reacción, en ocasiones
con la ayuda de la improvisación y el sentido de la estética. La temática suele
estar ligada a procesos vitales del propio artista, a la necesidad de denuncia o
crítica social y con un espíritu de transformación.
El término performance procede de la expresión inglesa performance art, con
el significado de 'arte en vivo'; si bien los términos performance y performance
art solo se usaron ampliamente en la década de 1970, la historia de la
performance en las artes visuales se remonta a producciones futuristas y cabarets
datados en la década de [Link] principales precursores y pioneros del arte de
la performance son artistas como Carolee Schneemann, Marina Abramovic, Ana
Mendieta, Chris Burden, Hermann Nitsch, David Bowie, Joseph Beuys, Peter
Gabriel, Nam June Paik o Vito Acconci, y los máximos exponentes en la
actualidad, artistas como Tania Bruguera, Abel Azcona, Regina José Galindo,
Tehching Hsieh, Marta Minujín o Piotr Pavlenski. Disciplina claramente ligada
al happening, al movimiento Fluxus, al arte corporal y, en general, al arte
conceptual.
La disciplina surgió en 1916 de forma paralela al movimiento dadaísta, acogida
bajo el paraguas y el nombre de arte conceptual, y fue un movimiento
capitaneado por Tristan Tzara, uno de los pioneros de la corriente Dada. Han
sido los teóricos de la cultura occidental los que han ubicado los orígenes de la
performance a principios del siglo XX, en los constructivistas rusos, futuristas y
dadaístas. Dada fue un importante inspirador gracias a actuaciones poéticas
lejanas a convencionalismos y los artistas futuristas, especialmente algunos
futuristas rusos, podrían identificarse dentro del proceso iniciático de la
performance.