Sucesiones
Monserrat Gudiño Soberanes
Maestro: Rodrigo Gallegos Valenzuela
Jueves 30 de enero 2025
Inexistencia, nulidad absoluta y nulidad relativa en los testamentos
Inexistencia del testamento
Al igual que el resto de los actos jurídicos contenidos en el Código Civil Federal,
existen principios bajos los cuales el testamento se denomina como inexistente por
lo cual no surte los efectos deseados. Por regla la inexistencia del acto jurídico,
ocurre cuando no se cumplen con los elementos esenciales para que se lleva a
cabo el acto, de ahí el que no se presentes las consecuencias jurídicas. Dichos
principios son:
1. Falta de consentimiento.
2. Falta de objeto.
Nulidad relativa
Se trata de cuando no se reúnen todos los caracteres de la nulidad absoluta,
siempre que el acto produzca provisionalmente sus efectos. Este tipo de nulidad se
presenta cuando uno de los elementos de validez se realiza pero no de la manera
correcta, la bondad de la nulidad relativa es que permite que se lleven a cabo los
saneamientos necesarios para que se lleve a cabo el acto jurídico deseado. Serán
nulos los testamentos que se hagan:
1. en memorias o comunicados secretos.
2. que haga el testador bajo amenazas contra su persona, bienes o de su
cónyuge o parientes.
3. sea captado por dolo o fraude.
4. donde no se exprese claramente la voluntad, sino por señales monosílabos
en respuesta a las preguntas que se le hacen.
5. cuando se otorga en contravención a las formas prescritas por la ley.
Nulidad absoluta
La nulidad absoluta no impide que el acto produzca provisionalmente sus efectos,
pero dichos efectos desaparecerán de manera retroactiva cuando el juez establezca
que existe la nulidad. Se presenta una nulidad absoluta cuando el objeto sobre el
que versa el acto jurídico es ilícito, o en algunos casos, cuando uno de los
elementos no existe. La nulidad absoluta a diferencia de la relativa se puede
reclamar en cualquier momento, ya que es imperceptible.
1. Ilicitud en el objeto de la herencia.
Conclusión
La nulidad absoluta y la relativa no hay manera de corregirlas, si se incurre en ellas
no hay forma de concretar el acto jurídico deseado, que en este caso se trata del
testamento. Por lo cual si nos encontramos frente a un testamento con nulidad
absoluta o un testamento con inexistencia jurídica, tendríamos que actuar conforme
a la sucesión legal, de nada nos serviría dar continuidad a este tipo de testamentos.
Si una persona lleva a cabo en vida un testamento nulo o inexistente no podrá hacer
reparos sobre los mismos y tendrá que llevar a cabo uno nuevo
Por otro lado, como ya se mencionó, la nulidad relativa tiene la bondad de
permitirnos reparar los errores en la forma en tanto la persona lo subsane antes de
fallecer. Pero en cuanto la persona se convierta en un De Cujus, nos veremos en el
mismo escenario que con el testamento de nulidad absoluta y la inexistencia jurídica
del testamento.
Es importante cuidar los detalles de estas tres figuras si no queremos que nuestra
última voluntad sea ignorada e intercambiada por un proceso de sucesión legítima
en la cual no se respetaría nuestra voluntad y decisión de transmitir nuestro
patrimonio como más veamos conveniente. Ya que no nos sera posible resolver
dichas situaciones post mortem.