LA VISITA
ste es Manolo, tortugo sabio que toma mate de leche chocolatada bajo un ombú,
en las afueras de Pehuajó. Lo acompaña su familia, además de una perdiz, un cuzco
overo, la gata Cachimba, cuatro plantas de lechuga y una pareja de benteveos.
Descansan mientras suena la música, porque Manolo es propietario y animador de la
FM Quelonio, que transmite desde una cabina en un hueco del ombú, con micrófonos de
zapallito de moderna tecnología.
Terminado el tema musical a cargo de la banda Calandrias Pop, Manolo se arrima al
micrófono para charlar con sus oyentes.
Y les cuenta otra vez el mismo cuento, de cuando él era chiquito y llegaba el malón, al
galope, chillando, meta lanza y boleadoras. ¡Indios bravos aquellos!
En esos lejanos tiempos, Manolo se asomaba a espiar valientemente a la indiada, desde
el borde de un pozo.
Tiene que interrumpir la charla porque resulta que ahora también llega un malón. No
puede ser.
—Estimados oyentes, andaré flojo de la vista —dice Manolo.
Pero los benteveos le confirman, desde lo alto del ombú, que es cierto que allá lejos,
levantando polvareda en el asfalto, llega un malón, al parecer bravo como los de antes.
Todo esto relata Manolo y después pone música otra vez.
—Estimados oyentes, sólo se trata del malón de los Ranqueteles, que rumbea para el
centro.
Las aves que vuelan salen volando, la perdiz silba, la gata Cachimba se esconde detrás
de un zapallo, el perro overo aúlla, las lechugas se cierran hoja por hoja. Interrumpen la
transmisión porque el malón pasa como un bólido, a los bocinazos y sembrando alboroto
bailable.
Al rato largo llega una gallina movilera a los tropezones y le abren el micrófono para
que cuente:
—¡Aquí, en vivo y en directo, para FM Quelonio! Avanzan los Ranqueteles para
entrevistar, en exclusividad, a Manuelita la tortuga, que en estos momentos atraviesa la
17