Guía Nº 1 Adulto
Estudiante:
Valentina González Serje
Facultad ciencias de la salud, Universidad Metropolitana
Nutrición clínica
Clínica Reina Catalina
Dra. Ana Milagro Mercado
Nutrición y dietética Vl
14/03/2025
Evaluación del estado nutricional en adultos hospitalizados
La evaluación del estado nutricional de un individuo permite conocer el grado en que la
alimentación cubre las necesidades del organismo o, lo que es lo mismo, detectar situaciones
de deficiencia o de exceso. Dicha evaluación debe ser un componente del examen rutinario
de las personas sanas y es importante en la exploración clínica del paciente.
Es necesaria para proponer las actuaciones dietético-nutricionales adecuadas en la
prevención de trastornos en personas sanas y su corrección en las enfermas.
La evaluación del estado nutricional en pacientes hospitalizados es fundamental para
identificar aquellos que están en riesgo de desnutrición o que ya presentan desnutrición.
Tamizaje nutricional
El tamizaje nutricional es un proceso inicial que se utiliza para identificar a los pacientes que
tienen un riesgo nutricional elevado y que podrían beneficiarse de una evaluación más
detallada del estado nutricional. Este proceso generalmente incluye la aplicación de
cuestionarios o herramientas de evaluación para identificar factores de riesgo, como la
pérdida de peso no intencional, la disminución del apetito, enfermedades crónicas, entre
otros.
El tamizaje nutricional temprano en la hospitalización permite detectar a los pacientes en
riesgo y tomar medidas preventivas para evitar complicaciones relacionadas con la
desnutrición. El tamizaje nutricional es útil porque permite priorizar la atención, hacer
intervenciones oportunas, reducir las complicaciones asociadas a la malnutrición y optimizar
el uso de los recursos de nutrición. El tamizaje nutricional también es conocido como
tamización, cribado, screening o triaje nutricional. Para llevar a cabo el tamizaje nutricional
se suelen emplear cuestionarios, pruebas antropométricas, pruebas de laboratorio o una
combinación de éstas.
La tamización permite seleccionar en forma rigurosa los pacientes en riesgo nutricional que
se pueden beneficiar de una intervención. Las premisas para la correcta aplicación de
herramientas de tamización, en general, son: que la prevalencia de la enfermedad sea
significativa, que tenga tratamiento y que exista una herramienta eficaz. Todos estos criterios
se cumplen en el caso de la desnutrición.
Precisiones a tener en cuenta en un tamizaje nutricional
Si bien es cierto, se ha demostrado que las herramientas empleadas en el tamizaje nutricional
son confiables, en ningún caso pueden reemplazar a una evaluación nutricional completa y
exhaustiva. Por esta razón, es importante saber las siguientes precisiones:
a) Los resultados de una prueba de tamizaje nutricional no representan un diagnóstico
nutricional; son herramientas que permiten la detección rápida de personas con riesgo
nutricional.
b) Las pruebas de tamizaje nutricional han sido creadas a partir de estudios que han
permitido medir su especificidad y su sensibilidad. Cualquier cambio en su estructura, es
decir, cambios en los puntajes, aumento o disminución de preguntas o variables, entre otras
modificaciones; deben pasar por un trabajo de investigación previo que demuestre si estos
cambios afectarán la especificidad y la sensibilidad original.
c) Las pruebas de tamizaje nutricional deben ser empleadas en el mismo tipo de
población en el que fueron desarrolladas, de otra forma sus resultados pierden validez, en
función de lo citado, debe promoverse la investigación encaminada a medir su validez según
país o región.
Métodos de tamizaje en adultos
• Puntaje de riesgo nutricional: Desarrollada por Kondrup, et al., en 2002,
el Nutritional Risk Score-2002 (NRS-2002) es la herramienta recomendada por
ESPEN. Fue elaborada teniendo en cuenta que la gravedad de la desnutrición y el
incremento en las necesidades nutricionales asociadas a la enfermedad, son
indicaciones para soporte nutricional.
Por lo tanto, estos parámetros se incluyen en la herramienta, la cual ha sido validada en, al
menos, 128 ensayos clínicos.
Por sus características y la solidez en su capacidad para identificar los pacientes que se
beneficiarán de una intervención nutricional, la Asociación Colombiana de Nutrición Clínica
recomienda la utilización de esta herramienta.
• El NRS-2002 tiene tres componentes: Estado nutricional, gravedad de la
enfermedad y edad. Por el estado nutricional se asignan tres puntos separados, según
el IMC, la pérdida de peso y la ingestión de la semana anterior.
Según la categoría del IMC (kg/m2), menos de 18,5, de 18,5 a 20,5 (más un punto
adicional de alteración del estado general para estas dos categorías), y más de 20,5
kg/m2; pérdida de peso: menos de 5 % en tres meses, más de 5 % en dos meses y más
de 5 % en un mes (peso>15 % en 3 meses), y valoración de la ingestión
proporcionalmente a las necesidades de la semana anterior (0 a 25 %, 25 a 50 %, 50
a 75%, y más de 75 %). En cuanto a la edad, todos los sujetos con más de 70 años
tienen un punto adicional. El puntaje total va de 0 a 7.
Un valor mayor o igual a 3 indica que el paciente puede beneficiarse de la terapia nutricional.
Si es menor de 3, se considera una nueva evaluación en un plazo máximo de siete días, según
el paciente.
• Valoración global subjetiva: Nació como resultado de una serie de estudios
iniciados por Baker et al y culminados por Detsky et. Ellos buscaban determinar si
un interrogatorio clínico convencional, podía tener el mismo poder de predecir el
estado de nutrición de un paciente, como lo tienen los datos antropométricos y
bioquímicos. Esta prueba indaga sobre cambios en el peso, alteraciones en la ingesta
usual de alimentos, limitaciones en la capacidad funcional con la presencia de
síntomas gastrointestinales significativos y presencia aguda o crónica de
enfermedades que puedan afectar el estado de nutrición y la capacidad funcional del
paciente. Su inconveniente es que no se evaluó formalmente en enfermos graves, pero
cuando se realiza en el momento de la presentación y a intervalos regulares durante
el tratamiento puede brindar información útil. Una limitación importante del método
es la falta de cuantificación, lo que le resta sensibilidad para detectar los cambios en
el estado del paciente durante la evolución. La valoración global subjetiva presenta
una sensibilidad del 96-98% y una especificidad del 82-83%.
La valoración global subjetiva se desarrolló en los años ochenta para evaluar el
estado nutricional basándose en datos de la historia clínica y el examen físico.
En Colombia, es la principal herramienta utilizada. En una encuesta aplicada por la
Asociación Colombiana de Nutrición Clínica en 88 hospitales del país, se encontró que el 50
% de los hospitales donde hay conformados grupos de terapia metabólica y nutricional se
utiliza la valoración global subjetiva y en 35 % utilizan el método de Ferguson.
Hospitales sin estos grupos, en 45,5 % se aplica la valoración global subjetiva y en 40,9 % la
herramienta de Ferguson (datos sin publicar).
Aunque comúnmente se usa para valoración, esta herramienta pretende detectar pacientes en
estado de desnutrición o en riesgo, característica de una herramienta de tamización. Por
considerarse una herramienta más eficaz en identificar pacientes con desnutrición ya
establecida que en riesgo, por necesitarse una formación específica para aplicarla y por su
duración (aproximadamente, 15 a 20 minutos), ésta no puede tenerse en cuenta como
herramienta para la Tamización Nutricional del Paciente Hospitalizado.
• Herramienta universal de tamización de malnutrición (Malnutrition Universal
Screening Tool, MUST):
La British Association for Parenteral and Enteral Nutrition (BAPEN) recomienda
esta herramienta, la cual ha sido validada para usarse en población adulta, en la
comunidad y en el hospital. Tiene en cuenta el IMC, la pérdida de peso y el efecto
agudo de la enfermedad.
Es de difícil aplicación cuando no se puede medir la talla del paciente. La ESPEN la
recomienda para la tamización en comunidad extrahospitalaria. Fue diseñada con el obejtivo
de detectar la desnutrición proteico-calórica o el riesgo de desarrollar desnutrición.
• Herramienta de tamización de malnutrición (Ferguson) (Malnutrition
Screening Tool, MST):
Es una herramienta de tres preguntas, desarrollada y utilizada en Australia, para ser
aplicada en todos los pacientes adultos, usando información de rutina. Es fácil y
rápida de aplicar. Dos de las tres preguntas se refieren al apetito y a la pérdida no
intencional de peso.
Fue desarrollada para establecer el riesgo nutricional en el adulto hospitalizado; sin embargo,
ninguna de las preguntas hace referencia a la enfermedad. Por su sencillez y porque puede
ser aplicada por todo el personal hospitalario, esta herramienta fue escogida por la Asociación
Colombiana de Nutrición Clínica para ser utilizada si la NRS-2002 no puede serlo.
• Tamización Nutricional del Paciente Hospitalizado en cuidado crítico:
El puntaje de riesgo nutricional (Nutricional Score Risk, NSR) se derivó de
la Nutrition Screening Initiative y fue elaborado para pacientes mayores de 65 años.
Fue modificado para utilizarse en las unidades de cuidados intensivos, en forma práctica,
viable, rápida, clara y útil, en la obtención de resultados en los pacientes críticamente
enfermos (34). No ha sido evaluado ni validado para su utilización de rutina.
• Riesgo nutricional en el paciente críticamente enfermo (Nutrition Risk in the
Critically Ill (NUTRIC):
Diversas herramientas se han implementado en el pasado para evaluar el riesgo
nutricional en la unidad de cuidados intensivos (Nutritional Risk Index, Nutritional
Risk Screening, Mini-Nutritional Assessment y Malnutrition Universal Screening
Tool), siendo incapaces de cuantificar dicho riesgo.
Por este motivo, todos los pacientes internados en la unidad de cuidado crítico, se han
rotulado como de alto riesgo nutricional; sin embargo, se ha demostrado que los pacientes
críticamente enfermos se benefician en diferente proporción de la intervención nutricional,
por lo cual una herramienta desarrollada recientemente por el equipo de Heyland (Score
NUTRIC) utiliza seis parámetros para estratificar el riesgo nutricional, la mortalidad y la
respuesta a la terapia nutricional.
Estos parámetros son: la edad, APACHE II, SOFA, los días de hospitalización antes del
ingreso a la unidad de cuidados intensivos, el número de enfermedades concomitantes y los
niveles de IL-6, tomados en las primeras 24 horas de ingreso. La puntuación es de 0 a 10 y
solo los pacientes de alto riesgo con puntaje igual o mayor de 6, demuestran reducción en la
mortalidad como respuesta a la terapia nutricional.
En aquellas instituciones donde no es posible medir los niveles de IL-6, esta puede excluirse
sin afectar los valores pronósticos del puntaje. Se recomienda no aplicar otras herramientas,
como la NRS-2002, en esta población.
• Tamización nutricional según la edad:
La valoración de “mini evaluación nutricional” (Mini-Nutritional Assesment, MNA)
es una herramienta que fue desarrollada para los adultos mayores. Otras, como la
NRS-2002, se puede aplicar a personas de todas las edades.
VALORACIÓN NUTRICIONAL - ADULTO
• Paciente: Rodrigo Rodríguez Cárdenas
• Habitación: 1104
• Edad: 79 años
• Peso estimado: 48.5 kg
• Talla: 1.68 m
• IMC: 17.5
• Pantorrilla: 28 cm
• Brazo: 20.5 cm
Clasificación Nutricional
• Diagnóstico: Desnutrición Grado I Moderado
Examen Físico
• Paciente hemodinámicamente estable.
• Cabello hidratado y bien implantado.
• Uñas en perfecto estado.
• Consciencia y estado de alerta conservados.
• Buena tolerancia a vía oral.
Antecedentes Médicos
• Cirrosis hepática.
• Hipertensión.
Anamnesis Alimentaria
• Apetito: Bueno.
• Preferencias: Consume frutas y verduras regularmente, especialmente en ensaladas.
• Restricciones: No consume alimentos procesados ni empaquetados. En casa preparan las
comidas con bajo contenido de sal y azúcar.
Alimentación habitual:
• Desayuno: Huevo, bollo, café con leche, arepa, queso.
• Almuerzo: Sopa, ensalada de brócoli, arroz, pollo, pescado guisado.
• Cena: Carne molida, cerdo asado, arepa, ensalada de brócoli.
Prescripción Nutricional
• Dieta: Hipercalórica e hiposódica, baja en azúcares, libre de sodio y grasas saturadas.
• Aporte calórico: 37 kcal/kg/día → 1,794 kcal/día.
• Aporte proteico: 1.2 g/kg/día → 58 g/día.
Intervención Nutricional
• Se brinda consejería nutricional con recomendaciones adaptadas a la condición del paciente.