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Creencias sobre el nacimiento de mellizos

El documento explora las creencias y rituales en torno al nacimiento de mellizos y niños con anomalías en la cultura andina, destacando su conexión con lo sobrenatural y la reverencia hacia deidades como el rayo. Se menciona que estos nacimientos eran considerados tanto auspiciosos como desafortunados, dependiendo de las circunstancias, y a menudo requerían rituales de penitencia y sacrificios. Además, se discute el papel de los mellizos en la predicción del futuro y su relación con los sacerdotes y rituales de culto.

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Creencias sobre el nacimiento de mellizos

El documento explora las creencias y rituales en torno al nacimiento de mellizos y niños con anomalías en la cultura andina, destacando su conexión con lo sobrenatural y la reverencia hacia deidades como el rayo. Se menciona que estos nacimientos eran considerados tanto auspiciosos como desafortunados, dependiendo de las circunstancias, y a menudo requerían rituales de penitencia y sacrificios. Además, se discute el papel de los mellizos en la predicción del futuro y su relación con los sacerdotes y rituales de culto.

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Estas ideas no solo eran relegadas al ámbito agrícola, sino que subyace en

la cotidianidad, en etapas clave de la vida, el nacimiento por ejemplo era un


acontecimiento trascendental y de su normalidad o anormalidad se
desenvolvía el destino del bebé, estas ideas también están presentes en las
relaciones de los extirpadores y de algunos cronistas. Los extirpadores de
idolatrías constataron que los niños gemelos, mellizos y los que nacían de
pie eran considerados huaca y su nacimiento era interpretado como señal
de buena o mala fortuna según sea el caso. En uno de los "abusos" mayores
en los indios que era no bautizar a los CHUCHUS o CHAPCA, que no morían o
no eran sacrificados. La costumbre prescribía que añadieran CHAPCA a su
nombre y que los CHUCHU se llamaran CURI o LIBIAC que significan "trueno"
o "rayo" en los departamentos del centro del Perú, según la creencia que
uno de los mellizos había sido gestado por Libiac, el señor de las lluvias.

Albonoz alude también a la relación entre las guacas yllapas y la categoría


dual de ciertas huacas vinculadas al rayo:

“Ay otros géneros de guacas que se llaman yllapas, que son cuerpos
muertos embalsamados de algunos pasados suyos principales, a los cuales
reverencian y mochan. Esta no es mocha general sino particular de la
parcialidad o ayllo que desciende de los tales muertos. Guárdanlos con
mucho cuidado entre paredes a ellos y sus bestidos y algunos basos que
tenía[n] de oro y plata y de madera o de otros metales o piedras. De este
nombre de yllapa, hay otras guacas que son los lugares donde caen rayos
del cielo, y de tal manera reverencian estos lugares, que en la casa que da
el rayo, la cierran con todo lo que está dentro y no tocan a ella ni se
aprovechan della. También llaman yllapa a los niños geminas que salen dos
o más de un bientre y los suelen sacrificar a los rayos y truenos diziendo
son sus hijos. Y a todas las criaturas que nascen con alguna monstruosidad
o diferenciado a los demás las suelen sacrificar a sus guacas, aunque la
diferencia sea sólo en tener muchos remolinos en el cabello de la cabeza;
que si nacen con los ojos travados, o las manos o pies con más o menos
dedos o con otra lesión o en los demás miembros, hazían -e creo hazen- el
dicho sacrificio dellos a los dichos rayos llamado[s] yllapa; y los he yo
castigado en mis visitas a muchos.” (Albornoz, 1984)

Mariscotti corrige la opinión de Villar Cordova que Pachamama va unida a la


frase "madre de mellizos", mencionando las entradas lexicológicas de
Bertonio (1612) que dicen:

"Pachachata huahua: El hijo mellizo, q' de vn parto salió a la luz en


compañía de otro"; "Pachahuahua, Ide'. Y es de aduertir que al primero de
los dos niños q' sale llaman Visa, y al segundo Ccakha y a la niña q'sale
primero llaman Ahualla, y a la segunda Hispalla: Y también es de notar, que
los indios tenían por mal agüero quando la muger paria dos vn parto, y para
remedio dello tenia muchas supersticiones". (Bertonio, 1879)

El licenciado Polo de Ondegardo en 1567 por su parte refiere que:

"Si algún varón o mujer nació en el campo en tiempo que atronaua


llamándole Chuqui illa (nombre de Illapa) cuando era viejo le mandaban
entendiese en ésto creyendo que el sacrificio hecho por mano déste era
más acepto algunos llamados hijos del trueno nacidos de mujeres que
habían concebido del trueno, y parido Y a éstos los señalaban para esto a
dos o tres nacidos de vn vientre. y todos aquellos en auienes ponía más de
lo común la naturaleza los señalaban para esto" · (Silverblatt, 1990)

Según Cobo (1653) algunas mujeres hacían entender que estando en el


campo en tiempo tempestuoso, fueron preñadas por el trueno, y al cabo de
nueve meses las parieron (piedras) con grandes dolores, y que en sueños
les fué dicho que serían ciertas las suertes que con ellas hiciesen. "
(Silverblatt, 1990) Según Silverblatt, las mujeres que daban a luz piedras
sagradas o tenían nacimientos "extraordinarios" habían experimentado una
unión especial con lo sobrenatural y con su deidad de la conquista. Eran
"hijos del Illapa" y los dioses los destinaban para oficiantes del culto de las
deidades nativas. La madre o los padres de los mellizos u otros niños
especiales, fuera de la norma de procreación humana, debían participar en
rituales complejos que los clérigos españoles como Arriaga confundieron
con ritos de penitencia por el ayuno y la abstinencia "hazen grande
penitencia como si wiesen hecho vn gran pecado" (Silverblatt, 1990)

Según Valiente entre los incas se suponía que la causa del embarazo
(chichuchini) no era solo el acto sexual, sino que en él intervenían también
fenómenos sobrenaturales como el rayo y el trueno, a los que se rendía
culto y a quienes se les atribuía la paternidad de los mellizos (isccay
huachascca), la de los niños de labio leporino (huakacipri, huakavirpa), la de
los nacidos de pié (chacpa) la de los niños con seis dedos (parcca chaqui,
huacca) (Valiente, 1979). Ellos también eran designados para labores del
culto, la curación y el ministerio de las huacas.

Según Garcilazo de la Vega, la voz "HUACA" significa "ídolo", "cosa sagrada"


y suele darse a aquello que sale de su curso natural la mujer que pare dos
de un vientre, o a los mellizos paridos por ella, a los niños que nacen de pié,
o doblados, o con seis dedos en pies y manos, o encorvados o con algún
defecto mayor o menor en el cuerpo o en el rostro, (labios partidos)
(Mariscotti, 1978).

Francisco de Avila (1598) refiere que en Huarochirí actual sierra de Lima,


sufrían cuando cuando nacían mellizos de un solo sexo, porque el año iba a
ser muy malo, mientras que el nacimiento de mellizos hombre y mujer, se
tenían por buena señal. Para los machas en Bolivia, el nacimiento de
gemelos es de gran significación Una mujer que da a luz a gemelos se
considera capaz de maldecir a otras (Platt, 1976). El otro extremo es
mencionado por Garcilazo de la Vega según el cual el nacimiento de
mellizos se consideraba un acontecimiento propicio La parturienta era
sacada por las calles con gran fiesta y regocijo, le ponían guirnaldas de
flores, con grandes bailes y cantares por su mucha fecundidad, Garcilazo
refiere también que en otras naciones lloraban teniendo esos partos por mal
agüero. (Mariscotti, 1978)

Según Trimborn y Keim los mellizos de distinto sexo no representan una


cosa doble, sino la unión, tinkuy o yanantin como marido y mujer, mientras
que los de sexo idéntico si son algo doble. Los mellizos varón y mujer
encierran un ideal de cuatripartición, mientras que los gemelos la dualidad
(Mariscotti, 1978).

Los Buechler (1971) documentaron una gran ceremonia en Combi 1965


motivada por el nacimiento de mellizos muertos y por una granizada que se
produjo casi simultáneamente. Cuatro YATIRI y doce niños encargados de
rezar y ayunar en representación de la comunidad fueron los actores
principales de la ceremonia. Los doce niños elegidos debían tener las
anomalías congénitas ya mencionadas. Los doce niños según los compeños
representan a los doce apóstoles de Cristo Otros cronistas afirman que
estos niños estaban señalados para el ministerio de las huacas y que al
llegar a la vejez eran consagrados como oficiales de sacrificio. (Mariscotti,
1978)

Según Villagómez (1919 [1649]) si los mellizos morían pequeñitos, los


metían en ollas y los guardaban en sus casas como una cosa sagrada Las
fuentes contemporáneas afirman que estos niños eran dedicados al rayo y
otras divinidades y depuestos junto con los abortos en los santuarios y
tumbas familiars (MACHAY).

Los cuerpos Chuchos, y por otro nombre Curi, que es cuando nacen dos de
un vientre, si mueren chiquitos, los meten en unas ollas, y los guardan
dentro de una casa como una cosa sagrada, y dicen, que el uno es hijo del
rayo. Tienen en su nacimiento muchas supersticiones, todas enderezadas a
hacer penitencia, porque se les perdone el pecado, que entienden que fue
el haber nacido juntos (...) De la misma manera guardan los cuerpos
Chacpas, si mueren pequeños que son los que nacen de pies, en lo cual
también tienen grandes abusiones, y si viven, añaden al sobrenombre el de
Chacpas, y a los hijos destos llaman al varón Masco, y a la mujer Chacbi.
Pero el mayor abuso que tienen en esto es, que ni a los Chuchus, ni a los
Chacpas no los bautizan, si ellos lo pueden esconder de los curas.
(Villagómez, 1919 [1649)

Cuando nacen dos en un parto, que llaman Chuchus, o Curi, y en el Cuzco


Taquihuahua, lo tienen por cosa sacrílega, y abominable. Y aunque dicen
que el uno es el hijo del rayo, hacen grande penitencia como si hubiesen
hecho un gran pecado; lo ordinario es ayunar muchos días assí el padre
como la madre, no comiendo sal, ni agí, ni juntándose en ese tiempo, que
en algunas partes suelen ser por seis meses. En otras partes assí el padre
como la madre se echan de un lado cada uno de por sí, y están cinco días
sin menearse de aquel lado, el un pié encogido, y debajo de la corva ponen
un pallar, o haba hasta que con el sudor comienza a brotar, y otros cinco
días se vuelven del otro lado de la misma manera, y este tiempo ayunan al
modo dicho. Acabado esta penitencia los parientes cazan un venado, y
desollándole hacen uno como palio de pellejo, y debajo dél pasean a los
penitentes con unas soguillas al cuello, las cuales traen después por
muchos días. (Villagómez, 1919 [1649)

En Huaylas, Ancash, durante las visitas de idolatrías realizadas en 1610


fueron descubiertos esos sitiales o adoratorios que Hernández Príncipe
describe:

"Cada cabeza de familia que llamaban CHURI, tenía su lugar conocido,


arriba de esta Antigua población junto al adoratorio del Rayo donde tenían
sus dioses penates que llaman CONOPAS: y sus sacrificios de llamas en
circuitos de lozas donde escondían sus carbones y cebo de llamas. Allí
tenían cada cual en hileras sus abortos, CHUCHOS y CHAPCAS, nacidos de
pies y dos de un vientre, ofrecidos al Rayo, al Sol o lucero, conforme la
suerte de los hechiceros y junto a ellos los sacrificios de carneros con que
los consultaban.”

Según Mariscotti el momento de las investigaciones no permiten afirmar


que las concepciones sobre este ser mítico estén vinculadas con las
referentes a los mellizos y niños anómalos. Los Incas acudían a los mellizos
a menudo para predecir el futuro; como la posición liminal les confiriera otra
temporalidad, poniéndose en contacto con el porvenir y permitiéndoles
predecirlo. (Bouysse-Cassagne 1987.189)

Guarnan Poma de Ayala señala varias veces en su obra la presencia de


"uisas" o "visas" entre los brujos. La palabra "visa" designa a los mellizos en
aymara. "de preguntar a estos supayconas tenían oficio los hechiceros
pontífices llamados cuntivisa, ualla uiza". "Hordeno y mando en esta gran
ciudad, cabecera destos reynos, ayga un pontífice hechicero mayor llamado
ualla viza, conde viza y otros Chinchaysuyo y de Andesuyo y de Collasuyo y
Condesuyo... estos tenían en el templo del sol y otros muchos tenían otros
templos".(Bouysse-Cassagne, 1987) Si la interpretación de la palabra "uiza"
es exacta, podríamos formular la hipótesis de que el rango de sacerdote
mayor, al igual que la realeza (los incas reynantes constituyen una diarquía)
pudieron darse conforme al conjunto del sistema social, que es un sistema
dualista y el dualismo más perfecto es el de los mellizos. (Bouysse-
Cassagne, 1987)

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