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Macchi Materiales Dentales 4ta Ed-1-21

El documento es un índice de un texto sobre materiales dentales, que abarca desde fundamentos de materia y materiales hasta aplicaciones en odontología. Se divide en secciones que incluyen propiedades de materiales, restauraciones plásticas, impresiones y modelos, incrustaciones, coronas y puentes, así como otras aplicaciones como prótesis y endodoncia. Además, se discuten las características de los materiales metálicos, cerámicos y orgánicos, así como sus uniones químicas.

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Macchi Materiales Dentales 4ta Ed-1-21

El documento es un índice de un texto sobre materiales dentales, que abarca desde fundamentos de materia y materiales hasta aplicaciones en odontología. Se divide en secciones que incluyen propiedades de materiales, restauraciones plásticas, impresiones y modelos, incrustaciones, coronas y puentes, así como otras aplicaciones como prótesis y endodoncia. Además, se discuten las características de los materiales metálicos, cerámicos y orgánicos, así como sus uniones químicas.

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I

I NDI CE

PREFACIO VII

SECCIÓNI FUNDAMENTOS I
1 Materia y materiales J
2 Propiedadesde los materiales l3
3 Sistemas,materialesy adhesión 35
4 Materiales metálicos 43
5 Materiales orgánicos 81
6 Materiales cerámicos 97
7 Materialescombinados 103

SECCIÓN II RESTAURACIONES PLÁSTICAS 103


8 Operatoria dental y restauraciones 109
9 Selladoresde fosas y fisuras tt7
10 Materiales y protección dentino-pulpar t25
ll Cementos 129
12 Ionómeros vítreos 137
13 Composites 145
14 Unidadesparafotopolimeización 159
15 Adhesión a los teiidos dentarios r67
16 Compómeros t'77
17 Amalgama 183

SECCIÓN III IMPRESIONES Y MODELOS 201


18 Generalidades 203
19 Hidrocoloides para impresión 207
20 Yeso y modelos 219
2l Elastómerospara impresión 229
22 Impresiones no elásticas 239
23 Cubetasindividuales 24',7
11
XtV·!-II!~l!~il!l!~l.l 1 .••••••••••••••••••
.
SECCIÓN IV INCRUSTACIONES, CORONAS Y PUENTES 279

Capítulo 24 Restauraciones indirectas 281


Capítulo 25 Composites para restauraciones indirectas 287
Capítulo 26 Procedimientos de colada 291
Capítulo 27 Aleaciones para coladas 299
Capítulo
Capítulo
28
29
Porcelana 309
Porcelana sobre metal 321
Sección 1
Capítulo 30 Soldadura 329
Capítulo 31 Agentes cementantes 333

SECCIÓN V OTRAS APliCACIONES 341

Capítulo
Capítulo
32
33
Prótesis removible 343
Endodoncia 355
fUNDAMENTOS
Capítulo 34 Ortodoncia 371
Capítulo 35 Implantología 391

Bibliografía 399
KWWSERRNVPHGLFRVRUJ
Índice analítico 401
Materia y materiales
lJ

Generalidades y clasificación de los materiales


El objetivo de este texto es el estudio de los denominados "materiales
dentales" y puede constituir un razonable punto de partida describir qué
comprende esa denominación.
Si bien es posible que no resulte fácil encontrar definiciones muy satisfac-
torias, puede comenzarse analizando el significado de las palabras "materia-
les" y "dentales", recurriendo para ello a algún diccionario. Es casi seguro que
en él está el término "material" y que una de sus distintas acepciones se re-
fiere a su uso en plural. El significado es entonces "materia con que se hace
una cosa" o bien "materias necesarias para realizar una obra o ejercer una
profesión". En cuanto a "dental" significa "relativo a los dientes".
Si, con un poco de libertad, se unen ambos significados, puede acep-
tarse que "materiales dentales" es la materia o las materias empleadas pa-
ra ejercer una profesión relativa a los dientes, es decir, para ejercer la
odontología.
También se emplea la expresión "biomateriales dentales" con la misma fi-
nalidad. Se parte para ello de la concepción de "biomaterial" como material
utilizado en relación con un medio biológico o en una profesión vinculada
con las ciencias de la salud. Sin embargo, algunas denominaciones reservan
el término "biomaterial" para hacer referencia al que interactúa con un teji-
do biológico.
Surge de estas consideraciones que los materiales dentales son materia y,
por consiguiente, para conocerlos, estudiarlos y utilizarlos correctamente se
hace necesario partir del conocimiento y estudio de lo que se entiende por
"materia".
En los textos de química y de física, materia es todo aquello que tiene ma-
sa y, por lo tanto, ocupa un lugar en el espacio. También en ellos se descri-
4 ~-~-'
,. • • • • • • • • • • 5

he cómo la materia no L'S continua, sino que está formada por partículas que Como los ;\tomos nll'tülkoli plll'dl'll n>mhinarse con Jos no metálicos
guardan cierta relación entre sí. 1 p. l'j., en las sales), hay mall'l'ia y lll;lll'l'iaks constituidos por esos dos tipos
Cuando esa relación es estable, en el sentido de que cada una de esas par- dl' ;itomos. Se denominan materiales cerámicos (yeso, mármol, etc.).
tículas mantiene una posición definida con respecto a las que la rodean, la l'or último, existe materia t::n la cual grupos de átomos se unen primera-
materia se presenta en estado sólido. Cuando esa relación es menos estable y llll'lltl' entre sí para formar las moléculas y, en segunda instancia, la relación
no hay ubicación definida con respecto a las vecinas, se observa la materia l'lltrv esas moléculas da lugar a la materia o material. Son éstos los denomi-
en estado líquido, y cuando entre esas partículas no hay tendencia a relacio- llados materiales orgánicos, ya que el átomo que con mayor frecuencia
narse, agruparse o unirse, sino a rechazarse, se está frente al estado gaseoso. contribuye a la formación de esas moléculas es el carbono que constituye la
Los textos antes mencionados indican también que una misma materia 1>ase de la denominada química orgánica.
puede presentarse en cualquiera de esos estados según sean las condiciones En resumen, los materiales pueden clasificarse, en función de su tipo
ambientales (temperatura y presión) en las que se encuentre. Por ejemplo, dl' materia o átomos que los constituyen, en: metálicos, cerámicos y orgá-
una materia sólida a temperatura ambiente puede transformarse en líquido llicos. Eventualmente pueden existir materiales que combinen en su es-
o gas si se la calienta. Es decir, que la energía de atracción entre esas partí- lructura materia de dos de esos tipos, por ejemplo, materia cerámica y or-
culas, que a temperatura ambiente es suficiente para permitir que se ubiquen ganica o cerámica y metálica. En estos casos se habla de materiales com-
en posición definida con respecto a sus vecinas, es superada con el calenta- binados y con frecuencia se utiliza para identificarlos la palabra inglesa
miento por la energía térmica, que las obliga a moverse y perder esa ubica- '., nnposite.
dúo estable. l·:sta clasificación de los materiales no tiene tan sólo un fin didáctico. La
No resultará difícil deducir que la temperatura necesaria para lograr el lll'l'Sencia de átomos distintos en cada uno de ellos hace que sean diferen-
cambio, por ejemplo, de estado sólido a estado líquido, depende de cuán tes las condiciones y las fuerzas con las que se relacionan para constituir
grande sea la fuerza que mantiene unidas a las partículas que componen el 111ateriales en estado sólido y, por lo tanto, sus características difieren total-
súlido. Si esa fuerza, denominada cohesión, es grande, la materia sólida ten- mente. Esto puede llevar, como consecuencia, a aplicaciones y usos tam-
drú una temperatura de fusión elevada, que será menor si ésta es débil. De 1>il·n diversos.
la misma manera, será más difícil romper (separar las partículas unidas por
cohesión) o modificar la forma de un cuerpo constituido por partículas fuer-
temente unidas entre sí que la de otro en el que esa unión sea débil. Uniones químicas en los materiales
Puede verse, entonces, que es posible sacar conclusiones relativas a las
características de la materia, y por ende de los materiales, partiendo del co-
Materiales metálicos
nocimiento de su constitución íntima, o sea de lo que identifica como su
estructura. No se puede conocer y entender el funcionamiento de los ma- Casi todos los materiales metálicos son sólidos a temperatura y presión
teriales en general, y específicamente de los "dentales", sin analizar, aun- normales. O sea que los átomos que los componen están firmemente uni-
que sea superficialmente, las características de las partículas elementales dos l'ntre sí. ¿Qué es lo que determina esa unión? Los átomos metálicos tien-
con que están constituidos y de las fuerzas que las relacionan o unen. dl'll a perder electrones (los denominados de valencia) para quedar con una
Hasta ahora se ha empleado el término "partícula", pero seguramente '>rhita externa completa. Es decir que con facilidad se transforman en catio-
ya el lector lo asoció con el concepto de átomo, la más elemental de las tws; así, en el metal sólido no hay en realidad átomos sino iones positivos,
partículas que constituyen la materia. La división del átomo, por su parte, y los electrones que han quedado libres circulan entre ellos y son compar-
da lugar a la aparición independiente de otras partículas, pero que care- 1idos por todos, lo que permite que se unan.
cen de las características de la materia original. En consecuencia, puede
aceptarse que la materia, y por extensión Jos materiales, está constituida
por átomos.
Es preciso recordar que existe casi un centenar de átomos distintos en la .CB. . ffi EB . CB T f E"""""•'
·=.~ :r=p·. _:-: ip.:·. :. ¿p·. ·;·~·:
naturaleza y, dado que algunos de ellos tienen características comunes, es
posible agruparlos. El análisis de la tuhla periódica de Mendeleiev indica la .: . . ..
existencia de dos grandes grupos de clenwntos y, por lo tanto, de átomos:
los metálicos y los no metAllcnN,
Hay materia formada por AtomoN metúlicos y, por consiguiente, hay ma-
teriales formados por elloa y 110n ln11 dt·nominados materiales metálicos
:· (f)'f®~ffi'f.(±)~
111

1 .;. • : i . . . : •• . o • •• : •

(plomo, hierro, oro, etc,), lllg. 1·1. Esquema del enlace ~lOo '111 nube electrónica.
6 h~···l 1 1 llllllet 7

8B
Flg. 1-2. Esquema de la unión iónica o electrovalente. Sólo se muestra la capa externa de
electrones.

Este tipo de forma de unión se conoce con el nombre de enlace metáli-


co, y el conjunto de electrones que se mueven libremente dentro del sólido,
con el de nube electrónica. El sistema se representa esquemáticamente y en
un solo plano en la figura 1-1.
lllg. 1·4. Esquema de la unión covalente. Sólo se muestra la capa externa de electrones.

Materiales cerámicos Se forma, entonces, una estructura como la de la figura 1-3 en la que, a
En los materiales cerámicos, los dos tipos de uniones que pueden deter- dlh-r<.•ncia de lo que sucede en los materiales metálicos, existen dos tipos de
minar el estado sólido deben darse no entre átomos iguales sino entre áto- ¡iinmos y con distinta carga -iones- y no electrones libres, es decir, no hay
mos distintos: entre átomos de elementos metálicos y no metálicos. 1111a nube electrónica.
En algunos casos, como el de la sal común, los conocimientos de quími- En otros casos de materiales cerámicos, las uniones que condicionan el
c.:n pueden ayudar a reconocer por qué un material como el cloruro de so- I'Ntado sólido no son por electrovalencia. Por ejemplo, en la sílice (óxido
dio es sólido. dt• sllido) y otros materiales de ese tipo, los átomos principales son el si-
El sodio como metal puede fácilmente perder un electrón para transfor- lldo y d oxígeno. El primero tiene cuatro electrones en su órbita externa
mars<.· en catión. El cloro, a su vez, necesita de un electrón para completar y, antes que cederlos o tomar cuatro para completarla, le es más fácil com-
su órbita <.•xterna. Le viene bien tomarlo del sodio y quedar convertido en partirlos.
anión. Las c1rgas opuestas con que han quedado ambos hace que se atrai- t·:l oxígeno, por su parte, tiene una órbita externa con seis electrones y
J(:IIl y S<.' unan. Es la denominada unión o enlace iónico o electrovalencia llt't'cslta dos para completarse.
qut< Sl' r<.·presenta en la figura 1-2. En la figura 1-4 puede verse que la distribución electrónica hace fácil
Pc:ro si l'l sodio y el cloro tienen ahora cargas positiva y negativa, respec- ul Nilldo compartir un electrón con cada uno de cuatro átomos de oxíge-
tlvumcnte, no la tienen en relación con un átomo vecino, sino que las car-
$(1&11 ejcr<.·cn su acción en toda dirección. Esto hace que alrededor del sodio
lit' ubiquen otros átomos (o iones) de cloro y alrededor de éstos otros áto-
mos (o iones) de cloro.
o o o
1 1 1

8EB8EB8EB -0-Sí-0-Sí-0-Sí-0-

1 1 1
EB8EB8EB8 1 1
o
1
o o

8EB8EB8EB - O - Sí- O- Sí-O- Sí- 0 -

1 1 1

EB8EB8EB8 o
1
o

- o - Sí- o - s r - o - Sí- o -
1
o
1

8EB8EB8EB 1 1 1
Flg. 1·3. Esquema de la eetruotufa tn materia sólida con unloneelónlcaa. Plt. 1·11. Esquema de la estructura en materia sólida con uniones covalentes.
·~ .................................
b 1

-(~-t~ o ca
CH,- (CH,).,--CH, + +

e
CH,- (CH,)n -COOH
H Cl7n
+
Flg. 1-6. Moléculas a partir de las cuales se pueden obtener sólidos orgánicos.
~
no. Pero como cada uno de éstos puede a su vez compartir otro con otro
átomo de silicio, le permite, en definitiva, configurarse una estructura tri-
dimensional, que se esquematiza en un plano en la figura 1-5- En ella tam-
'0
bién hay dos átomos distintos y no hay electrones libres, ya que cada uno
Flg. 1-7. Esquema de las uniones entre moléculas de agua.
está siendo compartido por dos átomos definidos y no por todos. Por su-
puesto, ya se habrá advertido que se trata de uniones covalentes entre ca- <;<>m o toda molécula, es neutra pero, debido a la dirección de las fuerzas
da silicio y cada oxígeno. Obsérvese que en los ejemplos citados, si bien dt· valencia, en ella se ubican los dos átomos de hidrógeno sobre un lado
están presentes dos átomos distintos, no puede hablarse de la existencia tll·l oxígeno, tal como se esquematiza en la figura 1-7. Como este último tie-
de moléculas. Cuando en química se escribe NaCl para representar al clo- lll' m(ts electrones que los dos hidrógenos, el lado donde ellos se encuen-
ruro de sodio o Si0 2 para la sílice o dióxido de silicio, sólo se está indí- tran es positivo con respecto aquél en el que predominan las cargas nega-
cando que existe un átomo de sodio por cada uno de cloro y uno de si- tivas de los electrones del oxígeno. La molécula (neutra) constituye un dipo-
licio por cada dos de oxígeno, respectivamente. En los esquemas de las lt 1 y no es difícil imaginar que varias moléculas de agua tenderán a adosar-
fi~uras 1-3 y 1-5 se ve que en la realidad no existe unión independiente '>l' de manera que la parte positiva del dipolo de una coincida con la nega-
entre dos o tres átomos sino que, en cambio, todos están vinculados en- t lva de otro y viceversa.
tl'l' sí. llay entonces fuerzas de atracción entre las moléculas de agua, y si la
En estos ejemplos, las uniones que condicionan la aparición del estado ('lll'rgía térmica lo permite (temperatura inferior a 0° e a presión normal),
súlido son, exclusivamente, iónicas o covalentes. En materiales cerámicos pueden manifestarse lo suficiente para formar agua sólida (hielo). Nótese
m(ts complejos, como el yeso (CaS0 4 .2 H 20) y otros, existen ambos tipos de l>ien que este sólido se ha constituido sobre la base de uniones entre molé-
uniones e incluso a veces otros tipos que las complementan, como el enla- <'lllas y no entre átomos.
l'l' t·oordinante. Este mismo mecanismo de formación de uniones denominadas secun-
darias (se forman en segundo término y luego de las primarias entre los
:itomos que forman las moléculas) o fuerzas de van der Waals (dentro de
Materiales orgánicos
las cuales se reconocen diferentes formas) permite que materiales orgáni-
En los materiales orgánicos, el átomo preponderante es habitualmente l'OS de fórmulas, como las de la figura 1-6, puedan ser sólidos. En este
el carbono y, en algunos casos, el silicio. Ese elemento, con sus cuatro l'jl·mplo, las zonas donde se ubican el cloro en (b) o el grupo -COOH (car-
electrones, puede unirse con otros átomos iguales y/o con los de otros ele- hoxilo) en (e) son más negativas, ya que el cloro y los oxígenos de los gru-
mentos por medio de uniones covalentes y formar moléculas. Así, por pos mencionados contienen mayor cantidad de electrones que los demás
ejemplo, un material orgánico puede estar constituido por moléculas como l'lt•mentos involucrados en las moléculas y se genera así una molécula asi-
las que se muestran en la figura 1-6 en las que "n" es un número entero mc>trica. Si la energía térmica lo permite, puede manifestarse suficiente
variable. atracción entre los dipolos así constituidos en varias moléculas para obte-
Estas moléculas se han formado en función de uniones covalentes entre nerse un sólido.
átomos. Sin embargo, no necesariamente conducirán a la formación de un Algo 'distinto es el caso de moléculas como la de la (a) de la misma fi-
sólido. Para que esto suceda serán las distintas moléculas las que tendrán J.~IIra. En ella no hay zonas que puedan considerarse con diferente densi-
que unirse, a diferencia de lo que sucede en los materiales metálicos y ce- dad o cantidad de electrones. Es una molécula simétrica y aparentemente
rámicos, en los que las uniones entre átomos son las responsables del es- no constituye un dipolo. Sin embargo, pueden presentarse hidrocarburos
tado sólido. Para explicar cómo se produce esa unión entre moléculas se dl· ese tipo en estado sólido y ello se debe a que los electrones no están
puede partir del análisis de una sustancia de molécula sencilla aunque di- fijos sino en continuo movimiento. Esto hace que aunque la molécula sea
fícil quizá de ubicar dentro de la clasificación de los materiales: el agua, es simétrica en un momento dado haya mayor concentración de electrones
decir, H 20. l'n una zona y ésta, al ser relativamente más negativa, convierte al con-
- - - - - - - - - - - - - - - - - - · ''111
l·: ... ta siluadón se encuentra t'lkllllll'lltt• t•n la mayor parte de la estructura de
¡,,~ tnateriales metálicos y sc~lll1 las l·aracterísticas de los átomos o del metal,
v.trlar{m la forma de la celda unitaria y d sistema cristalino correspondiente.
l·:n los materiales cerámicos puede darse una situación equivalente aun-
'1"'' ¡·on presencia de más de un tipo de átomo en el reticulado espacial. Sin
•'lllhar~o. también es posible que en algunos de ellos los átomos no se en-
' tl!'lltren ordenados en un reticulado sino ubicados casi aleatoriamente en
Celda d ¡·spado formando una estructura amorfa.
unitaria- l.as moléculas dentro de los sólidos orgánicos pueden ordenarse constitu-
Fig. 1·8. Reticulado espacial (esquemático) con celda unitaria resaltada.
\'l'ltdo algo similar a un reticulado espacial. No obstante, su tamaño por lo
gt'lll'ral grande y las fuerzas que las atraen (dipolos), más débiles que otros
ti 1H 1s de uniones, hacen que su ubicación en el espacio no siga un patrón
junto en un dipolo. Pero en el momento siguiente los electrones cambian ' e •nstante o definido. Rara vez presentan una estructura cristalina, sino todo
de posición y aunque el dipolo sigue existiendo, la ubicación de las car- le' !'ontrario; por lo habitual constituyen estructuras amorfas o, más exacta-
gas cambia. llll'llle, mesomorfas, ya que puede existir algún tipo de ordenámiento, aun-
Los dipolos así generados se denominan fluctuantes o instantáneos a di- qttl' reducido.
ferencia de los ya analizados, que se forman en moléculas asimétricas y pue-
den denominarse permanentes. Como es fácil imaginar, los dipolos fluctuan-
tes pueden dar lugar a la formación de sólidos más fáciles de destruir (rom- Resumen
per, fundir) que los formados por dipolos permanentes.
En este capítulo se analizaron los materiales como materia que se presen-
ta en estado sólido cuando la energía dada por las uniones químicas entre
Estructuras cristalinas y amorfas las partículas que la componen es lo suficientemente fuerte para determinar
ll'laciones constantes entre ellas.
Si al unirse entre sí para constituir sólidos, los átomos o las moléculas de Esas uniones químicas pueden ser de tipo primario, como el enlace me-
los materiales se distribuyen en el espacio de manera tal que se encuentren t:'die<>, la electrovalencia y la covalencia, o secundario (fuerzas de van der
ubicados a igual distancia con respecto a los vecinos y en posiciones relati- Waais), cuando están dadas por la formación de dipolos permanentes o fluc-
vas equivalentes, se forma una estructura regular, ordenada o cristalina. tuantes en moléculas.
Esto significa que si trazáramos líneas imaginarias entre los átomos, los io- Las primeras (primarias) constituyen la base de los materiales metálicos y
nes o las moléculas que forman la estructura, se obtendría una figura geo- 1 'l'rámicos y las segundas (secundarias), la de materiales orgánicos que es-

métrica regular o reticulado espacial (fig. 1-8). Si a un hombre le fuera po- t:ín constituidos por moléculas (que a su vez son el resultado de uniones pri-
sible reducir su tamaño a tal punto que pudiera realizar un viaje a través de marias entre átomos).
un reticulado espacial, encontraría esta experiencia muy monótona. Sería Los materiales pueden, a su vez, presentarse con una estructura interna
testigo de un paisaje que se repite constantemente. O sea que bastaría ver ordenada (cristalina), como es común en los metálicos y poco común en los
la primera parte para tener idea de cómo es el todo. <1rgúnicos, o desordenada (amorfa), como es poco común en los metálicos
Por ello, para conocer un reticulado espacial es suficiente conocer la uni- y común en los orgánicos. En los cerámicos es dable encontrar estructuras
dad más pequeña, la cual al repetirse da lugar a la formación del conjunto. nistalinas y amorfas. Asimismo, no es común que un cuerpo cristalino esté
A esa unidad se la denomina celda unitaria o unidad repetitiva. El reticula- l'ompuesto por un solo cristal; generalmente consiste en el agrupamiento de
do del esquema de la figura 1-8 es el resultado de un agrupamiento de uni- gran cantidad de ellos (estructura policristalina).
dades que se ubican unas contra otras. La celda unitaria es la que se resalta Como ·es de esperar, las características de estos materiales serán diferen-
en el esquema. tt•s, como se verá más adelante, en función de las diferencias en sus estruc-
Debe tenerse presente que en un bloque sólido de un tamaño que lo ha- turas y de la forma que adquieran esas estructuras.
ga perceptible a simple vista no es usual que sea posible reconocer un reti- Es importante tener presente que la estructura interna de los materiales,
culado que se continúe de un extremo a otro de su masa, es decir que esté t'll la realidad, no guarda una regularidad como la que esquemáticamente se
constituido por un solo cristal. Lo frecuente es que un bloque sólido pre- describió. Lo usual es encontrar zonas con ausencia de algún átomo o de
sente una estructura multicristalina con una determinada cantidad de crista- wupos de átomos. Estos defectos suelen denominarse dislocaciones y su
les formando la masa total. presencia afecta el comportamiento de los materiales.
,.
Eiercitaciones


Enumere el tipo de uniom•s químicas que se pueden Henerar entre átomos.
Diferencie las características de las estructuras internas de los materiales
metálicos, cerámicos y orHúnicos.
Describa las condiciones que determinan el estado sólido en los mate-
g

riales orgánicos.
Describa las condiciones que permiten diferenciar una estructura crista-
Propiedades de
lina de una amorfa.
los materiales

En el capítulo anterior se mencionó varias veces el hecho de que la es-


tructura de los materiales (o sea la estructura de la materia que los compo-
IW > condiciona sus características. Estas características o cualidades se deno-
minan propiedades y su estudio representa el análisis de cómo reacciona o
st• comporta el material ante diversos agentes.
Según se trate de un agente físico o químico, puede hablarse del estudio
dt• las propiedades físicas o químicas. El modo de reaccionar ante un ácido
t•s un ejemplo de lo segundo y la forma de hacerlo ante una corriente eléc-
trica lo es de lo primero.
La forma de comportarse ante la acción de fuerzas constituye otro ejem-
plo de las propiedades físicas. Pero para este caso la denominación que co-
rresponde es de propiedades mecánicas. Se trata, en realidad, de un grupo
particular de propiedades físicas.
El conocimiento de las propiedades de los materiales es útil en dos sen-
tidos. Por un lado, le permite al usuario, por ejemplo el profesional odontó-
loHo, seleccionar el más adecuado, el que mejor permita encarar una deter-
minada situación de tratamiento odontológico. Actuando con precisión en
l'Ste sentido, posibilita hacer una mejor selección y, por ende, obtener me-
jores resultados en el trabajo con materiales. Además, el estudio de las pro-
piedades posibilita establecer cuáles son las condiciones mínimas que debe
lt•ner un· material para ser útil. Así es posible elaborar lo que se denominan
normas y especificaciones, que facilitan la distinción entre productos acep-
tables y no aceptables. Las normas son formuladas por organismos naciona-
les e internacionales para varios materiales dentales como listas de requisi-
tos exigibles, los que a su vez son valores para determinadas propiedades
físicas (y mecánicas) y químicas. Esas mismas normas establecen también las
técnicas que deben emplearse para estudiar esas propiedades con el fin de
obtener resultados comparables en cualquier laboratorio.
••
Obsérvese que asi t'N poNihlt•, l'Ntudiando las proplt•dadt•N dl' los materia- nll'dio interno. Por este motivo, un matL·rial que en sí mismo contiene com-
les, anticipar si un dett•rmlnado producto va a ser útil o no y si puede espe- ¡oclllt'lllt'S túxil'os puede no producir una reacción de tipo tóxica si no son li-
rarse que con él se obtt·n~an rL'NUitados superiores a los que se logran con '" ·rados por el material e incorporados a un organismo.
otros materiales ya conocidos o no. Se puede obviar así, aunque sea en for- l'or t•jt•mplo, ciertos metales utilizados en odontología tienen potencial tó-
ma limitada, el ensayo de muchos materiales directamente en la cavidad bu- ' le e' e' ak·r~C.:·nico, como el berilio, relacionado sobre todo con riesgos ocupa-
cal, lo que representa una inversiún considerable de tiempo y recursos. Es- ' le o11all·s <de aquellos que trabajan con aleaciones que lo contengan en sitios
to no quiere decir que no deba estudiarse en pacientes el comportamiento '1111 pol'a ventilación), el níquel, que se ha considerado un agente sensibili-
real de los materiales. Por lo contrario, este tipo de investigación clínica re- t.ll11t' (t'ausa más dermatitis por contacto que otros metales combinados) y con
presenta el paso final para la evaluación de la utilidad de un material, pero, ¡uoh'lll'ialcarcinogénico en algunos de sus compuestos y, en algunos casos, el
sin duda, sólo será conveniente llegar a esta etapa con aquellos que en el 'cobalto. El mercurio también tiene un efecto tóxico importante cuando es ab-
laboratorio hayan demostrado tener posibilidades de éxito. .,, •1·1 >itle >pe >r el organismo, pero no se ha hallado evidencia de que las restau-
Las propiedades físicas y químicas se estudian en todos los materiales que 1'''·le lllL'S de amalgama (aleación de la que forma parte, como su nombre lo
se emplean en las distintas ramas de la ciencia y de la técnica. A los utiliza- IIHih ·al sean fuente de cantidades relevantes de mercurio en el organismo.
dos en odontología se suma el estudio de cómo reaccionan los organismos 1·:1 impacto ambiental de los desechos de mercurio, así como de otros ma-
vivos ante su presencia y también el de la reacción del material cuando es- lt'l'iall·s que son utilizados en odontología, es un aspecto que debe ser teni-
tú ubicado en un medio biológico. do t'tl cuenta, ya que desde los desagües de consultorios es posible que, sin
1111 adt•cuatb tratamiento, el mercurio tenga un potencial efecto nocivo al
n >lllaminar las fuentes de agua.
Propiedades biológicas También algunos materiales orgánicos, en especial los de bajo peso mo-
ll'ntlar (monómeros), encierran la posibilidad de causar reacciones alérgicas
Este estudio representa el conocimiento necesario para discernir la mane- e'111110 dermatitis cuando están en contacto con la piel. Es por eso que se re-
ra de lograr una determinada reacción que puede favorecer al organismo o tUIIlienda la utilización de guantes para la manipulación de estos materiales,
para evitar una reacción desfavorable. En el primer caso se trata de encon- ya que si bien no impiden completamente su paso, disminuyen la cantidad
trar materiales que provoquen una reacción que permita que el organismo <¡lit' entra en contacto con la piel.
los integre, tal como sucede en el caso de algunos implantes, o la búsque- En consecuencia, la probabilidad de problemas biológicos por el empleo
da de alguna reacción que estimule procesos de reparación. cll' materiales dentales, así como el comportamiento ante el medio bioquími-
En el segundo caso, no es difícil explicar el porqué del análisis de las po- ' ·o bucal o interno, está relacionado de manera estrecha y fundamental con
sibles reacciones desfavorables ante la presencia de aquellos materiales que NliS propiedades químicas, como la posibilidad de disolverse en un medio o
se deben ubicar en forma temporaria o permanente dentro de la boca o den- t•vaporarse, que se deben analizar en cada tipo de material en particular.
tro de los tejidos de un paciente. Pero aun en los casos de los materiales que
no entran en contacto directo con el paciel)te, es importante conocer su po-
sible acción tóxica si se sospecha que pueden ser nocivos para el odontólo- Propiedades físicas
go o el técnico que trabaja con ellos. También es fundamental conocer las
posibles consecuencias o modificaciones que pueda generar un material en Las propiedades físicas de los materiales dependen de la materia con la
el medio ambiente en que está presente ya que así pueden verse afectadas qut• están formados: en algunos casos de los átomos que la componen, en
las condiciones en que se desarrolla la vida en él. otros de las uniones entre ellos, o de la presencia de electrones libres. En fí-
Hay dos tipos de reacciones de tipo biológico que se deben evitar cuan- Nica l.'S habitual la diferencia entre propiedades extensivas o intensivas según
do se usa un material: las reacciones inmunológicas y las reacciones toxico- l'Nll'n relacionadas o no con la cantidad de materia existente o no. El peso
lógicas y mutagénicas. y t•l volumen son ejemplos de las primeras.
Las primeras se refieren a la reacción que se produce en el organismo por
la simple presencia del elemento desencadenante. Pueden cubrir una gama
que va desde manifestaciones en el tejido epitelial (piel y mucosas) hasta otras Densidad
más graves en el resto del organismo y hacen necesario que el profesional es- En el núcleo de los átomos está ubicada la masa (protones y neutrones).
té atento a la posibilidad de su ocurrencia. Por eso es importante conocer, a Por ello la cantidad de materia por unidad de volumen, es decir, la densidad
través de una historia clínica adecuada, los antecedentes de cada paciente. dt• un material, está vinculada con él. Sin embargo, también lo está con la
Las reacciones de índole tóxica son diferentes. No se producen por la sola distancia entre átomos o moléculas determinada por el tipo de unión quími-
presencia del elemento, sino que éste debe ser vehiculizado e incorporado al t'a, así como por algunas condiciones externas como la temperatura y la pre-
',ifl,l,

si6n, ya que todo ello dt•tt'l'llllna la cantidad de átomos o 1111 M·nllas presen- ( 1 ,ft ,,.
tes en un determinado volumt•n. Esta propiedad, mensurahll', cuya unidad
mús común es el gramo por t't•ntímetro cúbico (g/cm1), es dt• interés en oca- l'c•r c1tro lado, cuando la materia absorbe sólo alguna parte de las radia-
siones, ya que a su vez determina el peso que tiene una estructura en fun- ' 1t 1111'.'< t¡tll' constituyen la luz y otra parte la transmite o refleja, el cuerpo
ción de su volumen. qtu· c·lla constituye adquiere ante la vista un determinado color. El color de
1111 ttlljl•ltl t•stú dado por la longitud de onda de luz que no es capaz de ab-
'•1 '' 111'1'. 1'1 11' ejemplo, si no absorbe las radiaciones de alrededor de 470 nm,
Propiedades ópticas 1 '" i.&s restantes, se presentará de color azul.
Este tipo de propiedades describe el comportamiento de un material ante 111 n·alidad es importante tener presente que el concepto de color inclu-
radiaciones electromagnéticas, en especial aquellas cuya longitud de onda se \1' llt's dimensiones que lo determinan. Así, el color es el conjunto de un
encuentra entre 400 y 700 nm (milésima de micrómetro o milmillonésima par- 11/tl/1 ;, 11na determinada intensidad y un determinado valor.
te del metro), es decir, la parte del espectro que el ojo humano detecta y 1·:1 matiz, que también suele ser conoc~do como tinte, es la dimensión
constituye lo que se conoce como luz o radiación luminosa. Por este motivo ljlll' l'st;l determinada por la longitud de onda no absorbida. Así, por ejem-
se acostumbra hablar de propiedades ópticas (relativas a la visión). pll '· ..,¡ a 100 mL de agua ubicada en un recipiente transparente se agrega
La respuesta de un material ante una determinada radiación depende de dos 1111 1-(1:11110 de una sustancia soluble en ella y que no absorba sólo la radia-
factores, la estructura de la materia sobre la que incide y la longitud de onda l'lotl l'lll'respondiente al amarillo, se generará una solución de matiz ama-
de esa radiación. Así, un material puede absorber una determinada radiación y t·lllt,
presentarse opaco ante ella y no hacerlo con otra de diferente longitud de on- SI a la misma cantidad de agua se agregan dos gramos de esa misma
da. Por ejemplo, los tejidos blandos de la cavidad bucal absorben una buena 1111101arwia, la solución resultante seguirá teniendo matiz amarillo pero ha-
parte de la luz y son opacos, mientras que no absorben, o lo hacen muy po- lmt alimentado su intensidad. Por último, si el recipiente que contiene la
co, la radiación Roentgen y casi no se detectan en una radiografía convencio- luthrdún se ubica sobre un fondo blanco, el color observado diferirá del
nal (son radiolúcidos). De la misma manera, los materiales metálicos, por la llllt' Sl' observa cuando está sobre un fondo negro. En el primer caso, el
presencia de electrones libres, tienen capacidad de absorber radiación tanto 1'111111' tendrá un valor (luminosidad) mayor que en el segundo ya que se
de luz como otras como la Roentgen (son radioopacos). lt• ill-(l't'garán las radiaciones que se reflejan del fondo blanco y que absor-
El agua no absorbe la luz y es transparente ante ella pero, sin embargo, ht•n t•l negro.
absorbe con eficacia radiaciones de mayor longitud de onda como las de 1>d)e tenerse presente también que estas últimas consideraciones están
fuentes generadoras de "láser" (radiación coherente obtenida por emisión l't'h'ridas a una situación en la que la radiación incidente es luz con la tota-
estimulada) de dióxido de carbono (longitud de onda 10,6 micrómetros). Es- lldud de sus longitudes de onda, luz "blanca" o de 5.000 K (grados Kelvin).
tos conceptos se aplican en el uso odontológico de las radiaciones para el SI parte de la radiación es filtrada, el "color" del objeto observado cambia
diagnóstico, el tratamiento y el trabajo con materiales dentales. ~·otwomitantemente. En trabajos en los que el color sea un factor para tener
fll cuenta, como es el caso en muchas situaciones del trabajo odontológico,
I'C' Lk·hen considerar todos estos aspectos.
Transparencia, translucidez, opacidad En algunos casos particulares, esta diferencia se hace notoria aun ante
Cuando las radiaciones de luz que no son absorbidas pueden atravesar la JWt¡ueños y de otra manera imperceptibles cambios en la luz incidente. Así,
materia sin más alteración que la refracción (alteración del rayo incidente), objetos, y piezas dentarias, que bajo luz incandescente se ven de un color,
que se produce al pasar la radiación de un medio a otro de diferente densi- h"jo "luz de día" o de otra fuente se ven de otro. Esta característica de de-
dad, el material se presenta transparente. ncunina metamerismo.
Si al atravesarlo encuentra variaciones en la estructura que producen re-
fracciones adicionales, la luz se modificará en el recorrido y el material se
presentará translúcido o aun opaco, con dependencia del número y del or- Otras propiedades ópticas
denamiento de los cristales. Estas situaciones pueden darse cuando la luz También existe materia en la que, por su constitución, las radiaciones son
atraviesa una estructura multicristalina (como el esmalte dentario). l&hliorbidas y luego transmitidas o reflejadas con una longitud de onda mayor
Es decir, entonces, que un cuerpo puede verse opaco por dos razones: en qut• la incidente. Este fenómeno se llama luminiscencia y hace que un cuer-
el primer caso, por set capaz de absorber la energía luminosa y, en el se- po nm esa posibilidad pueda ser visto por el ojo humano aunque incida so-
gundo, por presentarle en el recorrido a través de su estructura suficientes hrt• t'·l una radiación no visible. Cuando esta devolución ocurre en forma ca-
variaciones para que la refracción sea completa y el haz nunca llegue a atra- lil Inmediata, el fenómeno se denomina fluorescencia. Un ejemplo lo consti-
vesar el cuerpo completamente. tuyt·n los dientes humanos, que se hacen visibles ante la "luz negra" -radia-
,.
ción con menor lon~ltud de onda que el espectro visible- que se utiliza en Otro aspecto de intt·r(•s t•n l1, rdad1 >nado con la energía térmica absorbida
algunos espectáculos. por un material se refiert' a los l':llnhios dimensionales que ello determina.
En cambio, cuando la devolución de la radiación se mantiene después Si un cuerpo, por ejemplo una varilla, cambia su temperatura, es decir que
de que ha cesado la incidencia de radiación, se denomina fosforescencia. se lo calienta o se lo enfría, experimenta un cambio en sus dimensiones. En
Es lo que caracteriza a los objetos que se hacen visibles durante un tiem- la varilla del ejemplo se producirá un aumento de longitud si se la calienta
po luego de cesado el estímulo, como los números y agujas de algunos <y, por supuesto, también en las otras dimensiones).
relojes. · La cantidad de variación dimensional depende de cuánta sea la variación
de temperatura, de las medidas del cuerpo de que se trate y del denomina-
do coeficiente de variación dimensional térmica del material, que estará de-
Propiedades eléctricas terminado por su composición y estructura y, por lo tanto, es específico pa-
La posibilidad de absorber o de dejar pasar energía eléctrica está rela- ra cada material.
cionada con la estructura electrónica de la materia. Sólo en los materiales Ese coeficiente representa la variación de longitud que experimenta una
metálicos existen electrones relativamente libres (nube electrónica). Su unidad de longitud (o volumen) de un material por cada grado (habitual-
comportamiento es, entonces, totalmente diferente del de los materiales or- mente Celsius) de variación de temperatura. Los valores correspondientes
gánicos y cerámicos; éstos se pueden utilizar como aislantes eléctricos, lo para un material deben tenerse en cuenta al realizar trabajos en los que los
que no sucede con los metálicos. Dentro de cada uno de ellos pueden cuerpos confeccionados con ellos deban ser sometidos a variaciones signifi-
existir variantes y posibilidades, y algunas de ellas se estudiarán en los pró- cativas de temperatura.
ximos capítulos. En los materiales orgánicos, en los que las uniones que determinan el es-
tado sólido son las secundarias entre moléculas, o sea uniones relativamen-
te débiles, es característico encontrar valores de coeficiente de variación di-
Propiedades térmicas mensional térmica significativamente más elevados que en los cerámicos y
Al analizar el aspecto general del comportamiento de un material ante la los metálicos. Esto significa que sus dimensiones experimentarán una varia-
energía térmica no se debe tener en cuenta sólo si conduce esa energía, es de- ción significativa frente a los cambios térmicos. A su vez, un material cerá-
cir, su conductividad térmica (cantidad de calor que pasa por segundo a tra- mico con uniones covalentes tiene un coeficiente de variación dimensional
vés de un cuerpo de 1 cm de espesor, con una sección de 1 cm, cuando la térmica menor que uno con uniones iónicas.
diferencia de temperatura es de 1º C). También debe considerarse cuánta ener- El coeficiente de variación dimensional térmica es una propiedad que de-
gía absorbe, es decir, su calor especifico, la cantidad de calor que se necesita be ser tenida en cuenta cuando un material va a ser sometido a cambios de
para elevar en un grado centígrado la temperatura de 1 g de dicha sustancia. temperatura, ya sea el medio bucal o durante su procesamiento.
La difusividad térmica permite tener en cuenta ambas propiedades y da En el capítulo 1 ya se ha mencionado que es más fácil ablandar o fundir
una idea de la capacidad aislante de un material. Por ejemplo, los materia- los materiales en los que el estado sólido está dado por uniones débiles o
les cerámicos y los orgánicos no conducen la energía térmica con facilidad, secundarias. La temperatura de fusión es entonces un ejemplo de este gru-
pero los segundos la absorben más (las moléculas, debido a su tamaño, re- po de propiedades físicas, puesto que en algún punto el calentamiento lle-
quieren más energía para adquirir movilidad). La difusividad térmica de un va a la ruptura de las uniones y al cambio de estado sólido al líquido. Este
material orgánico es entonces menor que la de un cerámico y,por ende, la pasaje requerirá más energía cuanto mayor sea la energía de las uniones en-
acción aislante obtenida con el primero es superior a la lograda con el se- tre átomos y moléculas.
gundo. También la densidad del material condiciona el valor de difusividad
térmica y así puede establecerse una ecuación como la siguiente para defi-
nir esta propiedad: Propiedades magnéticas
Las propiedades de una determinada materia o material que actúa como
difusividad térmica = conductividad térmica 1 (calor específico X densidad) imán atrayendo o rechazando a otro de acuerdo con los polos que se en-
frenten están determinadas también por la naturaleza de los átomos (espe-
La capacidad aislante de un material cobra importancia en el campo de cíficamente algunos de sus electrones) presentes en la estructura.
los materiales dentales. Por ejemplo, una restauración metálica puede oca- En odontología se utilizan metales con estas características en algunos tra-
sionar considerables molestias ante los cambios de temperatura producidos bajos de rehabilitación. Por ejemplo, se colocan imanes sujetos de determi-
por alimentos y bebidas (un rango de entre unos pocos grados Celsius y al- nada manera al hueso y elementos metálicos en la parte interna de algunas
rededor de 45) si no se ha tenido en cuenta la incorporación de un material prótesis de modo tal que, durante su uso, se mantenga enposición por atrac-
con capacidad aislante durante su realización. ción magnética.
--...,., 1' 21

Propiedades mecánicas ''


'

Así como la temperatura puede actuar sobre los átomos y las moléculas
de materiales en estado sólido, modificando la distancia entre ellos sobre la
base de la energía térmica y llegando a separarlas cuando se alcanza la tem-
peratura de fusión, también otras formas de energía pueden modificar esa
distancia o romper la unión.
1 1
Las fuerzas (energía mecánica) que actúan sobre un material pueden pro-
ducir este efecto y, como se mencionó antes, el estudio del comportamien-
to de los materiales ante la acción de fuerzas se conoce como estudio de sus
fJropiedades mecánicas. Éste no se ocupa del análisis de las causas por las
cuales, ante la acción de una fuerza, un cuerpo se pone en movimiento (ci-
OJ
nemática y/o dinámica), sino del comportamiento de la estmctura interna de
la materia ante la acción de fuerzas externas. Para que esa modificación in-
terna se produzca deben actuar dos fuerzas opuestas y su acción debe pro-
ducir una modificación en la posición y en la distancia entre los átomos y a'
r
b
1 e

las moléculas que exteriormente se traduce en un cambio de forma del cuer-


po. Se denomina deformación mecánica o simplemente deformación. Fig. 2-1. Pares de fuerzas que inducen tensiones compresivas (a), traccionales (b) y tan-
Ahora bien, en el estado sólido, esos átomos o moléculas tienden a genciales o de corte (e).
mantener constante la ubicación relativa y la distancia entre ellos, ya que
existen fuerzas de cohesión (uniones) que así lo condicionan. Por lo tan- cuerpo (aplastarlo, comprimirlo), se inducen tensiones que se denominan
to, al producirse la deformación se generan entre ellos fuerzas que se opo- compresivas. Simultáneamente se produce una deformación en compresión
nen a la acción de la carga. Es como si existieran resortes uniéndolos que se y, si se estudia la tensión máxima que se puede llegar a inducir, se hablará
ponen en tensión con el cambio de posición. Se dice, entonces, que como de resistencia compresiva o a la compresión.
resultado de la deformación en el material se induce una tensión que se opo- Si, en cambio, las dos fuerzas de igual dirección y sentido contrario tien-
ne a las fuerzas externas. Ella no es nada más que la resultante de las fuer- den a aumentar la longitud del cuerpo (estirarlo, traccionarlo), se inducen
zas internas generadas o inducidas entre los átomos o moléculas que tien- tensiones y se producen deformaciones traccionales. La resistencia estudia-
den a mantener la posición original. da en esas condiciones se denomina resistencia traccional o a la tracción.
Si las fuerzas externas son suficientemente grandes, puede superarse la Por supuesto que los mismos tipos de tensiones se inducen en un cuerpo
tensión máxima posible de inducir, es decir, pueden ser superadas median- apoyado sobre una superficie o colgado de ella que es aplastado o estirado
te energía mecánica las fuerzas dadas por las uniones químicas. Esto lleva a por un peso. Si bien aparentemente la fuerza actuante es una, no debe olvi-
la mptura del cuerpo, que no es nada más que la separación en una deter- darse la presencia de la reacción de la superficie que lo sostiene, por lo que
minada zona de los átomos o moléculas que lo componen. La tensión má- la situación es la misma que la descrita al definir tensiones compresivas y
xima que puede soportar un material se llama resistencia. traccionales, respectivamente.
Aunque parezca repetitivo, no puede dejar de mencionar que el valor de El tercer tipo de tensiones es inducido por fuerzas de sentido contrario,
resistencia está relacionado con las uniones químicas y cuanto más firmes pero no actuando en la misma dirección sino en direcciones próximas y pa-
sean éstas, mayor será la resistencia de un material. ralelas. Lo que esta carga tiende a producir es un desplazamiento de un sec-
tor del cuerpo con respecto al otro, es decir, un corte. Precisamente ésta es
la forma de actuar de una tijera: sus dos hojas actúan en sentido contrario
Tipos de tensiones y resistencias (una sube cuando la otra baja) y las rectas de acción (dirección) no son las
Las fuerzas pueden actuar sobre un cuerpo (y, por lo tanto, sobre el ma- mismas (una hoja se desplaza próxima a la otra) pero son paralelas, produ-
terial que lo compone) en distinta dirección y eso permite clasificar las ten- ciendo el corte buscado. Las tensiones y deformaciones que acompañan el
siones, las deformaciones y las resistencias. Los tres tipos principales se es- proceso se denominan de corte o tangenciales y la resistencia en esas con-
. quematizan en la figura 2-1. diciones es la resistencia al corte o tangencial.
Cuando la situación es de dos fuerzas de igual dirección (actuando sobre La clasificación hecha de las tensiones se basó en la forma de actuar de
una misma recta) y en sentido contrario buscando acercar sus puntos de las fuerzas externas, pero debe tenerse presente que, en realidad, ellas no
aplicación y, por ello, generando una tendencia a disminuir la longitud del producen un solo tipo de tensión. Cuando un cuerpo es estirado (tracción),
4-

---i
'·,~ p;;• Como esa fuerza put•dt• llll'dh·st• (t•n unidades como el newton), es posi-
.. .. ~,
ble saber cuánto soportú la prohl:'ta. Pero esa cantidad de fuerza esta rela-
)•·······--~- ~---------- cionada no sólo con el tipo de material utilizado, sino también con el tama-
!)',' ---~ r\o de la probeta (cuanto más grande sea, más fuerza soportará). Para poder
,' ...... obtener un valor que permita comparar resultados obtenidos con cualquier
tamaño de probeta, se expresa la tensión y, por lo tanto, la resistencia en
Flg. 2-2. Esquema de la fractura y tensiones generadas en un cilindro bajo cargas com- función de la superficie (medida, por ejemplo, en metros cuadrados) sobre
presivas.
la cual actúa. O sea que

éste no sólo se alarga sino que simultáneamente se hace más delgado (si se resistencia o tensión = fuerza 1 superficie
estira una banda elástica puede visualizarse esto fácilmente) o sea que es co-
mo si se hubiera comprimido eri otra dirección. Se habrán inducido enton- Las correspondientes unidades y símbolos utilizados son:
ces no sólo tensiones traccionales sino también compresivas. A su vez, al
desplazarse ambas secciones del material en diferentes sentidos, se generan pascal (Pa) = newton (N) 1 metro cuadrado (m 2)
también tensiones tangenciales.
De la misma manera, cargas compresivas inducen tensiones traccionales Como en realidad esta unidad resulta pequeña para las tensiones y re-
y también de corte, como se esquematiza en la figura 2-2, en la que se mues- sistencias que se encuentran en el estudio de materiales, por lo común se
tra cómo se fractura un cilindro en compresión. utiliza un múltiplo de ella, el megapascal (MPa), que es un millón de ve-
También cuando se estudia un material oajo cargas flexurales (que pro- ces mayor, o sea que equivale a un millón de newton (1 MN) por metro
ducen una deflexión), como puede verse en la figura 2-3, se producen, se- cuadrado.
gún la zona del cuerpo, tensiones compresivas, traccionales y de corte. La Analicemos un ejemplo práctico para aclarar el concepto. Si se quiere
ruptura, cuyo estudio en estas condiciones constituye la determinación de la determinar la resistencia compresiva de un material se puede confeccionar,
resistencia flexura!, es también el estudio de tensiones complejas, es decir, por ejemplo, una probeta cilíndrica de 12 mm de largo y 6 mm de diáme-
la combinación de todos los tipos de tensiones fundamentales. Lo mismo su- tro (generalmente, y para una mejor distribución de tensiones, la probeta
cede ante otros tipos de cargas, es decir, independientemente de la direc- se hace cilíndrica con longitud igual al doble del diámetro). Luego, por me-
ción y del sentido de la carga, las tensiones inducidas en todos los casos son dio de una máquina apropiada, se le aplican fuerzas compresivas progre-
complejas. sivamente en aumento hasta su ruptura que, supongamos para el ejemplo,
se produce ante una fuerza de 1.230 newton (la máquina permite la medi-
ción de esa fuerza) pero aplicada sobre toda la sección de la probeta ci-
Medición de tensión y resistencia líndrica. Teniendo en cuenta su diámetro, la superficie sobre la que actuó
En el estudio de los materiales es interesante conocer las tensiones y defor- la fuerza, será:
maciones que en ellos producen las fuerzas externas, así como la tensión má-
xima que pueden soportar (resistencia). Medir la resistencia de un material re- superficie = 1t . r2 = 3,14 . (3 mm) 2 = 28,3 mm 2
presenta medir cuál es la carga externa necesaria para romper un cuerpo cons-
truido con ese material o cuál es la tensión máxima que generan sus uniones La tensión máxima soportada o resistencia es entonces:
antes de romperse. Para ello se confecciona un cuerpo denominado probeta
(muestra de un material confeccionada para probar alguna de sus propieda- resistencia compresiva (T) = 1.230 N 1 28,3 mm 2 = 43,5 N/mm2
des) y se lo somete a fuerzas progresivamente en aumento hasta su ruptura.
o, lo que es lo mismo, 43,5 MPa, ya que un metro cuadrado equivale a un

l
millón de milímetros cuadrados.
-,
,._
'
Medición de la deformación
Mediante dispositivos especiales también puede medirse en la máquina
para ensayos de resistencia la modificación de longitud que produce cada
Fig. 2-3. Carga que produce deflexión. Se indica la presencia de tensiones compresivas en fuerza (y, por lo tanto, cada tensión) en la probeta. Es decir, se puede cal-
la parte superior y traccionales en la inferior. cular la deformación producida. En este caso, también para obtener valores
comparables indepcndlcnll'llll'llll' dl'l tamaño de la prohl•la, Sl' rl'laciona la
-------------------!111111!' .
deformación total producida por la longitud inicial. Por ejemplo, si una ten-
si(m determinada produjo una modificación de longitud de 0,04 cm en una 800
probeta de 2 cm de longitud, la deformación será:
700
deformación = 0,04 cm 1 2 cm = 0,02

Nótese que no hay unidad en este caso, ya que el valor indica cantidad 600
de deformación por unidad de longitud. Por ejemplo, 0,02 indica 0,02 cm de
deformación por cada cm original o 0,02 mm por cada mm original, etc. Con íil
fines descriptivos a veces se indica la deformación porcentual. En ese caso, ~
--.:..
500

una deformación 0,02 equivale a 2% de deformación. 1::


'O
·¡¡¡
1:: 400
~
Relación entre tensión y deformación
300
En el tipo de ensayo mecánico descrito es posible realizar, como se indi-
có, una serie de mediciones de fuerza y modificaciones de longitud progre-
sivamente en aumento. A partir de ellas se pueden calcular los respectivos 200
valores de tensiones (fuerza/superficie) y de deformación (variación de lon-
gitud/longitud inicial).
En el cuadro 2-1 hay una serie de valores como los que se pueden obte- 100
ner en un ensayo bajo compresión o tracción. Transportando esos valores a
un sistema de coordenadas cartesianas ortogonales (los de tensión en las or-
denadas y los de deformación en la abscisa), se genera una serie de puntos 0,01 0,02 0,03 0,04 0,05 0,06 0,07
(cada uno obtenido con una tensión inducida y la correspondiente deforma- Deformación
ción producida) que uniéndolos forman una línea. En la figura 2-4 se en- Fig. 2-4. Gráfico tensión/deformación.
cuentra la correspondiente a los valores del cuadro 2-1. Ella es la represen-
tación gráfica del comportamiento del material ante ese tipo de esfuerzo y porcionalidad se pierde: la deformación aumenta a un ritmo más veloz, hasta
se la denomina gráfico tensión/deformación. que se produce la ruptura ante la tensión de 800 MPa, que representa el va-
De su observación se hace evidente que comprende dos zonas o partes lor de resistencia del material ante ese tipo de fuerzas. Esto queda indicado
netamente diferenciadas. La primera es recta y la segunda, una línea de po- por la terminación de la curva. Todo lo anterior puede resumirse diciendo
ca curvatura. La recta (corresponde a la representación gráfica de una ecua- que "las deformaciones producidas son proporcionales a las tensiones indu-
ción de primer grado) indica proporcionalidad entre ambas magnitudes: ten- cidas hasta una tensión máxima, que se denomina límite proporcional". Esto
sión y deformación. Señala que a cada aumento de tensión corresponde un constituye el enunciado de la llamada ley de Hooke y de ello se deduce que
aumento proporcional en la deformación. Si se duplica la tensión, lo mismo límite proporcional es la tensión máxima que se puede inducir a un material
sucede con la deformación, como puede verse en los datos del cuadro 2-1. sin que se pierda la proporcionalidad entre tensión y deformación.
Esta proporción se mantiene hasta que la tensión llega al valor indicado por La proporcionalidad mencionada en el enunciado de esa ley y observada
P en el gráfico (500 MPa o poco más). Cuando esa tensión es superada, la pro- en la curva tensión/deformación también puede verificarse aritméticamente.
En efecto, si se establece la relación (cociente) entre cualquier tensión que
Cuadro 2-1. Relación entre tensión y deformación no supere· el límite proporcional y la correspondiente deformación, se en-
contrará un valor constante. En el ejemplo del cuadro 2-1:
Tensión (MPa) Deformación
100 0,005 100 MPa / 0,005 = 200 MPa / 0,010 = 500 MPa 1 0,025 = .......... = 20.000 MPa
200 0,010
300 0,015 Esa constante se conoce como módulo de elasticidad, módulo elástico o
400 0,020 módulo de Young que, repitiendo, es la relación numérica entre tensión y
500 0,025 deformación cuando se cumple la ley de Hooke. En fórmula:
.~~----------------
E•T/D A la luz de estas ohsl·rvadc liWN, d gr:ítko tensión/deformación y el valor
del límite proporcional adqulert'n otra importancia. Si se desea que una es-
donde E es el módulo Je elasticidad, T es la tensión igual o inferior al lími- tructura permanezca dimensionalmente estable después de inducirle tensio-
te proporcional y D es la deformación producida por T. nes mecánicas, será necesario diseñarla de forma tal que ellas no sean su-
periores al límite proporcional.
En realidad, es posible superar muy ligeramente el límite proporcional y
Deformación elástica y deformación permanente obtener todavía comportamiento elástico. La tensión máxima que se puede
Establecer la curva tensión/deformación de un material tiene interés no só- inducir sin producir deformación permanente es ligeramente superior al lí-
lo académico o teórico. La división en dos partes -recta y curva o zonas con. mite proporcional y se la denomina límite elástico. Sin embargo, como los
proporcionalidad o sin ella- indica un comportamiento netamente distinto. Jos valores son muy próximos e imposibles en la mayoría de los casos de
Si se induce una tensión dentro de la primera zona (inferior o igual al determinar de modo independiente, pueden, en la práctica, considerarse si-
límite proporcional), el material experimenta una deformación. Si esa ten- nónimos o equivalentes.
sión se retira (se deja de aplicar la fuerza), puede observarse que la defor- Incluso, es muy difícil obtener experimentalmente gráficos en los que el
mación también desaparece, es decir que el material se ha comportado cambio de recta a línea de poca curvatura sea neto y permita establecer con
elásticamente. precisión el valor del límite proporcional o del elástico. Por ello se recurre
Si la tensión inducida, en cambio, supera el valor del límite proporcional, al mecanismo inverso, determinando qué tensión es necesario inducir para
puede observarse al retirarla que, si bien el material se recupera elásticamen- producir una pequeña deformación permanente (p. ej., 0,1% o sea deforma-
te, no lo hace en forma total y queda con una deformación permanente. Se ción 0,001; 0,2% o sea deformación 0,002).
ha deformado plásticamente. Para hacerlo, a partir del valor que indica esa deformación prefijada en la
En la figura 2-5 puede verse ese comportamiento y cómo la recuperación abscisa do (fig. 2-6) se traza una línea paralela a la parte recta del gráfico. El
(línea cortada paralela a la parte recta) se hace a expensas de una deforma- punto donde intercepta la curva permite conocer (leyendo en la ordenada)
ción residual o permanente (d). la tensión que es necesario inducir para producir esa deformación. Se deno-
mina resistencia a la fluencia para esa deformación preestablecida. Para el

700

600
RF

500
........_

,§ ~
'@ ~ 400
e:
~ :Q
CJ)
e: 300
~

200

100

d
Deformación O d0 2 3 4 5 6 7

Fig. 2-5. Recuperación después de liberada una tensión con producción de deformación Deformación (. tG-2)
permanente (línea cortada). Fig. 2-6. Resistencia a la fluencia con 0,2% de deformación permanente preestablecida.
material de la figura 2-(l st• dir:í que el valor de la rt.·slstt.•nda a la lluencia
·········································""···
cilidad que A, o sea qut.• t•s tnn.~o~ ,111'.\'lhll' que A, que resulta entonces más rí-
gido.
para una deformadún pt.•rmanente de 0,2% es de S4S MPa. Estl' valor no es
nada más que una indicación aproximada del correspondiente al límite pro- Esa mayor rigidez del material A también puede cuantificarse calculan-
porcional, o sea, la tensión de la cual deberá estar alejada la estructura si no do en ambos los respectivos valores para el módulo de elasticidad (ten-
se quieren deformaciones permanentes. sión/deformación). Como la deformación es el denominador en el cálculo,
el módulo constituye una medida de la dificultad con que se deforma el
material en estudio, es decir, una medida de su rigidez. Cuanto mayor sea
Rigidez, flexibilidad el módulo de elasticidad, más tensión es necesario inducir para producir
El análisis del gráfico tensión/ deformación permite hacer deducciones so- una deformación elástica. De igual manera, al aplicar una misma tensión
bre las propiedades de un material y realizar comparaciones entre varios de sobre dos materiales, se producirá una deformación mecánica de mayor
ellos. En la figura 2-7 pueden observarse los gráficos tensión/deformación magnitud en el más flexible, o sea en aquel en el que el módulo de elas-
bajo la tracción de dos materiales, A y B. Puede verse que el valor máximo ticidad sea menor.
de ordenadas que alcanzan ambos. es igual. Es decir que ambos materiales Nótese que ello también se evidencia por la inclinación de la parte recta
son capaces de soportar las mismas tensiones sin romperse, tienen igual re- de la representación tensión/deformación. En los materiales más rígidos la
sistencia, en este caso traccional (800 MPa). parte recta se acerca más a la ordenada (es más vertical).
El valor del límite proporcional también es igual en ambos (600 MPa), o
sea que en los dos puede inducirse la misma tensión sin producir deforma-
ción permanente. Sin embargo, en el material B esa tensión límite propor-
Fragilidad, ductilidad, maleabilidad
cional produce una deformación 0,03 (3%) mientras que en A produce una Los gráficos para los materiales C y D se muestran en la figura 2-8. Am-
deformación 0,01 (lo/o). El material B se deforma elásticamente con más fa- bos tienen iguales valores para el límite proporcional (500 MPa) y de módu-

800 A B
D

700

-..._

-..._
&:
&: ~
~ .§
·~

·~ ~
~ 300

200

100

2 3 4 5 6 7 2 3 4 5 6 7
2
Deformación (. 1Q-2) Deformación (. 1Q- )
Fig. 2-8. Material dúctil o maleable (D) y material frágil (C).
Fig. 2-7. Rigidez y flexibilidad.
,._lmMIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

lo de elasticidad (100.000 MPa J. Podría también dedrsc qut• 1> es mús resis- .wmrieuto, es (.lt!cir, hasta qué pon·t•ntajt• de la longitud inicial St! deforma
tente que C (soporta mayor IL'nsiún sin romperse), pero por sobre todo se cuando se lo rompe bajo tracdún. Puede verse en la figura 2-8 que el ma-
observa una singular difert!nda. ll'rial D tiene un alargamiento de 65%> (deformación permanente residual
La representación gráfica en el material C termina a poco de haberse supe- dl'spués de la ruptura 0,06'5). En general, se consideran frágiles. aquellos ma-
rado o casi coincidentemente con el límite proporcional. Esto sucede cuando ll'riales en los que el porcentaje de alargamiento es inferior al 5% y dúctiles,
el material no es capaz de deformarse plásticamente, no puede deformarse en aquellos en los que se supera este valor.
forma permanente. En el caso del material D, en cambio, fue necesario pro-
ducir una gran deformación permanente (más allá de la que se produce al su-
perar apenas el límite proporcional) antes de provocar su ruptura. Tenacidad, resiliencia
Lo primero es característico de un material frágil. El concepto de fragilidad Romper o deformar una estructura representa gastar cierta energía o rea-
indica escasez de deformación permanente. Con un material de este tipo no lizar cierto trabajo, desde el punto de vista físico. Efectivamente, representa
puede obtenerse un cuerpo deformándolo, ya que al intentar deformarlo lo aplicar una fuerza (para inducir una tensión) y desplazar su punto de apli-
único que se logra es romperlo. Esta situación determina una característica de (·ación, lo que se traduce en deformación (se produce un trabajo cuando una
los materiales frágiles: los fragmentos en que se rompen coinciden -encajan fuerza desplaza su punto de aplicación).
uno contra el otro- y el objeto puede "armarse" nuevamente. En la figura 2-9 pueden verse los gráficos tensión/deformación de dos ma-
Los materiales como D pueden deformarse mecánicamente sin romperse. teriales. E es más rígido (parte recta más cerca de la ordenada) y más frágil
Se puede aplastarlos en compresión o estirarlos bajo tracción, es decir, re- (ruptura cercana al límite proporcional, o sea, con escasa deformación per-
ducirlos a láminas o hilos, respectivamente. En el primer caso se habla de manente) que F.
materiales maleables y en el segundo, de materiales dúctiles. Si bien los dos tienen casi la misma resistencia (tensión de ruptura indica-
Maleabilidad es la capacidad que tiene un material de deformarse perma- da por el punto más alto del gráfico), se necesita menos trabajo o consumir
nentemente bajo cargas compresivas. Ductilidad es la capacidad que tiene menos energía para romper el material E. En F es necesario desplazar el pun-
un material de deformarse permanentemente bajo cargas traccionales. Esta to de aplicación de la fuerza a medida que el material se va deformando.
última propiedad es frecuente evaluarla determinando el porcentaje de alar- El material F es más tenaz que el E. La tenacidad, característica de los ma-
teriales dúctiles y maleables, está representada por el área total debajo de la
línea de la relación entre tensión/deformación y a su vez representa la ener-
gía que es necesaria para romper el material. Puede verse en la figura 2-9
cómo esa área es mayor en el material F que en el E.
En la figura 2-10, en cambio, pueden verse los gráficos tensión/deforma-
ción de dos materiales de similar resistencia y tenacidad (las áreas debajo de
las curvas no difieren sustancialmente). Sin embargo, existe una diferencia
entre ambos. Para romperlos es necesaria la misma energía, pero si la acción
F
se limita a deformarlos elásticamente (sin superar la deformación producida
por el límite elástico) se habrá entregado más energía a H que a G, ya que
,g aquel se deformó más (es más flexible), lo que obligó a desplazar más el
"@ punto de aplicación de la fuerza. Esa misma energía queda representada por
~ el área <;:ubierta por la curva considerada sólo hasta el límite proporcional
(zona elástica) y representa la resiliencia, que es la capacidad de almacenar
energía cuando el material se deforma elásticamente.
Se debe tener presente que existe una diferencia fundamental entre tena-
cidad y resiliencia. Los dos conceptos se refieren a absorción de energía por
parte del material (o sea, realización de un trabajo por parte de quien lo de-
forma, ya que la situación implica establecer relación entre fuerza y distan-
cia, que es la definición física de trabajo), pero en el primer caso la energía
sólo puede ser devuelta parcialmente por el material, ya que al retirar la fuer-
za queda deformado permanentemente (se ha superado el límite proporcio-
Deformación (. 10"2)
nal), mientras que en el segundo la energía puede ser devuelta al retirarse la
Fig. 2·9. Tenacidad. fuerza, porque la deformación había sido hecha dentro del rango elástico.
.. ·~[ ....................................................... ·································-----I!M-•'111' --

H

·~
~ .§
·~
~ J

Deformación
Flg. 2-10. Resiliencia.

Un material resiliente puede aprovecharse para confeccionar un resorte Deformación


destinado a impulsar algún objeto, ya que puede almacenar en él energía
que se libera en el momento de soltarlo. Un material de gran tenacidad pe- Fig. 2-11. Materiales distintos pero con igual resiliencia.
ro poca resiliencia no sería útil para este fin ya que no sería capaz de "de-
volver" la energía entregada en la deformación. romperá (ni resiliente ni tenaz, no tuvo capacidad para absorber la energía
Nótese también que la resiliencia de un material está relacionada directa- del impacto).
mente con el límite proporcional e inversamente con el módulo de elastici-
dad. En la figura 2-11 pueden verse los gráficos de dos materiales distintos
pero de igual resiliencia (igual área debajo de la zona elástica). El material I Viscoelasticidad
tiene ese valor de resiliencia en función de un límite proporcional alto y J En todas las consideraciones hechas hasta ahora se partió del supuesto no
en función de un módulo de elasticidad bajo. mencionado de que la estructura del material analizado era cristalina (orde-
La tenacidad y la resiliencia de un material representan también la capa- nada) y perfecta. Sin embargo, muchos materiales no son cristalinos y en la
cidad de absorber la energía dada por un impacto o golpe (fuerza aplicada práctica ninguno es un cristal perfecto. Esto hace que puedan detectarse
súbitamente y que llega al cuerpo con velocidad). Piénsese, por ejemplo, ciertas desviaciones del comportamiento analizado.
en tres objetos, uno de goma, uno de metal y otro de vidrio que, por las Si se induce una tensión inferior al límite proporcional de acuerdo con lo
razones que se analizarán en otros capítulos y que derivan de su estructu- descrito, se debería producir una deformación elástica. Es decir que las di-
ra interna, tienen propiedades diferentes. Si se caen al suelo (impacto), el de mensiones de la estructura, una vez retirada la fuerza, deberían coincidir con
goma no sufrirá ninguna alteración visible, probablemente rebotará sobre el las dimensiones originales independientemente del tiempo durante el cual
piso hasta agotar la energía (resiliente, absorbió la energía en forma de de- haya actuado la tensión.
formación elástica); el de metal no se romperá pero podrá quedar abollado Sin embargo, en muchos materiales, y especialmente a temperaturas ele-
(tenaz, absorbió la energía como deformación permanente) y el de vidrio se vadas (más aún cuando son cercanas a la temperatura de fusión), si la ten-
. \.1'' 1!111---------------------···················
sJ(>n inferior al límitt• pmpordonal se mantiene durantt• 1111 lil'mpo prolon-
--------------···············-·····-·---·~!ll!IJ
En d sistema Brincll sc t•ulplt•a como penetrador una pequeña esfera
..
Kado (minutos, horas, días, Sl'KÚn el material) al retirarla Sl' con1prlll:ha una de a(·ero. Ésta se apoya sobre l'l uwtt•rial en estudio y se le aplica una car-
deformación residual, es decir, permanente. Evidentemenll', esa deforma- ga normalizada. Para obtener d número de dureza Brinell se relaciona la
ción no coincide con un comportamiento elástico que se supone que debe- l'ar~a aplicada con la superficie de la huella, que tiene una proyección cir-
ría tener el material, sino más bien con un comportamiento viscoso (los flui- ndar y cuyo diámetro se mide con un microscopio. El cálculo se hace
dos viscosos fluyen progresivamente cada vez más en función del tiempo de :1plicando fórmulas apropiadas o simplemente consultando tablas ya con-
aplicación de la fuerza y no sólo en función del aumento de ésta). lt'l'Cionadas.
Por analogía, cuando en un material se verifica este comportamiento, se El sistema Brinell tiene dos inconvenientes: el primero es que no sirve pa-
dice que es viscoelástico (parcialmente viscoso y parcialmente elástico). En ra aplicarlo sobre materiales frágiles, ya que para producir la huella hay que
este tipo de materiales las propiedades y la forma del gráfico tensión/defor- .~uperar bastante el límite proporcional, lo que no es posible en ese tipo de
mación son notoriamente influidas por la forma en que se aplican las fuer- materiales. El segundo es que no tiene en cuenta la recuperación que se pro-
zas. Si se los carga lentamente se da lugar a que actúe el componente vis- duce en el material al retirar la esfera, es decir que no se mide la magnitud
coso y se verifica mayor deformación y menor resistencia que si el régimen real de la penetración sino la penetración menos la recuperación que se pro-
de incremento de la carga es mayor. duce cuando la superficie tiende a volver a su forma original.
Una manera de evaluar este tipo de comportamiento es someter una pro- El sistema Rockwell (en realidad una serie de sistemas en los que puede
beta del material en estudio a una tensión inferior al límite proporcional y variar el tipo de "indentador" y la carga utilizada) es similar al Brinell pero
mantenerla durante cierto tiempo (en forma estática) o aplicarla repetidas mn él, en lugar de medirse la superficie de la huella, se mide la profundi-
veces (forma dinámica). Al cabo de éste se mide la deformación que ha ex- dad de la penetración. Ofrece menos garantías de exactitud, pero el ensayo
perimentado. A esa deformación permanente producida por una tensión in- l'S más fácil y rápido de llevar a cabo.
ferior al límite proporcional mantenida por un tiempo se la denomina creep Los métodos más exactos se basan en el empleo de "indentadores" de dia-
(en algunas traducciones, "corrimiento") y se expresa en porcentaje de cam- mante tallado en formas especiales.
bio con respecto a la longitud inicial. El método Vickers o de la Pirámide de Diamante emplea un diamante que
Muchos materiales amorfos experimentan este tipo de deformación per- deja, al aplicarle una carga variable, una huella en forma cuadrangular muy
manente ante fuerzas pequeñas y aun a temperatura ambiente o ligera- pequeña, lo que permite realizar mediciones aun en áreas muy reducidas.
mente elevada. A la deformación permanente producida por esa tensión En el sistema Knoop o de microdureza el "indentador" es un diamante
se la denomina escurrimiento o .flow. En realidad no se trata nada más que tallado también en forma piramidal, pero con las aristas longitudinales for-
del creep pero es más evidente debido a las características de la estructu- mando un ángulo de 172,5 grados y las transversales, de 130 grados. De es-
ra del material. ta manera la impronta dejada sobre el material en estudio tiene una forma
romboidal con una diagonal mayor y una diagonal menor. Para el cálculo
sólo se mide la diagonal mayor debido a que en su nivel la recuperación
Dureza superficial y resistencia a la abrasión elástica que se produce no tiene tanta importancia (una pequeña recupera-
Las propiedades ¡malizadas hasta ahora se refieren a la totalidad de la ma- ción en una longitud grande no altera el resultado apreciablemente).
sa del material involucrado. En ciertas ocasiones interesa fundamentalmente Con estos dos últimos métodos, igual que con el Brinell, el número de
analizar el comportamiento de la superficie del material; por ejemplo, lama- dureza (VHN y KHN, respectivamente) se calcula relacionando la carga, que
yor o menor dificultad con que puede ser dañada o desgastada. puede variar según el material ensayado entre algunos gramos y uno o dos
Una manera de evaluar ese comportamiento es determinar la dureza, que kilogramos, con la superficie de la huella.
puede definirse como la resistencia que ofrece el material a que se le haga Con materiales con no tanta capacidad de resistir la penetración, por
una "indentación" (depresión o marca) permanente. De la definición surge ejemplo algunos materiale:- orgánicos, puede emplearse otro tipo de "inden-
1

el método para medirla: se trata de penetrar o rayar una probeta del mate- tador" y determinarse la dureza denominada Barcoll.
rial en estudio por medio de un penetrador o "indentador" definido aplican- Otro modo de evaluar la dureza consiste en un rayado hecho en la super-
do sobre éste una carga establecida. Relacionando la carga aplicada con la ficie con un "indentador" estandarizado. El ancho de la huella permite tener
magnitud de la penetración o raya puede establecerse el valor de la dureza. una medida de la resistencia superficial del material.
Cuanto mayor sea el valor de ese número (a veces expresado en kilogramo La selección del método de ensayo depende de diversos factores que in-
sobl'e milímetro cuadrado), mayor será la resistencia de ese material a la pe- teresan más al que estudia o fabrica materiales que al que los utiliza. Éste
netración. Hay diversos métodos para medir dureza. Todos se basan en el sólo debe tener presente que los valores obtenidos con los distintos méto-
mismo principio ya descrito. La diferencia entre ellos radica en el tipo de pe- dos no son equivalentes. Por lo tanto, no deben sacarse conclusiones so-
netrador utilizado. bre las características de las superficies de materiales distintos sobre la ba-
-
s e de valores de durt•za st no st• especifica cómo Sl' lit·~(, a l'sos valores en
cada caso.
En muchas ocasionl'S, al usuario le interesa más la forma de reaccionar
..................................................... ,~. .,
l'olllpuestos solubk·s dl'l tnll'rior dl· la l'structura, con lo cual pueden verse
afl'ctadas las condidom•s rt•l:tllvas a la compatibilidad del material con el
medio biolé>gico con d <(lll' contacta.
del material ante una friccié>n de su superficie contra otro cuerpo, de mate- l lna de las formas más sencillas de cuantificar la absorción acuosa sufri-
rial similar o no, o ante la acción de agentes de abrasión o desgaste que el da por un material consiste en monitorizar la variación de masa (registrando
comportamiento de éste ante un "indentador". Los valores de dureza deter- los cambios de peso) que experimenta una probeta durante un lapso de in-
minados con los métodos descritos no siempre guardan una relación direc- mersión en agua.
ta con la capacidad de un material para resistir la abrasión.
En esta última característica influyen también otras propiedades como las
características elásticas y la tenacidad. Todo ello hace que no se pueda es- Pigmentación
tandarizar tan fácilmente en el laboratorio el estudio de la resistencia a la Consiste en un depósito superficial de compuestos de diversos orígenes,
abrasión como lo es el de otras propiedades mecánicas. .~ulfuros, cloruros, pigmentos provenientes de los alimentos y bebidas, así
Esta consideración sirve como corolario del análisis realizado en este ca- como de la placa bacteriana. La pigmentación no afecta la estructura del ma-
pítulo respecto de las propiedades mecánicas que son de interés en los ma- terial y se elimina fácilmente mediante maniobras de pulido.
teriales. No puede limitarse la selección de un producto determinado a una
sola característica por importante que sea, sino que debe analizárselo en dis-
tintos sentidos hasta encontrar la combinación que haga más apto el mate- Corrosión
rial para cumplir con una determinada función. La mayoría de los metales, con excepción de los llamados metales nobles,
no se encuentran en la naturaleza en estado puro, sino formando minerales
como óxidos y sulfuros a los que hay que tratar con el fin de obtener luego
Propiedades químicas las formas puras o metálicas.
La corrosión es un camino inverso por el que los metales expuestos al me-
En múltiples ocasiones, durante su manipulación y uso, los materiales dio tienden a volver a combinarse en formas de menor energía; tanto es así
dentales entran en contacto con diversos agentes químicos, tanto provenien- que habitualmente los compuestos que resultan de la corrosión de un metal
tes del mismo organismo, como los fluidos biológicos y de la dieta, como de son muy similares a aquellos que se encuentran en la naturaleza.
otros materiales. Los materiales pueden interactuar de diversas maneras con Éste es un proceso que afecta seriamente la estructura del material, ya que
el medio, disolverse, liberar componentes tóxicos, sufrir erosiones en pre- su resultado es la pérdida de masa que culmina en la fractura y liberación
sencia de ácidos o decolorarse por la absorción de sustancias presentes en de componentes potencialmente tóxicos que pueden causar efectos adver-
los fluidos, así como corroerse o pigmentarse. sos cuando interactúan en un medio biológico como la cavidad bucal. Exis-
En general, podría decirse que los metales son susceptibles a la pigmenta- ten diversos tipos de corrosión, que serán analizados en el capítulo 4.
ción y a la corrosión, los orgánicos tienden a absorber fluidos y a liberar com-
ponentes solubles de su estructura y los cerámicos experimentan erosión.
Eiercitaciones
Disolución • Enumere las propiedades físicas que son de interés en los materiales de
La solubilidad de los diferentes materiales depende de la estructura, del uso odontológico.
medio y de la velocidad de la relación entre estos dos factores; por ejemplo, • Defina los conceptos de resistencia compresiva, traccional y al corte e in-
los materiales orgánicos de alto peso molecular pueden considerarse inertes dique las unidades en que se miden.
ante las soluciones acuosas como la saliva, pero son fácilmente disueltos por • Calcule la fuerza que es necesario aplicar para estirar elásticamente O, 1
el alcohol y otros solventes orgánicos. mm un alambre de 5 cm de largo construido con un material cuyo mó-
dulo de elasticidad es de 60.000 MPa.
• Dibuje esquemáticamente el aspecto que tendrían las probetas cilíndricas
Absorción construidas con un material dúctil y con uno frágil luego de fracturadas
' Algunos materiales, en especial los polímeros, tienden a absorber agua bajo tracción.
del medio y liberar componentes solubles. • Deduzca cómo se ve afectada la capacidad de un material para absorber un
La absorción puede causar alteraciones dimensionales -expansión-, faci- impacto sin romperse si se consigue modificarlo, aumentando su módulo
litar el ingreso de microorganismos y pigmentos, y favorecer la liberación de de elasticidad sin modificar ni su límite proporcional ni su alargamiento.

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