República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria.
Ministerio del Poder Popular para la Salud
Universidad de las Ciencias de Salud “Hugo Chávez Frías”
PROPUESTA DE INTERVENCIÓN PARA ELEVAR EL CONOCIMIENTO DE
LAS TÉCNICAS PARTICIPATIVAS Y SU UTILIZACIÓN EN EVALUACIÓN EN
EL CLAUSTRO DE PROFESORES DEL ASIC 1 NUEVA ESPARTA.
Autora:
Dra. Milagros Giovanna Vásquez
CI V-12.505.826
República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria.
Ministerio del Poder Popular para la Salud
Universidad de las Ciencias de Salud “Hugo Chávez Frías”
Propuesta de intervención para elevar el conocimiento de las técnicas
participativas y su utilización en evaluación en el claustro de profesores del
ASIC 1 Nueva Esparta.
RESUMEN
La finalidad de esta investigación estuvo centrada en proponer una intervención
para elevar el conocimiento de las técnicas participativas y su utilización en
evaluación en el claustro de profesores del ASIC 1 Nueva Esparta, lo cual surge
partiendo del hecho que la planificación estratégica, es en una herramienta básica
que les permite a los docentes como gerentes de aula organizar adecuadamente
sus recursos y actividades para lograr sus objetivos y metas definidos previamente
en función de los intereses de los estudiantes para lograr un aprendizaje
significativo y generar a su vez calidad en los procesos de enseñanza que se
llevan a cabo en la organización educativa. En este sentido, la acción del docente
como gerente de aula es relevante puesto que las funciones y roles que
desempeña a través de la planificación estratégica van más allá de ser un ejecutor
de una planificación normativa en el aula, haciendo cumplir lo que existe dentro de
sus pensamientos, acertando las acciones a tomar para un aprendizaje
significativo que requiere el educando a su cargo.
Palabras clave: técnicas participativas, estrategias de enseñanza, aprendizaje
significativo, claustro, evaluación.
Línea de investigación: formación docente
INTRODUCCIÓN
La educación como proceso inherente del ser humano se apoya en la
participación activa de todos sus actores sociales, quienes desarrollan acciones
integradas con el propósito de articular múltiples instancias de la vida escolar, para
otorgarle direccionalidad al proceso educativo y en consecuencia, lograr los
objetivos intencionados, como se establecen en la Ley Orgánica de Educación
LOE (2009) específicamente en el artículo 6 numeral 3 literal E, en el cual se
describe el tipo de escuela que se quiere, para alcanzar el modelo de país con
políticas orientadas a la calidad educativa.
La Evaluación Participativa es una metodología evaluadora que se caracteriza
porque tanto los expertos como los miembros de grupos, organizaciones y
comunidades trabajan de manera colaborativa en el diseño y ejecución de la
evaluación de los proyectos en los que participan (Cousins, 2013; Rossi,
Lipsey&Freeman, 2014). Este tipo de evaluación responde a una doble finalidad:
de investigación y de intervención. Como investigación puede aportar información
sobre la realidad, el funcionamiento y los resultados de los proyectos. Y como
intervención, está orientada a solucionarlos problemas de grupos, organizaciones
o comunidades. Ambos aspectos generan impactos importantes en la formación
de las personas que participan en la EP.
De este modo, el aprendizaje deviene un mecanismo central de estos procesos
de Evaluación Participativa (Cousins, 2001; Cousins & Earl, 1992; Baur, Abma, &
Widdershoven, 2010). Otros ejes de la EP son la participación (apertura del
proceso a las personas afectadas), la negociación (acuerdo sobre objetivos,
métodos, interpretación, intercambio y difusión de resultados) y la flexibilidad
(cambio constante del entorno) (UNESCO, 2010: Navarro, 2004).
Toda evaluación requiere una planificación preliminar pero, a diferencia de otro
tipo de evaluaciones, las cuestiones de diseño de una EP son decididas a través
de un proceso participativo, donde las cuestiones a evaluar y los métodos de
recogida y análisis de datos son determinados por los propios participantes del
proceso. De hecho, Daigneault y Jacob (2009) consideran que los elementos
esenciales de la EP son: la inclusión de diversidad de participantes en el proceso,
un alto grado de implicación de estos participantes y el control que estos tienen del
proceso de evaluación.
Para un gran número de profesionales de la docencia, la evaluación de los
aprendizajes se ha concebido como un proceso aislado a la enseñanza, ya que,
tradicionalmente, la enfocan como una medición de los contenidos académicos
aprendidos por los estudiantes, en unos determinados encuentros didácticos
(Oramas, 2016). Esta situación llama la atención, porque el evaluar no se limita
solamente a medir, clasificar o calificar, es un proceso que va más allá, implica
sistematizar los procesos de aprendizaje de los estudiantes para valorar el
desempeño que han adquirido durante los encuentros didácticos, en función de un
objetivo o competencia establecidos. Zaragoza (2003) señala, al respecto, que la
evaluación de los aprendizajes “sigue siendo unas de las actividades docentes
que más planteamientos, dificultades y dudas continua generando” (p. 3). Por su
parte, Camilloni (1998) plantea algunas de las dificultades que presentan los
docentes al momento de evaluar: (a) gran número de estudiantes en las clases y
(b) uso de técnicas de evaluación adecuadas a la enseñanza de grupos
numerosos, que garanticen aprendizajes significativos, la no repitencia y
deserción. En concordancia con lo planteado anteriormente, comúnmente, la
mayoría de los docentes universitarios realizan sus prácticas evaluativas siguiendo
un patrón o cronograma de actividades, establecidas en los programas
académicos de las asignaturas que enseñan. Esta realidad ha producido, en
opinión del investigador de este estudio, que la evaluación de los aprendizajes se
convierta en un mecanismo de defensa, con rasgos punitivos, sin darle el mérito
que ella representa. Por esta razón, Prieto y Contreras (2008) plantean que las
prácticas evaluativas: No son procesos meramente técnicos ni de control, es
necesario cumplir con una serie de requisitos para que sus resultados reflejen
efectivamente los aprendizajes de los estudiantes y el desarrollo de las
respectivas habilidades. Ello implica que el profesor realice un complejo proceso
de transformación del conocimiento disciplinario para su presentación didáctica, de
manera de facilitar su comprensión por parte de los estudiantes; que defina los
criterios de evaluación, diseñe instrumentos evaluativos en consonancia con lo
anterior y determine cómo va a comunicar y trabajar sus resultados, articulando
contenido disciplinario, su didáctica y la forma de evaluarlo (p. 255). Es decir, las
prácticas evaluativas no son una camisa de fuerza ni algo meramente mecánico,
sino por el contrario, deben ser actividades que permitan al docente recolectar
suficientes insumos para la valoración en los estudiantes de habilidades,
destrezas y actitudes, que evidencien el logro de aprendizajes significativos.
Ante lo expuesto, la investigación está orientada en realizar una propuesta de
intervención para elevar el conocimiento de las técnicas participativas y su
utilización en evaluación en el claustro de profesores del ASIC 1 Nueva Esparta.
En este sentido, la investigación se estructuro en cinco capítulos: el capítulo I, el
problema plantea la situación problemática, los objetivos y la justificación de la
investigación; seguidamente el capítulo II, contiene el Marco Teórico Referencial,
cuyo contenido está conformado por los antecedentes de la investigación y las
teorías de entrada. Seguidamente el capítulo III, donde se ubica el Marco
Metodológico, tipo y diseño de investigación, población y muestra, técnicas e
instrumentos de recolección de información y análisis de datos.
CAPITULO I
EL PROBLEMA
Planteamiento del Problema
Es conveniente señalar que, la planificación realizada por el profesor
universitario en la actualidad, está articulada con el Proyecto Educativo Integral
Comunitario (PEIC), en él se hace referencia a las estrategias de la gestión
escolar que debe ejecutarse a nivel general en las organizaciones de Educación
universitaria como marco de las acciones que se desarrollan. Aquí, el
levantamiento del proyecto se inicia mediante el diagnóstico del contexto escolar
comunitario, además de plantear en conjunto el trabajo pedagógico de la
institución vinculándolo con las necesidades e intereses de la comunidad, y los
principios que rigen la planificación estratégica. Visto de esta forma, la
planificación estratégica supone la participación activa de los actores de la
organización, para establecer la misión, visión, objetivos y estrategias del entorno,
así como también la obtención permanente de información sobre los factores
claves de éxito, su revisión y ajustes periódicos la convierte en un estilo de
gestión; que tal como lo señala Pérez (2001), el docente la puede aplicar en el
aula, convirtiéndose en un gerente proactivo y por consiguiente, planificador de
actividades que lleven a fortalecer el aprendizaje significativo en el estudiante de
medicina de la UCS.
Una vez seleccionadas las acciones comunitarias a evaluar, se decide lo que se
quiere evaluar sobre estas acciones. Los evaluadores universitarios propusieron
una batería de variables e indicadores (Úcar et al., 2011) para facilitar el proceso,
que se concretó en cada comunidad, según lo que ésta estimó oportuno evaluar.
La batería recoge las principales variables e indicadores a evaluar en las acciones
comunitarias (figura 4). Se definen cuatro dimensiones: el contexto de la acción
comunitaria, su evolución en el tiempo, su funcionamiento y los resultados que ha
generado. Para seleccionarlas variables e indicadores a evaluar en cada
comunidad, se realizaron discusiones guiadas y mapas sociales participativos en
el grupo motor, fomentando sus aportaciones a partir de sus experiencias en la
comunidad. Una vez adaptadas a cada comunidad concreta y consensuada con el
grupo motor las variables e indicadores de las acciones comunitarias a evaluar, se
decide el procedimiento y los instrumentos a utilizar durante la recogida de
información.
Con el objetivo de fomentar una participación real y activa en la evaluación de
los implicados en el proceso de EP, se utilizan técnicas y dinámicas participativas.
Se adaptan y se crean técnicas según la realidad y configuración de cada grupo,
para que todos, independientemente de su procedencia y experiencia,
encontrasen un espacio donde manifestar sus opiniones de forma abierta. Las
técnicas utilizadas, de las que en este apartado se presentan algunos ejemplos,
han contribuido a equilibrar también las relaciones de poder, sobretodo en la
comunidad con mayor diversidad de agentes y, en consecuencia, han facilitado la
participación de todos
En virtud de mejorar la calidad en el aprendizaje de PNF MIC ASIC #1, se
destaca la necesidad de elevar el conocimiento de las técnicas participativas y su
utilización en evaluación en el claustro de profesores del ASIC 1 Nueva Esparta.
En función de los elementos manejados, se propone llevar a cabo este trabajo con
el cual se busca responder a la siguiente interrogante:
¿Cómo se puede elevar el conocimiento de las técnicas participativas y su
utilización en evaluación en el claustro de profesores del ASIC 1 Nueva Esparta?
Asimismo, vinculadas a esta interrogante, surgieron otras inquietudes con el
propósito de dar respuesta a la anterior:
¿Cuáles son las técnicas participativas utilizadas actualmente por los docentes
para la enseñanza en el ASIC #1?
¿Cuáles estrategias docentes permiten lograr de manera efectiva, dinámica y
participativa un aprendizaje significativo en los estudiantes?
¿Cómo es posible incorporar en estas estrategias elementos innovadores que
favorezcan el proceso de enseñanza participativo ASIC #1 nueva Esparta?
OBJETIVO GENERAL
Crear una propuesta de intervención para elevar el conocimiento de las técnicas
participativas y su utilización en la evaluación en el claustro de profesores del
ASIC 1 María Guevara.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Caracterizar/evaluar los conocimientos sobre las técnicas participativas en los
integrantes del claustro de profesores.
Elaborar una intervención sobre las diferentes técnicas participativas en los
integrantes del claustro de profesores.
Evaluar de forma practica el conocimiento y aplicación de las técnicas
aprendidas.
Justificación
La formación del docente universitario, se ha convertido en una práctica
generalizada por motivos tan diversos como la posibilidad de reducir costos en
infraestructuras y desplazamientos o de ofrecer programas más flexibles en las
universidades. Asumiendo lo proyectado, esta investigación constituye un proceso
de creación intelectual eminentemente socializador, mediante el cual se lograran
aportes que permitirán conocer la realidad en el campo educativo al tomar en
cuenta la formación del docente y el proceso de enseñanza en los estudiantes. En
correspondencia a ello, la evaluación por competencias es importante, porque le
va ayudar al docente obtener conocimientos sobre los procesos de desarrollo de
esta actividad, de una forma, sencilla, practica y real, en el hacer académico. Así
determina cuáles son las habilidades, destrezas, capacidades, amenazas y
riesgos que manifiesta el estudiante, para que reflexione y trabaje sobre aquellas
dificultades personales que imposibilitan el alcance del conocimiento. Al mismo
tiempo, para que prosiga fortaleciendo las competencias que le ayuda a estimular
su desarrollo multidimensional. En relación a los aportes, que brinda el objeto de
estudio de intervención para elevar el conocimiento de las técnicas participativas y
su utilización en la evaluación en el claustro de profesores del ASIC 1 María
[Link] destacan que en el plano teórico se revisó los referentes teóricos,
legales y las normativas zonales que rigen la aplicabilidad de la evaluación por
competencias en los diferentes niveles educativos tomando como foco de estudio
la educación universitaria, los cuales hacen un llamado a la recepción, necesidad
e importancia de aplicar desde un punto de vista humanista y constructivista la
evaluación, para dejar a un lado la mera posición medicionista, mecánica y
tradicional que hasta el momento se utiliza, pero que no favorece valorar de
manera conjunta (cualitativo y cuantitativo) el desempeño, rendimiento y actuación
del estudiante en los quehaceres personales, académicos ni sociales. En lo
práctico, a través de las reflexiones previas se hace un exhorto hacia los docentes
para que transformen la utilización única del paradigma cuantificable que son
regidos solo por el cumplimiento de los programas o diseños curriculares y
asuman la evaluación desde un enfoque competente para valorar cada una de las
cualidades, necesidades, inquietudes y características individuales que
manifiestan los estudiantes. En lo institucional, se enriquece la práctica de los
docentes en lo general dando un sentido ético, axiológico, humanista, pragmático
y sistémico que le ayude a cumplir con cada una de las funciones, características,
objetivos y principios de la evaluación. Además, este trabajo es beneficioso porque
va ayudar a los docentes a adquirir nuevas herramientas para que evalúen por
competencias. Sin ningún tipo de limitación pedagógica. Desde el punto
pedagógico, va a favorecer a los docentes a que adquieran un proceso de
formación a través de cursos, talleres, videoconferencias conocimientos y
habilidades para aplicar la evaluación por competencias, En lo metodológico, el
análisis de la información realizada a través del paradigma cualitativo y los
supuestos de Miguel Martínez Miguélez, permitirán a futuro lectores disgregar la
información desde un punto de vista más flexible, complejo, sistemático y
minuciosos con la finalidad de poder apoyar sus futuros estudios. Desde el punto
de vista metodológico, contribuye a mostrar a los docentes que existen una series
de pasos de investigación que necesitan desarrollarse desde el método
fenomenológico (fase 1 descripción del fenómeno, fase 2, la estructuración de la
información incorporando las reglas positivas y negativas para el análisis de la
información, fase 3, discusión de los resultados encontrados en la aplicación del
instrumento y fase 4, la generación teórica en función de los testimonios dados por
los informantes clave, la clasificación, triangulación y procesamiento de la
información) para poder producir conocimiento científico que ayude a comprender
una problemática educativa y a mitigar sus resultados.
A nivel investigativo, accede a demostrar que mediante la revisión, consulta e
indagación se pueden encontrar los métodos, procesos o sistemas que convienen
aplicarse para tener una evaluación por competencias productiva. Asimismo, a
señalar que la “evaluación por competencias” como objeto de estudio, se
encuentra direccionada dentro de las líneas de investigación que desarrolla la
Universidad, se indica que es la línea de innovación, evaluación y cambio
educativo que pertenece al Núcleo de investigación de educación, cultura y
cambio.
De la misma manera, su justificación metodológica se abordó con base al
método fenomenológico, que partió de la interpretación de las diversas realidades,
vivencias y hechos generados por los actores sociales. Finalmente, en la gama de
líneas de investigación 2: Estado, Políticas Públicas Integrales y Gestión
Participativa en Salud, la cual establece promover el intercambio de saberes,
conocimientos y prácticas sobre las respuestas institucionales y sociales a la salud
enfermedad de la población y sobre sus mecanismos de gestión, desde un
enfoque de derecho participativo y emancipador, y la línea de investigación y la
línea de investigación 4: Formación e Investigación Emancipadora en Salud, la
cual busca generar conocimientos que faciliten la reflexión crítica y la acción en
torno al desarrollo de iniciativas educativas.
CAPITULO II
MARCO TEORICO
En el presente capítulo, se presenta el argumento teórico que respalda y
orienta el problema en estudio, el cual es definido por Yedigis y Winbach (2019)
como un proceso de inmersión en el conocimiento histórico y disponible que
puede estar emparentado con el planteamiento del problema, y un fruto que a su
vez es parte de un producto mayor, el cual es el reporte de investigación. Dichos
elementos conceptuales surgen de una revisión a comentarios, teorías e
investigaciones de diversos autores con relación a la investigación, para formar un
marco de referencia que facilite la interpretación de los resultados del estudio.
A nivel internacional, se cita a García (2010), con su tesis doctoral titulada:
Diseño y validación de un modelo de evaluación por competencias en la
universidad. El objetivo se centró en Diseñar y validar un modelo de evaluación en
la universidad en el contexto español. Universidad Autónoma de Barcelona-
España. La metodología de investigación, se desarrolló mediante el paradigma
interpretativo-simbólico desde un enfoque constructivista. El proceso de
investigación se organizó en tres fases: la primera tuvo carácter exploratorio, la
segunda correspondió al estudio propiamente dicho y la tercera se construyó y
validó el modelo propiamente dicho. El enfoque constructivista permitió integrar los
aportes externos al proceso de investigación y generar aportes teóricos propios
del proceso. La recolección de información se llevó a cabo mediante de análisis de
documentos donde se incluyeron registros, actas de evaluación, actas de
reuniones, guías curriculares, archivos estadísticos, cartas oficiales, fotografías,
anuncios oficiales e institucionales. Las conclusiones se inclinaron en incorporar la
formación por competencias en la educación superior como cambio en el modelo
educativo universitario superior. Los aspectos que intervienen en el cambio es: el
conceptual por las competencias universitarias que no pueden reducirse a una
lista de tareas o a desempeños atomistas, que limiten al estudiante en sus
posibilidades. Es importante que promueva desempeños reflexivos, construidos a
partir de la epistemología en la que se inscribe. Los resultados del estudio de
campo, colocaron en manifiesto que el profesorado ha hecho grandes esfuerzos
por integrar al modelo, pero se ve desbordado ante la cantidad de competencias y
resultados de aprendizajes definidos en las titulaciones para materias, módulos o
asignaturas. En consecuencia, es muy difícil o complejo de garantizar el
aseguramiento de las competencias y resultados establecidos para las
titulaciones. Por otro lado, el profesorado fue consciente de la continuidad y
gradualidad del trazado, de compartir criterios comunes de evaluación, de
favorecer la diversidad de escenarios y la participación de agentes distintos en la
evaluación. También, en considerar elemental promover las acciones para
institucionalizar la cultura de la evaluación en las titulaciones. Para tal fin resulto
útil comunicar públicamente los mapas desarrollados, normalizar la evaluación
dentro del programa académico institucional. Hacer de la evaluación un proceso
de responsabilidad comunitaria. En cuanto a la relación que guarda, la presente
intervención sobre técnicas participativas en los integrantes del claustro de
profesores. Con el actual objeto de estudio es la variedad de marcos conceptuales
que abordó la investigadora para demostrar la relación estrecha que se da entre la
evaluación por competencias y la formación competitiva de los docentes para
poder aplicarla de modo efectivo, practico y operativo dentro de los procesos
enseñanza-aprendizaje de la educación media. Por consiguiente, es uno de los
elementos profesionales que, se piensa retomar al momento de regenerar la
aproximación teórica. Dentro de este mismo, contexto también se cita a Torrez
(1990) con la investigación titulada como “Diseño y aplicación de una metodología
de coevaluación de competencias en los proyectos finales en la carrera. Aplicación
a los estudios de administración y dirección de empresas en el IQS”. Universidad
Ramón Llull, Barcelona-España. El objetivo se basó en diseñar una metodología
de coevaluación del nivel de competencias percibido al acabar el proyecto final de
carrera para determinar la percepción de la mejora en el nivel de las
competencias. La metodología que se desarrolla en la tesis doctoral, es desde el
enfoque pragmático naturalista, por considerar una visión múltiple de la realidad y
donde el evaluador está inmerso en el objetivo de la evaluación. A su vez, fue
necesario indicar que no se aplicaron hipótesis, ya que la investigación consistía
en evaluar la realidad de forma inductiva (particular a lo general) a partir de los
instrumentos utilizados, e intentando extraer la información necesaria. La misma,
se llevó a cabo durante tres años, donde se aplicó una encuesta al inicio del curso
académico y otra al finalizar, de esta manera se determinaba el nivel de mejora en
las competencias, a través de una autoevaluación por parte de los estudiantes y
una coevaluación por parte de los tutores. La investigación constó de dos partes
diferenciadas, la primera es una investigación mediante la autoevaluación a los
estudiantes y la segunda, correspondía a la coevaluación de los tutores sobre la
percepción del nivel de competencias que se han desarrollado en sus estudiantes.
Los instrumentos, que se diseñaron es un cuestionario donde se valoraba el nivel
percibido de cada una de las competencias. Los resultados que se han obtenido a
lo largo estos años permitieron afirmar que ambas evaluaciones tienen un
componente de similitud, por lo tanto, existe cierta objetividad a la hora de valorar
la percepción del nivel de competencias. A su vez, se utilizó encuestas con
preguntas cerradas y abiertas para conocer la variación en la percepción del nivel
de competencias en el desarrollo del proyecto final de carrera, tanto de los
estudiantes como de los docentes. Al mismo tiempo, los resultados indicaban que
si se aplican los procesos establecidos y se incluyen a tutores en el nivel de
competencias, habilidades y destrezas que necesitan los estudiantes en la parte
práctica de lo que es la empresa y la gestión de proyectos, se obtienen
deducciones similares. Las conclusiones que describían que para llevar a cabo
una coevaluación del nivel de competencias al finalizar el proyecto final de carrera
por los estudiantes (autoevaluación) y por sus respectivos tutores, se tenía que
tomar como referencia la valoración inicial declarada al inicio del proyecto. por
último, se concluyó que el diseño y aplicación de la metodología de coevaluación
mide el nivel de la percepción de las competencias que tienen los estudiantes, a
través de la obtención de una fotografía al inicio y al final del proyecto final de
carrera, porque motiva el autoconocimiento del estudiante; hecho, que de cara a
su futuro, puede ser útil en los procesos de selección laboral en que participe, ya
que, tener autoconciencia de sus potencialidades y limitaciones tanto a nivel
técnico como personal, puede contribuir en su [Link] lo referido a la
pertinencia que tiene la tesis doctoral con la actual, se destaca, algunos marcos
conceptuales que abordó el doctorando para explicar el objeto de estudio. Por
modelo se resalta el concepto de competencias, la evaluación por competencias,
los momentos, enfoques de esta acción educativa, entre otros. Las conclusiones
que indica, es otro aporte porque describe la importancia del estudiante en su
coevaluación para conocer desde su interior las potencialidades y limitaciones que
tiene al momento de desempeñarse en una labor.
En el nivel Nacional, se retoma a Velandia (2019) con su tesis doctoral titulada
Modelo teórico para promover el desarrollo de competencia en el emprendimiento
desde el sector universitario. Universidad Católica Andrés Bello, Caracas. El
propósito se enfocó a generar un modelo teórico para promover el desarrollo de
competencias de emprendimiento desde el sector universitario. La metodología se
enmarco en el paradigma naturalista interpretativo, se utilizó la investigación
cualitativa como perspectiva metodológica. El instrumento utilizado, es la
entrevista a profundidad, las cuales fueron analizadas a través del método
comparativo continuo (MCC). El análisis cualitativo se fundamentó en evidencias
empíricas para sustentar la construcción del modelo teórico con aproximaciones
conclusivas donde el investigador pudo constatar que el currículo vigente en
emprendimiento que emerge del sector universitario, no ha brindado un marco de
referencia claro, propiciando rupturas conceptuales y de las temáticas al
emprendimiento, no abordado las realidades coyunturales que atraviesa
Venezuela y no aportando la necesaria flexibilidad para acercarse a esta temática.
Las conclusiones terminaron en la adopción del modelo teórico generado para
acercarse aún más al sector universitario como desarrollo de competencia en el
emprendimiento de los estudiantes universitarios. La relación que describe esta
tesis doctoral con la presente, es que conceptualiza elementos de la evaluación
por competencias que también serán expuestos en el segundo capítulo de esta
disertación. Entre ellos desde qué es competencias, evaluación por competencias,
características, objetivos, enfoques, tipos, modelos; entre otros. Por consiguiente,
sirve de aporte referencial a nivel técnico y especializado porque esboza una serie
de autores, libros y artículos científicos que dan veracidad a todo el temario que
explica el objeto de estudio. de los aprendizajes es un proceso complejo marcado
con la disociación entre la teoría y la práctica y la naturaleza humana del docente
revelada por la sensibilidad y sentimientos y por tanto, es necesario fortalecer con
dominios teóricos. En cuanto a los aportes que brinda esta tesis, se destacan que
diserta la primera unidad de análisis de la evaluación por competencias, como
objeto de estudio, lo cual demuestra que es necesario estudiar a profundidad que
genera ese fenómeno en los centros escolares para poder reflexionar como se
puede mitigar desde el campo científico, su impacto en la producción de los
aprendizajes de los estudiantes. Por otra parte, ofrece desde el marco referencial,
una variedad de teorías, fundamentación paradigmáticas, marcos conceptuales y
bases legales que señalan la importancia y necesidad de formarse el docente en
el proceso de la evaluación, pues su aplicación es vinculante en todo su quehacer
pedagógico, por consiguiente requiere tener habilidades en planificación, diseño
de instrumentos, manejo de técnicas, proceso de ejecución y reflexión.
Así mismo, se cita a Vega (2021) con su tesis doctoral titulada “Competencias
evaluativas en docentes de educación universitaria para la valoración de los
aprendizajes”. Su objetivo se centró en “Generar consideraciones teóricas en
relación con el desarrollo de competencias evaluativas en docentes de educación
universitaria para la valoración de los aprendizajes estudiantiles”. La metodología
asumida, es el paradigma interpretativo desde un enfoque cualitativo orientado
desde el método fenomenológico. Los informantes clave lo conformaron docentes
y estudiantes .Cabe destacar , que el instrumento utilizado fue una entrevista en
profundidad y el análisis de la información se dio mediante el proceso de
categorización con base al programa ofimático atlas ti, versión 7.4 con el cual se
logró establecer que los docentes desempeñan su rol de evaluador anclados a
estrategias tradicionales con la cual los estudiantes no están de acuerdo y en vista
de ello, se plantearon una serie de consideraciones teóricas en relación al
desarrollo de competencias evaluativas en los docentes de educación secundaria
para la valoración de los aprendizaje de los estudiantes. En cuanto a la vinculación
que existe entre este antecedente y la tesis doctoral actual, es que presenta un
objeto de estudio semejante al desarrollado, ya que considera que la evaluación
de aprendizajes en los estudiantes, es productiva, ventajosa y beneficiosa cuando
el docente tiene competencias evaluativas, con alto dominio, destrezas y
experiencia. En vista de ello, describe un marco teórico que contiene conceptos,
visiones paradigmáticas y teóricas parecidas a las que expone esta tesis. Sumado
a lo previo, señala el desarrollo de un marco metodológico similar porque asume el
mismo método fenomenológico como medio de estudio e interpretación de todo el
fenómeno.
Bases Teóricas
Los referentes teóricos de la presente investigación, abordan las teorías
planteadas por unos o diferentes autores que permiten fundamentar el tema que
es objeto de estudio en este sentido, se contextualizaran aspectos relacionados
con estrategias docentes.
Metodología participativa
La metodología participativa es una metodología de investigación que concibe a
los participantes del proyecto como agentes activos en la construcción del
conocimiento, y no como agentes pasivos o simples receptores.
De esta forma, promueve que todos los participantes contribuyan de forma
activa al proceso de enseñar y de aprender, en lugar de recibir pasivamente la
información de expertos de afuera, que en ocasiones pueden desconocer o no
entender debidamente los temas locales.
Las metodologías participativas son una forma de investigación cualitativa y
está conformadas por un métodos y técnicas que fomentan que los integrantes del
grupo de estudio se apropien del tema de investigación y lo enriquezcan con sus
experiencias, por lo que promueve que la gente comparta la información,
aprendan unos de los otros y trabajen juntos en temas comunes.
En el campo del desarrollo, las metodologías participativas se han integrado
como herramientas para facilitar la inclusión de las voces de todos los grupos
interesados en la planificación, ejecución y evaluación de los trabajos de
desarrollo, con lo que se busca que estos sean más aceptados por las
comunidades en las que operan.
¿Para qué se usa la metodología participativa?
Generalmente, las metodologías participativas se llevan a cabo en situaciones
donde un grupo de personas debe trabajar de forma conjunta para resolver un
problema o bien, donde se buscan conocer diversas percepciones que un grupo
tiene acerca de un tema en común.
En el trabajo social, esta metodología se emplea para que la recolección de
datos, el análisis y la solución de los problemas no dependa únicamente del
investigador experto, sino que se tenga en cuenta de manera primordial a los
usuarios y sus expectativas, sus percepciones y necesidades.
Esto es debido a que la experiencia demuestra que cuando todos contribuyen al
proceso de reflexión, las personas sienten que el tema les pertenece más y
desarrollan acciones más apropiadas a su contexto.
Las metodologías participativas pueden ser muy útiles para hacer que la gente
se una a diversos trabajos de desarrollo, desde miembros de las comunidades
locales hasta organizaciones no gubernamentales (ONG) nacionales e
internacionales, logrando así una mejor coordinación de los objetivos que se
buscan atender.
A través de esta metodología, los grupos pueden ayudar a aumentar la
concienciación sobre un tema determinado, desarrollar conocimiento, habilidades
y mejores actitudes.
¿Cuáles son las características de la metodología participativa?
Como puedes ver, la metodología participativa abarca una amplia gama de
herramientas, métodos de investigación y enfoques que tienen en común valores
como el aprendizaje compartido, los procesos democráticos, la toma de decisiones
conjunta, la copropiedad, el respeto mutuo y el empoderamiento.
Además de estos, algunos aspectos clave que caracterizan a la metodología
participativa son:
Promueve el derecho libre a participar
Todas las personas tienen derecho a participar en la toma de decisiones que
afectan a sus vidas. Aunque esto puede sonar obvio, en la práctica de políticas
públicas no siempre es fácil de conseguir. Por ello, aumentar la participación de
los menos poderosos es una característica clave de esta metodología.
Escucha las voces menos escuchadas
El uso de la metodología participativa implica la búsqueda de voces no
escuchadas y la creación de espacios seguros que permitan que se las escuche,
ya que a menudo son las personas que tienen menos voz en las decisiones sobre
sus vidas las que se ven más afectadas por los cambios estructurales que se
desarrollan a nivel social.
Busca el conocimiento local y la diversidad
La población local tiene su propio conocimiento experto de su comunidad, y
este debe ser el punto de partida para los investigadores que vienen de un
contexto externo y utilizan las metodologías participativas para trabajar con ellos.
Sin embargo, también es importante reconocer que siempre hay diferentes
perspectivas y realidades dentro de las comunidades, y que cada individuo aporta
sus propias experiencias e interpretaciones.
Invierte el aprendizaje
La metodología participativa busca dejar de lado las ideas preconcebidas desde
las teorías de investigación para aprender a partir del conocimiento y el saber de
los miembros de una comunidad, lo que en muchos casos significa estar
preparado para desaprender lo que ya se ha aprendido.
Utiliza diversos métodos
Una característica de la metodología participativa es que emplea diversos
métodos de gestión de proyectos para atraer al mayor número posible de
personas que puedan realizar el aprendizaje y el análisis en igualdad de
condiciones.
¿Cuál es la importancia de la metodología participativa?
Una de las principales razones por las que la metodología participativa ha
cobrado importancia en los últimos años es que la participación de todas las
partes interesadas en las diversas fases de un proyecto permite que las personas
puedan apropiarse de los conocimientos generados y, por tanto, se
responsabilicen de sus resultados.
Además, la inclusión de conocimientos locales desempeñan un papel
fundamental en la ejecución de proyectos exitosos que utilizan los recursos de
forma eficiente, por ejemplo, al encontrar la mejor forma de llevar a cabo una
actividad en particular.
Los métodos participativos permiten comprender mejor las interacciones
complejas entre los contextos, las estructuras institucionales y los grupos sociales.
En particular, esta metodología permite que se escuchen las voces de los más
pobres, las mujeres, los niños y los grupos vulnerables.
Estrategias docentes:
Como se mencionó anteriormente, la metodología utilizada por parte del
docente es muy importante con relación al nivel en que los conocimientos serán
adquiridos por parte del alumnado. Es por ello, que las estrategias que utilicen
permitirán que los objetivos propuestos sean alcanzados (Medina-Cepeda y
Delgado-Fernández, 2017). Aunado a ello, la participación de los actores
involucrados dentro del proceso educativo -estudiantes y profesores- es
fundamental por lo que de igual forma, éstas promoverán a que exista una
interacción, tanto de forma vertical (estudiante - docente) como horizontal
(estudiante - estudiante) (Ávila et al., 2010; Cárdenas et al., 2022). Para lograrlo
es necesario que exista actualización y perfeccionamiento que fomente la
utilización de estrategias docentes innovadoras, para esto sería esencial que las
autoridades educativas y docentes trabajaran en conjunto (González y Triviño,
2018). Igualmente, es importante tener en cuenta el contexto donde esté ubicada
la institución educativa, ya que no es lo mismo que esté ubicada en una zona
urbana a una rural, al igual que los recursos con los que se cuente. El profesorado
requiere tener un vasto conocimiento sobre las metodologías participativas, sobre
todo en cómo implementarlas y cuáles son los principios fundamentales que
requieren seguir, para reencaminarlas en caso de que las actividades difieran del
objetivo propuesto
Bases Legales
La investigación se encuentra sustentada fundamentalmente en lo establecido
en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en la ley de
Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior (2005), en los artículos
que se describen a continuación:
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) Capítulo VI De
los Derechos Culturales y Educativos
Artículo 102. La educación es un derecho humano y un deber social
fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como
función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades, y
como instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio
de la sociedad. La educación es un servicio público y está fundamentada en el
respeto a todas las corrientes del pensamiento, con la finalidad de desarrollar el
potencial creativo de cada ser humano y el pleno ejercicio de su personalidad en
una sociedad democrática basada en la valoración ética del trabajo y en la
participación activa, consciente y solidaria en los procesos de transformación
social consustanciados con los valores de la identidad nacional, y con una visión
latinoamericana y universal. El Estado, con la participación de las familias y la
sociedad, promoverá el proceso de educación ciudadana de acuerdo con los
principios contenidos de esta Constitución y en la ley. (p.36)
Artículo 84. Para garantizar el derecho a la salud, el Estado creará, ejercerá la
rectoría y gestionará un sistema público nacional de salud, de carácter
intersectorial, descentralizado y participativo, integrado al sistema de seguridad
social, regido por los principios de gratuidad, universalidad, integralidad, equidad,
integración social y solidaridad. El sistema público de salud dará prioridad a la
promoción de la salud y a la prevención de las enfermedades, garantizando
tratamiento oportuno y rehabilitación de calidad. Los bienes y servicios públicos de
salud son propiedad del Estado y no podrán ser privatizados. La comunidad
organizada tiene el derecho y el deber de participar en la toma de decisiones
sobre la planificación, ejecución y control de la política específica en las
instituciones públicas de salud. En los presentes artículos, se manifiesta los
alcances de la educación formal al referirse al desarrollo y puesta en práctica del
conocimiento 24 científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad,
con lo cual se enfatiza el rol del individuo como parte de una comunidad y según
un enfoque humanista. Seguidamente, la Servicio Comunitario del Estudiante de
Educación Superior,(2005), en los artículos Artículo 4. A los efectos de esta Ley,
se entiende por Servicio Comunitario, la actividad que deben desarrollar en las
comunidades los estudiantes de educación superior que cursen estudios de
formación profesional, aplicando los conocimientos científicos, técnicos, culturales,
deportivos y humanísticos adquiridos durante su formación académica, en
beneficio de la comunidad, para cooperar con su participación al cumplimiento de
los fines del bienestar social, de acuerdo con lo establecido en la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela y en esta Ley.
CAPITULO III
MARCO METODOLÓGICO
Hernández, Fernández y Baptista (2004), señalan: “la investigación no
experimental no se construye ninguna situación, sino que se observan situaciones
ya existentes, no provocadas intencionalmente por el investigador” (p.267).
Aunado a ello, de acuerdo a las intencionalidades, el estudio fue de campo bajo un
nivel descriptivo ya que permitió el conocimiento de situaciones, costumbres y
actitudes predominantes a través de la descripción exacta del objeto de estudio, la
finalidad es la identificación de las relaciones que existen entre dos o más
variables, recogiéndose los datos sobre la base de una hipótesis o teoría, para
luego ser analizado minuciosamente los resultados, a fin de extraer
generalizaciones significativas que contribuyan al conocimiento. Palella y Martins
(2010) señalan que la investigación descriptiva radica en: (…) interpretar
realidades de hecho. Incluye descripción, registro, análisis e interpretación de la
naturaleza actual, composición o procesos de los fenómenos.
La investigación realizada fue bajo un enfoque cuantitativo (Hernández
Sampieri et al., 2014). El tipo de estudio utilizado es descriptivo, debido a que se
busca conocer la presencia o ausencia de características, tanto del docente como
de los estudiantes a fin de identificar la relación existente entre las estrategias
utilizadas por el docente y el nivel de participación estudiantil (Veiga de Cabo et
al., 2008). El modelo de estudio es un proyecto de desarrollo, ya que finalmente en
función de los resultados obtenidos y las principales problemáticas detectadas, se
planteó una propuesta de innovación docente, un manual de metodologías
participativas para llevar a cabo en la asignatura. Este tipo de modelo permite que
a través de ciertos procesos y actividades sea posible modificar la problemática
presente en el contexto de manera adaptada al caso concreto y a la
situació[Link]ón y Muestra
Población
La población está referida a al conjunto de todas las cosas que concuerdan con
una serie determinada de especificaciones que se abordan en una investigación;
también se le identifica como el universo o parte de la población los cuales se
generalizarán los resultados, en tal sentido Tamayo y Tamayo (2009), la definen
como:
Todos aquellos conjuntos de elementos, finito o infinitos definidos
por uno o más elementos, de las que gozan todas las unidades que
lo componen, y sólo ellos; y de los cuales se pretende indagar
características específicas para el cual serán válidas las
conclusiones que se obtengan en dicha investigación. (p. 20).
En este sentido la población fue finita por estar constituida por un
número determinado o cuantificable de elementos y estuvo constituida
por profesores de PNF MIC .
Muestra
La muestra, Según Hernández; Fernández y Baptista (2006), es entendida
como un subconjunto de la población o universo de estudio, y se caracteriza
porque debe ser representativa de la población y seleccionada con base en un
método estadístico. En este sentido, y con fundamento Palella y Martins. (2012), la
muestra es considerada de tipo censal, por ser un número pequeño, manejable y
representativo. Además las muestras censales, admiten como criterio de selección
al total de la población.
Técnicas e Instrumentos de Recolección de Datos La técnica de recolección de
datos utilizada fue la encuesta y como instrumento el cuestionario. La encuesta es
definida por Palella y Martins (2012) como “Una técnica destinada a obtener datos
de varias personas cuyas opiniones interesan al investigador”. (p.111). De igual
manera Tamayo y Tamayo (2009) la define como un procedimiento que permite,
con mucha facilidad, recoger la información y datos formulados en preguntas. El
Instrumento utilizado será el cuestionario, con alternativas de respuestas
dicotómicas (Si – No), ya que permitirá conocer el estado de opinión o hechos
específicos, es decir determinar la información necesaria para la comprensión del
objeto de estudio.
El cuestionario se aplicara a un grupo de individuos quienes respondieron de
acuerdo a su participación en las actividades de la Institución. En correspondencia
con las siguientes categorías: pertinencias de los objetivos redacción, y claridad
de cada ítem.
Validez y Confiabilidad
En referencia a la validez es importante destacar que una vez completados los
requisitos necesarios, como lo fue la elaboración del instrumento, se procederá
con el proceso de validación del mismo, lo cual, de acuerdo con Hernández;
Fernández y Baptista (2006), “se refiere al grado en que un instrumento mide
realmente la variable que se pretende medir” (p.200). En tal sentido se realizara la
validación de tres expertos, quienes revisaran y valoraran el instrumento, para
posteriormente emitir las sugerencias para mejorar cada ítem, tal procedimiento en
palabras de Escobar (2008) es definido como “Una opinión informada de personas
con trayectoria en el tema, que son reconocidas por otros como expertos
cualificados en éste, y que pueden dar información, evidencia, juicios y
valoraciones” (p. 29)
En cuanto a la confiabilidad es importante destacar que es una de las
características técnicas que determina la utilidad de los resultados de un
instrumento de medición en su grado de reproducibilidad. Según Navarro (2009)
“se refiere al grado de congruencia con la que se efectúa una medición” (p.88)
esto quiere decir que debe determinar la consistencia interna del instrumento es
decir que pueda medir las mismas variables en condiciones
CONCLUSION
Como es sabido, el trabajo profesional supone una actividad científico-técnica
orientada por unas directrices éticas y morales asumidas por los miembros de una
profesión. La relación entre ciencia, técnica y ética nace de la necesaria
vinculación entre la teoría y la práctica, el pensamiento y la acción. La ética
iluminará las “buenas prácticas” y será útil para resolver muchos de los dilemas
con los que se encuentra el profesional en el ejercicio de su trabajo. Las
características de la docencia como actividad compleja, siempre nueva y diferente,
ya que debe adaptarse al contexto en el que se aplica, hacen que cada acto
docente y de aprendizaje sea un acto libre (subjetivo) y responsable. Por eso, a
veces, se tiene miedo a esa libertad, a la posibilidad de equivocarse y a la
responsabilidad y culpabilidad que se derivan de esa libertad. Desde esta
perspectiva, la formación ética permite definir, en primer lugar, qué debe hacer y,
en segundo lugar, cómo hay que hacerlo. Cómo estamos hablando de una
profesión que pertenece a la categoría de las profesiones de ayuda, se le exigen
una serie de actitudes que faciliten dicha relación. Estas actitudes dependen, en
gran medida, de la propia concepción que el profesor tiene de sí mismo y de su
papel en el proceso de aprendizaje-enseñanza, de su competencia profesional
como docente y del grado de satisfacción que experimente en su trabajo.
Dado que el conocimiento no es una realidad objetiva, neutra e incuestionable,
sino una construcción social y personal que traduce y desarrolla diferentes
opciones culturales, será importante decidir qué deben aprender los profesores, ya
que la selección de los contenidos reflejará el concepto de universidad hacia el
que se quiere caminar, así como las concepciones y prácticas relacionadas con
los alumnos que se pretenden formar.
La universidad se encuentra en un proceso de cambio profundo que, ojala,
remueva su cultura docente para conseguir una mejor Institución Universitaria., en
la que se persiga no solamente la formación de buenos y buenas profesionales,
sino también la formación integral de los mismos como personas y como buenos
ciudadanos. Las miradas ante este cambio son diferentes y es bueno que sea de
este modo, ya que la universidad debería ser un lugar de deliberación y de
pensamiento crítico y reflexivo. Desde esta perspectiva, las ideas y referentes que
hemos planteado desde las teorías del cambio educativo, pretenden ofrecer
algunos criterios para realizar el viaje en cada uno de los contextos, sabiendo que
en todos ellos se cuenta con la suficiente sabiduría y sensatez para dilucidar sobre
lo que podría ser razonable, exigible y viable realizar desde una posición
estratégica. De entre la multiplicidad de elementos y variables que hay que
considerar, en cualquier proceso de cambio educativo de la envergadura que tiene
este, no cabe duda que el papel del profesorado es crucial. Esta afirmación es
aceptada por todos los agentes implicados en los diferentes niveles de
responsabilidad de la institución educativa. Sin embargo, siendo esto importante,
no es suficiente, sino que es preciso concretar cómo conseguir un mayor grado de
profesionalización del "oficio" de enseñar en la universidad como vía de largo
recorrido para que el profesorado pueda estar en condiciones de responder a los
desafíos que se le están planteando de manera permanente. La profesionalización
de la docencia se encuentra todavía en fase de clarificación, aunque es cierto que,
cada vez, son más numerosas las aportaciones teóricas que nos ofrecen
referentes fiables sobre los que ir construyendo dicha identidad y que, además,
deberían servir para diseñar políticas coherentes de formación y de
reconocimiento. Desde este planteamiento, hemos situado la profesionalización a
caballo de dos lógicas que se complementan: la individual, ya que la profesión
docente así o requiere, y la institucional, puesto que es ahí donde han de
visualizarse todos los cambios, que, a la postre, pretende lograr un aprendizaje de
mayor calidad en la formación de nuestros estudiantes. Sin duda esta compleja
tarea es, ante todo, de carácter colectivo, es más no podrá alcanzarse si la
organización universitaria, en su conjunto, no se compromete con ello. Esta
investigación contribuirá a generar evidencia sobre la eficacia de las técnicas
participativas y su utilización en evaluación en el claustro de profesores del ASIC 1
nueva Esparta. Los resultados obtenidos podrán servir como base para diseñar
programas de formación más efectivos y personalizados, y para promover la
mejora continua de la calidad educativa en el ámbito de la salud.