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Comprendiendo las Actitudes Sociales

Las actitudes sociales son evaluaciones estables que las personas hacen sobre diversos objetos, influyendo en su comportamiento y juicio. Estas actitudes se componen de tres dimensiones: cognitiva, afectiva y conductual, y pueden ser formadas a través de la experiencia social y el aprendizaje. Su estudio es crucial para entender la conducta humana, ya que afectan la adquisición de conocimiento, la interacción social y la posibilidad de cambios en el contexto social.

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Comprendiendo las Actitudes Sociales

Las actitudes sociales son evaluaciones estables que las personas hacen sobre diversos objetos, influyendo en su comportamiento y juicio. Estas actitudes se componen de tres dimensiones: cognitiva, afectiva y conductual, y pueden ser formadas a través de la experiencia social y el aprendizaje. Su estudio es crucial para entender la conducta humana, ya que afectan la adquisición de conocimiento, la interacción social y la posibilidad de cambios en el contexto social.

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Unidad 6: Actitudes sociales.

¿QUÉ SON LAS ACTITUDES SOCIALES?


Son evaluaciones globales y relativamente estables que las personas hacen sobre
todas las personas, ideas o cosas que, técnica, reciben la denominación de objetos de
actitud. Al hablar de actitudes se hace referencia al grado positivo o negativo con que
las personas tienden a juzgar cualquier aspecto de la realidad, convencionalmente
denominado objeto de actitud. Las evaluaciones o juicios generales que caracterizan la
actitud pueden ser positivas, negativas, o neutras y pueden variar en su extremosidad o
grado de polarización.

 Características:

 Las actitudes son compartidas por un grupo.


 Los objetos de actitud son infinitos (ideas personas situaciones, etc.) y
estas pueden ser concretas (me gusta el auto nuevo de mi vecino) o abstractas
(la actitud y pensamiento que tenes sobre el matrimonio gay)
 Estos son fenómenos mentales: no son directamente observables, sino
que se ven reflejadas en las conductas y comportamientos (si no estás de acuerdo
con el matrimonio gay y cruzas una pareja homosexual vas a hacer cara de culo o
te vas a mostras con rechazo).

 Estructura tripartita de las actitudes sociales:

Las actitudes de un sujeto se hallan integradas en su personalidad global y son


condicionadas por ella. En toda actitud se hallan presentes tres dimensiones
fundamentales de la personalidad: la percepción, emoción y motivación. Esto se puede
comprobar mediante el estudio de los componentes de la actitud. son tres:

La Concepción tripartita de las actitudes : está presente en todas las actitudes


sociales, pero van a verse una más fuerte o débil que la otra

La cognitiva y la ● Componente cognoscitivo o cognitivo: Consiste en creencias, valores y


conductual sonestereotipos acerca de un objeto. Nuestras percepciones quedan deformadas por
las que mas se
nuestros estereotipos y nuestras creencias concretadas en una serie de opiniones. Las
ven
personas que nos rodean durante nuestras etapas del desarrollo nos proporcionan los
criterios para formar nuestras actitudes y comportamientos.

● Componente afectivo: refiere a los sentimientos y emociones que acompañan a


toda actitud asociada al objeto. Estas acompañan en mayor o menor medida todas las
actitudes, siempre están presente.

● Componente conductual o comportamental: Abarca la tendencia a actuar o a


directamente
reaccionar de un cierto modo con respecto al objeto. Es el componente más
relacionado con la conducta. Hay actitudes (como ciertos prejuicios raciales) que
carecen de tendencias reales a la acción siendo en cambio muy ricas en creencias y
estereotipos. Se las llama “actitudes intelectualizadas”. Estas son las más observables.

 DISONANCIA COGNITÍVA: La disonancia cognitiva es un


concepto que se refiere al malestar que sentimos cuando
nuestras acciones o comportamientos no concuerdan con
nuestras creencias, actitudes o valores. Las personas buscan la
coherencia y la armonía en sus pensamientos y acciones.
Cuando sentimos esta discrepancia, a menudo tomamos medidas
para restaurar esa coherencia y reducir el malestar que
experimentamos.

IMPORTANCIA DE SU ESTUDIO:

Son importantes para cuando queremos adquirir nuevo conocimiento. Su estudio


resulta muy importante para la comprensión de la conducta humana por diversas
razones:

 Las actitudes son relevantes a la hora de adquirir


nuevos conocimientos, ya que las personas asimilan y relacionan
la información que reciben del mundo en torno a dimensiones evaluativas.
 Desempeñan funciones imprescindibles a la hora de buscar, procesar y
responder tanto la info del entorno como la relacionada con uno mismo.
 Un mayor conocimiento de las actitudes nos permite una mayor
probabilidad de predicción de las actitudes de alguien (+control,
+tranquilidad).
 Las actitudes nos permiten relacionar el contexto social con la conducta
individual (conformamos grupos dependiendo las actitudes que sus
miembros compartan).
 Los cambios en las actitudes de las personas conllevan a cambios en el
contexto social. Por esto, el estudio de cómo se adquieren y modifican
las actitudes resulta esencial para comprender las bases de posibles
cambios más amplios.

FUNCIÓN DE LAS ACTITUDES

 ¿Por qué las tenemos?


Destacamos tres funciones y motivaciones relacionadas

1. Función de organización del conocimiento: Son fundamentales para procesar


la info del entorno (economía cognitiva) realizamos marcos de referencia
(interpretar la info/actitud social) estas son una guía para organizar la info que
percibimos. Las actitudes también influyen en la percepción y la memoria. El
conocimiento proporciona control sobre el ambiente y mantiene nuestras
cogniciones de forma organizada y coherente seleccionando y organizando los
múltiples estímulos del medio, simplificándolos en marcos de referencia desde
los cuales interpretar la realidad.
2. Función Adaptativa instrumental o utilitaria: Las actitudes nos ayudan a
subsistir y a alcanzar lo deseado evitando el displacer o lo no deseado. A través
de las actitudes alcanzamos lo que queremos y evitamos lo que no nos gusta.
Al promover la aproximación a estímulos gratificantes y la evitación de
estímulos aversivos, las actitudes optimizan las relaciones de los individuos con
su entorno, maximizan los premios y minimizan los castigos.
3. Función de expresión de valores y defensa de la Identidad: A través de las
actitudes es que mostramos quienes somos y como somos. Sirven para
conocernos y darnos a conocer a los demás. Nos permiten presentar nuestras
creencias y valores como identificarnos con grupos que compartan valores
similares permitiendo la aceptación grupal. Problemas sociales como el prejuicio
y la discriminación son causadas por esta función de las actitudes.
 Considerando conjuntamente las funciones que pueden cumplir las actitudes
podemos observar su importancia a la hora de satisfacer las necesidades
psicológicas fundamentales de los humanos (tener conocimiento y control
sobre el entorno, mantener cierto equilibrio y sentido interno, sentirnos bien con
nosotros mismos y ser aceptados por los demás)

Formación de las actitudes

Las personas poseen actitudes hacia la mayoría de estímulos que les rodean. Incluso
para aquellos de los cuales podemos no tener ningún conocimiento ni experiencia,
podemos evaluarlos en la dimensión bueno-malo, me gusta-no me gusta. Si bien la
formación de alguna de estas evaluaciones puede estar influida por aspectos genéticos,
la mayoría tiene sus raíces en el aprendizaje y desarrollo social. Muchas actitudes se
adquieren: Por condicionamiento instrumental, es decir, por medio de premios y
castigos; por modelado o imitación de otros; y por esfuerzo vicario u observación de las
consecuencias de la conducta en otros.

Las actitudes se organizan en torno a tres componentes, denominados en función del


tipo de información que contienen, componente cognitivo, afectivo y conductual. Los
tres tipos de información juegan un papel importante en la formación y desarrollo de las
actitudes .

Actitudes basadas en información cognitiva

Nuestras actitudes están directamente relacionadas con los pensamientos o creencias


que desarrollamos sobre el objeto de actitud vinculado a ellas. De esta forma basamos
nuestros juicios sobre lo que nos gusta, o con lo que estamos de acuerdo, en función de
lo que pensamos acerca de las cualidades positivas o negativas que posea el objeto de
actitud o bien, de cómo puede ayudarnos a conseguir nuestras metas.

El hecho de estar en contacto diariamente con numerosos objetos y personas provoca


que desarrollemos creencias que describen y valoran a estos.

Por otra parte, existen objetos y temas con los cuales puede que no hayamos tenido una
experiencia personal, pero que, basándonos en experiencias indirectas, provenientes de
terceras personas, somos capaces de desarrollar actitudes hacia estos objetos. Nuestros
grupos de referencia (padres, compañeros y amigos a lo largo de las etapas de
desarrollo), nos van proporcionando criterios mediante los cuales formar nuestras
actitudes y comportamientos.

Actitudes basadas en información afectiva

Influye sobre las evaluaciones que desarrollamos acerca de un objeto de actitud, ya que
a través de nuestras experiencias asociamos determinadas emociones a personas, objetos
o situaciones, esto relativamente al margen de las creencias que poseamos sobre el
objeto evaluado. Numerosos mecanismos permiten explicar la influencia de los afectos
en la formación de las actitudes, entre ellos destacamos el condicionamiento clásico, el
priming afectivo y la mera exposición.

Actitudes basadas en información conductual

El propio comportamiento puede servir de base para desarrollar nuestras evaluaciones


sobre diferentes objetos de actitud. Es decir, las conductas que realizamos en relación
con dichos objetos pueden proporcionar información relevante para la constitución de
nuestras actitudes.

Existe una amplia evidencia empírica y fenomenológica que apoya esta idea, según la
cual, la forma en que nos comportamos afecta a nuestras actitudes. La psicología social
se ha centrado en el estudio de los mecanismos psicológicos a través de los cuales se
produce este efecto, es decir, de los procesos que explican la influencia de la conducta
sobre los propios estados internos.

Paradigma de disonancia cognitiva

Según el paradigma de la disonancia cognitiva cuando las personas se comportan de


forma inconsistente con su forma de pensar se produce un estado aversivo de malestar
que lleva a las personas a buscar estrategias para reducir o eliminar ese estado de ánimo
negativo.
La forma más estudiada de lidiar con el malestar producido por una conducta
discrepante con nuestros pensamientos son el cambio y la formación de actitudes para
mantener la consistencia con las conductas inicialmente incongruentes o incoherentes.

Factores que intervienen en la formación de actitudes

● Información que recibimos: Si nuestra información es insuficiente, al


componente cognoscitivo de la actitud le faltará el debido apoyo en la realidad y
caeremos en la arbitrariedad, en el prejuicio. Nuestra información acostumbra
ser bastante incompleta, dado que la capacidad humana es limitada; nos resulta
imposible obtener un conocimiento exhaustivo de [Link] subsanar este
déficit, tendemos a generalizar y extrapolar la información que poseemos.
Fuentes de información: Enseñanza (Por ej. escuelas): proporciona datos y
orientaciones que van condicionando nuestras creencias y valores matizando la
afectividad, y creando en nosotros determinadas orientaciones a la acción;
medios de comunicación: fuente de datos para el hombre moderno que despierta
una multitud de ideas, sentimientos y tendencias. Su función es la de reforzar
actitudes que se poseen; experiencia directa: las personas con las que tratamos,
los viajes que hacemos, los acontecimientos que presenciamos pueden
condicionar determinadas actitudes; y grupo: a través de él llega información a
nosotros.

● Grupo con el cual nos identificamos: La vida del niño está marcada por una
fuerte dosis de conformidad; va apropiándose de las creencias y valores de
padres, profesores y amigos. Esta tendencia conformista se observa a lo largo de
la vida y opera principalmente en el interior de los grupos primarios, como la
familia, los amigos y los compañeros de trabajo. En todo grupo humano existe
una presión hacia la conformidad, una fuerza que crea, estimula y mantiene la
cohesión grupal. La necesidad de ser aprobado induce al individuo a incorporar
las actitudes del grupo. A nivel grupal todos poseen una información idéntica,
probablemente en la elección del grupo ha intervenido el observar en sus
miembros actitudes similares a las propias.
El grupo con el que realmente nos identificamos lo denominamos “grupo de
referencia”, que es el que condiciona realmente nuestras actitudes.
● Nuestras propias necesidades personales: La actitud se forma en el proceso de
satisfacción de nuestras necesidades; su signo (positivo o negativo) depende de
si efectivamente se satisfacen o no. Llegamos a creer que lo que nos beneficia es
bueno por sí mismo y que lo que nos perjudica es intrínsecamente malo.

Fuerza y estructura de las actitudes

La fuerza de las actitudes refiere a la capacidad de una actitud para ser relativamente
estable y resistente en el tiempo, y con capacidad para predecir la conducta de las
personas. Las actitudes denominadas fuertes tienen mayor probabilidad de producir
estos resultados que aquellas denominadas débiles.

Hay distintos indicadores, objetivos y subjetivos, de la fuerza de una actitud:


Indicadores objetivos más estudiados: extremosidad, accesibilidad, ambivalencia,
estabilidad, resistencia, potencial productivo sobre la conducta y grado de conocimiento
asociado con el objeto de actitud. Indicadores subjetivos: estimación subjetiva o
percepción de las personas tienen de los indicadores objetivos.

Indicadores objetivos de la fuerza de las actitudes

Extremosidad o polarización

Se define mediante dos elementos, la dirección o valencia de las actitudes, que refiere a
la valoración positiva, neutra o negativa que la persona atribuye al objeto actitudinal.
Ejemplo: mientras que una persona puede considerar el rap su estilo musical preferido
(valencia positiva), a otra puede desagradarle totalmente (valencia negativa).

El otro elemento es la intensidad o polaridad de la actitud, que hace referencia a la


magnitud, mayor o menor, de esa valencia. Ejemplo: En una escala de actitudes de 7
puntos, donde los extremos son “ no me gusta nada” y “ me gusta mucho”, una persona
que puntuara un 1 o un 7 tendría una actitud más extrema que otra que contestara con
un 3 o 4 (las actitudes son más extremas o polarizadas en la medida en que se sitúen
más cerca de los polos).

Accesibilidad
Refiere al grado en que las actitudes se activan espontáneamente cuando las personas se
exponen al objeto de actitud, es decir, a la rapidez con que una actitud viene a nuestra
mente. El grado de accesibilidad afecta a la forma de interpretar la realidad por parte de
las personas.

La accesibilidad de una actitud se puede medir registrando el tiempo que tardan las
personas en contestar a una escala de actitud. Existen muchos factores antecedentes que
influyen sobre la accesibilidad. Ejemplo: las actitudes son más accesibles en la medida
en que las personas han pensado mucho sobre el objeto.

Ambivalencia

Cuando una persona mantiene de forma simultánea dos evaluaciones de signo opuesto
hacia el mismo objeto de actitud se dice que tiene una actitud ambivalente hacia este.
Dado que las personas tienden a mantener una cierta coherencia psicológica y evitar los
posibles conflictos mentales, tener a la vez respuestas positivas y negativas hacia un
mismo objeto puede resultar problemático y debilitar la actitud.

La ambivalencia se puede evaluar midiendo la respuesta positiva y negativa. Cuando


más extremas y semejantes en intensidad son las evaluaciones, más ambivalentes será la
actitud.

La ambivalencia se puede dar también por tener discrepancias internas entre los
componentes afectivos, cognitivos y conductuales de la actitud, o por tener conflictos
entre distintas actitudes relacionadas entre sí. La ambivalencia evaluativa también
puede ser el resultado del conflicto entre la propia actitud y las actitudes que sabemos, o
imaginamos, que tienen los demás.

Las actitudes ambivalentes no cumplen las funciones de orientación de la conducta, e


impiden a las personas tomar decisiones sobre el objeto de actitud. la persona se ve
incapaz de actuar de forma resuelta sobre dicho objeto, por ello las actitudes
ambivalentes son catalogadas como débiles.

Estabilidad

Una actitud es estable y, por lo tanto, fuerte, en la medida que es capaz de mantenerse
intacta en el tiempo. Se suele evaluar midiendo la misma actitud en distintos momentos.
Ej: una actitud que hoy es muy extrema y en dos meses resulta moderada sería poco
estable.
Resistencia

Capacidad de las actitudes para resistirse a información de signo contrario. La


resistencia de una actitud se puede evaluar exponiendo a las personas a información
contraactitudinal y evaluando su impacto persuasivo. En la medida en que la actitud no
cambia como resultado de este ataque se puede hablar de una actitud fuerte.

Predicción de la conducta

Una actitud es fuerte en la medida en que es capaz de influir en la conducta de una


persona. Las relaciones entre actitud y conducta no son lineales. La fuerza de una
actitud y, por lo tanto, su capacidad para influir sobre la conducta va a depender
fundamentalmente del proceso psicológico a través del cual se forme o modifique dicha
altitud. Las actitudes son fuertes en la medida en que se piensa y elabora sobre el objeto
de actitud. Las actitudes no sólo predicen la conducta en función de sus propias
características, sino que dependen también de la persona y la situación.

Indicadores subjetivos de la fuerza de las actitudes

Prácticamente para cada indicador objetivo existe su correspondiente indicador


subjetivo.

Confianza

La confianza o seguridad con la que las personas mantienen sus actitudes refiere a la
sensación de validez subjetiva que la persona tiene con respecto a sus propias actitudes.

Se han identificado una serie de factores que influyen sobre la confianza. Las personas
se sienten más seguras de sus actitudes: Cuando están basadas en la experiencia directa;
cuando hay un consenso social al respecto, que coincide con las actitudes mantenidas
por la persona; cuando vienen a la mente fácilmente; cuando se ha pensado mucho sobre
el tema, salvo que esa elaboración mental provoque pensamientos contradictorios.

Importancia

Se refiere a la relevancia o significado que la persona le da a su propia actitud. Implica


emitir un juicio sobre la actitud que se tiene respecto a un determinado objeto de actitud
(y no un juicio sobre el mencionado objeto).
Ej.: en relación con el tema de los matrimonios gays, la importancia de las actitudes
hacia este objeto de actitud vendría determinada por la respuesta que se diera a la
pregunta ¿en qué medida consideras importante tu opinión sobre los matrimonios gays?

Conocimiento

Se refiere a la cantidad de conocimiento que una persona cree tener con respecto a su
propia actitud. Este indicador es importante ya que tiene consecuencias para el
procesamiento de la información y la conducta.

Ej.: las actitudes sobre las cuales la gente cree tener muchos conocimientos suelen
predecir la conducta mejor que las actitudes sobre las que se cree tener poco
conocimiento. Además, cuando una persona cree tener mucho conocimiento sobre una
actitud suele dejar de buscar y procesar la información relacionada.

La literatura sobre el conocimiento asociado a una actitud suele distinguir entre el


conocimiento objetivo (cuánto sabe una persona realmente sobre su actitud o el objeto
de ella, evaluado de forma lo más objetiva posible) y conocimiento subjetivo (cuánto
cree saber una persona al respecto).

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