0% encontró este documento útil (0 votos)
66 vistas8 páginas

Documento Sin Título

El documento analiza la obra 'Entre visillos' de Carmen Martín Gaite, situándola en su primera etapa de realismo social y asociándola a la Generación del 50. Se describen las características de esta generación, como el compromiso social del escritor y la concentración del tiempo y espacio en sus narrativas. Además, se presentan fragmentos de la novela que ilustran las complejidades de los personajes, especialmente Elvira, y su lucha contra las convenciones sociales de su tiempo.

Cargado por

dianacarpena06
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
66 vistas8 páginas

Documento Sin Título

El documento analiza la obra 'Entre visillos' de Carmen Martín Gaite, situándola en su primera etapa de realismo social y asociándola a la Generación del 50. Se describen las características de esta generación, como el compromiso social del escritor y la concentración del tiempo y espacio en sus narrativas. Además, se presentan fragmentos de la novela que ilustran las complejidades de los personajes, especialmente Elvira, y su lucha contra las convenciones sociales de su tiempo.

Cargado por

dianacarpena06
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

3 Posibles preguntas de Carmen Martin Gaite

Dentro de la producción literaria de Carmen Martín Gaite, ¿a qué etapa


corresponde la novela Entre visillos? Defínala en un máximo de cuatro
líneas ¿Con qué generación literaria hay que identificar a su autora?
Enumere tres características de esta generación en un máximo de seis
líneas (0-1,2 puntos).
Respuesta
La obra pertenece a la primera etapa de la autora, la del realismo social,
objetivismo o neorrealismo, y fue publicada en 1957, año en el que
obtuvo el Premio Nadal. Las obras del período neorrealista se
caracterizan por la descripción objetiva de la realidad, el uso frecuente
del diálogo, la preferencia por personajes femeninos.

La autora pertenece a la Generación del 50, de los Niños de la Guerra. Los


autores de esa generación vivían su infancia cuando estalló la Guerra Civil.
Sus fechas de nacimiento son entre 1924 y 1936.. Los novelistas pasaron tres
etapas bien definidas: realismo existencial, realismo crítico y novela
experimental. Frente al lenguaje y la belleza expresiva. Defienden el
compromiso social y moral del escritor en el mundo, que debe denunciar
injusticias y transformar la sociedad.
El tiempo y el espacio se concentran :la historia se desarrolla en un breve
periodo de tiempo y se sitúa en un lugar concreto, un pueblo o una ciudad,
del que no salen los personajes.

Me levanté despacio y me puse a su lado en la cama turca. Bajó los ojos.


Algo empezó a decir de La náusea, un libro de Jean-Paul Sartre, y
todavía siguió hablando un poco y mirándose las manos sobre las
rodillas, hasta que yo se las cogí. —¿Por qué haces esto? —dijo
cortándose—. Ya ayer, en el río... —¿No eres una chica sin prejuicios?
—sonreí. Separó una mano y la movió en el aire con falsa naturalidad; la
otra quedaba en su falda, debajo de las mías. —Claro, qué bobada, no lo
digo por eso. A ver si crees que me parece una gran cosa, pero tengo
curiosidad por saber qué idea tienes formada de mí. 4 Se hacía la
desenvuelta, pero vi que tenía miedo de que la besara. La besé. La
estuve besando hasta que no teníamos respiración. Luego ella se puso
de pie con susto porque había oído algún ruido en la casa, se arregló el
pelo con las manos torpes, antes de salir de la habitación. "Me esperas
un momento", dijo. Y cuando volvió todavía hablaba con voz
entrecortada. —Ha venido una amiga mía. Está en el comedor. Si quieres
salir a la visita o esperarme... no sé qué podríamos hacer. —No, me voy
—dije—. Ya te veré otro día. Pero no estés temblando. —Escucha, antes
de que te vayas. —Hablaba en un murmullo—. Dirás que soy una fresca.
Yo no quería que pasara lo que ha pasado. ¿Me crees? No sé cómo se
ha enredado todo así. —No tiene importancia. Si tú quieres lo olvidaré.
Pero te he besado porque me ha parecido que lo deseabas. —Eres fatuo
y grosero —se revolvió—. No es verdad eso. —¿Quieres que lo olvide?
—Sí. No sé. Vete. Si no te importa, no digas que has estado aquí. —¿A
quién se lo iba a decir? —No sé. —Estaba muy colorada—. A mi
hermano, a Emilio, a tus amigos de ahora. Además es una bobada,
díselo si quieres. —No se lo diré, no te preocupes. A tu hermano y a
Emilio nunca los veo. ¿Tanto miedo tienes? —No —se revolvió—. Ya te
he dicho que es una bobada. No tengo miedo de nadie. Pregónalo si
quieres

¿Qué personaje de la novela narra en primera persona este fragmento?


Describa a dicho personaje y aclare la situación en la que se encuentra
en el texto seleccionado. ¿Quién es Elvira? ¿Es una muchacha sin
prejuicios? ¿Qué rasgos la distinguen de las jóvenes de la época? ¿A
qué cree que se debe su reacción contradictoria tras el beso? Responda
a todas las cuestiones en un máximo de doce líneas (0-1,2 puntos).
Respuesta
El narrador es Pablo Klein, un profesor de alemán que describe la vida de
unos jóvenes en una ciudad. Critica las costumbres y actitudes de unos
personajes. Ha acudido a casa del fallecido director del instituto y se
aproxima a Elvira, hija de este, sabiendo que la joven siente algo por él. Elvira
es, junto a Natalia, una muchacha que huye de la rutina diaria a través de un
diario y de la pintura, pero en el fondo sabe que es difícil escapar del
aburrimiento de la ciudad. Eso la distingue del resto de mujeres de su edad.
Pese a su rebeldía, tiene prejuicios y muchas contradicciones, ya que no es
fácil ser inconformista ý rebelde en Sociedad en la que la mayoría de las
chicas se conformaban con encontrar marido y arreglar así su futuro. Su
reacción ante el beso es normal en una persona que manifiesta su
desacuerdo con las costumbres y las ataduras de su tiempo .

Hablaba con rabia, con voz excitada, como si yo la estuviera contradiciendo.


Había pasado de un tono a otro sin transición. Tuve miedo de que nos oyeran
los de la habitación porque se había ido desplazando hacia el hueco de la
puerta y estábamos seguramente a la vista de las personas de dentro. Incluso
parecía que ella se gozase en alzar la voz como si con sus últimas frases
quisiera desafiar a alguna de aquellas personas, o tal vez a todas ellas. Se me
ocurrió decirle que seguramente sacaban las cosas un poco de quicio bajo el
peso de su desgracia, pero en seguida sentí que me había equivocado
tratando de consolarla por ese camino. Lo vi en sus ojos casi furiosos. —Aquí
tendría que estar usted hace diez días de la mañana a la noche, aquí en esta
casa, a ver si se ahogaba o no se ahogaba, como yo me ahogo. Oyendo cómo
le dicen a uno de la mañana a la noche pobrecilla, pobre, pobrecilla. Día y
noche, sin tregua, día y noche. Y venga de suspiros y de compasión y más
compasión, para que no se pueda uno escapar. Y compasión también para el
muerto, compasión a toneladas para todos, todos enterrados, el muerto y los
vivos y todos. "Usted, ¿qué cree?, ¿que un muerto necesita tanta
compasión?" ¿que necesita de los vivos para algo? Por lo menos a él, que le
dejen en paz, ¿no le parece? Estaba completamente junto a mí. Me llegaba por
el hombro. Miré su rostro enrojecido que buscaba el mío y no supe al
momento qué contestar. Estaba azarado pensando que los de dentro se
estarían enterando de nuestra conversación. Parpadeó y dijo separándose,
con voz más baja, insegura: —Perdóneme. No sé por qué le he dicho estas
cosas. Ni siquiera le conozco. No sé lo que me ha pasado. Yo... Y se echó a
llorar con violentos sollozos. Miraron hacia nosotros de todas partes. Dijeron
"pobrecita", con un clamor apagado, y una amiga vino y se puso a acariciarle
la cabeza, le obligó a reclinarla en su hombro. —Vamos, Elvira. Tienes que ser
fuerte.

¿Qué personaje de la novela narra en primera persona este fragmento?


Describa a ese personaje y aclare la situación en la que se encuentra en el
texto seleccionado. ¿Quién es Elvira? ¿A qué cree que se debe la reacción
desesperada de la muchacha? Responda a todas las cuestiones en un máximo
de doce líneas
El narrador de este fragmento es Pablo Klein. Se trata de un profesor de alemán
que acaba de llegar a la ciudad para incorporarse a un instituto, pero se encuentra
con que el director de este, su único contacto en ese centro, ha fallecido hace pocos
dias. A lo largo de la novela descubrimos que el joven profesor tiene vínculos
personales con la ciudad: su familia vivió en ella años atrás. En este capítulo visita
por primera vez el hogar del director, don Rafael Dominguez, para dar el pésame a
su familia. Allí se encuentra con Elvira, hija del fallecido, que estalla de
desesperación y busca consuelo en él a su llegada. La reacción de la joven está
justificada por su carácter, su inconformismo y su actitud contra las convenciones.
Junto con Natalia, Elvira es la chica rara de la historia, una muchacha transgresora
que, aunque intente diferenciarse de las demás, sabe que no podrá librarse del
aburrimiento, del inmovilismo y del ambiente alienante de la ciudad
Después de sacar el billete entré en el bar de la estación y dejé mi maleta en el
suelo. Tenía las manos entumecidas. Pedí un café solo. A mi lado me sonrió
un rostro conocido. —Don Pablo, qué alegría. He venido a despedir a mi
hermana, que por fin, ¿sabe?, se va a Madrid. El novio le ha encontrado allí un
trabajo, pero mi padre no sabe nada todavía, se cree que vuelve después de
las Navidades. Se lo tendré que decir yo cuando sea. Era Natalia, mi alumna de
séptimo. La invité a café con leche. —Julia ahora viene. Está comprando unas
revistas. ¿Usted también va a Madrid? —También. —Fíjese, qué bien lo de mi
hermana; está más contenta... Vino la hermana y me la presentó. Estuvimos
los tres desayunando. Empezaba a entrar en reacción, pero me dolía mucho la
cabeza. Julia dijo que me conocía de vista del casino. Luego no sabíamos de
qué hablar. —Usted ahora —le dije a Natalia—, a ver si arregla con su padre lo
de la carrera. Que se entere su hermana en Madrid de los programas de esa
carrera que quiere hacer y lo va usted sabiendo para el año que viene. No se
desanime, mujer, por favor. —No, no, si cada vez estoy más decidida. Subimos
juntos al tren, pero Natalia se bajó en seguida. Era casi la hora de la salida.
Julia y yo nos asomamos para verla desde el pasillo, en dos ventanillas
contiguas. Estaba de pie muy quieta en el andén y nos miraba
alternativamente, sonriendo. Luego bajó los ojos. El andén estaba casi
desierto. Empezaba a levantar un poco el día.

10) ¿A qué parte y capítulo de la obra corresponde el texto? ¿Quién es Elvira?


¿Qué triste suceso ha sufrido la familia de Elvira y de Teo? ¿Qué se
desprende del comentario de que son los chicos y no las chicas quienes
preparan oposiciones a Notarias? ¿Qué personaje o personajes de la obra no
estaban de acuerdo con esta costumbre? Responda y razone en un máximo
de diez líneas a las cinco cuestiones planteadas

Propuesta

El texto pertenece a la segunda parte del libro y, en concreto, al comienzo del


capítulo 14 Elvira es, junto a Natalia, una joven transgresora que no se somete
mansamente a la realidad de su entorno. Huye de la monotonía cotidiana a través
de un diario y de la pintura, pero en el fondo sabe que es difícil escapar del
aburrimiento de la ciudad. Elvira y Teo, que son hermanos, han perdido a su padre,
don Rafael Dominguez, que era el director del instituto. En esos años, no era
habitual que las jóvenes, pasada la edad de formación básica, estudiaran una
carrera. Los convencionalismos, la presión social I y cultural, sometieron a esa
discriminación a las mujeres durante el franquismo. Como se aprecia en el texto, las
chicas se conforman con encontrar marido y arreglar así su futuro. Elvira es una de
las muchachas inconformistas y rebeldes de la novela.

Si lloras porque has perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las
estrellas», había leido Teo en un libro de pensamientos sobre la resignación y
el dolor que tenía su hermana en la mesilla de noche. Dijo a su madre que
comprara café bueno y se metió en su cuarto a preparar las oposiciones a
Notarias. ¿Ya no va a Madrid? le preguntaban a Elvira sus amigas.

-No. Ha dicho que no necesita academia, que las piensa sacar lo mismo ahora.
Será que no quiere dejaros solas a tu madre y a ti.

-No sé.

-Chica, qué fiera, yo le encuentro un mérito enorme. Vaya fuerza de voluntad,


con el ánimo que tendrá después de lo que os ha pasado.

Él dice que eso del ánimo es pretexto de vagos, que querer es poder. -Ya ves,
igual las saca. ¿Y Emilio?

-¿Emilio, qué?

Que si las sacará Emilio.

-Ay, vaya preguntas, yo qué sé.

Mujer, algo te habrá dicho, ¿no viene a estudiar con tu hermano?

-Eso parece, alguna vez lo veo que viene. En plan de consulta. Las chicas sin
novio andaban revueltas a cada principio de temporada, pendientes de los
chicos conocidos que preparaban oposición de Notarías. Casi todas estaban
de acuerdo en que era la mejor salida de la carrera de Derecho, la cosa más
segura. Otras, las menos, ponian algunos reparos."

[Link] la frase "Las chicas sin novio andaban revueltas a cada principio de
temporada, pendientes de los chicos conocidos que preparaban oposición de
Notarías", ¿cuál es la postura que manifiesta la autora sobre la vida cotidiana
de las mujeres y la sociedad española de la época? Razone su respuesta en
un máximo de 4 lineas (1 punto).

El propio título de la novela adelanta la importancia que va a conceder la autora al


mundo "reducido" de las mujeres. A veces, la situación cotidiana se convierte en
una red que no las deja escapar. Elvira podría haber sido, por proceder de una
familia más abierta al ser su padre profesor (D. Rafel Dominguezl) la que parece
que pueda escapar de la situación; pero cuando el padre fallece vuelven a pesar las
normas sociales y, entre ellas, la del luto lo que la vuelve a dejar en un futuro
incierto. Como clave podemos recordar el pasaje en el cementerio en el que ofrece
sus libros a Natalia.
Buero Vallejo

Dentro de la producción teatral de Buero Vallejo, ¿a qué etapa


corresponde Historia de una escalera? Enumere tres características de
esa etapa. ¿Qué otras obras conoce de este autor? Cite tres de ellas y
responda a todo en un máximo de ocho lineas (0-1,2 puntos).

Historia de una escalera pertenece a la primera etapa de la producción del autor,


conocida como "teatro tradicional", que va de 1946 a 1957. Esta etapa se
caracteriza por una estética realista y una estructura cerrada que se aplica a las
cuatro obras de este periodo: la acción sucede en un mismo espacio o escenario;
esa acción se desarrolla de modo lineal en el tiempo, desde el principio hasta el fin;
su temática y su lenguaje representan la realidad contemporánea; los problemas
personales de los personajes reflejan conflictos sociales de carácter general. Otras
obras de Buero Vallejo son: En la ardiente oscuridad, Hoy es fiesta,El tragaluz, El
concierto de San Ovidio, El sueño de la razón…

¿Quién es el autor o autora del Texto 2? ¿A qué generación literaria


pertenece? Enumere, al menos, tres características de dicha generación.
Responda en un máximo de ocho líneas

Propuesta

El texto, una obra teatral, fue escrito por el dramaturgo Antonio Buero Vallejo. El
autor pertenece a la Generación del 36 . Se trata de un movimiento literario español
formado por novelistas, poetas dramaturgos posteriores, a los autores del 27. Los
miembros de esta generación se dieron a conocer entre la época de la Guerra Civil
Española : un país dividido en vencedores y vencidos Vivieron de primera mano las
consecuencias de primeros años de la posguerra., el hambre, la miseria moral y
material de una época, la censura y el miedo. Es una promoción influida por el
existencialismo que luego evolucionó hacia el realismo y la experimentación.

Fue una generación perdida. La censura de la dictadura dificultó la publicación de


libros de muchos de sus autores.

En qué acto de la obra tiene lugar este diálogo? ¿Cuáles son los sueños de
Fernando y Carmina? ¿Se cumplen? El detalle de la leche derramada,
¿simboliza algo? Responda a todo en un máximo de ocho lineas.

El diálogo pertenece al final del acto primero. Fernando y Carmina sueñan con salir
salir de la pobreza, casarse y ser felices. La declaración de Fernando a Carmina es
determinante para el esos sueños de matrimonio y desarrollo de la trama. No se
cumplirán . Fernando antepone lo económico al amor, Carmina, tras agradecimiento
y por necesidad. el interés el fallecimiento su padre, se casó por interes economico
con Elvira.

El detalle de la leche derramada recuerda el cuento de la lechera. Simbolizan los


sueños que se esfuman, como le pasó a la lechera soñadora que vio cómo todas
sus ilusiones desaparecieron al caer el cántaro de leche y romperse.

FERNANDO, HIJO.- (Escúchame, te digo! ¡Te estoy hablando! CARMINA, HIJA


(Asustada.) Por favor, Fernando.

FERNANDO, HIJO. No. Tiene que ser ahora. Tienes que decirme en seguida
por qué me has

esquivado estos días. (Ella mira, angustiada, por el hueco de la escalera.)


¡Vamos,

contesta! ¿Por qué? (Ella mira a la puerta de su casa.) (No mires más! No hay
nadie. CARMINA, HIJA Fernando, déjame ahora. Esta tarde podremos vernos
donde el último día.

FERNANDO, HUO- De acuerdo. Pero ahora me vas a decir por qué no has
venido estos dias. (Ella consigue bajar unos peldaños más. Él la retiene y la
sujeta contra la barandilla.)

CARMINA, HIJA- Femando! FERNANDO, HUO. ¡Dimelo! ¿Es que ya no me


quieres? (Pausa.) No me has querido nunca, ¿verdad? Esa es la razón. ¡Has
querido coquetear conmigo, divertirte conmigo!

CARMINA, HIJA - No, no.... FERNANDO, HIJO-Si. Eso es. (Pausa.) Pues no te
saldrás con la tuya! CARMINA, HIJA- Fernando, yo te quiero. Pero déjame! Lo
nuestro no puede ser!

FERNANDO, HIJO.- ¿Por qué no puede ser?

CARMINA, HIJA - Mis padres no quieren.

FERNANDO, HIJO ¿Y qué? Eso es un pretexto Un mal pretexto!

CARMINA, HIJA-No, no, de verdad. Te lo juro FERNANDO, HIJO Si me


quisieras de verdad no te importaria.
CARMINA, HIJA (Sollozando) Es que me han amenazado y... me han pegado

FERNANDO, HUO- Cómo

CARMINA HUA Si. Y hablan mal de ti... y de tus padres Déjame, Fernando! (Se

desprende. El está paralizado) Olvida lo nuestro. No pude ser Tengo miedo

El diálogo corresponde al acto III. La actitud de los padres de Carmina respecto a su


relación con Fernando es de rotundo desacuerdo y de rechazo. La razón por la que
no aprueban ese noviazgo viene de atrás, en concreto del acto II. Fernando y
Urbano eran amigos. El primero llegó a declararse a Carmina en el pasado, pero las
circunstancias hicieron que, finalmente, Urbano se casara con esta y que Fernando
hiciera con Elvira. Ambas parejas, condenadas a vivir en el mismo edificio
mantuvieron siempre su enemistad y su infelicidad, acumulando en ese tiempo
mucho rencor. Esta actitud se aprecia en las frases: "Mis padres no quieren" que me
han amenazado y... me han pegado"; "Si Y hablan mal de ti... y padres Déjame,
Fernando! Olvida lo nuestro. No puede ser... Tengo miedo.....”

También podría gustarte