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Siete Tradiciones

El documento analiza las tradiciones que contradicen las enseñanzas bíblicas sobre la sanidad divina, enfatizando que Dios no es el autor de enfermedades y que la sanación es parte de su voluntad. Se argumenta que las creencias erróneas sobre la enfermedad y la oración limitan la fe de los creyentes y que la sanidad divina sigue vigente hoy. Además, se refuta la idea de que la época de milagros ha pasado, afirmando que Jesús y sus apóstoles sanaron a todos los enfermos y que esta práctica continúa en la actualidad.

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Siete Tradiciones

El documento analiza las tradiciones que contradicen las enseñanzas bíblicas sobre la sanidad divina, enfatizando que Dios no es el autor de enfermedades y que la sanación es parte de su voluntad. Se argumenta que las creencias erróneas sobre la enfermedad y la oración limitan la fe de los creyentes y que la sanidad divina sigue vigente hoy. Además, se refuta la idea de que la época de milagros ha pasado, afirmando que Jesús y sus apóstoles sanaron a todos los enfermos y que esta práctica continúa en la actualidad.

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Serie: Jesucristo el sanador

Tema: Siete tradiciones


Tema 10

Siete tradiciones
Mateo 15:1-3
Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: 2 ¿Por qué tus
discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando
comen pan. 3 Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el
mandamiento de Dios por vuestra tradición?

Marcos 7:5-6, 8, 9, 13
Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a
la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos inmundas? 6 Respondiendo él, les
dijo:…

8 Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres:…

9 …Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición…

13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas
cosas hacéis semejantes a estas.

Introducción

A. ¿Qué es tradición?

a. Es el acto oral, mediante el cual, costumbres, prácticas, y opiniones, pasan de una


generación a la otra.

B. ¿Qué perjuicio tiene la tradición?

a. Las tradiciones recibidas por las doctrinas y mandamientos de hombres han


causado que muchos se expongan a perder su liberación comprada en el Calvario,
siendo así, víctimas del dolor, enfermedad y limitación física impuestas por Satanás.

C. A través de esta serie, hemos estudiado acerca de la voluntad de Dios para sanar, de
manera que, ante las tradiciones a estudiar el día de hoy, tendremos una fe sólida.

D. Ahora, vamos a anotar algunas de las “tradiciones de los ancianos” que no son bíblicas.

1. Que Dios es el autor de las enfermedades y desea que algunos de sus adoradores
estén enfermos.

1.1. La Biblia nunca refiere a Dios como el dador de enfermedades, mas sí, como el
sanador. Exodo 15:26.
Serie: Jesucristo el sanador / Tema 10: Siete tradiciones

1.2. En cuanto al ministerio de Jesús, Pedro, inspirado por el Espíritu Santo, dijo: Jesús
anduvo haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos del diablo. Hechos 10:38.

1.3. Si Dios quisiera que algunos sufrieran, entonces Jesús y los apóstoles, al sanarles
se habrían opuesto al plan del Padre.

1.4. Si las enfermedades son dadas por Dios y están en la voluntad de Dios para algunos
de sus seguidores, somos obligados a concluir que ningún creyente, debe buscar
ayuda medicinal para mejorar sus males, pues al aliviarse estaría oponiéndose a la
voluntad de Dios en su vida.

1.5. Aún más, si la enfermedad es la voluntad de Dios para nosotros, entonces cada
doctor es un violador de la ley de Dios, cada enfermera está desafiándo al
Todopoderoso, y cada hospital es una casa de rebelión contra Dios.

1.6. En vista de que Jesús invirtió tres años en sanar a todos los enfermos y adoloridos
que venían a él, nos da base bíblica para concluir que las enfermedades no son la
voluntad de Dios.

1.6.1. Si fuera al contrario, ¿por qué llevó Jesús nuestras dolencias y


enfermedades? Mateo 8:17. ¿Por qué llevó él nuestros pecados en su cuerpo
y fue azotado por nuestros males? 1ª Pedro 2:24.

1.6.2. ¿A caso no están de acuerdo el Padre y el Hijo en el plan eterno del evangelio
de misericordia?

2. Que Dios a veces obra su plan en nuestras vidas por medio de las enfermedades.

2.1. Viendo que ambas cosas, el pecado y la enfermedad, fueron traídas a la humanidad
por el mismo diablo, ¿si Dios desea prefeccionar su plan en algunas vidas por medio
de las enfermedades, también Dios lo desea hacer por medio del pecado?

2.2. ¿Hay caso alguno donde un hombre vino al Maestro por sanidad, a quien en lugar
de sanarle Jesús le dijo: Hijo, se fiel en tu prueba porque es la vara de mi Padre
sobre tí, y cuando él haya acabado lección, él me enviará a sanarte?

2.3. ¡NO! ¡NO! mil veces ¡NO! Nunca aconteció tal caso. Tanto el pecado como la
enfermedad son igualmente detestables a la vista de Dios.

2.4. Ambos, los pecados y las enfermedades, fueron llevados por Nuestro Eterno
Sustituto. Ahora somos libres de ambos (Isaías 53:4-5).

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Serie: Jesucristo el sanador / Tema 10: Siete tradiciones

2.4.1. En todos los casos en la Biblia, Jesús perdonó los pecados y sanó las
enfermedades. No olvide que “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por todos
los siglos (Hebreos 13:8), aunque haya muchas tradiciones contrarias.

3. Que no es la voluntad de Dios sanar a “todos” los enfermos.

3.1. Para confrontar esta tradición podemos leer varias citas bíblicas. Mateo 12:15;
Mateo 14:35-36; Lucas 6:19; Mateo 8:16-17; Lucas 4:40; Hechos 5:15-16. Hechos
10:38, entre muchas otras.

3.2. La curación divina era para todos, en aquel entonces Jesús era tan liberal con su
poder sanador como lo era con su perdón. Jesús sanaba a todos los enfermos tan
libremente como perdonaba a los pecadores.

3.3. Si Dios no quisiera sanar a todos los enfermos, entonces seguramente no quisiera
salvar a todos los pecadores, porque todos los pecados y todas las enfermedades
fueron llevados por Cristo en el calvario.

3.4. La redención que Cristo proveyó fue para todos, o no fue para nadie. Todos los que
fueron mordidos por las serpientes en el desierto, si miraban a la serpiente de
bronce, vivían (Números 21:8). Y así es ahora, todos los que miren a Cristo se
sanarán (Juan 3:14-15).

4. Que la oración por los enfermos y los que sufren debe siempre incluir la frase "si
tú (Dios) quieres".

4.1. ¿Acaso dijo Jesús alguna vez: “si tu quieres, Padre”? ¡Nunca! ¿Acaso los apóstoles
cuando ministraban a los enfermos en alguna ocasión añadieron la frase: “si tu
quieres, Padre?”. ¡Ninguno!

4.2. Esa frase sería un insulto directo a la escena del Calvario, la cual fue la mayor
prueba de que Dios anhela y desea salvar al mundo del pecado. Él mostró su
voluntad en este asunto al dar a su Hijo, Cristo Jesus, para morir por el mundo.

4.3. Él anduvo sanando a todos los enfermos, la Iglesia no debe orar por los enfermos
con esa frase destruyente de la fe: “si tú quieres”.

4.4. El modo que Dios usa para tratar con sus hijos, es darles en la Biblia una promesa
definitiva y entonces cumplir esa promesa cuando y dondequiera se produzca fe.

4.5. El único caso registrado en el Nuevo Testamento en el cual alguien usó esta frase,
fue el leproso que le dijo a Jesús “si quieres puedes limpiarme” (Marcos 1:40), a
quien Jesús respondió al instante: “quiero, sé limpio” (versículo 41).

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Serie: Jesucristo el sanador / Tema 10: Siete tradiciones

4.5.1. El “quiero” de Jesús canceló por completo el dicho “sí tu quieres” de aquel
leproso, y no tan solo el dicho de él, sino también el de cualquier otro en este
mundo que añada a su súplica por sanidad, el dicho de “sí tú quieres”.

5. Que podemos traer mayor gloria a Dios permaneciendo en nuestras


enfermedades, que siendo divinamente sanados por su poder.

5.1. Dios no es glorificado a través de las enfermedades que permanecen en usted, Dios
es glorificado cuando miramos a su Hijo, nuestro sustituto y redentor, y somos
curados por su poder.

5.2. El mandamiento es sencillo, ungir a cualquiera que esté enfermo en la iglesia y


hacer la oración de fe para su curación (Santiago 5:14), este método, dijo Juan
Wesley, era el único proceso para sanarse en la iglesia, hasta que este método de
curarse se perdió por la incredulidad.

5.3. Si esta tradición fuera cierta, entonces el Señor Jesús, durante su ministerio
terrenal, nunca vaciló en usurpar toda la gloria y autoridad del Padre, que
necesitaba para sanar a todos los enfermos en las calles de Jerusalén.

5.4. Dios llamó a las enfermedades maldiciones (Deuteronomio 28:15-22); Jesús las
llamó ligaduras (Lucas 13:12,16); y el Espíritu Santo las llamó opresiones (Hechos
10:38).

6. Que el "aguijón en la carne de Pablo" (2ª Corintios 12:7-10), eran sus ojos
inflamados, o cualquier otra clase de enfermedad física.

6.1. Pablo había recibido visiones y revelaciones en una de las cuales fue transportado
al cielo. Por tanto, él dijo: “Y para que la grandeza de las revelaciones no me
exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de
Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera”.

6.2. No importa cual fuera el aguijón, nadie puede reclamar el haberlo tenido en su
carne, a menos que tambien haya tenido grandes revelaciones.

6.3. En los capítulos 6, 11 y 12 de 2ª Corintios, el apóstol Pablo enumera una larga lista
de necesidades, vituperios, azotes y angustias, pero en ninguna de ellas menciona
las enfermedades u ojos inflamados. La única cosa que él no menciona, la tradicion
lo establece como su aguijón.

7. Que la época de curas milagrosas ya pasó, la sanidad divina fue para los días de
Jesucristo y sus apóstoles, no para la iglesia de hoy.

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Serie: Jesucristo el sanador / Tema 10: Siete tradiciones

7.1. Los que creen y enseñan así, jamás deberían predicar a nadie acerca de la oración.
El orar al Padre Celestial es prueba sólida que creemos en milagros. No oramos por
aquellas cosas que podemos lograr nosotros mismos, pedimos que Dios haga
aquello que no podemos hacer, de otra manera, no oraríamos, sino actuariamos.

7.2. En vista de que “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por todos los siglos”, ¿cómo
se puede creer que haya pasado la época de mila gros y curaciones divinas?

7.2.1. Al considerar la declaración hecha por el mismo Cristo, “El que en mí cree,
las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará” (Juan
14:12). ¿Qué base tiene para creer que la época de las curaciones divinas se
haya pasado?

7.3. Cuando Jesús nos dió la gran comisión dejó claro que, pondríamos las manos sobre
los enfermos, y sanarían” (Marcos 16:18).

7.4. Cada vez que Jesús enviaba a alguien a predicar el Evangelio del Reino, él les
encomendaba que sanasen los enfermos y echasen fuera los demonios en Su
Nombre. Esta comisión está en efecto todavía, y lo estará hasta el fin del mundo.

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