EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO
El conocimiento como problema.
Los seres humanos utilizan, para desarrollar su vida y realizar actividades, un
conjunto amplio de conocimientos. Pero este conocimiento debe ser encontrado por
medio de un trabajo indagatorio sobre los objetos que se intenta conocer.
Por ejemplo: si un profesor nos dice (o leemos en un libro o periódico) que la
economía del país crece a un ritmo del 4% anual, esta afirmación (cierta o falsa)
podemos utilizarla y recordarla, al mismo tiempo que se incorpora y relaciona con
otros conocimientos que poseemos de antemano. Pero resulta evidente que alguien
es el responsable de esa afirmación; alguien, de algún modo, ha estudiado la
economía y ha determinado por algún procedimiento que su crecimiento es de un
4% ¿Cómo lo ha hecho? ¿De qué recursos se ha valido?
Cuando comenzamos a preocuparnos del modo en que se ha adquirido un
conocimiento, o cuando intentamos encontrar un conocimiento nuevo, se nos
presentan cuestiones de variada índole, muchas de las cuales integran el campo de
la Metodología.
El conocimiento como proceso.
Desde que la especie humana comenzó a crear cultura, es decir, a modificar y
remodelar el ambiente que la rodeaba para sobrevivir y desarrollarse, fue necesario
también que comprendiera la naturaleza y las mutaciones de los objetos que
constituían su entorno. Tareas que hoy resultan sencillas, como edificar una
vivienda precaria, domesticar animales o trabajar la tierra, sólo pudieron ser
emprendidas después de cuidadosas observaciones de todo tipo: el ciclo de los días
y las noches, el de las estaciones del año, la reproducción de los animales y
vegetales, el estudio del clima y de las tierras, el conocimiento elemental de la
geografía, etc.
El conocimiento de esas épocas no se circunscribió exclusivamente al conocimiento
instrumental, aplicable al mejoramiento de las condiciones materiales. Apareció
simultáneamente la inquietud por conocer el sentido general del cosmos y de la
vida y la toma de conciencia del hombre de su propia muerte originaron los
primeros intentos de elaborar explicaciones globales de toda la naturaleza. Así
aparecen la magia, posteriormente las explicaciones religiosas y más tarde los
sistemas filosóficos.
Todas estas construcciones del intelecto pueden verse como parte de un amplio
proceso de adquisición de conocimientos que muestra lo dificultosa que resulta la
aproximación a la verdad: en la historia del pensamiento nunca ha sucedido que de
pronto alguien haya alcanzado la verdad pura y completa sin antes pasar por el
error.
Esto implica decir que el conocimiento llega a todos nosotros como un proceso, no
como un acto único donde se pasa de una vez de la ignorancia a la verdad, además
de serlo desde el punto de vista histórico.
Diferentes tipos de conocimiento.
Si concebimos al hombre como un ser complejo, dotado de una capacidad de
raciocinio, pero también de una poderosa afectividad, veremos que éste tiene
muchas maneras distintas de aproximarse a los objetos de su interés. Ante una
cadena montañosa, por ejemplo, puede dejarse llevar por sus sentimientos y
maravillarse frente a la majestuosidad del paisaje, o bien puede tratar de estudiar
su composición mineral y sus relaciones con las zonas vecinas, puede emocionarse
y ver que lo que tiene ante sí es la obra de Dios o también puede detenerse a
evaluar sus posibilidades de aprovechamiento.
El producto de cualquiera de estas actitudes será, en todos los casos, algún tipo de
conocimiento. El conocimiento científico es uno de los modos posibles de
conocimiento, quizá el más útil o adecuado, ero no el único, ni el único capaz de
proporcionarnos respuestas para nuestros interrogantes.
El conocimiento científico y sus características.
La ciencia es una de las actividades que el hombre realiza, un conjunto de acciones
encaminadas y dirigidas hacia determinado fin, que es el de obtener un
conocimiento verificable sobre los hechos que lo rodean.
El pensamiento científico se ha ido gestando y perfilando históricamente, por medio
de un proceso que se acelera notablemente a partir del Renacimiento. La ciencia se
va distanciando de lo que algunos autores denominan "conocimiento vulgar",
estableciendo una gradual diferencia con el lenguaje que se emplea en la vida
cotidiana. Porque la ciencia no puede permitirse designar con el mismo nombre
fenómenos que, aunque aparentemente semejantes, son de naturaleza diferente.
Otras cualidades específicas de la ciencia, que permiten distinguirla del pensar
cotidiano y de otras formas de conocimiento son:
● Objetividad: se intenta obtener un conocimiento que concuerde con la
realidad del objeto, que lo describa o explique tal cual es y no como
desearíamos que fuese. Lo contrario es subjetividad, las ideas que nacen del
prejuicio, de la costumbre o la tradición. Para poder luchar contra la
subjetividad, es preciso que nuestros conocimientos puedan ser verificados
por otros.
● Racionalidad: la ciencia utiliza la razón como arma esencial para llegar a
sus resultados. Los científicos trabajan en lo posible con conceptos, juicios y
razonamientos, y no con las sensaciones, imágenes o impresiones. La
racionalidad aleja a la ciencia de la religión y de todos los sistemas donde
aparecen elementos no racionales o donde se apela a principios explicativos
extra o sobrenaturales; y la separa también del arte donde cumple un papel
secundario subordinado, a los sentimientos y sensaciones.
● Sistematicidad: La ciencia es sistemática, organizada en sus búsquedas y
en sus resultados. Se preocupa por construir sistemas de ideas organizadas
coherentemente y de incluir todo conocimiento parcial en conjuntos más
amplios.
● Generalidad: la preocupación científica no es tanto ahondar y completar el
conocimiento de un solo objeto individual, sino lograr que cada conocimiento
parcial sirva como puente para alcanzar una comprensión de mayor alcance.
● Falibilidad: la ciencia es uno de los pocos sistemas elaborados por el
hombre donde se reconoce explícitamente la propia posibilidad de
equivocación, de cometer errores. En esta conciencia de sus limitaciones, es
donde reside la verdadera capacidad para autocorregirse y superarse.
MÉTODO CIENTÍFICO
El objetivo del método científico es establecer unos criterios seguros que nos
permitan distinguir entre lo que es ciencia y lo que se presenta como científico sin
serlo y, con ello, poder fijar la superioridad epistemológica de la ciencia sobre otras
formas de conocimiento.
El conocimiento científico se caracteriza por el método adoptado y no tanto por el
objeto de estudio, de tal manera que cuando el método aplicado por el investigador
es el hipotético - deductivo (con todas sus implicaciones) se deslinda con claridad
entre conocimiento científico y no científico.
En dicho método, se etablecen una serie de momentos y reglas que deben seguirse
en cada caso. No obstante, cabría distinguir por un lado un método general que
sirve de guía a todas aquellas disciplinas que aspiren a la categoría de científicas y,
por otro, unos métodos particulares o tácticas diferenciadas en función del objeto y
complejidad de estudio. Hay que indicar que "método", en sentido propio, es aquel
conjunto de operaciones teóricas, lógico - epistemológicas y prcedimentales que
permiten validar o justificar las teorías científicas.
La esencia del método general (hipotético deductivo) reside en la posibilidad de
anticipar los conocimientos (aún aquellos más ocultos a la experiencia directa). Ésta
es la función de las hipótesis formalmente deducidas de un cuerpo teórico, que
posteriormente se tratarán de confirmar o refutar con datos de la realidad.
Cualquier otra modalidad de conocimiento no deja de ser una matización más o
menos empirista.
Los conocimientos así adquiridos (científicos, lo que llamamos ciencia) se distinguen
porque se manifiestan a dos niveles bien interconectados: por un lado, un conjunto
de conocimientos presentados mediante conceptos (elementos de las leyes y
teorías) y, por otro, una integración lógica de dichos conceptos (teorías) que nos
conducen a conocimientos nuevos. La integración lógica aplicada a la totalidad de
los conocimientos produce un sistema teórico que supera a la suma de los
conocimientos aislados. Dicho sistema, a su vez, permite sacar nuevas
conclusiones sobre la realidad. Éste sería el proceso y el producto del método
científico.
De esta manera, el método hipotético - deductivo posibilita el ordenamiento
coherente de conocimientos al aplicar la racionalidad a los pasos lógicos que
conducen a este objetivo.
En cuanto a los métodos particulares, cabría añadir, además de lo expresado para
el método general, que se trata de herrramientas útiles que el investigador utiliza
para comprobar hipótesis de investigación objetivas, deducidas desde el esquema
del método general. En este sentido, tanto la táctica experimental como la
selectiva, la observacional y las distintas técnicas de recogida de información y
procedimentales, también son objeto, al ser métodos y técnicas de investigación de
la metodología y su validez viene determinada en función del grado de adecuación
de éstas con la formulación de las hipótesis que se someten a prueba. El uso de una
técnica frente a otra, en sí misma no concede status científico a los datos obtenidos
por ella.
Podríamos decir que una investigación y, como consecuencia, un conocimiento, se
considera científica cuando es posible, siguiendo las reglas del método, presentar
los hechos en forma de enunciados, conceptos, teorías explicativas y, a partir de
estas reglas, poder deducir unas consecuencias (hipótesis) cuyo grado de
comprobación lógica o empírica nos permiten consolidar o reformular las teorías de
las que se parte.
Para la comprobación empírica hay que poner en marcha una serie de métodos
particulares que nos determinen unos procedimientos de observación adecuados
(tácticas de investigación) que hagan posible una correcta recopilación de datos
que, junto a la clasificación de los mismos - mediante análisis adecuados,
estadísticos o no - nos conduzcan a unas conclusiones. Éstas harán posible verificar
o no aquellas consecuencias derivadas de las teorías (hipótesis), de tal manera que
cuando son verificadas las hipótesis pasan a ser consideradas como leyes y se
introducen en el sistema (teoría).
Por este mecanismo se puede decir que los conocimientos así adquiridos
(conocimientos científicos) trascienden al sujeto cognoscente: son aceptados por
todos, independientemente de los gustos, valores, ideología, etc., dado que pueden
ser reproducidos por cualquiera y ser sometidos a la inspección pública.
Igualmente, son una representación (pactada) de los objetos de la realidad que se
estudian - el pacto de la operativización - y adquieren el estado de "verdaderos",
aunque no son infalibles ni autosuficientes.
La fase de comprobación empírica de las hipótesis exige una adecuación de los
procedimientos a seguir con los enunciados a verificar. Para que se dé esta
adecuación han ido surgiendo diversas tácticas (métodos particulares) de
investigación que hacen posible la operativización de los enunciados deducidos de
las teorías a verificar.
Estas tácticas de investigación son lo que se denomina en la mayoría de los textos
"métodos de investigación", aunque en su connotación más restringida significa:
camino a seguir para salvar los obstáculos que nos conduzcan aun fin determinado;
en este caso, el fin no es otro que contrastar empíricamente las hipótesis
deducidas. Serán las características de estas hipótesis las que determinen el
método de investigación a seguir, de tal manera que uno de ellos no tiene por qué
ser válido frente a cualquier hipótesis, es más, no será el tipo de táctica de
investigación la que determine el tipo de conocimiento (científico, no científico)
obtenido, ya que ese estado viene determinado por el planteamiento más general
del método científico, que para cualquier estudio deberá cumplir las siguientes
fases:
1. Enunciar preguntas bien formuladas.
2. Establecer conjeturas, fundadas y contrastables con la experiencia, para dar
respuesta a las preguntas (leyes y teorías).
3. Derivar consecuencias lógicas de las conjeturas.
4. Arbitrar técnicas para someterlas a contrastación.
5. Someter, a su vez, las técnicas a prueba para comprobar su relevancia e
idoneidad.
6. Llevar a cabo el contraste e interpretación de los resultados.
7. Estimar la verdad (sin declararla satisfactoriamente confirmada y
considerarla, en el mejor de los casos, como parcialmente veraz).
8. Determinar los dominios en los que valen las conjeturas y las técnicas y
formular los nuevos problemas originados por la investigación.
En general, podemos decir que toda investigación oarte de un problema a estudiar
y ue por una serie de fases se llega a unos resultados empíricos relevantes para el
problema inicialmente planteado, que sirven de base para contrastar las conjeturas
realizadas en relación con el problema planteado. La forma de llegar a esos
resulados empíricos es diversa, pero el proceso de invetigación en sí mismo es,
desde un punto de vista lógico - formal, similar.
LAS HIPÓTESIS
Podemos definir la hipótesis como un intento de explicación o una respuesta
"provisional" a un fenómeno. Su función consiste en delimitar el problema que se va
a investigar según algunos elementos tales como el tiempo, el lugar, las
características de los sujetos, etc.
Llegar a comprobar o rechazar la hipótesis que se ha elaborado previamente,
confrontando su enunciado teórico con los hechos empíricos, es el objetivo
primordial de todo estudio que pretenda explicar algún campo de la realidad.
Para plantear una hipótesis adecuada, debemos tener en cuenta los siguientes
puntos:
1. Los términos que se empleen deben ser claros y concretos para poder
definirlos de manera operacional, a fin de que cualquier investigador que
quiera replicar la investigación, pueda hacerlo.
Una hipótesis sin referencia empírica constituye un juicio de valor.
Si una hipótesis no puede ser sometida a verificación empírica, desde el
punto de vista científico no tiene validez.
2. Las hipótesis deben ser objetivas y no llevar algún juicio de valor; es decir,
no debe definirse el fenómeno con adjetivos tales como "mejor" o "peor",
sino solamente tal y como pensamos que sucede en la realidad.
3. Las hipótesis deben ser específicas, no sólo en cuanto al problema, sino a los
indicadores que se van a emplear para medir las variables que estamos
estudiando.
4. Las hipótesis deben estar relacionadas con los recursos y las técnicas
disponibles. Esto quiere decir que cuando el investigador formule su
hipótesis debe saber si los recursos que posee son adecuados para la
comprobación de la misma.
5. La hipótesis debe estar directamente relacionada con el marco teórico de la
investigación y derivarse de él.
Las hipótesis deben ser producto de la observación objetiva y su comprobación,
estar al alcance del investigador.
Requisitos de las hipótesis:
Las hipótesis deben:
● Establecer las variables a estudiar, es decir, especificar las variables a
estudiar, fijarles límite.
● Establecer relaciones entre variables, es decir, la hipótesis debe ser
especificada de tal manera que sirva de base a inferencias que nos ayuden a
decidir si explica o no los fenómenos observados. Las hipótesis deben
establecer relaciones cuantitativas entre variables.
● Mantener la consistencia entre hechos e hipótesis, ya que éstas se cimentan,
al menos en parte, sobre hechos ya conocidos. Por tanto, las hipótesis no
deben establecer implicaciones contradictorias o inconsistentes con lo ya
verificado en forma objetiva.
Tipos de hipótesis:
● Hipótesis nula. Para todo tipo de investigación en la que tenemos dos o
más grupos, se establecerá una hipótesis nula.
La hipótesis nula es aquella que nos dice que no existen diferencias significativas
entre los grupos.
Por ejemplo, supongamos que un investigador cree que si un grupo de jóvenes se
somete a un entrenamiento intensivo de natación, éstos serán mejores nadadores
que aquellos que no recibieron entrenamiento. Para demostrar su hipótesis toma al
azar una muestra de jóvenes, y también al azar los distribuye en dos grupos: uno
que llamaremos experimental, el cual recibirá entrenamiento, y otro que no recibirá
entrenamiento alguno, al que llamaremos control. La hipótesis nula señalará que no
hay diferencia en el desempeño de la natación entre el grupo de jóvenes que
recibió el entrenamiento y el que no lo recibió.
Una hipótesis nula es importante por varias razones:
1. Es una hipótesis que se acepta o se rechaza según el resultado de la
investigación.
2. El hecho de contar con una hipótesis nula ayuda a determinar si existe una
diferencia entre los grupos, si esta diferencia es significativa, y si no se debió
al azar.
No toda investigación precisa de formular hipótesis nula. Recordemos que la
hipótesis nula es aquella por la cual indicamos que la información a obtener es
contraria a la hipótesis de trabajo.
Al formular esta hipótesis, se pretende negar la variable independiente. Es decir, se
enuncia que la causa determinada como origen del problema fluctúa, por tanto,
debe rechazarse como tal.
Otro ejemplo:
Hipótesis: el aprendizaje de los niños se relaciona directamente con su edad.
Hipótesis nula: no existe diferencia significativa entre el aprendizaje en niños de
diversas edades.
● Hipótesis conceptual. Es la hipótesis que se formula como resultado de las
explicaciones teóricas aplicables a nuestro problema. Nos ayuda a explicar
desde el punto de vista teórico el fenómeno que estamos investigando.
Es la hipótesis orientadora de la investigación, intenta enfocar el problema como
base para la búsqueda de datos. No puede abarcar más de lo propuesto en los
objetivos de la investigación o estar en desacuerdo con ellos.
Podemos enunciarla como una relación causal o determinante proveniente del
planteamiento del problema, de donde se desprenden las variables.
● Hipótesis de trabajo. Es aquella que le sirve al investigador como base de
su investigación, o sea, trata de dar una explicación tentativa al fenómeno
que se está investigando. Ésta es la hipótesis que el investigador tratará de
aceptar como resultado de su investigación, rechazando la hipótesis nula.
Se dice que la hipótesis de trabajo es operacional por presentar cuantitativamente
(en términos medibles) la hipótesis conceptual o general.
● Hipótesis alternativa. Al responder a un problema, es muy conveniente
proponer otras hipótesis en que aparezcan variables independientes
distintas de las primeras que formulamos. Por tanto, para no perder tiempo
en búsquedas inútiles, es necesario hallar diferentes hipótesis alternativas
como respuesta a un mismo problema y elegir entre ellas cuáles y en qué
orden vamos a tratar su comprobación.
Las hipótesis, naturalmente, serán diferentes según el tipo de investigación que se
esté realizando. En los estudios exploratorios, a veces, el objetivo de la
investigación podrá ser simplemente el de obtener los mínimos conocimientos que
permitan formular una hipótesis. También es aceptable que, en este caso, resulten
poco precisas, como cuando afirmamos que "existe algún tipo de problema social
en tal grupo", o que los planetas poseen algún tipo de atmósfera, sin especificar de
qué elementos está compuesta.
Los trabajos de índole descriptiva generalmente presentan hipótesis del tipo "todos
los X poseen, en alguna medida, las característica Y". Por ejemplo, podemos decir
que todas las naciones poseen algún comercio internacional, y dedicarnos a
describir, cuantificando, las relaciones comerciales entre ellas. También podemos
hacer afirmaciones del tipo "X pertenece al tipo Y", como cuando decimos que una
tecnología es capital - intensiva. En estos casos, describimos, clasificándolo, el
objeto de nuestro interés, incluyéndolo en un tipo ideal complejo de orden superior.
Por último, podemos construir hipótesis del tipo "X produce (o afecta) a Y", donde
estaremos en presencia de una relación entre variables.
Sólo en los casos de investigaciones explicativas es necesario formular
claramente cuáles son las hipótesis de la investigación. En las
investigaciones descriptivas y, con más razón, en las exploratorias, es posible omitir
las hipótesis, ya sea porque éstas son tan amplias y poco definidas que dicen muy
poco a quien lee el informe de investigación, o porque no es posible o necesario
verificarlas.
Dificultades para la formulación de hipótesis:
● Falta de conocimientos o ausencia de claridad en el marco teórico.
● Falta de aptitud para la utilización lógica del marco teórico.
● Desconocimiento de las técnicas adecuadas de investigación para redactar
hipótesis en debida forma.
Utilidad de las hipótesis:
El uso y formulación correcta de las hipótesis le permiten al investigador poner a
prueba aspectos de la realidad, disminuyendo la distorsión que pudieran producir
sus propios deseos o gustos. Pueden ser sometidas a prueba y demostrarse como
probablemente correctas o incorrectas sin que interfieran los valores o creencias
del individuo.
Estructura de las hipótesis:
Una hipótesis generalmente se especifica por la estructura SI - ENTONCES (cuando
intervienen dos variables).
Cuando las variables son más de dos, las estructuras más frecuentes son:
● Si P, entonces Q, bajo las condiciones R y S.
● Si P1, P2 y P3, entonces Q.
POBLACIÓN Y MUESTRA
Una población está determinada por sus características definitorias. Por lo tanto,
el conjunto de elementos que posea esta característica se denomina población o
universo. Población es la totalidad del fenómeno a estudiar, donde las unidades de
población poseen una característica común, la que se estudia y da origen a los
datos de la investigación.
Entonces, una población es el conjunto de todas las cosas que concuerdan con
una serie determinada de especificaciones. Un censo, por ejemplo, es el recuento
de todos los elementos de una población.
Cuando seleccionamos algunos elementos con la intención de averiguar algo
sobre una población determinada, nos referimos a este grupo de elementos como
muestra. Por supuesto, esperamos que lo que averiguamos en la muestra sea cierto
para la población en su conjunto. La exactitud de la información recolectada
depende en gran manera de la forma en que fue seleccionada la muestra.
Cuando no es posible medir cada uno de los individuos de una población, se toma
una muestra representativa de la misma.
La muestra descansa en el principio de que las partes representan al todo y, por
tal, refleja las características que definen la población de la que fue extraída, lo cual
nos indica que es representativa. Por lo tanto, la validez de la generalización
depende de la validez y tamaño de la muestra.
Leyes del método de muestreo.
El método de muestreo se basa en ciertas leyes que le otorgan su fundamento
científico, las cuales son:
● Ley de los grandes números: si en una prueba, la probabilidad de un
acontecimiento o suceso es P, y si éste se repite una gran cantidad de veces,
la relación entre las veces que se produce el suceso y la cantidad total de
pruebas (es decir, la frecuencia F del suceso) tiende a acercarse cada vez
más a la probabilidad P.
● Cálculo de probabilidades: La probabilidad de un hecho o suceso es la
relación entre el número de casos favorables (p) a este hecho con la
cantidad de casos posibles, suponiendo que todos los casos son igualmente
posibles. El método de establecer la probabilidad es lo que se denomina
cálculo de probabilidad.
De estas dos leyes fundamentales de la estadística, se infieren aquellas que
sirven de base más directamente al método de muestreo:
● Ley de la regularidad estadística: un conjunto de n unidades tomadas al azar
de un conjunto N, es casi seguro que tenga las características del grupo más
grande.
● Ley de la inercia de los grandes números: esta ley es contraria a la anterior.
Se refiere al hecho de que en la mayoría de los fenómenos, cuando una
parte varía en una dirección, es probable que una parte igual del mismo
grupo, varíe en dirección opuesta.
● Ley de la permanencia de los números pequeños: si una muestra
suficientemente grande es representativa de la población, una segunda
muestra de igual magnitud deberá ser semejante a la primera; y, si en la
primera muestra se encuentran pocos individuos con características raras,
es de esperar encontrar igual proporción en la segunda muestra.
Tipos de muestras.
Muestreo aleatorio simple: la forma más común de obtener una muestra es la
selección al azar. es decir, cada uno de los individuos de una población tiene la
misma posibilidad de ser elegido. Si no se cumple este requisito, se dice que la
muestra es viciada. Para tener la seguridad de que la muestra aleatoria no es
viciada, debe emplearse para su constitución una tabla de números aleatorios.
Muestreo estratificado: una muestra es estratificada cuando los elementos de la
muestra son proporcionales a su presencia en la población. La presencia de un
elemento en un estrato excluye su presencia en otro. Para este tipo de muestreo,
se divide a la población en varios grupos o estratos con el fin de dar
representatividad a los distintos factores que integran el universo de estudio. Para
la selección de los elementos o unidades representantes, se utiliza el método de
muestreo aleatorio.
Muestreo por cuotas: se divide a la población en estratos o categorías, y se asigna
una cuota para las diferentes categorías y, a juicio del investigador, se selecciona
las unidades de muestreo. La muestra debe ser proporcional a la población, y en
ella deberán tenerse en cuenta las diferentes categorías. El muestreo por cuotas se
presta a distorsiones, al quedar a criterio del investigador la selección de las
categorías.
Muestreo intencionado: también recibe el nombre de sesgado. El investigador
selecciona los elementos que a su juicio son representativos, lo que exige un
conocimiento previo de la población que se investiga.
Muestreo mixto: se combinan diversos tipos de muestreo. Por ejemplo: se puede
seleccionar las unidades de la muestra en forma aleatoria y después aplicar el
muestreo por cuotas.
Muestreo tipo: la muestra tipo (master simple) es una aplicación combinada y
especial de los tipos de muestra existentes. Consiste en seleccionar una muestra
"para ser usada" al disponer de tiempo, la muestra se establece empleando
procedimientos sofisticados; y una vez establecida, constituirá el módulo general
del cual se extraerá la muestra definitiva conforme a la necesidad específica de
cada investigación.
LAS VARIABLES
Se pueden definir como todo aquello que vamos a medir, controlar y estudiar en
una investigación o estudio. Por lo tanto, es importante, antes de iniciar una
investigación, que sepamos cuáles son las variables que vamos a medir y la manera
en que lo haremos. Es decir, las variables deben ser susceptibles de medición.
Variable es todo aquello que puede asumir diferentes valores, desde el punto de
vista cuantitativo o cualitativo.
Las variables pueden ser definidas conceptual y operacionalmente. La definición
conceptual es de índole teórica, mientras que la operacional nos da las bases de
medición y la definición de los indicadores.
Para definir las variables, nos podemos basar en los indicadores, que constituyen el
conjunto de actividades o características propias de un concepto. Por ejemplo, si
hablamos de inteligencia, podemos decir que está compuesta por una serie de
factores como la capacidad verbal, capacidad de abstracción, etc. Cada factor
puede ser medido a través de indicadores. En otras palabras, los indicadores son
algo específico y concreto que representan algo más abstracto o difícil de precisar.
No todos los indicadores tienen el mismo valor. Es decir, aunque haya varios
indicadores para un mismo fenómeno, habrá algunos más importantes que otros, y
por lo general cualquier indicador que se tenga está basado en una probabilidad de
que realmente represente al fenómeno.
Algunos criterios para escoger los indicadores:
● Se debe tener el menor número de indicadores de una variable, siempre y
cuando éstos sean realmente representativos de la misma.
● Se deben poseer formas de medición específicas para cada indicador.
● Hay que tener en cuenta que los indicadores sólo poseen una relación de
probabilidad con respecto a la variable.
Variable independiente y variable dependiente.
La variable independiente es aquella propiedad de un fenómeno a la que se le va a
evaluar su capacidad para influir, incidir o afectar a otras variables.
La variable independiente por manipulación es la que el investigador aplica según
su criterio, se hace en estudios de carácter experimental. Todo aquello que el
experimentador manipula, debido a que cree que existe una relación entre ésta y la
variable dependiente.
La variable independiente asignada o seleccionada es la que el investigador no
puede modificar, pero se desea saber si influye sobre la variable dependiente. No
son manipulables.
La variable dependiente puede ser definida como los cambios sufridos por los
sujetos como consecuencia de la manipulación de la variable independiente por
parte del experimentador.
Variable inter y variable intra.
Las variables inter son aquellas que estudian simultáneamente varios grupos de
sujetos.Las comparaciones se establecen entre (inter) los grupos.
Las variables intra son aquellas que pueden estudiar al mismo grupo en diferentes
períodos. O sea, las comparaciones se establecen dentro de un mismo grupo.
Variables extrañas.
Son todas aquellas variables que el investigador no controla directamente, pero que
pueden influir en el resultado de su investigación. Deben ser controladas, hasta
donde sea posible, para asegurarnos de que los resultados se deben al manejo que
el investigador hace de la variable independiente, más no a variables extrañas, no
controladas. Algunos métodos para realizar este control son los siguientes:
Eliminación.
Cuando sabemos que existe una variable extraña que puede alterar los resultados
de la investigación, podemos controlarla mediante la eliminación.
Constancia de condiciones.
Si, por ejemplo, en un estudio experimental deseamos estudiar dos o más grupos
de sujetos, éstos se deben someter exactamente a las mismas condiciones, tanto
físicas como de lugar, manteniendo, de esta manera, constantes las circunstancias
bajo las cuales se investiga.
Balanceo.
Cuando tenemos una variable extraña puede influir de manera definitiva en nuestro
estudio y, si no la podemos eliminar ni igualar las condiciones de los grupos,
deberemos recurrir al balanceo. Este mecanismo distribuye en forma equitativa la
presencia de la variable extraña entre los grupos.
Contrabalanceo.
En algunas investigaciones se pide a los sujetos que respondan varias veces a un
mismo estímulo o a varios estímulos diferentes. Esta serie de respuestas puede
provocar en los mismos dos reacciones: por un lado, fatiga, porque los sujetos se
cansan de estar respondiendo; por otro lado, aprendizaje, ya que después de
presentar 2 o 3 veces el mismo estímulo el sujeto ya sabe cómo responder. Para
evitar estos problemas, los grupos se pueden subdividir en subgrupos para que los
efectos de la fatiga y/o aprendizaje queden anulados.
Aleatorización.
Este método de control es uno de los más sencillos y más utilizados en ciencias
sociales, sobre todo cuando se llevan a cabo estudios experimentales. Se parte del
postulado de que si la selección y distribución de sujetos en grupos de control fue
hecha al azar, podemos inferir que las variables extrañas, desconocidas por el
investigador, se habrán repartido también al azar en ambos grupos, y así quedarán
igualadas.
Variables continuas y variables discretas.
Una variable continua es aquella que puede asumir cualquier valor numérico y que
puede cambiar en cualquier cantidad.
Una variable discreta es aquella que tiene valores numéricos enteros previamente
establecidos, los cuales no pueden cambiarse arbitrariamente
Causalidad.
Al hablar de variables independientes y dependientes, debemos tener cuidado de
no caer en el error de afirmar que la variable dependiente es causada por la
variable independiente. A este tipo de conclusiones se puede llegar en muy
contadas situaciones. En ciencias sociales, es conveniente hablar de relaciones
entre variables, y no de causas.
LA OBSERVACIÓN
Se utiliza para recolectar los datos necesarios para un estudio. La observación es un
método clásico de investigación científica; además, es la manera básica por medio
de la cual obtenemos información acerca del mundo que nos rodea.
Principios básicos para realizar una observación:
1. Debe tener un propósito específico.
2. Debe ser planeada cuidadosa y sistemáticamente.
3. Debe llevarse, por escrito, un control cuidadoso de la misma.
4. Debe especificarse su duración y frecuencia.
5. Debe seguir los principios básicos de confiabilidad y validez.
Entre las ventajas de la observación, tenemos que determinada conducta se
describe en el momento exacto en que está ocurriendo.
Además, las observaciones se pueden realizar independientemente de que las
personas estén dispuestas a cooperar o no, a diferencia de otros métodos en los
que sí necesitamos de la cooperación de las personas para obtener la información
deseada.
En contraposición, también existen algunas desventajas, tales como la dificultad
para observar un comportamiento específico en el momento de efectuar la
observación. Además, las conductas que se encuentran sujetas a observación,
generalmente son limitadas. es difícil poder observar la interacción familiar, por
ejemplo, al acostarse o levantarse.
La observación, debido a su utilidad, es un método que se puede utilizar, junto con
otros, para recabar información. Por ejemplo, se puede emplear la observación en
un estudio exploratorio, y para el estudio final se pueden usar otros métodos tales
como cuestionarios, entrevistas, etc.
Observación participante:
Este tipo de observación está determinado por el hecho de que el observador
participa de manera activa dentro del grupo que se está estudiando; se identifica
con él de tal manera que el grupo lo considera uno más de sus miembros. es decir,
el observador tiene una participación tanto externa, en cuanto a actividades, como
interna, en cuanto a sentimientos e inquietudes.
Con este tipo de observación, los investigadores pueden influir en la vida del grupo.
Un problema del registro de la observación es que el observador puede perder su
objetividad. Para resolver este problema es conveniente que más de una persona
observe el mismo fenómeno, con el fin de comparar las observaciones realizadas.
Observación no participante:
En este tipo de observación el investigador no participa de manera activa dentro del
grupo que observa. Se limita a mirar y a tomar notas sin relacionarse con los
miembros del grupo.
Dependiendo de los objetivos que persiga la investigación, se empleará uno u otro
tipo de observación.
La observación participante nos puede dar una idea más clara acerca de lo que
sucede dentro de un grupo, puesto que si los sujetos ven al observador como un
miembro más del grupo se comportarán normalmente. En cambio, aplicando la
observación no participante, probablemente no se comportarán normalmente. Por
otro lado, es probable que el investigador, al no participar en la vida del grupo
observado, pueda mantener más facilmente su objetividad.
Observación libre o no estructurada:
Generalmente se lleva a cabo en un estudio piloto, cuando no se conoce muy bien
la muestra que se va a estudiar.
Puntos a considerar:
● La población que vamos a estudiar: quiénes son, cómo se relacionan entre
sí, edad, sexo, nivel socioeconómico, etc.
● Las variables que son relevantes para nuestro estudio, así como la
frecuencia y duración de las mismas.
La mejor manera de registrar esta información es haciéndolo en el momento y
situación en que se está manifestando la conducta, puesto que así tendremos
menos prejuicios, seremos menos selectivos y, en genral, más objetivos al registrar
la información tal y como se presenta en la realidad. Sin embargo, esto no siempre
se puede realizar, puesto que al estar tomando notas se puede distorsionar la
conducta; además, las personas pueden comportarse de manera poco diferente
cuando saben que las están observando, y sobre todo si alguien está tomando
notas en relación con su comportamiento. Por otro lado, es difícil tomar notas y
observar al mismo tiempo.
Si se trata de guardar todo en la memoria, probablemente la observación no pueda
ser muy exacta. Lo que se puede hacer es escribir solamente palabras claves
mientras se realiza la observación. Cuando se redacten los resultados finales, se
debe utilizar una forma organizada y sistemática, como, por ejemplo, una tabla de
frecuencias.
Observación estructurada:
Es aquella que se lleva a cabo cuando se pretende probar una hipótesis, o cuando
se quiere hacer una descripción sistemática de algún fenómeno. es decir, cuando
estamos realizando un estudio o invetigación en el que sabemos exactamente lo
que vamos a investigar y tenemos un diseño de investigación. Se diferencia de la
observación no estructurada en el sentido de que en esta última sólo poseemos una
idea vaga acerca de lo que vamos a observar, mientras que en la estructurada ya
tenemos más claramente definidos los objetivos que nos ayudarán a clasificar y
concretar el fenómeno en cuestión. En este tipo de observación nos basamos en
tablas de frecuencias.
La observación estructurada presenta menos problemas prácticos en cuanto a la
forma de registro y utilizamos formas estandarizadas. Existen menos probabilidades
de que los observadores sean subjetivos.
GUÍA PARA ELABORAR UNA TESIS
Elaboración de un plan de trabajo.
Para iniciar una investigación, es necesario organizar adecuadamente las
actividades y tener un conocimiento amplio sobre el tema u objeto de estudio. Hay
que distinguir aquellas actividades que requerirán de mayor tiempo para su
concreción y aquellas que demandan un esfuerzo personal más específico.
Elaboración de un anteproyecto.
Antes de elaborar este anteproyecto, debe realizarse una amplia búsqueda
bibliográfica, que brindará una idea más clara del tema. También es importante
relacionarse con personas que traten o trabajen en el tema.
Esquema.
1. Definición del problema: título descriptivo del proyecto, formulación del
problema.
Formular un problema es caracterizarlo, definirlo, enmarcarlo teóricamente.
La caracterización o definición del problema nos lleva a otorgarle un título en
el que de manera clara indiquemos los elementos esenciales.
La formulación del problema es la estructuración de toda la información. Se
debe sintetizar la cuestión proyectada para investigar a través de un
interrogante.
2. Justificación: una vez que se ha seleccionado el tema de investigación,
definido por el planteamiento del problema, y establecido los objetivos, se
debe indicar las motivaciones que llevan al investigador a desarrollar el
proyecto.
Responde a la pregunta: ¿por qué se investiga?
3. Definiciones.
4. Objetivos: es el propósito de la investigación. Responde a la pregunta ¿para
qué?
Un objetivo debe redactarse con verbos en infinitivo.
5. Hipótesis: es una proposición de carácter afirmativo enunciada para
responder tentativamente a un problema.
Toda hipótesis constituye un juicio, o sea una afirmación o una negación de
algo.
6. Limitaciones y delimitaciones: es pertinente precisar los límites del
problema, su alcance, para ello es necesario tener en cuenta la viabilidad,
lugar, tiempo y financiación.
7. Marco de referencia: fundamentos teóricos, antecedentes del problema.
Debe ser una búsqueda detallada y concreta, donde el tema y la temática
del objeto a investigar tenga un soporte teórico, que se pueda debatir,
ampliar, conceptualizar y concluir. Ninguna investigación debe privarse de
un fundamento o marco teórico o de referencia.
Estos fundamentos teóricos permiten presentar una serie de conceptos, que
constituyen un cuerpo unitario y no un simple conjunto arbitrario de
definiciones.
8. Metodología: diseño de técnicas de recolección, población y muestras,
técnicas de análisis, índice analítico tentativo, guía de trabajo de campo.
9. Cronograma: es un plan de trabajo o plan de actividades, que muestra la
duración del proceso investigativo.
10. Presupuesto.
11. Bibliografía.
Elaboración de la tesis.
Búsqueda de la información.
Puede iniciarse con los resultados obtenidos en la búsqueda bibliográfica,
consultando anteriores investigaciones y los métodos aplicados por ellas.
Organización.
Pueden utilizarse tanto archivos físicos como lógicos. Los archivos físicos
corresponden a fotocopias, manuscritos, recortes, fotografías, etc., que es
conveniente guardar en carpetas y rotular el tema o capítulo de investigación. Los
archivos lógicos comprenden documentos guardados en procesadores de textos,
convenientemente clasificados y con referencias bibliográficas.
Redacción.
Es imprescindible prestar la debida atención a la redacción, prolijidad, ortografía y
presentación.
Estilo.
El texto debe ser claro y fácil de leer, aunque no debe obviarse la escritura
científica, que es muy importante.
Las referencias bibliográficas son el modo adecuado de documentar conceptos que
no son propios (deben anotarse como pies de página).
Debe utilizarse siempre la vos activa y el modo impersonal.
Estructura de la tesis.
La página del título debe contener como mínimo los siguientes datos:
● Título.
● Autor.
● Institución.
● Fecha.
El índice de contenido debe contener los subtítulos de cada capítulo, así como el
título del capítulo. La introducción comienza en la página 1. Las páginas iniciales
deben estar numeradas con números romanos.
La introducción es la presentación del trabajo, por lo que deberá exponer el
problema.
Las conclusiones son las contribuciones del autor de la confirmación o rechazo de la
hipótesis planteada en la introducción. Los resultados y las discusiones deben
ofrecer suficiente evidencia científica como para respaldar a las conclusiones.
Las conclusiones siempre se escriben el el capítulo final y se recomienda que no
sean superiores a 10.
Es conveniente que las referencias bibliográficas se presenten en ordene alfabético.
Si la tesis incluye materiales o métodos que deben incluirse, pero que impedirían
una lectura ágil de la misma, es conveniente utilizar apéndices.
Presentación.
Es importante no redundar en explicaciones que las mismas ilustraciones muestran,
además no se deben incluir más ilustraciones que las pertinentes. El texto debe
referirse a ellas cuando se trate de aclarar lo que no resulta obvio.
No dejar grandes espacios de papel con el fin de hacer la tesis más voluminosa.
Evitar las ideas vagas e innecesarias.