ETIOLOGÍA
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa causada por un virus llamado paramixovirus. Este virus
se encuentra en las vías respiratorias de una persona infectada y se transmite a través de gotitas respiratorias
que se liberan al toser, estornudar o hablar. Aspectos biológicos El virus del sarampión pertenece a la familia
de los paramixovirus, dentro del género Morbillivirus. Su genoma consiste en una cadena sencilla de ARN
negativo y codifica al menos seis proteínas estructurales virales.
Tres de estas proteínas se encuentran en la envoltura viral: la proteína matriz (M), que desempeña un papel
crucial en el ensamblaje del virus, y dos tipos de proyecciones de glucoproteína (peplómeros). Una de estas
proyecciones es la hemaglutinina (H), que facilita la unión a las superficies celulares, mientras que la otra (F)
media la fusión celular, la hemólisis y la entrada del virus en las células. A diferencia del virus de las paperas, el
virus del sarampión no posee actividad neuraminidasa (N). El receptor para el virus del sarampión es el CD46
(proteína del cofactor de membrana), que actúa como regulador en la activación del complemento. La
replicación del virus del sarampión es similar a la de otros paramixovirus.
Aunque solo se reconoce un serotipo restringido a la infección humana, existen variaciones antigénicas y
genéticas entre cepas silvestres de sarampión. Estas variaciones pueden ser identificadas mediante análisis de
secuenciación, lo que facilita el rastreo epidemiológico de los brotes y sus orígenes. Este monitoreo molecular
continuo es extremadamente importante para detectar posibles desviaciones antigénicas significativas a lo
largo del tiempo.
EPIDEMIOLOGÍA
El sarampión afecta principalmente a niños, con un cambio en las tasas de incidencia en adolescentes y
adultos jóvenes en los Estados Unidos durante la década de 1980- 1989.
Aunque ha habido una marcada disminución del sarampión en los Estados Unidos, en los países en desarrollo
todavía mueren cerca de un millón de niños cada año a causa de esta enfermedad. El sarampión sigue siendo
endémico en la mayoría de los países del mundo, y las infecciones en adultos jóvenes son importantes para la
transmisión. A pesar de las reducciones significativas en los Estados Unidos, la importación de infecciones
sigue siendo un problema, con epidemias que suelen ocurrir durante el invierno y la primavera. Se estima que
la tasa de infección entre individuos susceptibles 5 expuestos es alta, y el periodo de contagio abarca desde
tres a cinco días antes de la aparición de la erupción hasta cuatro días después.
Patogenia Implantación y replicación viral:
• El virus del sarampión se implanta en el epitelio mucoso del tracto respiratorio superior, donde se replica
intensamente.
• Esta replicación provoca daños considerables en las células infectadas, incluyendo:
|Disrupción del citoesqueleto celular.
|Desorganización cromosómica.
|Formación de cuerpos de inclusión dentro del núcleo y citoplasma.
• La fusión celular mediada por el virus da lugar a la formación de sincitios, estructuras multinucleadas que
amplifican la replicación viral. Diseminación y efectos sistémicos:
• La replicación viral inicial da lugar a viremia y diseminación linfática, llevando el virus a diversos tejidos,
incluyendo:
| Tejidos linfoides.
| Médula ósea.
| Vísceras abdominales.
| Piel.
• El virus puede detectarse en sangre durante la primera semana de la enfermedad y en la orina hasta cuatro
días después de la aparición de la erupción.
• La viremia permite la infección de:
| Conjuntiva.
| Vías urinarias.
| Pequeños vasos sanguíneos.
| Sistema nervioso central (SNC). Inmunosupresión:
• Durante la fase virémica, el virus del sarampión infecta linfocitos T y B, monocitos circulantes y leucocitos
polimorfonucleares sin causar citólisis directa.
• Esto produce una profunda depresión de la inmunidad mediada por células durante la fase aguda de la
enfermedad, que persiste durante varias semanas.
• Los mecanismos de inmunosupresión incluyen:
o Regulación descendente de la producción de interleucina 12 por monocitos y macrófagos inducida por el
virus.
o Supresión de la síntesis de inmunoglobulinas por linfocitos B.
o Interrupción de la generación de actividad de las células asesinas naturales.
o Disminución de la capacidad de los leucocitos polimorfonucleares para generar oxígeno, posiblemente por
acción directa del virus o por linfocitos T supresores activados.
En el curso de la enfermedad se distinguen cuatro periodos:
1º Periodo de incubación: dura de 10-14 días y es normalmente asintomático.
2º Periodo prodrómico o catarral: dura unos 4 días y se caracteriza por:
Fiebre alta que luego disminuye para volver a subir, antes del exantema.
Malestar general.
Catarro de mucosa nasal (rinitis, secreción nasal) y conjuntival (lagrimeo, fotofobia, congestión ocular),
tos seca irritativa. Todo ello da lugar a la típica "facies sarampionosa".
Exantema: pequeñas manchas rosadas que se ven sobre todo en el velo del paladar, aunque existen en
otras mucosas.
Manchas de Koplik: pequeñas manchas con centro blanco en mucosas de cara interna de mejillas y
labios. Aparecen al final de este periodo y antes de que aparezca el exantema. Son exclusivas de esta
enfermedad.
Inflamación ganglionar laterocervical, pero menos intensa que en la rubeola.
3º Periodo exantemático: dura unos 5 días con fiebre que se eleva, irritabilidad, somnolencia, empeoramiento
de los síntomas catarrales, malestar general, anorexia (poco apetito). Aparece exantema maculo-papuloso,
confluente, rojizo, que se inicia en cara y va extendiéndose al resto del cuerpo, incluyendo palma de manos y
plantas de pies. Existen variedades, según sea este exantema, como es el sarampión reticuloso o el
hemorrágico.
4º Periodo descamativo: tiene duración variable. Disminuye la fiebre, se produce una mejoría generalizada,
desaparición del exantema y aparición de una descamación furfurácea (piel con aspecto de harina).
CONSECUENCIAS DE LA INMUNOSUPRESIÓN
• Aumento de la susceptibilidad a sobreinfecciones bacterianas.
• Mayor riesgo de complicaciones graves, como neumonía y encefalitis.
¿Cómo se propaga el virus del sarampión?
• Contacto directo con las secreciones respiratorias: Al toser o estornudar, una persona infectada libera
gotitas respiratorias que contienen el virus. Estas gotitas pueden ser inhaladas por otras personas cercanas, o
pueden depositarse en superficies y luego ser contactadas por otras personas que luego se tocan la cara.
• Contacto con objetos contaminados: El virus del sarampión puede vivir en superficies durante varias horas.
Si una persona infectada toca una superficie, como un pomo de la puerta o un juguete, y luego otra persona
toca la misma superficie y luego se toca la cara, el virus puede transferirse y causar la infección. ¿Quién está
en riesgo de contraer sarampión?
• Personas que no están vacunada.
• Niños pequeños.
• Personas con sistemas inmunodeprimidos: como las que reciben tratamiento contra el cáncer o que tienen
VIH/SIDA, también son más susceptibles al sarampión.
• Viajeros: Las personas que viajan a países donde el sarampión es común corren un mayor riesgo de contraer
la enfermedad. Manifestaciones Período de incubación: El tiempo entre la exposición al virus y la aparición de
síntomas oscila entre 7 y 18 días. Síntomas iniciales: La enfermedad típica comienza entre 9 y 11 días después
de la exposición con los siguientes síntomas:
• Tos: Seca e irritante.
• Rinorrea: Secreción nasal acuosa.
• Conjuntivitis: Inflamación de la conjuntiva (membrana que recubre el ojo y el párpado).
• Fiebre: Alta, generalmente superior a 38°C. Manchas de Koplik:
• Entre 1 y 3 días después del inicio de los síntomas, aparecen pequeñas manchas blancas o grisáceas
rodeadas de enrojecimiento (aspecto similar a granos de sal) en las membranas mucosas.
• Estas manchas, conocidas como manchas de Koplik, son más visibles en la mucosa bucal a la altura de los
molares y duran de 1 a 2 días (Figura 10-2).
Erupción cutánea:
• El día que aparecen las manchas de Koplik, comienza la típica erupción del sarampión.
• Inicia en la cabeza y luego se extiende al tronco y las extremidades.
• La erupción es maculopapular (manchas planas y elevaciones) y semiconfluente (las lesiones se unen entre
sí).
• Persiste de 3 a 5 días antes de desaparecer.
• La fiebre y los síntomas sistémicos graves disminuyen a medida que la erupción progresa a las extremidades.
Linfadenopatía:
• Es común la inflamación de los ganglios linfáticos, especialmente los cervicales. Complicaciones graves:
• El sarampión puede ser extremadamente grave, especialmente en pacientes con inmunodepresión o
desnutrición.
• La muerte puede ocurrir debido a la infección viral extensa que afecta las vías respiratorias y otros órganos.
• En países en desarrollo, se han registrado tasas de mortalidad de entre 15 y 25%. Diagnóstico El diagnóstico
del sarampión se basa en hallazgos clínicos, pero se requiere confirmación de laboratorio. El aislamiento del
virus en exudado orofaríngeo o orina es más efectivo en los primeros cinco días de la enfermedad. El
sarampión puede identificarse rápidamente en el sedimento urinario o células faríngeas mediante métodos de
anticuerpos fluorescentes o PCR. El diagnóstico serológico se realiza a través de pruebas como la inhibición de
hemaglutinación, IEE o métodos indirectos de anticuerpos fluorescentes.