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Resumen de Música Folklórica Mexicana

La música folklórica mexicana es una expresión cultural rica y diversa que ha evolucionado a lo largo de la historia, desde las civilizaciones indígenas hasta la actualidad, incorporando influencias europeas y otros géneros. Incluye estilos como el mariachi, son jarocho, corridos y jarabe, cada uno con sus características únicas y exponentes destacados. En el siglo XXI, la música folklórica continúa fusionándose con otros géneros y se ha reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reflejando la identidad y tradiciones de México.

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Resumen de Música Folklórica Mexicana

La música folklórica mexicana es una expresión cultural rica y diversa que ha evolucionado a lo largo de la historia, desde las civilizaciones indígenas hasta la actualidad, incorporando influencias europeas y otros géneros. Incluye estilos como el mariachi, son jarocho, corridos y jarabe, cada uno con sus características únicas y exponentes destacados. En el siglo XXI, la música folklórica continúa fusionándose con otros géneros y se ha reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reflejando la identidad y tradiciones de México.

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SECRETARÍA DE EDUCACIÓN

SUBSECRETARÍA DE EDUCACIÓN ESTATAL


DIRECCIÓN DE EDUCACIÓN SUPERIOR
ESCUELA NORMAL DE LICENCIATURA EN EDUCACIÓN PRIMARIA
“LIC. MANUEL LARRAÍNZAR” CLAVE: 07ENL0020K
LICENCIATURA EN EDUCACIÓN PRIMARIA INDÍGENA CON ENFOQUE INTERCULTURAL BILINGÜE
LICENCIATURA EN EDUCACIÓN PRIMARIA INTERCULTURAL, PLURILINGÜE Y COMUNITARIA
“2025, Año de Rosario Castellanos Figueroa. Por la paz y la Justicia de los Pueblos de Chiapas

UNIDAD DE ESTUDIO:

FLEXIBILIDAD CURRICULAR (EDUCACIÓN ARTÍSTICA “MÚSICA EXPRESIÓN


CORPORAL Y DANZA).

DOCENTE:

MTRA. ALEJANDRA VIANEY ARGÜELLO AGUILAR

ALUMNOS:

Sigifredo Chamu Madrid

Julio Cesar De la Torre Gómez

Elmer Alain Díaz Gutiérrez

Diego Alfredo Girón Méndez

Ernesto Alejandro González Moshan

Nery Ruth Hernández Gómez

Beatriz López Gómez

Fredy Iván López Santiz

Oswaldo Sánchez Santiz

ACTIVIDAD:

RESUMEN MÚSICA FOLKLÓRICA.

SEMESTRE: 6° GRUPO: “B”

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS CHIAPAS, MARZO DEL 2025

Calzada Tlaxcala km 1, Barrio de Tlaxcala, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas


C.P. 29210, Tel.: (967) 67-80615. Cel.: 9617054802
E-mail: contacto@[Link]
[Link]
La música folklórica mexicana es una manifestación viva de la identidad y el sentir de su
pueblo, una tradición que ha evolucionado atenido cambios históricos y culturales. Desde
la época prehispánica, las civilizaciones indígenas como los mexicas, mayas y zapotecas
usaban la música como una herramienta sagrada en rituales religiosos y eventos
sociales. No era solo entretenimiento, sino un medio de conexión espiritual y comunitaria.

Con la llegada de los españoles en el siglo XVI, la música mexicana experimentó una
transformación profunda el intercambio que hubo con los instrumentos europeos como
el violín, la guitarra y el arpa con los sonidos indígenas dio lugar a nuevos géneros que
hoy forman parte del folklore nacional, como la jarana y el son. Durante la Independencia
y las primeras décadas del México independiente, la música se convirtió en un símbolo
de resistencia y unidad, y con la Revolución Mexicana en el siglo XX. El Mariachi surgió
en el siglo XIX en Jalisco, México. Su sonido distintivo proviene de la combinación de
instrumentos de cuerda (guitarra, guitarrón, vihuela y violines) e instrumentos de viento
(trompetas, incorporadas en la década de 1930). Su mayor representante es Vicente
Fernández, conocido como "El Charro de Huentitán", quien popularizó canciones como
El Rey y Volver, Volver. El Son Jarocho nació en Veracruz, con influencias indígenas,
africanas y españolas. Se caracteriza por ser un género festivo, interpretado en
fandangos, donde músicos y bailarines zapatean sobre una tarima de madera. Sus
instrumentos principales incluyen cuerda (jarana, requinto jarocho) y percusión. Su
mayor representante es Carlos Vázquez, quien ha modernizado y promovido el género.

El Son Huasteco, también llamado Huapango, proviene de la región Huasteca,


abarcando estados como Hidalgo, Veracruz y San Luis Potosí. Su evolución data de la
época colonial, influenciado por fandangos y jarabes españoles. Se distingue por el uso
de cuerda frotada (violín) y cuerda pulsada (jarana huasteca y quinta huapanguera), así
como por el canto con falsete. Nicandro Castillo es su mayor exponente, con obras como
El Cantador.

El corrido.
El corrido es un género musical y narrativo tradicional de México, con raíces en los
romances españoles traídos durante la colonización, surgió en el siglo XIX como una
forma de relatar historias populares, incluyendo hazañas heroicas, conflictos sociales y
eventos históricos. Durante la Revolución Mexicana (1910-1920), se convirtió en una
herramienta clave para difundir noticias y crónicas de personajes como Pancho Villa, con
el tiempo, ha evolucionado en temáticas, pero sigue siendo una expresión importante del
folclore mexicano.
Los corridos han sido interpretados con distintos instrumentos a lo largo de la historia,
dependiendo de la región y el estilo, tradicionalmente, se tocaban con guitarra y violín,
pero con la influencia de la música norteña se incorporaron el bajo sexto y el acordeón,
en versiones modernas, el uso de la tuba, trompeta y batería es común en los corridos
de banda sinaloense, entre los representantes más destacados del corrido tradicional se
encuentra Antonio Aguilar, quien popularizó los corridos revolucionarios a través de la
música y el cine, también destacan Los Alegres de Terán, pioneros del corrido norteño,
y Lorenzo de Monteclaro, quien mantuvo el estilo clásico del género. Para un enfoque
más purista del corrido folklórico, Guillermo Velázquez y Los Leones de la Sierra de Xichú
han preservado la tradición en las regiones rurales de México.

Banda
La banda sinaloense es un género de música folklórica que surgió en Sinaloa, México, a
finales del siglo XIX, influenciado por las bandas militares europeas que llegaron al país,
su desarrollo estuvo marcado por la adaptación de ritmos tradicionales mexicanos a los
instrumentos de viento y percusión. En el siglo XX, la banda se expandió a nivel nacional,
convirtiéndose en un símbolo de la música regional mexicana, a diferencia de otros
géneros tradicionales mexicanos, la banda se caracteriza por un ensamble de
instrumentos de viento y percusión, sin cuerdas ni acordeón.
Los instrumentos principales incluyen el clarinete, trombón, trompeta, tuba, tambora y
tarola, en algunos casos, se incorporan el saxofón y otros instrumentos para crear
arreglos más modernos. Uno de los principales exponentes de la banda es Banda El
Recodo, conocida como "La Madre de Todas las Bandas" por ser pionera en la
popularización del género, otras agrupaciones importantes incluyen Banda MS, la
Arrolladora Banda El Limón y Banda Los Recoditos, quienes han modernizado el sonido
de la banda, manteniendo sus raíces folklóricas.
Jarabe
El jarabe es un género musical y dancístico tradicional de México, nacido durante la
época colonial como una fusión de ritmos indígenas, africanos y españoles. su nombre
proviene del árabe xarab, que significa "mezcla de hierbas", lo que simboliza la
combinación de influencias culturales. Entre las muchas variantes del jarabe, el Jarabe
Tapatío es el más representativo y se considera el baile nacional de México.
La música del jarabe se interpreta con mariachi o conjuntos folklóricos, utilizando
instrumentos como el violín, guitarra, guitarrón, vihuela y arpa. En versiones modernas,
se incluyen la trompeta y otros instrumentos de viento para darle un sonido más festivo
y representativo de la música mexicana. Uno de los mayores impulsores del jarabe fue
Amalia Hernández, fundadora del Ballet Folklórico de México, quien llevó el Jarabe
Tapatío a escenarios internacionales, en la música, el Mariachi Vargas de Tecalitlán ha
interpretado numerosas piezas de jarabe, mientras que músicos como Silvestre Vargas
y Rubén Fuentes ayudaron a consolidar su presencia en la música folklórica mexicana.

La pirekua es un género musical tradicional del pueblo purépecha, originario del estado
de Michoacán. Su nombre significa “canción” en la lengua purépecha y se caracteriza
por su estilo pausado, melancólico y expresivo. Esta música nació de la fusión entre los
cantos indígenas y los géneros europeos que llegaron con los misioneros españoles,
como el vals y el romance. Se interpreta de manera coral o solista, generalmente
acompañada por guitarras y violines, aunque en algunos casos se incluyen otros
instrumentos como el tololoche. Las letras de la pirekua suelen hablar de amor,
tradiciones, la naturaleza y la vida en comunidad, transmitiendo valores culturales
importantes para el pueblo purépecha. Debido a su relevancia y riqueza musical, en 2010
la UNESCO la reconoció como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad,
asegurando su preservación para futuras generaciones.

La chilena, típica de la costa de Guerrero y Oaxaca, es un género musical de ritmo


alegre, bailable y dinámico, acompañado de zapateado. Su origen se remonta al siglo
XIX, cuando marineros chilenos llegaron a las costas mexicanas, trayendo consigo su
música y danza. Con el tiempo, estos sonidos extranjeros se mezclaron con los ritmos
africanos e indígenas de la región, dando lugar a un estilo único. La chilena se interpreta
principalmente con guitarras, arpa y violín, aunque en algunas versiones modernas se
incorporan percusiones. Sus letras son animadas y pueden abordar temas como el amor,
la vida cotidiana, el mar y las festividades populares. Es común escuchar en las fiestas
costeñas este género, que además se acompaña con bailes llenos de energía y
zapateados que resaltan su carácter festivo.

El son de marimba, propio de Chiapas y Tabasco, se distingue por ser interpretado con
marimba, un instrumento de origen africano que fue adoptado y perfeccionado en
México. Su llegada se relaciona con la influencia africana en la música del sureste del
país, combinándose con tradiciones indígenas y europeas para dar lugar a este género
tan representativo. La marimba se convirtió en el eje principal de la música chiapaneca
y tabasqueña, evolucionando hasta incluir contrabajo, batería e incluso saxofón en
algunas versiones modernas. Este género tiene un sonido vibrante y alegre, con
melodías contagiosas que invitan al baile. Entre sus piezas más representativas se
encuentra “Las Chiapanecas”, una de las canciones más emblemáticas de la música
mexicana. Hoy en día, el son de marimba sigue siendo un símbolo de identidad cultural
en el sureste del país, interpretándose en celebraciones, eventos y conciertos La música
folklórica mexicana es una expresión que sigue evolucionando, manteniéndose vigente
en la vida cotidiana y en las celebraciones.
Siglo XX – El auge de la música folklórica mexicana (1900-1950) Con la Revolución
Mexicana (1910-1920), la música folklórica adquirió una importancia simbólica, pues
muchas canciones se convirtieron en himnos de lucha y resistencia, como "La
Cucaracha". El mariachi y las canciones rancheras empezaron a adquirir notoriedad a
nivel nacional, y artistas como Pedro Infante y Vicente Fernández llevaron la música de
Jalisco al mundo. Las melodías de estos géneros comenzaron a caracterizar la imagen
del México tradicional, y la música folklórica desempeñó un rol importante en la
construcción de la identidad nacional. Compositores como Agustín Lara y Manuel M.
Ponce también contribuyeron a esta identidad musical al incorporar influencias
tradicionales con la música clásica.
Mediados del siglo XX la consolidación del folklore en la música popular (1950-1970)
Durante la segunda mitad del siglo XX, la música folklórica mexicana se consolidó como
parte de la cultura popular. Artistas como Amalia Mendoza, Chavela Vargas y Javier Solís
ayudaron a mantener viva la música ranchera, mientras que otros, como Los Folkloristas,
tomaron el movimiento de la Nueva Canción para fusionar la música tradicional con un
mensaje político. La Nueva Canción Mexicana se destacó por sus letras que hablaban
de justicia social, lucha política y resistencia cultural. Estos movimientos trajeron a la
música folklórica una renovación tanto en su forma como en su contenido, reflejando las
realidades sociales de la época.
Finales del Siglo XX La internacionalización del folklor mexicano (1970-2000)
A finales del siglo XX, la música folklórica mexicana comenzó a diversificarse y a
fusionarse con otros géneros musicales internacionales. Bandas como Los Tigres del
Norte (con su banda sinaloense) y artistas como Maná (que incorporaron influencias del
rock) lograron internacionalizar el sonido mexicano. El mariachi y otros géneros
comenzaron a estar presentes en festivales internacionales, posicionándose como una
de las tradiciones musicales más reconocidas mundialmente. La globalización de la
música folklórica mexicana permitió que las canciones tradicionales, como las rancheras
y los corridos, siguieran resonando en audiencias internacionales, con figuras como
Vicente Fernández promoviendo la música tradicional mexicana en el escenario global.
Siglo XXI – La música folklórica de México en la actualidad (2000-presente)
En el siglo XXI, la música folklórica mexicana sigue evolucionando y fusionándose con
géneros como el pop, el rock y el jazz. Grupos contemporáneos como Café Tacvba,
Natalia Lafourcade y Los Auténticos Decadentes han logrado incorporar elementos
tradicionales a sus propuestas musicales, creando un renacimiento de la música
folklórica que apela tanto a las nuevas generaciones como a los nostálgicos del pasado.
Además, el mariachi sigue siendo un símbolo cultural de México y continúa siendo
celebrado tanto dentro como fuera del país, especialmente en festividades y conciertos
internacionales. La música tradicional se ha convertido en una importante forma de
expresión política y cultural, promoviendo la preservación de las lenguas y tradiciones
indígenas.
Renacimiento del folklore en México siglo XXI
Artistas contemporáneos como Natalia Lafourcade, con su disco Mujer divina , han
explorado y re imaginado la música folklórica, introduciendo elementos de la música
mexicana tradicional con toques modernos.
La fusión de géneros siglo XXI
En el siglo XXI, la música folklórica mexicana sigue siendo una fuente de inspiración para
muchos géneros. Bandas como Café Tacuba y Zoé han incorporado elementos del
folklore tradicional mexicano en su música, haciendo que géneros como el son y el
huapango sean escuchados por nuevas generaciones.
Premios y reconocimientos siglo XXI
El mariachi, en particular, sigue siendo tan importante que fue reconocido por la
UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2011, subrayando la
importancia global del mariachi como una de las representaciones más reconocidas de
la cultura mexicana.

EXPRESIÓN CORPORAL
Es un elemento fundamental en la danza, ya que permite comunicar emociones,
sentimientos e ideas a través del movimiento del cuerpo. Se basa en la coordinación, la
postura, los gestos y la energía que transmite el bailarín. A través de la expresión
corporal, la danza se convierte en un medio artístico que no solo muestra técnica, sino
que también cuenta historias y refleja la identidad cultural de una comunidad. La Danza
de la Flor de Piña es una representación folclórica originaria del estado de Oaxaca,
México, específicamente de la región chinanteca de San Juan Bautista Tuxtepec. Forma
parte de la Guelaguetza, una de las festividades más importantes del estado. Esta danza
es interpretada por mujeres vestidas con huipiles coloridos y descalzas, quienes llevan
sobre su hombro una piña, símbolo de la fertilidad y la abundancia. En la danza, la
expresión corporal juega un papel esencial, ya que las bailarinas ejecutan movimientos
coordinados y dinámicos, reflejando alegría, gratitud y orgullo por su cultura. Los giros,
los pasos rítmicos y la forma en que sostienen y balancean la piña en el hombro son
parte de la esencia de la danza, transmitiendo una conexión con la tierra y las tradiciones
indígenas de la región. Esta danza es un ejemplo claro de cómo el cuerpo puede ser un
medio de comunicación en el folclore, permitiendo que las tradiciones se preserven y
sigan vivas a través del tiempo.
El baile del parachico es una danza tradicional la cual tiene origen en Chiapa de Corzo,
en el estado de Chiapas, México. Es una de las expresiones culturales más importantes
de la región y se lleva a cabo durante la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, del 4 al 23
de enero en honor a tres figuras: el Señor de Esquipulas, San Antonio Abad y San
Sebastián Mártir. El origen de esta danza se remonta al siglo XVI con la llegada de los
españoles, es una leyenda que narra la historia de una mujer española, llamada Doña
María de Angulo, que viajó a Chiapa de Corzo en busca de una cura para su hijo enfermo.
Un curandero indígena le recomendó darle baños con aguas del río y hierbas
medicinales.
Tras la recuperación del niño, Doña María, en agradecimiento, ofreció regalos y comida
a los indígenas de la comunidad. En su honor, los habitantes organizaron un baile para
divertir al niño y a los demás asistentes, diciendo que era "para el chico", de donde se
derivaría el nombre "Parachico". Lo que caracteriza a esta danza es la vestimenta en la
cual los danzantes usan una mascara de madera la cual contiene rasgos europeos,
además se usa una montera (peluca de ixtle), un sarape de colores, un cinturón de
carrizos y sonajas de hojalata llamadas “chin-chines”. Esta danza se da al son de la
música del tambor y flauta de carrizo, mientras el “patrón de los parachicos” dirige la
danza con gritos y alabanzas.
Esta danza demuestra la mezcla de culturas indígenas y españolas, que se ha vuelto un
símbolo de identidad para los chiapanecos. No se ha perdido esta tradición puesto que
se ha ido transmitiendo de generación en generación, en donde año con año se suman
más personas a esta celebración la cual esta llene de vida, color, música y devoción.

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