1.1.
_Las tecnologías en el tiempo_(1/2)
¿Cómo han cambiado las tecnologías a través
del tiempo y su influencia en la educación?
Es importante reconocer que los momentos actuales
vienen determinados por diferentes características
como: la globalización económica y cultural, la
velocidad con la que se genera y transforma la
información, la ruptura ante la concepción
tradicional que se tenía del espacio y el tiempo, las
actuales demandas sobre el aprendizaje constante
en la era de la información inmersa en una sociedad
de redes, así como apoyarnos en modelos
económicos centrados en la información, y la
amplitud de TIC que tenemos a nuestra disposición
(Cabero, 2017).
Derivado de los cambios antes mencionados, la
UNESCO (2015; citado en Cabero, 2017) señala “[si
el] mundo está cambiando: la educación debe
cambiar también. Las sociedades de todo el planeta
experimentan profundas transformaciones y ello
exige nuevas formas de educación que fomenten las
competencias que las sociedades y las economías
necesitan hoy día y mañana” (p. 35).
Sin embargo, no hay que perder de vista que la educación no es un
mero instrumento al servicio de las economías del mundo, sino una
fuerza transformadora de las sociedades. Al proporcionar a las
personas conocimientos, habilidades y valores, la educación les
empodera para cuestionar sus entornos, realidades, así
como participar en la construcción de un futuro mejor y contribuir a
la resolución de los desafíos globales. En este sentido, la educación
debe fomentar el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad
de adaptación, cualidades esenciales para enfrentar un mundo cada
vez más complejo y cambiante, el cual ha pasado por diversos
cambios tecnológicos.
“Si hacemos memoria, en cuanto a las distintas herramientas que se
han usado para enseñar podemos mencionar que la oralidad fue una
de las primeras formas de ellas; seguidamente se usó el pictograma
como forma de dar a conocer las historias de los pueblos; después
aparece la escritura y con ello se inventó la imprenta, lo que dio lugar
a la redacción de textos que permitieron generar conocimiento a
distintos sectores sociales; sumado a esto, en el aula de clase se hizo
uso del pizarrón, tiza, cuadernos, enciclopedias y posteriormente se
incluyeron los audios, videos, láminas, proyecciones y otros recursos
que en su momento fueron de gran utilidad; sin embargo, la
invención de las tecnologías, el computador y el internet han ido
desplazando las formas de enseñar y ahora en nuestro siglo, la
virtualidad ha ido acrecentado las posibilidades y formas de llegar a
los distintos espacios y personas de acuerdo sus
intereses” (Durán et al, 2021, p. 288).
Para conocer de qué manera han
cambiado las tecnologías a través del
tiempo y su influencia en la educación,
te invitamos a ver el siguiente video.
.
Podemos decir que las tecnologías han cambiado
drásticamente a lo largo de los últimos años y han
influido en la educación de diversas formas,
permitiendo un acceso más amplio a la información,
facilitando el aprendizaje a distancia, mejorando la
colaboración y la interacción, proporcionando
experiencias de aprendizaje más inmersivas y han
abierto nuevas oportunidades para la
personalización educativa. Sin embargo, también es
importante considerar los desafíos asociados con la
tecnología en la educación, como la brecha digital y
la necesidad de desarrollar habilidades digitales
para aprovechar al máximo estas herramientas.
Las tecnologías en el tiempo_(2/2)
Con respecto al video anterior, podrás darte cuenta
que la tecnología ha tenido un papel importante en
la historia de la educación, considerando que
"la tecnología es toda aquella construcción mental
que modela y controla el entorno, producto de un
proceso evolutivo y que es transformada en un
material o herramienta para cumplir con un objetivo
o para resolver un problema" (González, 2005, p.
7); es decir, la tecnología atiende las necesidades y
deseos del ser humano para simplificar tareas y
transformar el ambiente natural y social.
Es necesario hacer una distinción entre conceptos
como tecnología, Tecnologías de la Información y la
Comunicación, así como tecnologías digitales; ya
que a lo largo del curso estos conceptos se irán
utilizando para explicar temas más complejos.
En los años noventa se empieza a usar el
término Tecnologías de Información y
Comunicación (TIC) que se refiere al conjunto de
herramientas electrónicas utilizadas para recoger,
almacenar, tratar, difundir y transmitir la
información (González, 2005). Por ejemplo, la
imprenta, la radio, el cine, la televisión, entre otros;
ya que se basan en mejorar procesos de
información y comunicación.
Como resultado del avance tecnológico, surgen las
tecnologías digitales, que son aquellas
herramientas o materiales a los cuales el ser
humano les incorpora, mediante un lenguaje
matemático, instrucciones que se traducen en
acciones para resolver un problema o desafío; es
decir, aquellos que implican la programación de
software (González, 2005) y el desarrollo de una
interfaz. Las tecnologías digitales se encargan de
optimizar el manejo de datos e información, por lo
cual son un subconjunto de las TIC. Por ejemplo,
procesador de textos, software de diseño, realidad
aumentada, aulas virtuales, entre otros.
.
Observa un ejemplo que ilustra los conceptos
antes mencionados.
Las tecnologías en el ámbito educativo
A partir de la segunda mitad de los 90, el uso de las
computadoras de escritorio, sistemas de
información y de programas informáticos dejó de
ser exclusivo de sectores técnicos; ya que con el
desarrollo de Internet, la computación llegó a los
hogares y a los planes de estudios de las
instituciones educativas. Es así que en la actualidad,
los avances tecnológicos están empezando a
transformar los patrones, las vías de enseñanza y
las maneras de transmitir la información,
proporcionando a profesores y
estudiantes innovadores medios de aprendizaje
que permiten estimular el proceso de enseñanza-
aprendizaje (SEP-SEMS, 2023a).
Observa el siguiente esquema que
muestra cómo ha evolucionado la tecnología
y las tecnologías digitales en la educación:
Da clic en las flechas que aparecen en la parte inferior derecha del recurso
para ampliar su visualización.
¡Importante!
La tecnología no llega a remplazar la educación,
llega a complementarla para lograr avances
significativos en aquello que ya se ha creado. Así
pues, la tecnología, las TIC y las tecnologías
digitales en la educación tiene la finalidad de
mejorar y fortalecer los procesos de enseñanza y
aprendizaje.
1.2._La educación en la era digital_(1/3)
Las tecnologías de la información y la comunicación
(TIC) están rompiendo nuestros habituales modos
de hacer, de aprender y de vivir, al impactar en
prácticamente todas las facetas de nuestras vidas
(UNESCO, 2011). La capacidad de las tecnologías
digitales para superar o en todo caso reducir
muchos obstáculos, especialmente los que se
refieren a las dimensiones de tiempo, espacio y
velocidad, ha propiciado que el vasto potencial de
estas esté siendo utilizado por millones de personas
en todo el mundo y en beneficio propio (García,
2019).
Por otra parte, los múltiples cambios en la cultura y
las relaciones humanas derivadas de las TIC y las
tecnologías digitales originaron que en los actuales
contextos de educación formal y no formal se
empiece a reflexionar sobre la tecnología
educativa.
De acuerdo con Serrano, et al. (2016: citado en
Torres et al., 2017) la tecnología
educativa constituye una disciplina encargada del
estudio de los medios, materiales, portales web y
plataformas tecnológicas al servicio de los procesos
de aprendizaje. Los mismos autores, afirman que
todo radica en un enfoque sociosistémico, donde la
tecnología educativa siempre analiza procesos
mediados con y desde una perspectiva holística e
integradora.
Cabero Almenara (2003), afirma que “la tecnología
educativa (TE) se nos ha presentado a lo largo de
su historia como una disciplina viva, polisémica,
contradictoria y significativa, aludiendo con ello
a la importancia que han tenido las
transformaciones en las que se ha visto inmersa y
las diversas formas de entenderla con la que nos
encontramos.”
En consecuencia, la tecnología educativa se apoya
de diversos medios para que la educación logre sus
fines, los cuales son aquellos que determinan el tipo
de ciudadano que se desea formar. Es así que la
tecnología educativa debe estar al servicio de la
educación, donde las y los docentes se apoyan de
ella para formar a las y los ciudadanos que la
sociedad requiere.
La educación en la era digital_(2/3)
En palabras de García (2019), nos encontramos
sumidos en la era o sociedad digital donde las
tecnologías juegan un papel omnipresente en todas
las áreas de la vida: personal, laboral y profesional.
En este sentido, la educación en la era
digital surge de forma natural como consecuencia
de la expansión de las tecnologías de la información
y de la comunicación y su impacto social (Vegas,
2016); es así que la educación en la era digital ha
experimentado una gran transformación con el
avance de la tecnología y un mayor acceso a
Internet. No obstante, aunque la educación en la
era digital ofrece muchas ventajas, también
presenta desafíos, como la brecha digital, que limita
el acceso a la tecnología y resalta la necesidad de
desarrollar habilidades digitales tanto en
estudiantes como en docentes.
Ante este panorama, es importante reconocer que estamos en un
punto de quiebre que invita a repensar el rol del docente; buscando
que tenga la disposición para deconstruir su práctica y reaprender
para educar en la era digital, lo cual parte del reconocimiento de que
las y los estudiantes son nativos digitales y están inmersos un mundo
digitalizado, lo que transforma significativamente sus formas de
aprender y relacionarse.
Revisa la siguiente presentación para conocer
más sobre el rol del docente y del estudiante
en la era digital.
En la parte inferior izquierda de la presentación
encontrarás los botones de navegación.
La UNESCO (2006, p.9; citado en Sevilla, 2017) plantea que “en todo
el mundo las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación
(TIC) están dando lugar a profundas transformaciones
socioculturales que afectan tanto a las sociedades y a sus gobiernos,
como a sus industrias, sus comunidades y sus individuos”, por
ello, es menester comprender a fondo los cambios de perspectiva y
profesionalización que son necesarios para que la influencia
tecnológica favorezca el bien común.
Finalmente “renunciar al pensamiento crítico en pro de someterse
ciega y sumisamente a la explosión tecnológica no redundará en
resultados prometedores. La combinación de compromiso
intelectual, disposición didáctica e implementación
tecnológica representa un triduo compatible que en ningún caso
tendría que ser desarticulado” (Sevilla, 2017, p.40).
En definitiva, la tecnología ha transformado la
forma en que los estudiantes acceden a la
información, interactúan y adquieren nuevas
habilidades. Sin embargo, es importante recordar
que la tecnología solo es una herramienta y que el
papel de las y los docentes sigue siendo
fundamental para guiar el proceso educativo de las
y los estudiantes.
La educación en la era digital_(3/3)
Principales características de la educación en la
era digital.
Acceso a la información y al
conocimiento
Según Pérez (2013), en la era global de la
información digitalizada el acceso al conocimiento
es relativamente fácil, inmediato, ubicuo y
económico.
En la actualidad, las y los estudiantes tienen acceso
a una gran cantidad de información a través de
internet. Pueden realizar investigaciones en línea,
acceder a recursos educativos digitales y obtener
información actualizada de diversas fuentes. Esto
amplía su conocimiento y les permite explorar
temas de manera más profunda.
Aprendizaje en línea
La educación en línea se ha vuelto cada vez más
popular. Los estudiantes pueden tomar cursos
completos en línea, obtener certificados y títulos en
instituciones virtuales, e incluso acceder a
programas de educación a distancia de prestigiosas
universidades de todo el mundo. Esto brinda
flexibilidad en cuanto a horarios y ubicación,
permitiendo a las y los estudiantes aprender a su
propio ritmo.
Recursos educativos digitales
Existen numerosas herramientas y plataformas
digitales diseñadas específicamente para el
aprendizaje. Estas incluyen aplicaciones móviles,
programas interactivos, videos educativos,
simulaciones y juegos didácticos. Estos recursos
pueden mejorar la experiencia de aprendizaje al
hacerla más atractiva, participativa y adaptada a las
necesidades individuales del estudiantado.
Comunicación y
colaboración
La tecnología ha facilitado la comunicación y
colaboración entre estudiantes y docentes. Las
videoconferencias, los foros en línea, las
plataformas de colaboración y las redes sociales
educativas permiten a las y los estudiantes
conectarse y trabajar en proyectos conjuntos,
discutir ideas, hacer preguntas y recibir
retroalimentación de forma remota.
Personalización del
aprendizaje
La educación en la era digital permite adaptar el
aprendizaje a las necesidades individuales del
estudiantado. Los programas y plataformas
educativas pueden ofrecer contenido personalizado,
evaluar el progreso de las y los estudiantes de
manera individualizada y proporcionar
recomendaciones específicas para mejorar su
aprendizaje. Esto ayuda a que cada estudiante
avance a su propio ritmo y enfoque en sus áreas de
interés o dificultad.
Desarrollo de habilidades
digitales
La educación en la era digital también se centra en
el desarrollo de habilidades digitales y competencias
tecnológicas. Las y los estudiantes aprenden a
utilizar diferentes herramientas y software, a
navegar en línea de manera segura, a evaluar la
información que encuentran en internet y a utilizar
la tecnología como una herramienta para el
aprendizaje y la resolución de problemas.
.
.
El siguiente recurso te muestra algunos
supuestos retos de la educación del siglo XXI
como consecuencia del desarrollo del mundo
digital (Vegas, 2016, p.259).
1.3_Tendencias del aprendizaje en la era digital_(1/2)
No cabe duda en que las tecnologías contribuyen a
transformar la manera en la que las personas
aprenden y, por lo tanto, también la manera de
entender y desarrollar los procesos educativos.
La era digital ha generado también una evolución
del aprendizaje; ya que a diferencia de lo que
pasaba en sociedades tradicionales, la cantidad de
conocimientos acumulados por una persona
ya no es actualmente un factor determinante
para su desarrollo personal y profesional.
Ahora que la información es abundante y fácilmente
accesible, adquiere una importancia determinante
la capacidad de aprender de manera permanente
para encarar los retos y oportunidades que plantea
el actual contexto social, marcado por el cambio y
la complejidad (Iglesia y García, s.f.).
Asimismo, debemos
considerar que "en la era digital, los contextos de
formación no solo se amplían y multiplican,
sino que se vuelven difusos, borrosos e
indeterminados. Este hecho afecta a todos los
ciudadanos en general, pero sobre todo a los
docentes, debido a que ellos no solo
tienen la responsabilidad de aprender, sino la
de enseñar en un entorno cambiante" (González et
al., 2019, p. 72)
Además, hay que tomar en cuenta que este auge
digital se aceleró en gran medida por la llegada de
la pandemia del COVID-19 (Rosero y Arroyave,
2023) “asunto que llevó a pensar, replantear y
cambiar paradigmas educativos y que
además exigió contemplar en los procesos del
aprender el uso de nuevas herramientas
tecnológicas” (p. 2).
.
Por lo tanto, de acuerdo con Sandoval (2018), es
importante el papel que juega el docente en la era
digital debido a que son quienes tendrán que
identificar los contextos en los cuales se emplea las
tecnologías, la naturaleza propia de los ambientes
de aprendizajes y con eso en mente, “incidir de
forma significativa en la mejora de los procesos de
enseñanza y aprendizaje” (p. 7).
Tendencias del aprendizaje en la era digital_(2/2)
Aprendizaje en la era digital
De acuerdo con Dehaene (2009; citado
en Sandoval, 2018) el aprendizaje se caracteriza
como "[...] un proceso psicológico complejo que
orienta la interrelación entre uno o más procesos
psicológicos básicos tales como la memoria y el
lenguaje, la inteligencia y el pensamiento, la
atención y la motivación, las emociones y la
influencia del ambiente" (p. 158).
Retomando lo anterior y considerando que el
ambiente juega un papel fundamental en el
aprendizaje, es necesario aclarar que el aprendizaje
en la era digital no se desarrolla de manera lineal ni
en espacios concretos “por lo que no se puede
limitar a los parámetros cerrados de la modalidad
más tradicional, también denominada formal”
(González et al., 2019, p.2). Por lo tanto, conocer y
acercarse a múltiples herramientas tecnológicas
será de suma importancia para el acceso al
conocimiento, ya que la era actual se caracteriza
por ser un entorno cambiante y complejo, por lo que
el uso de múltiples herramientas tecnológicas
permitirá a las y los estudiantes aprender y
desarrollarse durante toda su vida.
Adicionalmente, el aprendizaje se produce a lo largo
de la vida, de diferentes maneras y en diferentes
escenarios, por lo cual, la era digital ha propiciado
que el aprendizaje adquiera o vea potenciadas
determinadas características, las cuales se
muestran a continuación:
1.4_La disrupción digital_(1/2)
Se considera disruptivo
todo aquel cambio producido por un concepto,
objeto, producto o servicio en un corto periodo de
tiempo, rompiendo por completo con lo que
tradicionalmente imperaba. En otras palabras, de
acuerdo con Christensen (1997 y 2012; citado en
García, 2017) "se habla de disrupción al referirnos
a las tecnologías o innovaciones que son disruptivas
cuando un producto o servicio nace y pasado un
tiempo se convierte en líder sustituyendo a otro
anterior" (p.15).
Por ejemplo, al recordar cómo era hace tres o cuatro décadas el
escuchar música, leer noticias, libros o información relevante; así
como ver películas, almacenar información, reservar viajes o hacer
compras, puede llegar a ser muy notorio el cambio se ha
suscitado entorno a estas actividades con el paso de los años y el
surgimiento de nuevas tecnologías.
Los cambios tan notorios, producidos por las tecnologías digitales,
han hecho que diferentes organismos internacionales (OCDE,
UNESCO, ONU y Unión Europea) declaren “[…] la necesidad de
promover la integración de las tecnologías digitales en todos los
niveles del sistema educativo y en la formación y el
perfeccionamiento de los recursos humanos, con la finalidad de que
la ciudadanía pueda beneficiarse de las grandes posibilidades
ofrecidas por estas herramientas para la vida, los empleos
tradicionales, las profesiones liberales, los nuevos trabajos que
vienen apareciendo, el ocio, la salud, la gobernanza, etc.” (García,
2019, p. 10).
En ese mismo sentido, el Informe sobre el Desarrollo Mundial del
Banco Mundial (2019; citado en Aretio, 2019), “nos alerta sobre
cómo está cambiando la naturaleza de los trabajos debido a los
avances tecnológicos. No se trata de que los robots vayan a reducir
el número de puestos de trabajo, afirmación sin fundamento, según
el informe. Se trata de que se hace necesario invertir en capital
humano con el fin de que los trabajadores adquieran las nuevas
competencias que va a demandar el mercado laboral, porque el tipo
de trabajo se va remodelando en función de los avances
tecnológicos" (p.11).
Esta disrupción digital impacta en la Educación Media Superior, no
solo con relación a las demandas de la sociedad actual hacia las y los
estudiantes, sino también en los múltiples retos que representan para
la práctica docente incorporar las tecnologías digitales en las aulas.
Retos como el acceso y dominio de tecnologías digitales, el diseño de
estrategias pedagógicas innovadoras y la adaptación de los
contenidos curriculares a entornos tecnológicos, sin perder de vista
la brecha digital aún existente.
Además, las tecnologías por si solas no mejorarán la educación, sino
que se necesita de una transformación profunda en la forma de
enseñar, aprender y evaluar, promoviendo metodologías que
fomentan el aprendizaje autónomo. No obstante, enfrentar estos
retos es una tarea conjunta por parte de todos los actores
educativos y el Estado.
Sin embargo, es necesario no perder de vista que “las disrupciones,
las ya producidas y las que vendrán, no sólo están afectando a la
economía, la energía, la salud, el comercio, los servicios financieros...
Nos afectan a todos, a nuestro estilo de vida y muy especialmente a
nuestra forma de trabajar” (Pedreño, 2015; citado en García,
2019, p. 12)”, De ahí, la importancia de prepararnos ante esta nueva
realidad y sus retos, como el que se presenta a continuación García
(2019).
Esta es la razón por la que tantos autores
consideran a la tecnología con el adjetivo de
disruptiva, ya que desde su aparición y aún en cada
mejora o transformación, ha modificado la forma de
vida, los entornos laborales, la dinámica económica,
las relaciones sociales, la educación y más.
En otras palabras, como menciona García (2019), la
sociedad está viviendo una era digital, porque se
está en constante comunicación y la utilización de
herramientas digitales ha ido en aumento.
Además, constantemente los medios de
comunicación se encargan diariamente de
recordarnos, tales como la inteligencia artificial, el
Internet de las cosas, la realidad mixta (realidad
virtual más realidad aumentada) que potenciarán
las tecnologías inmersivas, artefactos
autónomos y los dispositivos
inteligentes (robots, drones, vehículos
autónomos), el big data (minería y analítica de
datos), el dinero virtual (bitcoins), blockchain, la
computación cuántica, etc.
Basta solo con recodar que, hace tan solo 3
décadas, la gente debía esperar hasta llegar a su
oficina o casa para poder comunicarse con sus seres
queridos, o bien, detenerse en una esquina para
hacer uso del teléfono público a base de monedas.
Actualmente, la gente con solo oprimir un botón
desde el dispositivo de su bolso, envían imágenes,
videos o realizan transmisiones en vivo desde el
lugar en el que se encuentran.
Por otro lado, en las escuelas las y los alumnos
debían cargar kilos de libros que estuvieran
disponibles para su uso durante el horario escolar,
ya que era su principal fuente de acceso a la
información. Hoy en día, hasta los estudiantes más
pequeños saben que es posible averiguar todo lo
que deseen si tienen cerca un celular, tableta o
computadora conectada a internet, incluso saben
que pueden darle órdenes a cualquier bocina
inteligente a su alcance para obtener aquella
información que desean.
Así pues, se debe tener presente que los cambios
tecnológicos y digitales han impactado en todos los
ámbitos de la vida y, aunque podemos realizar más
cosas desde nuestra "comodidad", igualmente la
conexión a internet se ha convertido en una atadura
que nos mantiene pendientes de los dispositivos
electrónicos, y por lo tanto, ligados al trabajo, a las
redes sociales y a cualquier novedad que surja en
la pantalla de nuestros dispositivos.
La disrupción digital_(2/2)
El entorno actual está caracteriza
complejidad y ambigüedad; lo
educativo se expresa con re
obsolescencia casi inmediata
... informativos, así como un mayor
información necesaria y real de a
que igualmente está al alcance d
confusión y contradicciones para
que se encuentran frente a ella.
Disrupción digital en el ámbito educativo
Si bien la tecnología ha impactado diversos ámbitos de la sociedad,
es necesario reconocer que también ha impactado en el ámbito
educativo. Aunque en algunos contextos esta transformación es más
evidente que en otros, los cambios son indudables. Este contexto
dinámico ha puesto en entredicho algunos principios educativos que
resultaron útiles durante siglos o, al menos, durante varias décadas,
debido a los cambios tanto en los estudiantes como en la sociedad
en la que vivimos. Ante este hecho, es preciso preguntarnos ¿cómo
son los adolescentes y jóvenes que tenemos en las aulas?
Marc Prensky en el año 2001, acuñó el término “nativos digitales,
que serían ellos, por contraposición a los inmigrantes digitales que
seríamos los demás” (García, 2019, p.13). Es decir, los nativos
digitales son personas que nacieron en la era digital y, por ende, usan
de manera natural y constante las tecnologías digitales, en
contraposición a todas las personas que nacieron antes de que la
tecnología digital fuera omnipresente y que tuvieron que aprender a
usarla. El término nativos digitales ha sido muy debatido por la
afortunada o desafortunada apreciación del autor, sin embargo, es
interesante preguntarnos ¿existen o no existen esos nativos digitales
definidos hace casi dos décadas por Prensky? (García, 2019).
Años después White y Le Courn (2011) contraponían los términos
de residentes digitales (viven en la red) frente a visitantes
digitales (acuden a la red sólo cuando lo precisan); es decir,
los residentes digitales tienen una presencia digital constante, para
ellos Internet es un espacio social y personal donde trabajan,
estudian, se comunican y comparten contenido de manera habitual.
Por otro lado, los visitantes digitales son personas que usan Internet
de manera funcional, sin construir una identidad digital permanente.
Derivado de lo anterior, se reconoce que el nativo digital, no nace
digital, se hace digital. Es decir, no nace con criterios y habilidades
para la selección y filtro de la búsqueda, ni el procesamiento de la
información (García, 2019), sino que son habilidades que van
adquiriendo en el contacto diario con las tecnologías o incluso, son
habilidades que no han desarrollado.
Conocer los conceptos antes mencionados, es sumamente útil en el
quehacer docente cuando surge la pregunta ¿cuál es la mejor
manera de enseñar a mis estudiantes?, ya que se podría decir
que estos conceptos reconocen y nombran la disrupción digital,
reconociendo que la sociedad actualmente vive inmersa en el mundo
de las TIC e internet.
En ese sentido, es preciso mencionar que un docente actualizado y
formado en estos cambios, va a ser imprescindible dentro del sistema
educativo, para adaptarse a trabajar de otra manera, con otros
métodos y recursos que puedan ofrecer formas alternativas de
enseñar y aprender (Bates, 2015).
Sin embargo, aunque la sociedad actual está
viviendo una era digital en constantes cambios, eso
no genera por sí mismo una disrupción educativa,
como lo señala Barrón (2020; citado en Chiapa y
Santiago, 2020) "se generará disrupción cuando se
cambien las formas en las que enseñamos y
aprendemos, que motive cambios profundos en las
prácticas pedagógicas cotidianas" (p.136). Ya que,
"es oportuno indicar que las TIC, por sí solas, no
tienen una función pedagógica y su uso no siempre
conlleva procesos educativos innovadores" (Chipia
y Santiago, 2020, p. 136).
La adaptación a la sociedad actual y la incorporación
de uso de tecnologías digitales y TIC depende de la
disposición de todos los actores involucrados en el
proceso de enseñanza y aprendizaje, así como el
análisis y reconocimiento de las "realidades
tecnológicas y formativas propias de cada
institución, que considere el entretejido social,
tratando de elaborar un sistema inteligente que
plantee una dinámica continua de cambio y
adaptación de la organización al entorno" (Chipia y
Santiago, 2020, p. 137).
Derivado de todas las innovaciones tecnológicas de
esta era, es necesario rescatar que "[...] esta
sociedad digital y moderna se caracteriza porque el
conocimiento, las ideas, el saber se nos hacen muy
accesibles, cercanos e inmediatos, pero, a la
vez, son escasamente durables, se nos escapan o
resbalan en esta sociedad líquida en
que habitamos" Bauman (2002, 2007; citado en
García, 2019, p. 12). Así que vale la pena seguir
reflexionando sobre ¿cuáles son los retos de la
educación ante la disrupción digital? y ¿qué tipo de
habilidades, conocimientos y actitudes debemos
desarrollar en las y los estudiantes?