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Tema 4

A finales del siglo XIX, las potencias europeas se embarcaron en una carrera imperialista para expandir sus territorios en África y Asia, impulsadas por motivaciones económicas y políticas. La rivalidad entre estas potencias, junto con el nacionalismo exacerbado y la formación de alianzas, culminó en el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. En Rusia, la guerra provocó un descontento social que llevó a dos revoluciones en 1917, resultando en la creación de la URSS tras una brutal guerra civil.
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Tema 4

A finales del siglo XIX, las potencias europeas se embarcaron en una carrera imperialista para expandir sus territorios en África y Asia, impulsadas por motivaciones económicas y políticas. La rivalidad entre estas potencias, junto con el nacionalismo exacerbado y la formación de alianzas, culminó en el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. En Rusia, la guerra provocó un descontento social que llevó a dos revoluciones en 1917, resultando en la creación de la URSS tras una brutal guerra civil.
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Introducción.

Imperialismo
A finales del siglo XIX, los países europeos, aprovechando su superioridad económica, técnica y militar, se lanzaron a
la conquista de imperios coloniales.

Entre 1870 y 1914 ocuparon extensos territorios en África y Asia, principalmente, continentes en los que no existían
grandes Estados organizados.

El imperialismo tuvo fundamentalmente motivaciones económicas. Esto fue así porque los países industrializados de
Europa necesitaban:

• Nuevos mercados donde vender el excedente de su producción industrial.

• Comprar materias primas (carbón, hierro, algodón, caucho...) y productos coloniales (azúcar, chocolate,
té...) a un mejor precio.

• Invertir sus excedentes de capital fuera de Europa, donde la mano de obra más barata permitía obtener
mayores beneficios.

Los europeos se apropiaron de ingentes territorios para establecer plantaciones (cacao, té, azúcar, caucho, café...),
explotaron los recursos mineros (cobre, oro, diamantes...) y construyeron grandes infraestructuras para facilitar su
transporte (líneas ferroviarias, carreteras...).

Fue la llamada "explosión blanca" que llevó a millones de europeos a abandonar el viejo continente para
establecerse en países extraeuropeos.

La expansión imperialista estuvo también provocada por el deseo de ampliar las zonas de influencia política y militar
de las potencias industriales, como forma de aumentar su poder y de obstaculizar la expansión de las potencias
competidoras.

Los gobiernos ambicionaban construir imperios coloniales para aumentar su prestigio y su poder internacionales y
compitieron para controlar áreas de interés económico o estratégico (puertos, estrechos...). En más de una ocasión,
la rivalidad entre países provocó conflictos, que desembocarían en la Primera Guerra Mundial.

Los territorios colonizados sufrieron un profundo impacto con la llegada de la población europea, que introdujo
algunos de sus avances, pero trastocó las sociedades indígenas y generó graves problemas cuyas repercusiones
llegan hasta la actualidad. Los colonizadores impusieron sus intereses económicos y contaron con el apoyo de las
élites locales, que mantuvieron una situación de privilegio. Además, crearon una economía de mercado con
condiciones comerciales favorables a la metrópoli.

4 ¿Por qué estalló una guerra mundial en 1914?


En la primera década del siglo XX, la escalada de tensiones internacionales entre las diferentes potencias europeas
fue creando un clima de "paz armada" que anunciaba la inminencia de un conflicto bélico.

La rivalidad entre potencias europeas...

Las potencias europeas adoptaron posiciones nacionalistas, exacerbadas por la defensa de sus intereses en Europa y
en sus imperios coloniales.

De este modo, la exaltación de los valores y la identidad de cada nación generó un clima de desconfianza mutua y de
enfrentamientos:

• Una nueva potencia industrial, Alemania, que había llegado con retraso a la carrera colonial, quiso
expandirse en Marruecos y se enfrentó a Francia, la principal potencia imperialista de la zona.

• Francia reivindicaba como propias las regiones de Alsacia y Lorena, que habían sido incorporadas a Alemania
a raíz de la guerra franco-prusiana (1871).

• También existía una fuerte rivalidad entre Reino Unido y Alemania por la hegemonía política y económica de
Europa, así como por el control de las rutas comerciales.
... las aspiraciones nacionalistas...

Los Balcanes constituían un foco de tensión en Europa como resultado de la disgregación del Imperio otomano y
desempeñaron un papel fundamental en el estallido de una guerra generalizada en Europa.

En esta zona se disputaban distintos intereses:

• Algunos pueblos eslavos,


como Serbia, Bulgaria, Bosnia y Albania,
querían librarse de la tutela de los viejos
imperios (austrohúngaro, otomano y ruso)
y consolidarse como Estados
independientes.

• Austria-Hungría aspiraba a aumentar su


influencia en los Balcanes. Para ello, debía
frenar las ambiciones de Serbia y del
Imperio ruso, que también querían
expandirse en la zona, y ocupar los
estrechos del Bósforo y los Dardanelos, que
abrían sus dominios al mar Mediterráneo.

El conflicto se agravó con la anexión de Bosnia-


Herzegovina al Imperio austrohúngaro (1908) y
originó la sucesión en pocos años de dos guerras
balcánicas (1912 y 1913) que empeoraron la
situación. Estas guerras consolidaron a Serbia, con
el apoyo de Rusia, como la principal potencia de la
zona.

Este liderazgo alarmó a Austria-Hungría por si se rebelaban los pueblos eslavos bajo su dominio. Por ello buscó el
apoyo de Alemania frente a Rusia.

... y la formación de alianzas rivales...

Las potencias se lanzaron a un complejo sistema de


alianzas:

• Alemania, Austria-Hungría e Italia firmaron


la Triple Alianza (1882).

• Francia, temerosa del poder militar y del


expansionismo alemán, se alió con Rusia y mejoró
sus relaciones con Reino Unido. Los tres países
firmaron la Triple Entente (1907).

El aumento de las tensiones provocó una carrera


armamentística. Los Estados invirtieron grandes sumas de
dinero en fabricar armas (cañones, obuses...), construir
barcos de guerra y entrenar a sus tropas. A principios de
siglo XX, todos se preparaban para la guerra y cualquier
incidente podía desencadenar el conflicto.

... confluyeron en el estallido de la guerra


El detonante de la guerra fue el asesinato en Sarajevo, capital de Bosnia, del heredero de la corona austriaca, el
archiduque Francisco Fernando en junio de 1914. Animada por Alemania, Austria declaró la guerra a Serbia, a quien
se acusó de organizar el atentado.

Entonces empezó el juego de alianzas. Rusia apoyó a Serbia y declaró la guerra a Austria. Alemania, aliada de Austria,
declaró la guerra a Rusia y a Francia. La invasión de Bélgica, país neutral, por el ejército alemán hizo que el Reino
Unido declarase la guerra a Austria y Alemania. Solo Italia se mantuvo neutral. El inicial enfrentamiento austro-serbio
se convirtió en una guerra europea.

5 ¿Por qué se la denominó la Gran Guerra?


Un nuevo tipo de conflicto...

La I Guerra Mundial movilizó gran cantidad de recursos económicos y humanos, implicando a toda la población.
Los ejércitos incorporaron a todos los hombres en edad militar y la población civil se vio afectada por la guerra como
nunca antes había sucedido.

El uso de modernas técnicas de propaganda permitió movilizar a la opinión pública y comprometerla en la causa
bélica.

Los contendientes reconvirtieron sus industrias con el objetivo de fabricar armamento, pidieron préstamos y
sustituyeron la mano de obra masculina, que había partido hacia el frente, por la femenina.

Las mujeres trabajaron en las fábricas de armamento, en los hospitales, en la conducción de tranvías... Al final del
conflicto, las mujeres constituían el 35 % de la mano de obra industrial de Alemania y Gran Bretaña. Su acceso al
mundo laboral contribuyó a aumentar su deseo de independencia y supuso un paso más en la lucha por los derechos
de la mujer.

... con armas destructivas y mortíferas

El extraordinario desarrollo tecnológico del siglo XIX, y especialmente de la Segunda Revolución Industrial, se aplicó a
la guerra, buscando los medios más efectivos para destruir y matar.

El empleo de nuevas armas más mortíferas provocó que el número de víctimas fuera muy superior al de guerras
anteriores. Se fabricaron cañones más poderosos y ametralladoras, se usaron los primeros tanques y aviones, se
bombardearon pueblos y ciudades y se utilizaron gases que aterrorizaron a los contendientes.

El grado de destrucción de pueblos, fábricas, cosechas... conllevó una gran penuria para la población de la
retaguardia.
6 Febrero de 1917, ¿por qué estalló una revolución en Rusia en plena guerra?

La guerra afectó a todos los países contendientes, pero en el Imperio ruso tuvo profundas consecuencias, que
desembocaron en la revolución más trascendental del siglo XX.

Un imperio atrasado y autocrático...

A comienzos del siglo XX, el Imperio ruso se hallaba regido por Nicolás II, un zar investido de un poder absoluto:
gobernaba por decreto, no estaba sujeto a ninguna constitución ni tenía que responder ante un parlamento.
Este régimen autocrático se sostenía sobre una fiel burocracia, un poderoso ejército y en la Iglesia ortodoxa, que
tenía una gran influencia sobre la sociedad tradicional rusa.

En 1905, estalló un movimiento revolucionario contra la opresión zarista y las injusticias sociales, y en demanda de
mejoras básicas en las condiciones de vida de la población.

Tras la revolución, Nicolás II se comprometió a convocar elecciones por sufragio universal al Parlamento (Duma) y a
propiciar una reforma agraria. Sin embargo, las promesas no se cumplieron y en pocos años el zar clausuró la Duma y
gobernó de nuevo autocráticamente.

... de economía débil y sociedad desigual...

Rusia era fundamentalmente una economía agraria, técnicamente muy atrasada y con una baja producción. La
nobleza era propietaria de la mayor parte de la tierra y exhibía sus
riquezas y su vida lujosa. La mayoría de la población eran campesinos
sometidos a un régimen casi feudal. Vivían en condiciones de extrema
pobreza, sujetos a un duro ritmo de trabajo y la mayoría eran
analfabetos.

La moderna industrialización y el capitalismo solo penetraron en la


parte más occidental del Imperio (San Petersburgo, Moscú, Ucrania...)
y se caracterizaba por el predominio de la industria pesada y las
grandes empresas.

Las ciudades industriales tenían un importante contingente de obreros con salarios bajos y condiciones de vida
precarias y una burguesía escasa y con poco poder.

LA OPOSICIÓN AL ZARISMO

La falta de tradición parlamentaria así como la escasa burguesía comportaba que los partidos liberal-burgueses
tuvieran poco arraigo.

A finales del siglo XIX, nació kadete, partido de carácter liberal y de composición burguesa.
Las fuerzas revolucionarias tenían influencia entre campesinos y obreros. Entre los primeros arraigó él anarquismoy
crearon un partido los eseristas. Entre los segundos, creció el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, que pronto se
dividió en dos, mencheviques, de orientación más reformista, y bolcheviques, partidarosa de la revolución social.

... en el que las consecuencias de la guerra...

En 1914, cuando Rusia entró en la Primera Guerra Mundial, se evidenció que no estaba preparada para ello. La
mayoría de las fábricas se transformaron en industrias de guerra y el reclutamiento de campesinos hizo disminuir la
producción agraria.

La carencia de productos de primera necesidad hizo aumentar los precios, y la capacidad adquisitiva de los
asalariados disminuyó. La escasez y el hambre se extendieron entre la población.

A este malestar se sumaron las derrotas militares ante Alemania y las elevadas bajas entre combatientes. El ejército
ruso estaba poco equipado, deficientemente armado y mal dirigido. A las manifestaciones contra la carestía de la
vida se unió el descontento por lo que sucedía en el frente. Todo ello desacreditó al zar Nicolás II y a su gobierno.

... desembocaron en una revolución en febrero

Por todo el Imperio se sucedieron protestas que exigían la retirada de la guerra, la provisión de alimentos y el fin del
zarismo.

El racionamiento del pan hizo explotar el descontento popular y el 23 de febrero de 1917 se produjo una gran
manifestación en Petrogrado (nombre eslavo que había adoptado San Petersburgo en 1914). En los días siguientes las
huelgas se extendieron y muchos soldados se amotinaron en los cuarteles.

El zar abdicó y se proclamó una república dirigida por un gobierno provisional, que se comprometió a convocar
elecciones constituyentes para convertir Rusia en una democracia parlamentaria.

7 Octubre de 1917, ¿por qué una nueva revolución en Rusia?


El nuevo gobierno continuó la guerra...

El nuevo gobierno provisional, dominado por los partidos burgueses (kadetes y eseristas), inició una serie
de reformas políticas y sociales, pero decidió mantener los compromisos con sus aliados en la guerra. Esto impedía
mejorar las condiciones de vida de la población e iniciar la esperada reforma agraria.

El descontento popular aumentó, y los sóviets, una organización de trabajadores nacida en la revolución de 1905,
que pedían la retirada de la guerra, empezaron a exigir la destitución del gobierno. La unidad de fuerzas que había
derrocado al zar empezó a romperse, y se generó una dualidad de poderes entre el gobierno provisional y los sóviets.

Los bolcheviques fueron ganando el apoyo de la mayoría de los sóviets y su líder, Lenin, propuso derrocar al
gobierno provisional, instaurar un gobierno de sóviets obreros y campesinos, firmar la paz con Alemania, repartir las
tierras entre los campesinos y ceder la dirección de las fábricas a los obreros.
... y los sóviets impulsaron otra revolución...

Los bolcheviques, con el apoyo de los sóviets, que habían creado sus propias milicias armadas, la Guardia Roja,
prepararon una insurrección para el día 25 de octubre de 1917.

Los sublevados ocuparon la ciudad de Petrogrado, tomaron el Palacio de Invierno y destituyeron al gobierno
provisional. La revolución se extendió rápidamente por Moscú y los núcleos industriales del país.

El II Congreso de los Sóviets de Rusia, que se hallaba reunido en Petrogrado, proclamó un gobierno obrero que fue
presidido por Lenin.

En noviembre de 1917, se celebraron las elecciones para la Asamblea Constituyente, en las que los bolcheviques
solo obtuvieron el 25 % de los escaños. Ante el temor de que los grupos contrarios a la revolución se impusieran en la
Duma, Lenin disolvió la Asamblea y puso fin al pluralismo político en la nueva Rusia soviética.

El nuevo gobierno decretó las primeras medidas revolucionarias: se expropiaron las tierras para repartirlas entre los
campesinos, y las fábricas quedaron bajo el control de comités obreros.

Asimismo, en el año 1918 se firmó el Tratado de Brest-Litovsk con Alemania, por el que Rusia tuvo que aceptar
importantes pérdidas territoriales. Rusia abandona la Guerra Mundial.

... que llevó a una guerra civil 1918-1921

A principios de 1918, los partidarios del zarismo (terratenientes, ejército...) o de la democracia liberal (burguesía) se
levantaron en armas contra el gobierno de los sóviets.

El denominado Ejército Blanco contó con la ayuda de franceses, británicos, japoneses y norteamericanos, y se
enfrentó al Ejército Rojo, de los bolcheviques, dirigido por Trotski.

Los tres años de guerra civil fueron de una gran crueldad para la población, tanto por la escasez de alimentos como
por los muertos en combate y la represión ejercida por ambos bandos. En verano de 1918, el zar y su familia fueron
ejecutados por los bolcheviques.

En 1921, el Ejército Rojo se impuso militarmente pero el conflicto había contribuido al endurecimiento del régimen
soviético.

... y a la creación de la URSS

Finalizada la guerra civil, en 1922 se


creó la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas (URSS), que
agrupaba las nacionalidades del viejo
imperio de los zares. La Constitución
soviética de 1923 estableció un
modelo de Estado basado en los
sóviets, sin elecciones libres ni
parlamentarismo.

El Partido Comunista de la Unión


Soviética se constituyó en el centro
del poder del nuevo Estado
soviético. Partido y Estado quedaron
identificados, los opositores fueron
eliminados o neutralizados y se
organizó una policía política para
perseguir a los contrarrevolucionarios.

La dictadura del proletariado, definida así por Lenin, en que las fuerzas obreras debían imponerse sobre las de la
burguesía, fue transformándose en la dictadura del Partido Comunista.
8 ¿Una paz duradera tras la Gran Guerra?
Un elevado costo humano y material...

La Primera Guerra Mundial tuvo un elevado costo humano. Murieron casi diez millones de personas, sobre todo,
alemanes, franceses y rusos, y dejó seis millones de inválidos y un elevado número de mutilados y heridos.

La contienda, además, empobreció a los países beligerantes. Ciudades, campos de cultivo, industrias y vías de
comunicación quedaron destruidas.

La guerra significó la pérdida de la hegemonía europea en la economía mundial. Se calcula que el potencial industrial
de Europa se redujo en un 40 %, y el agrícola en un 30 %. Las finanzas públicas de los Estados quedaron
completamente endeudadas por los empréstitos de guerra.

Estados Unidos fue el gran beneficiario del conflicto y se convirtió en líder de las finanzas mundiales. También lo
aprovechó Japón, que aumentó su producción industrial.

.. un aumento del malestar social...

Los años que siguieron a la guerra fueron de penurias para una buena parte de la población, afectada por una subida
de los precios que mermaba su capacidad adquisitiva.

Esta situación hizo aumentar el malestar social, las manifestaciones y las huelgas se extendieron por Europa. En
1919, estallaron revueltas impulsadas por los comunistas siguiendo el modelo revolucionario ruso, en Alemania y
Hungría, que fueron sofocadas violentamente.

... y una paz impuesta

En enero de 1919 se inauguró en París una conferencia para establecer las condiciones de paz, que fueron impuestas
por las cuatro grandes potencias vencedoras de la guerra: Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña e Italia.

El presidente estadounidense, Thomas Wilson, aportó su visión de una paz fundada en la concordia y la ausencia de
revancha contra Alemania en un manifiesto (14 puntos de Wilson). Pero las potencias europeas, especialmente
Francia, pretendían recibir fuertes compensaciones de los alemanes por las destrucciones y costes de la guerra.

El más importante de los tratados fue el acordado con Alemania en Versalles. En él se declaraba a Alemania única
culpable del conflicto y se le exigía el pago de fuertes reparaciones de guerra. Además, se le obligaba a desarmarse,
a desmantelar su ejército, a ceder amplios territorios y a renunciar a su imperio colonial. Para los alemanes fue una
imposición humillante, que acabaría exacerbando su nacionalismo y el deseo futuro de revancha.

¿QUÉ PROBLEMAS QUEDARON PENDIENTES TRAS LA GUERRA?

En 1918, muchos europeos confiaban en que la paz conformaría una nueva Europa donde la democracia
parlamentaria sería el sistema político predominante y los conflictos se resolverían mediante negociaciones
internacionales. Pero fue un sueño efímero. En apenas diez años muchos países cayeron bajo dictaduras, y en algo
más de veinte, una nueva guerra mundial volvió a asolar al continente.

LA SOCIEDAD DE NACIONES, UNA ORGANIZACIÓN FALLIDA

En 1919 se creó la Sociedad de Naciones (SDN), una organización internacional que debía garantizar la paz y la
cooperación entre Estados.

Pero las condiciones impuestas por los vencedores llevaron a que los vencidos no se integraran en la SDN. Tampoco
lo hizo la URSS ni, al final, EE. UU.

La nueva organización no contó con medios ni fuerza moral para imponer sus decisiones, y acabó sin ninguna
influencia en la política internacional.
FRONTERAS EUROPEAS DESPUÉS DE LA GUERRA

• Alemania cedió Alsacia y Lorena a


Francia, y otros territorios a Dinamarca,
Bélgica, Polonia y Lituania. Prusia oriental
quedó separada del resto de Alemania por
el llamado corredor de Danzig.

• De la desintegración del Imperio


austrohúngaro surgieron Hungría,
Checoslovaquia, Yugoslavia y Polonia.
También cedió territorios a Italia.

• El Imperio otomano desapareció casi


por completo y cedió territorios a Grecia.
En Oriente Próximo surgieron Irak, Siria,
Líbano y Palestina, aunque como mandatos
británicos o franceses.

• Se independizaron los Estados


bálticos y se cedió un gran territorio a
Polonia y la Besarabia a Rumania.

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