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TEMA 13 (Penal)

El documento analiza las formas de culpabilidad en el derecho penal, centrándose en el dolo y la imprudencia. El dolo implica la conciencia y voluntad de realizar un acto antijurídico, mientras que la imprudencia se refiere a la realización de un hecho ilícito sin intención, debido a la falta de cuidado. Se discuten las clases de dolo y los elementos que lo componen, así como las características de la imprudencia y su regulación legal.

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TEMA 13 (Penal)

El documento analiza las formas de culpabilidad en el derecho penal, centrándose en el dolo y la imprudencia. El dolo implica la conciencia y voluntad de realizar un acto antijurídico, mientras que la imprudencia se refiere a la realización de un hecho ilícito sin intención, debido a la falta de cuidado. Se discuten las clases de dolo y los elementos que lo componen, así como las características de la imprudencia y su regulación legal.

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TEMA 13: LAS FORMAS DE CULPABILIDAD: EL DOLO Y LA IMPRUDENCIA

1. PREMISAS

La teoría de las formas de la culpabilidad analiza la relación existente entre el autor y el hecho
por él realizado: son la concreción de una determinada actitud del agente respecto a su acción.
La característica esencial de la culpabilidad dolosa reside en que en ella el reproche se articula
sobre la base de que el autor ha querido realizar el injusto típico.
La forma culposa o imprudente de la culpabilidad abarca supuestos en los que el autor no ha
querido ejecutar el injusto típico que se ha llevado efectivamente a cabo, pese a que debía y
podía evitar su realización.
Dolo y culpa son las dos únicas formas puras de culpabilidad, ambas respetan el principio de
culpabilidad tal y como hemos visto proclamado.

2. EL DOLO: CONCEPTO, CONTENIDO Y CLASES

● Concepto

El dolo es consciencia y voluntad de la realización del injusto típico. Actúa dolosamente el que
sabe lo que hace (conciencia) y además quiere hacer eso que hace (voluntad).
El conocimiento y la voluntad que la acción dolosa exige deben referirse necesariamente a la
ejecución del injusto típico y, en consecuencia, no se proyecta sólo sobre la dimensión externa
del hecho, sino también sobre su sentido, es decir, sobre su esencia valorativa. No es solo
saber lo que estoy haciendo, sino conocer el significado antijurídico de lo que estoy haciendo.
Para nosotros el dolo es dolus malus, malicia, el dolo natural (que comprende solamente el
conocer y querer dirigido a las características externas del hecho) no implica aún culpabilidad:
es preciso que el sujeto haya sabido que no debía hacerlo.
En la definición del delito (art. 10 CP) y en la proclamación parcial del principio de culpabilidad
(art.5 CP), el legislador penal ha utilizado las expresiones dolo e imprudencia.
Nos adherimos a un sector cada vez más minoritario que estima que en el CP español, por
tradición, por el contexto legislativo y por el tratamiento dado al error de prohibición, el dolo
sigue siendo dolus malus.
Por tanto, el sujeto no solamente actúa de manera voluntaria, sino que actúa sabiendo que lo
que está haciendo es un hecho típicamente antijurídico.

● Contenido

El dolo está formado por un elemento intelectual (conocer) y otro volitivo (querer).
Las denominadas teoría de la representación y teoría de la voluntad defienden la
importancia de los diferentes elementos. Para cada teoría predomina más un elemento u otro.

1) Elemento intelectual
- Conocimiento de los hechos: el sujeto tiene conocimiento actual de las circunstancias
descritas por el tipo legal y una representación actual, en su caso, tanto del curso causal
como del resultado.
- Conocimiento de la significación antijurídica: la antinormatividad del querer solo deriva del
conocimiento de la antijuricidad; debe ser un conocimiento actual (no basta decir que pudo
haberlo conocido, el conocimiento tendrá importancia en efectos de la imprudencia).
Este conocimiento no se refiere a una aplicación jurídica específica, sino que simplemente
implica una evaluación desde la perspectiva común, al margen de lo legal. No debe
interpretarse en un sentido técnico, sino como un entendimiento común.

2) Elemento volitivo (relativo a la voluntad)


El hecho conocido en sus características externas y en su significación antijurídica ha de ser
también querido: De las distintas graduaciones (intensidades) del querer del injusto nacen las
diferentes clases de dolo.

● Clases de dolo

1. Dolo directo
- De primer grado → el querer del autor se dirige a las consecuencias de su acción como un
fin: querido es lo perseguido.
- De segundo grado → el autor representa como necesarias las consecuencias de su
actuar, no las persigue como un fin, pero lo acepta:
querido es lo aceptado como consecuencia inevitable de la conducta.

2. Dolo eventual
El autor representa como probables las consecuencias antijurídicas y, pese a ello, actúa
asumiéndolas: querido es lo asumido.
Por ejemplo → yo hago esto y que sea lo que Dios quiera.
El problema histórico ha radicado en distinguir los supuestos de dolo eventual y de culpa
consciente (categoría de culpa), una barrera diferenciadora que en principio fue abordada por
las teorías de la probabilidad (grado de posibilidad con que el autor se representa la
producción del resultado) y las del consentimiento (teoría hipotética y teoría positiva).
Entendemos que para determinar si concurre o no dolo hay que conjugar los dos momentos (el
del conocimiento y el de la actitud emocional), solo eso permitirá determinar si en el caso
concreto se ha asumido o no la producción del resultado, y en consecuencia poder afirmar que
ha sido querido o no.
- Teoría de la probabilidad → grado de posibilidad con que el autor se representa la
producción del resultado.
- Teoría del consentimiento → además de la representación de la probabilidad, se
requiere determinar el momento volitivo ¿que quería? El elemento volitivo predomina.

Para su determinación dos teorías:


1. Teoría hipotética del consentimiento: juicio hipotético sobre qué hubiera hecho el autor de
haberse representado el resultado no sólo como probable sino como seguro ¿hubiese
actuado? si sigue (dolo), si hubiese desistido (imprudencia). FÓRMULA DE FRANK.
2. Teoría positiva del consentimiento: parte de cómo actuó el sujeto en realidad. si hubiese
actuado a toda costa (dolo), si actuó intentando eludir el resultado antijurídico (imprudencia).
3. LA IMPRUDENCIA

No es intención en ninguna de sus categorías o subcategorías.


Concurre culpa en quien realiza un hecho típicamente antijurídico, no intencionadamente, sino
a causa de haber infringido el deber de cuidado que personalmente le era exigible.
La definición de culpa debe tener una necesaria referencia negativa al dolo. En la culpa,
especialmente en los casos donde no hay intención consciente (culpa sin representación), se
evidencia más claramente la limitación de la concepción psicológica de la culpabilidad, ya que
en estos casos falta al completo la conexión emocional. En la concepción normativa, el núcleo
esencial de la culpa está en no cumplir el deber de cuidado personalmente exigible al autor.

El delito culposo se mueve a través de dos momentos esenciales:


1. La infracción del deber de cuidado → la diligencia debida podía haber previsto las
consecuencias de la conducta (el resultado lesivo) pero no se ha previsto por descuido.
2. La imputación del resultado antijurídico no querido → para que el resultado pueda
fundamentar la punibilidad no basta con que suceda, es preciso que pueda imputarse
objetivamente a la acción y subjetivamente al autor.

DILIGENCIA DEBIDA: remisión a las normas sociales (son las que indicarán las reglas que,
ante determinada situación, debemos cuidar).

* lo dicho en la causalidad respecto de la imputación objetiva sirve aquí

Subjetivamente en los delitos culposos, el resultado se atribuye al autor en cuanto si bien no lo


quiso, pudo y debió preverlo y evitarlo:
- previsibilidad: el autor deberá poder representarse anticipadamente la eventual
concurrencia futura del resultado, con independencia de que lo haya hecho o no. Es ya
una exigencia de conocimiento potencial.
- evitabilidad: es preciso también que el autor haya podido y debido evitar el resultado, no
basta con que haya podido y debido preverlo. El Derecho penal no puede reprochar lo
inevitable.

Límite legal de la incriminación culposa: el legislador ha decidido que la incriminación culposa


no puede ser general, por más que quepa imaginarla teóricamente, ésta debe ser típica.

Art. 12 CP, Cláusula de punición expresa de la imprudencia: Las acciones u omisiones


imprudentes solo se castigarán cuando expresamente lo disponga la ley.

El CP criminaliza los siguientes niveles de imprudencia


- grave → Omisión de la diligencia más elemental; Se trata de la dejación más intolerante
de las conductas fácticas que debe controlar el autor (STS 805/2017)
- menos grave → Menos intensidad que la grave
- grave profesional → En el ejercicio de la profesión, oficio o cargo

Con la eliminación de las faltas (2015) se suprime la imprudencia leve en el Código penal

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