LA NOVELA DESDE 1939 HASTA LOS AÑOS
70:
TENDENCIAS, AUTORES Y OBRAS SIGNIFICATIVAS.
LA NOVELA.
a) La novela de los años 40.
Los novelistas en el exilio.
La novela existencial y tremendista.
b) La novela social de los años 50.
c) La novela experimental de los años 60..
d) La novela de los años 70.
Este período histórico va a estar muy condicionada por las
consecuencias de la Guerra Civil y la dictadura franquista. El fin de la
Guerra Civil deja un panorama desolador en España. Además, en
1939 se inicia la Segunda Guerra Mundial. España se declara no
beligerante pero apoya a Hitler. Lo que supone el aislamiento total de
España (se excluye de la ONU y todo tipo de ayudas internacionales).
Se caracterizan por ser unos años de miseria y de hambre. En la
década de los cincuenta, España comienza a “ver la luz”, ingresa en
la ONU y se ven leves mejoras laborales. En los años sesenta se
puede decir que la situación económica mejora, surge el éxodo del
campo a la ciudad, mejoran las condiciones de vida, gracias al turismo
y la emigración se reduce el paro. En los años setenta, vislumbra el
final de la dictadura y se abre paso la democracia española.
LANOVELA
a) La novela de los años 40.
- Los novelistas en el exilio: conforman un grupo extremadamente
heterogéneo. Estos escritores mezclarán los temas del dolor por la
guerra y la patria perdida (a menudo idealizada) con las técnicas
propias del Realismo y la humanización de la novelística anterior al
conflicto bélico. En sus obras aparecen los lugares en lo que viven.
Entre estos autores debemos destacar a Ramón. J. Sender con
Réquiem por un campesino español narra la vida de Paco, un joven
campesino fusilado por un grupo de nacionales durante la Guerra
Civil. El relato constituye en gran parte, los recuerdos del sacerdote
Mosén Millán, quien educó al joven. Max Aub con El laberinto
mágico, basada en la Guerra Civil. La sinrazón de Rosa Chacel de
estilo vanguardista. Y Francisco Ayala (granadino) cuya obra principal
es Los usurpadores y Muertes de perro.
- La novela existencial y tremendista: En los años cuarenta nacen dos
novelas con una visión crítica de la realidad: La familia de Pascual
Duarte (1942) de Camilo José Cela, y Nada de Carmen Laforet. Su
importancia reside en que reflejan el testimonio de una existencia
desoladora, una incipiente preocupación social, no fácilmente
perceptible debido a la dureza de la censura. Muchos de los autores
de esta época practicarán esta corriente narrativa. Camilo José Cela,
con la publicación de La familia de Pascual Duarte, inicia la corriente
narrativa denominada tremendismo. Se conoce así porque el relato
tiene como objetivo profundizar en los aspectos más crudos de la
realidad: la miseria, la violencia extrema, los seres oprimidos
(prostitutas y criminales). El narrador en primera persona es el más
habitual y, se usa un lenguaje duro para reflejar circunstancias.
Pascual es un “infeliz que casi no tiene más remedio que ser una y
otra vez criminal. Es un campesino extremeño que es condenado a
muerte, y en la cárcel escribe su vida: una infancia sórdida, unos
padres monstruosos, una hermana que se prostituye, un hermano con
problemas mentales, a quien un cerdo le come las orejas y que
termina ahogado en una tinaja de aceite, dos matrimonios
desgraciados, peleas, crímenes, sangre. Y una horrible escena final
en la que el protagonista mata a su madre, por considerarla
responsable de su infortunio.
Nada de Carmen Laforet es una novela existencialista, nos narra la
estancia de Andrea en casa de su abuela en Barcelona para iniciar
sus estudios en la universidad. Sus ilusiones chocan con el ambiente
de tensión y emociones violentas que reinan en dicha casa
provocándole a nuestra protagonista una angustia constante. Se
refleja de forma intimista, el clima de la miseria moral reinante en la
primera posguerra. Actitud pesimista ante el mundo que les ha tocado
vivir. Estilo renovador: uso de la primera persona, subjetivismo,
intimismo y estilo descriptivo.
LA NOVELA DESDE 1939 HASTA LOS AÑOS
70:
TENDENCIAS, AUTORES Y OBRAS SIGNIFICATIVAS.
b)La novela social de los años 50.
A partir de los años 50 se desarrolla un tipo de narrativa diferente tanto
en los temas (compromiso social) como en lo formal. La novela se
convierte en instrumento de denuncia:
Reflejo de la realidad española como instrumento de denuncia de las
injusticias sociales.
Localización en diferentes ambientes (la ciudad, el campo, el mundo
obrero o la burguesía, cuya frivolidad se critica).
Preferencia por temas como lo cotidiano, la soledad e incomunicación
y la visión crítica del pensamiento de época.
Sencillez en el lenguaje y en la estructura del relato (linear y con pocas
descripciones).
Abundancia de diálogos en estilo directo (reflejo del habla viva).
Acción concentrada en pocos escenarios y corto espacio de tiempo.
Uso del personaje colectivo y representativo (modelo de un grupo o clase
social). Narración objetiva, basad en la observación del
comportamiento de los personajes (técnica de la cámara
cinematográfica).
Dicho cambio se debe a autores consolidados como Cela con la
publicación de La Colmena (1951) o Miguel Delibes con El camino
(1950) o Las ratas, marcadas por la estética del realismo social.
La colmena, en una novela que se ambienta en el Madrid de
posguerra. Se presentan a más de trescientos personajes que nos
muestran, a través de pequeños fragmentos, su vivir cotidiano. El
dinero, el hambre y el sexo se convierten en las únicas
preocupaciones de unos personajes que sólo se ocupan de sobrevivir.
El camino de Miguel Delibes relata con la misma desidia el mundo
rural castellano.
También debemos destacar a Carmen Martín Gaite quien profundiza
en el análisis de la condición femenina y en su forma de ver el mundo,
Entre visillos. Ana María Matute, Los Abel y cuentos Los niños tontos
un mundo conflictivo, con los débiles y
los pobres como víctimas de la injusticia. Y a Rafael Sánchez Ferlosio
con su novela El Jarama , que a través una excursión de unos
jóvenes a este río, se realiza un retrato certero de la juventud de la
época.
e) La novela experimental de los años 60.
La mayoría de los escritores de estos años, abogan por una crítica
más personal aludiendo a la realidad sin renunciar al compromiso y a
experimentar con nuevas técnicas desarrolladas en Europa, en
Norteamérica e Hispanoamérica, destacando las novelas de La
ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa y Cien años de soledad de
Gabriel García Márquez. Las características de este tipo de novelas
son las siguientes:
Punto de vista múltiple. (La historia se cuenta a través de varios
narradores). Narración en segunda persona. (Cinco horas con
Mario).
Monólogo interior. (Tiempos de silencio)
Desorden cronológico. (Analepsis y prolepsis)
Fusión de géneros.
Eliminación de los límites entre lo real y lo ficticio.
La estructura interna puede dividirse en secuencias o capítulos. Incluso
se crean novelas abiertas, sin desenlace.
Renovación estilística: se incorporan nuevos elementos (anuncios,
expedientes…); aparece el humor y la ironía, artificios tipográficos.
En algunas novelas el lector incluso participa en el relato.
Luis Martín Santos inicia esta etapa de nuestra narrativa con Tiempos
de Silencio. Siguen esta línea ya en los años 40, Miguel Delibes con
Cinco horas con Mario; Torrente Ballester con Don Juan y La
saga/fuga de J.B., en la que una serie de personajes de distintas
épocas, todos con las iniciales J.B. y habitantes de Castroforte del
Baralla, (ciudad ficticia) intentan salvar a su pueblo. Su característica
más sobresaliente y que la hace diferente al resto de las ciudades del
universo real , es que cuando sus habitantes se ven turbados por una
emoción o preocupación, la ciudad levita, flota en el aire y comienza a
elevarse.
LA NOVELA DESDE 1939 HASTA LOS AÑOS
70:
TENDENCIAS, AUTORES Y OBRAS SIGNIFICATIVAS.
De entre los autores de la “generación de medio siglo”, destacamos a
Juan Goytisolo con Señas de identidad, analiza a través de un
fotógrafo barcelonés, exiliado en París que vuelve a Barcelona, la
historia reciente de España (1966).
Juan Benet, Volverás a región, novela experimental en torno a una
ciudad imaginaria, utiliza largos monólogos… Juan Marsé con Últimas
tardes con Teresa, se reflejan las diferencias de clases a través de un
narrador omnisciente, nos muestra la amistad entre una joven
universitaria, burguesa y un ladrón de motos que se hace pasar por
obrero militante.
d) La novela de los años 70.
Algunos críticos la denominan “generación de 1968”, reciben
influencias de la literatura extranjera (tanto europea como americana).
Observamos las siguientes características:
Cansancio del puro formalismo.
Se vuelven a ciertos aspectos de la novela tradicional (contar historia).
Se recuperan los géneros marginales: fantásticos, policiacos, ciencia
ficción, aventuras.
Se vuelve a preocupaciones existenciales y sentimientos íntimos.
Encontramos a autores como Eduardo Mendoza con La verdad sobre
el caso Savolta o a Manuel Vázquez Montalbán con Los mares del
sur (género policíaco) o La rosa de Alejandría.
“El tiempo transcurre a hurtadillas, disimulando que no le vemos andar. Pero de pronto
volvemos la cabeza y encontramos imágenes que se han desplazado a nuestras
espaldas, fotos ϔijas, sin referencia ni fecha…”
El cuarto de atrás. Carmen Martın
́ Gaite.