Preparación
• Análisis de la situación: Ambas partes deben realizar un
diagnóstico sobre la situación actual. Los trabajadores, a través de
sus representantes, recogen demandas o inquietudes de los
empleados (por ejemplo, salario, condiciones de trabajo, seguridad
laboral). Los empleadores, por su parte, hacen un análisis de su
situación económica, productiva y estratégica.
• Definición de objetivos: Ambas partes fijan sus objetivos o
demandas. Los representantes de los trabajadores presentan sus
propuestas, mientras que los empleadores también tienen sus propios
intereses y límites.
2. Establecimiento de la agenda
• Las partes acuerdan qué temas se van a discutir. Algunos de los
temas más comunes incluyen salarios, horarios de trabajo, beneficios
sociales, condiciones de seguridad e higiene, formación, entre otros.
• La agenda puede ser extensa, pero es clave que ambas partes
se pongan de acuerdo sobre los temas a tratar.
3. Fase de negociación
• Presentación de propuestas: Ambas partes presentan sus
demandas iniciales o propuestas. Los sindicatos pueden exigir
aumentos salariales o mejoras en las condiciones laborales, mientras
que los empleadores pueden plantear sus propuestas para mantener
la competitividad o reducir costos.
• Intercambio de información: Durante esta etapa, ambas partes
pueden intercambiar información relevante. Es posible que se realicen
investigaciones o se analicen datos económicos para fundamentar las
demandas.
• Discusión de las propuestas: A medida que las propuestas se
presentan, las partes discuten las condiciones y posibles soluciones a
las demandas. Aquí es donde suelen surgir las diferencias, y se inicia
un proceso de negociación activa.
4. Concesiones y compromisos
• Toma de decisiones: A medida que avanzan las negociaciones,
ambas partes intentan llegar a acuerdos a través de concesiones. Por
ejemplo, los sindicatos pueden aceptar menores aumentos salariales
si se mejoran las condiciones de trabajo, o los empleadores pueden
aceptar algunos beneficios si esto no afecta gravemente sus
márgenes de ganancia.
• Negociación de los términos: Se negocian los detalles de cada
propuesta, hasta llegar a un consenso.
5. Acuerdo
• Redacción del acuerdo: Una vez que las partes alcanzan un
acuerdo sobre los temas clave, se redacta el documento del convenio
colectivo. Este acuerdo establece las condiciones laborales durante
un período determinado (generalmente uno o varios años).
• Firma del acuerdo: Ambas partes firman el convenio colectivo.
Esto formaliza el acuerdo alcanzado y establece las reglas claras para
su aplicación.
6. Implementación y seguimiento
• Implementación del acuerdo: Las condiciones pactadas en el
convenio colectivo deben ser implementadas. Los empleadores deben
cumplir con los términos acordados, y los trabajadores deben estar al
tanto de sus nuevos derechos.
• Seguimiento y control: Una vez firmado el acuerdo, las partes
pueden realizar un seguimiento del cumplimiento del mismo. En caso
de que surjan discrepancias o problemas, las partes pueden volver a
negociar o incluso recurrir a mecanismos de resolución de conflictos,
como la mediación o arbitraje.
7. Renegociación (en caso necesario)
• En algunas ocasiones, durante la vigencia del convenio
colectivo, pueden surgir nuevas demandas o la necesidad de
renegociar algunos aspectos. Esto puede ocurrir por cambios en la
situación económica, social o productiva.