ALIANZA POR LA SOBERANÍA Y LA DEMOCRACIA
Material aprobado sobre estrategia, táctica, política y forma orgánica de la
alianza.
PARTE 1 - CARACTERIZACIÓN
Sobre el grupo en el poder:
1) Estamos bajo un nuevo tipo de dictadura, cuya base se reduce hoy a una alianza militar-policial.
2) Es una dictadura inédita, de tipo delincuencial y cuyo carácter lumpen determina muy buena
parte de su actuación política.
3) Han recibido el respaldo del grueso de la burguesía nacional y sus gremios.
4) Han perdido el respaldo popular. Lo confirma la elección del 28J y el posterior desconocimiento
de la Soberanía Popular, empeoró esta situación, convirtiéndolos en la dictadura con menos
respaldo social de la historia.
5) El apoyo internacional ha disminuido. Aunque mantiene un cuidadoso respaldo del Brics en su
conjunto, Brasil y Suráfrica han manifestado diferencias respecto a Vzla.
6) Mantienen el respaldo de China, Rusia, Cuba e Irán principalmente.
7) Sus bases de reserva en la Izquierda Internacional se han visto sensiblemente reducidas.
8) El masivo rechazo interno los fuerza al uso cada vez más sistemático del terrorismo de Estado.
9) La pérdida casi total del respaldo interno los ha forzado a desconocer el texto Constitucional y la
base jurídica de la nación.
10) Aún mantiene un respaldo social que se debe considerar. Cerca de un 30% de la población que
votó.
11) La urgencia de mantener la mermada base de apoyo internacional supone la explotación más
intensiva del trabajo, vulneración de leyes nacionales e internacionales y, por ende, una mayor
conflictividad en puertas.
12) El uso excesivo del terrorismo de Estado, les crea mayor debilidad y aislamiento, reduciendo
sus reservas a niveles mínimos y distanciándolos definitivamente de la izquierda en general.
13) Se han visto obligados a desarrollar una fuerte ofensiva que ha permitido el repliegue
momentáneo de las fuerzas opositoras.
Oposición tradicional o PUD:
1) La victoria electoral obtenida de forma abrumadora el 28J, no se ha podido materializar.
2) No hubo una preparación previa, un plan estratégico común, para la forma en que el Gobierno
respondió. El “exceso de expectativas” no se correspondió con los hechos posteriores.
3) La ausencia de una unidad más amplia y diversa, con planes contingentes, limitó una mejor
respuesta opositora.
4) La sorpresa se convirtió en una determinación importante. Para el régimen, por la abrumadora
votación en contra, pero principalmente para la oposición, por la feroz respuesta del Gobierno
ante su derrota.
5) El desarrollo de una correcta y victoriosa estrategia electoral, ha dado paso ahora a una nueva
situación política, que requiere definiciones y variaciones tácticas importantes.
6) Las fracturas previas en los sectores de la oposición tradicional han empeorado su capacidad de
dirigir la nueva circunstancia. Se crean condiciones que empujan a una nueva unidad, en torno de
quienes quieren salir de la dictadura.
7) Las marcadas diferencias de intereses, incluso foráneos, que determinan gran parte del complejo
cuadro político al interior de la oposición, ha producido un resquebrajamiento mayor luego del
desconocimiento electoral y son determinantes que presionan hacia una nueva unidad.
8) La firmeza mantenida hasta ahora por MCM ha permitido que en torno a su figura se mantenga la
incidencia como factor determinante de la dirección política opositora en general.
9) La destrucción ostensible de las direcciones políticas por vía de la represión y resultado de errores
arrastrados en los partidos opositores, ha dejado un saldo de desarticulación ideológica y orgánica
de todos los partidos políticos, principalmente de la oposición tradicional.
10) La ofensiva de la dictadura en función de destruir la capacidad de acción y movilización, ha
conseguido detener circunstancialmente sus capacidades de dirigir de la forma en que han venido
dirigiendo al movimiento social.
11) El respaldo popular a las diversas oposiciones, aunque por ahora inactivo, ha aumentado
ostensiblemente. Sin embargo, no se ha podido materializar en capacidad de movilización orgánica
por ausencia de una estrategia para la nueva circunstancia.
12) La urgencia de incorporar a la lucha a una mayor cantidad de sectores sociales y políticos se hace
evidente y el liderazgo concentrado en MCM y EGU ha canalizado esfuerzos aún infructuosos en
esta dirección.
Oposición de izquierda, chavismo y movimientos sociales:
1) La dispersión priva en sectores sociales y de izquierda que han sido parte de la base de
sustentación social y política del chavismo.
2) La deriva neoliberal de la última etapa, ha dejado un vacío político-histórico en sectores
sociales que fueron la base social del chavismo durante el período anterior.
3) Parte importante de la votación y respaldo alcanzado por la oposición tradicional,
proviene de sectores de izquierda y de base chavista en general.
4) Sigue existiendo simpatía en una parte de la población por el llamado “proceso en
tiempos de Chávez”, lo que tiene dos manifestaciones. Buena parte del voto opositor es
gente que diferencia a Maduro de Chávez. Dos, buena parte del voto de Maduro aún
preserva un cada vez más precario sentido de lealtad a la “continuidad del proceso”.
5) El proyecto histórico que emocional y/o psicológicamente encarnó este proceso en la
figura de Chávez, -o siendo directos, el chavismo y la izquierda en general- siendo una
fuerza social de importancia y eventualmente determinante en el futuro de la República,
no cuenta ya con un catalizador político inmediato.
6) Cualquier proceso unitario de las oposiciones a Maduro, para garantizar su éxito y
respaldo social antes y después de cualquier desenlace, requiere contar con este sector.
Adquiere carácter estratégico.
PARTE 2 – Planteamiento estratégico central
La contradicción política sustancial se ha establecido como el choque frontal entre Democracia
y Dictadura. Y yendo más al fondo, entre la forma republicana democrática liberal y la forma
autoritaria, dictatorial y de disolución y fragmentación republicana.
La apropiación y privatización del Estado y de la renta nacional como botín de un grupo
político- económico, le brinda una naturaleza esencialmente despótica, lo que hace inevitable
la confrontación con la república democrática y constitucional.
Esto implica una pausa circunstancial de las contradicciones sociales, políticas e ideológicas,
cuyos cursos van a estar determinados por el enfrentamiento entre quienes defienden la
democracia, las formas constitucionales y la República, y quienes luchan por mantener el poder
político a costa de la destrucción total del país y de su sentido de integralidad socio territorial.
Para los que formamos parte de la Plataforma, el Objetivo Estratégico será, por tanto, impedir
la continuidad de la dictadura, limitando sus bases de sustentación a partir del impulso
ordenado y sistemático de acciones concéntricas, simultaneas, pacíficas y constitucionales,
cuyo eje central descanse en el protagonismo ciudadano y la reafirmación de la Soberanía
Popular como fuente de mandato constitutivo y constituyente de la República y en el respeto a
la soberanía republicana.
Se trata de hacer valer la Soberanía Popular establecida en la CRBV (Art. 5) y cuyo mandato,
expresado el 28 de julio de 2024, ha sido desconocido por un grupo político y económico que,
con el respaldo de un puñado reducido de potencias foráneas, se ha adueñado del poder
político y del Estado por vía de facto.
Demandas programáticas inmediatas:
● Restituir la Constitución (plena vigencia) y derogación del andamiaje legal
inconstitucional impuesto.
● Garantizar el respeto de la soberanía y la nacionalización de la política.
● Libertad para todos los presos políticos, plenas garantías constitucionales y
restablecimiento del sistema de justicia.
● Plan de Emergencia para la atención inmediata del bienestar nacional, dirigido a la
mejora inmediata de salarios, servicios de salud, educación y servicios básicos.
● Plan de Emergencia para el retorno inmediato de los exiliados y planes para el retorno
de los compatriotas emigrados.
● Programa de Emergencia para atender la Crisis Humanitaria Compleja
● Establecer las bases para un gran Diálogo Político que construya un proyecto
país consensuado.
PARTE 3 – Objetivo táctico, formas de lucha, frentes, instrumentos
Se abre una nueva etapa política, determinada por el desconocimiento de la Soberanía Popular
y la derogación fáctica de la Constitución.
Luego del 28J y tras la fuerte ofensiva represiva de la dictadura, se ha iniciado una etapa política
caracterizada principalmente por un momento de reflujo social, acompañado de la debilidad de
las organizaciones opositoras en general y la ausencia de una estrategia y táctica unitaria.
Esta nueva circunstancia obliga a una etapa acelerada y ponderada de recuperación y
reorganización de fuerzas, al tiempo en que se constituyen las estructuras necesarias para
nuevos retos de mediano y largo plazo.
Objetivo Táctico: Construcción de una Nueva Unidad Nacional que, bajo una estrategia común
y una dirección orgánica acordada, coordine y oriente toda la lucha nacional e internacional
por el restablecimiento las bases democráticas constitucionales de la República y haga valer el
mandato de la Soberanía Popular.
Tarea o Instrumento Principal: Una bisagra para la Unidad Nacional. Se trata del impulso y
consolidación de una plataforma/red política orgánica de carácter popular, humanista, crítica
y progresista, cuyo centro de acción sea la defensa y ampliación de los derechos sociales,
culturales, políticos y económicos contenidos en la Constitución, para conquistar una nación de
progreso, desarrollo y bienestar para todos.
Instrumento destacado: Una amplia red de comunicación digital. Creación de una plataforma
política digital para la acción y organización interna y externa de fuerzas, propaganda y
movimiento.
La línea política general: Exigencia del restablecimiento de la Constitución y los derechos
sociales, políticos, económicos, culturales y el restablecimiento de las libertades públicas.
Forma principal de la lucha política: En esta etapa inmediata, privilegio de la lucha pacífica y
legal, apegada al derecho internacional y respaldada por la legitimidad que otorga la propia
Constitución en todos sus apartados.
Forma orgánica de la lucha política: Contribuir a la constitución de un gran Frente Social en el
que las exigencias de servicios públicos, las luchas de los trabajadores por condiciones laborales
y las luchas en general por el respeto a la forma republicana de la nación, converjan en un gran
frente de lucha contra la dictadura y todas sus manifestaciones.
Pivote para la lucha política: Defensa de los DDHH. Lucha por la libertad de los presos políticos,
contra el terrorismo de Estado, defensa de derechos, lucha por el derecho a la comunicación, la
privacidad de intercambio y el derecho a la información, entre otras.
Lucha internacional, migración y frente externo: La lucha de los exiliados políticos debe
contribuir en dos direcciones: El frente internacional de naciones y el debilitamiento de las
Reservas de Izquierda y sociales de la dictadura. Proponemos el impulso de formas de
organización internacional para la solidaridad y apoyo de pueblos, países y gobiernos del
mundo, en una estrategia de cerco democrático internacional, sin que esto implique medidas
que afecten a la población venezolana mediante sanciones al Estado.
PARTE 4 – ESTRUCTURA ORGÁNICA
Alianza por la Soberanía y la Democracia.
Definiciones generales:
1. La alianza es una instancia organizativa en proceso de formación que reúne a
inicialmente a ciudadanos venezolanos que denunciamos el fraude electoral cometido el
28J y que hoy buscamos la reinstitucionalización democrática del país, con base en la
defensa de las bases constitucionales. Su desarrollo inicial será en dos fases. Una de
formación constitutiva, con la creación de equipos para la labor, y una segunda fase de
consolidación, con el objetivo en el primer trimestre de 2025.
2. La alianza es una instancia democrática de unidad nacional y popular, imprescindible
para la acumulación de fuerzas sociales en la etapa actual, que busca organizar sectores
sociales en función de la construcción de una gran unidad nacional para salvar la
república, y que permita enfrentar la ofensiva anticonstitucional en desarrollo.
3. En una primera etapa, se establecerán: 1. Equipo Operativo, con la tarea de atender
todas las cosas prácticas y operativas del proceso de creación orgánica y de tareas
acordadas. 2. Equipo de Comunicaciones, encargado de dicha labor. 3. Equipo de
Estrategia, con dos subequipos (Económico y Político), encargado de la producción de
materiales fundacionales. 4. Frente Social, encargado de configurar una actuación
conjunta en las lucha por los los DDHH, trabajadores y demás movimientos y
organizaciones en desarrollo actualmente.
4. La alianza tiene como meta constituir una red organizativa que agrupe a diversas formas
de organización política y social en todo el país. Se enriquece con cada
organización/sector social/individualidades que se vaya incorporando.
5. Si bien puede incluir la participación de organizaciones partidistas, la plataforma procura
el agrupamiento de organizaciones sociales diversas como movimientos de
trabajadores, estudiantiles, campesinos, indígenas y de profesionales, sectores
culturales, asociaciones de pequeños productores, instituciones académicas y de
investigación, entre otras.
6. La alianza se concibe como una instancia diversa política e ideológicamente, pero
reafirma su carácter humanista y crítico y se identifica con los intereses de la nación, las
grandes mayorías populares y la recuperación de la democracia y los mandatos y
derechos que se establecen en nuestra Constitución.
7. La convergencia de acciones socio-políticas implícitas en la Plataforma, se definen en
documentos programáticos y estratégicos debatidos y aprobados en plenarias, con
participación de los distintos sectores que la componen.
8. La alianza no se limita a la integración de organizaciones preexistentes. Valora, registra y
promueve la participación de individualidades y nuevos movimientos provenientes de
los distintos sectores. Facilita su participación y garantiza su presencia con plenos
derechos en todas las instancias decisoras y de ejecución de las tareas comunes.
9. Para resguardo de determinadas organizaciones e individualidades que por su trabajo
requieran mantener una neutralidad política de manera pública (defensores de
derechos humanos, comunicadores sociales, etc.), la plataforma integrará a factores y
personalidades que no necesariamente se identifiquen públicamente con la misma.
10. La alianza garantiza y respeta la especificidad política y social de cada uno de sus
componentes y permite que los múltiples factores que la integran puedan continuar
desarrollando sus actividades propias como organización (o como individualidad), en
paralelo con el desarrollo del programa de acción común que apruebe y ejecute la
plataforma misma, en sus instancias deliberativas, decisoras y ejecutivas.
Formas básicas de organización:
A. Plenaria de carácter nacional (con participación de miembros que se encuentren fuera
del país), que tiene funciones deliberativas y decisorias, según se establezca
previamente para cada tema a abordar.
B. La plenaria nacional se reunirá las veces que se considere necesario, a lo largo del año.
C. Esta plenaria nacional es la que aprueba tanto los programas y líneas generales que
orientan a la Plataforma, como las actividades centrales que la definen en su
intervención social.
D. Plenarias de carácter regional y local, con las mismas funciones que el punto A.
E. Instancia de Coordinación Operativa Nacional. Designada en una plenaria nacional.
Integrada por un representante de cada organización política y/o social que así se
acuerde, y por las individualidades que se propongan [1]. Esta CON se renovará
anualmente en al menos un 50 % de sus integrantes, y podrá crear comisiones y equipos
que considere, para la mejor integración e incorporación de individualidades y
movimientos a las tareas prácticas que se desprendan de la acción política definida.
F. Coordinaciones ejecutivas regionales, locales y/o sectoriales. Con los mismos criterios
que la anterior.
G. Equipos de trabajo nacionales. Aprobados en las plenarias nacionales. Tienen la función
específica que se les asigne, para cumplir tareas enmarcadas en el programa general de
la Plataforma.
H. Equipos de trabajo regionales, con las mismas características del punto anterior.
I. La coordinación nacional, y las coordinaciones regionales/locales/sectoriales, si las
hubiese, rendirán cuentas de las actividades cumplidas, ante la plenaria nacional, una
vez al año.
J. El ingreso de nuevas organizaciones/individualidades a la Plataforma, se discutirá y
aprobará en la plenaria nacional o en la coordinación nacional.
[*] Agregado: No es obligatorio que en la coordinación nacional deba haber un
representante de cada organización integrante de la Plataforma. Podrán participar
organizaciones que, por determinadas razones, no consideren necesario estar en la
coordinación nacional. Igual será con las individualidades. Estarán en la coordinación
nacional (o en comisiones sectoriales) las individualidades que la plenaria nacional
valore como necesarias para aportar en esas instancias. En la coordinación nacional, si
se considera necesario y lo aprueba la plenaria, podrán participar más de un
representante de determinadas organizaciones vinculadas a la Plataforma.
K. El mecanismo de decisión establecido en todos los espacios orgánicos será el
democrático y consistirá en:
a) El agotamiento de los mecanismos de debate y acuerdos.
b) El uso de la mayoría calificada en decisiones trascendentes sobre
estrategia, programa, línea política y finanzas (75%) o las tres cuartas partes.
c) El uso de mayoría simple (50% + 1) en asuntos prácticos y de ejecutoria.