1.1 C.
Identificación del perfil epidemiológico de la salud del niño y de la
niña en México
El perfil epidemiológico de la salud infantil en México revela un panorama complejo
influenciado por factores socioeconómicos, de acceso a servicios de salud y estilos de vida.
A continuación, se desglosan los principales aspectos del perfil epidemiológico de la salud
infantil y juvenil en México:
1. Principales causas de muerte, enfermedad y discapacidad infantil
Niños y niñas de 1 a 4 años:
Las infecciones respiratorias agudas (IRAS) y las enfermedades diarreicas agudas
(EDAS) son las principales causas de muerte en esta edad. Factores como la
pobreza, la falta de acceso a agua potable y servicios sanitarios adecuados
aumentan la incidencia de estas enfermedades.
Enfermedades prevenibles por vacunación, como la neumonía y el sarampión,
también representan riesgos.
La desnutrición, tanto aguda como crónica, agrava las condiciones de salud en esta
etapa.
Etapa escolar de 5 a 14 años:
Las causas de muerte más frecuentes en esta etapa incluyen accidentes y lesiones,
como los accidentes de tránsito y los ahogamientos, además de las infecciones
respiratorias.
En cuanto a enfermedad, prevalecen las infecciones respiratorias, pero también
empiezan a aparecer problemas relacionados con el sobrepeso y la obesidad, lo
que puede llevar a enfermedades crónicas como la diabetes a largo plazo.
Adolescencia de 15 a 19 años:
En esta etapa, las principales causas de muerte son los accidentes, la violencia, los
homicidios y el suicidio. Además, el consumo de sustancias adictivas como el
tabaco, el alcohol y las drogas contribuyen al aumento de la morbilidad y
mortalidad.
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) y los problemas de salud mental, como
la depresión y la ansiedad, también son relevantes.
2. Mortalidad por enfermedades diarreicas e infecciones respiratorias en menores de 5
años:
Las IRAS y las EDAS siguen siendo las principales causas de muerte en menores de
5 años en México, aunque las tasas han disminuido debido a programas de
vacunación y mejor acceso a servicios de salud. Sin embargo, estas enfermedades
siguen siendo un reto en comunidades rurales y marginadas donde el acceso a
servicios básicos es limitado.
3. Prevalencia de emaciación o desnutrición en menores de 5 años:
En México, la desnutrición aguda (emaciación) en menores de 5 años afecta
aproximadamente al 1% de la población infantil, lo que representa un problema
significativo en ciertas regiones, particularmente en las zonas rurales y
comunidades indígenas.
La desnutrición crónica, que se manifiesta en un crecimiento retrasado o baja
talla, es más prevalente, afectando al 12-14% de los niños menores de 5 años,
según datos recientes.
4. Prevalencia de baja talla en menores de 5 años:
La baja talla, indicador de desnutrición crónica, afecta principalmente a niños de
comunidades rurales y grupos vulnerables. Este indicador refleja las carencias
nutricionales y el acceso limitado a alimentos adecuados en los primeros años de
vida.
5. Riesgos relacionados con estilos de vida poco saludables:
Mala nutrición: Los problemas de sobrepeso y obesidad infantil han aumentado
debido al consumo elevado de alimentos procesados y bebidas azucaradas,
combinado con una dieta baja en frutas, verduras y productos frescos.
Sedentarismo: El uso excesivo de pantallas y la falta de actividad física han llevado
a un incremento en el sedentarismo, contribuyendo a problemas de peso y a una
menor condición física.
Consumo de sustancias adictivas: En adolescentes, el consumo de tabaco, alcohol
y drogas ha aumentado, asociado a factores sociales, estrés y falta de apoyo
psicoemocional.
1.1 D. Descripción del perfil de la enfermera en los servicios de pediatría.
Enfermera Especialista Pediatra
Concepto:
La enfermera especialista pediátrica es una profesional de la enfermería que ha recibido
formación avanzada y especializada en el cuidado de los niños, desde recién nacidos hasta
adolescentes. Se enfoca en la promoción de la salud, prevención de enfermedades, y
tratamiento de patologías en pacientes pediátricos.
Funciones
1. Atención especializada en la salud del niño, abarcando tanto aspectos físicos como
emocionales.
2. Evaluación del desarrollo: seguimiento del crecimiento y desarrollo de los niños,
detectando posibles alteraciones.
3. Planificación y ejecución de cuidados dirigidos a mejorar la salud del niño.
4. Educación a los padres y cuidadores sobre el manejo de la salud y prevención de
enfermedades en el hogar.
5. Colaboración con otros profesionales de la salud, especialmente en situaciones
complejas o que requieren atención multidisciplinaria.
6. Manejo de situaciones críticas en el ámbito pediátrico, como emergencias
médicas en niños.
Campo de acción:
Hospitales pediátricos, unidades de cuidados intensivos pediátricos (UCIP), áreas
de neonatología.
Clínicas y consultorios especializados en pediatría.
Unidades de salud escolar y servicios comunitarios enfocados en la salud infantil.
Programas de vacunación y campañas de salud para la prevención de
enfermedades en la infancia.
Enfermera Técnica o General
Concepto:
La enfermera técnica o general es una profesional de la enfermería que brinda atención
integral a pacientes en todas las etapas de la vida, no limitándose a un área específica. Su
formación es más amplia y abarca la atención primaria, secundaria y terciaria en el
sistema de salud.
Funciones:
1. Cuidado básico de los pacientes: administración de medicamentos, control de
signos vitales, atención directa.
2. Asistencia en procedimientos médicos y quirúrgicos.
3. Educación en salud a los pacientes y sus familias sobre la prevención de
enfermedades y el autocuidado.
4. Supervisión y apoyo emocional a los pacientes en recuperación.
5. Coordinación del plan de cuidados junto con el equipo médico.
Campo de acción:
Hospitales generales y centros de salud.
Clínicas privadas.
Centros de atención primaria y unidades móviles de salud.
Hogares de cuidado para ancianos o personas con discapacidades.
Principios Éticos en la Atención Pediátrica
Relación Enfermera-Niño-Familia:
La relación debe ser de confianza y respeto. La enfermera debe incluir a la familia
en el proceso de cuidado, entender sus preocupaciones y explicar de manera clara
los procedimientos.
Preparación Psicológica en Cualquier Procedimiento:
Es fundamental preparar psicológicamente al niño antes de realizar cualquier
procedimiento, utilizando un lenguaje acorde a su edad y nivel de comprensión.
Esto ayuda a reducir el miedo y la ansiedad.
Cuidar la Privacidad:
La privacidad del niño debe ser protegida en todo momento, respetando su
dignidad y garantizando un ambiente seguro y confidencial durante los cuidados.
Fomentar el Juego:
El juego es una herramienta terapéutica importante en pediatría. Fomentar el
juego no solo ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, sino que también promueve
el desarrollo emocional y social del niño.
Minimizar la Pérdida del Control:
Se debe permitir que el niño participe en su propio cuidado siempre que sea
posible, dándole opciones y decisiones adecuadas a su edad para minimizar la
sensación de pérdida de control.
Respetar las Diferencias Culturales:
Las diferencias culturales deben ser respetadas, lo que implica adaptar los
cuidados según las creencias, valores y prácticas culturales de la familia. La
sensibilidad cultural es clave para brindar una atención de calidad.
1.2 A. Descripción de las etapas del crecimiento y desarrollo del niño y
adolescente.
1. Conceptualización:
Crecimiento: Se refiere al aumento cuantitativo en el tamaño y número de células
del cuerpo, que resulta en un incremento físico del organismo. Está relacionado
con factores biológicos y genéticos.
Desarrollo: Se refiere al proceso de cambio cualitativo en las habilidades y
funciones del organismo, que incluye aspectos psicológicos, emocionales,
cognitivos y sociales.
Maduración: Es el proceso por el cual los órganos y sistemas del cuerpo alcanzan
su funcionamiento óptimo. Implica cambios biológicos y es esencial para el
desarrollo de habilidades y capacidades.
2. Períodos o etapas de la infancia:
Vida prenatal: Abarca desde la concepción hasta el nacimiento y se divide en tres
trimestres. Durante este tiempo, ocurre la formación y maduración inicial del
organismo.
Recién nacido o neonato: Se refiere a los primeros 28 días de vida. En esta etapa,
el bebé se adapta al ambiente externo.
Lactante: Desde el primer mes hasta los dos años de vida, en donde el niño
experimenta un rápido crecimiento físico y desarrollo sensorial.
Preescolar: Entre los 2 y 6 años, se caracteriza por el desarrollo del lenguaje,
habilidades motoras y la socialización.
Escolar: Desde los 6 hasta los 12 años. En esta etapa, se afianzan las habilidades
cognitivas, sociales y emocionales.
Adolescente: Desde los 12 años hasta los 18 o más, dependiendo de la maduración
individual. Hay una búsqueda de identidad y el desarrollo de habilidades cognitivas
más complejas.
3. Interacción entre crecimiento y desarrollo:
El crecimiento y el desarrollo están intrínsecamente relacionados, ya que el crecimiento
físico facilita el desarrollo de nuevas habilidades y competencias. El desarrollo abarca
cambios cualitativos que se ven potenciados por el crecimiento corporal, mientras que el
crecimiento refleja los cambios cuantitativos en el organismo.
4. Características y factores que definen o influyen en el crecimiento y
desarrollo:
Biológicas y físicas: Factores como la genética, la nutrición, la salud física y las
hormonas juegan un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo.
Socioculturales y ambientales: El ambiente familiar, la cultura, la educación y el
acceso a recursos impactan en la forma en que un niño crece y se desarrolla.
Psicológicas: El vínculo afectivo con los cuidadores, el entorno emocional y la
estabilidad psicológica son claves para el desarrollo emocional y cognitivo.
Pedagógicas: La educación formal y los estímulos pedagógicos desde edades
tempranas contribuyen al desarrollo cognitivo y social.
5. Descripción de las teorías del desarrollo infantil:
Jean Piaget (Teoría del desarrollo cognitivo): Piaget propone que el desarrollo
cognitivo ocurre en etapas secuenciales y que los niños construyen activamente su
conocimiento a través de la interacción con el entorno. Las etapas son:
sensoriomotora, preoperacional, operaciones concretas y operaciones formales.
Erik Erikson (Teoría psicosocial): Erikson describe ocho etapas del desarrollo
psicosocial, desde la infancia hasta la vejez. Cada etapa presenta un conflicto que
debe resolverse para un desarrollo saludable, como confianza vs. desconfianza en
la infancia, y identidad vs. confusión en la adolescencia.
Sigmund Freud (Teoría del desarrollo psicosexual): Freud sugiere que el desarrollo
infantil está centrado en impulsos instintivos y sexuales, con cinco fases: oral, anal,
fálica, latencia y genital. Freud postula que los problemas en estas etapas pueden
generar conflictos psicológicos en la adultez.
1.2 B. Identificación del rol de la familia en el desarrollo psicosocial del
niño.
La familia juega un papel crucial en el desarrollo psicosocial del niño, siendo el primer
entorno social con el que el niño tiene contacto. Dentro de este contexto, la familia ofrece
las bases para el aprendizaje, el desarrollo emocional y la socialización.
1. La familia como una organización para el desarrollo:
La familia es el espacio donde el niño aprende normas, valores y habilidades sociales.
Funciona como una organización donde los roles están claramente definidos (padres,
hermanos, etc.) y donde el niño se ve inmerso en procesos de comunicación, afecto y
autoridad. La interacción diaria en el seno familiar permite que el niño desarrolle su
identidad y se sienta seguro, además de aprender a relacionarse con otros.
2. Interacción padres-hijo:
La relación entre los padres y el niño es esencial para su desarrollo emocional. Los padres
proveen un entorno afectivo y de contención que impacta en la autoestima, la regulación
emocional y el desarrollo de la personalidad del niño. El apego seguro que se establece
entre los padres y el niño es vital para la confianza y el desarrollo de habilidades sociales,
mientras que la falta de una relación sana puede generar inseguridades o dificultades
emocionales.
3. Adaptación del niño a la dinámica familiar:
El niño debe aprender a adaptarse a las normas, costumbres y valores familiares, lo cual
es esencial para su desarrollo psicosocial. Una buena adaptación familiar facilita la
autoestima y la autonomía del niño. Sin embargo, las dinámicas familiares conflictivas o
disfuncionales pueden dificultar la adaptación del niño, generando problemas de
conducta o emocionales.
4. Disfunción familiar:
Cuando la familia no cumple con sus funciones básicas (como proporcionar afecto, apoyo
emocional o establecer límites), se considera disfuncional. Las familias disfuncionales
generan en los niños una sensación de inseguridad y estrés, lo que puede derivar en
problemas psicológicos como ansiedad, depresión, o dificultades para relacionarse con los
demás.
5. Sobreprotección:
La sobreprotección es un estilo parental en el que los padres controlan en exceso la vida
del niño, limitando su capacidad para tomar decisiones y afrontar los problemas por sí
mismo. Esto puede generar dependencia emocional, inseguridad y baja autoestima, ya
que el niño no desarrolla la autonomía ni las habilidades necesarias para enfrentar los
retos de la vida.
6. Maltrato infantil:
El maltrato infantil, en cualquiera de sus formas (físico, emocional o negligencia), tiene
efectos devastadores en el desarrollo psicosocial del niño. Los niños que sufren maltrato
suelen desarrollar problemas emocionales severos como ansiedad, depresión, baja
autoestima, dificultades para confiar en los demás y comportamientos agresivos o de
retraimiento social.
1.2 C. Valoración del crecimiento y desarrollo del niño.
La valoración del crecimiento y desarrollo del niño es una herramienta fundamental en la
atención pediátrica, ya que permite monitorear el adecuado progreso físico, motor,
cognitivo y emocional de los niños en relación con estándares establecidos.
Objetivos:
Evaluar el crecimiento físico y el desarrollo psicomotor del niño en comparación
con estándares normativos.
Identificar posibles retrasos o problemas de desarrollo para intervenir de manera
temprana.
Orientar sobre la prevención de enfermedades y promoción de hábitos saludables.
Escalas y estándares de crecimiento conforme al Proyecto de Norma Oficial Mexicana
PROY-NOM-031-SSA2-2014:
Esta norma establece criterios de atención para la salud de la infancia, incluidas tablas de
crecimiento y desarrollo basadas en los percentiles de la OMS, donde se evalúan:
Peso para la edad
Talla para la edad
Índice de masa corporal (IMC)
Las escalas incluyen:
Curvas de crecimiento de la OMS: que proporcionan rangos de normalidad para el
peso, talla y IMC.
Pruebas de desarrollo psicomotor: como el Test de Denver.
Reflejos arcaicos y reacciones de maduración:
En el recién nacido, se evalúan reflejos primitivos o arcaicos, como el reflejo de succión, el
de Moro o el de prensión palmar, los cuales desaparecen a medida que el sistema
nervioso madura. La ausencia o persistencia anormal de estos reflejos puede indicar
problemas neurológicos.
Evolución del tono muscular y reflejos osteotendinosos:
El tono muscular debe ir evolucionando con la maduración del sistema
neuromuscular.
La evaluación de los reflejos osteotendinosos, como el reflejo rotuliano, permite
valorar la integridad del sistema nervioso central y periférico.
Signos de orientación:
Los signos de orientación incluyen la capacidad del niño de fijar la mirada, seguir objetos
visuales y responder a estímulos sonoros, lo cual es clave para el diagnóstico temprano de
problemas sensoriales o del desarrollo.
Respuesta a estímulos visuales:
La evaluación de la respuesta visual implica observar la capacidad del niño para seguir
objetos con la vista, así como la presencia del reflejo de parpadeo ante luces brillantes, lo
que ayuda a identificar problemas visuales.
Signos vitales promedio en la infancia:
Frecuencia cardíaca: entre 100-160 latidos por minuto (lpm) en recién nacidos, y
entre 80-120 lpm en niños mayores.
Frecuencia respiratoria: entre 30-60 respiraciones por minuto en recién nacidos, y
entre 20-30 en preescolares.
Presión arterial: varía con la edad, pero en recién nacidos es de aproximadamente
60/40 mmHg, aumentando progresivamente.
Descripción del instrumento Denver:
Concepto:
El Test de Denver II es una herramienta de cribado que evalúa el desarrollo psicomotor en
niños de 0 a 6 años.
Utilidad:
Se utiliza para detectar retrasos en el desarrollo en las áreas de motricidad, lenguaje y
habilidades sociales.
Método:
Consiste en la observación directa del niño y la interacción con ciertos estímulos o
actividades, evaluando su capacidad en comparación con lo esperado para su edad.
Áreas de valoración:
1. Área personal-social
2. Área de motricidad fina
3. Área de lenguaje
4. Área de motricidad gruesa
Aplicación de la anamnesis de enfermería:
La anamnesis de enfermería en pediatría busca recabar información integral sobre el niño
o adolescente para identificar posibles riesgos o necesidades.
Datos personales: nombre, edad, sexo, etc.
Datos históricos y antecedentes familiares: enfermedades familiares, condiciones
genéticas, etc.
Antecedentes prenatales y perinatales: control prenatal, tipo de parto,
complicaciones.
Alimentación: lactancia materna, dieta actual, hábitos alimenticios.
Desarrollo psicomotor: hitos alcanzados en el desarrollo físico y mental.
Inmunizaciones: esquema de vacunación completo.
Exploración física: evaluación general del estado de salud (piel, cabeza, abdomen,
extremidades).
Registro clínico de enfermería: documentación de todos los datos recopilados
para seguimiento y evaluación.
1.3 A. Preparación de sesiones educativas
Preparación de sesiones educativas
1. Sesión educativa
Concepto:
Una sesión educativa es un espacio estructurado destinado a impartir
conocimientos o habilidades específicas a un grupo, con el objetivo de promover el
aprendizaje, el desarrollo de competencias y la adquisición de nuevas ideas o
conductas.
Objetivo:
El objetivo principal de una sesión educativa es facilitar el aprendizaje y mejorar la
comprensión sobre un tema específico. Para niños y adolescentes, esto puede
involucrar la adquisición de nuevos conocimientos, cambios de actitud o
conductas, y el desarrollo de habilidades cognitivas, emocionales o sociales.
Método de enseñanza al niño y adolescente:
o Enfoque participativo: Utilizar actividades prácticas o juegos para captar su
atención.
o Lenguaje adecuado: Adaptar el vocabulario a la edad del niño o
adolescente, asegurando que el contenido sea comprensible.
o Estímulos visuales y auditivos: Utilizar recursos visuales (imágenes, videos)
y auditivos (música, sonidos) que faciliten el proceso de enseñanza.
o Refuerzo positivo: Reforzar conductas o respuestas adecuadas con elogios
o recompensas simbólicas, como parte del proceso motivacional.
2. Preparación de técnicas y estrategias educativas
Organización de grupos:
o Dividir a los niños o adolescentes en grupos pequeños facilita la interacción
y el aprendizaje colaborativo.
o Fomentar la participación equitativa de cada miembro del grupo, asignando
roles específicos (líder, relator, moderador) para que todos tengan una
función activa.
Charlas:
o Utilizar un tono dinámico y ameno que invite a la atención. Las charlas
deben ser breves y adaptadas a la capacidad de concentración del grupo.
o Incluir ejemplos o situaciones cotidianas que faciliten la comprensión del
tema tratado.
Diálogo:
o Fomentar el diálogo abierto donde los participantes puedan expresar sus
ideas, dudas y experiencias.
o Escuchar activamente y generar un ambiente donde todos se sientan libres
de participar sin temor a equivocarse.
Exposición demostrativa:
o Mostrar, en lugar de solo hablar, utilizando ejemplos concretos o
simulaciones.
o Incorporar material manipulativo o interactivo, especialmente efectivo con
niños, para que puedan tocar o interactuar con el tema.
Transmitir confianza y seguridad al grupo:
o Mantener una actitud abierta y empática, alentando la participación y
respetando las opiniones de todos.
o Evitar un tono autoritario, en lugar de eso, ofrecer apoyo y
acompañamiento durante el proceso de aprendizaje.
Permitir preguntas y aclarar dudas:
o Crear espacios específicos para preguntas, pero también fomentar que los
participantes puedan expresarse en cualquier momento de la sesión.
o Responder con claridad y de manera comprensible para el nivel del grupo.
Recalcar y verificar el mensaje a transmitir:
o Al final de la sesión, hacer un resumen de los puntos clave.
o Verificar la comprensión mediante preguntas o actividades que requieran
aplicar lo aprendido, asegurando que el mensaje haya sido captado de
manera efectiva.