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Análisis de Elementos Dramáticos en "Las Tazas"

La guía de ejercicios se centra en el análisis de elementos dramáticos del texto 'Las tazas' de Bruno Mateo, que es una adaptación de un cuento de Mario Benedetti. Los estudiantes deben identificar el conflicto, la estructura interna, el lenguaje dramático y los personajes, así como responder preguntas sobre la comprensión y análisis del texto. Se busca enriquecer la comprensión del género dramático a través de la lectura y el análisis crítico.

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Análisis de Elementos Dramáticos en "Las Tazas"

La guía de ejercicios se centra en el análisis de elementos dramáticos del texto 'Las tazas' de Bruno Mateo, que es una adaptación de un cuento de Mario Benedetti. Los estudiantes deben identificar el conflicto, la estructura interna, el lenguaje dramático y los personajes, así como responder preguntas sobre la comprensión y análisis del texto. Se busca enriquecer la comprensión del género dramático a través de la lectura y el análisis crítico.

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Prof. Glenda Caro M.

Guía de Ejercicios: Elementos Dramáticos

Nombre:
Curso: 1°Medio
Unidad N°3: Relaciones humanas en el teatro y la literatura (Género dramático)
OA3: Analizar los textos dramáticos leídos o vistos, para enriquecer su comprensión.
Contenido: Elementos Dramáticos.

*INSTRUCCIONES:
•Antes de responder lee con atención cada pregunta.
•En relación a la lectura realizada del texto dramático “Las tazas”, responde las siguientes
preguntas:

I. IDENTIFICACIÓN DE ELEMENTOS DRAMÁTICOS

1. Conflicto dramático

2. Estructura interna:
a) Inicio
b) Desarrollo
c) Clímax
d) Desenlace

3. Identificar el cuadro y descripción de él.

4. Lenguaje dramático (un ejemplo textual de cada uno, en caso de haberlo):


a) Diálogo:
b) Monólogo:
c) Aparte:
d) Mutis:

5. Personajes:
a) protagonista (s)
b) antagonista (s)
c) secundario (s)

II. COMPRENSIÓN Y ANÁLISIS DE TEXTO

1. ¿Cómo se da inicio al conflicto dramático?


2. ¿Por qué crees que ELLA no comenta de inmediato que había recobrado la vista? Explica
3. ¿Con qué fin el dramaturgo centra toda la obra en un mismo espacio?
4. Reescribe el desenlace de la obra, es decir, inventa otra resolución del conflicto, agregando un
ejemplo de: aparte, acotación y monólogo (breve).

LAS TAZAS
Por Bruno Mateo
Texto dramático corto.
Versión libre del cuento “Los pocillos” de Mario Benedetti

(Es una sala pequeña, más bien íntima. Pintada con un color verde claro. Hay tres sillones
alrededor de una pequeña mesa de patas cortas. Una frente a la otra. Figura un círculo. Las sillas
y las mesas son de color negro. Una mujer de unos cuarenta años se encuentra sentada en el
sillón de la derecha vista desde el público. Está simplemente descansando... Una pequeña pausa.
Entra un hombre de unos cuarenta años. Se acerca a la mujer y la besa en los labios)

HOMBRE: ¡Hola, querida! ¿Cómo estuvo tu día hoy?


ELLA: ¡Normal! Igual que todos los días ¿Y a ti amor? ¿En el trabajo todo bien?
HOMBRE: Más o menos. Te comenté que el señor Cárdenas no me dio el ascenso. Prefirió dárselo a la mujer
que entró recién a la compañía.
ELLA: ¡Sí, me lo comentaste!
HOMBRE: A mí me pareció una injusticia. (Se levanta) ¡Tengo hambre!
ELLA: (La mujer hace amago por levantarse. El hombre la detiene).
HOMBRE: ¡No querida! No te pares. Voy a buscar algo en la cocina (Se dirige al fondo. Hacia la diagonal de la
izquierda. Se ilumina y se ve una diminuta cocina).
ELLA: Por ahí te dejó algo la vecina. No sé qué es. Yo me estaba duchando cuando ella llegó.
HOMBRE: ¿Y cómo entró? Si tú estabas en el baño. (Mientras ve lo que les dejó la vecina).
ELLA: Ella tiene llave del apartamento, ¿no recuerdas que le diste una llave? Porque me dijiste que yo no
podía estar sola por si ocurría un accidente.
HOMBRE: ¡Son unos zapallos rellenos! ¿Quieres?
ELLA: Dame un pedacito. Ella cocina muy rico.
HOMBRE: (Le trae un pedacito de zapallo) Sí cocina, pero como tu comida ninguna.
ELLA: Tú si eres zalamero.
HOMBRE: Es que tú me provocas
ELLA: ¡Ah pues! ¿Vas a seguir chico? (El hombre y la mujer empiezan un juego de seducción)
HOMBRE: ¿Te gusta el zapallo relleno?
ELLA: Sí, me gusta mucho
HOMBRE: ¿Quieres que te dé un pedacito?
ELLA: Tú si eres, chico
HOMBRE: ¿Por qué? Me dijiste que te gustaba el zapallo relleno. Toma un poquito.
ELLA: ¡No quiero!
HOMBRE: ¡Abre la boquita! Que viene el avión.
ELLA: No quiero.
HOMBRE: La niña sí quiere comer zapallo. (La mujer accede y abre la boca: El hombre le da a probar un poco)
¿verdad que está rico?
ELLA: ¡Sí! La vecina cocina muy bien.
HOMBRE: Pero, como tú, ninguna (Suena el teléfono móvil del hombre. Ve la pantalla del aparato. Su rostro
cambia. Sigue sonando).
ELLA: ¿No vas a contestar?
HOMBRE: Es de la oficina.
ELLA: Tal vez es algo urgente.
HOMBRE: Olvida el teléfono ¿Quieres?
ELLA: Pero, ¿si es algo importante?
HOMBRE: No hay nada más importante que tú (La mujer intenta pararse. Empieza a tantear con su mano
todo el mueble) ¿Te vas a parar?
ELLA: ¡Sí! Quiero ir al baño. No encuentro el bastón.
HOMBRE: Déjame ver (lo consigue detrás del mueble en donde él se encuentra sentado) Estaba aquí. Nunca
lo ibas a encontrar (Se lo entrega. La mujer lo toma. Se para y nos percatamos de que es ciega)
ELLA: De alguna manera lo iba a encontrar.
HOMBRE: ¿Quieres que te acompañe?
ELLA: ¡No! Yo seré ciega, pero tengo piernas.
HOMBRE: No quise ofenderte.
ELLA: A lo mejor esa llamada era importante (Sale del escenario. El hombre llama).
HOMBRE: (Habla en voz baja) ¿Por qué me llamas? … ¡Sí!... Estoy en la casa… Me gustaron mucho… En el
baño… Vente… Llama primero (Silencio).
ELLA: (Entrando al escenario) ¿Estabas hablando con alguien?
HOMBRE: ¡No! ¿Por qué lo preguntas?
ELLA: Creí escucharte.
HOMBRE: ¡No! No hablaba con nadie. (Recoge los platos de encima de la mesita. La mujer se va a sentar al
mismo sillón donde se encontraba) ¿Quieres algo?
ELLA: No. Ven y siéntate frente mío para conversar (Suena el timbre de la puerta) ¿Quién será? (La mujer se
levanta).
HOMBRE: ¡Siéntate! Voy yo
ELLA: ¡No! Quiero hacerlo yo (Se dirige a la puerta. El hombre nos da la espalda) ¡Es nuestra vecina! (Entran
a la pequeña sala) Pero, amiga, ¿Cómo que te da vergüenza venir a visitarnos?
VECINA: Es que creo que los voy a fastidiar.
ELLA: ¿Estás escuchando amor?
HOMBRE: ¡Sí, escuché!
ELLA: Y tú ¿no vas saludar a la vecina? (El hombre se dirige a ella. Le va a dar un beso en la mejilla. Ella le
toma su cara con la mano y le da un beso en los labios. El hombre se nota un poco nervioso) Los zapallos
estuvieron exquisitos.
VECINA: ¿Te gustaron?
ELLA: ¡Muchísimo!
VECINA: ¿Le gustaron los zapallos rellenos?
HOMBRE: Estaban bien.
ELLA: ¿Cómo que bien? Me dijiste que estaban divinos.
VECINA: No hablemos más de los zapallos. Vamos a sentarnos a conversar (Los tres se sientan alrededor de
la pequeña mesa. La vecina le toca las piernas al hombre) A mí, amiga, me encantan los zapallos rellenos.
ELLA: Tú cocinas muy bien
VECINA: ¿Y qué pasó con el médico? ¿Qué te dijo?
ELLA: ¡No mucho! Me dijo que la operación fue un éxito.
HOMBRE: Te lo dije. (Mira con lascivia a la vecina)
ELLA: Pero no me dio muchas esperanzas (La vecina se para. Todo esto se hace con cuidado. En silencio)
VECINA: Pero por lo menos te dijo algo positivo (El hombre se para y va hacia la vecina).
ELLA: Pero yo quisiera que me dijera (mientras ella habla el hombre y la vecina se tocan y se besan con
cuidado para evitar que ella se percate de lo que ocurre) algo más positivo, no sé, algo como que: Señora,
Usted pronto recuperará la visión completamente.
HOMBRE: Pero, amor, no debes desesperarte.
VECINA: Eso mismo digo yo (Se sientan. El hombre al lado de la vecina. Se toman de las manos)
ELLA: ¿Tú crees que algún día pueda recuperar la vista? (El hombre y la vecina se están besando en silencio).
HOMBRE: Yo, sí creo.
VECINA: Yo, también.
ELLA: Si Ustedes lo dicen… ¡Amor! (El hombre se paraliza).
HOMBRE: ¡Dime!
ELLA: Vamos a tomar un poco de café. Yo misma lo voy a preparar.
VECINA: Yo lo preparo. (Se para).
HOMBRE: ¡Toma el bastón!
ELLA: ¡No! ¡Déjalo allí! Algún día no lo necesitaré más. Yo voy a la cocina y Ustedes dos se quedan allí
sentados. Ya verán que me va a quedar espectacular.
VECINA: No lo dudo. Tú tienes muy buen gusto (Besa al hombre).
ELLA: Así me han dicho (Al hombre) ¡Amor! ¿Por qué estás tan callado?
VECINA: Quizás, le aburre mi compañía.
ELLA: No creo. Tú le agradas mucho a él.
HOMBRE: Es que estoy pensando en el trabajo.
VECINA: Pero, usted no debe pensar tanto en el trabajo.
ELLA: Aún lo sigues tratando con distancia. Trátalo de “tú”.
VECINA: Tú sabes que yo soy muy respetuosa (Mira al hombre son ironía).
ELLA: Eso lo sé. Pero tenemos unos dos años conociéndonos y deberías tenerle un poco más de confianza,
¿verdad, querido?
HOMBRE: Eso lo decide ella (La agarra por la cintura y la atrae hacia su cuerpo y le besa el cuello) A mí no me
molestaría un poco más de confianza.
ELLA: ¿Quieren café negro o con leche?
VECINA: Yo lo prefiero con leche.
ELLA: Y ¿Tú, amor?
HOMBRE: Simple (Le besa el cuello).
ELLA: Voy a prepararles unos pancitos con queso y una mermelada de mango que me dio mi mamá esta
mañana.
HOMBRE: Dale. Aquí te esperamos (La mujer está en la cocina preparando todo. En los sillones la VECINA y el
HOMBRE se besan apasionadamente).
ELLA: Ya está listo
VECINA: ¡Voy y te ayudo!
ELLA: ¡No, tranquila! Mejor ve a mi cuarto y en el closet hay una caja (La mujer va) Y tú, amor, ayúdame a
llevar los pancitos y el café (El hombre va y la ayuda).
VECINA: (Desde dentro) Ya vi la caja.
ELLA: Adentro hay tazas nuevas. ¡Tráelas! Hoy las voy a estrenar.
VECINA: (Entra con las tazas. Son tres: una de color negro, otra de color rojo y la última de color verde) Las
tazas son muy lindas ¿De dónde son?
ELLA: Mi mamá me las envió desde Barquisimeto. Allá hay bellezas en artesanía.
VECINA: Entonces, nos sentaremos a tomarnos el rico café y los pancitos que nos preparó la amiga.
ELLA: Así es, amiga.
HOMBRE: Mi esposa es muy hacendosa.
VECINA: Como debe ser.
ELLA: Espero que lo disfruten. Yo estoy segura que lo disfrutaré mucho. Querido, sirve el café (El hombre
empieza a servir el café en las tazas)
VECINA: (Probando el pan con la mermelada de mango) Esta mermelada está exquisita. ¿Te la trajo tu mamá,
también?
ELLA: Ella misma la hizo (El hombre le da un beso a la vecina) Dame el café amor (El hombre le da la taza
verde, a la vecina le da la taza roja y él agarra la taza negra) Amor, ¿te puedo pedir algo?
HOMBRE: Lo que tú quieras
ELLA: No me des esta taza verde. Me gusta más la taza roja que tiene mi vecina (Apagón).

FIN

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