UNIVERSIDAD PRIVADA FRANZ TAMAYO SEDE EL ALTO
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIALES
CARRERA DERECHO
ENSAYO
MATERIA: DERECHO DE FAMILIA II
DOCENTE:
ESTUDIANTE: DANY GABRIEL ROMERO SURI
El Alto, La Paz – Bolivia
Introducción
El concepto de infancia ha experimentado profundos cambios a lo largo de la
historia. Desde la Edad Moderna, cuando comenzó a considerarse una etapa
diferenciada de la adultez, hasta la contemporaneidad, donde la infancia es objeto de
protección y derechos específicos, los niños han pasado de ser considerados
pequeños adultos a sujetos de derecho con necesidades particulares. Este ensayo
analiza los cambios en la protección de la infancia durante estos períodos, basándose
en el estudio de la construcción social de la infancia y su relación con el Estado, la
educación y la sociedad.
1.1. Infancia en la Edad Moderna: la construcción de una categoría social
Durante la Edad Moderna (siglos XV-XVIII), la infancia comenzó a diferenciarse
de la adultez como una etapa específica del desarrollo humano. Antes de este período,
los niños eran percibidos como "adultos en miniatura", sin derechos ni protecciones
especiales. Sin embargo, con la modernidad, emergió la idea del niño como un ser en
formación, lo que llevó a cambios en la educación y crianza. Filósofos como Jean-
Jacques Rousseau introdujeron la concepción del niño como un ser inocente y
bondadoso que requería una educación específica para su desarrollo moral y social.
El historiador Philippe Ariès señala que en esta época comenzó a desarrollarse
un sentido de privacidad familiar que llevó a una mayor diferenciación entre el mundo
de los adultos y el de los niños. La familia empezó a concebirse como un espacio de
formación y protección infantil, en contraste con la exposición pública que predominaba
en siglos anteriores. Este cambio estuvo acompañado por un creciente interés en la
educación como medio de preparación para la vida adulta, lo que llevó a la expansión
de las escuelas y la instauración de la escolarización como parte esencial del desarrollo
infantil.
En el siglo XVII y XVIII, el proceso de escolarización comenzó a cobrar
importancia. La educación pública se estableció como un mecanismo de control y
formación ciudadana, promovido especialmente por los estados modernos para
inculcar valores nacionales y preparar a los niños para el trabajo productivo. En este
sentido, la infancia dejó de ser vista exclusivamente en función de la dinámica familiar y
pasó a formar parte del proyecto estatal.
2.1. La Infancia en la Edad Contemporánea: Consolidación de Derechos y
Protección
A partir del siglo XIX, con el avance de la industrialización y la consolidación del
Estado-nación, la protección de la infancia se convirtió en una preocupación central en
muchos países. La expansión de la escolarización obligatoria fue un hito fundamental
en este proceso. En Argentina, por ejemplo, la Ley 1420 de educación pública,
sancionada en 1884, estableció la obligatoriedad de la educación primaria, reflejando la
intención del Estado de intervenir activamente en la formación infantil.
El siglo XX trajo consigo un reconocimiento más amplio de los derechos de los
niños. En las primeras décadas, las nuevas corrientes psicológicas y pedagógicas
empezaron a estudiar la infancia como una etapa con características propias. El
psicoanálisis de Freud, por ejemplo, influyó en la comprensión de la niñez como un
período de formación subjetiva clave.
Sin embargo, la protección de la infancia no fue homogénea en este período. En
regímenes totalitarios, como el nazismo y las dictaduras latinoamericanas, los niños
fueron utilizados como símbolos del Estado o incluso víctimas de políticas represivas.
En Argentina, durante la dictadura militar (1976-1983), muchos niños fueron apropiados
por el régimen, reflejando cómo el poder podía vulnerar los derechos infantiles.
El fin del siglo XX y el inicio del XXI consolidaron la visión de la infancia como
una etapa de derechos. La Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU (1989)
estableció un marco legal internacional que reconoce a los niños como sujetos de
derechos, enfatizando su protección frente a la explotación, el maltrato y la negligencia.
3.1. Siglo XIX: la institucionalización de la infancia y sus derechos
El siglo XIX marcó una fase crucial en la protección infantil con la aparición de
instituciones dedicadas a la infancia. La Revolución Industrial trajo consigo una
problemática alarmante: la explotación laboral infantil. La infancia de los sectores
populares estuvo caracterizada por largas jornadas laborales en fábricas y minas, lo
que generó preocupación en algunos sectores ilustrados y movimientos sociales.
En respuesta, surgieron las primeras leyes de protección infantil, como la
regulación del trabajo infantil en Inglaterra con la Factory Act de 1833, que limitó las
horas de trabajo de los menores y estableció la obligatoriedad de la educación. En
América Latina, procesos similares ocurrieron a medida que las naciones
independientes buscaron estructurar sus sistemas educativos y de protección social,
aunque con rezagos significativos en su aplicación.
La escolarización se consolidó como un derecho fundamental y una estrategia
de inclusión social. En Argentina, por ejemplo, la Ley 1420 de Educación Común (1884)
estableció la educación primaria obligatoria, laica y gratuita, un hito en la protección de
la infancia y la construcción de la ciudadanía moderna.
4.1. Siglo XX: la infancia como sujeto de derechos
El siglo XX marcó un cambio radical en la consideración de la infancia, con un
creciente reconocimiento de los niños como sujetos de derechos. La Declaración de
Ginebra de 1924, promovida por la Sociedad de Naciones, fue el primer documento
internacional que estableció principios fundamentales sobre la protección de la infancia,
incluyendo su derecho a la educación y a un desarrollo integral.
Posteriormente, la Declaración de los Derechos del Niño de 1959 y la
Convención sobre los Derechos del Niño de 1989, adoptada por la ONU, consolidaron
el marco normativo de protección infantil a nivel global. Esta última convención
reconoció al niño como un sujeto activo de derechos, con voz propia en la sociedad y
garantías para su desarrollo integral.
En América Latina, durante la segunda mitad del siglo XX, las políticas de
protección infantil se vieron influenciadas por regímenes políticos y crisis económicas.
Durante las dictaduras militares, por ejemplo, muchos niños fueron víctimas de
desapariciones forzadas y apropiaciones ilegales. Sin embargo, con la llegada de la
democracia, se impulsaron reformas para fortalecer los sistemas de protección infantil y
garantizar los derechos de la niñez en el marco de los derechos humanos.
5.1. Siglo XXI: nuevos desafíos en la protección infantil
En la actualidad, los desafíos en la protección de la infancia están relacionados
con las desigualdades sociales, la digitalización y la globalización. La exposición
temprana de los niños a los medios digitales ha generado nuevos dilemas sobre su
seguridad y bienestar, así como la necesidad de actualizar los marcos normativos para
garantizar un entorno seguro.
Las políticas de protección infantil han evolucionado hacia modelos integrales
que combinan educación, salud, participación infantil y protección contra la violencia.
Sin embargo, a pesar de los avances en legislación y derechos, persisten brechas
significativas en el acceso a la educación de calidad, la nutrición y la protección contra
el trabajo infantil y la explotación.
Además, la pandemia de COVID-19 impactó de manera desproporcionada a la
infancia, exacerbando las desigualdades existentes y dificultando el acceso a la
educación y la salud. Se evidenció la necesidad de fortalecer las redes de apoyo infantil
y de desarrollar estrategias más inclusivas para garantizar el bienestar de los niños en
contextos de crisis.
Otro reto crucial es la migración infantil, que ha aumentado en diversas regiones
del mundo. Millones de niños migran anualmente debido a conflictos, pobreza o cambio
climático, enfrentando riesgos de explotación, violencia y exclusión. Los estados deben
reforzar sus políticas de protección para garantizar los derechos de los niños migrantes
y refugiados.
Conclusión
La infancia ha pasado por un proceso de transformación profunda desde la Edad
Moderna hasta la actualidad. Lo que comenzó como una diferenciación social entre
niños y adultos se ha convertido en un reconocimiento jurídico y político de la infancia
como una etapa clave del desarrollo humano. Sin embargo, los desafíos
contemporáneos muestran que la protección de la infancia es un proceso en constante
evolución, donde el papel del Estado, la familia y la sociedad sigue siendo crucial para
garantizar los derechos y el bienestar de las nuevas generaciones.