Himno al Cantón Rumiñahui
Letra de Gilberto Castro
Música de Edgar Palacios
CORO
¡Loor a ti, tierra excelsa del Ande, cantón libre, genial, infinito; cuna heroica diadema de
Quito ser con alma de egregio adalid.
Sobre un manto colmado de anhelos Mayo, crece se ensanchan tus prados; manos recias,
simientes y arados agigantan tu magno existir. Junto al prócer don Juan de Salinas
inmortales preclaros varones se enardecen, son mil batallones que conducen su marcha
viril.
II
Rumiñahui, soberbio guerrero, en ti es lumbre que todo lo inflama; Sucre, el nervio, la
eterna proclama que en su espada es tambor y clarín. En su sangre la Escuela Quiteña se
eterniza , dilata su esfera; ella es árbol, despierta viajera, bronce, mármol, poema sutil.
III
Y tus ríos monarcas obreros riegan valles, despiertan las eras; ellos nunca mantienen
fronteras, nutren campos y ablandan tu lid. Tiernas madres, maestros granjeros,
estudiantes, turistas te aclaman surgen fuerzas que unidas te llaman a vencer y con
gloria vivir.
IV
Todo en ti es sublime y hermoso; la cosecha, la siembra, el ganado, las campiñas, el
templo añorado, verdes cimas, tu cielo sin fin y es más grande la llama que un día
encendió ya tu raza cimérica, ella es luz que fulgura en América, la que nunca podrá
sucumbir.