El pollo asado es un clásico que nunca falla.
Aquí te presento una receta sencilla y deliciosa para
que disfrutes de un pollo jugoso y lleno de sabor:
Ingredientes:
1 pollo entero (aproximadamente 1.5 kg)
2 cucharadas de aceite de oliva
1 limón (jugo y ralladura)
2 dientes de ajo picados
1 cucharadita de romero fresco picado (o 1/2 cucharadita de romero seco)
1 cucharadita de tomillo fresco picado (o 1/2 cucharadita de tomillo seco)
Sal y pimienta al gusto 1
Opcional: verduras como patatas, zanahorias, cebollas para acompañar.
Preparación:
1. Prepara el pollo:
o Precalienta el horno a 200°C (390°F).
o Lava bien el pollo y sécalo con papel de cocina.
o En un bol pequeño, mezcla el aceite de oliva, el jugo y la ralladura de limón, el ajo
picado, el romero, el tomillo, la sal y la pimienta.
2. Sazona el pollo:
o Unta el pollo por dentro y por fuera con la mezcla de aceite y especias.
o Si lo deseas, puedes introducir rodajas de limón y ramitas de hierbas dentro de la
cavidad del pollo para darle más sabor.
3. Asa el pollo:
o Coloca el pollo en una fuente para horno.
o Opcional: Coloca las verduras cortadas alrededor del pollo.
o Hornea durante 1 hora y 15 minutos, o hasta que el pollo esté dorado y cocido por
completo. El tiempo de cocción dependerá del tamaño del pollo.
o Durante la cocción, baña el pollo con sus propios jugos cada 20 minutos para que
quede jugoso.
4. Reposa y sirve:
o Retira el pollo del horno y déjalo reposar durante 10 minutos antes de cortarlo.
Esto permitirá que los jugos se redistribuyan y el pollo quede más tierno.
o Sirve el pollo asado con las verduras asadas y tu guarnición favorita.
Consejos adicionales:
Para un pollo aún más jugoso, puedes marinarlo durante unas horas o toda la noche en la
mezcla de aceite y especias.
Si quieres que la piel del pollo quede más crujiente, puedes untarlo con un poco de
mantequilla derretida antes de hornearlo.
Puedes usar las hierbas y especias que más te gusten, como pimentón, orégano o laurel.
Si utilizas verduras, estas absorberan los jugos del pollo, y quedaran deliciosas.
¡Buen provecho!