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Memorial Alcala - 555E

El caso AE-555 involucra a César Arguedas, Alfonsina Vallejo y la comunidad Rumi contra el Estado de Comala, centrándose en la presunta violación de derechos humanos en el contexto de inversiones extranjeras y la falta de consulta previa en proyectos mineros y energéticos. Se analizan diversas excepciones legales y el cumplimiento de las obligaciones internacionales del Estado, así como las investigaciones de homicidios de líderes indígenas. A pesar de las acciones internas y la suspensión del proyecto eólico Hoja Verde, el caso ha sido llevado al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, donde se discuten las responsabilidades del Estado y las víctimas.
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Memorial Alcala - 555E

El caso AE-555 involucra a César Arguedas, Alfonsina Vallejo y la comunidad Rumi contra el Estado de Comala, centrándose en la presunta violación de derechos humanos en el contexto de inversiones extranjeras y la falta de consulta previa en proyectos mineros y energéticos. Se analizan diversas excepciones legales y el cumplimiento de las obligaciones internacionales del Estado, así como las investigaciones de homicidios de líderes indígenas. A pesar de las acciones internas y la suspensión del proyecto eólico Hoja Verde, el caso ha sido llevado al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, donde se discuten las responsabilidades del Estado y las víctimas.
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AE-555

CASO CESAR ARGUEDAS, ALFONSINA VALLEJO Y MIEMBROS DE LA


COMUNIDAD RUMI
VS.
LA REPÚBLICA DE COMALA

AGENTES DEL ESTADO


AE-555

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AE-555

ÍNDICE

TABLA DE ABREVIATURAS......................................................................................................3
III. HECHOS DEL CASO........................................................................................................4
IV. ANÁLISIS LEGAL DEL CASO.......................................................................................6
IV. 1.- ANÁLISIS DE FORMA..................................................................................................6

A.- Excepción de falta de agotamiento de recursos internos...................................................6

B.- Excepción de falta de individualización de las presuntas víctimas...................................8

C.- Excepción de falta de legitimidad de los peticionarios...................................................11

D.- Excepción de litispendencia y duplicidad procesal.........................................................13

IV. 2.-ANÁLISIS DE FONDO.................................................................................................16

A.- Del compromiso de la República de Comala en el respeto y garantía de los derechos


humanos en el contexto de inversiones extranjeras...............................................................16

B.- De la no exigibilidad del deber prevención especifico respecto a Pedro y Cesar


Arguedas, Florentino García, Alfonsina Vallejo en relación artículo 4 y 5 de la CADH.....20

C.- Del cumplimiento del deber de investigación en relación a las presuntas victimas........23

D.- Del cumplimiento del deber de investigar en un plazo razonable respecto al señor Cesar
Arguedas................................................................................................................................26

E.- De la no vinculación entre grupos ilegales y agentes estatales en el marco del


fallecimiento de Alfonsina Vallejo........................................................................................28

F.- De la no vulneración del derecho a la unidad familiar de las presuntas victimas............30

G.- Del cumplimiento de las obligaciones internacionales con la Comunidad Rumi...........31

V. PETITORIO.........................................................................................................................37

VI. BIBLIOGRAFÍA.................................................................................................................38

A.- Normas de derecho internacional........................................................................................38

B.- Decisiones (jurisprudencia-informes-dictámenes) de los sistemas internacionales de


protección de derechos humanos...............................................................................................38

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AE-555

C.- Doctrina relevante................................................................................................................38

TABLA DE ABREVIATURAS

AG: Empresa minera American Gold Corp


Art. / arts.: Artículo, artículos
AID: Área de incidencia directa del MEM: Ministerio de Energía y Minas
proyecto OEA: Organización de los Estados
Americanos.
CADH: Convención Americana sobre
OIT: Organización Internacional del
Derechos Humanos
Trabajo
CCC: Corte Constitucional de Colombia
ONU: Organización de las Naciones Unidas
CIADI: Centro Internacional de Arreglo de
Párr. / párrs.: Párrafo, párrafos
Diferencias Relativas a Inversiones
SIDH: Sistema Interamericano de Derechos
CIDH: Comisión Interamericana de
Humanos
Derechos Humanos
TEDH: Tribunal Europeo de Derechos
CIJ: Corte Internacional de Justicia
Humanos
CNM: Consejo Nacional de Minería
TIB: Tratado Bilateral de Inversión
Comala: República de Comala
OC: Opinión Consultiva
Comité DESC: Comité de Derechos
Económicos Sociales y Culturales
Convenio 169: Convenio número 169 de la
OIT del año 1989
Corte IDH: Corte Interamericana de
Derechos Humanos
DGM: Dirección General de Minería
EIA: Estudio de Impacto Ambiental
FGE: Fiscalía General del Estado
FUR: Frente Único de Defensa Rumi
GL: Empresa Green Leaf Energy LLC

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I. HECHOS DEL CASO


1. El Estado de Comala —luego de atravesar treinta fatídicos años de dictadura— asumió el
legítimo compromiso de garantizar el fomento de una cultura democrática, así como la
construcción de un espacio apto para la inversión extranjera que le permita salvaguardar el
derecho al desarrollo de sus ciudadanos. Ello, sin distar del respeto y garantía de los derechos
humanos a fin de honrar sus compromisos internacionales, principios reflejados en la
Constitución de 1980.
2. En esta línea de ideas, suscribió diversos TLCS, y se adhirió a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos (en adelante, CADH), reconociendo además la competencia contenciosa de
su máximo órgano, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante, Corte IDH).
3. La pluriculturalidad de Comala se traduce en la presencia de la Nación Tit, la misma que está
organizada en diez clanes de linaje paterno y está compuesta por treinta mil miembros, divididos
en sesenta comunidades indígenas, asentadas en la región septentrional de Comala. Dentro de
ellas, la comunidad Rumi, la cual es la más poblada y la de mayor extensión demográfica.
4. Ahora bien, en el marco de las políticas de industrialización del país, algunas empresas
particulares de capital extranjero adquirieron predios despoblados y obtuvieron la concesión de
títulos mineros y servidumbres. En atención a ello, Comala viene trabajando a fin de que tales
concesiones no afecten las propiedades de la Nación Tit, que se encuentran en proceso de
delimitación y regularización.
5. A partir del año 2012, acontecieron lamentables sucesos que conllevaron al fallecimiento de
los líderes indígenas Pedro Arguedas y Florentino García. César Arguedas, a causa del homicidio
de su padre, participó activamente en el Frente Único de Defensa de Rumi (FUR); organización
que ha denunciado la presunta contaminación del río Moro producto de la actividad extractiva de
AG y la ausencia de un proceso de consulta previa en relación al cambio del EIA y Social de
2014 en lo relativo a la reubicación de diez familias fuera del territorio de impacto directo.
6. Posteriormente, el 13 de junio de 2015, el Señor Arguedas recibió dos disparos —uno en la
pierna y otro en la espalda— al retornar en motocicleta de su trabajo de guardabosques.
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Afortunadamente, fue atendido inmediatamente en un hospital local evitando su fallecimiento.


7. Tiempo después, Alfonsina Vallejo, lideresa indígena de la comunidad Rumi, representaba los
intereses de la Nación Tit para la instalación de parques eólicos, con ocasión del proyecto eólico
Hoja Verde impulsado por la empresa GL; la misma que denunció que la iniciativa energética
carecía de consulta previa, lo que desembocó que en agosto de 2015 un grupo de 400 indígenas
armados tomen las instalaciones del controvertido proyecto e impidieran operar a la empresa
GL.
8. Días después, el 20 de agosto de 2015, en un confuso escenario, aproximadamente doscientas
personas derribaron las carpas instaladas por la comunidad indígena en el proyecto Hoja Verde,
desatándose una serie de disparos, lo que significó el desafortunado deceso de Alfonsina Vallejo.
9. Los atentados mencionados precedentemente fueron investigados de manera diligente por
Comala, que identificó al sujeto activo de los homicidios; no obstante, siendo que el referido
delincuente se encontraba muerto, se sobreseyó la causa, guardando coherencia con la legislación
vigente sin que la contraparte interpusiera un recurso impugnatorio.
10. En relación al atentado sufrido por el señor Arguedas, el Estado de Comala, pese a los
incesantes esfuerzos en la investigación, no ha logrado identificar al responsable, razón por la
cual continúa desempeñando una ardua labor con el objeto de no dejar impune este incidente.
11. Como corolario de lo expuesto, las asociaciones “Bienestar para el pueblo Tit” y “Futuro
Verde” exigieron la anulación de los contratos de concesión otorgados a GL y AG; sin embargo,
tal petición fue rechazada en última instancia administrativa por el Consejo Nacional de Minería
el 18 de agosto de 2016. Frente a ello, las referidas asociaciones acudieron a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (en adelante, CIDH), que ordenó a Comala suspender el
proyecto Hoja Verde mediante una medida cautelar.
12. Comala, frente a lo relatado, suspendió el proyecto Hoja Verde; asimismo, el 20 de junio de
2016, la Defensoría del Pueblo invocó a todos los niveles de gobierno —al Congreso de la
República, al Poder Judicial y a otras instituciones del Estado — a implementar una acción
interinstitucional a favor de los derechos individuales y colectivos del pueblo Tit.
13. Esta postura se tradujo en la creación la Comisión de Esclarecimiento Histórico alentada por
la Comisión de Pueblos Indígenas del Congreso; de igual manera, se constituyó una Mesa de
Diálogo Multisectorial para el Análisis e Identificación de Alternativas de Solución a la
Problemática de la Comunidad Rumi.
5
AE-555

14. No obstante, aA pesar de las acciones desempeñadas en sede interna, la contraparte decidió
acudir al Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH). En ese sentido, luego del
trámite correspondiente, la CIDH sometió el caso a conocimiento de este Tribunal. De igual
modo, la representación de la contraparte solicitó la adopción de medidas provisionales.
15. Finalmente, al haberse suspendido el proyecto eólico Hoja Verde, la empresa GL recurrió en
arbitraje ante el CIADI. Siendo que en octubre de 2019, el Tribunal Arbitral ordenó el pago de
cuarenta y cinco millones de dólares a GL, y facultó a la referida empresa a decidir
unilateralmente si continúa con el cierre de las operaciones del referido proyecto.

IV. ANÁLISIS LEGAL DEL CASO


IV. 1. ANÁLISIS DE FORMA
16. En el presente caso, la Corte IDH tiene competencia ratione personae, por cuanto Comala ha
ratificado la CADH y ha reconocido la competencia contenciosa de la Corte en el año 2000;
ratione loci, por cuanto los hechos que conforman el marco fáctico se han suscitado en la
jurisdicción de Comala; ratione materiae, por cuanto los derechos que se alegan vulnerados
están contenidos en la CADH; y ratione temporis en relación a la CADH, por cuanto su entrada
en vigencia para el Estado es anterior a los hechos del caso.
17. Por todo lo estipulado, la Corte IDH, en los términos del artículo 62.3 de la CADH, tiene
competencia para conocer cualquier caso relativo a la interpretación y aplicación de las
disposiciones del Pacto de San José que le sean sometidos, siempre que los Estados partes en el
caso hayan reconocido su competencia contenciosa.
A. Excepción de falta de agotamiento de recursos internos
18. En consonancia con la naturaleza coadyuvante del SIDH 1, esta Corte debe admitir
únicamente peticiones que hayan sido ventiladas dentro de la jurisdicción comalense a fin de ser
resueltas internamente antes de su interposición en un proceso internacional 2. Por ello, el Estado
reafirma la excepción preliminar interpuesta oportunamente ante la CIDH 3 y la fundamenta en el
inciso a) del numeral 46.1 del artículo 46° de la CADH, dado que el previo agotamiento de los

1
Corte IDH. Caso Villamizar Durán y otros Vs. Colombia. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 20 de noviembre de 2018. Serie C No. 364, párr. 178.
2
Corte IDH. Caso Mémoli Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
22 de agosto de 2013. Serie C No. 265, párr. 140.
3
Hechos del caso, párr. 50; CIDH. Reglamento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Aprobado en
su 137° período ordinario de sesiones, celebrado del 28 de octubre al 13 de noviembre de 2009, art. 31.1.
6
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recursos internos es uno de los requisitos de admisibilidad que deben observar las peticiones
individuales4.
19. En esta ilación, cabe precisar que el Tribunal desde el caso Velásquez Rodríguez vs.
Honduras hasta el asunto Jenkins vs. Argentina, ha reiterado que los peticionarios deben agotar,
únicamente, aquellos recursos que: i) sean adecuados, esto es, que sean configurados
jurídicamente dentro del Derecho Interno para proteger la situación jurídica infringida y; ii) sean
efectivos, ya que deben ser capaces de producir el resultado para el que fueron concebidos5.
20. Siendo así, el Estado prevé la existencia del recurso de amparo mediante su Ley de Amparo
que, en consonancia con la Opinión Consultiva N° 8 de esta Corte, lo consagra como un proceso
judicial sencillo y breve, cuyo objetivo es tutelar los derechos fundamentales de la persona
humana6 y reponer las cosas al estado anterior de la vulneración7.
21. Bajo tal tesitura, en el caso que nos convoca, las pretensiones de los peticionarios están
relacionadas directamente con derechos humanos, dado que se ha alegado la presunta
vulneración de los derechos a la vida, integridad, propiedad privada, entre otros 8. Razón por la
cual, resulta evidente que el amparo era el idóneo para la reivindicación de los mismos, al estar
configurado normativamente para este propósito. Sin embargo, este no fue interpuesto por las
presuntas víctimas, a pesar de haber contado con once meses para hacerlo9.
22. En cuanto a la efectividad, según lo establecido en diversos casos por este Tribunal, un
recurso puede volverse inefectivo cuando: i) se le subordina a exigencias procesales que lo
hagan inaplicable; ii) carece de virtualidad para obligar a las autoridades; iii) resulta peligroso
para los interesados; iv) no se aplica imparcialmente10; v) las condiciones generales del país o
las circunstancias particulares de un caso hagan que el recurso resulte ilusorio; y vi) existan

4
OEA. Convención Americana sobre Derechos Humanos, suscrita en la Conferencia Especializada Interamericana
sobre Derechos Humanos (B-32) el 22 de noviembre de 1969. San José -Costa Rica, art. 46.1.
5
Corte IDH. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Fondo. Sentencia de 29 de julio de 1988. Serie C No. 4,
párr. 63; Corte IDH. Caso Jenkins Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 26 de noviembre de 2019. Serie C No. 397, párr. 22.
6
Corte IDH. El hábeas corpus bajo suspensión de garantías (Arts. 27.2, 25.1 y 7.6 Convención Americana sobre
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-8/87 de 30 de enero de 1987. Serie A No. 8, pág. 10.
7
Preguntas y Respuestas aclaratorias del caso, rpta. No. 14.
8
Hechos del caso, párrs. 45 y 62.
9
Hechos del caso, párrs. 33 y 50.
10
Supra nota 5, párr. 69; Corte IDH. Caso Fairén Garbi y Solís Corrales Vs. Honduras. Fondo. Sentencia de 15 de
marzo de 1989. Serie C No. 6, párr. 91.
7
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retardos injustificados en las decisiones judiciales11.


23. En el asunto sub-judice, no se desprende de la plataforma fáctica indicio alguno que permita
presumir que el recurso de amparo en Comala sea infructuoso de antemano, que sea inaplicable,
que su interposición ponga en peligro a los accionantes o que su tramitación presente algún
retardo excesivo; de igual manera, no existen cuestionamientos sobre la imparcialidad del juez
constitucional encargado de revisar el mencionado recurso.
24. Por el contrario, el Estado garantiza que las comunidades indígenas puedan acudir mediante
el amparo en búsqueda de justicia como sujetos de derechos conforme a los postulados básicos
del Convenio 169 de la OIT12, con el objeto de poner fin a cualquier situación violatoria de
derechos que eventualmente puedan sufrir y asegurar que tal no se repita13.
25. Por otro lado, no existe en territorio comalense un contexto de vulneraciones sistemáticas o
generalizadas de derechos humanos que pueda desencadenar represalias en la contraparte a raíz
de la interposición del recurso de amparo. Sin embargo, situaciones como esta pudieron
apreciarse en Chile durante la época de dictadura militar, en la que el gobierno llevó a cabo una
política sistemática de represión que consistía en desapariciones forzadas, ejecuciones
extrajudiciales y torturas14, contexto inconcusamente ausente en Comala.
26. Es así que, por lo expuesto precedentemente, en el marco del examen de los recursos
sencillos, rápidos y efectivos que contempla la CADH 15 el amparo comalense reúne las
características necesarias para la tutela efectiva de los derechos humanos, al ser sencillo, breve 16
y a su vez idóneo para solucionar la controversia a nivel interno.
27. Siendo así, este Tribunal debe tomar en consideración que el recurso de amparo se encuentra
configurado de forma idónea en la normativa y era efectivo para salvaguardar las pretensiones de
las presuntas víctimas. Es por ello que Comala solicita a esta Corte estimar la excepción

11
Corte IDH. Caso Asociación Nacional de Cesantes y Jubilados de la Superintendencia Nacional de
Administración Tributaria (ANCEJUB-SUNAT) Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 21 de noviembre de 2019. Serie C No. 394, párr. 131.
12
OIT. Convenio No 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes. Oficina Regional para
América Latina y el Caribe, adoptado el 26 de junio de 1989. Ginebra-Suiza, pág. 8.
13
Corte IDH. Caso Fornerón e hija Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de abril de 2012.
Serie C No. 242, párr. 108.
14
CIDH. Informe N° 34/96. Casos 11.228, 11.229, 11.231 y 11282. Reporte Anual Chile. 15 de octubre de 1996,
párr. 46.
15
Supra nota 4, art. 25.
16
Corte IDH. Caso Álvarez Ramos Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 30 de agosto de 2019. Serie C No. 380, párr. 188.
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preliminar de falta de agotamiento de recursos internos por los argumentos expuestos


precedentemente.
B.- Excepción de falta de individualización de las presuntas víctimas
28. Teniendo en consideración el artículo 50 de la CADH —que hace referencia al informe de
fondo que presenta la CIDH17— y a la luz del numeral 35.1 del artículo 35 del Reglamento de
esta Corte —que consagra los requerimientos necesarios para el informe de fondo 18— Comala
reitera la interposición de la excepción preliminar por falta de individualización de las presuntas
víctimas.
29. Al respecto, es necesario precisar que esta Corte ha mantenido un criterio jurisprudencial
sólido de la presente excepción desde el Caso Instituto de Reeducación del Menor vs.
Paraguay19, hasta el Caso Arrom Suhurt y otros vs. Paraguay20, al indicar que la debida
identificación e individualización de las presuntas víctimas es un deber de la CIDH 21 que debe
guardar relación con lo solicitado por los peticionarios ante el SIDH 22; ello, en razón a la
necesidad de mantener la seguridad jurídica en el sistema regional y, evitar las actuaciones en
abstracto23. Bajo dichas premisas, esta agencia demostrará cómo la CIDH ha incumplido esta
formalidad indispensable.
30. Según lo precisado anteriormente, la Corte IDH se ha abstenido de declarar como víctimas a
quienes no se encuentren debidamente individualizados en el informe de fondo de la CIDH 24. Por
ejemplo, cuando en dicho informe se hizo referencia a las presuntas víctimas con términos
genéricos —como: “17 arrieros”25, “víctimas de desplazamiento”26 o “familiares”27—,este
17
Supra nota 4, art. 50.
18
OEA, “Reglamento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos” Aprobado por la Corte en su LXXXV
Período Ordinario de Sesiones Celebrado del 16 al 28 de Noviembre de 2009, art. 35.1.
19
Corte IDH. Caso Instituto de Reeducación del Menor vs. Paraguay. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de septiembre de 2004. Serie C No. 112, párr. 109.
20
Corte IDH. Caso Arrom Suhurt Y Otros Vs. Paraguay. Sentencia de 13 de Mayo de 2019. Fondo. Serie C No.
377, párr. 26.
21
Corte IDH. Caso Omeara Carrascal y otros Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de
noviembre de 2018. Serie C No. 368, párr. 55.
22
Corte IDH. Caso de las Masacres de Ituango Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 1 de julio de 2006. Serie C No. 148, párr. 97.
23
CIDH. Informe de Admisibilidad No. 79/12 Petición 342-07 Ivete Jordani Demeneck Y Otros Vs. Brasil. 8 de
Noviembre de 2012.
24
Supra nota 20, párr. 27.
25
Supra nota 2, párr. 98.
26
Ibíd.
27
Supra nota 20, párr. 24.
9
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Tribunal solo declaró víctimas a las personas correctamente individualizadas y asociadas con
vulneraciones en concreto, y se abstuvo de declarar violaciones de derechos fundamentales a
entidades indeterminadas28.
31. Por otro lado, si bien el contenido del numeral 35.2 del artículo 35 del Reglamento de la
Corte la faculta a no exigir la individualización de las presuntas víctimas frente a casos de
vulneraciones masivas de derechos humanos29, se precisa que tal regla procesal debe aplicarse
excepcionalmente. De esta manera, de la revisión del quehacer jurisprudencial del presente
Tribunal, se desprende que este solo soslaya la identificación de las víctimas: i) cuando la
naturaleza de la violación dificulta la identificación de las víctimas o, ii) cuando las violaciones
afectan a la comunidad indígena como colectivo.
32. En lo concerniente a la primera excepción al requisito, se presenta en casos relacionados con
masacres de pueblos indígenas30, cuyas muertes sistemáticas31 dificultaron las labores de
identificación de las víctimas32.
33. Ahora bien, la representación contraria podría alegar la segunda excepción al requisito de
individualización, pues esta Corte reconoce a las comunidades indígenas, per sé, como sujetos
pasivos de vulneraciones de derechos humanos, señalando que no es un requisito sine qua non
identificar a las presuntas víctimas en casos de afectaciones colectivas a su derecho a la
propiedad ancestral33, circulación34, identidad cultural y consulta35. En efecto, ello ha sido
estipulado en la Opinión Consultiva N° 2236 y desde el histórico caso Kichwa de Sarayaku vs.

28
Ibíd. párrs. 24, 25,26 y 27.
29
Supra nota 18, art. 35.2.
30
Corte IDH. Caso Masacres de Río Negro Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 4 de septiembre de 2012. Serie C No. 250, párr. 251.
31
Corte IDH. Caso Masacres de El Mozote y lugares aledaños Vs. El Salvador. Interpretación de la Sentencia de
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de agosto de 2013. Serie C No. 264, párr. 31.
32
Corte IDH. Caso Coc Max y otros (Masacre de Xamán) Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 22 de agosto de 2018. Serie C No. 356, párrs. 16 y 17.
33
Corte IDH. Caso de los Pueblos Indígenas Kuna de Madungandí y Emberá de Bayano y sus Miembros Vs.
Panamá. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 14 de octubre de 2014. Serie C No.
284, punto resolutivo 4.
34
Corte IDH. Caso de las Comunidades Afrodescendientes Desplazadas de la Cuenca del Río Cacarica (Operación
Génesis) Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre de
2013. Serie C No. 270, punto resolutivo 4.
35
Corte IDH. Caso Pueblo Indígena Kichwa de Sarayaku Vs. Ecuador. Fondo y reparaciones. Sentencia de 27 de
junio de 2012. Serie C No. 245, punto declarativo 2.
36
Corte IDH “Titularidad de derechos de las personas jurídicas en el sistema interamericano de derechos humanos
(Interpretación y alcance del artículo 1.2, en relación con los artículos 1.1, 8, 11.2, 13, 16, 21, 24, 25, 29, 30, 44, 46,
y 62.3 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, así como del artículo 8.1 A y B del Protocolo de San
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Ecuador37. Sin embargo, es el mismo Tribunal el que ha establecido que no toda vulneración de
derechos humanos afecta a la comunidad indígena en su conjunto38.
34. En atención a lo anterior, esta agencia debe subrayar que existen dos situaciones en concreto
—alegadas por las presuntas víctimas— que requieren de una debida identificación por parte de
la CIDH: i) la presunta afectación del derecho al agua de los habitantes de aquellos “poblados”
ubicados en la ribera del Río Moro39 y; ii) la exclusión de 10 familias del área de incidencia
directa del EIA, del proyecto minero de AG40.
35. En primer lugar, en relación a la presunta afectación del derecho al agua y teniendo en
consideración que la Corte siempre ha relacionado el referido derecho a sujetos determinados41,
esta agencia hace hincapié en que la CIDH no ha individualizado en su informe de fondo a las
presuntas víctimas afectadas en su derecho al agua; pese a que de la plataforma fáctica se
desprende que un conjunto de “poblados” indeterminados de la comunidad Rumi alega tal
afectación, y no sus más de mil miembros.
36. En razón a ello, este Tribunal deberá proceder igual que el caso Escué Zapata vs. Colombia,
donde no analizó los hechos alegados como violatorios a la integridad personal de la comunidad
indígena, por no ser incluidos, oportunamente, en el informe de la CIDH42.
37. En segundo lugar, la representación contraria alega la existencia de diez familias
presuntamente excluidas del EIA de forma arbitraria. En ese sentido, cabe precisar que las
mismas no pueden reclamar compensaciones adicionales ni reparaciones ante la Corte IDH si es
que no están identificadas, como sucede en el presente caso.
38. Por todas las consideraciones expuestas, queda demostrado que la CIDH no cumplió con su
deber de individualizar a los pobladores presuntamente afectados en su derecho al agua ni a las
diez familias excluidas del área de incidencia directa del proyecto de AG. Razón por la cual,
corresponde que este Tribunal declare fundada parcialmente la presente excepción.

Salvador)”. Opinión Consultiva OC-22/16 de 26 de febrero de 2016. Serie A No. 22, párr.74
37
Supra nota 35, párr. 231.
38
Supra nota 36, párr. 83.
39
Hechos del caso, párr. 21.
40
Hechos del caso, párr. 23.
41
Corte IDH. Caso Comunidad Indígena Xákmok Kásek Vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
24 de agosto de 2010. Serie C No. 214, párrs. 194,195 y 259.
42
Corte IDH. Caso Escué Zapata Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de julio de 2007.
Serie C No. 165, párr. 81.
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C.- Excepción de falta de legitimidad de los peticionarios


39. La Corte, al conocer de la presente excepción preliminar —desde el caso Castillo Petruzzi y
otros vs. Perú43 hasta el caso Saramaka vs. Surinam44— ha recalcado que el SIDH concede una
amplia legitimación activa a los peticionarios; de modo que es posible que personas o grupos de
personas distintas a las presuntas víctimas activen el sistema de peticiones individuales 45,
siempre que cuenten con un adecuado instrumento constitutivo de representación46.
40. Comala reconoce el mencionado criterio como loable, distintivo y garantista en materia de
derechos humanos a nivel universal, pues sistemas como el europeo solo permiten realizar una
petición individual a las víctimas directas e indirectas de la presunta vulneración 47. En tal
sentido, este Tribunal ha desestimado la presente excepción cuando la argumentación de las
agencias estatales versó sobre formalidades de Derecho Interno, como exigencias legales y
notariales en el otorgamiento de poderes de representación 48, o por no existir vinculación
procesal válida entre las presuntas víctimas y los peticionarios 49. Siendo así, tales argumentos
han llevado a que la Corte haga énfasis en la flexibilidad del Derecho Internacional de los
Derechos Humanos, que no exige formalidades de Derecho Interno de los Estados50.
41. Empero, el Estado —respetuoso del derecho a la identidad cultural de la comunidad indígena
Rumi y consciente de la libre determinación de los pueblos para establecer sus mecanismos de
toma de decisiones y representación51— no sustenta la presente excepción en cuestiones de
Derecho Interno, sino en la ausencia del respeto irrestricto a las instituciones propias del pueblo
Rumi acorde al artículo 6° del Convenio 169 de la OIT 52, en el nombramiento de los
representantes de la comunidad en el SIDH. Lo que significa un detrimento a las instituciones
43
Corte IDH. Caso Castillo Petruzzi y otros Vs. Perú. Excepciones Preliminares .Sentencia De 4 De Septiembre De
1998. Serie C No. 41, párrs. 75-77.
44
Corte IDH. Caso del Pueblo Saramaka Vs. Surinam. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 28 de noviembre de 2007. Serie C No. 172, párrs. 20- 24.
45
Corte IDH. Caso Yatama Vs. Nicaragua. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
23 de junio de 2005. Serie C No. 127, párr. 82
46
Corte IDH. Caso Acevedo Jaramillo y otros Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 7 de febrero de 2006. Serie C No. 144, párr. 145.
47
Consejo de Europa. Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades
Fundamentales, hecho en Roma el 4 de noviembre de 1950, con entrada en vigor el 3 de septiembre de 1953, art. 34.
48
Supra nota 45, párr. 174.c).
49
Supra nota 46, párr. 129.b).
50
Ibíd. párr. 137.
51
CAMARGO, Diana R. “Autonomía y libre determinación de los Pueblos Indígenas en el marco del Estado social
de derecho de la Constitución Política colombiana de 1991”. Revista Republicana, 2008.
52
Supra nota 12, art. 6.1.a), c).
12
AE-555

propias de la Comunidad, así como a la Asamblea Comunitaria (organismo que representa a la


comunidad en la toma de sus decisiones).
42. Asimismo, de los fácticos se desprende que dentro de las prácticas comunitarias de la
Comunidad Rumi, su Asamblea adopta sus decisiones en “actas” 53, por lo que el hecho que los
representantes de la contraparte actúen ante esta sede sin un instrumento constitutivo de
representación refrendado por un acta comunitaria es muestra de que los mismos carecen de
legitimidad activa para actuar en el presente proceso.
43. Aunado a ello, es preciso mencionar que Comala sustenta la presente excepción con una
argumentación sin precedentes en el SIDH, dado que en el quehacer jurisprudencial de esta
Corte, las diversas agencias estatales siempre han sustentado la procedencia de este mecanismo
de defensa a la luz de meras formalidades de Derecho Interno. No obstante, nuestra República la
sostiene al amparo del Derecho Internacional de los Derechos Humanos en materia de pueblos
indígenas, tal y como se expuso precedentemente54.
D.- Excepción de litispendencia y duplicidad procesal
44. Resulta pertinente dividir este apartado, con fines meramente ilustrativos y esquemáticos, en
dos momentos: en primer lugar, se hará referencia a la facultad que posee el Estado de Comala
para modificar y ampliar los argumentos utilizados inicialmente para sustentar la presente
excepción y; en segundo término, se presentarán los alegatos que deberán conllevar a este
Tribunal a declarar fundada la referida excepción preliminar de forma parcial.
45. En relación al primer punto, la Corte IDH en el primer caso emitido en el periodo 2020 —
Montesinos Mejia vs. Ecuador— expresó que la modificación de los argumentos del Estado en
relación a la interposición de excepciones preliminares no constituye un perjuicio para el
ejercicio del derecho de defensa de las partes [Link] tanto, el hecho que esta agencia modifique
los fundamentos jurídicos de la excepción responde a los criterios más actuales del SIDH.
46. Aunado a lo anterior, resulta necesario traer a colación lo establecido por el Tribunal de
Estrasburgo en el caso Blecic vs. Croacia56, así como la opinión separada de los jueces
Zupančič y Borrego Borrego en la sentencia Folgero y otros vs. Noruega, en las cuales el TEDH
53
Hechos del caso, párr. 59.
54
ONU. Asamblea General. Declaración de las Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, adoptada
en Nueva York el 13 de septiembre de 2007, arts. 3°, 4° y 5°.
55
Corte IDH. Caso Montesinos Mejía Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 27 de enero de 2020. Serie C No. 398, párrs. 38 y 39.
56
TEDH. Caso Blecic vs. Croacia. Sentencia de 8 de marzo del 2006. Solicitud No 59532/00, párrs. 63-65.
13
AE-555

reafirmó que puede reconsiderar de oficio las cuestiones relativas a su propio dominio, incluso si
el Estado no ha realizado este pedido; lo que le permite desestimar las solicitudes que considera
inadmisibles "en cualquier etapa del procedimiento"57.
47. Ahora bien, es menester resaltar que dicha práctica no es un criterio aislado, pues se advierte
que la Corte IDH, en casos como Kaliña y Lokono vs. Surinam, ha reconsiderado de oficio
aspectos que se encuentran bajo su tutela —como temas de admisibilidad y competencia— a
pesar de no existir cuestionamientos por parte del Estado58.
48. Así, tal y como la Corte IDH puede admitir la variación de los fundamentos jurídicos de la
presunta víctima en aplicación del principio iura novit curia59, esta representación subraya que,
en aplicación del principio de equidad procesal 60, el Estado ostenta también la facultad de
modificar y ampliar sus argumentos relacionados a la interposición de excepciones preliminares,
siempre que tales no supongan una variación de la plataforma fáctica61.
49. Por lo mencionado, es menester señalar que si bien en la etapa admisibilidad se fundamentó
esta excepción alegando una duplicidad de instancias en relación al procedimiento arbitral
tramitado ante la CIADI, el Estado de Comala se encuentra facultado para variar la
fundamentación jurídica de tal mecanismo de defensa, toda vez que ello no supone la variación
del marco fáctico determinado por la CIDH en el informe de fondo, lo que garantiza los
principios de contradicción, equidad procesal y seguridad jurídica62 para ambas partes.
50. Siendo así, cabe precisar que en el asunto sub-judice, en noviembre de 201763, la CIDH
otorgó medidas cautelares en favor de los miembros de la Comunidad Rumi y ordenó la
suspensión del proyecto eólico “Hoja Verde” de la empresa macondiana GL.
51. En tal ilación, el Estado de Comala —en aras de garantizar el cumplimiento de esta medida
— suspendió dicho proyecto, lo que ha significado el pago de una reparación millonaria

57
TEDH. Caso Folgero y otros vs. Noruega. Sentencia de 29 de junio de 2007. Solicitud No 15472/02. Opinión
separada de los jueces Zupančič y Borrego Borrego, párrs.1-6.
58
Corte IDH. Caso Kaliña y Lokono vs. Surinam. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 25 de noviembre de 2015. Serie C No. 309, párr. 19.
59
Corte IDH. Caso Muelle Flores Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 6
de marzo de 2019. Serie C No. 375, párr.204.
60
Corte IDH. Caso Valencia Hinojosa y otra Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 29 de noviembre de 2016. Serie C No. 327, párr. 28.
61
Ibídem
62
Corte IDH. Caso González Medina y familiares Vs. República Dominicana. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de febrero de 2012. Serie C No. 240, párr. 34.
63
Hechos del caso, párr.59.
14
AE-555

ordenada en el proceso arbitral iniciado por GL ante la CIADI en junio de 2017 64, y lo que ha
conllevado, además, a que al día de hoy Comala enfrente dificultades de negociación con estas
empresas, quienes exigen la reanudación de sus operaciones para instaurar una mesa de
diálogo65.
52. Considerando lo expuesto previamente, se procederá a demostrar que existe duplicidad de
instancias en relación al procedimiento cautelar mencionado. Sobre este punto, es conveniente
traer a colación el stare decisis que ha fijado la Corte IDH desde su primer pronunciamiento en
esta materia —el caso Baena Ricardo y otros vs Panamá— hasta el asunto Mendoza vs.
Argentina, en el cual, conforme al inciso d) del artículo 47º de la CADH, debe declararse
inadmisible una petición cuando: “sea sustancialmente la reproducción de una petición o
comunicación anterior ya examinada por la Comisión u otro organismo internacional” 66.
53. Como corolario de lo expuesto, es preciso mencionar que la frase “sustancialmente la
misma” significa que debe existir una triple identidad entre los casos, a saber: i) que la base legal
sea idéntica; ii) que las partes sean las mismas; y iii) que el objeto sea el mismo 67, por lo que
demostraremos la procedencia de la excepción a luz del único caso en el que se ha declarado
fundada la referida excepción: Mendoza vs. Argentina68.
54. Respecto al primer elemento, es menester precisar que este Tribunal ha considerado en el
caso Mendoza vs. Argentina que puede existir identidad en cuanto a la base legal respecto a
procedimientos tramitados ante la CIDH. En efecto, en la jurisprudencia mencionada, la Corte
Interamericana admitió identidad en cuanto a la base legal respecto a un procedimiento de
solución amistosa ante la CIDH69, lo que resulta homologable al procedimiento cautelar seguido
en presente caso ante dicho órgano, pues el mismo también se rige bajo la base legal del SIDH.
55. En relación al segundo elemento, referido a la identidad de sujetos, la Corte ha señalado que
el concepto de “persona” tiene que ver con los sujetos activos (Estados) y pasivos de la violación
de derechos humanos (las presuntas víctimas) 70. En el presente caso, es posible advertir esta
64
Hechos del caso, párr.69.
65
Hechos del caso, párr.41.
66
Corte IDH. Caso Mendoza y otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo y Reparaciones. Sentencia de
14 de mayo de 2013. Serie C No. 260, párr.31.
67
Supra nota 44, párr. 47.
68
Supra nota 66.
69
Ibíd.
70
Corte IDH. Caso Durand y Ugarte. Excepciones Preliminares. Sentencia de 28 de mayo de 1999. Serie C No. 50,
párr. 43.
15
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identidad, ya que tanto el procedimiento cautelar tramitado ante la CIDH como el caso sometido
a conocimiento de este Tribunal considera como solicitantes los miembros de la Comunidad
Rumi.
56. Si bien en el presente asunto existen otros peticionarios además de la Comunidad Rumi
(como el señor Pedro Arguedas, la señora Alfonsina Vallejo, el señor César Arguedas, entre
otros), ello no es impedimento para que el Tribunal Interamericano declare fundada parcialmente
la presente excepción, tal como lo hizo en el caso Mendoza vs. Argentina, en el que consideró la
existencia de duplicidad de instancias solo en relación al señor Ricardo David Videla 71.
57. Finalmente, en lo relativo a la identidad de objeto, la Corte IDH ha esbozado que en este
extremo corresponde analizar si la conducta o el suceso que implicó presuntamente una violación
a derechos humanos está siendo incoada en dos procesos al mismo tiempo72.
58. Sobre tal punto, existe identidad entre el objeto del presente caso y el procedimiento cautelar
tramitado ante la CIDH, pues en ambos se discute sobre los efectos del proyecto eólico “Hoja
Verde” en los derechos fundamentales de la comunidad Rumi. Por lo que no corresponde que la
Corte IDH conozca las violaciones a derechos humanos derivadas de la suspensión del referido
proyecto, toda vez que este pedido fue conocido y resuelto ante el otro órgano que integra el
sistema interamericano de protección de derechos humanos: la CIDH y, lo que es más, el Estado
de Comala ha cumplido con lo ordenado por tal órgano al suspender el proyecto “Hoja Verde”.
59. Por tanto, esta Corte debe declarar fundada la presente excepción de forma parcial y
abstenerse de conocer las presuntas afectaciones a los miembros de la Comunidad Rumi que ha
acarreado el proyecto “Hoja Verde”, pues, como se reitera, el mismo se encuentra suspendido a
raíz de lo ordenado por la CIDH en un procedimiento cautelar.
IV. 2.-ANÁLISIS DE FONDO
A.- Del compromiso de la República de Comala en el respeto y garantía de los derechos
humanos en el contexto de inversiones extranjeras
60. El Estado se ha embarcado en la difícil tarea de buscar el equilibrio entre dos tópicos
aparentemente contrapuestos: “derechos humanos” materializados en la CADH 73 e “inversión
extranjera” representada formalmente en los TBIS. Para emprender esta tarea, es preciso traer a

71
Supra nota 66, párr.37.
72
Corte IDH. Caso Baena Ricardo y otros Vs. Panamá. Excepciones Preliminares. Sentencia de 18 de noviembre de
1999. Serie C No. 61, párr. 55.
73
Supra nota 4.
16
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colación lo expresado en el inciso c) del numeral 31.3 del artículo 31° de la Convención de
Viena74, del cual se desprende la fórmula de la “interpretación sistémica”, esta es, aquella que en
el presente caso busca asegurar una interpretación armónica entre las normas de inversión
extranjera y las normas de derechos humanos75.
61. Una de las formas para asegurar lo anteriormente señalado es, por ejemplo, la inclusión
expresa de cláusulas de respeto y protección a los derechos humanos en acuerdos comerciales,
tratados de inversión o acuerdos de integración económica 76, como sucede en el marco de los
TLCs suscritos por el Estado de Comala, que presentan cuestiones vinculadas estrechamente con
la protección y vigencia de los derechos humanos en el contexto de las inversiones extranjeras77.
62. Es en esta línea de ideas, la República de Comala colabora permanentemente con iniciativas
que promueven la sostenibilidad de las inversiones, tales como la Política de Sostenibilidad
Ambiental y Social de la Corporación Interamericana de Inversiones, aprobada en 2013; y el
Marco Ambiental y Social del Banco Mundial, vigente a partir de 2018, lo que facilita el logro
de una transición energética plena con miras a garantizar el desarrollo sostenible del Estado.
63. Es importante recalcar, que dichas medidas refuerzan el anhelo estatal de garantizar el
derecho al desarrollo de todos los habitantes en su territorio, facultándolos a participar en un
desarrollo económico, social, cultural y político en el que gozar de sus derechos y libertades
fundamentales78.
A. 1.- De la fiscalización de las empresas en el territorio nacional
64. Resulta importante pronunciarse sobre la responsabilidad estatal por la actuación de las
empresas. Así, la teoría del Drittwirkung, inicialmente adoptada por el TEDH 79, ha sido acogida
por la Corte IDH al establecer que un Estado es responsable por la actuación de terceros que

74
ONU. Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. Suscrita en Conferencia Internacional el 23 de
mayo de 1969. Viena-Austria.
75
CIDH. Pueblos Indígenas, Comunidades Afrodescendientes y Recursos Naturales: Protección de derechos
humanos en el contexto de actividades de extracción, explotación y desarrollo. OEA/Ser.L/V/II. Doc. 47/15, 31 de
diciembre de 2015, párr. 74.
76
VAN HO TARA and Others. “Proposed Investment Treaty Provisions. Essex Business & Human Rights Project”.
University of Essex, 2018; COLEMAN, Jesse and Others. “Human Rights Law and the Investment Treaty Regime”.
Research Handbook on Human Rights and Business (Edward Elgar Publishing Ltd, forthcoming, 2019.
77
Hechos del Caso, párr. 56.
78
ONU. Asamblea General. Declaración sobre el derecho al desarrollo. Adoptada por resolución 41/128, el 4 de
diciembre de 1986.
79
TEDH. Caso X y Y vs. Países Bajos. Solicitud 8978/80. Sentencia del 14 de junio de 1985, párr. 23.
17
AE-555

obren con su tolerancia o aquiescencia80.


65. En este sentido, tomando como base la aquiescencia estatal, los tres sistemas regionales de
protección de los DDHH han declarado responsabilidad estatal por actuación de empresas; el
TEDH, en el caso Fadeyeva81, la Corte IDH en el caso Xímenes López82 y la Comisión Africana
de DDHH, en el caso Centro de Acción Social y Económica83.
66. Por otra parte, este Tribunal ha señalado que los Estados tienen la obligación positiva de
adoptar las medidas necesarias para asegurar la efectiva protección de los derechos humanos,
incluso en las relaciones entre individuales 84, reconociendo que las obligaciones de aquellos
tienen un efecto horizontal que obliga a Comala a ejercer un rol fiscalizador respecto a las
corporaciones.
67. Conforme a lo expresado por la Corte en el caso Kaliña y Lokono vs Surinam, ante la
ausencia de un riesgo real es la obligación de fiscalizar a las empresas un deber que se
materializa en adoptar las medidas apropiadas para prevenir, investigar, castigar y reparar
mediante políticas adecuadas los abusos que aquellas puedan cometer. 85 Por tanto, el Estado de
Comala tiene obligaciones de garantía y fiscalización para con las empresas transnacionales GL
y AG, toda vez que las mismas realizan actividades en su jurisdicción86.
68. Aunado a ello, el Estado es consciente que funge una labor protectora frente posibles
vulneraciones de derechos humanos cometidas por particulares no solo en el contexto actual,
sino a lo largo de su historia republicana, por lo cual se conformó una Comisión de
Esclarecimiento Histórico que tiene como mandato: i) recopilar y documentar los testimonios
sobre las violaciones a derechos humanos sufridas por el pueblo Tit; ii) permitir el resarcimiento
a la población afectada por las actividades extractivas y; iii) recomendar medidas concretas que
impidan la repetición crónica de los hechos87.

80
Corte IDH. Caso Blake vs. Guatemala. Fondo. Sentencia del 24 de enero de 1998. Serie C No. 36, párr. 78.
81
TEDH. Caso Fadeyeva vs. Rusia. Solicitud 55723/00. Sentencia del 9 de junio de 2005, párr. 68.
82
Corte IDH. Caso Xímenes López vs. Brasil. Fondo, reparaciones y costas. Sentencia del 4 julio de 2006. Serie C
No. 149, párrs. 86 y 87.
83
Comisión Africana de DDHH. Caso Centro de Acción Social y Económica y otros vs. Nigeria. Comunicación
155/96, 27 de octubre de 2001, párr. 67.
84
Corte IDH. Condición Jurídica y Derechos de los Migrantes Indocumentados. Opinión Consultiva OC-18/03 de
17 de septiembre de 2003. Serie A No. 18, párr. 140.
85
ONU. RUGGIE, John. Relatoría sobre DDHH y empresas transnacionales. Principios rectores sobre las empresas
y los Derechos Humanos. Principio 1.
86
Hechos del caso, párr. 66.
87
Hechos del caso, párr. 20.
18
AE-555

69. Por tanto, el Estado ha cumplido con su obligación de garantía de los derechos humanos al
haber constituido mecanismos de fiscalización empresarial.
A. 2.- De la presunta colusión entre la FGE y las empresas AG Y GL
70. A este respecto, tanto la Convención de la ONU como de la OEA contra la Corrupción
enfatizan la necesidad de fortalecer el sistema democrático y reconocen que la corrupción es una
amenaza para la democracia, la seguridad, la justicia, el desarrollo sostenible y el imperio de la
ley88.
71. En tal sentido, la República de Comala considera pertinente referirse a los pronunciamientos
emitidos por algunas organizaciones defensoras de derechos humanos referidos a una presunta
colusión entre las empresas GL, AG y la Fiscalía General del Estado, debido a que estas
afirmaciones carecen de indicios razonables que las respalden.
72. Es menester hacer énfasis en que el delito de colusión —como acción que deriva en actos de
corrupción89— exige un acto que resulte en la defraudación del Estado 90, por lo tanto, se traduce
en la búsqueda de beneficios propios 91. Frente a ello, este Tribunal ha reiterado que la lucha
estatal contra la corrupción debe adoptar medidas para prevenir, sancionar y erradicar la
corrupción92. Siendo así, se demostrará la inexistencia de indicios de colusión al amparo de las
obligaciones de: i) prevención y ii) sanción de las empresas, en lo referente a AG y GL.
73. En primer lugar, como medida de prevención adoptada dentro de Comala se impulsó la
Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (EITI) en concordancia a lo
expresado por la CIDH sobre la importancia de asegurar marcos de transparencia y un mayor
escrutinio público en los procesos de negociación y revisión de las actividades empresariales
dentro de un Estado93, razón por la cual, Comala participa de esta iniciativa que reúne a
gobiernos, sociedad civil y empresas para transparentar los pagos que estas hacen a los
88
ONU. Asamblea General. Convención de las Naciones Unidas Contra la Corrupción. Adoptada en Nueva York
por Resolución 58/4 el 31 de octubre de 2003; OEA, Secretaría General. Conferencia Especializada sobre el
Proyecto de Convención Interamericana Contra La Corrupción. Convención Interamericana contra la Corrupción
(B-58) adoptada en Caracas-Venezuela el 29 de marzo de 1996.
89
GÓMEZ PATIÑO, Dilia Paola. Corrupción y colusión: asuntos del sector empresarial en
Colombia. Prolegómenos, 2014, vol. 17, Nº 33, págs. 49-50.
90
BOCANEGRA, Camilo Ernesto Ossa. Tratamiento de la colusión en la contratación pública: una visión del caso
colombiano. Revista de Derecho, 2014, Nº 42, pág. 256.
91
SOTO, Raimundo. "La corrupción desde una perspectiva económica.", Documento de Trabajo Nº 234, Instituto
de Economía Pontificia Universidad Católica de Chile, 2003 pág.5
92
Corte IDH. Caso Ramírez Escobar y otros Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 9 de
marzo de 2018. Serie C No. 351, párr. 242.
93
Ibíd.
19
AE-555

gobiernos, con el fin de verificar una adecuada rendición de cuentas, sirviendo como un
mecanismo anticorrupción94.
74. Aunado a ello, teniendo en consideración que la corrupción suele derivar en un beneficio
económico, dicha propuesta busca evitar la mediación de sobornos entre las empresas y el
Estado, para garantizar transparencia en sus operaciones.
75. En tal virtud, frente a las alegaciones de que únicamente un margen de diez por ciento de
denuncias contra GL Y AG superan la etapa de averiguación previa, debe tomarse en cuenta que
respecto a la empresa GL —que opera desde el 2015— no ha existido tiempo suficiente para
superar la etapa de averiguación previa y poder sancionarla sin vulnerar el plazo razonable.
76. De esta forma, la presunta falta de fiscalización por el MEN alegada por la contraparte no es
suficiente para acreditar un indicio de colusión entre este órgano y las empresas, dado que no
existe evidencia sobre el pago de favores, sobornos u otro tipo de dadivas en beneficio de los
funcionarios de tal organismo, las cuales son indispensables para imputar el tipo penal de
colusión.
77. Por lo expuesto, es posible colegir que en el presente caso no existen indicios razonables de
colusión entre las entidades estatales y las cuestionadas empresas. Sin perjuicio de ello,
reiteramos nuestro compromiso con la lucha contra la corrupción, por lo cual, en caso aparezca
posteriormente un indicio de tal situación se darán inicio a las investigaciones correspondientes
de forma diligente.
B.- De la no exigibilidad del deber prevención especifico respecto a Pedro y Cesar
Arguedas, Florentino García, Alfonsina Vallejo en relación artículo 4 y 5 de la CADH
78. A la luz de la teoría del hecho internacionalmente ilícito, se puede atribuir responsabilidad
directa a un Estado por la actuación de sus agentes estatales 95 o la aquiescencia de estos frente a
vulneraciones de derechos humanos96. No obstante, en vulneraciones por acción de particulares,
se exigen medidas de prevención solo al acreditar la presencia de un riesgo real e inmediato 97.
79. Ahora bien, en lo relativo al fallecimiento de los señores Pedro Arguedas, Florentino García

94
Hechos del caso, párr. 20.
95
Corte IDH. Caso Gudiel Álvarez (Diario Militar) Vs. Guatemala. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia de 20
noviembre de 2012. Serie C No. 253, párr. 193
96
Corte IDH. Caso López Soto y otros Vs. Venezuela. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de
septiembre de 2018. Serie C No. 362, párr. 146.
97
Corte IDH. Caso Pueblo Indígena Xucuru y sus miembros Vs. Brasil. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de febrero de 2018. Serie C No. 346, párr. 173.
20
AE-555

y la señora Alfonsina Vallejo, y a la tentativa de homicidio del señor César Arguedas, nuestra
argumentación pretende demostrar la no afectación de los derechos contenidos en los artículos
4º, 5º, 8º y 25º de la CADH en razón a: i) la no exigibilidad de medidas de prevención frente a la
ausencia de un riesgo real e inmediato y; por ii) el cumplimiento de nuestro deber de investigar a
todo responsable de vulneraciones de derechos con posterioridad a los atentados sucedidos98.
80. Cabe señalar que el Estado no tiene responsabilidad ilimitada frente a cualquier actuación de
particulares, y por ello, el individuo debe poner en conocimiento de las autoridades
correspondientes la existencia de un riesgo99; salvo, exista un contexto generalizado y estructural
de violencia contra un grupo determinado, donde el Estado debía conocer dicho riesgo para
adoptar medidas razonables a fin de evitar posibles conculcaciones a derechos humanos100.
81. En esta línea de ideas y en el presente caso, Comala no es internacionalmente responsable
por los lamentables sucesos, ya que los peticionarios no se encontraban en una situación de
riesgo real inmediato como se aclarará a continuación. Al respecto, para la existencia de un
riesgo real inmediato y la exigibilidad de deberes de prevención se requiere que exista: i) una
situación de riesgo para un individuo o grupo determinado 101; ii) que las autoridades conocían o
debían conocer102; y iii) que las autoridades, pese a ello, no adoptaran las medidas necesarias
dentro del ámbito de sus atribuciones103.
82. Como corolario de lo expuesto precedentemente, la existencia de un riesgo se pone en
conocimiento de las autoridades mediante: i) denuncias a los órganos competentes; ii)
manifestaciones directas a las autoridades104 o; iii) solicitudes de medidas de protección105.
83. Ahora bien, la contraparte podría alegar erróneamente que las autoridades que estuvieron al
tanto de los hechos tenían la obligación de conocer la existencia de una situación de riesgo real e

98
Corte IDH. Caso Alvarado Espinoza y otros Vs. México. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de
noviembre de 2018. Serie C No. 370, párr. 222.
99
Corte IDH. Caso Gutiérrez Hernández y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 24 de agosto de 2017. Serie C No. 339, párr.140.
100
Corte IDH. Caso González y otras ("Campo Algodonero") Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 16 de noviembre de 2009. Serie C No. 205, párr. 282.
101
Corte IDH. Caso Castillo González y otros Vs. Venezuela. Fondo. Sentencia de 27 de noviembre de 2012. Serie
C No. 256, párr. 129.
102
Corte IDH. Caso Luna López Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 10 de octubre de 2013.
Serie C No. 269, párr. 137.
103
Supra nota 35, párr. 245.
104
Supra nota 104, párrs. 125 y 126.
105
Supra nota 103, párr.131.
21
AE-555

inmediato en contra de las presuntas víctimas y que, en ese sentido, no se tomaron las medidas
necesarias de prevención adecuadas106.
84. Ante tal posible alegato, Comala debe resaltar que, en el caso Castillo González y otros vs.
Venezuela, esta Corte concluyó que resultaba desproporcional exigirle al Estado la adopción de
medidas de prevención, dado que de forma previa al atentado no existieron elementos suficientes
para establecer que el señor Castillo se encontraba en una situación de riesgo con especial
notoriedad que conllevara al Estado a adoptar medidas especiales de protección y prevención a
su favor, pues, al igual que en el asunto sub judice, no existieron ni denuncias ni actos
intimidatorios previos107. En esta ilación, frente a la ausencia de un riesgo real e inmediato no se
puede exigir a Comala obligaciones de prevención por la intervención armada en el proyecto
Hoja Verde.
85. Ahora bien, la contraparte podría alegar que existía un contexto estructural de violencia
contra defensores de derechos humanos y, por lo tanto, la configuración de riesgo real 108. Sin
embargo, cabe precisar que los hechos materia del caso sub judice son independientes unos de
otros y en lapsos de tiempo distintos. Los señores Arguedas y García fallecieron en 2013, el
incidente del señor César fue en junio del 2015 y el de la señora Alfonsina Vallejo sucedió a
fines de agosto del mismo año.
86. Es por lo expuesto que esta Corte deberá acoger el criterio del citado caso líneas arriba,
donde pese a que la CIDH y la representación de las víctimas presentaron estadísticas de muerte
de defensores de derechos humanos en el Estado de Venezuela y reportaron agresiones de
activistas en la región del señor Castillo, el Tribunal estableció que la inseguridad no configura
un contexto de riesgo estructural per se y, por tanto, no demuestra ni una práctica generalizada o
sistemática109.
87. Siendo así, en el caso que nos convoca existieron únicamente tres lamentables fallecimientos
y una tentativa de homicidio a defensores de derechos humanos en tres años. En este sentido,

106
Corte IDH. Caso de la Masacre de Pueblo Bello Vs. Colombia, supra, párrs. 123 y 124, y véase también las
siguientes decisiones de la Corte Europea de Derechos Humanos: TEDH, Caso Kiliç Vs. Turquía, No. 22492/93.
Primera Sección. Sentencia de 28 de marzo de 2000, párr 63;TEDH, Caso Öneryildiz Vs. Turquía. No. 48939/99.
Gran Sala. Sentencia de 30 de noviembre de 2004, párr. 93, y TEDH, Caso Osman Vs. Reino Unido. No. 23452/94.
Gran Sala. Sentencia 28 de octubre de 1998, párr. 116.
107
Supra nota 103, párr. 31.
108
CIDH. Medida Cautelar No. 685-16 “Lucila Bettina Cruz y su núcleo familiar respecto de México”, 4 de enero
de 2018. Resolución 1/20181, párr. 2.7
109
Supra nota 103, párr. 127.
22
AE-555

estas cifras denotan la inexistencia de un contexto generalizado de violencia. Contrario a ello, en


México, por ejemplo, en el mismo lapso de tres años, se registraron 918 casos de violaciones de
derechos humanos contra personas defensoras, entre 2012 y 2015110.
88. Finalmente, por todos los alegatos expuestos de forma precedente, esta Corte deberá proceder
igual que el Caso Castillo González y desestimar los argumentos de la representación contraria
declarando la ausencia de responsabilidad internacional de Comala al no haber violado los
derechos consagrados en los artículos 4º y 5º de la CADH.
C.- Del cumplimiento del deber de investigación en relación a las presuntas victimas
89. El presente acápite desarrollará el cabal cumplimiento de la obligación de investigación por
parte de la República de Comala en lo concerniente a los lamentables fallecimientos de: i) Pedro
Arguedas y Florentino García en 2012, ii) Alfonsina Vallejo en 2015 y, iii) la tentativa de
homicidio en perjuicio de César Arguedas en 2015; ya que frente a estos acontecimientos
Comala ha investigado seria y profundamente los hechos, tal y como se demostrará a
continuación.
90. En este sentido, previo al análisis del deber en cuestión, nuestra agencia considera pertinente
hacer hincapié en la naturaleza de las obligaciones que se desprenden de los artículo 8º y 25º, que
son de medios y no de resultados 111. De esta manera, en el asunto sub judice, fruto de la
exhaustiva investigación impulsada por la FGE, se identificó al sujeto activo de los tres
homicidios acaecidos.
91. Sin embargo, al advertir que el imputado murió en diciembre del 2015, se emitió la
resolución de sobreseimiento en 2016 por constituir una causal de extinción de la
responsabilidad penal112. De este modo, frente a la disconformidad de los resultados de la
investigación alegada por los familiares de las víctimas del homicidio, estos pudieron impugnar
la actuación de la FGE, para manifestar su discrepancia mediante el recurso de apelación. No
obstante, de los fácticos del caso se desprende que en ningún momento recurrieron la resolución,
por lo que se colige la aceptación tácita del resultado de la averiguación.
92. En esta ilación, cabe precisar que, al igual que en nuestra República, se advierte la existencia
de recursos de apelación o impugnación al auto de sobreseimiento en diversos países de la

110
CIDH. Situación de los derechos humanos en México. 31 de diciembre de 2015, párr. 362.
111
Corte IDH. Caso Terrones Silva y otros Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 26 de septiembre de 2018. Serie C No. 360, párr. 182.
112
DÍAZ, Gerardo y RODRÍGUEZ, María D. Las consecuencias jurídicas del delito. Tecnos, 1996, pág. 135.
23
AE-555

región, tales como: Costa Rica113,Guatemala114, Bolivia115,Honduras116, Nicaragua117, Paraguay118.


93. En adición a lo anterior, es menester recordar que la Corte IDH no debe concebirse como un
fuero penal119, ya que tal colegiado no tiene la función de examinar las hipótesis de autoría
manejadas durante las averiguaciones internas y, en consecuencia, tampoco le atañe determinar
responsabilidades individuales120, pues esta última competencia recae en tribunales penales
internos121y en otras cortes penales internacionales.
94. Asimismo, considerando que la contraparte podría alegar que el Estado no ha investigado
algún presunto autor intelectual en las tres muertes, es preciso señalar que en el caso materia de
litigio no puede exigirse aquella diligencia, ya que no existían indicios razonables para semejante
requerimiento. Tal es así, que este Tribunal —en el caso Villamizir Durán y otros vs. Colombia—
ha establecido que para determinar la obligación de investigar autores intelectuales se debe
analizar: i) la existencia de indicios sobre la participación de los presuntos responsables; y ii) si
hubo una actuación diligente o negligente en la investigación de tales indicios122.
95. En lo referente a los elementos en cuestión, en el asunto traído a colación no hubo indicios
razonables de la existencia de un autor intelectual. Al respecto, este Tribunal determinó que la
presencia de sicarios123 o amenazas directas en perjuicio del fallecido 124, revelan indicios de
participación de autores intelectuales. No obstante, en la plataforma fáctica del caso no se ha
identificado la actuación de sicarios en ninguno de los tres homicidios, asimismo, las presuntas
víctimas no recibieron amenazas, lo que denota ausencia de riesgo previo a sus fallecimientos.
96. En otro orden de ideas, en el asunto sub judice tampoco pudo exigirse la implementación de
113
Asamblea Legislativa De La República De Costa Rica, Código Procesal Penal, art. 71 Inc. 3, lit. C).
114
Congreso de la República de Guatemala, Código Procesal Penal, art. 404. Inc. 8).
115
Honorable Congreso Nacional de la República Plurinacional de Bolivia, Código de Procedimiento Penal. Art.
324.
116
Congreso Nacional de Honduras, Código Procesal Penal. Art. 354, inc. 1.
117
Asamblea Nacional de De Nicaragua. Código Procesal Penal de la República de Nicaragua. Art. 376 inc. 4.
118
Poder Legislativo de la República del Paraguay. Código Procesal Penal. Art. 68 inc. 5.
119
Corte IDH. Caso Anzualdo Castro Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
22 de septiembre de 2009. Serie C No. 202, párr. 37.
120
Corte IDH. Caso Rosendo Cantú Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
31 de agosto de 2010. Serie C No. 216, párr. 105.
121
Corte IDH. Caso Ibsen Cárdenas e Ibsen Peña Vs. Bolivia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de
septiembre de 2010. Serie C No. 217, párr. 199.
122
Supra nota, párr. 182.
123
Supra nota 104, párr. 191.
124
Corte IDH. Caso Pacheco León y otros Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 15 de
noviembre del 2017. Serie C No. 342, párrs. 93, 94 y 96.
24
AE-555

líneas lógicas de investigación en lo concerniente a los tres fallecidos, dado que estas son
aplicables, únicamente, en determinados contextos. Por ello, de una revisión del quehacer
jurisprudencial de la Corte, se advierte que la misma ha exigido el deber de implementar líneas
lógicas de investigación en los siguientes contextos: i) paramilitarismo125, como el ocurrido en
Colombia126; ii) sistematicidad de vulneraciones y violencia 127, como en el caso de México 128 ;
iii) contexto de violencia contra la mujer129 y defensores de derechos humanos130 como el
acontecido en Guatemala131; iv) conflictos armados internos132 como el caso de El Salvador133 o
Colombia134; v) dictaduras como el caso de Brasil135 y Bolivia136; y vi) terrorismo137 como el
caso de Perú138.
97. De esta forma, cabe precisar que ninguna de las situaciones descritas se encuentran en el
caso; por tal razón, no resultaba exigible al Estado llevar a cabo líneas lógicas de investigación.
Siendo así, podemos afirmar el cumplimiento cabal de Comala de sus obligaciones
convencionales.
D.- Del cumplimiento del deber de investigar en un plazo razonable respecto al señor Cesar
Arguedas
98. Esta representación, lamenta el luctuoso suceso del que fue víctima el señor Cesar Arguedas
al recibir dos disparos desde una motocicleta. No obstante, cabe precisar que respecto al mismo
125
Supra nota 34, párr. 373.
126
Corte IDH. Caso de la Masacre de la Rochela Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 11 de
mayo de 2007, Serie C, No. 163, párr. 158.
127
Corte IDH. Caso Mujeres Víctimas de Tortura Sexual en Atenco Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de noviembre de 2018. Serie C No. 371, párrs. 292 y 339.
128
Corte IDH. Caso Radilla Pacheco vs Estados Unidos Mexicanos. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de Noviembre de 2009. Serie C No. 209, párr. 206.
129
Supra nota 139.
130
Corte IDH. Caso Defensor de Derechos Humanos y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de agosto de 2014. Serie C No. 283, párrs. 78 y 214.
131
Supra nota 5, párrs. 50 y 169.
132
Corte IDH. Caso Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo y Reparaciones.
Sentencia de 30 de noviembre de 2012 Serie C No. 259, párr. 16.
133
Supra nota 31, párr. 257.
134
Corte IDH. Caso Yarce y otras Vs. Colombia. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 22 de noviembre de 2016. Serie C No. 325, párr. 295; Corte IDH. Caso Contreras y otros Vs. El Salvador. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2011. Serie C No. 232, párr. 146.
135
Corte IDH. Caso Gomes Lund y otros (Guerrilha do Araguaia) Vs. Brasil. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de noviembre de 2010. Serie C No. 219, párr. 256.
136
Supra nota 133, párrs. 166 y 237.
137
Ibíd.
138
Supra nota 131, párr. 154.
25
AE-555

se iniciaron las investigaciones correspondientes con el objeto de no generar una situación de


impunidad y sancionar al responsable, las cuales se han prolongado hasta la actualidad.
99. El Tribunal Interamericano —en el Caso González Medina y familiares vs. República
Dominicana— señaló que corresponde al Estado demostrar las razones por las cuales un proceso
toma un periodo determinado e incurre en un posible retardo justificado, por tanto, se demostrará
que en el asunto en cuestión el plazo de duración en las investigaciones del atentado del señor
César Arguedas tiene directa relación con la complejidad del caso139.
100. Tanto esta Corte140 como el Tribunal de Estrasburgo 141 han señalado que el “plazo
razonable” se debe apreciar en relación a la duración total del procedimiento que se desarrolla
hasta que se dicta la sentencia definitiva. En el presente caso, la investigación se inició desde que
la autoridades conocieron del atentado142 contra Cesar Arguedas en el año 2015 y se ha
prolongado hasta la fecha, hecho que no es violatorio de la garantía del plazo razonable tal y
como sera evidenciado.
101. En ese sentido, corresponde analizar los cuatro elementos desarrollados por la Corte, por
ejemplo, en el caso Tarazona Arrieta y otros vs. Perú143 y el TEDH en el caso Motta y Ruiz
144
Mateos vs. España . Estos son: i) la complejidad del asunto145; ii) la actividad procesal del
interesado146; iii) la conducta de las autoridades judiciales 147; y iv) la afectación generada en la
situación jurídica de la persona involucrada en el proceso148.
102. En lo que concierne al primer elemento, este Tribunal en el caso Caso Genie Lacayo vs.
Nicaragua y el TEDH en el caso Milasi vs. Italia149, han tenido en cuenta diversos criterios para

139
Supra nota 62.
140
Corte IDH. Caso Munárriz Escobar y otros Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 20 de agosto de 2018. Serie C No. 355, párr. 107.
141
TEDH. Caso Thlimmenos vs. Grecia. Sentencia de 6 de abril de 2000. Solicitud No 34369/97, párrs. 55-63.
142
Corte IDH. Caso Suárez Rosero Vs. Ecuador. Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de enero de 1999. Serie C
No. 44, párr. 70.
143
Corte IDH. Caso Tarazona Arrieta y otros Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 15 de octubre de 2014. Serie C No. 286, párr. 102
144
TEDH. Ruiz Mateos vs. España. Sentencia de 23 de junio de 1993. Solicitud No 12952/87, párrs. 63-65.
145
Supra nota 59, párr. 204.
146
Corte IDH. Caso Carranza Alarcón Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 3 de febrero de 2020. Serie C No. 399, párr. 92.
147
Corte IDH. Caso Genie Lacayo Vs. Nicaragua. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de enero de 1997.
Serie C No. 30, párr. 77.
148
Corte IDH. Caso Perrone y Preckel Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 8 de octubre de 2019. Serie C No. 384, párr. 142.
149
Supra nota 157.
26
AE-555

determinar la complejidad del asunto, tales como cuestiones referidas a la prueba, la pluralidad
de sujetos procesales o la cantidad de víctimas, el tiempo transcurrido desde la violación y el
contexto en el que ocurrió aquella150.
103. En el asunto que nos convoca, el Estado de Comala debe resaltar que existe una
considerable complejidad de la prueba en relación al atentado sufrido por César Arguedas, ya
que: i) no se cuenta con la presencia de un testigo ocular de los hechos, ii) el ataque ocurrió en
una zona boscosa que carecía de cámaras de seguridad y facilitó que el acto ilícito sea encubierto
por el espesor del bosque, iii) se disparó a la víctima por la espalda, lo que dificulta aún más la
identificación del delincuente y, iv) no existen amenazas o actos intimidatorios previos contra el
señor César Arguedas que permitan la identificación de un posible sospechoso.
104. Como se manifiesta en informes de ONU, para considerar a una persona como sospechosa
debe existir un cuerpo de material confiable y consistente con otras circunstancias verificadas,
que tienda a demostrar que una persona puede razonablemente ser sospechosa de haber estado
involucrada en la comisión de un crimen 151. En este sentido, dado que en el presente caso aún no
se tiene identificado a un sospechoso del delito cometido, el Estado de Comala continúa con las
averiguaciones correspondientes.
105. Con respecto a la actividad procesal del interesado, no se verifica que las presuntas víctimas
o sus familiares hayan entorpecido o demorado los procesos judiciales. Asimismo, en cuanto a la
conducta de las autoridades judiciales152, la Fiscalía continúa con las averiguaciones y no ha
declarado el sobreseimiento, puesto que pretende capturar al responsable. Además, no se
evidencian actuaciones dilatorias por parte de las autoridades estatales.
106. Por tales motivos, las investigaciones continúan a la fecha y no se ha dictado el
sobreseimiento como sucedería en Perú 153, Colombia154o Costa Rica155, en donde al no identificar
al sujeto activo del delito en un lapso máximo de dos años, se hubiese dispuesto el
sobreseimiento del asunto.

150
Supra nota 160, párr. 78, y supra nota 139, párr. 308.
151
Comisión Internacional de Investigación para Darfur. Informe dirigido al Secretario General de las Naciones
Unidas, de conformidad con la Resolución 1564 del Consejo de Seguridad del 18 de septiembre de 2004. Ginebra,
25 de enero de 2005.
152
Supra nota 160, párr. 77; y Caso García y familiares Vs. Guatemala, supra, párr. 153.
153
Congreso de la República de Perú. Código Procesal Penal. Art. 334.
154
Senado de la República de Colombia. Código del Procedimiento Penal. Art. 175.
155
Asamblea Legislativa De La República De Costa Rica. Código Procesal Penal. Art.171.
27
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107. En este sentido, el Estado, ante la no identificación del sujeto activo del delito, considera
pertinente no dar por sobreseído el asunto continuando con las investigaciones, pues son un
elemento fundamental y condicionante para la protección del derecho a la integridad
personal156y para determinar la verdad, dando lugar a la captura, enjuiciamiento y castigo de
todos los responsables intelectuales y materiales de los hechos157.
108. Finalmente, corresponde analizar la afectación generada en la situación jurídica de la
persona involucrada en el proceso158; a este respecto, la situación jurídica del señor César
Arguedas no presenta suma urgencia, pues la demora de las investigaciones no le ocasiona
afectaciones significativas, irreversibles o irremediables, dado que el mismo no se encuentra
detenido, ni en una situación que comprometa de forma peligrosa sus bienes básicos159.
109. Una vez analizados los cuatro elementos para determinar la razonabilidad del plazo, el
Estado de Comala ha demostrado que no se incumplido con esta garantía y que en todo momento
se ha procurado realizar una investigación efectiva, conforme a parámetros internacionales.
E.- De la no vinculación entre grupos ilegales y agentes estatales en el marco del
fallecimiento de Alfonsina Vallejo
110. Como ha sido señalado, la Corte afirma que todo Estado es internacionalmente responsable
por actos u omisiones que menoscaban los derechos humanos reconocidos en la Convención
siempre que puedan ser atribuidos al Estado según las reglas del Derecho internacional 160. Por
tanto, es decisivo es dilucidar “si una determinada violación [...] ha tenido lugar con el apoyo o
la tolerancia del poder público o si éste ha actuado de manera que la transgresión se haya
cumplido en defecto de toda prevención o impunemente161”.
111. En el presente caso, la señora Alfonsina Vallejo falleció producto de una bala perdida en
medio del ataque perpetrado por un grupo armado no identificado a los alrededores del proyecto

156
Supra nota 19, párr. 153.
157
Corte IDH. Caso de la Masacre de Mapiripán Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 15 de
septiembre de 2005. Serie C No. 134, párr. 237; Caso de la Comunidad Moiwana Vs. Surinam. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia 15 de junio de 2005. Serie C No. 124, párr. 203, y Caso de
las Hermanas Serrano Cruz Vs. El Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de marzo de 2005. Serie
C No. 120, párr. 170.
158
Supra nota 161.
159
Corte IDH. Caso Gómez Virula y otros Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 21 de noviembre de 2019. Serie C No. 393, párr. 56.
160
Supra nota 5, párr. 125.
161
Ibíd. párr. 186.
28
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Hoja Verde. En este extremo, las presuntas víctimas podrían alegar un posible nexo entre la
policía estatal y el grupo armado que ejecutó este ataque.
112. Ante tal eventual alegato, es preciso traer a colación diversos fallos emitidos por este
Tribunal en relación al contexto colombiano162, los mismos que han determinado ciertos factores
para colegir vinculación entre las fuerzas públicas y los grupos paramilitares, los cuales son: i)
acciones concretas de apoyo o colaboración; u b) omisiones que permitieron o facilitaron la
comisión de graves delitos por parte de actores no estatales163.
113. En esta línea argumentativa se debe considerar lo referido por esta Corte —en el Caso de
las Comunidades Afrodescendientes desplazadas de la Cuenca del Río Cacarica (Operación
Génesis) Vs. Colombia— al considerar el cumplimiento de los requisitos antes mencionados a
través del análisis de ciertos indicadores: i) la existencia de un contexto a nivel nacional y a
nivel regional en que se habían reportado vínculos de diferente naturaleza entre grupos
paramilitares e integrantes de la fuerza pública; ii) testimonios de varios ex integrantes de la
fuerza pública en los cuales se dan nombres de miembos de agentes estatales vinculados con
grupos paramilitares; y iii) confesiones por parte de los paramilitares, entre otros164.
114. Ahora bien, en el caso que nos convoca, conforme a lo señalado precedentemente, dentro
del Estado de Comala no existieron indicios que denoten que los grupos armados que perpetraron
el atentado contra la señora Vallejo hayan actuado bajo órdenes de autoridades estatales o que
estos hayan colaborado con sus operaciones. Asimismo, no existen declaraciones por parte de
algún integrante de estas agrupaciones ni tampoco se recabaron confesiones que demuestren su
vinculación con agentes estatales.
115. En ese sentido, al no surgir del acervo probatorio ningún otro elemento sobre la posible
participación o conocimiento de agentes del Estado en relación con el atentado 165 resulta
inaceptable señalar al Estado como responsable internacionalmente por estos hechos.
F.- De la no vulneración del derecho a la unidad familiar de Cesar Arguedas
116. El Tribunal Interamericano ha reconocido diversas situaciones en las que el artículo 17° de

162
Corte IDH. Caso 19 Comerciantes Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de julio de 2004.
Serie C No. 109, párr. 86.
163
Corte IDH. Caso Isaza Uribe y otros Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de
noviembre de 2018. Serie C No. 363. Pág. 14, párr. 45.
164
Supra nota 34, párr. 279.
165
Corte IDH. Caso Vélez Restrepo y familiares Vs. Colombia. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C No. 248, párr. 208.
29
AE-555

la CADH se ha visto afectado. Por ejemplo, en el caso Chitay Nech vs. Guatemala, se declaró
responsable al Estado por la vulneración al derecho a la familia en relación a las constantes
amenazas y persecuciones que sufrieron las víctimas, el desplazamiento forzado al que se
enfrentaron a raíz de estas, la fragmentación familiar, el amedrentamiento a su comunidad y el
patrón sistemático de impunidad frente al conflicto armado interno que enmarcó los hechos 166.
117. En el presente caso, si bien debido al lamentable deceso del señor Pedro Arguedas existió
un desmedro en el núcleo familiar de su hijo —el señor César Arguedas— debe precisarse que las
investigaciones penales hallaron como responsable de este hecho a una persona ya fallecida, por
lo que, al no existir indicios de la existencia de otros implicados y al haberse consentido
tácitamente el resultado de la investigación, se determinó la verdad de los hechos 167 conforme a
lo señalado en acápites precedentes.
118. En esta ilación, la fragmentación del núcleo familiar del señor César Arguedas no es
imputable al Estado de Comala, toda vez que el mismo cumplió cabalmente con sus obligaciones
de garantía. Asimismo, debe subrayarse que esta Corte en el Caso Xacmoc Kasec Vs. Paraguay,
precisó que el Estado, en aras de velar por el interés superior del niño, debe procurar la unidad
familiar, especialmente, en el caso de niños y niñas, quienes, al constituir un grupo
especialmente vulnerable, requieren de atención prioritaria de su familia y del Estado 168. Sin
embargo, en el presente caso, el señor César Arguedas tenía 19 años cuando el atentado en contra
de su padre sucedió, razón por la cual no se vio expuesto al desamparo familiar durante su niñez.
119. Por estas razones, el Estado de Comala no ha injerido en el núcleo familiar del señor César
Arguedas, pues frente al asesinato de su padre, las autoridades estatales han cumplido sus
deberes.
G.- Del cumplimiento de las obligaciones internacionales con la Comunidad Rumi
120. Es preciso mencionar que el vasto quehacer jurisprudencial de la Corte ha otorgado a la
propiedad ancestral indígena una especial protección jurídica. Tal es así, que este Tribunal —
desde el caso Comunidad Mayagna (Sumo) Awas Tingni Vs. Nicaragua hasta el caso Pueblo
Indígena Xucuru y sus miembros Vs. Brasil169— ha determinado que la especial conexión
166
Corte IDH. Caso Chitay Nech y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 25 de mayo de 2010. Serie C No. 212, párrs. 163 y 173.
167
Corte IDH. Caso Ruiz Fuentes y otra Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 10 de octubre de 2019. Serie C No. 385, párr. 178.
168
Supra nota 41, párrs. 259 -260.
169
Supra nota 99, párr. 117.
30
AE-555

existente entre las comunidades indígenas y su territorio 170 brinda al tenor del artículo 21° de la
CADH un abanico de obligaciones estatales 171 para garantizar el respeto irrestricto a este
derecho.
121. En tal orden de ideas, una obligación que se desprende del artículo en mención es la de
efectuar un proceso de consulta172 antes de realizar proyectos de gran inversión, susceptibles de
afectar la propiedad indígena173. En lo que respecta a ello, la Corte ha definido la consulta previa
como un mecanismo de diálogo, entablado entre el Estado y la comunidad durante todas las fases
de elaboración de un proyecto174 que tiene como requisitos conducentes: i) la buena fe, ii) el
carácter previo, iii) la búsqueda de un acuerdo, iv) adecuado, v) accesible e vi) informado175.
122. Asimismo, la manera de ver, ser y actuar en el mundo 176 —conocida como identidad cultural
indígena— también es tutelada por el mecanismo de interlocución en cuestión, ya que la
participación activa de una comunidad indígena en la elaboración de un proyecto permite a esta
defender su cosmovisión177, lugares sagrados178 y modos de subsistencia179 que pueden verse
afectados por la realización de la actividad estatal o empresarial.
G.1.- Del cumplimiento de las obligaciones estatales en el proyecto minero de American
Gold Corp.
124. Ahora bien, esta agencia, a efectos de probar que la República de Comala ha garantizado el
respeto irrestricto a la propiedad ancestral Rumi en la elaboración y ejecución del proyecto
minero de AG, considera pertinente pronunciarse sobre tres puntos en concreto, que son: i) la
realización oportuna de una consulta previa para la elaboración del EIA; ii) la presunta
contaminación del Río Moro; y iii) la no contemplación de 10 familias en el AID del proyecto
minero.

170
Ibíd., párr. 116.
171
Corte IDH. Caso Norín Catrimán y otros (Dirigentes, miembros y activista del Pueblo Indígena Mapuche) Vs.
Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Serie C No. 279, párr. 155.
172
Corte IDH. Caso Comunidad Garífuna Triunfo de la Cruz y sus miembros Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 8 de octubre de 2015. Serie C No. 305, párr. 160.
173
Supra nota 35, párr. 300.
174
Ibíd. párr. 166.
175
Corte IDH. Caso Comunidad Garífuna de Punta Piedra y sus miembros Vs. Honduras, Excepciones Preliminares,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 8 de octubre de 2015. Serie C No. 304, párr. 216.
176
Supra nota 41, párr. 174.
177
Supra nota 58, párr. 130.
178
Supra nota 35, párr. 246.
179
Supra nota 186, párr. 156.
31
AE-555

125. En primer lugar, en lo que atañe a la obligación de conseguir el consentimiento previo en


proyectos extractivos, en el año 2014 Comala impulsó un proceso de consulta previa para la
elaboración del EIA180 del proyecto minero de AG, ello ante el panorama del retorno de la
Nación Tit a su territorio ancestral. De esta manera, al realizar dicho proceso de consulta previa,
Comala cumple con la exigencia que se desprende del artículo 21° de la CADH.
126. Con relación al segundo punto controvertido del proyecto minero, este surge ante la
presunta contaminación del Río Moro alegada por la contraparte; sin perjuicio de la excepción de
falta de individualización de las presuntas víctimas interpuesta en este extremo, es menester
precisar que si este Colegiado conociera dichos fácticos, estaría rigiendo su proceder en meras
intuiciones abstractas181, ya que en el informe de fondo de la CIDH no se ha señalado el nexo
causal existente entre la presunta contaminación y la conculcación de algún derecho concreto de
los habitantes de la ribera del río Moro. Dicho requerimiento, es indispensable para conocer una
vulneración de esta índole, dado que el derecho un medio ambiente sano, en su vertiente
individual, exige la afectación a derechos como la vida e integridad a causa de un daño
medioambiental182.
127. Pese a ello, si esta honorable Corte conociera dichos fácticos, estaría protegiendo al Río
Moro como un interés jurídico per sé, lo que denotaría un enfoque ecocéntrico en su actividad
jurisdiccional183. No obstante, cabe precisar que el asignar personería jurídica a elementos de la
naturaleza184 resulta incompatible con la CADH que entiende el término persona en su artículo
1.2 como todo ser humano, excluyendo así la posibilidad de asignar personería jurídica a
componentes ambientales. En suma, este Tribunal no debe tomar conocimiento de tales
alegaciones por no cumplir con los requisitos procedimentales necesarios y carecer de
fundamentación jurídica.
128. Finalmente, en lo referente al tercer punto litigioso del proyecto minero, la contraparte alega
la existencia de una afectación a 10 familias no contempladas en el área de incidencia directa del

180
Hechos del caso, párr. 23.
181
Corte IDH. Caso Romero Feris Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 15 de octubre de
2019. Serie C No. 391, párr. 96.
182
Corte IDH. Medio ambiente y Derechos Humanos. Opinión Consultiva OC-23/17 de 15 de noviembre de 2017.
Serie A No. 23, párr. 59.
183
Corte Constitucional de Colombia. Sentencia C-449/15, del 2011, fundamento 4.2.
184
Supra note 196 , párr. 6; Corte Constitucional de Colombia. Sentencia T-622-16, del 2016, fundamento 9.27-
9.31 y Corte Constitucional del Ecuador. Sentencia No. 218-15-SEP-CC, del 2015, págs. 9 y 10.
32
AE-555

proyecto de AG. No obstante, en la segunda excepción preliminar ya se vertieron los argumentos


que atañen a este punto, con la finalidad de que este Tribunal no conozca estos hechos.
129. Sin perjuicio de lo anterior, de ser desestimada la misma, esta Corte deberá declarar
ausencia de responsabilidad internacional de nuestro Estado, dado que la solicitud de realizar un
proceso de consulta previa adicional al ya concluido en 2014 185resulta incompatible con el
Convenio 169 de la OIT, que contempla la consulta previa como un mecanismo frente a
cualquier medida administrativa o legislativa capaz de afectar derechos de una comunidad
indígena en su conjunto186. Mientras que, en el caso sub judice la presunta afectación no alcanza
a los más de mil miembros de la comunidad Rumi.
130. En esa línea de ideas, la no contemplación de 10 familias en el AID del proyecto, es fruto
del margen de error187 inherente a este tipo de estudios técnicos188; por lo cual, la medida más
idónea para dar solución al posible conflicto de intereses era llegar a un acuerdo directo con
dichas familias que representan menos del 4% de los miembros de la Comunidad Rumi,
aminorando así los costos estatales y comunitarios que exige un proceso de consulta previa.
131. Además, en lo referente al área de influencia de un proyecto, la CCC en su Sentencia T-
693/11, considera que los impactos ambientales, culturales y sociales de un proyecto no pueden
enmarcarse ex-ante en un área exacta, por ser procesos socio-ecológicos complejos y no cadenas
causales simples189, es decir, la posibilidad de que el área de incidencia de un proyecto varíe en la
ejecución del mismo es latente y no puede exigirse la exactitud técnica del EIA. En conclusión,
en lo referente a este tercer punto, queda demostrado que nuestro Estado adoptó la medida más
idónea para las 10 familias afectadas por no ser contempladas en el AID del proyecto.
132. En suma, en atención a la argumentación desarrollada en el presente apartado, queda
demostrado que Comala ha garantizado el respeto irrestricto de la propiedad ancestral Rumi en la
realización del proyecto minero de AG, en consonancia con el tenor del artículo 21° de la
CADH.

185
Hechos del caso párr. 23
186
Supra nota 12, art. 6.
187
Ministerio de Energía y Minas de Perú. INSIDE. Estudio De Impacto Ambiental Semidetallado (EIA-Sd)
Número de Proyecto: 079-1-003, Perú, 2017, pág. 450.
188
PARDO B. Mercedes. “La evaluación del impacto ambiental y social para el siglo XXI: teorías, procesos,
metodología.” Vol. 268. Editorial Fundamentos, 2002, pág. 195.
189
Corte Constitucional de Colombia. Sentencia T-693/11, 2011, pág. 94.
33
AE-555

G.2.- Del cumplimiento de las obligaciones estatales en el proyecto eólico “Hoja Verde” por
parte de Green Leaf Energy.
133. Comala ha impulsado un proyecto pionero “Hoja Verde” con el fin de lograr una transición
energética plena190 en tenor al ODS, Nº 7, “Energía asequible y no contaminante”, el cual tiene
como meta al 2030 aumentar considerablemente la proporción de energía renovable 191 para
garantizar el desarrollo sostenible en los Estados.
134. Tal iniciativa fue recibida y respaldada por muchas organizaciones de la sociedad civil y los
movimientos indígenas, los mismos que se comprometieron, inicialmente, a colaborar con el
Estado en la elaboración de una agenda conjunta con miras a ejecutar el proyecto 192. Dicha
actividad desencadenó un conflicto de intereses contrapuestos entre Comala, las empresas y las
comunidades indígenas, lo que propició que las presuntas víctimas recurrieran ante este Tribunal.
135. Ahora bien, en aras del principio de subsidiariedad, es el Estado quien debe asegurar en
primer término la protección de derechos humanos en sede interna. Aunado a ello, de acuerdo a
la jurisprudencia de esta Corte, para declarar la ausencia de responsabilidad internacional debe
evaluarse si el Estado actuó frente a las vulneraciones y, en su caso, reparó sus consecuencias 193.
136. En este sentido, considerando que el proyecto fue suspendido oportunamente, no es
necesario traer ante la Corte dicha medida para su “aprobación” o “confirmación” según la
jurisprudencia interamericana194 .
137. En esta ilación, es preciso mencionar que la CIDH dictó una medida cautelar en noviembre
del 2017 en favor de los miembros de la comunidad Rumi, solicitando al gobierno comalense
suspender el controvertido proyecto. Sin embargo, la Comisión, omitió verificar que dicho
proyecto ya se encontraba suspendido, lo que desembocó no solo en solicitar una medida
cautelar que desconoce su naturaleza jurídica y teleológica; sino que además se solicitó una
medida provisional en el mismo sentido. Por estas consideraciones dicha actuación deviene en
innecesaria, poniendo en riesgo la confiabilidad del SIDH195.

190
Hechos del caso, párr. 26.
191
PERALES, José Antonio Sanahuja. De los Objetivos del Milenio al desarrollo sostenible: Naciones Unidas y las
metas globales post-2015. Anuario Ceipaz, 2014, No 7, págs. 49-84.
192
Hechos del caso, párr. 25.
193
Corte IDH. Caso Andrade Salmón Vs. Bolivia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 1 de diciembre de
2016. Serie C No. 330, párr. 96.
194
Corte IDH. Caso Las Palmeras Vs. Colombia. Fondo. Sentencia de 6 de diciembre de 2001. Serie C No. 90, párr.
33, y Supra nota 156, párr. 136.
34
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138. En suma, siendo que el Estado ha suspendido el proyecto eólico Hoja Verde, el mismo ha
subsanado su eventual responsabilidad, dado que no existe un proyecto empresarial en ejecución.
139. Por otro lado, este colegiado —en su labor jurisprudencial— ha determinado que la ausencia
de un proceso de consulta previa no solo afecta el derecho a la propiedad ancestral indígena 196,
sino que tal acto, en su calidad de pluriofensivo, afecta tanto el derecho a la propiedad indígena,
su identidad cultural y su vida digna 197. En el caso en concreto, tal y como se desprende de la
plataforma fáctica, la ausencia de un proceso de consulta previa, llevó a la República de Comala
a ordenar la paralización de las operaciones del proyecto Hoja Verde198.
140. Tanto este Tribunal, en el caso del Pueblo Kaliña y Lokono vs. Surinam, así como la CIDH
en el Informe Temático 1/19199, han estipulado que es necesario: i) realizar intervenciones
informando plenamente a los miembros de estas comunidades de las acciones a realizar; así
como: ii) adoptar medidas para dotar de un marco regulatorio las actividades y el
procedimiento de consulta200. Sin embargo, es preciso señalar que la Corte exigió las medidas
anteriormente citadas, toda vez que las empresas no suspendieron sus operaciones, a diferencia
del asunto que nos convoca, en el que se ha suspendido el proyecto Hoja Verde a pesar de las
implicancias económicas y sociales de esta paralización.
141. En esta línea de ideas, es menester traer colación la opinión del honorable magistrado
interamericano, Humberto Sierra Porto, al referir que la relación oportuna de la consulta previa
no debe circunscribirse a la etapa previa, sino que, además, comprende todas las etapas de un
proyecto desde su inicio y ejecución hasta el cierre, de forma independiente una de la otra,
posibilitando realizar una consulta en cada fase201.
142. De esta forma resulta posible colegir que el deber de realizar una consulta previa se
actualiza en cada etapa del proyecto, y que si bien en el caso en cuestión no ha sido realizada de
forma anterior, no inhabilita que pueda llevarse a cabo a la fecha este procedimiento. Para tal
195
Corte IDH. Caso Caballero Delgado y Santana Vs. Colombia. Excepciones Preliminares. Sentencia de 21 de
enero de 1994. Serie C No. 17, párr. 44.
196
Supra nota 35, párrs. 159-160.
197
Ibíd, párr. 212.
198
Hechos del caso, párr. 68.
199
CIDH, Relatora Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales “Informe Empresas y
Derechos Humanos: Estándares Interamericanos” OEA/Ser.L/V/II CIDH/REDESCA/INF.1/19.1 de Noviembre de
2019.
200
Supra nota 58.
201
Voto Conjunto De Los Jueces Humberto Antonio Sierra Porto Y Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot Caso
Pueblos Kaliña y Lokono Vs. Surinam Sentencia de 25 de Noviembre De 2015. Fondo, Reparaciones Y Costas.
35
AE-555

propósito, se instaló una Mesa de Diálogo Multisectorial entre ambos actores lo que se traduce
en una primera convergencia positiva que podría arribar en un convenio que garantice el derecho
a la consulta previa de la Comunidad Rumi.
143. En definitiva, este Tribunal debe proceder como en el caso García Ibarra y otros vs.
Ecuador, donde señaló que una reparación posterior —como lo es la suspensión del proyecto en
el caso en cuestión— si bien no inhibe a la Corte para conocer un caso que ya se ha iniciado bajo
la CADH, puede conducirla a no pronunciarse sobre determinados hechos o consecuencias, por
considerar innecesario entrar en el análisis de fondo de determinadas violaciones alegadas en un
caso concreto cuando encuentra que han sido reparadas202.
144. Por lo tanto, al haberse subsanado la ausencia inicial de consulta previa, no corresponde que
este Tribunal declare responsable internacionalmente al Estado en dicho extremo.
G.2.1. Del respeto a la identidad cultural Rumi
145. De los fácticos del caso se desprenden declaraciones que afirman la destrucción de sitios
sagrados y alteración de modos de subsistencia Rumi a causa de los impactos negativos del
proyecto203. Sin embargo, cabe señalar que no se ha especificado la naturaleza de estos sitios, o
qué actividades se han imposibilitado. Este requerimiento es indispensable, dado que cada
comunidad indígena posee una particularidad distinta. Por ejemplo, algunas conciben sitios
sagrados a los que se encuentran vinculadas con el agua 204, otras zonas sagradas tienen
vinculación con la caza205; no obstante, en el presente caso no se ha especificado la trascendencia
de algún lugar en concreto que permita advertir el daño ocasionado a la identidad cultural Rumi.
146. De esta forma, queda demostrado que nuestro Estado, en el alcance de sus posibilidades,
respetó el derecho a la identidad cultural de la comunidad Rumi.
G.2.2. De las implicancias del procedimiento arbitral internacional
147. Paralelamente a lo ya mencionado, el CIADI ha emitido un laudo que estima a esta agencia
como responsable por el incumplimiento del Tratado Bilateral celebrado con el Estado de
Macondo, en donde se faculta a GL a decidir de forma unilateral si continúa ejecutando el
proyecto. Frente a esta incertidumbre, corresponde al Estado encontrar consenso entre las

202
Corte IDH. Caso García Ibarra y otros Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 17 de noviembre de 2015. Serie C No. 306, párr. 102.
203
Hechos del caso, párr. 37.
204
Supra nota 30, párr. 159.
205
Supra nota 35, párr. 246.
36
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comunidades y las empresas a efecto de evitar un clima de conflicto social como los
renombrados casos de Bagua, la Oroya, las Bambas y Tía María, entre otros respecto a la
República peruana.
148. En asunto que nos convoca, la reanudación de las operaciones de la empresa GL se
encuentra supeditada a la regularización de procedimientos internos que validan y autorizan su
funcionamiento, reiterando el compromiso de realizar un proceso de consulta previa acorde a
nuestra legislación interna y a los parámetros internacionales en la materia, con el fin de asegurar
un acuerdo Estado-comunidad.
149. De este modo, queda demostrado que Comala ha logrado compatibilizar los derechos
humanos con el derecho internacional de inversiones, en razón a que ejecutará el laudo del
CIADI, dándole posibilidad a la empresa GL de reanudar sus operaciones en la medida que se
obtenga una licencia social previamente, bajo los parámetros de la CADH.

V. PETITORIO
150. Por todos los argumentos de hecho y de derecho anteriormente expuestos, la República de
Comala solicita respetuosamente a la honorable Corte Interamericana de Derechos Humanos
estimar las excepciones preliminares interpuestas, absteniéndose de revisar el fondo del asunto;
y, de no ser admitidas estas, en primer lugar, declare que el Estado de Comala no es responsable
internacionalmente por la violación a los derechos establecidos en los artículos 4°, 5°, 8°, 17° y
25° de la CADH en lo concerniente a las presuntas vulneraciones de los señores Pedro Arguedas,
Florentino García, Alfonsina Vallejo y César Arguedas.
151. En segundo lugar, de igual forma, se declare la no responsabilidad internacional del Estado
de Comala por la presunta vulneración de los derechos previstos en los artículos 4°, 8°, 21° y 25°
del Pacto de San José en relación a los miembros de la Comunidad Rumi. Todo lo anteriormente
señalado, deberá ser declarado por nuestro cabal cumplimiento de las obligaciones generales
consagradas en los artículos 1.1 y 2 de la CADH.
152. Finalmente, la República de Comala, consciente de que la contraparte —al amparo del
artículo 63.1 de la CADH— puede demandar medidas de reparación, solicita a este honorable
Tribunal desestimar el pago de reparaciones, costos y costas, al haberse demostrado la ausencia
de responsabilidad internacional del Estado de Comala.

37
AE-555

VI. BIBLIOGRAFÍA
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38
AE-555

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39
AE-555

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