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Grises

Guillermo Tejada Álamo es un poeta burgalés que busca una poesía personal y libre, reflejando una concepción existencialista de la vida. Sus poemas abordan temas de amor, soledad y la búsqueda de conexión humana, utilizando un lenguaje cotidiano pero profundo. La obra invita a una lectura reflexiva y meditativa, destacando la fragilidad y belleza de las emociones humanas.
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Grises

Guillermo Tejada Álamo es un poeta burgalés que busca una poesía personal y libre, reflejando una concepción existencialista de la vida. Sus poemas abordan temas de amor, soledad y la búsqueda de conexión humana, utilizando un lenguaje cotidiano pero profundo. La obra invita a una lectura reflexiva y meditativa, destacando la fragilidad y belleza de las emociones humanas.
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Guillermo Tejada Álamo

POEMAS
GRISES.

-1979-

INTRODUCCIÓN:

Guillermo Tejada Álamo es un joven poeta burgalés, quien, al margen


de todos los “cotos” literarios, comerciales e ideológicos, trata de ha-
cer una poesía personal y libre, donde el concepto, el ritmo y el senti-
miento, juegan un importante papel.
Una cierta concepción existencialista de la vida se refleja en toda
su poesía que, a pesar de lo corriente de sus palabras trata de ser
una poesía humana y actual en todos sus aspectos.
Es una poesía para leer despacio. Con fuerza. A veces, incluso, con
dramatismo. Meditando.

P.D.:

La edición actual respeta el contenido original, aunque no el


orden,
ni la agrupación, por motivos de aprovechamiento del espacio.

A mis padres-1979.

ÁBREME TU CORAZÓN…

Ábreme tu corazón
para que pueda entrar
de zapatilla blanca;
para que pueda dentro mirar
los rincones oscuros
donde no anduvo nadie.
Ábreme tu corazón, y guíame
hacia el trono azul,
donde todos esperan sentarse,
y aún no se sentó nadie.
Ábreme tu corazón,
y, una vez dentro,
¡ciérralo,
que no entre nadie!.
EN EL RÍO…

Cuchillos de oro
y ondas de plata,
los rizos de tu pelo
y tu mirada.

Labrador, que vas por el campo,


no mires a mi amada.

Qué bonito es el río


y tú dentro del agua,
tus manos en las olas
barcos de nácar.

Labrador, que siegas amapolas,


no mires a mi amada.

Mi amor está en el río,


lo lleva el agua;
mi amor, sirena de oro,
ven, no te vayas.

Labrador, que vas por leña verde,


no mires a mi amada.

-1-

YA SE ROMPIÓ LA RAMA…

Ya se rompió la rama
al posarse en ella
con suave pie la brisa
de una tarde serena.
¡Qué fuerte parecía!.
¡Qué frágil por ser bella!.
¡Qué verde presumía!.
¡Y mañana tan seca!.
Tú rompiste los lazos
de mi amor sin gran pena
al pasar por tu frente
la sombra de una idea.
¡Qué fuertes parecían!.
¡Pero qué débiles eran!.
¡Cuánta tristeza en vano!.
¡Cuánta poesía en penas!.
Tú rompiste mis sueños
en la esperanza incierta
con otros sueños tuyos
por otro ser de piedra.
¡Cuántas luces perdidas!.
¡Cuánta herida, y qué negra,
en mis días, y en la noche
cuánta lágrima suelta!.
Ya se rompió la rama;
se rompió por ser bella
al golpe de una brisa
en la tarde serena.
¡Qué fuerte parecía!.
¡Qué frágil por ser bella!.
¡Qué verde presumía!.
¡Y mañana tan seca!.

-2-

SOÑANDO Y ESPERANDO…

Tú, mujer,
en un rincón del Mundo, del Espacio,
esperando;
como las rocas de la playa
esperan los embates de la mar;
como la hierba de mayo en la montaña
espera los dientes del cordero blanco;
como las aguas del río que en la noche
esperan de la Luna el beso y el abrazo;
como el átomo; como el ser; como la noche…
soñando…
Yo, hombre,
en el rincón de un cuarto, inmóvil,
soñando;
como la dura roca de la cumbre alta;
como el tronco estático del árbol;
como el filo del metal cortante;
como el Sol; como la luz; como el Espacio…
esperando…
¡Soñando y esperando, mujer!.
¡Soñando y esperando!.

TÚ ESTÁS DORMIDA…

Cierro los ojos;


te veo, tú estás dormida;
te contemplo…
y paro el tiempo.
Abro los ojos,
despiertas;
anda el reloj;
ríes, hablas y piensas,
todo por él;
¿por qué?;
no lo sé,
dímelo.
Mi voluntad te persigue; te coge;
te encarcela en mi mente;
la tuya no resiste; no se opone;
pero se va indiferente.
Y yo te llamo;
te grito…
Tú no vuelves.
¡Extraña dimensión que nos separa,
que no puedo pasar; tú sí; -3-
pásala y vente!.

DÍA Y NOCHE SIN TI.

(Día).

Tengo mis garras doloridas


de arañar el cristal en que te envuelves,
y mi alma penando en el deseo
de imposible presente.
Tengo la piel de mis zapatos rota
de seguir el misterio en que te mueves,
y tu imagen metida en mi cerebro
estallando en mi frente.
Son las cinco de la tarde.
Las manos del reloj avanzan lentamente,
hasta encontrar la noche.
(Noche).

Echo a volar mi fantasía,


y acaricio tu cuerpo suavemente
con las yemas de los dedos para no romperlo;
te estrecho dulcemente.
Imagino tu pelo en mi almohada,
y el calor de tus senos al moverte;
te recorro beso a beso en tus contornos;
te poseo; te duermes.
Son las seis de la mañana.
La noche que es mi amiga me protege.
Y el tiempo sigue andando hacia el futuro,
de donde nunca vuelve.
Entra el Sol por la ventana.
Entra la Aurora cargada de presente.
Son las ocho; no estás.
Y comienzo de nuevo a arañar el cristal en que te envuelves.

-4-

Mujer…

Gemías en mis brazos


con gritos de leona herida.
-Mujer, dame agua, tengo sed.
Tengo sed de tanto caminar sin rumbo…-
La Luna y las estrellas
empiezan a subir ya por la cuesta
y estarán con nosotros…
-Mujer, espera, no te vayas;
voy sin luz,
y no veo de tanto caminar de noche…
No veo las piedras ni el camino.
Estoy solo.
Solo;
y tengo miedo de mi propia soledad.
¡Mujer, espera, no te vayas!.
………………………………….
Sus ojos en la noche me taladran;
-Hombre, me dice,
pides agua, luz y compañía,
y tú…¿qué das?.-
No puedo contestarla; no lo sé.
Intento decir algo; no lo sé.
El grito se me ahoga en la garganta:
-“Mujer”…-
Sus besos en la noche se me pierden.
Sus huellas en la noche se me van.
-“Mujer”…-

TIEMPO DE SEMBRAR.

Quisiera romper el surco en tu regazo,


y roturar en tu vientre a mi manera;
y esparcir la semilla, y abonarla;
cuidarla hasta la siega.
Mujer, vente conmigo; es el otoño;
el campo está a la vuelta;
la tierra esta madura, y el arado;
la reja está dispuesta.
Mujer, vente conmigo; es el otoño;
es tiempo de sembrar;
de preparar cosecha.

-5-

SI TÚ NO ME DAS LUZ…

Si tú no me das luz, mujer,


cómo quieres que mi vida resplandezca.
Si tú te niegas a coger mi mano,
cómo quieres que vaya acompañado.
Mujer, tuya es la culpa; tú lo sabes;
por ti voy dando tumbos en la vida;
por ti mi reloj está parado en el pasado.
¿Por qué voy yo a cultivar la tierra,
si aun no sé si viviré en verano?.
Largo es el camino, mujer,
tú lo has querido.
¿De qué te quejas, pues?.
¿Acaso es culpa mía?.
El sí y el no se mezclan en mi vida,
como el Sol en el agua del camino.
Soy la duda; oscuridad; sin ti
voy a merced de las furias del Destino.
¡Si tú no me das luz, mujer,
cómo quieres que mi vida resplandezca!.

DÉJAME…

Déjame poner mi mano en tu regazo,


y dame tu calor, mujer, para guardarlo.
Déjame coger el beso de tus labios,
y dame de tu aliento mentolado.
Déjame poner mi cuerpo entre tu cuerpo,
y déjame vivir, mujer,
/ el sueño de tus brazos.

RECUERDO.

Todavía vivo de tus besos,


y recuerdo nuestras noches, enlazados,
con tu cara y tu cabello enmarañado
entrando en su negrura por mi cuerpo.
Tu cuerpo palpitaba, unido al mío,
y tu alma y mi alma se abrazaban,
paradas en el tiempo.
Sólo nuestros pies andaban,
contando los mosaicos por el suelo
al compás de la música.
Tu silencio y mi silencio unidos,
fundíanse en un beso.
¡Noche de amor; oscuridad…!.
¡Todavía conservo tu silencio!. -6-

¿RECUERDAS, MUJER…?

¿Recuerdas, mujer,
aquella vieja habitación
del viejo hotel
en la estación,
donde a ti te pidieron el carnet
para poder entrar?.
¿Recuerdas, mujer,
nuestro encierro solitario
de siete largos días,
para poder buscar la libertad,
que aquí, en España, no existía?.
¿Recuerdas?.
Apenas si salíamos.
Apenas si comíamos.
Sólo dormir y amar.
Amar…
Y amar.
En una vieja cama de madera,
con un viejo espejo de testigo.
Un solo café de vez en cuando,
y una tibia ducha de dos francos,
entonaban de nuevo nuestros cuerpos
para seguir amando.
¡Jugando en el amor!.
¡Como en las viejas películas francesas!.
¿Recuerdas, mujer?.
168 horas de libertad casi completa.
1080 minutos de amor no censurado.
De amor real.
Del que se da en la vida.
Libre de trabas y empalagos,
que aquí se criticaba y prohibía.
¿Recuerdas?...
¡En el andén
tus padres te estaban esperando!.

-7-

QUISIERA…

Quisiera parar mi reloj en este instante,


-en el ahora mismo-,
y esperar en el tiempo tu llegada
sentado en el camino.
El camino nos lleva; nos arrastra.
El camino se mueve con nosotros mismos;
porque somos dos puntos diferentes,
ya que distinto fue el momento en que salimos;
-y somos momentos diferentes,
porque también el espacio era distinto-.
Las curvas nos acercan; nos separan;
porque largo y quebrado es el camino;
pero lejana es tu voz en el espacio,
y lejano es también tu grito en mis oídos.
Mas, cuando llegues, mujer,
al lugar en que yo vivo…
Cuando te acerques, mujer,
al lugar en que yo existo…
Otro estará en mi lugar.
Otro ocupará mi sitio.
Cualquiera; no importa quien.
Él recogerá tu grito.

ENSUEÑO.

El coche dibujaba de azul mis pensamientos,


que la Luna, reflejada en el cristal iba leyendo.
El coche iba a 120.
A 120 volaban también mis pensamientos.
Y a 120 ibas tú…, metida en ellos.
Pero yo no iba a 120.
Yo quedaba rezagado en el asiento.
Tú marchabas delante; yo detrás;
escribiendo mis penas sobre el verso.
Tú, cruzando los aires en idea.
Yo, fumando un cigarro sobre el suelo.
¡Discordancia de seres no encontrados,
viajeros en el espacio, y en el tiempo!.
Yo quedaba allí; y tú…
lejos de mí, en el lugar y en el momento.

-8-

VENÍAS A MI CUARTO…

Venías a mi cuarto por las tardes


buscando calor y protección;
buscando triturarme y encontrarte algo.
Venías a mi cuarto en la penumbra
buscando amistad y comprensión;
buscando el cariño y la fuerza de mis brazos.
Yo te lo di, mujer; tú lo sabías.
¿Por qué marchaste, pues,
dejando el aire tiritando?.
Venías a mi cuarto, y yo esperaba…
¡Éramos dos buscando algo!.

CONTIGO, MUJER…

Me encerraré contigo, mujer;


sólo contigo;
cantando y soñando lo vivido;
soñando y viviendo lo futuro;
viviendo y pensando lo existido.
Me encerraré contigo, mujer;
sólo contigo;
en una caja de pino negra y triste,
dejando morir la luz al infinito.
Tu destino y mi destino, unidos
al soplo constante del pasar del tiempo,
olvidando la sombra de los muertos-vivos
que existen con nosotros.
Allí juntos, mujer, esperaremos,
nuestras nadas fundidas en un sino,
y en la nada de la Noche unidas,
el Eterno Infinito.
¡El Eterno Infinito, mujer, esperaremos!.
¡El Eterno Infinito!.

A UNA PASEANTE SOLITARIA.

Destilabas soledad en tu silencio,


y en tus largos paseos por la orilla,
esperando descubrir en el rumor del mar
el ritmo de una suave melodía.
Abanicos de espuma de cristal
creaban en las rocas sintonía,
llenando tus oídos silenciosos
de miles de dulces fantasías.
¡Ah, el mar!, pensabas,
tejiendo mil quimeras en tu vida.
¡Ah, el mar!, soñabas,
buscando en tu mirada lejanía. -9-

PASASTE, AMOR…

Pasaste, Amor, delante de mi casa,


raudo y veloz,
sin importarte nada.
Sin mirar hacia atrás,
en donde estaba yo,
detrás del cristal de la ventana.
Perdí tu tren en la estación;
le vi arrancar;
tenía la maleta al lado.
¡Aún espero, Amor,
que vuelvas otra vez
a cruzar mi poblado!.

A MI HIJO…
Agarra, hijo tus brazos a mi cuello,
y agarra fuerte,
porque la cuesta es dura
y el camino es largo.
Rocas y espinos cubren la montaña.
¡Pero no importa!.
¿Ves la gente que sube la ladera?.
Algunos hay arriba; ya llegaron.
Otros van a mitad.
Nosotros empezamos.

SI UN DÍA…

Si un día me ves en el borde del camino,


caído,
y me ves solo,
no te pares,
anda y sigue,
sólo fue que se cumplió el destino.
Pero, si un día me ves en el borde del camino,
y al lado está mi hijo,
para, por favor,
detén tu marcha;
no sigas;
piensa que a mi lado hay sólo un niño.

-10-

TENÍA DOS OVEJAS…

Tenía dos ovejas, Señor; tú lo sabías.


Sólo dos.
Dos ovejas…
que eran toda mi luz y compañía.
Mi única esperanza.
Mi única alegría.
Ellas eran todo en el Mundo para mí.
Eran todo lo que yo tenía.
Pero, un día, Señor, apareciste tú,
que tenías inmensos rebaños en tus montes,
y, aprovechando cuando yo no estaba,
de noche y a traición,
cogiste una.
¡La mayor!.
¡La más querida!.
No pediste permiso para ello.
-Tú no lo pides-.
Ni te importó tampoco lo que yo pensara.
-Te era igual-
Era vieja, pensaste;
no da lana;
y, sin dudarlo ni una vez, te la llevaste,
dejándome en la nada.
Es cierto que era oveja vieja.
Es cierto que ya no daba lana.
Ni leche.
Ni carne.
Ya no daba nada.
Pero yo la quería, Señor.
¡Era mi padre!.
¡Era todo mi ser en las entrañas!.
¡Todo!.
Y tú me lo robaste
de noche y a traición
sin importarte nada.
…………………………………..
………………………………….
¿Te acuerdas, Señor,
que tú a David
por algo parecido castigaste?.
¿Te acuerdas, Señor?.
¡Oh, Dios, si yo pudiera…!.
¡¿O es que sólo me queda perdonarte?!.
……………………………………

-11-

A MI MADRE.

La Luna;
una.
Madre;
sólo una.
El Sol;
luz.
Madre;
sólo tú;
El mar;
azul.
El cielo;
toda tú.
Amor;
búsqueda;
protección;
luz.
Madre;
sólo una;
tú.

A MI PADRE.

Tenías que morir


para sentirme hombre…
y me he sentido.
Lo que no hizo, ni un hijo de verdad,
ni dormir con cien mujeres.
Lo que no hicieron treinta años de lucha y soledad,
de penas y placeres;
lo hiciste tú en un momento
cuando te vi caído.
Yo no sabía lo que era la vida en realidad;
ni tampoco la muerte.
-Para mí sólo morían los demás-.
¡Pero tuviste que morir
para sentirme hombre…
Y me he sentido.

-12-

CINCO ESTRELLITAS…

¡Cinco estrellitas, madre,


quién las tuviera!.
¡Quién estuviera en la Luna,
para vivir junto a ellas!.
¡Cinco caballos blancos,
cinco caballos!.
¡Quién los pudiera tener,
para correr por el campo!.
………………………………
Madre, mi libertad,
¿la viste por algún lado?.
………………………………
¡Cinco besos robados,
quién los pudiera!.
¡De aquella niña morena,
que vive por la ribera!.
¡Cinco barquitos, madre,
cinco barquitos!.
¡El mar se va por la noche,
a dormir sobre la arena!.
……………………………….
Madre, tú en mi vida,
¿encontraste algo en ella?.
……………………………….
¡Cinco rosas de sangre,
soñé con ellas!.
¡Iban creciendo en mi pecho,
en el tiesto de las penas!.

-13-

¡ CASTILLA !

Castilla, digo, y, al decirlo,


mi fantasía loca volando corre a verte.
Castilla, digo, y, al llamarte,
en andrajoso estado te vienes a mi mente.
No quiero; no puedo verte.
Me rebelo a creer…Me duele…
Me duele mucho al verte.
Me duelen las entrañas aquí dentro.
Me duele aquí tu alma.
Me duele tu presente.
¡Qué te hicieron, por Dios!.
¿Quién destrozó tu juventud ardiente
y olvidó tu futuro?.
¿Quién dejó que en su pasar el tiempo
marchitara tu frente?.
¿Quién? ¡Por Dios!.
¿Quién te robó la fuerza de tu cuerpo,
hambriento de presente?.
¿Quién te hizo dormirte en tu pasado?
¿Quién, mi Bella Durmiente?.
¿Es que no estaban tus hijos?.
¿Es que no estaba tu gente?.
¿No vieron
que en tu regazo ardiente,
hambriento de futuro,
abortaba el presente?.
¡No lo vieron! ¡Por Dios!
Castilla, digo, y al decirlo
-sin pueblos y sin gente-
me duele aquí; me duele hondo.
Me duele tu presente.
¿En dónde están tus hijos?.
¿En dónde está tu gente?.
¿En dónde están tus pueblos?.
¿Dónde está tu presente?.

-14-

CASTILLA…

Castilla…
Vieja y triste Castilla,
con su testuz erguida y sus ropajes negros.
Morena y seria como sus mujeres.
Como sus hombres…
pocas palabras y hondos sentimientos.
Castilla durmiendo en su pobreza
desafía el paso de los tiempos,
y con amor triste nos ama.
¡Cuánto nos ama, madre!.
¡Cuánto!.
Es triste y pobre…;
pero es rica.
¡Qué grande es,
y qué rica me parece cuando da!.
¡Cuando da…,
da todo lo que tiene!.
Pero que pena me da que no sonría.
Qué pena me da que no sea joven.
Qué pena me da que no sea rica.
Mas no importa, madre, ya verás,
entre todos la haremos sonreir;
la haremos joven;
grande y rica.
Y entonces reirá, ya lo verás;
reirá como otra;
y seguirá siendo la misma.
Y nosotros reiremos con ella, pues será feliz;
feliz y grande;
grande y rica.
Pero la más grande de todas, ya verás.
¡La haremos grande!.

-15-

CASTILLA, ABRE TUS PUERTAS…

Castilla, abre tus puertas, vengo a verte;


vengo cansado de tanto caminar.
Vengo cansado de tanto recorrer el Mundo;
de tanto odio; de tanta soledad.
Madre, abre tus brazos, vengo a verte;
vengo cansado y quiero descansar.
Mi corazón es viejo, y ya flaquea;
madre, abre tus brazos, dame fuerzas;
¡quiero lograr la paz!.
YA VA SIENDO HORA…

Ya va siendo hora, hermanos,


de dejarnos de sueños y de glorias;
de dejarse de engaños y de Historias,
y amargos despertar.
Ya va siendo hora, hermanos,
de coger los arados y las novias,
los carros y las yuntas
y empezar a sembrar.
Olvidemos la Historia que nos cuentan;
los cuentos que fabrican
sin ninguna verdad.
Levantad la cabeza hacia el Presente;
no miréis hacia atrás.
Levantad la cabeza hacia el Futuro,
y empecemos a andar.

-16-

SUYA ES LA TIERRA, SEÑOR…

Suya es la tierra, Señor,


y suyas son las espigas del sembrado;
suyos los árboles;
suya la casa;
y suyos son los aperos y el ganado.
En cambio yo, Señor…
yo sólo tengo
las bocas de mis hijos,
mis piernas y mis brazos.
Suya es la tierra, Señor,
y suyas son las montañas y los páramos;
suya la sombra;
suyo el molino;
y suyos son los caminos y el mercado.
En cambio yo, Señor…
yo sólo tengo
el salario que me da,
mi voz y mi trabajo.
Suya es el agua, Señor,
y suyos son el horno y el establo;
suyas las leyes;
suya la capilla;
y suyas son las flores y los pájaros.
En cambio yo, Señor…
yo sólo tengo
el aire que respiro,
mis hijos y mis brazos.

ME SIENTO UN HOMBRE DE BARRO…

Me siento un hombre de barro


entre los hombres de paja;
y soy un hombre de paja
entre los hombres de barro.
¡Qué razón tenías al decírmelo!.
¡Qué razón tenías!.
¡Quizás se deba…
a una maldición terrible de los dioses
este suplicio tantálico
de querer ser y no poder…;
por querer ser a la vez…;
y así ser eternamente un ser partido;
o dos mitades de ser,
unidas con saliva y barro!.
-17-

COGERÉ LAS ESPIGAS EN VERANO…

Cogeré las espigas en verano


y amasaré pan.
Amasaré pan en mi casa
con mis manos,
y habrá comer para todos.
Podaré las encinas en otoño,
y encenderé lumbre.
Encenderé la lumbre en mi casa
con mis manos
y habrá calor para todos.
Ordeñaré las ovejas en invierno,
y coceré leche.
Coceré la leche en mi casa
con mis manos
y habrá beber para todos.
Y, cuando venga la primavera,
mi hogaza será de todos;
mi lumbre será de todos;
mi taza será de todos.
Caminante,
cuando pases por mi puerta,
no preguntes; para y entra;
porque mi casa es tu casa.

SEMENTERA.

Voy rasgando las entrañas de la Tierra,


y arañando su redondo vientre,
con mi joven arado de madera.
Tiempo de sembrar; de sementera.
Tiempo de esperar; tiempo de espera.
Año tras año con mis manos,
con el saco al hombro, y por las tierras,
entierro en la semilla la esperanza:
La esperanza de ver cosecha nueva.
Tiempo de presente y de futuro.
Tiempo de sembrar; tiempo de espera.
¿Vendrán este año las heladas,
o las lluvias de abril y el sol de mayo?.
Espera, labrador, tus ojos fijos,
mirando, sin ver, el horizonte;
y una pregunta metida en tu cabeza:
“¿Será este año”?.
Espera, labrador;
espera…

-18-

CANSANCIO.

Me duelen los ojos.


Me martillea el cerebro.
Estoy cansado…
Estoy cansado de meter mis ojos
en la oscura tinta de las letras largas,
¡sin entender nada; o casi nada!.
Estoy cansado de escuchar palabras,
discursos bonitos y frases complicadas,
¡sin entender nada; o casi nada!.
Estoy cansado de aguantar sentado
durante horas y horas empalmadas.
Cansado de mirar paredes…;
de buscar en las gentes caras raras…,
¡sin entender nada; o casi nada!.
Oigo voces. Me duelen los oídos.
Me duele la cabeza y las espaldas.
Intento comprender…; y sigo…
¡sin entender nada; o casi nada!.

YO HE VISTO…

Yo he visto la pobreza andar,


y unos muñecos de goma que corrían de ella.
¡La ciudad es muy grande,
y el campo es muy grande para ella!.
Yo me acerqué y le hablé,
y olí el olor a mugre de su ropa vieja;
ella me enseñó su cara triste y amarilla,
y me dijo al oído, con palabras muy quedas,
“que detrás venían sus hijas sollozando,
con las manos muy abiertas”.
¡La ciudad es muy grande,
y el campo es muy grande para ella!.
Ella me enseñó su cara triste y amarilla,
y me dijo al oído, con terrible franqueza,
“que detrás venían sus hijos blasfemando
con las manos muy dispuestas”.
¡Yo he visto la pobreza andar
y a unos muñecos de goma que corrían de ella!.

-19-

LO EXIGE NUESTRA DIOSA SOCIEDAD.

-Con cariño para todos los niños del Mundo,


y recordándoles que todos somos descendientes
de “los Ilustrados”.

¡Pobre chaval!.
¡Pobre pequeño niño, e indefenso,
que, sin poder querer,
te has de mover a los vaivenes de los astros!.
-(¡Y de lo que no son astros!)-
Todo esto pienso,
sentado en la mesa de mi estudio,
recordando las miles de caras infantiles,
ajenas a todo cuanto pasa y las rodea.
¡Si tú supieras, niño,
lo que, sin tu saber, se está tramando!.
¡Si tú supieras, niño,
que hasta tus mínimos deseos están ya programados!.
Estás en nuestras manos.
En las manos de esa gente mayo,
que te habla y te sonríe,
y que, sin tú saberlo,
desde que ves la luz
te estamos fabricando.
Triturando.
Haciendo a nuestro modo.
Y a nuestro modo te estamos destrozando.
¡Porque tienes que ser como nosotros fuimos:
una pequeña figura de saliva y barro,
a quien todo le estaba prohibido,
porque todo en el Mundo era pecado!.
Por eso, sin querer, tal vez te odiemos.
Porque si tú quisieras…
Si tú quisieras, podrías ser algo distinto.
Otro.
Algo mejor. Más elevado.
Tú tienes toda una vida por delante,
y nosotros no.
Pero no podrás querer.
No podrás querer, porque nosotros no te dejaremos.
¡Tienes que ser como nosotros fuimos,
y hacer las mismas payasadas!.
Nosotros no queremos novedades.
Nos son incómodas.
Frustrantes.
¡Faltaba más!.

-20-

Sí; ya sé que nos falta humanidad;


y que no somos objetivos al juzgarte,
ni al hacer contigo;
que nos importa poco lo bueno que hay en ti.
¡Es más cómodo seguir haciendo sin pensar!
Pero, ¡cuidado!, chaval, no te rebeles;
te cortaríamos la cabeza en mil pedazos;
como lo exige nuestra Diosa-Sociedad;
como lo exigen nuestros Yos vacíos.
Siempre ha sido así;
y así seguirá siendo,
mientras alguien de nosotros quede vivo.
¡Faltaba más!.
Nos importa poco, si es lo bueno,
o si es lo peor que existe para ti.
No nos importa nada.
Ni lo que tú pienses.
Ni lo que tú opines.
¡Todo está programado!.
¡Preparado!.
¡Basado en la “Experiencia”,
-(“Eterna Juventud”)-,
y en nuestra inmóvil inercia hacia el pasado!.
Pero no se te ocurra rebelarte.
¡Estaría bueno!.
¡Poner en peligro nuestra propia Sociedad,
-“ que nunca se equivoca”-!.
“La mejor”, según dicen los libros,
-“y los que están arriba”-.
Pero no te preocupes; de mayor
tú también podrás decapitar a otros.
Siempre ha sido así,
y así seguirá siendo, mientras alguno de nosotros viva.
Al menos que ocurra algún milagro.
Cosa que no creo.
O al menos que tú nos puedas a nosotros.
Cosa que tampoco creo.
¡Si tú supieras, niño,
lo que, sin tu saber, se está tramando!.
………………………………………………
………………………………………………

-21-

NOCHE DE DICIEMBRE.

Hace frío, hermanos; mucho frío.


Apretujaos todos a la lumbre, y echad leña.
Que la llama suba alta.
Que las chispas trepen por el fuego,
hasta verlas salir por el tejado.
Hace frío, hermanos; mucho frío:
Fuera nieva.
En las calles ya no hay nadie.
Sólo el fantasma del frío habita en ellas.
Cerrad todas las puertas.
Trancad todas ventanas.
Que no quede libre un solo hueco,
por donde pueda entrar el aire en la casa.
Hoy, hasta las tejas se congelan solas
llorando tristes su lágrima helada.
Echad más leña, hermanos;
traed ramas.
Que las llamas suban alto.
Hasta verlas salir por el tejado.
Y arrimad los pies hacia la lumbre,
hasta sentir en vuestra piel las ascuas.
Calentaos, pequeños; calentaos.
Coged de ved en cuando calor de entre las llamas;
y guardad; se acaba pronto.
Aprovechad; las sábanas están heladas.
Hace frío, hermanos; mucho frío.
Hoy hasta las piedras desean esconderse,
buscando un hueco entre la tierra helada.
Calentaos, pequeños; calentaos.
El frío…
El frío es más frío en casa de los pobres.
Más frío…
¡Las sábanas están heladas!.

-22-

MI POEMA.

Yo no canto canciones,
ni escribo bellos poemas;
escribo versos simplemente.
Versos salidos del hombre y de la tierra.
Versos que expresen mis deseos;
los ajenos;
que hablen del hombre y sus miserias.
Versos que traten de hacer algo;
de pegar hondo en la gente;
de arañar…;
que hablen del Mundo y sus problemas.
¡Para que cantar, habiendo hambre,
al Sol y a las estrellas!.
Yo uso todas palabras;
no establezco clases sociales entre ellas;
y, si las establezco…,
prefiero las del pueblo.
Las que dicen las cosas sin rodeos;
las que piden las cosas sin dar vueltas;
las que pretenden hechos, no promesas;
su belleza está en su fuerza.
¡Belleza creada con hambre y con miseria
no puede ser Belleza!.
Yo no canto canciones,
ni escribo bellos poemas;
escribo versos simplemente.
¡Belleza sin libertad
no puede ser Poema!.

AQUELLOS HIJOS, MADRE…

Aquellos hijos tuyos,


que murieron de noche entre pinares,
o cayeron al alba entre las piedras…
¡Aquellos hijos, madre,
murieron lejos de ti,
sin poder tú consolarles!
Aquellos hijos tuyos,
que no cometieron más pecado
que el pecado de amarte,
hoy piden para sus hijos
la parte que tenían en tu herencia:
¡Aquella que les fue quitada
ilegítimamente y por la fuerza!.

-23-

A UN GORRIÓN.

Me veo en ti, perdido entre los copos,


sin poder volar; muriendo de hambre;
sin tener donde ir; estando sólo;
llorando, helado, encima de una alambre.
Los demás pájaros marcharon todos;
tú estabas soñando con la tarde
y ella te engañó, vino de negro;
ahora mueres llorando con pesares.

SI YO PUDIERA…

Si yo pudiera volver
otra vez en el contar del tiempo.
Si yo pudiera volver…
¡Ay, si pudiera volver!.
¡Otro sería el lamento!.

DESPERTAR.

Alba triste
en alma humilde,
que espera la madrugada.
Calle larga
de gentes soñolientas,
que miran por la ventana.
Amargo despertar de un sueño
en una casa olvidada.
Tristeza mojada en lluvia.
Tristeza mojada en lágrimas.

CUANDO LOS SUEÑOS…

Cuando los sueños del pasado


quedaron en el camino.
Cuando en nuestro presente
sólo cabe un “ Dios mío”.
-¡”Dios mío!.
¿Qué traerá el futuro
en este negro destino”?-.

-24-

¿SOY…?.

No quiero la miel amarga, que los dioses


conceden de vez en cuando a los mortales.
Es puro engaño.
Absurda fantasía.
Es un mojar de labios,
que amarga más la boca
después en la caída.
Soy ser humano.
Soy el no saber por qué, ni para qué,
más allá de sus pies en el Espacio.
Soy un engaño.
Quizá una fantasía.
Un momento del tiempo en el Espacio;
una duda.
Tal vez una agonía.
Soy…
No lo sé.
Quizá sea algo.

ME DUELE…

Me pesa el alma dolorida,


y me duele el corazón,
que ya no siente.
Me dueles tú.
Me duele todo.
Me duele hasta el presente.
Me duelen los golpes del Destino,
que pegan ferozmente;
y me duele en su pasar el tiempo,
que nunca vuelve.
Me pesas tú.
Me peso yo.
Me pesa todo.
Me pesa…
hasta la gente.

-25-

AQUEL DÍA…

¡Aquel día…!
Seguramente diera veinte años de mi vida
por poder cambiar aquella tarde;
aquella hora;
aquel instante.
Pero no puedo…
¡El tiempo es incambiable!.
Tal vez estaba escrito en las estrellas.
Había de pasar…,
y sucedió.
En una hora.
En un minuto.
En un instante.
¡Toda una vida marcada por un día!.
¡Por una tarde!.
¡Por una hora de aquel día!.
¡Por un minuto!.
¡Por un segundo!.
¡Por un instante!.
Tenía que pasar…,
y sucedió.
¿Por qué tuvo que pasar así,
y no sucedió de otra manera?.
Tal vez estaba escrito en las estrellas.
Tal vez.
Había de pasar…
Y sucedió.
¡En un instante!.
Hoy…
sin duda diera veinte años de mi vida
por poder haber cambiado aquel instante.

-26-

ENCERRAMIENTO.

Cerraré bien la puerta,


para que no entre nadie.
Trancaré las ventanas,
para que no llame nadie.
Y pondré cristales de madera,
para que no mire nadie.
Sólo dejaré un espacio en el tejado
para que pueda penetrar el aire,
y penetren las sombras de la noche,
-o la luz de la tarde pueda hablarme-.
Solo, entonces, cerraré mi cuarto;
y en el gran movimiento de mis sueños
bajaré hasta mi Yo para buscarme.
Y hablaré de mí conmigo, en mis esencias;
-de los demás no quiero ni acordarme-;
y andaré conmigo a solas por mi mundo,
-estrella única con un solo habitante-;
persiguiendo la luz en las tinieblas,
y la verdad en donde no anduvo nadie.
Y bajaré mil veces a mi alma,
a buscar un rincón donde sentarme;
a buscar la esperanza que he perdido;
a esperar el milagro irrealizable.
Y, en mis sueños, iré con mi dolor,
con mi terrible dolor que no se muere,
consumiendo mi vida poco a poco,
haciéndome humo, pensamientos y aire.
Y moriré solo, mirando al infinito.
Solo y triste…
Mas sin nadie.

-27-

EL MAYOR PROBLEMA DEL HOMRE…

El mayor problema del hombre es la soledad;


y yo…
Yo estoy solo.
¡Solo!.
Quizás se deba a que todos los hombres están solos.
Entonces,
no me deis un hombre,
me daréis la soledad la soledad
y seremos dos soledades reunidas…
¿Es qué no hay en el Espacio nada
que me saque del terrible abismo?.
Sí lo hay…
Pero su nombre…
Su nombre suena a palabra fuerte.
¡A palabra prohibida!.
¿Es qué no hay en el Espacio nada
que me saque del terrible abismo?.
Sí lo hay…
Pero su nombre…
Su nombre suena a palabra fuerte.
¡A palabra prohibida!.
¿Es qué no hay en el Espacio nada
que me saque del terrible abismo?.
……………………………………
……………………………………

AISLAMIENTO.

No salgo a la calle. Para qué.


El ruido me traería la negra lucha por la Vida.
El Sol me recordaría mi falta de alegría.
Prefiero ver el Sol por mi ventana.
Yo necesito poco sol. Soy sólo uno.
Además…
prefiero andar por las selvas de los sueños,
donde los leones y los hombres son fantásticos,
y escalar sus altas cumbres;
las montañas de la vida me dan vértigo.
No quiero ver los valles abismales,
los mares tenebrosos y la oscuridad candente;
las calles solitarias.
Soy animal acostumbrado.
Acostumbrado a levantar las rocas y mirar.
Todavía no me hallo.
Pero a veces…
A veces sus agudas aristas me hacen daño.
¡Prefiero andar por las selvas de los sueños,
donde los leones y los hombres son fantásticos. -28-

HACIA TI , SEÑOR.

Camino lentamente.
Voy hacia ti, Señor.
Buscando verte.
Buscando sentirte y penetrarte.
Buscando poseerte.
Solo.
Camino solo.
Busco la luz mirando las estrellas,
las nubes y los pájaros.
Detrás de mí no viene nadie;
tampoco nadie al lado.
Sólo mi sombra me acompaña;
mis dudas y mis penas;
pues todo lo demás quedó allá abajo,
entre las duras piedras.
¡Oh, Señor, Tú que me ves;
Tú que conoces mi angustia y mi tristeza;
dame fuerzas, Señor; dame tu luz;
para seguir trepando la ladera.

A UN AMIGO.

Lo siento, amigo; tú marchaste;


sin un adiós te fuiste al más allá;
sin probar la miel que aquí dejaste,
te fuiste; ya no volverás.
Antes que el marzo llegaseen su juventud primaveral;
antes que la abeja libase
con tu néctar su panal;
antes, mucho antes, volaste
más allá de las nubes; más allá.
No es un sueño, amigo, tu lo sabes;
es la dura y triste realidad.
Yo quedé; quedé muy triste.
¡Amigo, espérame en la Eternidad!.

-29-

DEJADME SOLEDAD…

Dejadme, por favor, conmigo a solas


en la oscura penumbra del silencio
para crear los mundos a mi modo
aunque sea por un solo momento.
La tarde de mi cuarto.
La noche de mis sueños.
Su alegría y placer.
Las cosas que no tengo.
Que vuele mi imaginación por esos mundos,
donde existen las cosas que deseo.
No me quitéis el último recurso
de poder ser feliz unos momentos.
Dejadme soledad; la necesito.
Necesito la vida de los sueños.
Las cosas que no existen.
Los mundos que no tengo.
Necesito soñar; lo necesito.
Aunque sea por un solo momento.

A UN CIGARRO.

Soledad triste y oscura,


como noche intransitable,
me envuelve a mí sin ti,
compañero inseparable,
que, de todos mis amigos,
sólo tú no abandonaste.
Calientas mi corazón,
como no lo hizo nadie,
cuando se muere de frío,
con esa brasa de sangre;
y te cuento mis problemas
en ese mudo lenguaje
de pensamientos y humo,
que forman mutuo mensaje.
Triste mueres en mis manos,
porque mi egoísmo infame
quiere que todas mis penas
de azul de plata las bañes.
¡Qué fuera de mí sin ti,
compañero inseparable,
que, de todos mis amigos,
sólo tú no abandonaste.
-30-

HERMANO-LOBO.

Yo también necesito beber sangre


para matar la sed de mis colmillos;
y también necesito comer carne
para apagar mi hambre y mis instintos.
Soy, como tú, un hombre-lobo;
un hombre-lobo con ropaje humano,
que no le avergüenza confesar
que tiene las garras y los dientes afilados.
Soy de esa inmensa manada de los hombres-lobos,
que se destroza a sí,
que me destroza a mí,
y la destrozo.
Cuando sale el Sol por las mañanas
por esa inmensa laguna del Oriente,
siento dentro de mí un algo mío,
algo de ti, algo de todos,
y empiezo a destrozar;
destrozo todo.
Cuando se pone el Sol todas las tardes
por esa inmensa laguna de Occidente,
siento dentro de mí el odio humano,
el odio mío, el tuyo, el de todos,
y empiezo a destrozar;
destrozo todo.
Soy uno más en la manada de los hombres-lobos.
Uno más.
¡Y lo destrozo todo!.

-31-

QUIERO…

Yo soy la luz que ilumina tus tinieblas,


Y tú, ¿qué eres?.
-La oscuridad inhabitable y yo te habito.
Yo soy quien da vida a tu frío,
y tú, ¿qué eres?.
-Simplemente de la vida un torbellino.
En él naciste, y en él mueres,
poco a poco y con la angustia de saber
que no puedes salir, aunque lo intentes.
Yo hago ver tus ojos,
y por ellos veo.
Hago hablar tu boca,
y de mí salen palabras.
Hago mover tus brazos, y de mí
salen los golpes y caricias.
Pero soy tu esclavo y te esclavizo.
Y no me duelen los golpes; más me duele
el no poder realizar lo que pretendo.
Y quiero…
Quiero que sean como el rayo mis palabras;
que resquebrajen las rocas y los troncos;
que sean luz; pero luz que arda en las llamas;
que queme las conciencias y abra hoyos.
Quiero que sean como el viento fuertes;
que viajen como él y lo golpeen todo;
que hagan renacer las inquietudes en las almas,
y los trigos fuertes en los campos sordos;
que viajen por los valles y montañas;
con el Sol; con el agua; y con el lodo;
que paseen por calles solitarias;
por encima del hielo en los arroyos.
Quiero que sean duras como golpes de hacha;
que dejen cicatriz en surco hondo;
que suenen a sonido de campanas,
puestas en altas torres para oírlas todos.
Quiero que queden grabadas en las almas;
en las conciencias, en las caras y en el tiempo.
Pero escuchad…
Escuchad mis gritos de agonía,
que no puedo decir y tengo que callarme.
Arrimad vuestros oídos a mi pecho,
y oiréis el murmullo del trueno en mis desastres.

-32-

PASEO NOCTURNO.

La ciudad.
La noche.
El río solitario.
La Luna.
El viento.
El humo de la niebla.
La gente que camina hacia su casa.
ANDO…
La noche.
La ciudad.
Bombillas de neón.
Música y cantos.
Bebida y golpes.
Amantes que se encuentran.
Nadie.
SIGO ANDANDO…
La ciudad.
La noche.
Las calles asfaltadas.
Las calles solitarias.
Coches.
Más coches.
Negocios.
Esquinas y basura.
Parejas que se abrazan en silencio.
SALGO…
Casas recién pintadas.
Casas recién hechas.
Las calles sin asfalto.
Gente que no anda.
Chabolas.
Poca luz.
SIGO ANDANDO…
Las afueras.
La noche.
Los suburbios.
Barrios.
El humo de las fábricas.
Los gritos de sirenas.
La gente que agoniza en el trabajo.
SIGO ANDANDO…
Amanece.
Los árboles y el campo.
No hay gente.
No hay máquinas.
No hay humo.
Hay hierba.
Se oyen pájaros.
GRITO…
SIGO ANDANDO. -33-

ÍNDICE:

-Introducción……………………………………………………………………………………página 0.
-Ábreme tu corazón. En el río……………………………………………………………… “ 1.
-Ya se rompió la rama………………………………………………………………………. “ 2.
-Soñando y esperando. Tú estás dormida ……………………………………………… “ 3.
-Día y noche sin ti…………………………………………………………………………… “ 4.
-Mujer. Tiempo de sembrar………………………………………………………………... “ 5.
-Si tú no me das luz…Déjame…Recuerdo………………………………………………. “ 6.
-¿Recuerdas, mujer?.............................................................................................. “ 7.
-Quisiera… Ensueño………………………………………………………………………... “ 8.
-Venías a mi cuarto. Contigo, mujer. A una paseante solitaria……………………… “ 9.
-Pasaste, amor…A mi hijo. Si un día…………………………………………………….. “ 10.
-Tenía dos ovejas…………………………………………………………………………… “ 11.
-A mi madre. A mi padre…………………………………………………………………... “ 12.
-Cinco estrellitas…………………………………………………………………………….. “ 13.
-¡Castilla!............................................................................................................... “ 14.
-Castilla………………………………………………………………………………………. “ 15.
-Castilla, abre tus puertas…Ya va siendo hora………………………………………... “ 16.
-Suya es la tierra, Señor. Me siento un hombre de barro……………………………. “ 17.
-Cogeré las espigas en verano. Sementera…………………………………………….. “ 18.
-Cansancio. Yo he visto……………………………………………………………………. “ 19.
-Lo exige nuestra Diosa-Sociedad……………………………………………………….. “ 20.
-Noche de diciembre……………………………………………………………………….. “ 21.
-Mi poema. Aquellos hijos, madre……………………………………………………….. “ 23.
-A un gorrión. Si yo pudiera. Despertar. Cuando los sueños………………………. “ 24.
-¿Soy?...Me duele…………………………………………………………………………... “ 25.
-Aquel día…………………………………………………………………………………….. “ 26.
-Encerramiento……………………………………………………………………………… “ 27.
-El mayor problema del hombre. Aislamiento...………………………………………. “ 28.
-Hacia ti, Señor. A un amigo……………………………………………………………… “ 29.
-Dejadme soledad…A un cigarro………………………………………………………… “ 30.
-Hermano-lobo……………………………………………………………………………… “ 31.
-Quiero……………………………………………………………………………………….. “ 32.
-Paseo nocturno……………………………………………………………………………. “ 33.

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