1- Malnutricion
La malnutrición se refiere a una alimentación desequilibrada, ya sea
por exceso o por la escasez de diversos componentes o nutrientes
que el organismo necesita, como las vitaminas, los minerales u otros.
Es más común que este desorden aparezca en regiones desarrolladas
por los altos índices de obesidad y sobrepeso que sufren estos países.
También se produce en niños que no tienen una dieta sana y
equilibrada, que no consumen alimentos como pescado, verduras o
frutas, y centran su alimentación en productos altos en grasas y
azúcares.
Las consecuencias de la malnutrición para la vida de una persona son
muchas, tanto físicas como mentales y sociales. Afecta a todo el
metabolismo del cuerpo y a cada órgano del individuo. Entre los
síntomas de la malnutrición se encuentra el desequilibrio importante
de peso o de masa muscular, pelos y uñas débiles, incluso puede
ocasionar diarrea prolongada.
2- Desnutrición
La desnutrición se presenta cuando una persona tiene déficit o falta
de nutrientes en su cuerpo y es causada por la poca o nula ingesta de
alimentos, una alimentación inadecuada, alteraciones en el proceso
metabólico o de digestión, además de otros factores como excreción
mayor de los nutrientes.
Desnutrición crónica
Este trastorno se caracteriza por una falla con respecto a la altura y
peso estimado para la edad del niño, como consecuencia de un déficit
de nutrientes a lo largo de un período de tiempo prolongado.
Se trata de un proceso evolutivo en el que han faltado una serie de
alimentos básicos para el adecuado desarrollo del niño.
Algunos de los efectos que están asociados a este problema de salud
y que en ocasiones puede llegar a ser irreversible, son:
Retraso de crecimiento físico que se evidencia en una
disminución de la altura, el peso y el perímetro del brazo.
Falta de desarrollo cognitivo, que incidirá negativamente en el
rendimiento académico y educativo futuro.
Problemas en la interacción con los demás.
Cambios físicos y faciales evidentes en relación con otros niños
de la misma edad.
Bajo coeficiente intelectual en la adultez.
Menor cantidad de años de escolaridad.
Disminución en los ingresos económicos en la edad adulta.
Desnutrición aguda
En este tipo de desnutrición infantil en los niños, el peso del infante
es tan bajo que existe riesgo de muerte. Por este motivo, se requiere
de atención médica urgente para intentar revertir el cuadro.
La desnutrición aguda puede subclasificarse a partir del siguiente
parámetro:
Desnutrición aguda leve: en este caso, el niño posee un peso acorde
con su edad. No obstante, la talla es menor de la esperada.
Desnutrición aguda moderada: el peso y la estatura no coinciden con
su edad.
Desnutrición aguda grave: aquí se incluyen aquellos casos de niños
que poseen menos del 30% de su peso en relación con lo esperable
para su estatura.
Por otro lado, la falta de suficientes calorías y alimentos de calidad
provocan un descenso en el peso del niño, que suelen presentar los
siguientes signos clínicos y patologías:
Huesos sobresalientes.
Hinchazón en el estómago, la cara, los pies y los miembros
superiores e inferiores.
Resecamiento de la piel y del cabello.
Uñas quebradizas.
Debilitamiento del sistema inmunológico.
Enfermedades de distinto nivel de gravedad que pueden
generar la muerte del niño, como por ejemplo: diabetes,
problemas de tensión arterial, alteraciones en el sistema
digestivo, cáncer y diversas infecciones.
3- Desnutrición crónica compensada
La desnutrición crónica compensada se presenta cuando hay un
déficit de peso de acuerdo a la edad , pero adecuado para la talla a la
edad, eso significa que el niño tiene una tamaño muy bajo para su
edad pero con un cuerpo armónico en cuanto al peso que debe tener.
Desnutrición crónica descompensada
En este caso, es más complejo ya que el déficit es total habiéndose
afectado la talla con respecto a su edad y que sufren un episodio
agudo de desnutrición, por lo que el peso también es bajo para su
edad. Estos son niños considerados desnutridos por los tres
indicadores antropométricos: Peso/Talla, Peso/Edad y Talla/Edad.
4- Kwashiorkor
Kwashiorkor o energético proteica:15 La etiología más
frecuentemente descrita es por la baja ingesta de proteínas, sobre
todo en pacientes que son alimentados con leche materna
prolongadamente, o en zonas endémicas donde los alimentos sean
pobres en proteínas animales o vegetales. Incluso se describió que en
países africanos que fueron alimentados con maíz alterado, la
deficiencia del triptófano en este alimento provocó la interrupción de
la formación de proteínas propiciando la hipoproteinemia y las
manifestaciones descritas.
Signos y síntomas
Usualmente se presenta en pacientes de más de un año de edad, en
particular aquellos que han sido destetados de la leche materna
tardíamente, la evolución es aguda. Las manifestaciones clínicas son
con una apariencia edematosa, el tejido muscular es disminuido,
pueden acompañarse de esteatosis hepática y hepatomegalia,
lesiones húmedas de la piel (dermatosis).
El comportamiento del paciente es usualmente asténico. Pueden
cursar con alteraciones hidroelectrolíticas caracterizadas por
hipokalemia e incremento del tercer espacio. Cursan con
hipoalbuminemia e hipoproteinemia marcada. Una vez que se inicia el
tratamiento la respuesta es acelerada y satisfactoria. Las
complicaciones más asociadas son infecciones del aparato
respiratorio y digestivo. Según Waterlow, los pacientes con una
manifestación clínica de Kwashiorkor serán aquellos que se
comporten como desnutridos agudos.
5- Marasmo
Marasmática o energético-calórica:17 Los pacientes que la presentan
se encuentran más «adaptados» a la deprivación de nutrientes. Este
fenómeno se debe a que cuentan con niveles incrementados de
cortisol, una reducción en la producción de insulina y una síntesis de
proteínas «eficiente» por el hígado a partir de las reservas
musculares. La evolución es crónica, se asocia a destete temprano.
Signos y síntomas
La apariencia clínica es más bien de emaciación con disminución de
todos los pliegues, de la masa muscular y tejido adiposo; la talla y los
segmentos corporales se verán comprometidos. La piel es seca,
plegadiza. El comportamiento de estos pacientes es con irritación y
llanto persistente, pueden presentar retraso marcado en el desarrollo.
Las complicaciones más frecuentes son las infecciones respiratorias,
del tracto gastrointestinal, así como la deficiencia específica de
vitaminas. La recuperación, una vez iniciado el tratamiento, es
prolongada. Usualmente, estos pacientes se clasificarán por Waterlow
como los desnutridos crónicos en recuperación.
Bibliografía
Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.
Organización Mundial de la Salud.
Grover Z, Ee LC. Protein energy malnutrition. Pediatr
Clin North American 2009.
Antwi A. Assessment and management of severe
malnutrition in children. West Afr J Med 2011.