INTRODUCCIÓN
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una enfermedad
prevenible y tratable que se caracteriza por una limitación del flujo aéreo
persistente, progresiva y asociada a otras comorbilidades. Esta enfermedad ha
incrementado su prevalencia en el mundo y se considera que para el año 2020
se convertirá en la cuarta causa de muerte a nivel mundial.
En 2011, en la Encuesta Nacional de Programas Estratégicos (ENAPRES), que
se realizó en Perú, encontró que cerca del 35% de la población peruana usa
prioritariamente combustible de biomasa (leña, astillas, etc.) para cocinar sus
alimentos, los que están muy relacionado al desarrollo de la EPOC.
De acuerdo con el Estudio de la Carga Mundial de Morbilidad, la prevalencia de
la EPOC en 2016 fue de 251 millones de casos. Se estima que en 2015
murieron por esta causa cerca de 3,17 millones de personas en todo el mundo,
lo cual representa un 5% de todas las muertes registradas ese año.
Más del 90% de las muertes por EPOC se producen en países de bajos y
medianos ingresos. La principal causa de la EPOC es la exposición al humo del
tabaco (fumadores activos y pasivos).
La OMS también encabeza la Alianza Mundial contra las Enfermedades
Respiratorias Crónicas (GARD), una alianza voluntaria de organizaciones,
instituciones y organismos nacionales e internacionales que trabajan para
alcanzar el objetivo común de reducir la carga mundial de enfermedades
respiratorias crónicas y lograr un mundo en el que todos podamos respirar
libremente. La Alianza se centra, en particular, en las necesidades de países
de ingresos medianos y bajos, así como de poblaciones vulnerables.
La EPOC es una enfermedad incurable, pero el tratamiento puede aliviar los
síntomas, mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de defunción.
ENFERMEDAD PULMONAR OBSTRUCTIVA CRÓNICA
(EPOC)
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), se define como la
neumopatía que cursa con la obstrucción del flujo aéreo permanente y
progresivo, normalmente producida por el tabaco. Este trastorno puede ser
consecuencia de una:
- Bronquitis crónica, inflamación persistente de los bronquios, con
producción de grandes cantidades de secreción mucosa, que cursa con
tos y expectoraciones habituales.
- Enfisema, corresponde a un aumento persistente de los espacios
aéreos pulmonares distales a los bronquios, debido a una progresiva
destrucción de las paredes alveolares.
- o el asma, caracterizada por la sensación de ahogo y ruidos sibilantes
en el pecho.
Esta situación patológica no es la única de la persona anciana, sino que suele
iniciarse con una bronquitis en edades inferiores a los 60 años, y va
evolucionando en edades mas avanzadas hasta un enfisema obstructivo.
FACTORES DE RIESGO
La causa principal de la EPOC es el tabaquismo. Cuanto más fume una
persona, mayor probabilidad tendrá de desarrollar EPOC.
o Exposición al humo de tabaco. El factor de riesgo más significativo
para la EPOC es fumar cigarrillo por un largo plazo. Cuanto más años y
más cigarrillos fumas, mayor es el riesgo. Los fumadores de pipa,
cigarros y marihuana también pueden presentar riesgo, al igual que las
personas expuestas a cantidades abundantes de humo de segunda
mano.
o Personas con asma que fuman. La combinación de asma, una
enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias y el cigarrillo
aumenta incluso más el riesgo de EPOC.
o Exposición ocupacional a polvos y sustancias químicas. La
exposición por un largo plazo a gases, vapor y polvo de sustancias
químicas en el lugar de trabajo puede irritar e inflamar los pulmones.
o Exposición a gases de la combustión. En el mundo en desarrollo, las
personas expuestas a gases de la combustión para cocinar y calentar en
hogares con mala ventilación tienen mayor riesgo de padecer EPOC.
o Edad. La EPOC aparece lentamente en un lapso de años, de modo que
la mayoría de las personas tienen al menos 40 años cuando comienzan
los síntomas.
o Genética. El trastorno genético poco frecuente llamado deficiencia de
alfa-1 antitripsina es la causa de algunos casos de EPOC. Otros factores
genéticos probablemente hagan que algunos fumadores sean más
propensos a la enfermedad.
SÍNTOMAS CARACTERÍSTICOS
Dificultad respiratoria por el aumento del trabajo respiratorio.
Tos debida al aumento de la secreción bronquial y a la pérdida de los
mecanismos de limpieza.
Silbido al respirar (sibilancia)
Aumento del diámetro anteroposterior del tórax (tórax en tonel).
En fases avanzadas se produce:
1. Pérdida de peso.
2. Hiperapnea y taquicardia por pequeños esfuerzos.
3. Cianosis.
4. Diafragma plano, bajo y casi inmóvil.
5. Hipertensión pulmonar.
PRUEBAS DIAGNÓSTICAS HABITUALES
Radiografías de tórax.
Gasometría arterial (véase TE: gasometría arterial).
Determinación de alfa-1-antitripsina (para diagnóstico de enfisema).
Análisis de esputo.
Pruebas de funcionalismo pulmonar, con espirometrías.
TAC pulmonar con estudio del flujo aéreo (véase TE: Tomografía
computarizada).
TRATAMIENTO
Brindar consejo antitabaco y tratamiento de deshabituación tabáquica,
ya que el tabaco es el principal factor de riesgo.
Fisioterapia respiratoria y drenaje postural (véase TE: Fisioterapia
respiratoria; drenaje postural).
Administración de medicamentos:
1. Fluidificantes y expectorantes.
2. Broncodilatadores: betaadrenérgicos ([Link]., salbutamol);
anticolinérgicos (p. ej., bromuro de ipratropio).
3. Corticoides (betametasona).
4. Antibióticos.
La terapia broncodilatadora suele iniciarse por vía inhalatoria, con
aplicación de fármacos en aerosol.
Puede ser necesaria la aspiración endotraqueal para extraer toda
acumulación de las secreciones bronquiales.
Oxigenoterapia. La administración de O2 es un tratamiento que debe ser
monitorizado cuidadosamente mediante exámenes de gases arteriales.
En los individuos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica que
retengan CO2 se limita el flujo a 1 l/min o incluso menos. Es importante
no superar dicho límite, y nunca se debe dar un flujo superior a 2 l/min
sin prescripción médica.
CONSIDERACIONES DE ENFERMERÍA
Observar que la persona esté recibiendo el oxígeno con el flujo correcto
al principio de cada cambio de turno. El O2 debe ser adecuadamente
humidificado, debiéndose garantizado que el recipiente de agua del
humidificador se mantiene lleno. La extensión del tubo debe permitir a la
persona moverse libremente sin tener que ponerse y quitarse la
mascarilla.
Deberían evitarse los sedantes, tranquilizantes, hipnóticos y narcóticos,
porque producen supresión del estímulo respiratorio y del reflejo de la
tos, lo cual puede resultar fatal.
Instruir a las personas afectadas en el uso de los nebulizadores e
inhaladores; enséñeseles a espirar todo el aire que les sea posible,
colocando el nebulizador en la boca, inhalando lentamente y exhalando
después con los labios apretados. El uso de cámara para los
inhaladores mejora en gran medida la administración de los mismos en
el paciente de edad avanzada. Debe tenerse precaución con el abuso de
nebuliza dores, pues puede disminuir su efectividad y, además, provocar
arritmias, lo cual es muy común entre enfermos de EPOC.
Si se usan inhaladores con corticoides debe instruirse a la persona
sobre la importancia de enjuagarse la boca después de su uso, a fin de
prevenir infecciones fúngicas.
Los pulmones afectados presentan una alta incidencia de infecciones.
No debería comenzar se el tratamiento con antibióticos hasta que no se
obtenga una muestra de esputo para su cultivo, a fin de seleccionar un
antibiótico efectivo. Se recomienda recoger una muestra de esputo
justamente después de que la persona se despierte y tosa; también se
puede recoger mientras el paciente hace un tratamiento respiratorio,
pues le será más fácil producir esputo, y en última instancia también
puede recogerse mediante aspiración. Anótese el volumen, consistencia,
color y olor del esputo recogido. No debe permitirse que el esputo
permanezca al lado de la cama más de 24 horas.
Es necesario reducir el trabajo respiratorio de las personas con EPOC.
Enseñar aquellas que padezcan enfisema la respiración abdominal,
colocando una de sus manos en el pecho y la otra en el abdomen. En la
respiración abdominal el abdomen se mueve mientras el tórax
permanece inmóvil.
Respirar con los labios apretados alarga el tiempo de espiración. Esto
permite al paciente realizar actividades que requieren gran esfuerzo,
como incorporarse en la cama y moverse hasta una silla.
La leche y los productos lácteos espesan las mucosidades, por lo que
conviene evitarlos.
BIBLIOGRAFÍA
1. Manual de la Enfermería Nueva Edición, Oceano [Link]
2. [Link]
3. [Link]