EJE TEMÁTICO 1: Origen, Evolución y Principios fundamentales de los Derechos Humanos
- Origen
En cuanto al origen de los Derechos Humanos básicamente es la historia de la humanidad
misma, Por cuánto hablar de derechos del hombre es hablar del hombre, Es hablar del
hombre en sí mismo y en su relación con los demás.
Las primeras normas relativas a los Derechos Humanos las podemos encontrar en los libros
sagrados de distintas religiones tratándose como por lo tanto, de normas no jurídicas, sino
religiosas. Algunos ejemplos son los mandamientos bíblicos que contemplan el derecho a
la vida (“no matarás”), a la propiedad privada (“no robarás”) al debido proceso (“no
levantarás falso testimonio”) y al honor (“..ni mentir”).
Asimismo inclusive el Imperio Romano aportó a la historia de los Derechos Humanos una
serie de instrumentos que ameritan ser mencionados como por ejemplo la ley de las 12
tablas que puede ser origen de un texto constitucional por asegurar la libertad la propiedad
y la protección de los derechos del ciudadano el curator civitis instituto a quién se le
encomendó la protección de los niños y de las clases más Humildes contra las autoridades
el defensor plebis que tenía la finalidad de simplificar la administración de la justicia y
acabar con los abusos de poder etcétera.
No obstante, un documento que marcó la historia del derecho humano fue la aparición de la
Carta Magna inglesa de 1215 fue fue impuesto por los varones y el clero al rey Juan sin
tierra punto ese documento contiene el reconocimiento escrito de ciertos derechos
esenciales a fin de evitar sus constantes abusos de poder, Pero además presenta
características propias de un texto de tipo constitucional Por cuánto consagra además de
una declaración de derechos coma los mecanismos necesarios para la garantía de esos
derechos y una forma de División del Poder y de control al gobernante. un claro ejemplo de
ello los encontramos:
en el artículo 38 del dicho documento que consagra lo siguiente: “ ningún algo así podrá en
los futuros en juicio a ningún hombre sobre su acusación singular sin que se le produzca
testigos fidedignos para probarla” (debido proceso)
En el artículo 39:” ningún hombre libre será arrestado o detenido en prisión o de poseído de
sus bienes sino por el juicio legal de sus pares, o por la ley del país”
En el artículo 40:” a nadie venderemos negaremos ni retardaremos el derecho a la justicia”
Posteriormente, también existieron acontecimientos importantes que contribuyeron a la
evolución de los Derechos Humanos tales como por ejemplo: la declaración de Virginia de
1778, que establece: “ todos los hombres son por naturaleza Igualmente libres e
independientes y tienen ciertos derechos inherentes Como de los cuales como cuando
entran al Estado de sociedad, no pueden, por pacto alguno, privar o despojar a su
posterioridad”; La Revolución Francesa de 1789,Que dio lugar a la declaración de los
derechos del hombre y del ciudadano del 26 de agosto de ese año que distingue entre el
carácter de persona humana y el de ciudadano lo cual implica afirmar que el hombre posee
derecho por el solo hecho de haber nacido, independientemente de su condición de
ciudadano de un país determinado, lo cual Revela la tendencia a la universalidad en materia
de Derechos Humanos, en cuanto tienen ciertos derechos por ser hombres y otros más por
ser ciudadano.
Pero la universalidad conceptual pretendida sobre los derechos humanos surgiría,
posteriormente, con la creación de la ONU en 1945. No obstante, han existido intentos por
alcanzar esa universalidad antes de 1945, un claro ejemplo de ello fue la sociedad de las
Naciones o la liga de las naciones, creada luego de la Primera Guerra Mundial en donde se
protegieron los derechos humanos de diversas formas como a las cuales, si bien no
implican el nacimiento de una nueva disciplina orgánica colocaron a esta organización en un
lugar importante dentro de la evolución de los Derechos Humanos como por ser los
primeros intentos para institucionalizar la protección internacional de los Derechos
Humanos.
Sin embargo, como bien mencioné anteriormente, la concepción universal de los derechos
humanos y su institucionalización recién apareció constituida mediante la ONU, fundada el
26 de junio de 1945. cuyo propósito consiste en realizar la cooperación internacional en el
desarrollo y estatuto del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales
de todos (art. 1 inc. 3).Es por eso que se comenzó una tarea para materializar ese propósito
contenido en su carta, Comenzaron con la redacción de un texto que sea lo suficientemente
amplio para ser aprobado por la mayoría de los países del mundo y lo suficientemente
concreto para no ser interpretado como una expresión de deseos sino como norma jurídica.
De esta forma se dicta la declaración universal de Derechos Humanos el 10 de diciembre
de 1948, calificada por Cassin “como un elemento del patrimonio común a todos los pueblos
y a todas las generaciones”. Sin embargo es imperioso mencionar que existe un
antecedente que colaboró con la tarea de la comisión de derechos humanos de la ONU la
cual era la declaración americana de los derechos y deberes del hombre.
- Concepto
A los derechos humanos se lo puede definir según Mantili, Como la proyección normativa
de la naturaleza humana, o en otras palabras el ser humano como creación Sagrada,
revestida de juridicidad y que posee las siguientes características: inherencia,
necesarialidad, inalienabilidad, imprescriptibilidad, oponibilidad erga omnes, universalidad e
interdependencia.
Principios Generales de los derechos humanos
a) Presunción de auto-ejecutividad: consiste en la aplicación del derecho
internacional sobre Derechos Humanos al caso concreto sin necesidad de una ley
interna que lo reglamente, salvo el caso de Normas que ineludiblemente son
programáticas, Ya que no se bastan a sí mismas y precisan de otra Norma que las
complete. Jiménez de arechaga, definen los requisitos para que una norma sea auto
ejecutiva: que se pueda derivar de ella en forma directa un derecho a favor de un
individuo y que la regla sea lo suficientemente específica como para poder ser
aplicada judicialmente sin que su ejecución esté subordinada a un acto legislativo o
administrativo.
b) Subsidiariedad: Si bien las normas internacionales de Derechos Humanos son
directamente aplicables en el ámbito interno de los estados, Los sistemas
internacionales de protección de los Derechos Humanos creados por esas normas
funcionan de modo subsidiario al sistema judicial de cada estado. En otras palabras,
la parte sustancial de la normativa - es decir la que consagra derechos y garantías-
es de aplicación inmediata, mientras que la parte procesal- es decir la que regula los
mecanismos de protección internacional- es de aplicación subsidiaria. Esto es así
por aplicación de la regla del agotamiento previo de los recursos judiciales internos
antes de acudir a los organismos internacionales. Sin embargo el principio de
agotamiento de los recursos internos no es absoluto y tiene sus excepciones cuando
exista denegaciones o retardos injustificados de Justicia, cuando los recursos no
existan en la legislación interna o sean ineficaces, cuando sean inaccesibles.
c) Progresividad: La progresividad se refiere a una tendencia manifiesta hacia la
extensión de los derechos humanos de modo continuado e Irreversible, tanto en el
número como en el contenido de los Derechos protegidos, así como en su eficacia y
[Link] principio encuentra su fundamento en el hecho de que al ser inherentes a
la persona, es imposible ir extendiendo el ámbito de protección al ejercicio de los
derechos que antes no gozaban de ellos. De esta forma, no se trata del
reconocimiento de nuevos derechos sino de derecho cuyo ejercicio merece la
protección por el ordenamiento jurídico positivo.
d) Provisión de un estándar mínimo de protección: Consiste en que el estado se
obliga a garantizar un piso mínimo de derechos a las personas sujetas a su
jurisdicción, pero nada impide reconocer en su derecho interno más derechos o
reconocerlos en mayor medida que los instrumentos internacionales. El necesario
complemento de este carácter mínimo es el principio pro homine según el cual el
intérprete debe elegir la norma más beneficiosa para el sistema de Derechos
Humanos, sin reparar en sí ella está contenida en un tratado, en la constitución o
en la ley.
e) Irreversibilidad: El principio ha sido definido como la imposibilidad de desconocer la
condición de un derecho como inherente a la persona humana una vez que el
estado así lo ha hecho en un instrumento internacional.
Corrientes de Pensamiento
Iusnaturalista: Esta postura sostiene que los Derechos Humanos son superiores, Pues el
mero hecho de ser humano genera tomarlos a estos derechos como inherentes al mismo.
Positivista: En cambio el positivismo sostiene que el derecho en sí es concedido por el
estado y por lo tanto no es algo inherente al hombre.
Historicista: esta postura sostiene que, en verdad, el derecho humano varía a lo largo de la
historia y por lo tanto también la jerarquía del mismo.
Generación de Derechos
Existen distintos criterios para clasificar los Derechos Humanos. no obstante, se ha
adoptado una forma expositiva basada en una corriente historicista debido que permite
visualizar mejor un aspecto esencial: su estrecha vinculación con la realidad social en la que
surgen. pero también porque este criterio permite poner de manifiesto otras características
de los Derechos Humanos: su desarrollo progresivo, su evolución hacia nuevas formas de
protección y contenidos cada vez más abarcadores.
De esta forma, encontramos diferentes tipos de derechos que se fueron incorporando a las
constituciones nacionales a lo largo del tiempo. Hoy se puede hablar de tres generaciones
de derechos:
1) La primera generación: son los adquiridos a partir de la segunda mitad del siglo 18
y están destinados a la protección del ser humano individualmente contra cualquier
agresión de algún órgano público punto imponen al Estado el Deber de abstenerse
de interferir en el ejercicio y pleno goce de estos derechos. Es a raíz de ello que en
la primera generación encontramos los derechos civiles y políticos.
Derechos Civiles: corresponden a todas las personas, sobre la base del principio de
igualdad: derecho a la vida, a la integridad física, a la identidad, al nombre, a la
nacionalidad, a la intimidad, a profesar libremente creencias religiosas, al libre
pensamiento y expresión, a la propiedad, a peticionar ante las autoridades, a
acceder a la justicia, a la defensa en juicio, a los derechos y garantías de las
personas en el proceso judicial.
Derechos Políticos: corresponden a los ciudadanos con el fin de conformar los
gobiernos y las decisiones públicas: derecho al sufragio, a postularse para cargos
electivos y ser elegidos, a acceder a la información pública, a manifestar ideas y
protestar, a asociarse en partidos y organizaciones, a controlar los actos de
gobierno.
2) Segunda generación: se los considera también derechos económicos sociales y
culturales. Son los adquiridos en la primera mitad del siglo XX, como consecuencia
del proceso de industrialización a nivel mundial que originó el surgimiento de una
extensa clase obrera que trabaja bajo condiciones pobrísimas de higiene y de
seguridad. Con el objeto de mejorar las condiciones de trabajo, los obreros se
agruparon en sindicatos.
De esta forma, estos derechos exigen la intervención del Estado para garantizar los
bienes sociales básicos, alguno de estos derechos son: derecho a la seguridad
social, derecho al trabajo en condiciones equitativas y satisfactorias, jornadas
limitadas de trabajo, retribuciones justas e igual remuneración por igual tarea,
descanso y vacaciones pagas, etcétera.
3) Tercera generación: se los considera también como derechos de incidencia
colectiva o derechos de los pueblos. Son los que se adquieren a partir de la segunda
mitad del siglo XX, como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Pueden ser
ejercidos no solo para proteger intereses de los individuos afectados sino de un
conjunto de personas o de la sociedad toda. son colectivos porque no se puede
alcanzar su realización efectiva sin un esfuerzo conjunto del estado y de la sociedad
civil o sin la cooperación de varios estados o de la comunidad internacional en su
conjunto. Se tratan de derechos colectivos, de libertades comunitarias o de bienes
comunes transfronterizos. Por ejemplo, al derecho de libre determinación de los
pueblos, los derechos de las minorías étnicas, el derecho a un ambiente sano y
equilibrado, etc.
Recepción del Derecho Internacional en el Derecho Interno
Existen dos teorías que intentan explicar la recepción del derecho internacional por el
derecho interno. En primer lugar, encontramos la teoría dualista y, en segundo lugar, la
teoría dualista.
Dualismo
Esta teoría sostiene que el derecho interno y el derecho internacional son derechos que no
se vinculan y, Por ende coma para que el derecho internacional sea aplicado por un estado
es imperioso que se dicte una ley que recete la norma del derecho internacional y la
transforme en derecho interno. El problema con esta teoría se presenta cuando existe un
conflicto de normas puesto que los dualistas niegan el hecho de que exista conflicto entre
ambos derechos. Sin embargo, Juan Vicente solo sugiere que en caso de conflicto entre el
derecho internacional y el derecho interno como el dualista asumirá que el tribunal local
aplicará el derecho local.
Así mismo los dualistas apuntan a las siguientes diferencias en cuanto a las fuentes entre
ambos sistemas jurídicos:
En primer lugar, los dualistas alegan que el derecho internacional carece de un órgano
legislador diferenciado que genere normas jurídicas obligatorias para los miembros de la
comunidad internacional. Mientras que en el derecho interno siempre existe un órgano
legislador que actúa como agente generador de normas jurídicas de carácter general.
En segundo término afirman que no existe en el derecho internacional un órgano jugador
con competencia obligatoria para todos los estados sino que existe una norma
consuetudinaria por la cual la competencia de los tribunales internacionales es siempre
voluntaria, es decir que se debe ser aceptada por el estado para ser sometido a ella. en
cambio en el derecho interno los tribunales son de competencia obligatoria tanto para los
particulares como para el Estado mismo.
En tercer lugar sostienen que el derecho internacional tampoco posee un órgano coactivo,
es decir un órgano con poder de coacción para aplicar las normas internacionales, mientras
que esto ocurre en el derecho interno.
Por último afirman el derecho de coordinación y el derecho de subordinación, es decir Que
el derecho internacional es un derecho de coordinación de voluntades de sus sujetos,
mientras que en el derecho interno existe subordinación de los gobernados a los
gobernantes y de ambos a la ley, en virtud del imperium de que están investidos los
estados.
Por otra parte como los solistas también hacen una diferenciación en cuanto al ámbito de
aplicación y los sujetos de aplicación de los derechos internacionales, pues afirman de que
las normas internacionales se aplican a los estados pero las del derecho interno se aplican
a los individuos. Además las normas del derecho nacional regulan relaciones que tienen su
asiento dentro de un estado Mientras que el Internacional regula relaciones que trascienden
la esfera del estado.
Monismo
Esta teoría sostiene que el derecho internacional y el derecho interno no son dos derechos
diferentes, debido a que las normas de ambos rigen en el mismo espacio y tiempo.
Asimismo, los sujetos son en ambos casos los seres humanos individuales, ya que las
obligaciones y derechos que tienen los estados en derecho internacional son los que tienen
los individuos que actúan como órganos de cada estado. Es por ello que esta teoría
sostiene que muchas normas del derecho internacional general, si bien tienen al estado
como sujeto y las obligaciones asumidas son de los estados entre sí, tienen como
destinatario final al individuo. por ejemplo las normas que regulan el trato a extranjeros, a la
extradición, el asilo,a la nacionalidad, etcétera.
Por otra parte sostiene que en cuanto a la diferencia de los mecanismos de creación del
derecho en uno y otro sistema no implica que las normas emanadas de ella pertenezcan a
sistemas distintos y, además, no existe diferencia entre los llamados asuntos internos y los
llamados asuntos externo de los estados Cómo ha puesto que todo asunto interno puede
pasar a ser externo por el solo hecho de que se ha regulado por el derecho internacional, es
decir: no existe asuntos que solamente puedan ser regulados por el derecho interno y el
ejemplo más típico de ellos son las normas laborales. No obstante, los monistas reconocen
que existen ciertos asuntos exclusivos que pueden ser regulados por el derecho
internacional, como por ejemplo el derecho del mar.
Por último, reconoce la importancia de realizar un orden jerárquico debido a que no pueden
estar a la par ambos derechos. A raíz de ello es que el monismo se divide en dos escuelas:
los austriacos que sostienen la supremacía del derecho internacional, y los soviéticos que
defienden la supremacía del derecho interno.
Jurisprudencia
Ahora bien, la postura de los tribunales argentinos antes de la Reforma del 94 ha cambiado
en reiteradas ocasiones con respecto a la pretendida primacía de las normas
internacionales por sobre el derecho interno. en un comienzo el poder judicial contaba con
dos disposiciones constitucionales: por un lado, el artículo 27 de la Constitución nacional
que establecía que “los tratados deben estar en conformidad con los principios de derecho
público establecido en la constitución”, y por el otro el artículo 31 según el cual la
Constitución, como las leyes que en su consecuencia se dicten y los tratados
internacionales, son la ley Suprema de la nación.
No obstante, del citado artículo 31 se entiende con Claridad la lógica de la supremacía que
ejerce la Constitución nacional por sobre las leyes internas, pero con respecto a la jerarquía
entre tratados y leyes, no hay ningún indicio en el artículo que permite establecer al tribunal
por cual disposición inclinarse cuando mediare en un caso concreto algún supuesto de
conflicto entre ellas. Debido que leyes y tratados son Igualmente calificados “como ley
Suprema de la nación” y, por lo tanto, no existía un fundamento normativo para acordar la
prioridad de rangos a ninguna de las dos.
Con respecto a nuestra corte Suprema de Justicia, se ha pronunciado por primera vez en el
fallo merck de 1948 en donde por disposiciones de un decreto dictado a raíz del estado de
guerra que vivía nuestro país, se retiraron los bienes de la empresa merck química
Argentina debido que dicha entidad estaba vinculada con países enemigos. Ante esta
situación la empresa sostuvo que el decreto violaba garantías constitucionales, Por lo cual
llevó el caso ante la Corte Suprema punto en dicho fallo, podemos interpretar que la corte
no ASUME una posición Clara con respecto al tema coma puesto que el tribunal sostuvo
que, en tiempos de paz, el orden interno prevalece sobre el externo y, Por ende coma los
tratados deben estar en conformidad con los principios del derecho público que emana de
nuestra Constitución nacional. Pero, en tiempos de guerra, la corte entendía que por la
existencia de una eventualidad desconocida que se alejaban de los principios de la
Constitución nacional, la República Argentina debía cumplir de forma rigurosa los tratados
internacionales.
El segundo pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia de nuestro país lo
encontramos en el fallo “Martín y Cia c/administración general de los puertos” de 1963. aquí
una yerbatera la cual importaba productos provenientes de Brasil debía pagar una
sobretasa impositiva en virtud de los establecido por un decreto que modifica un tratado de
comercio y navegación entre Argentina y [Link] esta situación la yerbatera inicia una
demanda en contra de la administración general de puertos en razón de que le devuelva Lo
que le había pagado de más, Pero pero los tribunales de primera instancia y luego la
cámara Sostuvieron que el artículo 31 de la Constitución nacional Establecía que los
tratados son ley Suprema de la nación y que los mismos debían ser respetados. No
obstante la Corte Suprema de Justicia con respecto a este caso, entendió que en el artículo
31 ni el artículo 100 de la Constitución nacional atribuyen prelación o superioridad a los
tratados con las potencias extranjeras respecto de las leyes válidamente dictadas por el
congreso de la nación y que ambos ( leyes y tratados) son Igualmente clasificados como ley
Suprema de la nación lo cual implica que no exista prioridad entre los instrumentos
normativos.
Posteriormente, la Corte se vuelve a pronunciar en el fallo “Ekmekdjian C/ Neustadt” del
año 1988, en donde a raíz de comentarios efectuados en el programa “Tiempo Nuevo”,
conducido por Bernardo Neustad, llevaron al Sr. Miguel Angel Ekmekdjian a presentar un
recurso de amparo solicitando el uso del derecho de réplica, debido a que los comentarios
habían ofendido sus principios republicanos, pero la Corte Suprema rechaza el amparo
solicitado por Ekmekdjian. Es allí donde ocurre la peculiaridad de este caso, puesto que el
Tribunal Supremo falla de dicha manera, ya que el derecho de réplica se encontraba
consagrado en la Convención Americana sobre los Derechos Humanos en el art. 14 pero,
además, dicho artículo incluye la frase “en condiciones que establezca la ley” y, dado que
todavía no se había reglamentado tal derecho, la Corte manifiesta que, ante la falta de los
criterios sobre el alcance de tal derecho y de pautas que puedan ser interpretadas
judicialmente, el derecho invocado no se encuentra incorporado a nuestro derecho interno.
De este modo, podemos observar cómo asume una posición dualista, pues la Corte
entiende que únicamente mediante una ley que reglamente el derecho consagrado por una
convención internacional se incorporara a nuestro derecho interno,
Sin embargo, el cambio jurisprudencial referente al tema abordado lo encontramos en el
fallo “Ekmekdjian c/ Sofovich” en donde el Sr. Ekmekdjian se siente agraviado por
expresiones vertidas por el escritor Dalmiro Saenz durante una entrevista televisiva
efectuada en el Programa "La noche del Sábado", conducida y producida por el Sr. Gerardo
Sofovich y emitida por el canal 2 de televisión, en donde el mencionado escritor vierte
expresiones injuriosas y ofensivas hacia la figura de Jesucristo y la Virgen María. Ante esto,
Ekmekdjian solicita vía carta documento el "derecho a réplica", que según su criterio, le es
conferido en virtud del Art. 14 inc.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos,
más conocida como Pacto de San José de Costa Rica. Al serle negado este derecho de
réplica, Ekmekdjian recurre a la justicia a fin de obtener su reconocimiento.
Cuando el caso llega a la Corte Suprema, se plantea la discusión sobre si el derecho
esgrimido por Ekmekdjian tenía carácter programático y, por ende, era insusceptible de
aplicación hasta tanto se la reglamente por ley nacional, tal cual pregonaba la teoría dualista
y prestigiosa doctrina (5) y jurisprudencia (6); o si por el contrario, es operativo y puede ser
directamente aplicado, aun sin ley que la reglamenta.
Este último fue el criterio adoptado por la Corte en el caso que tratamos (7), apoyándose en
los siguientes. argumentos:
- Tratándose de derechos que son inherentes a la dignidad de la persona, la regla debe ser
la operatividad y solo excepcionalmente, y de manera restrictiva, el carácter programático.
La realización efectiva de tales derechos no puede depender o estar condicionada por la
sanción de leyes reglamentarias.
- La ley no dice que toda persona afectada por informaciones inexactas o agraviantes
emitidas en su perjuicio a través de medios de difusión tendrá derecho a efectuar su
rectificación o respuesta por el mismo órgano. La ley utiliza un tiempo de verbo presente,
"Toda persona...tiene derecho a ...". Tampoco habla de las condiciones que "establecerá "la
ley, sino que "establezca" la ley. Ello pone de manifiesto que en modo alguno la
interpretación literal de la norma conduce a asignarle un sentido meramente programático.
La Corte como dijimos, se inclinó por este carácter operativo del derecho de réplica y
sostuvo con acierto que:
* A partir de su ratificación, un tratado se incorpora al derecho interno. Argentina aprobó en
el año 1984, por ley 23.054 la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
* Un Estado parte no puede incumplir un tratado ni desobligarse invocando normas de
Derecho Interno (Art. 27 Convención de Viena) * Un tratado se incumple o se viola en la
jurisdicción interna cuando se dictan normas contrarias a él, o cuando se incurre en omisión
de establecer las medidas necesarias para su cumplimiento.
* Una vez incorporado al Derecho Interno, el Art.14 del Pacto es directamente operativo por
afectar derechos que hacen a la dignidad de la persona De esta manera y por 5 votos
contra 4 la Corte decide hacer lugar al derecho a réplica esgrimido por el Sr. Ekmekdjián.
Luego de la reforma del 94, la jerarquía de los tratados en la Constitución Nacional, en
virtud de los importantes criterios sentados por nuestro máximo Tribunal en Ekmekdjián
C/Sofovich, deja en claro la jerarquía que ostentan los tratados internacionales dentro del
ordenamiento interno. De esta manera podemos afirmar que nuestra Constitución actual se
encuadra definitivamente en la postura monista al optar por la directa aplicación de las
normas internacionales en el ámbito interno. "Ello significa que las normas internacionales
vigentes con relación al Estado argentino no precisan ser incorporadas al derecho interno a
través de la sanción de una ley que las recepte, sino que ellas mismas son fuente autónoma
de derecho interno junto con la Constitución y las leyes de la Nación”.
Principio de Igualdad y No Discriminación
Igualdad como no discriminación
En primer lugar, debemos hablar de la igualdad como no discriminación la cual es
establecida en por la Constitucion en el art. 16: “La Nación Argentina no admite
prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos de
nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin
otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas
públicas.”
De este modo, la convención constituyente de 1853 estableció un principio
igualdad como no discriminación1, en donde todas las personas deben ser tratadas igual.
Y al mismo tiempo, la referencia a la idoneidad como condición para ser admitido en
los empleos, da la pauta de que será posible realizar distinciones, pero ellas deberán
estar relacionadas con el propósito al que están destinadas. Así, al seleccionar personal,
No se puede tener en cuenta cualquier criterio, sino sólo aquél que esté vinculado con la
funcionalidad del puesto de que se trata. La idoneidad sería, entonces, un criterio
razonable para seleccionar trabajadores, mientras que –por caso—el sexo no lo sería.
La Corte Suprema, en un viejo precedente, ha dicho que “La igualdad
establecida por el artículo 16 de la Constitución ... no es otra cosa que el derecho a que
no se establezcan excepciones o privilegios que excluyan a unos de lo que, en iguales
circunstancias se concede a otros; de donde se sigue que la verdadera igualdad
consiste en aplicar la ley en los casos ocurrentes, según las diferencias constitutivas de
ellos...”(fallo Caille de 1928). Esta fórmula de “igualdad en iguales circunstancias” se sigue
aplicando hasta nuestros días.
En aquél precedente de 1928 se discutía una sanción a una persona por haberse enrolado
luego de los siete meses de cumplidos los dieciocho años, plazo máximo establecido en la
ley. El problema era que la agencia de enrolamiento sólo recibía inscripciones dos veces al
año, En enero-febrero y en julio-agosto. Caille, la persona sancionada del precedente
citado, cumplió los dieciocho años en mayo, por lo que debió haberse enrolado en julio-
agosto (es decir, solo con tres meses de plazo), ya que al hacerlo en enero-febrero del año
siguiente, estuvo fuera de término. En su defensa frente a la sanción, alegó que la ley no
respetaba la igualdad, ya que no todas las personas tenían el mismo plazo para enrolarse,
sino que algunas tenían seis meses, y otras, como él, solo tres. El juez de primera instancia,
entendió que para respetar el principio de igualdad, todas las personas debían tener el
mismo tiempo de inscripción, y resolvió no aplicar ninguna sanción. Sin embargo, la Corte
Suprema revocó esta decisión al entender que el principio de igualdad requería que la ley
se aplicará por igual a todas las personas que se encontrasen en “idénticas condiciones” y
que los distintos plazos eran consecuencia de “desigualdades naturales imposibles de
reparar”. De este modo, no encontró ninguna objeción constitucional al hecho de que
dependiendo de la fecha de nacimiento, algunas personas tuvieran dos meses de lapso y
otras seis.
Igualdad como no sometimiento en las normas
La reforma de la Constitución de 1994 introdujo abiertamente una nueva perspectiva del
principio de igualdad. El artículo 75 inciso 23 nos habla de igualdad como no-sometimiento,
al establecer que corresponde al Congreso “Legislar y promover medidas de acción positiva
que garanticen la igualdad real de oportunidades y de trato, y el pleno goce y ejercicio de
los derechos reconocidos por esta Constitución y por los tratado internacionales vigentes
sobre derechos humanos, en particular respecto de los niños, las mujeres, los ancianos y
las personas con discapacidad.” Aquí la Constitución habla de determinados grupos a los
que le otorga una protección especial (niños, mujeres, ancianos, personas con
discapacidad), e introduce la idea de que la igualdad individual como no-discriminación del
artículo 16 no fue suficiente para evitar la existencia, en la práctica, de determinados grupos
históricamente desaventajados a los que hay que proteger de modo especial por medio de
acciones positivas.
La idea de igualdad como no sometimiento tiene en cuenta a los grupos minoritarios o
protegidos y requiere que el Estado promueva medidas especiales para equipararse en
derechos a los grupos mayoritarios. Ya no habrá que tener en cuenta si un empleador está
teniendo en cuenta el sexo de los postulantes al momento de contratar, sino si está
excluyendo a una mujer como miembro de un grupo. De este modo, no será lo mismo no
tener en cuenta el sexo (categoría que podría ser irrelevante desde la perspectiva de no
discriminación), que tenerlo en cuenta para brindarle una especial protección a las mujeres.
El principio de igualdad como no sometimiento parte del hecho de la realidad de
que la sociedad es injusta y que el Estado debe adoptar ciertas medidas positivas,
especiales, para revertir esta injusticia.
Asimismo, nuestra Corte Suprema instauró -mediante el fallo Hooft- la categoría
sospechosa que, según dicho tribunal, se configura dicha categoria “ cuando se impugna
una categoría infraconstitucional basada en el ‘origen nacional’ –como sucede en el sub lite
—corresponde considerarla sospechosa de discriminación y portadora de una presunción
de inconstitucionalidad que corresponde a la demandada levantar” En estos casos se
invierte la carga de la prueba y el estándar de razonabilidad es agravado, en el sentido de
que se requiere “una cuidados a prueba sobre los fines que había intentado resguardar y
los medios que había utilizado al efecto. En cuanto a los primeros, deben ser sustanciales y
no bastará que sean meramente convenientes. En cuanto a los segundos, será insuficiente
una genérica ‘adecuación’ a los fines, sino que deberá juzgarse si los promueven
efectivamente y, además, si no existen otras alternativas menos restrictivas para los
derechos en juego que las impuestas por la regulación cuestionada”.
De este modo, la doctrina de las categorías sospechosas establece un examen con tres
elementos característicos: en primer lugar, el criterio se presume inconstitucional y se
invierte la carga de la prueba sobre la constitucionalidad. En segundo lugar, se requiere que
el propósito de la clasificación sea sustancial, y no meramente conveniente. Y por último la
adecuación de los medios al fin debe ser lo más ajustada posible, esto es, que la categoría
no sea ni sobre ni sub inclusiva.
Igualdad como no sometimiento en los hechos: trato digno:
Muchas veces, la discriminación no se da en las normas o en las políticas expresas de los
particulares, sino en los hechos. Más allá de la igualdad normativa. En numerosos casos
puede observarse que en la práctica la igualdad no se cumple. Así, diversos estudios
muestran que, por ejemplo, las mujeres obtienen peores salarios por igual trabajo que los
hombres, o que no acceden a los cargos jerárquicos, etcétera 25, sin que exista una norma
expresa que produzca este resultado. Esto nos debe hacer pensar que existe un trato
desigual de los empleadores, en donde el género sí es tomado en cuenta para perjudicar al
grupo minoritario. Lo mismo sucede con otras categorías, como la raza, la religión, etc.
Se ha definido al tratamiento desigual como aquél que se produce cuando un miembro de
un grupo protegido puede demostrar que ha sido tratado en forma menos favorable que el
resto similarmente situado, en virtud a su pertenencia a dicho grupo.
El principio de igualdad prohíbe el trato desigual basado en criterios sin relevancia moral, en
contra de los miembros de los grupos minoritarios, más allá de la razón alegada. Esto se
produce tanto en casos de discriminación irracional, odiosa,
como a su vez, al alegar que el objetivo de la discriminación es reducir costos o aumentar
las ganancias. Aprovechar una imperfección del mercado para obtener más ganancias no
parece ser un “motivo objetivo y razonable ajeno a toda discriminación” según el estándar
utilizado por la Corte Suprema en el caso Pellicori.
Igualdad como no sometimiento en los hechos: impacto desproporcionado
En este supuesto ya no habría un trato desigual para probar, sino por el contrario, habría
que demostrar que determinada política o norma, neutral en su formulación, produce un
impacto desproporcionado en un grupo minoritario. De este modo, las prácticas o leyes
neutras en materia de raza, género, etcétera, que impacten más gravemente en un grupo
que en otros serán discriminatorias si no están justificadas por una necesidad del negocio o
del Estado.
EJE TEMÁTICO 2
- Derecho a la Vida
En cuanto a este derecho, la Corte Suprema se ha pronuncia en el fallo “Saguir y Dib” en
donde ha manifestado que es el “primer derecho natural de la persona humana preexistente
a toda legislación positiva que, obviamente, resulta reconocido y garantizado por la
COnstitución Nacional y las leyes”. De esta forma, podemos interpretar que la corte lo
consideró como el derecho más importante por ser preexistente. No obstante, la Corte
Interamericana manifestó en el fallo “Niños de la Calle” que “en esencia, el derecho
fundamental a la vida comprende, no sólo el derecho de todo ser humano de no ser privado
de la vida arbitrariamente, sino también el derecho a que no se le impida el acceso a las
condiciones que le garanticen una existencia digna”. Asimismo, agrega el fallo que “los
estados tienen la obligación de garantizar la creación de las condiciones que se requieren
para que no se produzcan violaciones de ese derecho básico y, en particular, el deber de
impedir que sus agentes atenten contra él”. Inclusive en el fallo “Montero Aranguren y otros
vs Venezuela” la Corte dijo: “El derecho a la vida es un derecho humano fundamental, cuyo
goce pleno es un prerrequisito para el disfrute de todos los demás derechos humanos. De
no ser respetado, todos los derechos carecen de sentido. En razón de dicho carácter, no
son admisibles enfoques restrictivos del mismo. Este derecho forma parte del núcleo
inderogable, pues se encuentra consagrado como uno de los derechos que no puede ser
suspendido en casos de guerra, peligro público u otras amenazas a la independencia o
seguridad de los Estados Partes”.
Ahora bien,en cuanto a la pena de muerte, a raíz de lo enunciado en el párrafo anterior
podemos inferir que la pena de muerte menoscaba directamente el derecho a la vida, sin
embargo, la Convencion Americana sobre Derechos Humanos dispone en el art, 4.2 que
“En los países que no han abolido la pena de muerte, ésta sólo podrá imponerse por los
delitos más graves, en cumplimiento de sentencia ejecutoriada de tribunal competente y de
conformidad con una ley que establezca tal pena, dictada con anterioridad a la comisión del
delito. Tampoco se extenderá su aplicación a delitos a los cuales no se la aplique
actualmente”. De este modo, se observa que la pena de muerte se permite unicamente en
aquellos paises que no la han abolido (art.4.3) pero solo en los delitos mas gravosos.
En dicha convención el art. 4 es quien se encarga de proteger el derecho a la vida y
establece que:
Artículo 4. Derecho a la vida
1. Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por
la ley y en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la
vida arbitrariamente.
2. En los países que no han abolido la pena de muerte, ésta sólo podrá imponerse por los
delitos más graves, en cumplimiento de sentencia ejecutoriada de tribunal competente y de
conformidad con una ley que establezca tal pena, dictada con anterioridad a la comisión del
delito. Tampoco se extenderá su aplicación a delitos a los cuales no se la aplique
actualmente.
3. No se restablecerá la pena de muerte en los Estados que la han abolido.
4. En ningún caso se puede aplicar la pena de muerte por delitos políticos ni comunes
conexos con los políticos.
5. No se impondrá la pena de muerte a personas que, en el momento de la comisión del
delito,tuvieren menos de dieciocho años de edad o más de setenta, ni se le aplicará a las
mujeres en estado de gravidez.
6. Toda persona condenada a muerte tiene derecho a solicitar la amnistía, el indulto o la
conmutación de la pena, los cuales podrán ser concedidos en todos los casos. No se puede
aplicar la pena de muerte mientras la solicitud esté pendiente de decisión ante autoridad
competente.
- Derecho a la Libertad
Acerca del derecho a la libertad la convención americana sobre los derechos humanos
Establece en el artículo 7.1 que toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad
personales. En este sentido, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha expresado
en el fallo “chaparro” que en un sentido amplio la libertad sería la capacidad de hacer y no
hacer todo lo que esté lícitamente permitido. En otras palabras, constituye el derecho de
toda persona de organizar Con arreglo a la ley su vida individual y social conforme a sus
propias opciones y convicciones. La seguridad por su parte sería la ausencia de
perturbaciones que restrinjan o limiten la libertad más allá de lo razonable.
Esta primera cláusula, además de definir el amplio alcance de la protección a la libertad
personal garantizado en la Convención, impone a los Estados Parte, conforme al artículo
1.1, el deber de “organizar todo el aparato gubernamental y, en general, todas las
estructuras del poder público, de manera tal que sean capaces de asegurar jurídicamente el
libre y pleno ejercicio de los derechos humanos”.
Por otra parte, los incisos 7.2 y 7.3 prohíben, respectivamente, las detenciones ilegales y las
detenciones arbitrarias. En este aspecto, es importante señalar que el artículo 7.2 incorpora
al texto de la Convención las normas constitucionales y legales de los Estados Parte. Ello
pues, según el texto del inciso 7.2, toda detención que vulnere los requisitos formales y
materiales del derecho interno se considera una detención contraria a las exigencias de la
Convención Americana. Alberto Bovino nos enuncia que, a su juicio, estas dos cláusulas del
artículo 7 son las que presentan mayores problemas interpretativos en la jurisprudencia del
sistema interamericano.
Las detenciones arbitrarias son aquellos arrestos o detenciones de personas en aquellos
casos en que no existe evidencia de comisión de delito. De modo que una detención se
torna arbitraria cuando bajo una sospecha subjetiva, basada en conjeturas o intuiciones
abstractas, se detiene a una persona. En fallo “Chaparro”, la Corte sostuvo que “la
sospecha tiene que estar fundada en hechos específicos y articulados con palabras, esto
es, no en meras conjeturas o intuiciones abstractas. De allí se deduce que el Estado no
debe detener para luego investigar, por el contrario, sólo está autorizado a privar de la
libertad a una persona cuando alcance el conocimiento suficiente para poder llevarla a
juicio”.En cambio, la detención sólo puede ser legal si respeta las reglas jurídicas
sustantivas y formales del ordenamiento jurídico interno; en caso contrario, es una
detención ilegal.
Asimismo, el artículo 7.2 impone exigencias positivas adicionales al Estado Parte: la
obligación de fijar “de antemano”, en su derecho constitucional y en sus normas legales, “las
causas y las condiciones” que habilitan a las autoridades públicas a privar de la libertad
física a una persona sometida a la jurisdicción del Estado.
Artículo 7. Derecho a la libertad personal CADH
1. Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad personales.
2. Nadie puede ser privado de su libertad física, salvo por las causas y en las condiciones
fijadas de antemano por las constituciones políticas de los Estados Partes o por las leyes
dictadas conforme a ellas.
3. Nadie puede ser sometido a detención o encarcelamiento arbitrarios.
4. Toda persona detenida o retenida debe ser informada de las razones de su detención y
notificada, sin demora, del cargo o cargos formulados contra ella.
5. Toda persona detenida o retenida debe ser llevada, sin demora, ante un juez u otro
funcionario autorizado por la ley para ejercer funciones judiciales y tendrá derecho a ser
juzgada dentro de un plazo razonable o a ser puesta en libertad, sin perjuicio de que
continúe el proceso. Su libertad podrá estar condicionada a garantías que aseguren su
comparecencia en el juicio.
6. Toda persona privada de libertad tiene derecho a recurrir ante un juez o tribunal
competente, a fin de que éste decida, sin demora, sobre la legalidad de su arresto o
detención y ordene su libertad si el arresto o la detención fueran ilegales. En los Estados
Partes cuyas leyes prevén que toda persona que se viera amenazada de ser privada de su
libertad tiene derecho a recurrir a un juez o tribunal competente a fin de que éste decida
sobre la legalidad de tal amenaza, dicho recurso no puede ser restringido ni abolido. Los
recursos podrán interponerse por sí o por otra persona.
7. Nadie será detenido por deudas. Este principio no limita los mandatos de autoridad
judicial competente dictados por incumplimientos de deberes alimentarios.
- Libertad de Expresión
La libertad de expresión es un derecho de suma importancia para una sociedad
democrática. En este sentido la Corte IDH ha expresado que “La libertad de expresión es
una piedra angular en la existencia misma de una sociedad democrática. Es indispensable
para la formación de la opinión pública. Es también indispensable para que los partidos
políticos, los sindicatos, las sociedades científicas y culturales, y en general, quienes
deseen influir sobre la colectividad puedan desarrollarse plenamente. Es, en fin, condición
para que la comunidad, a la hora de ejercer sus opciones, esté suficientemente informada.
Por ende, es posible afirmar que una sociedad que no está bien informada no es
plenamente libre”(Opinión Consultiva OC-5/85, “La colegiación obligatoria de periodistas”).
Además, en el fallo “Kimel Vs. Argentina” agregó que “Dada la importancia de la libertad de
expresión en una sociedad democrática y la elevada responsabilidad que ello entraña para
quienes ejercen profesionalmente labores de comunicación social, el Estado no sólo debe
minimizar las restricciones a la circulación de la información sino también equilibrar,
en la mayor medida de lo posible, la participación de las distintas informaciones en el
debate público, impulsando el pluralismo informativo. En consecuencia, la equidad
debe regir el flujo informativo. En estos términos puede explicarse la protección de los
derechos humanos de quien enfrenta el poder de los medios y el intento por asegurar
condiciones estructurales que permitan la expresión equitativa de las ideas”
Ahora bien, a diferencia de nuestra constitución nacional que solo habla de “publicar sus
ideas por la prensa sin censura previa”, el art. 13 de la Convención Americana Sobre
Derechos Humanos entiende que este derecho puede ser subdividido. En tres especies
distintas de derecho: el derecho de informar, el derecho a informarse y el derecho a buscar
información. En concreto, el derecho a informar alude a la expresión de publicar de ideas y
opiniones sin prohibiciones de censura, explícita o encubierta. El derecho a ser informado
supone el libre acceso a las fuentes de información desde las cuales es posible la obtención
de la noticia u opinión. finalmente la libertad de expresión alcanza también a quien Investiga
o Busca información a través de los distintos medios concebidos de expresión.
Por otra parte, la Corte IDH entendió en el gallo “Kimel Vs. Argentina” que las opiniones
emitidas por una persona no pueden ser objeto de sanción, puesto que no pueden
considerarse ni verdad o falsedad, más aún cuando se trata de un juicio de valor sobre un
acto de un funcionario público en desempeño de su cargo.
Artículo 13. Libertad de pensamiento y de expresión CADH
1. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho
comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin
consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o
por cualquier otro procedimiento de su elección.
2. El ejercicio del derecho previsto en el inciso precedente no puede estar sujeto a previa
censura sino a responsabilidades ulteriores, las que deben estar
expresamente fijadas por la ley y ser necesarias
para asegurar:
a. el respeto a los derechos o a la reputación de
los demás, o
b. la protección de la seguridad nacional, el orden
público o la salud o la moral públicas.
3. No se puede restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos, tales como
el abuso de controles oficiales o particulares de papel para periódicos, de frecuencias
radioeléctricas, o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por
cualesquiera otros medios encaminados a impedir la comunicación y la circulación de ideas
y opiniones.
4. Los espectáculos públicos pueden ser sometidos por la ley a censura previa con el
exclusivo objeto de regular el acceso a ellos para la protección moral de la infancia y la
adolescencia, sin perjuicio de lo establecido en el inciso 2.
5. Estará prohibida por la ley toda propaganda en favor de la guerra y toda apología del odio
nacional, racial o religioso que constituyan incitaciones a la violencia o cualquier otra acción
ilegal similar contra cualquier persona o grupo de personas, por ningún motivo, inclusive los
de raza, color, religión, idioma u origen nacional.
- Derechos Sociales
Artículo 26. Desarrollo progresivo
Los Estados Partes se comprometen a adoptar providencias, tanto a nivel interno como
mediante la cooperación internacional, especialmente económica y técnica, para lograr
progresivamente la plena efectividad de los derechos que se derivan de las normas
económicas, sociales y sobre educación, ciencia y cultura, contenidas en la Carta de la
Organización de los Estados Americanos, reformada por el Protocolo de Buenos Aires, en la
medida de los recursos disponibles, por vía legislativa u otros medios apropiados.
- Derechos de la Mujer
Debido a la existencia de determinados sectores de la sociedad que se encontraban siendo
discriminados o sus derechos se encontraban vulnerados, surgen tratados internacionales
que acentúan la protección de los derechos de cada sector en particular. En este contexto,
aparece la convención sobre la erradicación de la discriminacion contra la mujer, el cual
establece que la expresion de “discriminación contra la mujer" denotará toda distinción,
exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o resultado menoscabar o
anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado
civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y las
libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y civil o en
cualquier otra esfera (art. 1).
Por otra parte, en el art. 2 se establecen los compromisos que asumen los Estados parte a
realizar:
a) Consagrar, si aún no lo han hecho, en sus constituciones nacionales y en cualquier
otra legislación apropiada el principio de la igualdad del hombre y de la mujer y
asegurar por ley u otros medios apropiados la realización práctica de ese principio;
b) Adoptar medidas adecuadas, legislativas y de otro carácter, con las sanciones
correspondientes, que prohíban toda discriminación contra la mujer;
c) Establecer la protección jurídica de los derechos de la mujer sobre una base de
igualdad con los del hombre y garantizar, por conducto de los tribunales nacionales
competentes y de otras instituciones públicas, la protección efectiva de la mujer
contra todo acto de discriminación;
d) Abstenerse de incurrir en todo acto o práctica de discriminación contra la mujer y
velar por que las autoridades e instituciones públicas actúen de conformidad con
esta obligación;
e) Tomar todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer
practicada por cualesquiera personas, organizaciones o empresas;
f) Adoptar todas las medidas adecuadas, incluso de carácter legislativo, para
modificar o derogar leyes, reglamentos, usos y prácticas que constituyan
discriminación contra la mujer;
g) Derogar todas las disposiciones penales nacionales que constituyan discriminación
contra la mujer.
Asimismo, el art. 5 agrega que los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas
para:
a) Modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres, con miras
a alcanzar la eliminación de los prejuicios y las prácticas consuetudinarias y de
cualquier otra índole que estén basados en la idea de la inferioridad o superioridad
de cualquiera de los sexos o en funciones estereotipadas de hombres y mujeres;
b) Garantizar que la educación familiar incluya una comprensión adecuada de la
maternidad como función social y el reconocimiento de la responsabilidad común de
hombres y mujeres en cuanto a la educación y al desarrollo de sus hijos, en la
inteligencia de que el interés de los hijos constituirá la consideración primordial en
todos los casos.
De este modo, la convención busca no solo consagrar la igualdad en la norma entre la
mujer y el hombre, sino que, además, busca erradicar todo acto discriminatorio que surja de
la propia cultura de la sociedad. En este sentido, nuestro país ha establecido la ley 26.485
que define la violencia contra la mujer como “toda conducta, por acción u omisión, basada
en razones de género, que, de manera directa o lo indirecta, tanto en el ámbito público
como en el privado, en el espacio analógico digital, basada en una relación desigual de
poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual,económica o
patrimonial, participación política, como así también su seguridad personal. Quedan
comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes”. Además, agrega que la
violencia indirecta es toda conducta, acción, omisión,disposición, criterio o práctica
discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón.
Tipos de Violencia contra la Mujer
Cabe destacar que existen diferentes tipos y modalidades de violencia contra la mujer que
deben tenerse presente. En primer lugar, siguiendo dicha ley, los tipos de violencia contra la
mujer son:
1.- Física: La que se emplea contra el cuerpo de la mujer produciendo dolor, daño o riesgo
de producirlo y cualquier otra forma de maltrato agresión que afecte su integridad física.
2.- Psicológica: La que causa daño emocional y disminución de la autoestima o perjudica y
perturba el pleno desarrollo personal o que busca degradar o controlar sus
acciones,comportamientos, creencias y decisiones, mediante amenaza, acoso,
hostigamiento, restricción,humillación, deshonra, descrédito, manipulación aislamiento.
Incluye también la culpabilización,vigilancia constante, exigencia de obediencia sumisión,
coerción verbal, persecución, insulto,indiferencia, abandono, celos excesivos, chantaje,
ridiculización, explotación y limitación del derecho de circulación o cualquier otro medio que
cause perjuicio a su salud psicológica y a la autodeterminación.
3.- Sexual: Cualquier acción que implique la vulneración en todas sus formas, con o sin
acceso genital, del derecho de la mujer de decidir voluntariamente acerca de su vida sexual
o reproductiva a través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o intimidación, incluyendo
laviolación dentro del matrimonio o de otras relaciones vinculares o de parentesco, exista o
noconvivencia, así como la prostitución forzada, explotación, esclavitud, acoso, abuso
sexual y trata de mujeres.
4.- Económica y patrimonial: La que se dirige a ocasionar un menoscabo en los recursos
económicos o patrimoniales de la mujer, a través de:
a) La perturbación de la posesión, tenencia o propiedad de sus bienes;
b) La pérdida, sustracción, destrucción, retención o distracción indebida de
objetos,instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores y derechos
patrimoniales;
c) La limitación de los recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades o
privación de los medios indispensables para vivir una vida digna;
d) La limitación o control de sus ingresos, así como la percepción de un salario menor por
igual tarea, dentro de un mismo lugar de trabajo.
5.- Simbólica: La que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o
signostransmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones
sociales,naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad.
6.- Política: La que se dirige a menoscabar, anular, impedir, obstaculizar o restringir la
participación política de la mujer, vulnerando el derecho a una vida política libre de violencia
y el derecho a participar en los asuntos públicos y políticos en condiciones de igualdad con
los varones.
Modalidades
En segundo lugar, en cuanto a las modalidades,estas son las formas en las cuales se
presentan los tipos de violencia contra la mujer en los diferentes ámbitos. Es por ello que la
ley dispone las siguientes modalidades:
a) Violencia doméstica contra las mujeres: aquella ejercida contra las mujeres por un
integrante del grupo familiar, independientemente del espacio físico donde ésta ocurra, que
dañe la dignidad, el bienestar, la integridad física, psicológica, sexual, económica o
patrimonial, la libertad, comprendiendo la libertad reproductiva y el derecho al pleno
desarrollo de las [Link] entiende por grupo familiar el originado en el parentesco sea
por consanguinidad o por afinidad, el matrimonio, las uniones de hecho y las parejas o
noviazgos. Incluye las relaciones vigentes o finalizadas, no siendo requisito la convivencia;
b) Violencia institucional contra las mujeres: aquella realizada por las/los
funcionarias/os,profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano, ente o
institución pública,que tenga como fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres
tengan acceso a las políticas públicas y ejerzan los derechos previstos en esta ley. Quedan
comprendidas, además, las que se ejercen en los partidos políticos, sindicatos,
organizaciones empresariales, deportivas y de la sociedad civil;
c) Violencia laboral contra las mujeres: aquella que discrimina a las mujeres en los ámbitos
de trabajo públicos o privados y que obstaculiza su acceso al empleo, contratación,
ascenso,estabilidad o permanencia en el mismo, exigiendo requisitos sobre estado civil,
maternidad,edad, apariencia física o la realización de test de embarazo. Constituye también
violencia contra las mujeres en el ámbito laboral quebrantar el derecho de igual
remuneración por igual tarea o función. Asimismo, incluye el hostigamiento psicológico en
forma sistemática sobre una determinada trabajadora con el fin de lograr su exclusión
laboral;
d) Violencia contra la libertad reproductiva: aquella que vulnere el derecho de las mujeres a
decidir libre y responsablemente el número de embarazos o el intervalo entre los
nacimientos,de conformidad con la Ley 25.673 de Creación del Programa Nacional de Salud
Sexual y Procreación Responsable;
e) Violencia obstétrica: aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los
procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de
medicalización y patologización de los procesos naturales, de conformidad con la Ley
25.929.
f) Violencia mediática contra las mujeres: aquella publicación o difusión de mensajes e
imágenesestereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de
manera directa oindirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie,
difame, discrimine,deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así
también la utilización demujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes
pornográficas, legitimando ladesigualdad de trato o construya patrones socioculturales
reproductores de la desigualdad ogeneradores de violencia contra las mujeres.
g) Violencia contra las mujeres en el espacio público: aquella ejercida contra las mujeres por
unao más personas, en lugares públicos o de acceso público, como medios de transporte o
centroscomerciales, a través de conductas o expresiones verbales o no verbales, con
connotaciónsexual, que afecten o dañen su dignidad, integridad, libertad, libre circulación o
permanencia y/ogeneren un ambiente hostil u ofensivo.
h) Violencia pública-política contra las mujeres: aquella que, fundada en razones de
género,mediante intimidación, hostigamiento, deshonra, descrédito, persecución, acoso y/o
amenazas,impida o limite el desarrollo propio de la vida política o el acceso a derechos y
deberes políticos,atentando contra la normativa vigente en materia de representación
política de las mujeres, y desalentando o menoscabado el ejercicio político o la actividad
política de las mujeres,pudiendo ocurrir en cualquier espacio de la vida pública y política,
tales como instituciones estatales, recintos de votación, partidos políticos, organizaciones
sociales, asociaciones sindicales, medios de comunicación, entre otros.
Jurisprudencia
Con respecto a nuestra Corte Suprema, en el fallo sisneros, ha manifestado que “la
discriminacion no se presenta de forma abierta y claramente identificable. Lo más habitual
es que la discriminación sea una acción más presunta que patente, y difícil de demostrar ya
que normalmente el motivo subyacente a la diferencia de trato está en la mente de su autor,
y "la información y los archivos que podrían servir de elementos de prueba están, la mayor
parte de las veces, en manos de la persona a la que se dirige el reproche de
discriminación”. Es por ello que en dicho fallo, el tribunal sostuvo que si el reclamante
puede acreditar la existencia de hechos de los que pueda presumirse su carácter
discriminatorio, corresponde al demandado la prueba de su inexistencia
LEY 1886-M
ART. 2°: DENUNCIA. La presentación de la denuncia por violencia contra las mujeres podré
efectuarse ante cualquier juez/juez de cualquier fuero e instancia o ante el ministerio
público, en forma oral o escrita.
En el supuesto que al concurrir a un servicio policial sólo se labrase exposición y de ella
sugiere la posible existencia de violencia contra la mujer, corresponder a remitir a la
autoridad judicial competente dentro de las 24 horas.
INFORMES: siempre que fuere posible el juez interviniente podrá requerir un informe
efectuado por el equipo interdisciplinario para determinar los daños físicos, psicológicos,
económicos o de otro tipo sufridos por la mujer. Dicho informe será remitido en un plazo de
48 horas.
ART. 6. AUDIENCIA, MEDIDAS. El juez interviniente fijará una audiencia, la que deberá
tomar personalmente bajo pena de nulidad, dentro de 48 horas ordenadas las medidas.
El presunto asesor estará obligado a comparecer bajo apercibimiento de ser llevado ante un
juzgado.
Quedan prohibidas las audiencias de mediación o conciliación. Medidas. Las medidas
preventivas urgentes, son las que a continuación se detallan:
a) Durante cualquier etapa del proceso el/la juez/a o interviniente podrá, de oficio o a
petición de parte, ordenar una o más de las siguientes medidas preventivas de acuerdo con
los tipos y modalidades de violencia contra las mujeres definidas en los artículos 5º y 6º de
la ley nacional 26.485:
a.1) Ordenar la prohibición de acercamiento del presunto agresor al lugar de residencia,
trabajo, estudio, esparcimiento o a los lugares de habitual concurrencia de la mujer que
padece violencia;
a.2) Ordenar al presunto agresor que cese en los actos de perturbación o intimidación que,
directa o indirectamente, realice hacia la mujer;
a.3) Ordenar la restitución inmediata de los efectos personales a la parte peticionante, si
ésta se ha visto privada de los mismos;
a.4) Prohibir al presunto agresor la compra y tenencia de armas y ordenar el secuestro de
las que estuvieren en su posesión;
a.5) Proveer las medidas conducentes a brindar a quien padece o ejerce violencia, cuando
así lo requieran, asistencia médica o psicológica, a través de los organismos públicos y
organizaciones de la sociedad civil con formación especializada en la prevención y atención
de la violencia contra las mujeres;
a.6) Ordenar medidas de seguridad en el domicilio de la mujer;
- Derecho de los Menores
Art. 1 de la Convención sobre los Derechos del Niño:
Se entiende por niño a todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en
virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad.
Dicha convención en su aet. 2°, contiene diversas disposiciones que se refieren a las
obligaciones del estado en relación con los menores que se encuentren en supuestos
fácticos. “Los estados partes tomarán todas las medidas apropiadas para garantizar que el
niño se vea protegido contra toda forma de discriminación o castigo por causa de la
condicipon, las actividades, las opiniones expresadas o las creencias de sus padres, o sus
tutores o de sus familiares”.
Jurisprudencia:
● Fallo Fornerón e hija Vs. Argentina.
El 16 de junio de 2000 nació M, hija de Diana Enríquez y del señor Fornerón. Al día
siguiente la señora Enríquez entrega a su hija en guarda provisoria con fines de
adopción.
Fornerón no tuvo conocimiento del embarazo, sino hasta avanzado del mismo y, una
vez enterado de ello, preguntó varias veces a la señora Enriquez si él era el padre,
lo cual fue negado por la madre. Tras el nacimiento de M, y ante las dudas sobre el
paradero de la niña y sobre su paternidad, Fornerón acudió ante la defensoría de
pobres y menores, manifestando que deseaba, si correspondía, hacerse cargo de la
niña. Por su parte, la señora Enriquez manifestó ante la defensoría de Fornerón que
no era el padre de la niña. Un mes después del nacimiento Fornerón reconoció
legalmente a su hija.
Si bien el fiscal y el juez a cargo de la investigación establecieron la
existencia de indicios de que M habría sido entregada por su madre a
cambio de dinero, el juez de instrucción ordenó en dos oportunidades el
archivo de la investigación penal, dado que a su criterio los hechos
relativos a la alegada venta de la niña no encuadraban en ninguna figura
penal. Finalmente, la Cámara en lo Criminal de Gualeguay confirmó el
archivo de la causa.
Por otra parte, el 1° de agosto de 2000 el matrimonio B-Z solicitó la
guarda judicial de M. En el procedimiento judicial sobre la guarda,
Fornerón fue llamado a comparecer ante el juez, manifestó en todo
momento su oposición a la guarda y requirió que la niña le fuera
entregada. Asimismo, se practicó una prueba de ADN que confirmó su
paternidad. Posteriormente, el juez ordenó la práctica de una pericia
psicológica, la cual concluyó que “el traspaso de [la] familia a la que
reconoce […] a otra a la que desconoce” sería sumamente dañino
psicológicamente para la niña.
El 17 de mayo de 2001, el juez de primera instancia otorgó la guarda
judicial de la niña al matrimonio B-Z e indicó que se podría instrumentar
en un futuro un régimen de visitas para que el padre pudiera mantener
contacto con la niña. Recurrió la sentencia, y esta fue revocada en
apelación dos años después de la interposición del recurso, tras la práctica
de medidas probatorias que habían sido omitidas en primera instancia.
SE DECIDIÓ: por unanimidad, que el Estado de Argentina es internacionamlente
responsable por la violación de los derechos a la protección y a las garantías
judiciales, a la protección de la familia, y por el incumplimiento de su obligación de
adoptar disposiciones de derecho [Link] el propósito de adoptar medidas
idóneas para alcanzar el fin de impedir toda venta de niños; es decir, no puede optar
entre distintas medidas, sino que debe impedir la “venta” de todas maneras posibles,
sin excepciones o limitaciones, lo cual incluye, entre otras medidas legislativas,
administrativas y de cualquier otro carácter, la obligación de prohibir penalmnete.
● Caso Mendoza y otros Vs. Argentina.
César Alberto Mendoza, Claudio David Núñez, Lucas Matías Mendoza, Saúl
Roldán y Ricardo David Videla Fernández crecieron en barrios marginales,
en una situación de exclusión y gran vulnerabilidad socioeconómica, con
carencias materiales que condicionaron su desarrollo integral. Todos ellos
fueron condenados a penas de privación perpetua de la libertad por delitos
cometidos antes de haber alcanzado la mayoría de edad, con base en la Ley
22.278, relativa al Régimen Penal de la Minoridad, la cual data de la época
de la dictadura argentina y tiene alcance nacional. El 12 de abril de 1999,
Claudio David Núñez y Lucas Matías Mendoza fueron procesados
conjuntamente por el Tribunal Oral de Menores No. 1 de la Capital Federal y
fueron condenados a reclusión perpetua y prisión perpetua respectivamente.
Ese mismo año, el 28 de octubre el Tribunal Oral de Menores No. 1 de la
Capital Federal impuso a César Alberto Mendoza la pena de prisión
perpetua, por delitos cometidos cuando eran menores de 18 años. Por otro
lado, el 8 de marzo de 2002, el Tribunal en lo Penal de Menores de Mendoza
condenó a Saúl Cristian Roldán Cajal a la pena de prisión perpetua. El 5 de
noviembre de 2002, la Quinta Cámara en lo Criminal del Poder Judicial de
Mendoza resolvió unificar las penas. Asimismo, el 28 de noviembre de 2002,
el Tribunal en lo Penal de Menores de Mendoza declaró la responsabilidad
penal de Ricardo David Videla Fernández y le impuso la pena de prisión
perpetua por delitos cometidos cuando era menor de 18 años. Los
representantes de los condenados interpusieron, en diferentes fechas, una
serie de recursos de casación y quejas en los que solicitaban la revisión de
las sentencias condenatorias. Los recursos fueron desestimados. El 31 de
julio de 1998, a los 17 años de edad, y durante su permanencia en el Instituto
de Menores Dr. Luis Agote, Lucas Matías Mendoza recibió un “pelotazo” en
el ojo izquierdo. A pesar de la gravedad de la lesión, no recibió tratamiento
médico oportuno lo que conlleva a que su lesión fuese irreversible. El 21 de
julio de 2005, Ricardo Videla falleció a los 20 años de edad. Fue encontrado
colgado en su celda del Centro de Seguridad de la Penitenciaría de
Mendoza. El Estado no realizó las investigaciones pertinentes para
esclarecer los hechos. El 13 de diciembre de 2007, Lucas Matías Mendoza y
Claudio David Núñez fueron agredidos por integrantes del cuerpo de requisa
del Complejo Penitenciario Federal I. En 2008, el Fiscal Federal Subrogante
solicitó la reserva del archivo del caso, pues no era posible identificar a los
agresores.
Se decidió: La Corte considera que, a fin de cumplir con dichas obligaciones, en materia de
justicia penal juvenil, los estado deben contar con un marco legal y políticas públicas
adecuados que se ajusten a los estándares internacionales, y que implementen un conjunto
de medidas destinadas a la prevención de la delincuencia juvenil a través de programas y
servicios que favorezcan el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes. Los
estados deberán, entre otros, difundir los estándares internacionales sobre los derechos del
niño y brindar apoyo a los niños en situación de vulnerabilidad, así como a sus familias.
La corte interamericana consideró que la imposición de penas a perpetuidad por la comisión
de delitos durante la infancia, no cumplen con la finalidad de la reintegración social de los
niños. Este tipo de penas implican la máxima exclusión del niño en la sociedad, de tal
manera que operan en un sentido meramente retributivo, pues las expectativas de
resocialización se anulan a su grado mayor.
INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO
El interés superior del niño implica garantizar el disfrute pleno y efectivo de todos sus
derechos reconocidos, también a que se le considere y se tenga en cuenta de manera
primordial su interés en todas las medidas o decisiones que le afecten.
Esto nos quiere decir que todas las decisiones que se tomen y tengan relación con un niño
deben estar orientadas a su bienestar y pleno ejercicio de sus derechos. Estas decisiones
deben realizarse de acuerdo a las circunstancias de cada niño, teniendo en cuenta la edad,
el seño, el grado de madurez, la experiencia, la existencia de una discapacidad física e
incluso cultural.
El Comité subraya que el interés superior del niño es un concepto triple:
1. un derecho sustantivo: el derecho del niño a que su interés superior sea una
consideración primordial que se evalúe y tenga en cuenta al sopesar distintos
intereses para tomar una decisión sobre una cuestión debatida, y la garantía de que
ese derecho se pondrá en práctica siempre que se tenga que adoptar una decisión
que afecte a un niño.
2. un principio jurídico interpretativo fundamental: si una disposición jurídica admite
mapas de una interpretación, se elegirá la interpretación que satisfaga de manera
más efectiva el interés superior del niño.
3. una norma de procedimiento: siempre que se tenga que tomar una decisión que
afecte a un niño en concreto, a un grupo de niños concreto o a los niños en general,
el proceso de adopción de decisiones deberá incluir una estimación de las posibles
repercusiones (positivas o negativas) de la decisión en el niño.
Alcance: todos los estados partes deben respetar y poner en práctica el derecho del niño a
que su interés superior se evalúe y constituya una consideración primordial, y tienen la
obligación de adoptar todas las medidas necesarias, empresas y concretas para hacer
plenamente efectivo este derecho.
- DERECHO DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD
Las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tengan deficiencias físicas,
mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras,
puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones
con las demás.
Definiciones sobre el concepto de “discapacidad”
La terminología y la definición sobre discapacidad ha cambiando en las últimas décadas:
para aludir a la población con estas características se han usado términos como el de
“impedidos”, “inválidos”, “minusválidos”, “incapacitados”, “discapacitados”, “personas con
alguna discapacidad” o “personas con necesidades especiales” o con “capacidades
diferentes”, todos estos eufemismos y forma de aludir un concepto claro y preciso hasta
llegar actualmente al concepto de “personas con discapacidad”. Estos cambios reflejan las
distintas concepciones al respecto: los primeros rechazan aquellas que presuponen la
anulación del potencial y de la subsistencia de las demás capacidades de esta población.
Discapacidad física: se presenta cuando existe una pérdida de la función motora, ya sea
parcial o total, afectando la capacidad de una persona para moverse o manipular objetos, es
importante reconocer que la discapacidad física también puede influir en otras áreas, como el
lenguaje.
Discapacidad mental e intelectual: comprende las enfermedades mentales y los trastornos
psiquiátricos principales, como: la esquizofrenia y el trastorno bipolar; las afecciones y
trastornos mentales menores; y las discapacidades intelectuales es un estado de desarrollo
determinado o incompleto de la mente, caracterizado por el deterioro de las habilidades y de
la inteligencia como las funciones cognitivas, el lenguaje y las capacidades motoras y
sensoriales , por ejemplo las limitaciones originadas por el síndrome de Down y otras
anomalías cromosómicas, las lesiones cerebrales causadas antes y después del
nacimiento. La palabra discapacidad mental se debe emplear cuando se hace referencia a
“los derechos y libertades relacionadas con derecho a la salud".
Discapacidad sensorial: este término abarca un amplio espectro de limitaciones que afectan
la capacidad de percibir el mundo que los rodea a través de uno o varios de los sentidos.
Las discapacidades sensoriales más reconocidas son la discapacidad visual y la auditiva.
La primera puede variar desde una pérdida parcial de la visión hasta la ceguera total, las
personas dependen en gran medida de otros sentidos, como el tacto y el oído, el segundo
supuesto puede manifestarse a través de la sordera completa o como una pérdida parcial
de la audición, a menudo se utiliza dispositivos como audífonos o implantes cocleares para
mejorar su comunicación y participación en la sociedad.
Art. 2. Para los efectos de la presente convención se entiende por:
a) el término “discriminación” contra las personas con discapacidad significa toda
distinción, exclusión o restricción basada en una discapacidad, antecedente de
discapacidad, consecuencia de discapacidad anterior o percepción de una
discapacidad presente o pasada, que tenga el efecto o propósito de impedir o anular
el reconocimiento, goce o ejercicio por parte de las personas con discapacidad,de
sus derechos humanos y libertades fundamentales.
Ajustes Razonables:
● Son modificaciones y adaptaciones necesarias y adecuadas para garantizar que las
personas con discapacidad puedan disfrutar plenamente de sus derechos en
igualdad de condiciones con los demás.
● Deben ser proporcionales a las necesidades individuales.
● No deben ser una carga injustificada, desproporcionada o indebida a las personas o
entidades responsables de su implementación.
● Por ejemplo: adaptaciones en el entorno físico, cambios en los procedimiento de
trabajo, provisión de tecnologías de asistencia, etc.
¿Qué es el diseño universal
● Se refiere al diseño de productos, entornos, programas y servicios que puedan ser
utilizados por todas las personas, sin necesidad de adaptación ni diseño
especializado.
● Su fin es eliminar las barreras que puedan excluir o dificultar la participación de las
personas con discapacidad, promoviendo la inclusión y la accesibilidad para todos.
Los estados parte de la convención se comprometen a:
● garantizar y promover sus derechos humanos.
● impulsar leyes para protegerlos.
● modificar o derogar leyes discriminatorias.
● considerar sus derechos en todas las políticas y programas.
● abstenerse de actos incompatibles con la convención.
● promover el diseño universal y el acceso a nuevas tecnologías.
● dar asistencia y servicio de apoyo.
● propiciar la toma de conciencia de la sociedad.
¿Qués es la accesibilidad
La accesibilidad tiene como fin identificar y eliminar los obstáculos y barreras que impidan, a
las personas con discapacidad, vivir en forma independiente y participar plenamente en
todos los ámbitos de la vida. Son medidas que aseguran el acceso a entornos físicos,
transporte, información y comunicación en igualdad de condiciones que los demás.
- DERECHO DE LOS ADULTOS MAYORES
Art. [Link] objeto de la convención es promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el
pleno goce y ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y
libertades fundamentales de la persona mayor, a fin de contribuir a su plena inclusión,
integración y participación en la sociedad.
Art. 2. Definiciones
Persona mayor: aquella de 60 años o más, salvo que la ley interna determine una edad
base menor o mayor, siempre que esta no sea superior a los 65 años.
Abandono: la falta de acción deliberada o no para atender de manera integral las
necesidades de una persona mayor que ponga en peligro su vida o su integridad física,
psíquica o moral.
Discriminación: cualquier distinción, exclusión, restricción que tenga como objetivo o efecto
anular o restringir el reconocimiento, goce o ejercicio en igualdad de condiciones de los
derechos humanos y las libertades fundamentales en la esfera política, económica, social,
cultural u otros.
Envejecimiento: proceso gradual que se desarrolla durante el curso de la vida y que
conlleva cambios biológicos, fisiológicos, psico-sociales y funcionales de variadas
consecuencias, las cuales se asocian con interacciones dinámicas y permanentes entre el
sujeto y su medio.
Maltrato: acción u omisión, única o repetida, contra una persona mayor que produce daño a
su integridad física, psíquica y moral que vulnera el goce o ejercicio de sus derechos.
Servicios socio-sanitarios integrados: beneficios y prestaciones institucionales para
responder a las necesidades de tipo sanitario y social de la persona mayor, con el objetivo
de garantizar su dignidad y bienestar y promover su independencia y autonomía.
Art. 4. Los estados partes se comprometen a:
1. adoptar medidas para prevenir, sancionar y erradicar prácticas contrarias a la
convención.
2. adoptar medidas afirmativas y realizar los ajustes razonables que sean necesarios
para el ejercicio de los derechos.
3. adoptar y fortalecer todas las medidas legislativas, administrativas, judiciales,
presupuestarias y de cualquier otra índole.
4. adoptar las medidas necesarias y cuando lo consideren en el marco de la
cooperación internacional, hasta el máximo de los recursos disponibles.
5. promover instituciones públicas especializadas en la protección y promoción de los
derechos de la persona mayor y su desarrollo integral.
6. promover la más amplia participación de la sociedad civil y de otros actores sociales.
JURISPRUDENCIA
Fallo García María Isabel c/ AFIP
María Isabel García, jubilada de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la Provincia de
Entre Ríos, que en el año 2015, cuando contaba con 79 años de edad, promovió contra la
Administración Federal de Ingresos Públicos una acción con el objeto de que se declare la
inconstitucionalidad de la deducción del impuesto a las ganancias sobre su beneficio. Afirmó
que padecía problemas de salud y que los descuentos en su beneficio oscilaban entre el
29,33% y el 31,94%.
La Cámara Federal de Paraná confirmó la sentencia de primera instancia que había
declarado la inconstitucionalidad de la Ley de Impuestos a las Ganancias y que había
ordenado a la AFIP que cesara en la aplicación del impuesto sobre la jubilación.
La Corte Suprema, tras recordar el alcance de los principios de igualdad y de razonabilidad
en materia tributaria, destacó que el presente caso debe resolverse en base a la naturaleza
eminentemente social del reclamo efectuado por la jubilada. Explicó en este punto que la
reforma constitucional de 1994 garantiza “la igualdad real de oportunidad y de trato” a favor
de los jubilados, como grupo vulnerable. El envejecimiento y la enfermedad son causas
determinantes de vulnerabilidad que obligan a los jubilados a contar con mayores recursos
para no ver comprometida su existencia y calidad de vida.
Por ello, la Corte resolvió que el texto actual de la ley, redactado en un contexto histórico
diferente, resulta insuficiente y contrario al nuevo mandato constitucional.
- CONTROL DE CONVENCIONALIDAD
En la jurisprudencia de la Corte Interamericana, ha surgido el concepto control de
convencionalidad para denominar a la herramienta que permite a los Estados concretar la
obligación de garantía de los derechos humanos en el ámbito interno, a través de la
verificación de la conformidad de las normas y prácticas nacionales, con la Convención
Americana de Derechos Humanos.
PITTIER (AUTOR)
El control de convencionalidad puede ser entendido como una concordancia que realizan
los jueces de las normas de derecho interno vigentes de cada país suscripto a la CADH y el
mismo instrumento supranacional.
El control de convencionalidad, busca, establecer si la norma que está siendo objeto de
revisión se adecua a lo determinado por la CADH, es decir, si la misma resulta convencional
o no. En caso de ser tenida como “inconvencional”, el efecto que la misma trae aparejada
es su invalidez y esto por ende determina que la misma no pueda ser aplicada.
El control de convencionalidad se debe realizar teniendo en cuenta las cláusulas de la
CADH, más las interpretaciones que de ello ha hecho la Corte en sus sentencias y
opiniones consultivas.
EVOLUCIÓN JURISPRUDENCIAL
1. Años 1992, la CSJN en oportunidad de expedirse en el caso “Ekmekdjian
c/Sofovich” falló “que la interpretación de la CADH debe, además, guiarse por la
jurisprudencia de la Corte IDH”.Aquí la corte, reconoce la supremacía legal de los
tratados por sobre las leyes nacionales.
2. Con la Reforma Constitucional del año 1994, por la cual se incluyen a la Constitución
Nacional los tratados internacionales de derechos humanos que pasan a tener igual
jerarquía que la propia carta magna, conformando un “bloque constitucional”; en el
año 1998, en “Acosta”, la corte retrocede en el proceso de reconocimiento del
carácter vinculante de los fallos de la Corte IDH, cuando sostiene que la
jurisprudencia no podrá afectar la cosa juzgada a nivel interno.
Año 2004, una nueva composición de la CSJN inicia una etapa de reconocimiento
de la jurisprudencia internacional con el caso “Espósito”, donde sostuvo que la
jurisprudencia de la Corte IDH constituye una imprescindible pauta de interpretación
de todos los deberes y obligaciones que derivan de la CADH.
3. Año 2006, en el caso “Mazzeo”, la CSJN confirmó la doctrina utilizada en “Almonacid
Arellano vs. Chile” cuando establece que el poder judicial debe ejercer una especie
de control de convencionalidad, teniendo en cuenta no solo la CADH, sino también
la interpretación de la propia Corte IDH haya realizado. De acuerdo entonces con
este criterio, resulta en definitiva que:
a) el tratado sobre derechos humanos debe primar sobre las normas jurídicas
internas que estorben su aplicación;
b) En el caso del Pacto de San José de Costa Rica, aparte del texto de la
convención, vale igualmente la exégesis que de él haga la CIDH.
Todo ello obliga a los jueces locales, incluyendo a la Corte suprema, a realizar un análisis
de convencionalidad que dé primacía a la convención y a su interpretación.
En la citada doctrina, se sostiene que el principio de no regresión en materia de su
significado y alcance al principio de desarrollo progresivo, consagrado en el ámbito de la
protección internacional.
EVOLUCIÓN JURISPRUDENCIAL EN EL ÁMBITO INTERNACIONAL
1. Año 2006. Fallo Almonacid Arellano vs. Chile. Párrafo 124: “La Corte es
consciente que los jueces y tribunales internos están sujetos al imperio de la
ley y, por ello, están obligados a aplicar las disposiciones vigentes en el
ordenamiento jurídico. Pero cuando un estado ha ratificado un tratado
internacional como la convención americana, sus jueces, como parte del
aparato del estado, también están sometidos a ella, lo que les obliga a velar
porque los efectos de las disposiciones de la convención no se vean
mermadas por la aplicación de las leyes contrarias a su objeto y fin, y que
desde un inicio carecen de efectos jurídicos”.En otras palabras, el Poder
Judicial debe ejercer una especie de “control de convencionalidad” entre las
normas jurídicas internas que aplican en los casos concretos y la Convención
Americana sobre Derechos Humanos. En esta tarea, el Poder Judicial debe
tener en cuenta no solamente el tratado, sino también la interpretación que
del mismo ha hecho la Corte Interamericana, intérprete última de la
Convención Americana.
En esta primera aproximación se insinúan las reglas básicas que identifican
el procedimiento de verificación de compatibilidad entre el derecho interno y el derecho
internacional de los derechos humanos.
2. Año 2006, “Fallo Trabajadores Cesados del Congreso Vs. Perú”. “
Cuando un estado ha ratificado un tratado internacional como la convención
americana, sus jueces también están sometidos a ella, lo que les obliga a
velar porque el efecto útil de la convención no se vea mermado o anulado por
la aplicación de leyes contrarias a sus disposiciones, objeto y fin. En otras
palabras, los órganos del Poder Judicial deben ejercer no sólo un control de
constitucionalidad, sino también de convencionalidad, entre las normas
internas y la convención americana, evidentemente en el marco de sus
respectivas competencias y de las regulaciones procesales
correspondientes.
3. Año 2007, “Fallo Boyce vs. Barbados”. La Corte observa que dicho país
no tuvo en cuenta las obligaciones que tiene el estado conforme a la
convención americana. De acuerdo con la Convención de Viena sobre la ley
de los tratados, los estados deben cumplir de buena fe con sus obligaciones
bajo la convención americana u no podrá invocar las disposiciones de su
derecho interno como justificación. El estado no debe limitarse a evaluar si
era inconstitucional o no. Más bien, las cuestión debería haber girado en
torno a su la ley también era “convencional”. (párrafos, 77 y 78). (Se
establece la doble obligación que tienen los estados, constitucional y
convencional).
4. Año 2011, “Gelman Vs. Uruguay”. Cuando un Estado es Parte de un tratado
internacional como la Convención Americana, todos sus órganos, incluidos sus
jueces, están sometidos a aquél, lo cual les obliga a velar por que los efectos de las
disposiciones de la Convención no se vean mermados por la aplicación de normas
contrarias a su objeto y fin, por lo que los jueces y órganos vinculados a la
administración de justicia en todos los niveles están en la obligación de ejercer ex
officio un “control de convencionalidad” entre las normas internas y la Convención
Americana, evidentemente en el marco de sus respectivas competencias y de las
regulaciones procesales correspondientes y en esta tarea, deben tener en cuenta no
solamente el tratado, sino también la interpretación que del mismo ha hecho la Corte
Interamericana, intérprete última de la Convención Americana (párrafo 193). La sola
existencia de un régimen democrático no garantiza, per se, el permanente respeto
del Derecho Internacional, incluyendo al Derecho Internacional de los Derechos
Humanos, lo cual ha sido así considerado incluso por la propia Carta Democrática
Interamericana[1]. La legitimación democrática de determinados hechos o actos en
una sociedad está limitada por las normas y obligaciones internacionales de
protección de los derechos humanos reconocidos en tratados como la Convención
Americana, de modo que la existencia de un verdadero régimen democrático está
determinada por sus características tanto formales como sustanciales, por lo que,
particularmente en casos de graves violaciones a las normas del Derecho
Internacional de los Derechos, la protección de los derechos humanos constituye un
límite infranqueable a la regla de mayorías, es decir, a la esfera de lo “susceptible de
ser decidido” por parte de las mayorías en instancias democráticas, en las cuales
también debe primar un “control de convencionalidad” (supra párr. 193), que es
función y tarea de cualquier autoridad pública y no sólo del Poder Judicial (párrafo
239). (Se empieza a ampliar de quienes deben llevar cabo el control de
convencionalidad, a todos los órganos más los jueces).
5. Año 2014. Fallo Rochac Hernández y otros VS. El Salvador. Además, ha
dispuesto en el Caso de las Masacres de El Mozote y lugares aledaños que el
Estado debe asegurar que la Ley de Amnistía General para la Consolidación de la
Paz no vuelva a representar un obstáculo para la investigación de los hechos
materia del presente caso ni para la identificación, juzgamiento y eventual sanción
de los responsables de los mismos y de otras graves violaciones de derechos
humanos similares acontecidas durante el conflicto armado en El Salvador. Esta
obligación vincula a todos los poderes y órganos estatales en su conjunto, los cuales
se encuentran obligados a ejercer un control “de convencionalidad” ex officio entre
las normas internas y la Convención Americana, evidentemente en el marco de sus
respectivas competencias y de las regulaciones procesales correspondientes
(párrafo 213). (Los que deben realizar el control de convencionalidad son todos los
poderes y órganos del estado, incluyendo los provinciales y municipales).
6. Año 2014. Opinión Consultiva. Del mismo modo, la Corte estima necesario
recordar que, conforme al derecho internacional, cuando un Estado es parte de un
tratado internacional, como la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
dicho tratado obliga a todos sus órganos, incluidos los poderes judicial y
legislativo[1], por lo que la violación por parte de alguno de dichos órganos 1.
genera responsabilidad internacional para aquél[1]. Es por tal razón que estima
necesario que los diversos órganos del Estado realicen el correspondiente control de
convencionalidad, también sobre la base de lo que señala en ejercicio de su
competencia no contenciosa o consultiva, la que innegablemente comparte con su
competencia contenciosa el propósito del sistema interamericano de derechos
humanos, cuál es, “la protección de los derechos fundamentales de los seres
humanos”. A su vez, a partir de la norma convencional interpretada[4] a través de la
emisión de una opinión consultiva, todos los órganos de los Estados Miembros de la
OEA, incluyendo a los que no son Parte de la Convención pero que se han obligado
a respetar los derechos humanos en virtud de la Carta de la OEA (artículo 3.l) y la
Carta Democrática Interamericana (artículos 3, 7, 8 y 9), cuentan con una fuente
que, acorde a su propia naturaleza, contribuye también y especialmente de manera
preventiva, a lograr el eficaz respeto y garantía de los derechos humanos y, en
particular, constituye una guía a ser utilizada para resolver las cuestiones sobre
infancia en el contexto de la migración y así evitar eventuales vulneraciones de
derechos humanos.
LOS JUECES Y EL CONTROL DE CONVENCIONALIDAD
Los jueces y los órganos nacionales tienen la importante misión de salvaguardar no sólo los
derechos fundamentales previstos en el ámbito interno, sino también el conjunto de valores,
principios y derechos humanos que el estado ha reconocido en los instrumentos
internacionales y cuyo compromiso internacional asumió.
Este control debe desplegarse sobre las normas y sobre los actos jurídicos que, de modo
eventual, violen derechos y garantías avalados por los tratados.
El expresado “nuevo rol” significa que, al emitir una “decisión fundada”, el juez ya no está
atado a la literalidad de la norma, sino que debe acudir a una pluralidad de fuentes y
concretar una interpretación contextual y armónica del ordenamiento jurídico.
A la luz de lo establecido por la Corte IDH y lo receptado por la CSJN podemos identificar
las siguientes características del control difuso de la convencionalidad de las normas:
a) el juez nacional como juez interamericano: los jueces de los estados parte se
convierten en guardianes de la convencionalidad de las leyes-federales y locales- y
demás actos nacionales al permitirles realizar un ejercicio o test de compatibilidad
entre éstos y la convención americana.
b) carácter difuso: se encomienda dicho control a todos los jueces nacionales, sin
importar la materia, jerarquía o si son jueces ordinarios o constitucionales, en el
marco de sus respectivas competencias y de las regulaciones procesales
correspondientes.
c) ex officio: Este control lo deben realizar los jueces nacionales con independencia de
petición o solicitud de parte, en el caso que estén conociendo. En esa inteligencia, la
obligación de los jueces es el de armonizar la normativa interna con la convencional,
a través de una interpretación convencional de la norma nacional, sin estar
condicionada a las manifestaciones o actos de los accionantes en cada caso
concreto.
- MEDIOS DE GARANTÍA PARA ASEGURAR LOS DERECHOS
ACCIÓN DE AMPARO
Es una acción judicial breve, cuyo fin es proteger derechos y libertades, reconocidos en la
constitución, tratados y leyes, que estén en peligro de ser lesionados por actos u omisiones
de particulares del estado. Es un instrumento procesal con el que se ejerce la acción.
El amparo aplica a actos del estado y de particulares, está destinado a proteger todos los
derechos de especie a diferencia del Hábeas Corpus que protegen el género.
CONVENCIÓN AMERICANA. ARTÍCULO 25. Protección Judicial:
1. Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso
efectivo ante los jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen
sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley o la presente
Convención, aun cuando tal violación sea cometida por personas que actúen en ejercicio de
sus funciones oficiales.
2. Los Estados Partes se comprometen:
a) A garantizar que la autoridad competente prevista por el sistema legal del Estado decidirá
sobre los derechos de toda persona que interponga tal recurso;
b) A desarrollar las posibilidades de recurso judicial, y (hace referencia al acceso a la
justicia, que las personas puedan interponer estos recursos sin trabas).
c) A garantizar el cumplimiento, por las autoridades competentes, de toda
decisión en que se haya estimado procedente el recurso. (debe haber una autoridad que
resuelva ese recurso, el estado debe cumplir y ejecutar esa decisión).
Ese recurso debe ser sencillo, rápido, debe haber una autoridad que lo cumpla y decida, ya
sea a favor o en contra y el estado debe cumplir con esa decisión.
Constitución Nacional. Artículo 43.
Artículo 43.- Toda persona puede interponer acción expedita y rápida de
amparo, siempre que no exista otro medio judicial más idóneo, contra todo acto
u omisión de autoridades públicas o de particulares, que en forma actual o
inminente lesione, restrinja, altere o amenace, con arbitrariedad o ilegalidad
manifiesta, derechos y garantías reconocidos por esta Constitución, un tratado
o una ley. En el caso, el juez podrá declarar la inconstitucionalidad de la norma
en que se funde el acto u omisión lesiva.
Podrán interponer esta acción contra cualquier forma de discriminación y en lo
relativo a los derechos que protegen al ambiente, a la competencia, al usuario y
al consumidor, así como a los derechos de incidencia colectiva en general, el
afectado, el defensor del pueblo y las asociaciones que propendan a esos
fines, registradas conforme a la ley, la que determinará los requisitos y formas
de su organización.
Toda persona podrá interponer esta acción para tomar conocimiento de los
datos a ella referidos y de su finalidad, que consten en registros o bancos de
datos públicos, o los privados destinados a proveer informes, y en caso de
falsedad o discriminación, para exigir la supresión, rectificación,
confidencialidad o actualización de aquéllos. No podrá afectarse el secreto de
las fuentes de información periodística.
Cuando el derecho lesionado, restringido, alterado o amenazado fuera la
libertad física, o en caso de agravamiento ilegítimo en la forma o condiciones
de detención, o en el de desaparición forzada de personas, la acción de hábeas
corpus podrá ser interpuesta por el afectado o por cualquiera en su favor y el
juez resolverá de inmediato, aun durante la vigencia del estado de sitio.
Acción de Amparo Ley Nº 16.986
Artículo 1º — La acción de amparo será admisible contra todo acto u omisión de autoridad
pública que, en forma actual o inminente, lesione, restrinja, altere o amenace, con
arbitrariedad o ilegalidad manifiesta, los derechos o garantías explícita o implícitamente
reconocidas por la Constitución Nacional, con excepción de la libertad individual tutelada
por el habeas corpus.
Jurisprudencia
Fallo Siri: Acción de Amparo nace en el fallo Siri, Siri era dueño de un diario el cual fue
clausurado por ser contrario al gobierno de turno, sus abogados acudieron al habeas
corpus, el cual fue denegado por los jueces debido a que este solo procede cuando hay una
restricción ilegal a la libertad corporal de las personas.
Fallo Kot: en este fallo, los empleados de la fábrica de Kot tomaron la fábrica impidiendo el
acceso a la misma, Los abogados de Kot invocaron el habeas corpus el cual al igual que en
fallo Siri fue rechazado en reiteradas ocasiones por los jueces, La Corte Suprema en el
Fallo Kot es la primera vez que invoca un tratado de Derechos Humanos.
Diferencia entre Fallo Siri y Kot
La diferencia radica en que en el fallo Siri es contra un acto contra el Estado a diferencia del
fallo Kot en el cual es contra particulares.
Habeas Corpus
El habeas corpus en su sentido clásico, regulado por los ordenamientos americanos, tutela
de manera directa la libertad personal o física contra detenciones arbitrarias, por medio del
mandato judicial dirigido a las autoridades correspondientes a fin de que se lleve al detenido
a la presencia del juez para que éste pueda examinar la legalidad de la privación y, en su
caso, decretar su libertad.
En la Convención este procedimiento está enunciado en el referido artículo 7.6 que dice:
Toda persona privada de libertad tiene derecho a recurrir ante un juez o tribunal
competente, a fin de que éste decida, sin demora, sobre la legalidad de su arresto o
detención y ordene su libertad si el arresto o la detención fueran ilegales. En los Estados
Partes cuyas leyes prevén que toda persona que se viera amenazada de ser privada de su
libertad tiene derecho a recurrir a un juez o tribunal competente a fin de que éste decida
sobre la legalidad de tal amenaza, dicho recurso no puede ser restringido ni abolido. Los
recursos podrán interponerse por sí o por otra persona (Opinión Consultiva Párrafo 33)
Sagues Nestor Pedro (autor):
Naturaleza del Habeas Corpus Interamericano. Es una especie del género “amparo". Los
países pueden instrumentarlo dentro de este o de manera autónoma. La Corte admite que
en algunas naciones se lo llame “amparo de la libertad”
Rol reparador, preventivo y correctivo. El texto del art. 7.6 de la Convención enuncia
obligatoriamente para los Estados el hábeas corpus reparador, destinado a proteger a “toda
persona privada de libertad”. A continuación menciona al habeas corpus preventivo,
indicando que este está destinado para la persona “amenazada de ser privada de su
libertad”, no podrá ser abolido ni restringido por los estados que ya lo tienen establecido.
En el párrafo 35 de la opinion consultiva 8/87, figura el rol del habeas corpus de “controlar el
respeto a la vida e integridad de la persona, para impedir su desaparición o la
indeterminación de su lugar de detención, asi como para protegerla contra la tortura u otros
tratos o penas crueles, inumanhos o degradantes”. Este rol engloba la variante de habeas
corpus “correctivo”, el cual ha sido llamado algunas veces como habeas corpus impropio, en
el sentido de que no procura la libertad del arrestado, sino su atención adecuada y acorde
con el principio de dignidad humana.
Habeas corpus a favor de desaparecidos. La Corte Interamericana ha extendido el habeas
corpus no solamente para impedir desapariciones, sino también “para localizar el paradero
de una persona”, incluso a pesar de que haya transcurrido un tiempo largo desde su
desaparición.
Habeas corpus individual y colectivo. La Corte Interamericana ha aceptado la
instrumentación procesal del habeas corpus “colectivo” o sea, interpuesto a favor de una
pluralidad de personas, al que se llama “genérico”.
Instrumentación procesal del Habeas corpus
1. El recurso puede interponerse por el propio afectado en su libertad, “o por otra
persona”. Esto importa consagrar una acción de tipo popular, con una amplia
legitimación activa. No cabe restringir por ende, a los familiares o amistades del
detenido.
2. El Habeas corpus exige la presentación del detenido al juez del caso, a fin de
verificar la legalidad de la privación de la libertad que lo afecta.
3. El Juez debe decidirlo “sin demora”
4. El Habeas corpus debe ser eficaz, no basta que esté enunciado formalmente, sino
que tiene que ser realmente operativo.
No suspensión durante los Estados de excepción. La garantía del hábeas corpus, como la
del amparo, figuran entre aquellas que no pueden suspenderse mientras esté rigiendo un
estado de excepción porque resultan “indispensables” para tutelar derechos a su vez
insuspendibles según el artículo 27.2 del pacto de San José de Costa Rica. y asimismo
porque, son necesarias “para preservar la legalidad de una sociedad democrática”
Habeas Data
PROTECCIÓN DE LOS DATOS PERSONALES Ley 25.326
ARTÍCULO 1° — (Objeto). La presente ley tiene por objeto la protección integral de los
datos personales asentados en archivos, registros, bancos de datos, u otros medios
técnicos de tratamiento de datos, sean éstos públicos, o privados destinados a dar informes,
para garantizar el derecho al honor y la intimidad de las personas, así como también el
acceso a la información que sobre las mismas se registre, de conformidad a lo establecido
en el artículo 43, párrafo tercero de la Constitución Nacional. Las disposiciones de la
presente ley también serán aplicables, en cuanto resulte pertinente, a los datos relativos a
personas de existencia ideal. En ningún caso se podrán afectar la base de datos ni las
fuentes de información periodísticas.
ARTÍCULO 2° — (Definiciones). A los fines de la presente ley se entiende por:
— Datos personales: Información de cualquier tipo referida a personas físicas o de
existencia ideal determinadas o determinables.
— Datos sensibles: Datos personales que revelan origen racial y étnico, opiniones políticas,
convicciones religiosas, filosóficas o morales, afiliación sindical e información referente a la
salud o a la vida sexual.
— Archivo, registro, base o banco de datos: Indistintamente, designan al conjunto
organizado de datos personales que sean objeto de tratamiento o procesamiento,
electrónico o no, cualquiera que fuere la modalidad de su formación, almacenamiento,
organización o acceso.
— Tratamiento de datos: Operaciones y procedimientos sistemáticos, electrónicos o no, que
permitan la recolección, conservación, ordenación, almacenamiento, modificación,
relacionamiento, evaluación, bloqueo, destrucción, y en general el procesamiento de datos
personales, así como también su cesión a terceros a través de comunicaciones, consultas,
interconexiones o transferencias.
— Responsable de archivo, registro, base o banco de datos: Persona física o de existencia
ideal pública o privada, que es titular de un archivo, registro, base o banco de datos. —
Datos informatizados: Los datos personales sometidos al tratamiento o procesamiento
electrónico o automatizado.
— Titular de los datos: Toda persona física o persona de existencia ideal con domicilio legal
o delegaciones o sucursales en el país, cuyos datos sean objeto del tratamiento al que se
refiere la presente ley.
— Usuario de datos: Toda persona, pública o privada que realice a su arbitrio el tratamiento
de datos, ya sea en archivos, registros o bancos de datos propios o a través de conexión
con los mismos.
— Disociación de datos: Todo tratamiento de datos personales de manera que la
información obtenida no pueda asociarse a persona determinada o determinable.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos
¿Qué es
La Comisión IDH, es un órgano de la Organización de los Estados Americanos creado para
promover la observancia y la defensa de los derechos humanos y servir como órgano
consultivo de la organización de esta materia.
- Organización
Artículo 34 - La Comisión Interamericana de Derechos Humanos se compondrá de siete
miembros, que deberán ser personas de alta autoridad moral y reconocida versación en
materia de derechos humanos.
Artículo 35 - La Comisión representa a todos los miembros que integran la Organización de
los Estados Americanos. 30
Artículo 36
1. Los miembros de la Comisión serán elegidos a título personal por la Asamblea
General de la Organización de una lista de candidatos propuestos por los gobiernos de los
Estados miembros.
2. Cada uno de dichos gobiernos puede proponer hasta tres candidatos nacionales
del Estado que los proponga o de cualquier otro Estado miembro de la Organización de los
Estados Americanos. Cuando se proponga una terna, por lo menos uno de los candidatos
deberá ser nacional de un Estado distinto del proponente.
Artículo 37
1. Los miembros de la Comisión serán elegidos por cuatro años y sólo podrán ser
reelegidos una vez, pero el mandato de tres de los miembros designados en la primera
elección expirará al cabo de dos años. Inmediatamente después de dicha elección se
determinarán por sorteo en la Asamblea General los nombres de estos tres miembros.
2. No puede formar parte de la Comisión más de un nacional de un mismo Estado.
Artículo 38 - Las vacantes que ocurrieran en la Comisión, que no se deban a expiración
normal del mandato, se llenarán por el Consejo Permanente de la Organización de acuerdo
con lo que disponga el Estatuto de la Comisión.
Artículo 39 - La Comisión preparará su Estatuto, lo someterá a la aprobación de la
Asamblea General, y dictará su propio Reglamento.
- Funciones
Artículo 41 - La Comisión tiene la función principal de promover la observancia y la defensa
de los derechos humanos, y en el ejercicio de su mandato tiene las siguientes funciones y
atribuciones:
a. estimular la conciencia de los derechos humanos en los pueblos de América;
b. formular recomendaciones, cuando lo estime conveniente, a los gobiernos de los
Estados miembros para que adopten medidas progresivas en favor de los derechos
humanos dentro del marco de sus leyes internas y sus preceptos constitucionales, al igual
que disposiciones apropiadas para fomentar el debido respeto a esos derechos; 32
c. preparar los estudios e informes que considere convenientes para el desempeño
de sus funciones;
d. solicitar de los gobiernos de los Estados miembros que le proporcionen informes
sobre las medidas que adopten en materia de derechos humanos;
e. atender las consultas que, por medio de la Secretaría General de la Organización
de los Estados Americanos, le formulen los Estados miembros en cuestiones relacionadas
con los derechos humanos y, dentro de sus posibilidades, les prestará el asesoramiento que
éstos le soliciten;
f. actuar respecto de las peticiones y otras comunicaciones en ejercicio de su
autoridad de conformidad con lo dispuesto en los artículos 44 al 51 de esta Convención,
g. rendir un informe anual a la Asamblea General de la Organización de los Estados
Americanos.
Artículo 42 - Los Estados partes deben remitir a la Comisión copia de los informes y
estudios que en sus respectivos campos someten anualmente a las Comisiones Ejecutivas
del Consejo Interamericano Económico y Social y del Consejo Interamericano para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, a fin de que aquella vele porque se promuevan los
derechos derivados de las normas económicas, sociales y sobre educación, ciencia y
cultura, contenidas en la Carta de la Organización de los Estados Americanos, reformada
por el Protocolo de Buenos Aires.
Artículo 43 - Los Estados partes se obligan a proporcionar a la Comisión las informaciones
que ésta les solicite sobre la manera en que su derecho interno asegura la aplicación
efectiva de cualesquiera disposiciones de esta Convención. Sección 3. Competencia
- COMPETENCIA
La Comisión IDH, ha definido el alcance de su competencia afirmando que, “es competente
para declarar admisible una petición y fallar sobre su fundamento cuando ésta se refiere a
una sentencia nacional que ha sido dictada al margen del debido proceso o que
aparentemente viola cualquier otro derecho garantizado por la Convención. Sin embargo, la
protección internacional que otorgan los órganos de supervisión de la Convención es
subsidiaria de la que proveen los órganos nacionales que han actuado dentro de los límites
de su competencia”.
Artículo 44 - Cualquier persona o grupo de personas, o entidad no gubernamental
legalmente reconocida en uno o más Estados miembros de la Organización, puede
presentar a la Comisión peticiones que contengan denuncias o quejas de violación de esta
Convención por un Estado parte.
Artículo 45
1. Todo Estado parte puede, en el momento del depósito de su instrumento de
ratificación o adhesión de esta Convención, o en cualquier momento posterior, declarar que
reconoce la competencia de la Comisión para recibir y examinar las comunicaciones en que
un Estado parte alegue que otro Estado parte ha incurrido en violaciones de los derechos
humanos establecidos en esta Convención.
2. Las comunicaciones hechas en virtud del presente artículo sólo se pueden admitir
y examinar si son presentadas por un Estado parte que haya hecho una declaración por la
cual reconozca la referida competencia de la Comisión. La Comisión no admitirá ninguna
comunicación contra un Estado parte que no haya hecho tal declaración.
3. Las declaraciones sobre reconocimiento de competencia pueden hacerse para
que ésta rija por tiempo indefinido, por un período determinado o para casos específicos.
4. Las declaraciones se depositarán en la Secretaría General de la Organización de
los Estados Americanos, la que transmitirá copia de las mismas a los Estados miembros de
dicha Organización.
DIFERENCIA ENTRE PETICIÓN Y COMUNICACIÓN
● Si quien presenta es un particular, estamos ante una petición, en cambio si el que
presenta es un estado estamos ante una comunicación.
● En las peticiones solo se puede declarar responsable a un estado, sin embargo, en
las comunicaciones. No basta que un estado sea parte, es necesario que ese estado
cumpla la primera parte del art. 45, debe aceptar las comunicaciones que emita la
comisión ( es decir, que los receptores de las comunicaciones son los estados, a
todos por igual).
Artículo 46
1. Para que una petición o comunicación presentada conforme a los arts. 44 o 45 sea
admitida por la Comisión, se requerirá:
a) Que se hayan interpuesto agotado los recursos de jurisdicción interna
conforme a los principios del Derecho Internacional generalmente
reconocidos;
b) Que sea presentada dentro del plazo de seis meses, a partir de la fecha en
que el presunto lesionado en sus derechos haya sido notificado de la
decisión definitiva;
c) Que la materia de la petición o comunicación no esté pendiente de otro
procedimiento de arreglo nacional, y
d) Que en el caso del art. 44 la petición contenga el nombre, la profesión, el
domicilio y la firma de la persona o personas o del representante legal de la
entidad que somete la petición.
2. Las disposiciones de los 1 a) y 1 b) del presente artículo no se aplicarán cuando:
a) no cista en la legislación en la legislación interna del Estado de que se trata el
debido proceso legal para la protección del derecho o derechos que se alega han
sido violados;
b) no se haya permitido al presunto lesionado en sus derechos el acceso a los recursos
de la jurisdicción interna o haya sido impedido de agotarlos, y
c) haya retardo injustificado en la decisión sobre los mencionados recursos.
Artículo 47:
La comisión declarará inadmisible toda petición o comunicación presentada de acuerdo con
los arts. 44 o 45 cuando:
a) falte alguno de los requisitos indicados en el art. 46;
b) no exponga hechos que caractericen una violación de los derechos garantizados por
esta Convención;
c) resulte de la exposición del propio peticionario o del estado manifiestamente
infundada la petición o comunicación o sea evidente su total improcedencia, y
d) sea sustancialmente la reproducción de petición o comunicación anterior ya
examinada por la Comisión u otro organismos internacional.
- Procedimiento
Artículo 48
1. La comisión, al recibir una petición o comunicación en la que se alegue la violación
de cualquiera de los derechos que consagra esta convención procederá en los
siguientes términos:
a) si reconoce la admisibilidad de la petición o comunicación solicitará
informaciones al gobierno del estado al cual pertenezca la autoridad
señalada como responsable de la violación alegada., transcribinedo las
partes pertinentes de la petición o comunicacion;
b) Recibidas las informaciones o transcurrido el plazo fijado sin que sean
recibidas, verificará si existen o subsisten los motivos de la petición o
comunicación. De no existir o subsistir, mandará archivar el expediente.
c) podrá también declarar la inadmisión o la improcedencia de la petición o
comunicación, sobre la base de una información o prueba sobrevinientes.
d) Si el expediente no se ha archivado y con el fin de comprobar los hechos, la
Comisión realizará, con conocimiento de las partes, un examen del asunto
planteado en la petición o comunicación. Si fuera necesario y conveniente la
Comisión realizará una investigación para cuyo eficaz cumplimiento
solicitará, y los estados interesados le proporcionarán, todas las facilidades
necesarias.
e) podrá pedir a los estados interesados cualquier información pertinente y
recibirá si así se le solicita, las exposiciones verbales o escritas que
presenten los interesados.
f) se pondrá a disposición de las partes interesadas, a fin de llegar a una
solución amistosa del asunto fundada en el respeto a los derechos humanos
reconocidos en la convención.
2. Sin embargo, en casos graves y urgentes puede realizarse una investigación precio
consentimiento del estado en cuyo territorio se alegue haberse cometido la violación, tan
s+olo con la presentación de una petición o comunicación que reúne todos los requisitos
formales para la admisibilidad.
Artículo 49 “publicación del informe”
Si se ha llegado a una solución amistosa con arreglo a las disposiciones del inc. 1. f) del art.
48 la comisión redactará un informe que será transmitido al peticionario y a los estados
partes en esta convención y comunicado después, para su publicación; al secretario general
de la organización de los estados americanos. Este informe contendrá una breve exposición
de los hechos y de la solución lograda. Si cualquiera de las partes en el caso lo solicitan, se
les suministrará la más amplia información posible.
“SOLUCIONES AMISTOSAS”
El mecanismo de soluciones amistosas permite generar espacios de diálogo entre
peticionarios y Estados, donde éstos puedan alcanzar acuerdos que establecen medidas de
reparación beneficiosas para las presuntas víctimas directas de la violación y la sociedad en
su conjunto.
Estos acuerdos, además de procurar una reparación, han permitido que se adopten
medidas con amplios efectos estructurales a nivel de todos los sectores de intervención
pública, como modificaciones legislativas, implementación de políticas públicas, y
programas de servicio de la comunidad.
La comisión se pondrá a disposición de las partes en cualquier etapa del examen de una
petición o caso, por iniciativa propia o a solicitud de cualquiera de ellas a fin de llegar a una
solución amistosa del asunto fundada en el respeto de los derechos humanos.
El procedimiento de la solución amistosa es un mecanismo no contencioso que permite a
las dos partes negociar un acuerdo para la resolución de la situación denunciada ante la
CIDH y sus consecuencias, según las necesidades e intereses y se encuentra
principalmente regido por las disposiciones de la CADH.
● Una vez publicado un informe sobre solución amistosa o sobre el fondo de los
cuales haya formulado recomendaciones, la comisión podrá tomar las medidas de
seguimiento que considere oportunas, tales como solicitar información de las partes
y celebrar audiencias, con el fin de verificar el cumplimiento de los acuerdos.
¿Cómo se inicia el procedimiento?
Según lo dispuesto por el art. 40. 2 del Reglamento de la CIDH, el procedimiento inicia o
continúa sobre la base del consentimiento de la parte peticionaria y del estado. Puede ser
de oficio; o a solicitud de cualquiera de las partes.
¿Cómo concluye el procedimiento?
● Cuando las partes llegan a un acuerdo que ha sido aprobado por la Comisión.
● Cuando alguna de las partes decide que no desea continuar con el procedimiento
antes de que la Comisión emita el informe de aprobación del acuerdo.
● Cuando la comisión de oficio advierte que:
a) el asunto no es susceptible de resolver por esa vía; o
b) las partes no muestran voluntad de llegar a un acuerdo fundado en el respeto
de los DDHH.
Artículo 50
1. De no llegarse a una solución y dentro del plazo que fije el estatuto de la comisión,
ésta redactará un informe en el que expondrá los hechos y sus conclusiones. Si el
informe no representa, en todo o en parte la opinión unánime de los miembros de la
comisión cualquiera de ellos podrá agregar a dicho informe su opinión por separado.
También se agregarán al informe las exposiciones verbales o escritas que hayan
hecho los interesados en virtud del inc. 1 e) del art. 48.
2. El informe será transmitido a los estados interesados quienes no estarán facultados
para publicarlo.
3. Al transmitir el informe, la comisión puede formular las proposiciones y
recomendaciones que juzgue adecuadas.
Artículo 51
1. Si en el plazo de tres meses a partir de la remisión a los estados interesados del
informe de la comisión, el asunto no ha sido solucionado o sometido a la decisión de
la corte por la comisión o por el estado interesado, aceptando su competencia, la
comisión podrá emitir por mayoría absoluta de votos de sus miembros su opinión y
conclusiones sobre la cuestión sometida a consideración.
2. La comisión hará las recomendaciones pertinentes y fijará un plazo dentro del cual el
estado debe tomar las medidas que le competan para remediar la situación
examinada.
3. Transcurrido el período fijado, la comisión decidirá, por la mayoría absoluta de votos
sus miembros, si el estado ha tomado o no medidas adecuadas y si publica o no su
informe.
Corte Interamericana de Derechos Humanos
- Organización
Artículo 52
1. La Corte se compondrá de siete jueces nacionales de los Estados miembros de la
Organización, elegidos a título personal entre juristas de la más alta autoridad moral, de
reconocida competencia en materia de derechos humanos, que reúnan las condiciones
requeridas para el ejercicio de las más elevadas funciones judiciales conforme a la ley del
país del cual sean nacionales o del Estado que los proponga como candidatos.
2. No debe haber dos jueces de la misma nacionalidad.
- Elección
Artículo 53
1. Los jueces de la Corte serán elegidos, en votación secreta y por mayoría absoluta de
votos de los Estados partes en la Convención, en la Asamblea General de la Organización,
de una lista de candidatos propuestos por esos mismos Estados.
2. Cada uno de los Estados partes puede proponer hasta tres candidatos, nacionales del
Estado que los propone o de cualquier otro Estado miembro de la Organización de los
Estados Americanos. Cuando se proponga una terna, por lo menos uno de los candidatos
deberá ser nacional de un Estado distinto del proponente.
- Mandato
Artículo 54
1. Los jueces de la Corte serán elegidos para un período de seis años y sólo podrán ser
reelegidos una vez. El mandato de tres de los jueces designados en la primera elección,
expirará al cabo de tres años. Inmediatamente después de dicha elección, se determinarán
por sorteo en la Asamblea General los nombres de estos tres jueces.
2. El juez elegido para reemplazar a otro cuyo mandato no ha expirado, completará el
período de éste.
3. Los jueces permanecerán en funciones hasta el término de su mandato. Sin embargo,
seguirán conociendo de los casos a que ya se hubieran abocado y que se encuentren en
estado de sentencia, a cuyos efectos no serán sustituidos por los nuevos jueces elegidos.
Artículo 55
1. El juez que sea nacional de alguno de los Estados partes en el caso sometido a la Corte,
conservará su derecho a conocer del mismo.
2. Si uno de los jueces llamados a conocer del caso fuere de la nacionalidad de uno de los
Estados partes, otro Estado parte en el caso podrá designar a una persona de su elección
para que integre la Corte en calidad de juez ad hoc.
3. Si entre los jueces llamados a conocer del caso ninguno fuere de la nacionalidad de los
Estados partes, cada uno de éstos podrá designar un juez ad hoc.
(Aclaración: el juez ad hoc es aquel que es de la nacionalidad del Estado que se encuentra
siendo acusado y sirve para que los demás jueces que integran la Corte IDH puedan
consultarle sobre el funcionamiento del derecho interno, puesto que resulta imperioso para
comprender los hechos de fondo del caso y, además, emite su voto.
4. El juez ad hoc debe reunir las calidades señaladas en el artículo 52.
5. Si varios Estados partes en la Convención tuvieran un mismo interés en el caso, se
considerarán como una sola parte para los fines de las disposiciones precedentes. En caso
de duda, la Corte decidirá.
Artículo 56
El quórum para las deliberaciones de la Corte es de cinco jueces.
Artículo 57
La Comisión comparecerá en todos los casos ante la Corte.
Artículo 58
1. La Corte tendrá su sede en el lugar que determinen en la Asamblea General de la
Organización, los Estados parte en la convención, pero podrá celebrar reuniones en el
territorio de cualquier Estado miembro de la Organización de los Estados Americanos en
que lo considere conveniente por mayoría de sus miembros y previa aquiescencia del
Estado respectivo. Los Estados parte en la convención pueden, en la Asamblea General por
dos tercios de sus votos, cambiar la sede de la Corte.
2. La Corte designará a su Secretario.
3. El Secretario residirá en la sede de la Corte y deberá asistir a las reuniones que ella
celebre fuera de la misma.
Artículo 60
La Corte preparará su Estatuto y lo someterá a la
aprobación de la Asamblea General, y dictará su Reglamento
- Competencia y Funciones
Artículo 61
1. Sólo los Estados parte y la Comisión tienen derecho a someter un caso a la decisión de
la Corte.
2. Para que la Corte pueda conocer de cualquier caso, es necesario que sean agotados los
procedimientos previstos en los artículos 48 a 50.
Artículo 62
1. Todo Estado parte puede, en el momento del depósito de su instrumento de ratificación o
adhesión de esta Convención, o en cualquier momento posterior, declarar que reconoce
como obligatoria de pleno derecho y sin convención especial, la competencia de la Corte
sobre todos los casos relativos a la interpretación o aplicación de esta Convención.
2. La declaración puede ser hecha incondicionalmente, o bajo condición de reciprocidad,
por un plazo determinado o para casos específicos. Deberá ser presentada al Secretario
General de la Organización, quien transmitirá copias de la misma a los otros Estados
miembros de la Organización y al Secretario de la Corte.
3. La Corte tiene competencia para conocer de cualquier caso relativo a la interpretación y
aplicación de las disposiciones de esta Convención que le sea sometido, siempre que los
Estados partes en el caso hayan reconocido o reconozcan dicha competencia, ora por
declaración especial, como se indica en los incisos anteriores, ora por convención especial.
Artículo 63
1. Cuando decida que hubo violación de un derecho o libertad protegidos en esta
Convención, la Corte dispondrá que se garantice al lesionado en el goce de su derecho o
libertad conculcados. Dispondrá asimismo, si ello fuera procedente, que se reparen las
consecuencias de la medida o situación que ha configurado la vulneración de esos
derechos y el pago de una justa indemnización a la parte lesionada.
2. En casos de extrema gravedad y urgencia, y cuando se haga necesario evitar daños
irreparables a las personas, la Corte, en los asuntos que esté conociendo, podrá tomar las
medidas provisionales que considere pertinentes. Si se tratare de asuntos que aún no estén
sometidos a su conocimiento, podrá actuar a solicitud de la Comisión.
(Aclaración:Se puede observar que la Corte Interamericana de Derechos Humanos tiene
dos tipos de competencia. En primer lugar, encontramos la competencia contenciosa la
cual es ejercida cuando se presenta un caso y se resuelve; Y en segundo lugar, la
competencia consultiva (art. 64) En donde los estados miembros de la organización pueden
consultar a la corte idh quien puede dar opinión de las leyes internas de los estados
miembros y manifestar si se encuentra inconformidad o no con los instrumentos
internacionales de Derechos Humanos. En cuánto a las diferencias entre ambas
competencias, radica que en la primera existe un hecho que afecta al derecho en cambio,
en la segunda, no existe un hecho que menoscabe un derecho)
Artículo 65
La Corte someterá a la consideración de la Asamblea General de la Organización en cada
período ordinario de sesiones un informe sobre su labor en el año anterior. De manera
especial y con las recomendaciones pertinentes, señalará los casos en que un Estado no
haya dado cumplimiento a sus fallos.
- Procedimiento
Artículo 67
El fallo de la Corte será definitivo e inapelable. En caso de desacuerdo sobre el sentido o
alcance del fallo, la Corte lo interpretará a solicitud de cualquiera de las partes, siempre que
dicha solicitud se presente dentro de los noventa días a partir de la fecha de la notificación
del fallo.
Artículo 68
1. Los Estados partes en la Convención se comprometen a cumplir la decisión de la Corte
en todo caso en que sean partes.
2. La parte del fallo que disponga indemnización compensatoria se podrá ejecutar en el
respectivo país por el procedimiento interno vigente para la ejecución de sentencias contra
el Estado.